Incendio criminal, incendio criminal, incendiarios impunes por quema de casa de Pablo Emilio Barreto Pérez

Incendio criminal, incendio criminal, incendiarios impunes por quema de casa de Pablo Emilio Barreto Pérez.

Este escrito de la doctora Dinorah Parrales P. está destinado a la presentación de mi libro Incendio criminal, incendiarios impunes, el cual se trata de un relato pormenorizado del incendio de mi casa en los llamados Apartamentos Argüello, ubicados en el Kilómetro Once de la Carretera Sur, ejecutado por 180 matones, jefeados por los mafiosos criminales Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca y Juan Pablo Rivas Castro, quienes al mismo tiempo intentaron matar a Pablo Emilio Barreto Pérez y a la doctora Parrales, y que jueces y magistrados judiciales venales de aquellos días de 1994 dejaron en completa impunidad.

El incendio criminal y asesinato frustrado se registró el 14 de abril de 1994, a las cinco y media de la tarde, frente a una multitud de vecinos del Kilómetro Once Sur.

En este libro se relata detalladamente cómo una banda de mafiosos, con complicidad descarada de algunos jueces civiles, cuyos nombres se mencionan claramente en esta obra histórica, se confabularon y también contaron el apoyo, también descarado de Arnoldo Alemán Lacayo, para intentar arrebatar los Apartamentos a sus habitantes, los cuales estaban protegidos por leyes, que fueron violadas perversamente por aquellos jueces malvados y vendidos.

El Apartamento No. 1 quedó en cenizas y el segundo quemado parcialmente, debido a que los 180 matones y sus jefes ya mencionados procedieron al desalojo y al mismo tiempo a prender fuego, y gritar a voces fuertes: “Busquen a ese hijueputa de Pablo Emilio Barreto, para matarlo, porque mucho jode desde BARRICADA…”

Dichosamente, varias patrullas de la Estación Tres de Policía llegaron rápido y capturaron a 48 de los incendiarios, menos a los tres jefes: Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca y Juan Pablo Rivas Castro, quienes al conocer que los policías estaban aproximándose emprendieron veloz fuga por los callejones del Oeste de Kilómetro Once Sur, mientras dejaron “ensartados” a 48 de sus cómplices. Esta captura se dio gracias a la diligencia mostrada por la Policía y debido a una llamada urgente que hizo Pablo Emilio Barreto al 118, o Puesto de Mando  Central de la Policía Nacional, en Managua.

El incendio mismo, desatado por estos criminales con combustible en el Apartamento No. 1, más la captura de los 48 compinches le cambió totalmente la situación a los mafiosos traficantes de propiedades, pues de perseguidores contra los habitantes de los Apartamentos, pasaron a ser prófugos y a la vez en convertirse en criminales impunes, gracias a los jueces y magistrados venales de ese momento en 1994.

Este libro hace un recuento pormenorizado de lo que pasó desde el comienzo hasta un final no concluido todavía, pues como digo jueces, abogados y magistrados venales, venaderos descarados de la justicia en Managua en aquellos días aciagos, dejaron impunes a los acusados principales.

La doctora Parrales igualmente en esta presentación cuenta cómo un grupo de mafiosos, traficantes de propiedades, enemigos de la gente pobre, aliados de la oligarquía y del gobierno neoliberal-conservador-oligárquico- proyanqui de Violeta Barrios de Chamorro, en este caso también intentaron despojar de los Apartamentos a los vecinos que estaban en legítima posesión de ellos.

Precisamente, esta quema de los Apartamentos 1 y 2 fue como la culminación de una ofensiva brutal de aquellos jueces venales, aliados con los somocistas genocidas expropiados por el Régimen Revolucionario Sandinista y con funcionarios del gobierno chamorrista y asimismo con el Alcalde corrompido y somocista descarado, Arnoldo Alemán Lacayo.

