Burguesía nacional, progresista al inicio, dual y reaccionaria después

Burguesía nacional, progresista al inicio, dual y reaccionaria después

En los países menos desarrollados, subyugados o liberados, la burguesía nacional es una clase  interesada en el progreso político y económico independiente de su país. En la burguesía nacional no se debe incluir al sector de la burguesía proimperialista que desempeña el papel de intermediario del capital monopolista extranjero (empresas trasnacionales o multinacionales imperialistas: Coca-Cola, Nestlé, Mitsubishi, ITT, Mac Donald, por ejemplo) y es, inclusive, un apoyo social descarado del neocolonialismo y agresiones militares imperialistas de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, etc.

En cualquier esfera de la actividad económica –en la industria, en la agricultura, en el sistema de créditos y seguros, etc.—el capital nacional casi siempre tropieza con obstáculos para su desenvolvimiento como son el dominio del capital extranjero y las relaciones precapitalistas conservadas por los colonizadores (en América Latina españoles, portugueses, ingleses, holandeses; en Norteamérica ingleses y franceses).

Esto engendra agudas contradicciones entre la burguesía nacional y la burguesía imperialista de las metrópolis neocolonialistas. De esta manera surge objetivamente el interés de la burguesía nacional por las revoluciones populares antiimperialistas y antifeudales.

Poniendo de manifiesto las posibilidades potenciales revolucionarias de la burguesía nacional, Lenín escribió, hace ya más de un siglo: “En la Europa “avanzada”, sólo el  proletariado es la clase avanzada. Y la burguesía, todavía en vida, está dispuesta a todas las salvajadas, crueldades y crímenes para salvaguardar la esclavitud capitalista que perece… En Asia crece, se extiende y se fortalece en todas partes un poderoso movimiento democrático. Allí (en Asia), la burguesía va a aún con el pueblo la reacción”.

Efectivamente, en una serie de países de Asia y África, la burguesía nacional ha encabezado la lucha antiimperialista de los pueblos, o ha sido una de las fuerzas  dirigentes en el bloque antiimperialista. Ha sabido promover de entre los suyos a líderes políticos de influencia y atraer a las masas con un programa patriótico de la lucha por la Liberación Nacional.

La burguesía nacional es dual por su naturaleza social, lo que se perfila muy claramente después de conquistar la independencia nacional. De un lado es oprimida por los monopolios imperialistas; de otro, ella misma, esta burguesía, explota a los trabajadores.

Las transformaciones democráticas generales, en uno o en otro grado, le convienen, pero es incapaz de plasmarlas consecuentemente debido a las tendencias conciliatorias. Mientras desea consolidar la soberanía nacional, la burguesía nacional solicita la ayuda de las amplias masas populares; pero al mismo tiempo teme que los elementos democráticos, que expresan los intereses populares del pueblo, adquieren demasiada influencia. Trata la burguesía nacional, al mismo tiempo, de conseguir  para su enriquecimiento la explotación de Recursos Naturales y Humanos del país, pero no se decide a emprender la expropiación total del capital monopolista extranjero  y es propensa  a resolver sus contradicciones con los monopolios extranjeros (empresas trasnacionales o multinacionales imperialistas)  mediante compromisos, revisando las formas de colaboración, y no mediante una lucha decidida.

Interesada en la Reforma Agraria como premisa importante para crear mercado interior, no emprende la erradicación de los institutos feudales, viendo en ellos un antecedente peligroso de atentado contra la propiedad privada en general.

Estas contradicciones en la actitud de la burguesía nacional son engendradas en grado considerable en la época contemporánea. Siendo portadora del modo capitalista de producción, la burguesía nacional apareció en el escenario histórico cuando el capitalismo mundial, como sistema nacional, entró en el período de su ocaso.

Su persistente empeño en conducir el país por el camino capitalista entra en contradicción con la tendencia anticapitalista del desarrollo social y con los intereses de  los trabajadores y da lugar a que las masas populares la abandonen; entra en crisis la dirección burguesa de la Revolución de Liberación Nacional. La burguesía nacional va con mayor claridad hacia un acercamiento  con el imperialismo, y con la reacción interna, procurando, en el te3rreno económico, la libertad de empresa capitalista privada, y, en los político, el fortalecimiento máximo de los instrumentos de su dominio de clase: policía, ejército, tribunales judiciales, administración estatal burocrática, etc. La burguesía nacional frecuentemente pasa  a aplastar por la fuerza  al movimiento proletario y campesino, recurre al terror contra los partidos socialistas y comunista, contra organizaciones sindicales consecuentes y contra las fuerzas de izquierda.

La burguesía nacional realiza la política de consolidación de sus posiciones dominantes de clase bajo la bandera del nacionalismo. Las consignas del nacionalismo, , si están ligadas a llamamientos a defender la soberanía, la cultura y la identidad nacionales, aún continúan desempeñando un papel positivo en los movimientos antiimperialistas de los pueblos. Pero a medida que maduran y se aclaran las contradicciones sociales se va destacando a primer plano cada vez con mayor claridad su aspecto antidemocrático, reaccionario.

En la apreciación de la burguesía nacional, junto con la caracterización general, tiene gran importancia considerar sus rasgos específicos. Así, en América Latina, determinada parte de la burguesía local está estrechamente entrelazada con los monopolios capitalistas norteamericanos, y ya ha dejado de ser portavoz de las aspiraciones nacionales y ya no tiene posiciones antiimperialistas.

En una serie de países del África Tropical, donde en la década de 1980 todavía no había un sector industrial capitalista, el papel de la burguesía nacional era de fuerza rectora estatal y política, y  pertenecía a la burguesía vinculada  a la élite burocrático-administrativa y beneficiada por su colaboración con el capital extranjero.

Descontenta frecuentemente por el dominio de este capital monopolista  foráneo, la burguesía nacional procura adueñarse de las riquezas naturales del país, de los medios de producción y de la tierra. Estas particularidades  concretas de la burguesía nacional en uno o en otro país las tienen en cuenta los dirigentes de partidos revolucionarios de Liberación Nacional, de partidos socialistas y comunistas, y todas las fuerzas democráticas de izquierda para elaborar sus planes tácticos y estratégicos.

En países de orientación socialista, la burguesía nacional  por lo común, queda privada del monopolio dirigente del poder político nacional, participa en el desarrollo progresivo del país, sobre todo en la esfera de la economía, como una de las fracciones del Frente Democrático Nacional.

Fuentes documentales: “Diccionario de Filosofía”, “Diccionario político breve”, “Diccionario de Comunismo Científico”, editados e impresos en Editorial Progreso de Moscú, Rusia; y el conocimiento personal sobre el tema de la burguesía nacional.

 

 

 

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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