Insurrección Sandinista y sus límites en Managua

Límites insurreccionales en Managua

Pablo E. Barreto Pérez

Las primeras barricadas en Managua, previas a la Insurrección Sandinista generalizada, aparecieron el 4 de junio de 1979, en la tarde,  en la entrada Sur principal de Américas I, frente  adonde se ubica hoy una gasolinera, en la orilla de la Pista Sabana Grande. Se hizo con adoquines, piedras canteras y troncos de árboles.

En la construcción de esa barricada participaron, entre otros, dos caídos después en el Repliegue a Masaya: Danelia Bravo Medina, quien a los 17 años ya era enfermera; y Jorge Antonio Bermúdez García, de 16 años, las Américas Uno y Américas Tres, respectivamente.

Esa barricada, por supuesto, muy pronto fue destruida por la soldadesca somocista, esa misma tardecita.

La Insurrección en Managua era un plan general  cuidadosamente estudiado por el Frente Interno del FSLN y el Estado Mayor General de Managua, en la clandestinidad rigurosa.

Mediante ese plan general correspondiente, la Insurrección Sandinista explota primero en la Zona Occidental de Managua, específicamente el 8 de junio de 1979, en San Judas, “Loma Linda (“Sierra Maestra”), “Torres Molina” (“Camilo Ortega”); se extiende la rebelión popular antisomocista en una parte del Barrio Altagracia, en todo el Barrio Monseñor Lezcano, en todo el Barrio Acahualinca, en todo el Barrio Mánchester, en la Colonia Morazán, en Santa Ana, y en parte de los vecindarios de Lomas de Guadalupe,  en Linda Vista, San Sebastián, Las Brisas.

Aparecen barricadas enormes en el semáforo de Linda Vista, en la entrada al Seminario Arquidiosesano, en la esquina del Restaurante Miunich, en los semáforos de La Ceibita, en el Puente León,  en todas las esquinas del Norte, del Sur, del Oeste y Este de Monseñor Lezcano; en las esquinas del Oeste y Norte de la Colonia Morazán, en las entradas del Sur y del Este del Barrio Acahualinca, en todas las esquinas del Barrio Santa Ana, en el “Camino de Bolas”, al Sureste de San Judas, en las cercanías del ZUMEN, en el Kilómetro Ocho Sur,en las entradas del lado Norte y Este del OPEN III (hoy Ciudad Sandino)…

Aquí aparecen las unidades o columnas móviles, (18 en total) las cuales atacan de manera sostenida las Secciones de Policía que tenía la Guardia Nacional en San Judas y Monseñor Lezcano.  También se produce un ataque al contingente de guardias en la entrada Norte del OPEN III. Ya había sido destruida la Sección de Policía que la GN tenía en “Las Jinotepes”, en el kilómetro doce y medio de la Carretera Sur.

Hubo barricadas y trincheras de combates populares también  en el Puente León, frente a la gasolinera e Iglesia de Monseñor Lezcano, frente al restaurante Los Tinajones,  en todas las esquinas cercanas al Cine León, y, por supuesto, dentro de San Judas, se construyeron decenas de barricadas, pozos tiradores o trincheras de combates populares, entre otros.

Al mismo tiempo, estalla un brote insurreccional en el OPEN III (Ciudad Sandino). Allí se ataca al Comando y unidades móviles que tiene la Guardia Nacional en la entrada Norte, en la orilla de la Carretera Nueva a León. Se colocan barricadas hacia el Sur, las cuales son destruidas por un contingente de guardias que entra con fusiles y ametralladoras sobre la calle principal, donde masacran a numerosos vecinos sospechosos de colaborar con los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares.

Esta Insurrección en los Barrios Occidentales fue el respaldo político militar, para empantanar a la guardia somocista, impedir que se movilizara, para distraerla,  para desarrollar la Insurrección, u Ofensiva Final, en la Zona Oriental de Managua, donde la Insurrección explota formalmente con combates y emboscadas contra patrullas móviles de guardias somocistas genocidas, mítines relámpagos, propangada armada, incendios en seccciones policiales de la Guardia Nacional, el nueve de junio de 1979, en la tarde y noche, particularmente en los vecindarios de Santa Rosa, Bello Horizonte, Colonia Nicarao, Barrio Ducualí, El Edén, Larreynaga, Diez de Junio, Colombia, Don Bosco, El Dorado, Riguero, Paraisito, San José Oriental, Campo Bruce (Rigoberto López Pérez),  María Auxiliadora, San Cristóbal, Santa Julia, Barrio Blandón (Costa Rica), Barrio San ta Bárbara (Venezuela), etc.