Todos ellos estaban confabulados contra casi 300 mil familias que eran ya propietarias de casas, lotes y tierras, protegidas por las Leyes 85, 86 y 88, las cuales parecían papel mojado frente a estos mafiosos traficantes de propiedades, incluyendo el mismísimo Arnoldo Alemán Lacayo, quien mediante argucias también se apropió de tierras que eran de cooperativas agrícolas.

Este libro está escrito escrito hace ya varios años. La doctora Parrales y Barreto Pérez están esperando ofrecimientos de financiamiento para imprimirlo y publicarlo. La doctora Parrales está convencida de que este libro debe ser leído por abogados, jueces y magistrados actuales, y también para estudiantes de Derecho, para estudiar cuidadosamente todo lo que pasó con este escandaloso incendio criminal y asesinato frustrado, que ocupó primeros lugares de periódicos, noticieros radiales y televisivos, y que fue objeto de publicaciones internacionales sobre lo que estaba pasando en Nicaragua.

 

Introducción o presentación, escrita por la doctora  Dinorah Parrales P.

Prefacio o presentación a la obra del Lic. Pablo Emilio Barreto P., quien ha salido airoso a la aprueba del tiempo en el que hacer periodístico frente a prototipos reales.

Esta obra, más que una crónica periodística,  pieza histórica literaria, o Histórica-Jurídica, es el temple de acero forjado en el yunque de coyunturas vivenciales, descritas en un curriculum  no común y que caracteriza en  juicio, elocuencia, sensatez y franqueza , al periodista,  o comunicador social, Lic. Pablo Emilio Barreto Pérez.

Después de haber sido parte, como abogada, en  un proceso que contiene una gama de hechos, no sólo jurídicos, creo que  más  políticos por el trasfondo de su contenido; y al  realizar su análisis en este sentido, tanto en la invocación de los preceptos legales como en el aspecto procedimental, a través de la lectura de varios expedientes, tanto en lo civil como en lo penal, en relación  al incendio criminal  en donde los protagonistas alejados de todo principio de ética,  señores:  Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca  y Juan Pablo Rivas Castro,  provocaron  el incendio ocurrido el 14  de abril de 1994, en el Kilómetro 11, de la Carretera Sur, .Jurisdicción de Managua.

Violencia y terror  contra miles de familias

Acontecimientos que no sólo hicieron historia,  porque  los procesos del  mío y el tuyo, han existido siempre  y  han sido y son frecuentes, pero lo  que aquí pasó, fue más allá de lo histórico  y jurídico, porque además de ser producto de un Sistema, era el plan premeditado para crear otro sistema cuyo objetivo era desaparecer a través de la violencia y el terror, las leyes creadas en 1990: Leyes  85, 86, 87 y 88  en relación a la propiedad  urbana  y rural, que  beneficiaba a las mayorías desprovistas de lo indispensable para la sobrevivencia de  todo ser humano: un techo para  vivir.

Y los protagonistas a la defensiva, en  esta Historia, las víctimas, que pagaban  su mensualidad ante la Institución que administraba estos apartamentos de conformidad con la Ley, que no fueron beneficiados por las Leyes mencionadas, a pesar de que les asistía tal derecho y llenaban  los requisitos contenidos en dicha Ley cuyo fundamento se resumía así: “el que al veinticinco de Febrero de 1990  ocupare una propiedad, rural o urbana, administrada por el Estado, pasa a ser propietario”;  por supuesto que a este fundamento, se agregan otros  que identifican su legalidad.

Pero los arrendatarios de dichos  Apartamentos  del Kilómetro Once Sur, nunca hicieron uso de este derecho, sencillamente pagaban un alquiler por habitarlos a la Institución que los administraba, en este caso era el Ministerio de la Vivienda  y Asentamientos Humanos.

Medios noticiosos nacionales e internacionales dieron noticia del criminal atentado, y en primera plana de  todos los Diarios se leía: BARRICADA: el 15 de Abril de 1994: “180 hombres en intento  violento de desalojo”; “Queman casa de periodista de BARRICADA”.

