Salvador Allende y “Unidad Popular” chilena asesinados por “guerra relámpago” de ejército gorila, CIA, “Pentágono” y oligarquías del Cono Sur

Salvador Allende y Unidad Popular chilena asesinados por “guerra relámpago” de ejército gorila, CIA, Pentágono y oligarquías del “Cono Sur”

“Guerra relámpago”, o emboscada mortal, fue la que aplicaron el ejército gorila y los generales sublevados golpistas, para matar a varios miles de dirigentes populares, antes de asesinar a  Allende el 11 de septiembre de 1973

El 11 de septiembre, entre las seis de la mañana y las doce del día, capturaron a casi siete mil dirigentes, los torturaron y después los fusilaron.

En 18 días mataron a  18,000 y la cifra total de asesinados y desaparecidos sobre pasa los 30,000

*Pablo Emilio Barreto Pérez

Este 11 de septiembre del 2013 se cumplen 40 años de que Salvador Allende Gosenns y la “Unidad Popular de Chile” fueran asesinados masivamente por el ejército gorila chileno, la Agencia Central de Inteligencia  (CIA), el “Pentágono” o Ministerio de Defensa (¿de la muerte?), la bestial oligarquía vendepatria chilena, por el presidente yanqui genocida Richard Nixon y su canciller homicida Henry Kisinger y las oligarquías criminales o mortales del “Cono Sur” del continente americano.

Fueron 15,000 seres humanos  civiles los asesinados por 100,000 soldados asesinos cruelísimos, encabezados por el general sublevado Augusto Pinochet Ugarte, en los primeros 18 días que siguieron al asesinato o genocidio colectivo de todos aquellos hombres y mujeres que eran visibles o sospechosos de ser dirigentes de la “Unidad Popular”, mayoritariamente integrantes de los Partidos Socialista y Comunista y de la “Izquierda Revolucionaria” (legales todos)  y de organizaciones sindicales urbanas, de sindicatos de mineros en Antofagasta y del Desierto salitrero de Atacama, y de agrupaciones de campesinos también organizados en la “Unidad Popular”, según sostiene el periodista Robinson Rojas en su libro: “Estos mataron a Allende”.

El genocidio o asesinato colectivo había sido planificado cuidadosamente por los organismos criminales, mencionados arriba, desde los primeros meses de 1972, es decir, dos años después de que varios millones de obreros, campesinos, profesionales, intelectuales, artistas populares y capitalistas patrióticos, subieran al poder a la “Unidad Popular” mediante elecciones libres y con el 39 por ciento de esos votos, en los primeros meses de 1970, indica Robinson Rojas, quien antes ya había escrito otro libro titulado: “Estos mataron a Kenedy.  

“Guerra relámpago” de exterminio

Todo el mundo sabe que  a Kenedy lo mandaron a matar (1963) los mismos organismos criminales de inteligencia genocida y la oligarquía industrial militar y bancaria  de Estados Unidos, así como los esclavistas del Sur de EE.UU. mandaron a matar al presidente Abraam Linconl  (1862) por haber abolido la esclavitud, que era un jugosísimo negocio capitalista de los esclavistas del Sur estadounidense.

El asesinato de Allende  y la “Unidad Popular” fue un gigantesco negocio financiero y de recursos naturales de los organismos mortales, mencionados arriba.

La “guerra relámpago” de exterminio mortal masivo se comenzó a ejecutar a las seis de la mañana del 11 de septiembre de 1973, sin aviso a ningún civil, como una emboscada terrorista a toda la nación, comenzando con la toma militar por sorpresa de centros de trabajo y casas en que se ubicaban los más conocidos dirigentes políticos, sindicales, de obreros industriales, de profesionales, maestros, profesores académicos, campesinos, intelectuales, de artistas populares, etc., a todos los cuales hicieron prisioneros, los torturaron por andarle dando apoyo a Salvador Allende Gosenns y a la “Unidad Popular de Chile”, y a la mayoría de estos capturados, unos 6,500, los fusilaron o asesinaron entre las seis de la mañana y las doce del día del 11 de septiembre de 1973, asegura Robinson Rojas en su libro: “Estos mataron a Allende”.

Supuesto “Suicidio” de Allende también cuidadosamente planificado

Este genocidio, repito, había sido planeado cuidadosamente. El plan mortal, sanguinario, genocida, de vendepatrias despreciables,  incluía el supuesto “suicidio” del presidente constitucional Salvador Allende Gosenn, pues este plan contemplaba que después de esta mortandad de dirigentes políticos y populares, el ejército iría, penetraría al Palacio Presidencial de La Moneda a matarlo a balazos, e inmediatamente, se daría a conocer, a las doce del día, que el valeroso y heroico presidente Allende se había “suicidado”, indica Robinson Rojas.

