Clase Obrera, Clase Obrera revolucionaria

Clase Obrera revolucionaria

Pablo Emilio Barreto Pérez

La  clase obrera es una de las clases fundamentales en la sociedad capitalista y socialista, la fuerza principal de la producción de bienes materiales y de trasformación de las relaciones sociales. En el capitalismo, la clase obrera, o el proletariado, es la clase explotada fundamental. En el socialismo es la fuerza dirigente de la sociedad.

En el capitalismo, la clase obrera es la clase más avanzada de la sociedad contemporánea; principal fuerza motriz del proceso histórico de transición del capitalismo al socialismo y al comunismo.

En el mundo capitalista, la clase obrera (proletariado en general) está desprovista de los medios de producción y para existir se ve obligada a vender su fuerza de trabajo, es decir, ser objeto de explotación por parte de los capitalistas.

La explotación del trabajo por el capital provoca las contradicciones irreconciliables entre el proletariado y la burguesía y una enconada lucha de clases. En esta lucha, el proletariado (urbano y rural), además de defender sus intereses de clase fundamental, actúa como dirigente de todas las masas populares explotadas y oprimidas.

La clase obrera es la clase revolucionaria más consecuente de la sociedad burguesa,  el proletariado atrae a su lado a todas las fuerzas progresistas, y con la vanguardia marxista-leninista a la cabeza, destruye la dominación de los capitalistas y terratenientes, establece el poder de los trabajadores, afianza el dominio de la propiedad social y organiza la edificación de una sociedad nueva, socialista.

La aparición de los obreros se remonta al siglo 16 (1, 500), cuando empezó a desarrollarse el capitalismo en Europa, particularmente en Inglaterra, hoy Reino Unido.

Sin embargo, durante mucho tiempo los obreros no configuraron una clase social completamente constituida. El surgimiento y desarrollo del proletariado industrial, su transformación en clase independiente están unidos  a las revoluciones industriales (nacimiento y desarrollo del capitalismo en Inglaterra y Europa).

Federico Engels caracteriza la revolución industrial de Inglaterra, iniciada a mediados del siglo 18, señalando que “la criatura más importante de esta revolución industrial es el proletariado inglés”.

La clase obrera es la clase más avanzada y revolucionaria en la sociedad burguesa o capitalista. La misión histórica del proletariado consiste en sustituir al capitalismo por el socialismo. Clase oprimida fundamental bajo el capitalismo, puede liberarse del yugo explotador burgués sólo mediante la lucha de clases contra la burguesía, eliminando la propiedad privada sobre los medios de producción y de la tierra, y estableciendo la propiedad social socialista.

Con ello suprime para siempre toda explotación del hombre por el hombre y no sólo se libera ella misma, sino que libera también a los demás sectores de trabajadores asalariados. En la lucha emancipadora, la clase obrera está destinada a desempeñar el papel hegemónico en la lucha revolucionaria. Sin embargo, no se da cuenta inmediata  de su papel en la historia, sino que en su crecimiento pasa una serie de peldaños: desde el movimiento espontáneo hasta la lucha consciente y dirigida al triunfo de la revolución socialista.

La clase obrera toma consciencia de sus intereses cardinales a través de la teoría revolucionaria: el marxismo-leninismo, y bajo la dirección del Partido Comunista (socialista, sandinista, chavista, peronista…) pertrechado con esta teoría revolucionaria.

El incremento del peso específico  y del papel político social de la clase obrera es una necesidad histórica derivada de su lugar en la producción de bienes materiales para consumo humano. Con el crecimiento de la gran industria engrosa numéricamente la clase obrera, es decir, aunmenta en número la cantidad de obreros.

A mediados del siglo 19, no había más de 10 millones de obreros industriales en todo el mundo. Al comienzo del siglo 20, en los grandes países capitalistas llegaban a aproximadamente 30 millones de obreros fabriles. En la actualidad, al 2019, la cantidad de obreros industriales, en el mundo de la construcción, en zonas francas industriales, en minas de oro y carbón, en construcciones infraestructurales en el mundo, se presume que hay casi dos mil millones de obreros (hombres y mujeres). Según datos no oficiales, cantidad similar de obreros y obreras están organizados y militan en sindicatos, en federaciones sindicales, en centrales sindicales nacionales e internacionales.

Y claro el o los destacamentos principales, de vanguardia,  de estos sindicatos están en los países con regímenes socialistas.

Aquí cabe dejar sentado que quienes producen alimentos son los campesinos, cultivadores de la tierra, sí, los campesinos con pocas manzanas de tierra en sus manos y cuyos cultivos les sirven para sobrevivir, como le ocurre al obrero que vende su fuerza de trabajo. Los campesinos (¿?) terratenientes (de 500 manzanas hacia arriba), en cambio, tienen como fuente de enriquecimiento capitalista los cultivos, pues generalmente en estos casos se trata de terratenientes burgueses que viven lujosamente en zonas urbanas y que igualmente que el capitalista industrial, de la construcción o minero, compran la fuerza de trabajo de los campesinos pobres.

Los obreros y obreras de la construcción, por ejemplo, construyen las casas y edificios para negocios de los grandes burgueses o capitalistas, pero nunca se reconoce ese papel de ellos y ellas, porque utilizando sus medios informativos privados, los capitalistas se hacen aparecer como los “constructores” de esas casas y edificios.

Igual ocurre en la mina de oro, cobre, níquel, cadmiun; en la construcción de una carretera, de una calle, de una cuneta, de un desagüe urbano, en la instalación de cables  eléctricos, telefónicos, para Internet. El capitalista y el Alcalde local se ubican ellos como los constructores, lo cual no es cierto, porque los creadores de las riquezas materiales son los obreros. Y los campesinos pobres son quienes producen los alimentos de origen agrícola y agropecuario para que los seres humanos consuman o coman en zonas urbanas, a cambio de un precio en monedas nacionales, pues para que el campesino pobre sobreviva, estos alimentos tienen que convertirse en mercancías, cuyos precios los imponen los intermediarios y capitalistas locales.

