Momotombo, Momotombo, Momotombo ronco y sonoro…destruyó León Viejo y amenaza comunidades aledañas, otra vez

“Momotombo ronco y sonoro…”, destruyó a León  Viejo en 1610, y su lava y cenizas amenazan destruir poblaciones aledañas

Pablo E. Barreto Pérez

El Volcán Momotombo  tiene unos 4, 500 años de existencia, es relativamente joven, y está ubicado en la Cadena Volcánica de los Maribios, exactamente  en el lado Noroeste del Lago de Managua, a pocos centenares de metros  al Norte de donde fue León Viejo,  aquel  León  provincial de colonizadores españoles, aborígenes Imabites  y pobladores mestizos, que se vieron abrumados y llenos de pánico en  enero de 1610  por terremotos  constantes y erupciones prolongadas del “Momotombo, ronco y sonoro”, y abandonaron  la Capital Provincial de la Colonia Española en Nicaragua y se trasladaron  presurosos, llenos de miedo  al territorio del León actual, en un sitio al Este de donde estaba  el asiento de los indígenas subtiabas o Maribios.

Del Volcán Cerro Negro hay un historial  podría decirse completo, porque es muy joven, el más  juvenil de la Cadena Volcánica Maribia. Sus primeras  erupciones  volcánicas  ocurrieron  en 1850, y fueron registradas  por Ephaim George Squier, diplomático, científico, quien era embajador  norteamericano en Managua  en aquellos días.

Por relatos de  cronistas  de la Colonización Española en Nicaragua, de historiadores nicaragüenses  como  Leonte Argüello  y de familias campesinas, de generación en generación, registradas oficialmente por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), se establece  que el Volcán Momotombo hizo  erupciones violentas y moderadas  en los años  1522, 1609, 1764, 1870, 1885, 1866, 1905, en 1918, en 2005, en 2014  y finalmente en diciembre del 2015.

El Volcán Momotombo   tiene  1297 metros de altura. De la mitad  hacia la cúspide  presenta la forma de un cono perfecto, interrumpido o deformado, digamos, por el zanjón  que han formado las corrientes de lava ardiente  hacia los rumbos del Este y Norte, fundamentalmente, aunque también hay coladas  lávicas (piedra malpai o quemada negra)  por lados Oeste  y Sur de este famoso Momotombo nicaragüense.

La cumbre de ese cono volcánico se ve rojiza azulada  y totalmente  pelona especialmente  por lados Sur y Este.

En el lado Sureste del Momotombo,  en sus faldas  o laderas,  frente a la Isla de Momotombito  en el Lago de Managua, se ubica  la Planta Geotérmica  de Momotombo “Patricio Argüello Ryan”, la cual produce un poco más de 70 megavatios de energía eléctrica  para el Sistema Nacional de Distribución Eléctrica.

La propia cúspide, cerca del cráter, es desnuda de color pardo; es difícil de escalar  por cuanto  es casi totalmente nula la vegetación, mientras  abundan las piedras, arenas y cenizas  amontonadas, las cuales se ven rojizas y azuladas de lejos y de cerca, y que con facilidad se deslizan pendiente abajo.

 

Nancitales y fauna abundante en laderas del Momotombo

Este Volcán  Momotombo lo he subido tres  veces (cuando estaba en calma, aunque casi siempre lanzando bocanadas de humo)  hasta muy cerca del cráter. También lo he rodeado  por los cuatro costados. En el lado Sur, frente al poblado de Momotombo, subiendo hacia la cúspide volcánica, uno se ve envuelto en una vegetación abundante, entre la cual se destaca  una arboleda  copiosa de nancites, los cuales, en plena cosecha, son recogidos  por centenares de pobladores del Puerto Momotombo (comunidad rural o poblado de La Paz Centro, León),  ubicado unos centenares de metros al Sur, en un predio  situado entre la estructura volcánica del Momotombo, una partecita de la parte Noroeste del Lago de Managua   y las ruinas de León Viejo.