Esta Insurrección en los Barrios Occidentales permitió la instalación del Estado Mayor el Frente Interno (Comandantes Núñez Téllez, William RAmírez Solórzano y Joaquín Cuadra Lacayo), Estado Mayor General de Managua, más los 110 jefes guerrilleros y Combatientes Populares en los Barrios Nororientales de Managua.

La Insurrección se instala inicialmente el nueve de junio, por el Oriente y Norte, desde Los Laureles, Villa Libertad, Américas Uno, Américas Tres, Américas Cuatro, Colonia Primero de Mayo, Reparto Jardines de Veracruz, el Asentamiento hoy llamado Omar Torrijos Herrera, Reparto Schick Gutiérrez, Asentamiento La Fuente (Ariel Darce), Reparto o Asentamiento Isabel Urbina (hoy Pablo Úbeda), Colonia Catorce de Septiembre, Reparto Bello Horizonte, Barrio Santa Rosa, Colonia Villa Progreso, Colonia Nicarao, Colonias Luis Somoza (Diez de Junio), Don Bosco y Colombia, Reparto El Dorado, Barrio Santa Bárbara (Venezuela), antiguo Asentamiento Habana, Reparto Santa Julia, Barrio Ducualí, el Asentamiento hoy llamado “Pabla Corea Campos”, Barrio El Edén, Barrio María Auxiliadora, Barrio San Cristóbal, Barrio Riguero, una parte del Barrio México, Colonia Máximo Jerez, Barrio o Asentamiento La Rebusca, Barrio Paraisito, Barrio “Campo Bruce” (Rigoberto López Pérez), Colonia Managua, Barrio San José Oriental, Barrio Larreynaga, Barrio Blandón (Costa Rica), Colonias Maestro Gabriel y Salvadorita (Cristian Pérez Leiva), Barrio Blandón (Costa Rica), Riguero Norte, y una parte del Barrio Primero de Mayo, colindante con el Reparto Bello Horizonte y Barrio Venezuela,  por el Sur.

Participan otros vecindarios, pero de manera un poco aislada como fue el caso del Asentamiento hoy llamado Domitila Lugo, ubicado de la Fábrica Rolter hacia la Costa del lago de Managua, por el Norte.

Sin embargo, en varios de estos vecindarios la Insurrección Sandinista se sostiene poco tiempo por la contraofensiva de los guardias somocistas genocidas, sus “orejas” y sicarios pagados  que Somoza Debayle mandó a traer de fuera de Nicaragua: coreanos, salvadoreños, hondureños, etc.

Por ejemplo, después de la masacre que la guardia somocista ejecuta con crueldad inaudita contra más de 40 Combatientes Populares en Los Laureles y Este de Villa Libertad (Colina 110), inician una contraofensiva con enorme poder de fuego (tanques, tanquetas, ametralladoras, lanzamorteros) y hacen retroceder a los Combatientes Populares hasta la Colonia Catorce de Septiembre.

Ocurre algo parecido en los Barrios Riguero, México, La Rebusca y Colonia Máximo Jerez.

La guardia somocista genocida y sus sicarios, en cambio, jamás pudieron penetrar por Portezuelo (Santa Rosa), Bello Horizonte, ni por Villa Progreso, ni por la Fábrica Rolter (Carretera Norte), ni por los semáforos de la Robelo, ni por el Puente Larreynaga, ni por el Puente El Edén, ni por el Puente Paraisito, ni por San Cristóbal, ni por María Auxiliadora, porque se toparon con una sólida respuesta de fuego en las trincheras de combate, en las orillas de los cauces y en las columnas móviles, entre otras, la Oscar Pérez Cassar, conocida también como “Liebre” y “Caza Perros”.

Se metieron al Reparto El Dorado, el 15 de junio, y llegaron hasta la Colonia Colombia y parte de la  Luis Somoza (Diez de Junio). En estos sitios los combates libertarios de los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares se libraron inclusive casa por casa, patio por patio, cuerpo a cuerpo, hasta que todos los sicarios fueron desalojados  y obligados a retroceder para el lado de las instalaciones del entonces Hospital Oriental (Manolo Morales Peralta) y las instalaciones de lo que sería después el Mercado Carlos Roberto Huembes.

En uno de los combates de El Dorado y Colonia  Colombia cae heroicamente Jackson Jácamo Alvarado, quien con una ametralladora 30 logra neutralizar completamente una de las tanquetas que andaban los sicarios de la tiranía somocista.