Barbarie  e incendio  criminal

El Diario LA PRENSA  (15-4-94), dijo: “Disputa  por inmueble termina en incendio”. El redactor de la Noticia no fue claro, y se presta a tergiversación del tema real, porque en este caso no hubo disputa entre los atacantes y demandantes y los habitantes legales de los Apartamentos, porque el proceso de inmisión no se les notificó nunca nada, ni en el Juzgado de la Dra. Vida Benavente ni en el Juzgado Civil  a cargo  del juez Encarnación Castañeda  (q.e.p.d.). Además,   había que aclarar el aspecto legal como periodista, y es que sin existir una sentencia,  producto y fin de un proceso   en relación a bien  inmueble, no podía haber juicio de Inmisión en la posesión.

EL Diario LA TRIBUNA:  (19-4-94) dijo: “Jueces y juristas comentan“: “Gobierno y Policía  culpables   por los sucesos de la Carretera Sur”;  fue objetivo el reportero y señaló el aspecto ultra-petita de la  actuación Judicial  del sistema. EL NUEVO DIARIO:(18-4-94) “Suprema debe conocer negocio de los desalojos: “Acusarán a Juez Castañeda”,  Dra. Parrales  revela leguleyadas. Forense examinará a los lesionados. Afectados  no han perdido la posesión”. EL NUEVO DIARIO: 15-4-94:  Incendian casa de periodista Pablo E. Barreto”.    “Barbarie  en desalojo”. También la objetividad de la noticia fue transparente y ajustada a la verdad; además de objetiva, analítica en el señalamiento de los hechos.

Todos los medios de información escrita y hablada dieron noticia sobre   la barbarie  provocada por Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca,  Juan Pablo Rivas Castro y  Jymy Najman Perezdiez; éste último la pieza clave para sorprender a las  autoridades del Poder Judicial, tergiversar valores y asumir  las consecuencias de un asesinato frustrado.

La conducta y procedimientos del enemigo, revelan su política y  tendencias  y  comparándolos con los nuestros justifican nuestra causa a la luz  de los principios de regularidad  y adelantamiento social. Porque las comparaciones ilustran.

Maniobras leguleyas mafiosas

Desde 1993, en el Juzgado de la Dra. Vida Benavente, el representante de Inversiones y Desarrollo Globales S.A. sorprendió a esta autoridad, en donde  había introducido una “demanda de Comodato por la vía del desahucio” y el nueve de Mayo  de 1993, proveyó  la autoridad Judicial  al ordenar se mantuviera el desahucio. (Los habitantes de los Apartamentos no eran comodatarios de Desarrollo Global S.A.,   persona Jurídica que nace para realizar la recuperación de un bien que no les perteneció ni les pertenece).

Admitieron las Autoridades Judiciales  una demanda que carecía de lo primordial: para demandar primero, debo ser dueño del bien que reclamo, porque la compraventa de la propiedad a favor de Jimy Najman Perezdiez, demandante en representación de Desarrollo Global S.A. no fue inscrita en el Registro de la Propiedad Inmueble del Departamento de Managua. Y para admitir la demanda era indispensable que quien  reclamaba o demandaba, presentara  ante el Juez de la causa, como base de su demanda la Escritura Pública debidamente Inscrita,  como dueño de la misma,  en el Registro de la Propiedad Inmueble del Departamento de Managua, después de haber pagado sus impuestos: (Certificado Catastral, pago de B.I. e impuesto de trasmisión ante la Oficina Fiscal o Administración de Rentas correspondiente) lo que no existía en dicha demanda. Y este proceder es producto de un sistema no legal,   lo cual no necesitaba prueba porque estaba a la vista, y en el  expediente aparece la prueba documental  indispensable, como eran los certificados Registrales de la propiedad  y las Escrituras sin inscribir.

