Incendiarios impunes. Libro ya terminado sobre incendio criminal intencional

Honorable amigo y colega periodista Magda García Olivares y otros colegas

Saludos cordiales y fraternales.

Por este medio te informo y también te pido un gran servicio o favor en torno a que tengo ya finalizado, o escrito,  un nuevo libro, esta vez sobre el incendio criminal de mi casa, planificado y con intenciones de dos asesinatos, ocurrido el 14 de abril de 1994, en los “Apartamentos Argüello”, en el Kilómetro 11 de la Carretera Sur.

Para recordar estos hechos incendiarios, cuyos autores siguen totalmente impunes, te pido le informes a tu audiencia que tengo ya escrito este libro sobre el incendio criminal, ejecutado por Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca y Juan Pablo Rivas Castro, con la complicidad plena de la jueza civil Ruth Chamorro Martínez, quienes llegaron con 180 matones pagados para ejecutar el desalojo violento y de paso prenderle fuego a los apartamentos números 1 y 2, los cuales estaban habitados por las familias de Pablo E. Barreto Pérez y Julio Alejandro Toribio Díaz.

El segundo favor que te pido es, además de informar sobre la finalización del libro, basado en el expediente judicial oficial, más los testimonios de las víctimas directas y de testigos presenciales, es que me ayudes a gestionar los costos financieros para imprimir este nuevo libro, el cual tendrá aproximadamente 380 páginas.

En este momento, el costo aproximado de impresión de 1,000 ejemplares, todo en blanco y negro, tamaño de un 16, sería de 62 mil córdobas, es decir, 62 córdobas por cada ejemplar. Tengo también pendientes de impresión otros libros: FETSALUD Heroica, “Pancho Ñato”, “Parrales Vallejos”, Managua Vieja e Historia de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional).

Te suplico al mismo tiempo, para ampliar información, leer esta carta que le envié a la doctora Dinorah Parrales Parrales, quien fungió como abogada acusadora por parte de las seis familias de los “Apartamentos Argüello”, a quien le pido escriba la presentación de este libro, el cual debe ser impreso y publicado para que estos hechos incendiarios criminales, impunes, nunca se olviden, pues, inclusive, numerosas personas adultas y niños estuvieron en peligro de morir ese día fatídico del 14 de abril de 1994. En páginas siguientes, la carta mencionada. Además, este proyecto de libro lo voy a presentar en el local de la Asociación Martin Luther King, ante dirigentes comunitarios, de la UPOLI y de ONG, con la finalidad de gestionar los recursos financieros mencionados.

Servidor, amigo y colega,

Pablo E. Barreto Pérez

 

 

 

 

 

Managua, 1 de enero del 2013.

Honorable y talentosa abogada caraceña,

Doctora Dinorah Parrales Parrales.

Espero sinceramente se encuentre bien de salud al recibo de este escrito noticioso y al mismo tiempo propositivo acerca del pavoroso y conmovedor incendio planificado y provocado por Frutos Chamorro Argüello y sus compinches Henry Núñez Abarca y Juan Pablo Rivas Castro, con la complicidad de otros sujetos mafiosos, incluyendo la complicidad plena de la jueza civil Ruth Chamorro Martínez, hecho ocurrido aquel fatídico 14 de abril de 1994, en el Kilómetro 11 de la Carretera Sur, mientras al mismo tiempo decenas de miles de familias pobres eran perseguidas judicialmente con desalojos dolosos, amparados e impulsados también plenamente por el Alcalde ladrón, Arnoldo Alemán Lacayo, y la jefa del gobierno UNO derechista proyanqui-somocista, doña Violeta Barrios viuda de Chamorro.