Es a partir de este momento en que prácticamente quedan definidos los límites de la Insurrección Sandinista, pues la guardia ya no pudo romper ese cerco militar, a pesar de los feroces bombardeos aéreos, o masacre aérea contra la Ciudad de Managua.

Esos límites se pueden ubicar de la siguiente manera, tomando en cuenta las grandes trincheras o barricadas de combates:

Del semáforo de Portezuelo (Santa Rosa) en línea recta hasta los semáforos de La Robelo, o sea en la entrada al By Pass por el lado Norte; de los semáforos de la Robelo en línea recta al Puente Larreynaga, del Puente de Larreynaga al Puente de El Edén, del Puente El Edén al Puente del Paraisito, del Puente Paraisito en línea recta por dentro del Barrio San José Oriental hasta el tope Sur con Ciudad Jardín, del Puente Paraisito a los semáforos de El Dorado, de los semáforos de las entradas al Barrio San Cristóbal y Reparto El Dorado (por el Oeste) hacia los semáforos de la entrada al Hospital del Niño (“Mascota”,  Manuel de Jesús Rivera),  del Hospital del Niño al Este hasta llegar a la Colonia Proyecto Piloto, del tope de la Colonia Proyecto Piloto en línea recta a los semáforos de Rubenia, de los semáforos de Rubenia a los semáforos de Villa Progreso-Bello Horizonte, de los semáforos de Villa Progreso-Bello Horizonte a la esquina Noreste del Barrio Santa Rosa, esquina opuesta a los semáforos de Portezuelo.

Este círculo, este anillo, con población insurreccionada dentro, no pudo romperlo en 17 días la Guardia Nacional somocista genocida, a pesar de su enorme cantidad de armamentos y hombres en Managua, y la jactancia del coronel Nicolás Valle Salinas, jefe de la llamada “Central de Policía”, quien repetía por el sistema de radio de la GN: “Tenemos armas y municiones para combatir 100 años, si queremos”.

La Insurrección Sandinista de los Barrios Occidentales había cumplido su papel de servir de sostén político militar al desarrollo de la Insurrección en los Barrios Orientales y Norteños de Managua.

A la Insurrección de los Barrios Occidentales, integrada por un poco más de 500 Combatientes Populares,  les echaron  la soldadesca de feroces asesinos de la Escuela de Entrenamiento Básico (EEBI) con tanques y tanquetas, lanzamorteros, helicópteros artillados, ametralladoras, fusilería y no menos de dos mil 500 hombres o guardias asesinos regados del ZUMEN hacia el Sur, del Kilómetro Siete Sur al Kilómetro Diez de la misma Carretera Sur, y lanzaron una ofensiva militar enorme, con gran cantidad de tropas y armamento pesado del lado de ENACAL hacia Monseñor Lezcano, Linda Vista, Las Brisas, Morazán, Acahualinca y Santa Ana; y al mismo tiempo del ZUMEN hacia el Sur de San Judas, a partir del 13 de junio de 1979.

El 13 de junio esta soldadesca de asesinos ejecuta la masacre del KILOCHO, donde asesinan  a  38 jóvenes. Allí usaron tanquetas, ametralladoras, fusilería y helicópteros artillados. El 15 de junio, al medio día, debido a esa contraofensiva mencionada, unos 250 Combatientes Populares y civiles implicados en la Insurrección inician el Repliegue de Acahualinca-Monseñor Lezcano hacia San Judas, el cual es masacrado cruelmente en el cruce de la Carretera Sur, en el lado Oestesur de la Embajada Norteamericana y frente al Cerro Batahola, donde los guardias tenían instaladas varias ametralladoras y lanzamorteros. Casi 200 de los jóvenes (hombres y mujeres) replegados son asesinados. El resto se salva tomando el cauce de Altagracia y por él llegan a San Judas.  Más del 80 por ciento de estos jóvenes (hombres y mujeres) en Repliegue de Monseñor Lezcano a San Judas iban desarmados, y los pocos que llevaban armas de guerra (eran muy pocas) no contaban con municiones, pues una de las razones para hacer el Repliegue fue la falta de tiros y de bombas de contcto.