Sin embargo, a pesar de las capturas y los asesinatos masivos, y de que 100,000 soldados criminales, entrenados para torturar y matar sin contemplaciones en el Comando Sur (“Pentágono”)  de Estados Unidos y la CIA en Panamá, la resistencia civil armada de centenares de miembros de la “Unidad Popular” en muchos centros de trabajo y vecindarios o barrios en Santiago de Chile, se les hizo imposible de derrotar a los militares golpistas en pocas horas, lo cual les truncó el “plan de suicidio”  “limpio” para las doce del día del 11 de septiembre, indica Robinson Rojas.

El “suicidio limpio” les falló a los asesinos sublevados del ejército gorila chileno, entrenado, educado, armado y conducido  totalmente, especialmente en esos días aciagos, por el “Pentágono” y la CIA de Estados Unidos, más la también “asesoría” criminal de otros ejército gorilas como los de Brasil y Argentina, hace notar Robinson Rojas.

A las dos de la tarde de ese 11 de septiembre no habían podido doblegar totalmente a varios miles de civiles que hacían resistencia armada, especialmente en barrios de Santiago de Chile. Los militares genocidas, encabezados por Pinochet Ugarte, decidieron entonces, conforme plan militar,  bombardear el Palacio Presidencial de La Moneda, donde el presidente Allende Gosenns seguía resistiendo con un grupo de escoltas muy pequeño.

Silenciaron radioemisoras también

Con anticipación a ese 11 de septiembre, Allende estaba totalmente claro de que lo matarían los militares, la CIA, el “Pentágono” yanqui, la oligarquía de Chile y las oligarquías del “Cono Sur del Continente”, y consciente de su papel histórico revolucionario se mantuvo en su puesto de presidente de Casa Presidencial, a pesar de que le silenciaron las radioemisoras y televisoras en que normalmente hablaba él personalmente, por medio de voceros del gobierno  o mediante de periodistas al servicio de la “Unidad Popular de Chile”.

Según Robinson Rojas, los militares genocidas sublevados decidieron utilizar aviones de combate, tanques con poderosos cañones y ametralladoras de grueso calibre, para destruir un área amplia del edificio o Palacio de La Moneda, donde estaba resistiendo el presidente Allende Gosenns, mientras ya ese edificio estaba totalmente rodeado por centenares de militares gorilas, asesinos feroces, entrenados con pensamiento totalmente antipueblo chileno y “anticomunistas” por el Comando Sur de Estados Unidos, donde les decían, al ser entrenados, que los políticos de la “Unidad Popular”, sindicalistas, obreros, intelectuales y artistas al servicio del gobierno de la “Unidad Popular”, eran enemigos de Chile y que era preciso eliminarlos.

Allende murió peleando como héroe gigante contra 100,000 asesinos

Esos mismos militares genocidas recibieron la orden de entrar al Palacio Presidencial de la Moneda, eliminaron toda resistencia armada en su camino, y finalmente mataron al presidente Allende Gosenns en su puesto, en su silla de presidente electo en elecciones de Chile en 1970, asegura Robinson Rojas.

Las versiones de periodistas chilenos como Robinson Rojas indican que Allende Gosenns murió disparando un fusil automático contra los invasores gorilas de la “guerra relámpago” contra el pueblo chileno. “Murió como un Héroe de Chile y de América”, comenta Robinson Rojas, mientras otros periodistas comentaron que Allende como un titán solitario enfrentó a los 100,000 guardias genocidas del “Pentágono” y la CIA de Estados Unidos y de la oligarquía de Chile.

Después de matarlo, los golpistas genocidas chilenos acomodaron el cadáver de Allende Gosenns en su silla presidencial de tal manera que pareciera que se había “suicidado”, pero  todo mundo estuvo claro de que los militares chilenos vendepatrias despreciables montaron una farsa horrible, terrorista, para hacer creer falsamente que Allende Gosenns se había “suicidado”.

¿Por qué se iba a suicidar un hombre como Allende que haciendo gala de tenacidad inaudita disputó la Presidencia en tres ocasiones, para luchar por la construcción del socialismo “por la vía pacífica en Chile”?

Resistencia civil complicó el “plan de suicidio limpio”

Antes de que lo mataran, Allende Gosenns logró hablar por radioemisoras populares, en cuyos discursos dejó claro que moría en su puesto, defendiendo el derecho histórico del pueblo chileno de buscar la vía pacífica para construir el socialismo en Chile, país ubicado al Oeste de la gigantesca Cordillera de los Andes de 8,200 kilómetros de largo.