Nunca fueron dueños de nada

Podría catalogarse este asalto a mano armada, como un asesinato frustrado; reúne los requisitos para su determinación, porque las leguleyadas a que se refiere el diario en esos términos, es porque en el Juzgado  IV para lo Civil de Managua, a cargo  del entonces  Juez Cuarto para lo Civil de Distrito de Managua: Encarnación Castañeda,  admitió lo inadmisible porque Inversiones y Desarrollo Globales, s.a. (INDEGLOSA) que nace  con el propósito de desalojar a los poseedores de dichos Apartamentos  del Kilómetro Once Sur, a través de   Jimy  Najman Pérezdiez,  que compró supuestamente, los apartamentos, a Frutos Chamorro Argüello como representante de INDEGLOSA,  quien   entabla una demanda de inmisión en la posesión en dicho Juzgado, a  sabiendas el demandante  de que la posesión la tienen las víctimas, en donde vivían y siguieron viviendo porque tenían un canon de arrendamiento que cada quien entregaba en la Oficina  correspondiente en la Alcaldía en donde estaba ubicada.

No podía Jimy Najman Pérezdiez interponer demanda de inmisión en la posesión,  porque  además de no existir proceso alguno de reivindicación ni otra figura jurídica en este sentido, él (Najman) nunca tuvo posesión de los Apartamentos, máxime que los apartamentos estaban habitados por las víctimas desde hacía varios años  y era público que allí nunca vivió Frutos Chamorro Argüello ni los miembros de inversiones y Desarrollo Globales , S.A. que a simple vista sin necesidad de probarlo se ve que nace esta persona Jurídica con el único objetivo  de  promover acciones fuera del orden legal para recuperar propiedad que no les pertenecía ni les pertenece, con sólo ver y examinar el Registro de la Propiedad Inmueble del Departamento de Managua, que es quien dice a quien pertenece un inmueble.

Porque la Escritura en donde Desarrollo Globales S.A. vende a Jymy Najman Pérezdiez no fue   inscrita  porque  nunca pagaron  los impuestos  correspondientes, para insertar las Boletas Correspondientes como son: Certificado Catastral, Solvencia Municipal, Boleta de Trasmisión o sea el  impuesto que se paga en la Administración de Rentas del Departamento. Y esto no lo tenía la Escritura,  por lo tanto  no podía admitirse una demanda de ninguna especie porque el fundamento de la misma es la Escritura  que lo acredita como dueño, debidamente inscrita; ¿porqué se admitió lo que no se debía ni podía admitir?

Es una pena que profesionales del Derecho contrapongan a bases Jurídicas fundamentadas, en una sentencia, argumentos falsos, completamente opuestos a los preceptos del Derecho y que sean avalados por quienes están obligados a conocer la Ley, en este sentido a los profesionales del Derecho que administran Justicia; proceso en el que no importó a  “jueces”  y “magistrados”  que conocieron del  proceso, la exposición de personas al peligro, los mismos que absuelven en procesos en que la prueba de culpabilidad  es clara y convincente. Otro caso en la misma época y fallado por los mismos magistrados,  quienes llegan a defender una ideología y no  los intereses del bien común  cuando Ulpiano  nos habla del “sun quique tribuere,” (dar a cada uno lo que es suyo) y  define el jusutendi, el jusfruendi y el jusabutendi,  éste último eliminado en la práctica forense. Que en el Derecho Romano son básicos para determinar los límites del usar y usufructuarlo que  nos hace recordar  también  lo que en pocas palabras define  don Benito Juárez: “El respeto al derecho ajeno es la paz.”   Tan sencillo de aplicar y  tan  fácil y constante de violar  cuando se trata de tergiversar derechos opuestos a intereses económicos,  base de un sistema que en el medio coyuntural de la época, desconocieron  la verdadera conciencia social   de quienes  a  través de una Revolución  Popular forjaron  los nuevos valores, morales y éticos de un pueblo.