Cuando la cosecha de nancite   está en pleno apogeo, muy de madrugada, entre las tres y cuatro de la mañana (a veces  en horas tempranas de la noche), se puede apreciar  una romería  de pobladores: hombres, mujeres y niños, portando linternas manuales encendidas, o candiles  carreteros, para alumbrarse  mientras van subiendo las empinadas faldas del Volcán Momotombo   por el lado Sur y Oeste.

Como ocurre con los  pescadores, estos pobladores regresan  con panas, sacos, baldes y otros objetos  repletos de  fruta amarilla o anaranjada de nancites, los cuales comen  y  también los llevan a vender  a  la cabecera municipal de La Paz Centro  y a la Ciudad de León.

En esa  travesía empinada, estos pobladores  sortean la posibilidad de ser mordidos   por víboras (serpientes venenosas) y otros animales, además de que sufren la picazón de todo tipo de mosquitos  y en la oscuridad o semioscuridad no pueden evitar  el contacto  con los irritantes  matones de chichicastes,   los cuales abundan  en las laderas altas del Momotombo.

En estas laderas estuvo  el coronel Santos López

Se ha dicho  que  en estas faldas del Volcán Momotombo se escondió por un tiempo  el coronel Santos López, después de que la Guardia Nacional  (encabezada por Somoza García y la Embajada Norteamericana) somocista genocida asesinara al  General Sandino, al General Francisco Estrada, al General Juan Pablo Umanzor,  al Coronel Sócrates Sandino, en Managua, y que   Santos López lograra escapar de la cacería militar de una casa del Barrio Los Ángeles, propiedad del ministro Salvatierra, detenido también por las hordas  terroristas del somocismo yanqui somocista genocida.

Se supone, como estaba ya acostumbrado, estando herido, que el coronel Santos López  allí en las faldas del Momotombo comió animales silvestres y frutas  como estos nancites, pitahayas, anonas, guayabas, ojoches, jocotes y tomates monteros, antes de estar repuesto de las heridas  y enrumbar hacia el Norte de Nicaragua, donde lo esperaban  los antiguos  Combatientes del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional.

Laguna Monte Galán y Caldera del Momotombo

Por el lado Oeste del Momotombo, yendo por un camino pedregoso, uno se encuentra  la bella, semicircular  Laguna de Monte Galán, poco profunda, de aguas claritas, con abundante vegetación en sus  riberas y repleta de solfataras (hervideros), lo cual mantiene  un poco calientes sus aguas cristalinas, de las cuales beben, por supuesto, decenas de miles de animalitos silvestres  que hay, abajo, en las faldas y hacia la cumbre del Volcán Momotombo.

Por debajo de esta Laguna de Monte Galán  (lagunetas, según INETER)  se ubica  la caldera de cuatro kilómetros cuadrados del Volcán Momotombo. Esta Caldera  es menos  profunda y extensa  que la del Volcán Masaya, la cual se extiende  varios  kilómetros  hacia el Norte   o lado de Tipitapa. Esta caldera del Momotombo  influye decisivamente  en que hayan  las emanaciones  geotérmicas del lado Este (plantas eléctricas)  y solfataras  abundantes   en la Laguna (lagunetas) de Monte Galán.

Estuve en esa Laguna de Monte Galán, en compañía de mi sobrino Alan Meléndez Barreto, en el 2001, y  pudimos notar  que había centenares de fogones improvisados en el suelo, hechos por  pobladores  del poblado Puerto de Momotombo, de donde llegan a Monte Galán a bañarse, pescar y en gira de caza de otros animales.

Llegamos a esta Laguna de Monte Galán  después de subir  hasta el Cráter del Hoyo del Volcán Las Pilas, pegado al Volcán Cerro Negro, ambos situados exactamente enfrente, a escasos cuatro kilómetros al Norte, yendo hacia la Ciudad de Malpaisillo. También habíamos  bajado a la Laguna de Asososca, ubicado al Sur  de las faldas del Volcán Las Pilas, y de allí nos fuimos a Monte Galán, a bañarnos.