La revolución socialista ha cambiado radicalmente el papel de la clase obrera en la sociedad y las formas de su actividad político social. Esta clase obrera, ya en dominio socialista, ha dejado de ser una clase sin medios de producción, y de la lucha contra las clases explotadoras dominantes en el capitalismo, ha pasado a la construcción del socialismo y el comunismo  como fuerza social dirigente.

La mayoría absoluta de los obreros de los países socialistas están organizados en sindicatos; su vanguardia combate en las filas de los partidos comunistas. También se han manifestado con toda plenitud los rasgos internacionalistas de la clase obrera de los países del socialismo, que presta una ayuda política enorme al movimiento revolucionario de otros países.

En el socialismo se mejora la situación material de la clase obrera, desaparece el fenómeno del paro o huelgas, porque desaparecieron los burgueses explotadores. La revolución científico-técnica produce en el ámbito de la clase obrera cambios profesionales y técnico-culturales: se eleva el nivel de instrucción o educación, aunmenta la calificación más elevada, desaparecen gradualmente los oficios que requieren calificaciones inferiores, el trabajo manual se satura cada vez más de elementos intelectuales.

Estos procesos relacionados con el progreso técnico-científico transcurren también actualmente en los países capitalistas avanzados, influyendo la clase obrera en el nivel de su consciencia. Al propio tiempo, en el carácter de estos procesos repercute la situación de la clase obrera en la estructura social de la sociedad capitalista o burguesa.

El proletariado es en ella una clase carente de medios de producción y, por lo tanto, se ve obligado a vender su fuerza de trabajo sometiéndose a la explotación bestial del capitalismo.

La burguesía, el capitalista, moviliza todos los medios de que dispone para frenar el desarrollo político de la clase obrera, su conscientización como clase en la sociedad capitalista. Con este fin se utiliza la heterogeneidad de la clase obrera, la existencia en el seno de la misma de la llamada “aristocracia obrera” y la “burocracia obrera”.

La base de la clase obrera es el proletariado industrial. Simultáneamente se incrementa  el número de obreros ocupados en la esfera productiva. En el caso de países “en desarrollo” como Nicaragua y en general en América Latina, existen enormes cantidades de obreros en el mundo de la construcción de edificios, casas, calles, carreteras, cunetas, puentes, en talleres de carpintería y ebanistería, en Zonas Francas, por ejemplo.

Aunmenta también el número de empleados administrativos, de personas dedicadas al trabajo intelectual en empresas industriales y de construcción, por ejemplo, que por su posición, modo de vida y carácter del trabajo se aproximan a los obreros.

Los ideólogos burgueses y pequeños burgueses y pequeños burgueses, los representantes del reformismo burgués o capitalismo, del revisionismo, exponen actualmente la idea de la “desaparición de la clase obrera”, de su “integración en la sociedad capitalista”, de “su pérdida del revolucionarismo”.  Sin embargo, el sistema de producción del capitalismo monopolista de Estado no elimina el sojuzgamiento  de la clase obrera, por el contrario, la acentúa.

Como otras capas trabajadoras, la clase obrera no tiene posibilidad de participar en las soluciones fundamentales de la sociedad capitalista. Por eso, su lucha contra todo el sistema capitalista explotador lejos debilitarse, se intensifica, lo mismo que se vigoriza numéricamente  y crecen su fuerza y su influencia.

Asistimos al fortalecimiento ideológico y organizativo de la clase obrera. Engrosan los sindicatos, se elevan las influencias de los partidos socialistas y comunistas, portadores de los intereses más genuinos de la clase obrera. En los últimos años la clase obrera registra una intensificación del movimiento huelguístico en muchos países capitalistas de América Latina, Asia. África y Europa; la clase obrera participa activamente en las luchas por la Paz, por la democracia revolucionaria y el progreso social. En estas luchas se fortalece su unidad, se va formando, inclusive, su alianza con el campesinado pobre y medio; igualmente aunmenta su alianza con capas sociales medias urbanas y con todas las fuerzas antimonopolistas capitalistas.

Se multiplican rápidamente las filas de la clase obrera en los países “en desarrollo”, donde hay centenares de millones de trabajadores asalariados. La clase obrera aún es en ellos una minoría de la población activa, pero es la clase social más beligerante y unida por intereses de clase.

Además, sigue ocurriendo la afluencia constante a sus filas de campesinos y de otros sectores pequeños burgueses que dificulta el crecimiento de su organización, cohesión y nivel ideológico, y también la presencia de supervivencias de tradiciones feudales y tribales deja huellas en su desarrollo ideológico.

Empero, el progreso social determina un rápido crecimiento  del número de obreros, un incremento del proletariado fabril. Surgen y se desarrollan rápidamente organizaciones obreras como sindicatos; aunmenta la influencia de ideología socialista.

La clase obrera  de países capitalistas de América Latina, Asia y África participa cada vez más activamente en las luchas por la plena Liberación Nacional y social. Se eleva  su papel en las transformaciones económica-sociales y políticas de los países de orientación socialista. Se potencia el papel de la clase obrera contemporánea en el proceso histórico, su papel dirigente en la lucha contra el imperialismo, por el progreso social, por el triunfo del socialismo.

Fuentes bibliográficas:  Conocimiento personal del tema y consultas en los siguientes libros: Breve Diccionario Político, Diccionario de Filosofía, Diccionario de Comunismo Científico, Lucha de Clases en Francia de Carlos Marx.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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