Críticas periodísticas contra malvados

Cabe aquí mencionar al  crítico y polémico: Juan  Montalvo en su respuesta a  quienes prohibieron leer su obra Los Siete Tratados a quienes calificó de: “Nidada de víboras  en Castillo de Flores”, o cuando desde París dijo: mi pluma le mató, refiriéndose al asesinato de García Moreno, igual que  Sarmiento se enorgulleció de haber preparado la caída de  Rosas, con su  Facundo. A como podría mencionar a otros insignes del Periodismo que por críticos y de apasionado temperamento y extraordinario ingenio, menciono a este gran prosista porque considero que es superior de todo lo que he leído, el mejor de América.  Y  también comparo la actitud periodística del licenciado Barreto: crítico, analítico y objetivo y encuentro la respuesta a semejante barbarie, de la que fue el eje central y la mira de quienes fueron señalados por su pluma  crítica y severa.

Insisto en señalar lo siguiente: La Escritura de compraventa, tantas veces mencionada, no estaba Inscrita en el Registro Público de la Propiedad Inmueble del Departamento de Managua, dije anteriormente, requisito indispensable para que dicha demanda Introducida  por Najman Pérezdiez prestara mérito, porque en relación a terceros, no es dueño sino hasta que ya el Registro de la Propiedad inscribe a nombre de quien compró, y aún así el Juez no sólo mal admitió la demanda, sino que le dio trámite ordenando a poner en posesión de dichos  Apartamentos a quienes  no eran dueños, pues tanto Frutos Chamorro Argüello  como  el señor Morino, también miembro de Inversiones  y Desarrollo Globales S.A., nunca  tuvieron  posesión  en los Apartamentos del Kilómetro Once Sur.

Fue el motivo por el cual apelaron las víctimas ante  la Sala Civil del Tribunal de Apelaciones de Managua, del fallo emitido por el Juez Encarnación Castañeda, ya que los Apartamentos estaban y están situados en el Kilómetro once, Carretera Sur, Jurisdicción de Managua.

Armengol Cuadra López votó contra ilegalidades

Ya admitido el Recurso de  Apelación,  la Sala Civil   de la época, falló a favor de Frutos Chamorro Argüello, sin tomar en cuenta la nulidad absoluta contenida desde su inicio tal demanda, que aun de oficio puede y debe anularse de conformidad con lo que ordena el Arto. 2204  de nuestro Código Civil vigente, ya que el demandante o demandantes no eran dueños al no estar inscrita dicha escritura en el Registro de la Propiedad inmueble del Departamento de  Managua,que no hubo base  legal alguna para dictar tal Sentencia, y fue por eso que un Magistrado de nombre:  Doctor Armengol Cuadra López razonó su voto en contra de la decisión de los otros dos magistrados.

Este razonamiento del voto con asidero jurídico del honorable Magistrado, Doctor Armengol Cuadra  López,  en cuyo análisis impone su capacidad  Forense, su  Ética,  Moral  y Equidad  y principios  y más aún,  su capacidad de Jurista  al señalar con abundancia de o conocimientos  abogadiles, como Jurista, no codiguero,  conocedor de la Ciencia  del Derecho. que habían suficientes pruebas para fallar a favor de quienes tenían el derecho, que eran las víctimas de incendiarios  y asesinos frustrados, voto en el  que prevalece la moral y la equidad del doctor Cuadra López, cuyo  criterio desafía  a un sistema  que a la vista confirma el contenido Bíblico sagrado: “Por sus actos los conoceréis.”

Dice nuestra Constitución Política que todo trabajo es remunerado, por eso es que  en el ejercicio de un cargo Judicial como en cualquier otro, hay un sueldo, pero  los desalojos  en ese tipo de sistema, como dijeron los medios de información: los desalojos son un negocio, no quiero decir que el  hacer negocio sea delito, no, sino que no es adecuado hacer negocio con la justicia, peor todavía que en el caso de los desalojos las afectadas son personas de escasos recursos económicos en su mayoría.