Un poco al Noroeste,  separado del Momotombo   por la Laguna de Monte Galán, está  el conocido Cerro Montoso, el cual casi siempre  tiene vegetación verde  y que de lejos se me parece a la figura del Volcán Chonco, ubicado al Norte de Chinandega.

Fauna y durmiendo  junto a lagartos en Monte Galán

Mi sobrino Alan  y yo  dormimos  en hamacas  en la orilla de la Laguna de Monte Galán. Estando  en la  orilla de Monte Galán, en la noche, alumbrados  con linternas de mano, pudimos  apreciar  una gran variedad  de fauna  silvestre: zorros, coyotes, venados, conejos, cusucos, garrobos subidos  en los árboles y encuevados; una variedad  muy grande de aves, unas  de accionar nocturno y la inmensa mayoría  diurnas, ya instaladas   en las ramas de los árboles,  en matones  y algunas  encuevadas  en sus nidos. Por la noche también vimos y oímos  que numerosos lagartos  salían del agua  en busca de presas.

Abundan, por supuesto, las serpientes o víboras de cascabel, las cuales son una verdadero peligro, especialmente de noche.

Entre  la Laguna  de Monte Galán  y el Cerro Montoso  nos encontramos  un bosque ya muy adultos, con ramas  muy bajas, en las cuales dormían  patos, palomos alas blancas, robadoras, zanates, pijules, güises, cenzontles, por ejemplo, y en el suelo  repleto de hojas secas, los pocoyos, y por encima de esos árboles  pasaban volando lechuzas, cuyo chillido o canto  nocturno nos producía cierto temor; los murciélagos  rosando  nuestras cabezas y nuestras  hamacas.

Allí, en medio  de arboledas  tupidas, y del ruido  que producen  los peces  en la noche,  con una noche  clara  podíamos  ver hacia el cielo infinito, más allá de donde termina la atmósfera terrestre y comienza la gravitación, el vacío gravitacional del Universo; y mientras observábamos  este  panorama, repentinamente oíamos  retumbos del Momotombo, sentíamos temblores muy leves  y podíamos ver  bocanadas de humo blanco  suyo hacia el espacio.

Al amanecer, hicimos fogata   para  calentar agua  y beber café, cocer huevos, calentar las tortillas y el pan,  alimentarnos, además de   comer las frutas  silvestres que habíamos recogido  en las faldas del Volcán Momotombo  y en la orilla de Monte Galán, durante  el día anterior. Sí, allí mismo encontramos comida.

Dormimos  rodeados de Naturaleza. Con cantos de pájaros  y el frío nocturno  característico   donde abundan los árboles y el agua.

Decidimos  subir y bajar el Volcán Momotombo  por los lados Norte y Este. Por el Norte  la vegetación  y arboleda  es más tupida que en los lados Sur y Oeste.  Esa vegetación se ve abundante  cuando  viene uno del lado de Malpaisillo, especialmente al llegar a los plantíos de sorgo, que varios productores  siembran y cosechan  en el lado Norte  del Momotombo, es decir, frente a los volcanes Las Pilas  y Cerro Negro.

“Colchón” negro  o “piedra  quemada”  y grietas en el lado Norte

Las  coladas  de lava, convertidas  en un “colchón”  negro,   que nosotros  en Nicaragua llamamos “piedra quemada”, como en el Norte  del Volcán Masaya, son muy extensas   por el lado Norte, desde más o  menos la mitad  de las faldas  hacia  abajo. A pesar  de eso, las arboledas  y matorrales son bastante tupidos; y, por supuesto, abundan  los arbustos frutales. Vimos muy pocos árboles de nancites por este lado Norte del Volcán Momotombo.