La contraofensiva militar somocista ya teniendo “limpio, arrasado” los territorios liberados de Monseñor Lezcano, Linda Vista, Las Brisas, Acahualinca, Morazán y Santa Ana, se lanza con más tropas sobre los insurrectos de San Judas, Vista Hermosa, Loma Linda y Torres Molina, obligándolos a replegarse hacia la Hacienda El Vapor el 17 de junio al medio día. Ese mismo día masacran a 14 Combatientes Populares (ya desarmados)  en los bosques de la Hacienda El Vapor, y un poco después capturan y asesinan de manera cruel a Gabriel Cardenal Caldera, el Jefe Guerrillero y Jefe del Estado Mayor de la Insurrección en los Barrios Occidentales de Managua.

Ese 17 de junio de 1979 queda virtualmente desarticulada la Insurrección de los Barrios Occidentales de Managua. Y queda la Insurrección Sandinista en el círculo o anillo de la Zona Oriental y Norte,  mencionado, y manteniendo sofocados, desesperados a los mandos de la Guardia Nacional porque no pudieron moverla de estos límites, a pesar de la arremetida masiva, furibunda, desesperada, que lanzaron el día 21 de junio en la mañanita contra los Combatientes de los Barrios “Campo Bruce” (Rigoberto López Pérez), San José Oriental  y Paraisito. Ese día hubo casi 40 muertos o Mártires en este combate que se libró calle por calle, casa por casa, patio por patio, y terminó un poco después de la cinco de la tarde, cuando los guardias somocistas genocidas y sus  mercenarios se retiraron derrotados llevándose a varias decenas de muertos y heridos. En ese combate participaron Eva Margarita Bonilla Zúniga, Carlos Alberto  “El Sobrino” Dávila Sánchez y  Marta Lorena López Mojica,  quienes caen después en “Piedra Quemada” y en “Las Cuatro Esquinas”.

La masacre impune contra la Ciudad de Managua mediante el bombardeo aéreo continuó hasta el 27 de junio de 1979, día en que se produce o inicia el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, continúa el 28 todo el día y concluye el 29 de junio, en la madrugada, en Masaya.

Antes de producirse el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, los días 27, 28 y 29 de junio de 1979, se produjeron internamenente, en Managua, los Repliegues de Monseñor Lezcano a San Judas (Masacre de Batahola), de Los Laureles a la Colina 110 (Masacre de la Colina 110), de San Judas hacia tres Haciendas en los Lomos de El Crucero (fueron tres Repliegues), entre ellas, Hacienda El Vapor; el Repliegue del OPEN III (Ciudad Sandino)  hacia San Andrés de la Palanca, ubicada en la orilla de la Cordillera de Managua, en Mateare; y el Repliegue del Barrio Santa Ana hacia el casco urbano de Mateare, por los rieles del Ferrocarril entre Acahualinca y el territorio de Mateare.

Asimismo, antes del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, se habían producido las masacres de la Guardia Nacional, cruel, sangrienta y genocida, en los siguientes sitios de Managua:

Masacre de Batahola, Masacre del “Kilocho”, Masacre de la Colina 110, Masacre de la Familia Sánchez en el Barrio El Edén, Masacre de una Colonia Popular entera en el Barrio Ducualí, Masacre en la Hacienda El Vapor, y la Masacre general sobre la población de Managua mediante bombardeo aéreo y ametrallamientos, mediante aviones Push and Pull, helicópteros, y lanzamorteros desde azoteas de edificios altos en el ZUMEN, Armando Guido y los edificios nuevos, después convertidos en el Mercado Carlos Roberto Huembes, más los asesinatos selectivos que estaban siendo ejecutados también por medio de “orejas” de la Oficina de Seguridad y de los “Escuadrones de la Muerte” (“Mano Blanca”, era el dicho elegante de los somocistas genocidas), los cuales eran integrados pro agentes de la Oficina de Seguridad, guardias, miembros del Partido Liberal Nacionalista (PLN), etc.

Tomado de “Insurrección Sandinista Victoriosa,

Repliegue Táctico de Managua a Masaya”, de Pablo E. Barreto Pérez.

Pablo E. Barreto Pérez

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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Una respuesta a Insurrección Sandinista y sus límites en Managua

  1. Erick Torres dijo:

    Pablo Emilio, lo siento, te contaron mal la historia y es de sabios rectificar. Mi nombre es Erick Torres “Silvestre” o el “142” del Frente Interno Julio Buitrago de la entonces GPP. Combatiente de San Judas y el Frente Occidental. El comandante Payo no fue capturado el 17 de junio, recuerdo perfectamente que el dia 20 de junio todavia estabamos defendiendo nuestras posiciones en San Judas. Saludos.

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