Colonia del Periodista con 20 años cumplidos

Este pasado 5 de julio fueron celebrados los 20 años de fundación de la Colonia del Periodista con un acto cultural y de reconocimientos públicos a varios hombres y mujeres (periodistas todos), que fueron cruciales en distintos momentos históricos para la existencia de este ya muy conocido vecindario de Managua, donde hay 230 viviendas, unas con sus dueños originales, otras alquiladas y algunas que ya fueron vendidas.


El acto cultural se efectuó en el Parque de la Colonia, ubicado en el lado Suroeste de la misma, presidido por un “Comité Organizador del 20 aniversario de la Colonia del Periodista”, integrado por David Silva Narváez, Ismari Castillo Baquero, Jorge Granera y Paola Manzanares.

Los condecorados fueron, entre otros: Raúl Oviedo Carvajal, Norman Talavera, Rosario Montenegro, Alejandro Romero Monterrey, María Eugenia Barquero, Juliana Arana, Duilio Palacios, Alberto Campos y Pablo Emilio Barreto Pérez.
La actividad de aniversario comenzó con una Feria Comunitaria de venta de comidas. Continuó en la tarde con el acto cultural, con participación de grupos de bailes o danzas de la misma Colonia del Periodista y de la Universidad de Ciencias Comerciales, y finalizó con una fiesta popular de seis de la tarde a once de la noche.

La Colonia del Periodista tiene 230 viviendas. La historia de esta Colonia del Periodista comenzó siendo un proyecto habitacional de la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN), destinado a miembros de esta organización, que al mismo tiempo eran sandinistas.
El proyecto comenzó a funcionar en 1989, cuando el gobierno revolucionario sandinista le donó los terrenos a la UPN y cada uno de los periodistas (camarógrafos, fotógrafos y editores de televisión también) fueron seleccionados, y aportaron 100 dólares cada uno para efectuar el papeleo correspondiente.

Sin embargo, el Frente Sandinista de Liberación Nacional perdió las elecciones de 1990, y el gobierno nacional, lamentablemente, cayó en manos del sector neoliberal proyanqui globalizador de “Ajustes Estructurales del Estado” (Violeta Barrios viuda de Chamorro-Toño Lacayo Oyanguren, Arnoldo Alemán Lacayo y Enrique Bolaños Geyer), los que virtualmente destruyeron la infraestructura de carreteras y caminos, el sistema productivo, desarticularon 550 empresas del Estado, hicieron contrarreforma agraria y urbana; vendieron la energía, las telecomunicaciones, privatizaron salud y educación, entregaron en banca rota el país en enero del 2007, y también intentaron despojar de sus terrenos y casas a los vecinos de la Colonia del Periodista, con el fin de construir un gran centro comercial.

Vamos a escribir toda esta historia, repleta de suciedades muy hediondas, especialmente durante el gobierno del “Churruco” Enrique Bolaños Geyer.
De forma resumida, esta historia, repito, comenzó en 1989. Después del año 90, la directiva de la UPN, presidida por Olga Moraga en ese momento, se vio precisada a hacer gestiones ante el embajador y gobierno de Venezuela (Carlos Andrés Pérez), para gestionar los fondos ofrecidos, con el fin de que el proyecto de viviendas no fracasara.

Asimismo, la directiva mencionada se alió por interés gremial común con la también directiva de la Asociación de Periodistas “Pedro Joaquín Chamorro” (APN), y se formó un Comité en que estaban, entre otros: la directiva de la UPN, Luis Mora y Norman Talavera. Esto lo vamos a precisar mediante investigación.
Este Comité desarrolló la lucha correspondiente, hasta que las casas fueron construidas y entregadas mediante rifa a mediados y finales de 1994. Las casas tenían distintos precios y tamaños. También quedaron pésimamente construidas, como si tal esos males constructivos fueron hechos a propósito, pues estas casas sólo tienen unas laminitas metálica en las esquinas (son como láminas sacadas de barriles), en vez de columnas bien sostenidas con las varillas de hierro sólido correspondiente. El sistema eléctrico quedó deficiente, los desagües malos y para colmo cada que llueve se inundan las rotondas porque igualmente los desagües de estos lugares son pésimos y nunca se limpiaron.

Esto fue denunciado en forma documentada ante la Contraloría General de la República cuando todavía era contralor Agustín Jarquín Anaya. La Contraloría emitió un dictamen técnico señalando todas estas fallas en la construcción de la Colonia del Periodista.
Con estos argumentos en manos, los periodistas (hombres y mujeres) formaron un Comité de Lucha para que las casas fuesen revalorizadas y canceladas, pues ya se había demostrado que hubo pésima construcción y “mala fe” al entregarnos las viviendas en mal estado y mucho más caras de que lo realmente habían costado.
Los y las periodistas, encabezados por un Comité Comunitario numeroso, integrado entre otros, por Raúl Oviedo Carvajal, Alejandro Romero Monterrey, Duilio Palacios, Rosario y Pablo E. Barreto Pérez, hicieron protestas públicas frente al Banco de la Vivienda y ante la Asamblea Nacional, y al mismo tiempo efectuaron gestiones directas con diputados de la Asamblea Nacional, para que estos decretaran una Ley, para revalorizar y cancelar las deudas de las 230 casas de la Colonia del Periodista.

Con campañas sucias bien organizadas y orquestadas desde estructuras del gobierno de Bolaños Geyer intentaron descalificar la lucha angustiosa de los periodistas (hombres y mujeres), pero no lograron doblegarlos, y por el contrario, lograron estos que un grupo de diputados de la Asamblea Nacional, entre otros, Roberto González Gaitán y Agustín Jarquín Anaya, introdujera una iniciativa de Ley para revalorizar y cancelar las deudas de las viviendas de la Colonia del Periodista.
La Ley fue aprobada por unanimidad en la Asamblea Nacional de Nicaragua, la cual al mismo tiempo ordenó la elaboración de un bono especial para aquellos (y aquellas) que ya habían pagado esas deudas, tomando en cuenta la revalorización. Ese bono sólo funcionó dentro de la Colonia del Periodista, para ayudarles a quienes todavía quedarían con deudas.

En mi caso personal ese bono fue de más de cuatro mil dólares. Ese bono se le dio a una vecina que todavía debía más de cuatro mil dólares. Terminó de pagar su casita, donde vive con su familia.
Este vecindario de la Colonia del Periodista tiene su historia de lucha muy bonita, como ocurre con otros vecindarios de Managua. La vamos a contar mediante investigación y un librito, a lo mejor el próximo año.
Eso sí: tenemos uno de los parques (o área comunal) más grandes, el cual tiene su propia historia de acontecimientos bonitos y feos también. Lo más precioso, de todos los días, es ver cómo juegan los niños en las canchas, cómo centenares de adultos igualmente juegan, rodeados de unos 200 árboles de acacia, cocos, “palos de hule”, caobas, cortés, marangos, mangos, cedros, guanacastes, guásimos, espinos negros, tigüilotes, espadillos, etc., entre cuyas ramas vuelan y duermen guardabarrancos, palomas, zanates, zenzontles, güises, chocoyos, murciélagos, gorriones, iguanas y garrobos; lagartijas, de repente se ven serpientes y conejos, también codornices y mariposas.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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