Usted, honorable doctora Parrales Parrales, jugó, con seguridad lo digo, papel destacadísimo en las acusaciones contra estos maleantes señalados arriba, y en la defensa también activísima de las seis familias de los “Apartamentos Argüello”, víctimas todas de acoso delincuencial, de intentos de desalojo y amenazas de muerte, desde 1991 por parte de Frutos Chamorro Argüello y Henry Núñez Abarca, hasta que finalmente estos dos hampones, con el apoyo directo y activo de Juan Pablo Rivas Castro, llegaron a los “Apartamentos Argüello” el 14 de abril de 1994 con 180 matones pagados, a efectuar el desalojo planificado hacía mucho tiempo, y de paso le prendieron fuego a los apartamentos No. 1 y 2, habitados por las familias de Pablo E. Barreto Pérez y Anabelle Barrera Argueta y Julio Toribio Díaz y Cecilia García, y mientras prendían fuego al Apartamento No. 1, gritaban que me buscaran, me amarraran y quemaran vivo “porque mucho jode desde las páginas de BARRICADA”, y también que atraparan a la doctora Parrales Parrales y la mataran “por andar defendiendo a roba casas y terrenos”.

El Apartamento No. 1 quedó totalmente quemado y el No. 2 parcialmente incinerado. Los peritajes oficiales de la Policía Nacional y de la Dirección General de Bomberos del Ministerio de Gobernación, demostraron que los incendiarios mencionados usaron gasolina para prender fuego dentro del Apartamento No. 1, donde comenzó el incendio provocado, según numerosos testigos, por Henry Núñez Abarca y los maleantes que entraron con él al Apartamento No. 1, situado en la orilla Este de la Carretera Sur.

¿Se acuerda usted, doctora Parrales, de estos incendiarios criminales, dejados impunes por el Tribunal de Apelaciones de Managua, cuyos dos miembros de la Sala Penal (de tres integrantes) de ese momento declararon nulo el juicio conducido por la jueza Rosario Altamirano López? Esos magistrados fueron Alejandro Dávila Barbosa y Marta Lorena Lacayo Saballos. Se opuso, con argumentos sólidos e irrebatibles, el también magistrado de ese Tribunal de Apelaciones de Managua, doctor Armengol Cuadra López, quien hoy es magistrado de la Corte Suprema de Justicia.

Estos maleantes protegidos por algunas autoridades oficiales andaban prófugos, fueron declarados en rebeldía por la jueza Rosario Altamirano López, son autores de numerosos delitos, incluyendo incendio provocado intencionalmente  e intento de asesinatos, pero los dos magistrados del Tribunal de Apelaciones mencionados hasta se dieron el lujo de otorgarles “fianza” y hacerles el gran “favor” de declararles nulo el juicio, sin trasladar el mismo juicio a otros Juzgado del Crimen, dando paso con ello a la impunidad total de estos maleantes Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca, Juan Pablo Rivas Castro, más los 45 capturados por la Policía de la Estación III en el propio lugar de los hechos, y de ese modo también no fue sancionada conforme ley la jueza Ruth Chamorro Martínez.

Además, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, en ese momento,  o de ese momento, igualmente se hicieron “los locos”, pues en la misma sentencia de los dos miembros del Tribunal de Apelaciones de Managua, se lee claramente que el magistrado Armengol Cuadra  López se opuso a esa sentencia, con el alegato clarísimo y contundente de que sí habían causales demostradas abundantemente con pruebas y testimonios directos para meterlos preso y condenarlos por haber expuesto al peligro de muerte a las seis familias de los “Apartamentos Argüello”, especialmente a varios niños y niñas.

De ese modo, la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de Managua y la Corte Suprema de Justicia pareciera que ampararon semejante impunidad incendiaria, pues estos sujetos siguen totalmente impunes. Andan tranquilos en las calles de Managua, como si aquel incendio criminal, conmovedor en todo el país, no hubiese ocurrido nunca, o como si pegarle fuego a las casas en que viven familias con niños fuese un “juego más de canastas” o la bebida del té fiestero de la burguesía local, como en los viejos tiempos del somocismo genocida que igualmente le prendían fuego a los ranchos de los campesinos, para robarles las tierras al amparo de la Guardia Nacional somocista genocida.

Usted, doctora Parrales Parrales, conoce mejor que yo este acontecimiento criminal, pues fungió usted como la representante legal de las seis familias de los seis Apartamentos del Kilómetro 11 Sur, desde cuando se iniciaron los acosos delincuenciales de Frutos Chamorro Argüello, sus amenazas de muerte, hasta que el juicio fue declarado nulo por los mencionados magistrados del Tribunal de Apelaciones de Managua.