Las suelas de las botas  quedaron virtualmente desbaratadas, a pesar de que eran nuevas, por las grandes puntas filosas de la “piedra malpai”  (o “piedra quemada)  que íbamos pisando  al movernos por ese lado Norte  del Volcán Momotombo.

 

Por caminitos  sobre las piedras, hechos por seres humanos  y animales silvestres, nos enrumbamos, a unos 700 metros de altura, hacia el lado Este  del Momotombo, donde nos encontramos  unas coladas  de lava  convertida en “piedra quemada”, especialmente abajo, las  cuales  se parecen  a una sabana  o valle  de color negro, como una sábana  negra  muy grande.

Allí notamos  (y tengo fotos, tomadas con películas  en aquellos días) unas grandes  grietas, profundas, como grandes bloques  separados de la extensa   colada de lava, o “piedra quemada”. A esas  grietas   no les vimos  fin. Tuvimos miedo de precipitarnos en ellas  y quedarnos  entrampados  allí.

Igual  que  en “piedra  quemada” del Volcán Masaya, en este  lado del Volcán Momotombo  hay  arbolitos, matones   y hierbas  crecidas, cuyas raíces  buscan  los sitios más débiles  o con huecos   parta meterse en busca de agua  o humedad.  También vimos  muchas  aves, en pleno día, volando  y ubicadas  en estos arbolitos y matorrales. Asimismo, muchos garrobos  al sentir nuestra presencia  corrían a esconderse  en las grandes grietas  mencionadas  arriba.

 Al Volcán Momotombo  se llega   por varios caminos   y carreteras. La más conocida  es  por el camino  o carretera a León Viejo  y poblado de Puerto Momotombo, cuya entrada  está un poco antes de llegar al casco urbano de La Paz Centro.  Asimismo se llega  al Volcán Momotombo  y Puerto Momotombo  por el camino o carretera  proveniente del casco urbano de Malpaisillo. Una tercera  entrada  hacia el Momotombo es bordeando  el lado Norte del Lago Xolotlán o de Managua  proveniente del casco urbano del Municipio de San Francisco Libre.

Además, hay  numerosos caminos carreteros, de a caballo y a pie  desde  el lado de León, específicamente de las comunidades  rurales  cercanas al Volcán Cerro Negro, del Volcán Rota y del Volcán Las Pilas, ubicados  todos  al Norte, muy cerca  del “Momotombo  ronco y sonoro”.

 

Puerto y poblado de Momotombo  junto a León Viejo

Vale recordar  aquí   que al pie  del Volcán Momotombo, por el lado Sur, y un poco al Norte de donde estuvo asentado León Viejo  (Capital Provincial  de la Colonia Española en Nicaragua), estuvo  ubicado el activísimo Puerto Momotombo, hasta donde llegaba el Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, procedente de la Ciudad de León actual, el cual estuvo allí  desde finales del siglo 19  y todavía duró varias décadas del siglo  20.

Como no había carretera  pavimentada  entre León  y Managua  a finales del siglo 19  y comienzos del siglo  20, entonces  pobladores   leoneses y capitalinos se embarcaban  en el Puerto de Managua y viajaban al Puerto Momotombo, de donde partían en tren hacia la Ciudad de León, o al revés, en tren iban  León a Momotombo, hasta donde llegaba el Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua y se subían en los barcos de carga y pasajeros entre Puerto Momotombo y Managua, embarcaciones que entonces abundaban  en el Lago Xolotlán o de Managua.

Mientras uno camina  por los callejones del  poblado de Puerto Momotombo, ocasionalmente se  topa  con rieles viejos  que emergen de entre los matorrales y las calles  arenosas de esta  comunidad, que acompaña y cuida  permanentemente a León Viejo, descubierto y puesto en exhibición en 1967  por autoridades de la Universidad Nacional  Autónoma de Nicaragua (UNAN), después  de buscarlo  por decenas de años  entre bosques  y matorrales de  los alrededores del Volcán Momotombo  y del Lago de Managua.