Intentaron borrar conquistas del régimen revolucionario

El plan, en este caso,  que  fue la directriz Maquiavélica, ordenada,  para borrar, después de 1990,  las conquistas de un pueblo mediante una Revolución Popular, está a la vista, la constante violación a las Leyes y especialmente a la Constitución. Si vemos la publicación de El Nuevo Diario, de fecha 22 de Abril de  1994, en donde la  señora Hortensia Aldana informa a una comisión  de la Asamblea  Nacional, el proceso  de revisión que hace la OOT, con respecto a las adquisiciones de viviendas  y lotes conforme las leyes 85 y 86.

Con sumo desconocimiento al cargo que desempeña  les deniega la solvencia solicitada por algunos de los ocupantes de los Apartamentos Once Sur, solicitud que no era necesaria, porque la Ley de Solvencia  y Oficina de la OOT  (Oficina de Ordenamiento Territorial) nace   durante el Gobierno de la señora Violeta Barrios de Chamorro, y es una manera de regular,  controlar y disponer en relación a la revisión ordenada por la misma Ley en relación a las leyes que nacen el veinticinco de marzo de mil novecientos noventa, mejor dicho,  para recuperar propiedades en manos de beneficiarios de las Leyes creadas por el Gobierno Revolucionario del FSLN  en  1990.

La señora Hortensia Aldana, responsable de dicha  Oficina,  provee  en relación a solicitud hecha por  uno de los habitantes de los apartamentos invadidos por hordas criminales de Frutos Chamorro Argüello, para obtener Solvencia de revisión y disposición, con sumo desconocimiento de dicha Ley,  porque la Ley de Solvencias nace  con el Gobierno de la Señora  Violeta  Barrios de Chamorro, en 1992.

Hortensia  Aladana  fue marioneta de oligarquía  en la OOT

Y las Leyes 85 y 86 nacen en mil novecientos noventa (1990). La Ley legisla para futuro, nunca hacia atrás, y una Ley posterior no puede servir de revisión a  una Ley anterior.  Si esto  ocurriera viviríamos en guerra,  si el gobernante de turno quitara  la ley que dejó el anterior. Y esto es lo que pretendió la señora   Lic. Hortensia  Aldana, además de no dominar el tema  del cargo que ocupaba, desconoce la realidad del caso de los Apartamentos, porque los habitantes de los Apartamentos  del Once Sur no  hicieron uso de ninguna de las Leyes, eran inquilinos de un  inmueble administrado por el Estado  (tenían sus recibos de pago de alquiler) y las leyes 85 y 86 decían:”,  y dicen: El que al  veinticinco de Febrero de mil novecientos noventa estuviere habitando un inmueble administrado por el Estado pasaba a ser  dueño, además de  llenar los requisitos como  era  tener un Contrato Estatal,  (y ellos pagaban a la Alcaldía su mensualidad)

Así que con lo expuesto y recibos que portaban los inquilinos, no había necesidad de pedir solvencia de ninguna especie,  la cual no servía para nada, de conformidad con el Arto. 38 Cn. de nuestra Constitución Política que se refiere a la no   retroactividad  de la Ley.

De manera que aquí en este caso la solvencia no tiene base jurídica para nada porque no se trata además de  una casa o un inmueble obtenido al amparo de las leyes 85 u 86  y aquí el criterio de la señora Aldana, tampoco tenía ni tiene base legal, porque fue un acto o proceso a la sombra de ilegalidades,  promovido por quienes no eran dueños ni poseedores.

Barreto Pérez  estaba en Redacción de BARRICADA

Existe una constancia de fecha 3 de mayo de 1994, firmada por el Sub-Director de Barricada: Sergio de Castro, en la que dice que al momento de la destrucción e incendio  de los Apartamentos Once Sur, el periodista Pablo Emilio Barreto se encontraba en la sala de Redacción del Diario BARRICADA, en donde recibió una llamada telefónica de su esposa Anabelle Barrera Argueta, quien  desesperada y llorando le decía que el Apartamento No. 1 estaba siendo destruido y quemado por un grupo de hombres, por lo que el periodista Barreto, llamó al Puesto de Mando de la Policía Nacional (Teléfono 118), a quienes les comunicó lo que pasaba en su Apartamento.