Según Robinson Rojas, la resistencia civil armada en vecindarios y centros de trabajo, fue vencida totalmente por los 100,000 militares asesinos genocidas hasta más o menos a las doce del día 12 de septiembre de 1973, lo cual les terminó de complicar a los militares golpistas el “plan de suicidio”, después de matar a Allende Gosenns, pues muy pocos chilenos creyeron en el supuesto “suicidio” del presidente constitucional, electo, repito, en elecciones legalmente organizadas por el Estado chileno, y que después inclusive  la CIA, Richard Nixon, Henry  Kisinger, la oligarquía local y la oligarquía del “Cono Sur”, intentaron arrebatarle la presidencia a Allende por medio del congreso chileno, en 1970,  pero no pudieron por la presión popular callejera.

El baño de sangre mortal a que fueron sometidos los sectores populares chilenos fue enorme, pues según versiones periodísticas la Junta Militar Gorila, encabezada por Pinochet Ugarte, mató a más de 30,000 ciudadanos chilenos en los meses siguientes, sin incluir a decenas de miles de desaparecidos, pues toda esta matanza genocida en Chile coincidió también con los planes tenebrosos, mortales, genocidas, de la CIA y del “Pentágono” yanqui con las dictaduras militares del “Cono Sur”, sí, del “Plan Cóndor” mortal, que igualmente era para matar, secuestrar, torturar, desarticular a organizaciones políticas, sindicales y campesinas populares, con la finalidad de mantener mediante terror estatal organizado precisamente un pánico generalizado, sembrar miedo generalizado, con el fin de tener limpios todos los campos en el horizonte de América del Sur, para que las empresas multinacionales o transnacionales norteamericanas y las oligarquías locales pudieran seguir robando, saqueando los recursos naturales de los pueblos de América del Sur, lo más que pudieran.

Al pueblo le faltaron armas y entrenamiento militar

Robinson Rojas, uno de los periodistas más cercanos de la “Unidad Popular” y de Salvador Allende, asegura en su libros “Estos mataron a Allende” que los partidos, sindicatos y movimientos sociales de aquella “Unidad Popular” que llevó al doctor Allende al poder político nacional en 1970, no fue capaz de organizar de mejor manera al pueblo chileno, mucho menos dotarlo de las armas necesarias y del entrenamiento requerido para este momento histórico crucial de choque con los enemigos mortales del pueblo chileno, cuyos líderes buscaban construir el Socialismo “por la vía pacífica” en Chile..

Son horriblemente inolvidables las matanzas que efectuaron estos gorilas chilenos hasta en sitios tan públicos como el Estadio de Santiago, donde destazaron a machetazos y hachazos a Víctor Jara, cantor popular, uno de los artistas más excepcionales de Chile y de América del Sur, porque siempre estuvo al servicio del arte popular y de los sectores populares chilenos, inclusive era uno de los militantes más destacados de la “Unidad Popular de Chile”.

Salvador Allende Gosenns, médico de profesión, político socialista popular en entrega completa a los sectores populares, disputó la Presidencia de Chile en tres ocasiones electorales; fue senador en varios períodos, y funcionario de gobiernos anteriores al suyo, y luchó tenazmente al lado de los sectores populares hasta alcanzar la Presidencia en 1970, para lo cual inclusive recibió el apoyo de su entrañable amigo Pablo Neruda, poeta chileno, Premio Nobel de Literatura y crítico mordaz del imperialismo yanqui genocida, particularmente contra Richard Nixon y Henry Kisinger por la agresión militar del gobierno norteamericano al pueblo heroico de Vietnam.

“Guerra relámpago” y “Plan Cóndor” mortales

Dije que estas matanzas de decenas de miles de seres humanos en Chile y el golpe militar mediante “guerra relámpago” contra el pueblo chileno, coincidió con el “Plan Cóndor” de las también dictaduras militares genocidas de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay, a las cuales se sumó la Junta Militar de asesinos de Chile, más la colaboración frecuente de gobiernos entreguistas de Ecuador, Venezuela y Perú.

Estas bandas militares de asesinos genocidas juntos, organizaron cuidadosa y sistemáticamente matanzas parecidas a las de Chile en 1973, pues hasta pusieron en práctica “escuadrones de la muerte” y “vuelos de la muerte” (como en Nicaragua con la Guardia Nacional y Anastasio Somoza Debayle genocidas)  en aviones en que echaban a secuestrados políticos, a los cuales los iban a tirar sobre “alta mar” en los océanos Pacífico y Atlántico, o los lanzaban sobre las masas geológicas heladísimas y encumbradas de la Cordillera de los Andes.