En un museo  nombrado  Imabites (eran los aborígenes o indígenas de esta zona del Lago de Managua y del Volcán Momotombo)  hay numerosas  piezas  metálicas de aquel  Ferrocarril  que  cruzaba  el casco urbano de La Paz Centro, iba raudo al Puerto Momotombo, donde daba la vuelta  y retornaba  hacia la Ciudad  de León, y tal vez seguía   rumbo a Chinandega y Corinto.

Rubén Darío, el presidente  liberal José Santos Zelaya López, el traidor  Emiliano Chamorro Vargas, el patriota  defensor de  la Soberanía Nacional, General y abogado Benjamín Zeledón Rodríguez, por el Puerto Momotombo, el cual estuvo ubicado  exactamente al Sur del Volcán Momotombo, en las aguas orilleras  del Lago Xolotlán o de Managua.

Erupciones  violentas  y prolongadas

Un historial  del Instituto  Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER)  indica  que según registros de cronistas  españoles (historiadores de los colonizadores españoles)  que la erupción del Volcán Momotombo  en 1522  fue muy violenta, aunque no hay detalles  sobre lo que realmente pasó.

Las erupciones   del Volcán Momotombo  aparentemente siempre han estado acompañadas de flujos de lava, cenizas y explosiones  internas  por  gases, más temblores  o sismos  repetitivos  antes, durante  y después  de las erupciones  tal como ha ocurrido  con la erupción de diciembre de del 2015.

Se indica  en ese historial del INETER  que la  erupción de 1609  fue muy prolongada y violenta, lo cual llenó de miedo  a las autoridades coloniales  españoles  y pobladores sometidos por ellos, y por este motivo  los jefes  de la Provincia de León, primera capital colonial   en Nicaragua, decidieron  trasladar León  al sitio de León actual, muy cerca de donde tenían su asiento  formal los indígenas subtiabas o Maribios.

Claro, esa erupción prolongada  cubrió con abundante  arena, cenizas y otros materiales  piroclásticos  a la abandonada Ciudad de León Viejo, descubierta por arqueólogos de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua   en 1967.

La siguiente erupción registrada fue en 1764, muy violenta, cuando ya León actual, más de un siglo después estaba  ya muy desarrollada  con muchos asentamientos, la llamada  Plaza Central (gobierno9, cabildo, residencias de colonizadores, etc.), la Calle Real,  por ejemplo, que hoy le permite a uno movilizarse hacia Subtiaba, numerosos vecindarios  y para viajar a los Balnearios de Poneloya y Las Peñitas, ubicados  en las costas del Océanos Pacífico.  También ya estaban construidas la Iglesia La Merced, la Catedral, la sede de los curas franciscanos,  el Colegio San Ramón…

En  1870  hubo  otra erupción  prolongada, con retumbos constantes y temblores  fuertes y leves.  Cuando ocurre  esta  erupción de 1870,  León actual ya no es la Capital de Nicaragua. Managua  fue elevada a “Leal Villa”  en 1819, a Ciudad en 1846  y Capital  en febrero de 1852   por un decreto firmado  por Fulgencio Vega.

Además, ya para 1870 había periódicos  en León y Managua, los cuales, aunque de forma deficiente, registraban  estos  acontecimientos  naturales.

En1885   hubo otra erupción  caracterizada  por muchos retumbos o explosiones  internas de gases.

En 1886 se registró una erupción muy violenta, durante  la cual se supone que  hubo  grandes flujos de lava, la que rápidamente se convirtió  en “piedra malpai”  o “piedra quemada”.

En 1905   hubo otra erupción   violenta, durante la cual se registraron  flujos de lava, retumbos  internos y temblores  debido a las explosiones de gases. Los  estudios científicos del INETER  indican que posiblemente  las erupciones de 1886 y 1905  fueron las más violentas  en cuanto a emanaciones  de lava ardiente.