También llamó desde BARRICADA a Enrique Picado Álvarez, coordinador del  Movimiento Comunal Nicaragüense, a quien comunicó lo mismo, luego se fue a su Apartamento No. 1 y encontró en cenizas todos sus enseres, son testigos de  todo esto  centenares de vecinos  y transeúntes de la Carretera Sur, más los periodistas:  Juan José Lacayo, Fredy Potoy, Roberto Larios, Carlos García Castillo, Jorge Catín,  Juan Ramón Huerta y Mireya Rivera, administradora  del Diario BARRICADA..

Dijo Frutos Chamorro  Argüello  en una entrevista que dejó después del incendio criminal en los Apartamentos a dos  vigilantes: Javier Castillo Pérez  y Miguel Silva López, para que controlaran quien entraba y quien salía. Todo esto es falso, porque allí después del incendio criminal se instalaron  oficiales e investigadores  de la Estación III de Policía  para levantar la instructiva del caso  en el propio lugar de los hechos, es decir, en la escena del crimen.

Los 48 detenidos, agarrados infraganti  durante el incendio criminal,  fueron puestos a la orden del Juez Boanerges Ojeda, en vista de que los agresores contratados por Frutos Chamorro Argüello para quemar y matar porque dijeron que  iban contra  Pablo Emilio Barreto y su Abogada la Dra. Parrales, para  quemarlos  vivos, confesaron ante la autoridad policial y judicial; y dijeron quiénes los habían contratado y que fueron engañados por Henry Núñez Abarca, porque les dijeron que iban a ganar bien y que iban sólo a cargar  muebles para trasladarlos  en camiones de Mundanzas Mundiales, alquilados por los maleantes.

Las víctimas pidieron la libertad de esos 48 detenidos en vista de que había transcurrido el término y no había Sentencia y se ordenó la libertad, lo que sorprendió a la Defensa de los incendiarios,   que era el Dr. Daniel Olivas Zúniga.

La causa fue elevada a plenario y conoció la Juez de Distrito Penal Dra. Rosario Altamirano,   en donde declaró el periodista Barreto frente a la Defensa que constantemente hacía preguntas propias de un juicio Civil (esto dijo la contra-parte) a lo que protestó la defensora del Periodista Pablo Emilio Barreto, diciéndole que en materia de pruebas son admisibles en cualquier estado del juicio, en cualquier clase de Juicio y ante cualquier autoridad,  y dicho Arto. 1136Pr. Y es lícito invocarlo cuando la Ley que rige un proceso no contiene dicha norma.

La finalidad de este comentario, es como dije anteriormente: ”las comparaciones ilustran”. Además del contenido de los expedientes, en el caso relacionado  al incendio, las fotografías, las testificales, nombres de los periodistas en BARRICADA,  que dieron la noticia de la destrucción de  la  casa al periodista Pablo Emilio Barreto, son pruebas reales opuestas a la versión  publicada por don Frutos Chamorro Argüello, quien  cifró sus esperanzas de llegar a ocupar un bien que no le perteneció ni le pertenece en unión de  personas que eran parte de un plan en el que se  “olvida “ la verdad  con el siniestro fin de caracterizar a su modo en una  tempestad, y en medio del trastorno  calificar como sagrado lo que es injusto y criminal.

Es importante  este caso para estudio de Estudiantes de Derecho, porque hay aspectos, del orden Civil, Penal, Administrativos y  Constitucionales, que conforme a la ley fueron violados  y aunque de la fecha de los sucesos hasta el día de hoy en que se han realizado muchas reformas a   nuestros Códigos, prevalece el fundamento de  su esencia y existencia.

Dinorah  Parrales  Parrales,

Abogada  de las familias de los seis Apartamentos del Kilómetro Once de la Carretera Sur, que  fueron objeto  de intentos de desalojo  violento e ilegal, y que además fueron incendiados  los apartamentos 1  y 2  por Frutos Chamorro Argüello.

 

 

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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