Proletariado, proletariado, misión histórica del proletariado, para la creación del socialismo

Proletariado, proletariado, misión histórica del proletariado

Pablo Emilio Barreto Pérez

La misión histórica del proletariado es el papel especial que la clase obrera cumple en la historia mundial durante el período de transición de la sociedad de clases a la sociedad sin clases y consistente en que el proletariado, al ser combatiente de vanguardia más consecuente contra el capitalismo, encabeza la lucha revolucionaria de todos los trabajadores y explotados, realiza con éstos la revolución socialista, instaura su dictadura y dirige  la sociedad en el período de construcción  del socialismo y del comunismo.

Para cumplir estas tareas la clase obrera crea el partido revolucionario, o el partido socialista, que elabora la concepción científica del mundo y la política científica y dirige toda la actividad  del proletariado.

La doctrina de la misión histórica del proletariado se halla en el centro del comunismo científico y del marxismo-leninismo en su conjunto. “La principal de la doctrina de Marx –escribió Lenin hace más de un siglo—es el haber puesto en claro el papel histórico universal del proletariado como creador de la sociedad socialista”.

A diferencia del socialismo utópico, cuyos  exponentes no veían una fuerza social real  que efectuase la transición del capitalismo al socialismo, el marxismo descubrió esta fuerza en el proletariado. Carlos Marx y Federico Engels demostraron que la clase obrera no sólo era la parte más oprimida de la sociedad capitalista o burguesa, sino también la más revolucionaria.

En virtud de su papel decisivo en la producción industrial, en el desarrollo de las fuerzas productivas, la clase obrera es la clase más consciente y organizada. No sólo crea la inmensa mayoría de la producción de la sociedad, sino que pone en práctica directamente el perfeccionamiento técnico de la producción.

Esto requiere un crecimiento constante de su nivel cultural, y, a la vez, crea las premisas para elevar su conciencia. El trabajo en las grandes empresas con un material técnico complejo exige disciplina y organización, saber subordinar los intereses propios a los de la causa común.

El desarrollo de la industria conduce a un aunmento del número de obreros. Al mismo tiempo, como indicó Carlos Marx, el número de obreros sólo es uno de los elementos de triunfo. Este elemento “no pesa en la balanza si no está unido por la asociación y guiado por el saber”, escribió Marx hace más de 150 años.

El proletariado es consecuentemente revolucionario y se manifiesta decididamente por el derrocamiento del capitalismo, por cuanto la sociedad capitalista, como clase desprovista de propiedad sobre los medios de producción, se contrapone a todo el mundo de la propiedad privada capitalista. Cierto mejoramiento del bienestar material  de los obreros logrado últimamente en los países capitalistas desarrollados, bajo la influencia del crecimiento de la producción y de los éxitos de la lucha de clases, no cambia su situación como clase explotada, marginada de la dirección de la sociedad.

Por eso, los razonamientos de los ideólogos del capitalismo, de los reformistas, sobre la “integración” de la clase obrera contemporánea en el sistema capitalista, sobre la pérdida del papel revolucionario  por esta clase, carecen de fundamento.

Tras la victoria de la revolución socialista, la clase obrera actúa como fuerza dirigente que realiza una transformación radical de la sociedad, está vinculada con la principal forma estatal de propiedad y toma una parte muy activa en la dirección de la producción, de la sociedad y del Estado.

De esta manera, la propia situación objetiva de la clase obrera  en la sociedad  determina su peculiar  papel tanto en el movimiento emancipador como en la creación de nuevas relaciones sociales.

La misión histórica del proletariado se concreta en concordancia con las etapas de avance del capitalismo al socialismo y después al comunismo. Ante todo requiere la unión del socialismo con el movimiento obrero, la creación de un partido revolucionario que exprese científicamente  los intereses de clase del proletariado  y sus tareas históricas universales, que encabece su lucha de clases contra la burguesía.

Luego, la misión histórica del proletariado es la estrecha cohesión alrededor del proletariado, como luchador de vanguardia, de todos los trabajadores y explotados, la hegemonía del proletariado en el movimiento emancipador, la sólida alianza de la clase obrera con las masas trabajadoras no proletarias, en primer lugar con el campesinado.

En las condiciones de la revolución socialista, de la lucha directa del proletariado por el poder, la misión histórica del proletariado se expresa como la necesidad de instaurar la dictadura del proletariado, que es la condición fundamental de la victoria del proletariado sobre la burguesía y de la construcción del socialismo.

El tema de la dictadura del proletariado es el eslabón principal, el punto central de la doctrina de la misión histórica del proletariado y por consiguiente, de la doctrina marxista-leninista en general.

Hay que tener en cuenta, empero, que el tema de la dictadura del proletariado es un elemento, aunque extraordinariamente importante, de un problema más amplio, el de la misión histórica del proletariado, que el marxismo-leninismo elabora en todos los aspectos a tono con las distintas etapas de desarrollo de la sociedad y con los distintos niveles de madurez  del proletariado como clase.

En la sociedad socialista, la misión histórica del proletariado  se manifiesta también en que la clase obrera, su partido revolucionario, realiza la dirección política de la sociedad de cara al objetivo final del movimiento emancipador del proletariado: la construcción del socialismo y del comunismo.

La clase obrera continúa siendo  el dirigente de la sociedad en virtud  de condiciones objetivas, ya que está vinculada con las formas avanzadas de organización del trabajo, de su medio surgen modelos de actitud comunista ante el trabajo y ocupa el primer lugar entre los demás grupos sociales  por el grado elevado de organización y de conciencia.

La construcción del socialismo y del comunismo se efectúa basándose en la ideología científica proletaria, bajo la dirección del partido socialista y del Estado socialista, que llevan a cabo una política de clase y que luchan para plasmar en la vida el ideal social proletario. Con la construcción de la sociedad sin clases, la comunista, termina la misión histórica del proletariado.

Fuentes documentales: “Diccionario político breve”, “Diccionario de Filosofía”, “Diccionario de comunismo científico”,  “Vicisitudes históricas de la doctrina de Carlos Marx”, “Manifiesto de la Asociación Internacional de Trabajadores”, escrito por Carlos Marx y Federico Engels hace más de 150 años, “Alianza de la Clase Obrera”, todos de la Editorial Progreso, Moscú, Rusia; y conocimiento personal del tema.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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