Se registró una erupción en 1918, la cual se caracterizó   por enormes columnas de humo y cenizas, que afectaron  a comunidades cercanas  como La Paz Centro  y Nagarote.

En 2005     hubo retumbos, columnas de humo y temblores, fenómenos   que volvieron  asustar  a los pobladores  de las comunidades de los alrededores del Volcán Momotombo, especialmente a los residentes del Puerto Momotombo.

En abril del 2014   el Volcán Momotombo  estremeció a casi todas las  ciudades del Pacífico de Nicaragua  al originarse en él  el terremoto  que causó serios daños materiales  en La Paz Centro, Nagarote, Mateare  y la Ciudad de Managua.

Aquellos  temblores  o sismos  repetitivos, unos tras otros, causaron  pánico especialmente en Managua, La Paz Centro, Nagarote y Mateare, donde los pobladores  salieron de sus casas  durante  tres  días seguidos, para no dormir  dentro de las viviendas  amenazadas  por la posibilidad de un terremoto más violento y destructivo.

Finalmente,  en diciembre del 2015, el Volcán Momotombo, “ronco y sonoro”, puso nuevamente  en zozobra  a las poblaciones cercanas, incluyendo Managua y León, al desatarse  en sus entrañas geológicas  y magmáticas   una erupción de3 grandes corrientes de lava, lanzamiento de cenizas, materiales piroclásticos, arena  y gases, que inicialmente  amenazaron  poblados  y ciudades como  La Paz Centro y León.

Vulcanólogos  del INETER  y particulares  catalogaron  inicialmente esta  nueva erupción de diciembre del 2015  como   violenta, pero en la medida en que pasaron los días  fueron indicando  que  era una “erupción suave”, lo cual contradice  el escurrimiento violento de lavas, o flujo magmático, especialmente hacia los lados Este y Norte, para donde han sido la mayor pqarte de  coladas magmáticas de este  célebre  Volcán Momotombo, cuyo nombre y estampa  fue objeto de escritos literarios de Víctor Hugo, célebre literato y poeta francés, quien fue diputado, senador  y  defensor  ardiente  de la Comuna de París, la primera Revolución Popular  en el mundo.

Fue todo un espectáculo natural  observar, fotografiar, filmar, publicar  en medios informativos cotidianos, esta última erupción (diciembre del 2015) del Volcán “Momotombo, ronco y sonoro”. A periodistas, turistas y pobladores  se les prohibió, con razón justificada, acercarse  a menos de tres kilómetros del  encumbrado Volcán Momotombo.

Anillo de fuego  del Océano Pacífico

La Cordillera  Volcánica Maribia (va varios miles de volcanes activos) de Nicaragua  forma parte del llamado Círculo  o Anillo de Fuego del Océano Pacífico, el cual, tiene conexión directa  con las Placas Tectónicas (en el caso de América) de América del Sur (Nazca  y América del Sur), Cocos y Caribe en Centroamérica, más las del Norte de América, las cuales hacen presiones  colosales una sobre la otra, dando origen, desde  decenas de millones de años, a la formación, por ejemplo, de cadenas montañosas, cadenas volcánicas, fracturas o fallas subterráneas gigantescas, como la que hay desde el  Sur de Chile  hasta Alaska, incluyendo frente a Centroamérica.

Esas Placas Tectónica se mueven desde las interioridades profundas de nuestra Madre Tierra. Chocan y se deslizan una encima de la otra, o viceversa, como ocurre con las placas Cocos y Caribe, causantes de movimientos sísmicos o terremotos  en el suelo firme de Centroamérica, y causantes, al mismo tiempo, de la formación de las cadenas volcánicas de Centroamérica.

Estas cadenas volcánicas  se han formado por esas presiones tectónicas de las Placas Coco y Caribe, en el caso de Centroamérica y Nicaragua.  Por esas presiones  internas, se han formado fracturas o fisuras  por debajo de las elevaciones  geológicas llamadas  volcanes, en las cuales  el magma  y gases presionan  por salir a la superficie  mediante lo que conocemos  cráteres.