En Argentina, los militares gorilas eran encabezados por Jorge Videla; en Brasil los militares gorilas parecían no tener rostro ni nombres; en Bolivia era Hugo Banzer, en Paraguay era aquel bestial sanguinario Alfredo Strossner, y en Uruguay eran otros gorilas genocidas.

Todos estos militares despreciables eran entrenados, educados, dirigidos, financiados y guiados por el “Pentágono” o Ministerio de Defensa (¿de la muerte?) y la CIA del gobierno genocida yanqui, cuyos jefes al mismo tiempo mantenían bajo su dirección directa a dictaduras militares sanguinarias de Nicaragua, de El Salvador, de Guatemala y de Honduras, en Centroamérica.

“Gobiernos ahora se parecen a sus pueblos”

Dichosamente, estos miliares despreciables, brutales, sanguinarios, vendidos al imperialismo y a las oligarquías ladronas y genocidas, están llegando a su fin en América Latina, así como también está llegando a su fin el dominio omnímodo del gobierno imperialista norteamericano y de sus empresas multinacionales o trasnacionales, pues los pueblos se han puesto en pie de lucha consciente para desalojarlos del poder económico y político nacional, y también están creando grupos de Estados agrupados como la Alternativa Bolivariana para los Pueblos, UNASUR, Merco Sur, etc.

Esta lucha consciente de nuestros pueblos en América Latina, estos cambios significativos, son  tan significativos que la mayoría de sus “gobiernos ahora se parecen a sus pueblos”, ha sostenido la presidenta Cristina Fernández de Argentina, quien con su difunto marido padeció las represiones del “Plan Cóndor”, es, de algún modo, homenaje a luchadores heroicos latinoamericanos como Salvador Allende Gosenns, Omar Torrijos Herrera, Víctor Jara y todos los que fueron asesinados, torturados, desaparecidos, humillados por el ejército gorila de Chile y por los militares despreciables del “Plan Cóndor”, quienes además intentaron llenar de lodo infernal el nombre de esa ave maravillosa de la Cordillera de los Andes llamada Cóndor.

 

Sueño del Socialismo real, o científico, por la vía pacífica sigue vigente

El sueño del Socialismo real  o científico “por la vía pacífica” de Salvador Allende Gosenns y de aquella “Unidad Popular” gloriosa, finalmente se logrará de futuro corto y mediano en Chile y toda América Latina, porque ese sueño se mantiene vivo en la mentalidad de los pueblos latinoamericanos, y además porque el Socialismo es la salvación de la Humanidad, de la Madre Tierra, de la Naturaleza, de los animales, de las aguas de los océanos, mares, lagos, lagunas, de los bosques, de los suelos cultivables, de las aguas subterráneas para el agua potable.

El capitalismo salvaje, el imperialismo criminal, el puñado de capitalistas egoístas, avaros, saqueadores, emprendedores de matanzas genocidas como las de Chile en 1973, ya demostraron que son “enemigos de la Humanidad” como el gobierno yanqui genocida, y la Humanidad de siete mil millones de pobladores ya no puede vivir soportando las amenazas mortales, de exterminio masivo, de un grupo de bandidos que como Nixon y Bush no tuvieron asco en mandar a matar gente o seres humanos por millones en Vietnam, Irak, Afganistán, Pakistán, en numerosos países de África y en Colombia, por ejemplo.

Salvador Allende Gosenns,  para escarnio de aquellos militares despreciables, sí, Salvador Allende heroico, luchador testarudo en favor de los pueblos humildes y del Socialismo, es un latinoamericano inmortal, Allende es ciudadano ejemplarísimo como Simón Bolívar, San Martín, Miranda, José Martí cubano, Augusto C. Sandino nicaragüense, Agustín Farabundo Martí salvadoreño, Emiliano Zapata mejicano, “Che” Guevara de la Serna argentino-cubano y Fidel Castro Ruz, maestro guía de los revolucionarios de América Latina, mientras aquellos despreciables militares chilenos golpistas de 1973 y los gorilas del “Plan Cóndor” ya fueron echados al basurero asqueroso de la Historia por los pueblos de América Latina.

Salvador Allende Gosenns es hoy otro gigante revolucionario socialista de América Latina y del Mundo. Vaya nuestro homenaje sincero al heroico presidente chileno, Salvador Allende Gosenns.

*Pablo Emilio Barreto Pérez: periodista, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 22703077 y 88466187.

 

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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2 respuestas a Salvador Allende y “Unidad Popular” chilena asesinados por “guerra relámpago” de ejército gorila, CIA, “Pentágono” y oligarquías del Cono Sur

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