Asunto concreto:  Tengo ya escrito un libro sobre este incendio criminal, basado en el expediente judicial, más lo que yo personalmente padecí como víctima directa de aquel ataque incendiario por parte de 180 matones, jefeados por Frutos Chamorro Argüello. Es un libro que tendrá más de 350 páginas, en cuyo contenido usted, la Policía Nacional, la Dirección General de Bomberos, policías de línea, jueces del Crimen, decenas de testigos presenciales, técnicos y peritos del Laboratorio policial y, por supuesto, las víctimas directas como Anabelle Barrera Argueta y Julio Toribio Díaz, tienen un rol esencial sobre los hechos lamentables acaecidos aquel 14 de abril de 1994, a las cinco y media de la tarde, en el Kilómetro 11 de la Carretera Sur.

Usted, mejor que ninguno de los y las miembros de las seis familias, conoció y conoce hechos y detalles sobre este acontecimiento histórico que ocupó las portadas de diarios nacionales escritos, televisivos y radiales, durante más de una semana, y después las noticias salían en las páginas interiores de los periódicos BARRICADA y El Nuevo Diario, fundamentalmente.

Repito:  El libro está basado fundamentalmente en el expediente judicial. Imposible poner todo. Está escrito en el libro lo más esencial, y sin embargo tendrá más de  350 páginas ya impreso. Cuando todavía permitían foto-copias de los periódicos en las dos bibliotecas nacionales, logré fotocopiar al menos un 50 por ciento de lo más importante publicado en los diarios BARRICADA y El Nuevo Diario, y después esas fotocopias las sometí a escaneado. También sometí a escaneo las declaraciones más esenciales de las víctimas directas y de los testigos presenciales, más los dictámenes periciales de la Policía, Bomberos, del CENIDH y de los mismos jueces, todo con el fin de darle credibilidad elevada a este libro.

Le propongo que usted, doctora Parrales Parrales, haga la presentación de este libro, con una buena argumentación legal-jurídica, con un relato pormenorizado breve de unas diez páginas tamaño carta, las cuales, en el libro ya impreso, darían un total de 20 páginas.

Asimismo, le propongo que escriba una biografía breve suya, en dos páginas tamaño carta, para que también sea incluida en el libro.

Ya consulté el precio de impresión de este libro mencionado, en la imprenta en que a mí me han impreso mis últimos diez libros. Tan sólo 1,000 ejemplares, tamaño un 16, todo en blanco y negro, en papel bond medio, costaría aproximadamente 62 mil córdobas.

En este mismo libro voy a incluir un relato de unas 40 páginas sobre cuando Arnoldo Alemán Lacayo me mandó a echar preso por la quema de la Alcaldía de Managua, en noviembre de 1991. Caímos presos 51 ciudadanos de Managua, acusados por terrorismo y asonada, lo cual fue fabricado en las oficinas de Arnoldo Alemán Lacayo y sus concejales venales, en venganza porque le denunciaba su robadera en la Alcaldía capitalina desde las páginas del Diario BARRICADA.

Lo voy a incluir en este mismo libro porque se hace difícil conseguir respaldo financiero para imprimir este tipo de libros, porque yo no formo parte de los círculos de hierro de escritores derechistas y oportunistas como Sergio Ramírez Mercado y compañía.

El financiamiento es el otro asunto: ¿Podría usted ayudarme a gestionar para conseguir los fondos, o dinero, para imprimir este libro?  Con este fin me propongo hacer una presentación del proyecto de libro, posiblemente en este mes de enero, ante un grupo reducido de periodistas amigos y dirigentes comunales, en la Asociación Martin Luther King, en San Judas, Managua, para pedirles igualmente que me ayuden a gestionar los fondos para que este libro se imprima y que esta historia salvaje, criminal, incendiaria, de intento de asesinatos, no se olvide nunca.

Servidor    y amigo sandinista capitalino,

Pablo E. Barreto Pérez:  periodista, fotógrafo, Cronista de la Capital, investigador histórico, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 22703077 y 88466187.

 

 

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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