Según especialistas  en Vulcanología, el magma o piedra fundida a varios miles de grados, se encuentra a 30 kilómetros de la superficie terrestre, desde donde presiona, con formación de gases, por salir a la superficie en forma de erupción volcánica.

“Cuando  el calor  del interior de la Tierra  funde las rocas, se forma un líquido viscoso llamado magma. Este líquido  sube a la superficie a través  de las zonas débiles de la corteza, creando volcanes. Cada día, a casa momento, un volcán  entra en erupción  en alguna parte del Mundo”, dice  National Geographic, mediante una edición especial  dedicada a terremotos y volcanes.

Coladas de lava o  ríos e fuego

Añade el reportaje mencionado: “La lava es la sangre de toda erupción. Su forma varía  dependiendo de los gases  y de los elementos químicos  que contiene, así como del tipo de erupción  que se produce. Las erupciones explosivas  emiten lava densa y viscosa  que, o sale despedida como proyectil, o bien   fluye lentamente  como una melaza. Las erupciones menos violentas  expulsan corrientes de lava  que pueden llegar  a los 150 metros de longitud  y a velocidades de hasta 50 kilómetros por hora”.

 

“A medida  que la lava fluye, se enfría y solidifica. Los vulcanólogos  utilizan diferentes nombres  para describir  la manera en que la lava se enfría, muchos de los cuales (nombres)   vienen de Hawai. A la lava que  forma  una superficie  suave y deslizante se le denomina “pahoehoe”  y a la lava que se endurece en trozos afilados, “a, a”, agrega National Geographic.

 

Los delgados filamentos de la lava se denominan “pelos de Pelé”, en honor a la diosa hawiana de los volcanes, y las gotitas sólidas son conocidas  como “lágrimas de Pelé”.

Mientras  que la lava  fluida se enfría  formando una roca llamada basalto, la lava densa  y viscosa forma otros tipos  de rocas  tales como  la riolita. Cuando los gases  burbujean  en la lava  que se  está enfriando, se forman cavidades  en la roca. Las formas del basalto  y la riolita ricas en gas se llaman escorias  y piedras pómez. La lava que se enfría   inmediatamente  forma vidrio volcánico, al que se denomina  taquilita, si es lava basáltica, u obsidiana, si es una riolita.

Durante las erupciones, la lava fluida  sube directamente  por el cráter, los conductos y las  fisuras, corre pendiente abajo, se  desliza   por salientes  y acantilados, y cubre  valles  en la base del volcán. La superficie exterior  de la colada de lava  es la primera parte  que se enfría. A veces  la parte superior  y los laterales se solidifican y forman un túnel  por el cual la lava  caliente sigue fluyendo.

Lava  en forma de cuerdas de espiral

Cuando la lava  fluida  que se mueve  lentamente  se enfría, una capa delgada y rugosa  se forma en la superficie. Este tipo de lava se llama “pahoehoe”, que  en hawiano  significa “fluido”. Las  coladas de tipo  pahoehoe  parecen por lo general   cuerdas de espiral  que terminan en forma de lóbulos digitiformes. A medida que surge más lava a través de las espirales, ésta atraviesa los lóbulos, extendiendo la colada. Las  coladas pahoehoe  suelen tener menos de un metro de espesor,

Lava o colada, “piedra quemada” puede llegar a los 100 metros de espesor

uando una gran cantidad de lava sale expulsada de forma muy rápida, se enfría formando   trozos  rugosos denominados “a´a”. Esto   crea una   superficie áspera  por encima o por  debajo de la cual   puede fluir lava fresca  durante algún tiempo. Con el tiempo,   toda  la colada se solidifica. Si una colada “a´a”  inunda un valle  profundo, ésta puede llegar a alcanzar   hasta 100 metros de espesor.

Tipos de erupción: Hawiana, Estromboliana, Vulcaniana, Pliniana y Ultrapliniana

Según National Geographic  y Enciclopedia  de la Ciencia y de la Técnica,   existen  cinco tipos de erupciones  volcánicas.  

Hawiana:   Fuentes y ríos de lava salen del cráter, conductos y fisuras. Las  corrientes de lava  crean  volcanes escudos.

Estromboliana: Explosiones de lava, parcialmente cuajada, lanzan al aire roca y cenizas. Los fragmentos que conforman un cono  que puede  llegar a colapsarse  si es muy empinado.

Vulcaniana: Explosiones violentas expulsan  al aire grandes  rocas  y bombas de lava. Estos grandes chorros  ocurren  como consecuencia  de una acumulación de gas  bajo la espesa  y viscosa lava.

Pliniana: Estas grandes explosiones vacían  (de gas)  las cámaras magmáticas del volcán y producen inmensas  nubes de cenizas   que pueden alcanzar  hasta 48  kilómetros de altura.

Ultrapliniana: Un domo de lava  dura  colapsa  el cráter , emitiendo  flujo piroclástico. Los gases  forman grandes nubes de cenizas  sobre los flujos.

Gases  son el motor  explosivo de los volcanes

De acuerdo  con National Geographic  y Enciclopedia  de la Ciencia y de la Técnica  “todos los volcanes  se impulsan por gases. Algunos volcanes  entran en erupción  de forma violenta  cuando   junto con el magma se liberan gases, bien porque la presión del subsuelo  aumenta   tanto  que la roca de encima  ya n o puede resistir  más, o bien  porque la presión se reduce  súbitamente   porque el volcán se colapsa.  El gas expulsa al aire   roca pulverizada, gotas de lava y cenizas”.

Los gases  más comunes  en las erupciones   volcánicas  son  el vapor, el dióxido de azufre  y el dióxido de carbono.  El vapor puede quemar   grandes cantidades de dióxido de carbono  y pueden agotar el oxígeno  que respiran las formas de vida, incluyendo los seres humanos, y, el dióxido de azufre  puede reaccionar con el vapor de agua formando ácido sulfúrico  en las atmósfera.

Los gases menos comunes son el cloro  y el flúor, que son tóxicos  y pueden corroer  metales, y, el ácido sulfihídrico. Llevar una máscara antigás, un   casco  y unas gafas protectoras  puede ofrecer cierta defensa.

Las  nubes de ceniza  alimentadas por gas  pueden causar  grandes desastres. La ceniza   que cae  puede oscurecer el cielo  durante días y cubrir  grandes áreas, bloquear carreteras  y canales de agua, deformar techos y corroer maquinarias. Son incluso más peligrosos  los flujos piroclásticos. Esta mezcla de gas  y ceniza  se desliza  por las laderas a cientos de kilómetros hora, destruyendo  todo lo que encuentra a su paso.

Los flujos piroclásticos   son el resultado  de erupciones  explosivas repentinas. Pueden ocurrir de varias formas, aunque hay principalmente dos maneras:  La erupción inicial   expulsa al exterior  una nube enorme  de materia volcánica. Finalmente  una parte de columna de nubes s colapsa y cae a tierra.  Una mezcla  de ceniza   y gas corre  pendiente abajo  por las laderas. Estos  flujos  pueden expandirse   en cualquier dirección.

La lava  que bloque el conducto  en su parte superior  o laterales del volcán, se separa de forma repentina, o sale despedida   por una acumulación de gas. La explosión arroja cenizas , gases y rocas  por un lado del volcán. Estos flujos piroclásticos se llaman “nuées ardentes”.

Fuentes  consultadas:  Publicaciones  periódicas del Instituto NIcaragüenseide Estudios Territoriales (INETER), Enciclopedia de la Ciencia y de la Técnica, publicación especial sobre volcanes y terremotos de la revista National Geographic  y experiencia acumulada  por varias visitas  personales al Volcán Momotombo  y poblado de Momotombo.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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