Cuenca Sur de Managua, vida o muerte para capitalinos

Cuenca Sur de Managua, vida o muerte para capitalinos

Pablo Emilio Barreto Pérez

La superpublicitada Cuenca Sur de Managua, la cual parte de la Cordillera o Arco de las Sierras de Managua, comienza en el lado Oeste del Complejo Volcánico Volcán Masaya y termina en el Lago Xolotlán (o de Managua), en la orilla Oeste de la pequeña Ciudad de Mateare, cabecera municipal, en la Carretera Nueva a León, en las cercanías de un sitio llamado Boquerón.

Esa Cuenca Sur, que representa vida o muerte para los pobladores de Managua, la Capital de Nicaragua, está ya virtualmente “pelada”, sin los copiosos bosques que tuvo hasta hace todavía 40 años, cuando todavía en Managua se decía, antes del Terremoto de diciembre de de 1972: “Voy para la montaña”, porque al Sur de la Calle Colón y del Gancho de Caminos, uno se adentraba entre “palizadas” o arboledas, caminando hacia “Las Sierritas”, rumbo a comunidades comarcales como Santo Domingo de Las Sierritas, Jocote Dulce, Los Ladinos, San Isidro de la Cruz Verde, San Isidro Libertador; Pochocuape y Ticomo.

Antes de 1972, la procesión de Santo Domingo de Guzmán se desplazaba por un camino rodeado de arboleadas tupidas, más árboles enormes de mangos, ceibos, genízaros, guanacastes, jobos, jocotes, y hasta las moras famosas que estaban ubicadas en la orilla del cauce entre el hoy cruce del Barrio México y Reparto Altamira, y en la orilla de la Colonia Centroamérica.

Recuerdo perfectamente toda aquella arboleda, de árboles antiguos y jóvenes, que se extendía como una sabana verde, llena de vida, cuando uno iba tan sólo del Colegio Cristo Rey (ubicado en el Noreste del Barrio Jorge Dimitrov) circulando por esa calle hacia el Sur, rumbo a Altamira, Colonia Centroamérica y Sierritas de Managua.

El mismo panorama verde boscoso se topaba uno circulando o caminando por la actual Pista de la Resistencia Sandinista hacia el Kilómetro Siete, la Carretera Sur, las Carreteras Vieja y Nueva a León, y la Carretera a Masaya, especialmente del Centro Comercial  Camino de Oriente hacia el Este, por el lado derecho, donde se asientan hoy decenas de repartos lujosos y centros comerciales llenos de cementos y vitrinas, que han arrancado de raíz los árboles y por tanto disolvieron el oxígeno y frescor para los seres humanos de la Ciudad de Managua.

La máxima altura del Arco de Las Sierras, o Montañas de Managua, es de 925 metros en el Hotel Las Nubes, allá arriba, en la cúspide de la pequeña Ciudad de El Crucero, donde empieza la llamada Meseta de Carazo.

En ese Arco de las Sierras comienza la inclinación (pendiente abajo) de la llamada Cuenca Sur de Managua hasta terminar en el Lago Xolotlán, en cuyo lecho, al mismo tiempo, se inicia por su lado Norte la otra Cuenca gigantesca que comienza en el Lago de Apanás, en Jinotega, por medio del Río Viejo, se prolonga por el Río Tipitapa o vaciante natural del Lago de Managua hacia el Lago de Nicaragua, pasando por el Charco de Tisma y el Paso de Panaloya, para finalizar en el vaciante del Lago Cocibolca, para convertirse en el célebre Río San Juan de Nicaragua.

A lo ancho de esa Cuenca Sur hay 35 cauces grandes: unos cruzan Managua como grietas geológicas gigantescas de Sur a Norte; varios o numerosos cauces atraviesan Ciudad Sandino y Mateare; y hay otros, que bajan raudos, violentos, del Cerro Ticuantepe y cruzan el territorio de Nindirí para internarse, igualmente, en el Lago de Managua.

Sí, se han eliminado los bosques tupidos de las cumbres y Lomos de El Crucero. En esos “Lomos de El Crucero”, en el lado de la Capital, se han construido numerosos repartos lujosos, se han levantado edificios enormes para centros comerciales como Galerías y otros, en la Carretera a Masaya; se han construido estacionamientos o parqueos enormes, todo a pesar de que la Ley de Urbanismo de Managua prohíbe el uso urbanístico de los terrenos inestables hacia los Lomos de El Crucero.

Árboles, matorrales y hierbas, protectores de la Ciudad de Managua, han desaparecido. Managua se vuelve más caliente por la desaparición de su antigua vegetación. Si no fuera por los varios millones de árboles que sembramos los sandinistas en jornadas rojinegras de domingos, en la década del 80, en la casi planicie capitalina, nos moriríamos de calor.

Esos repartos de lujo, nuevas calles asfaltadas y adoquinadas, parqueos y edificios, más los 400 Asentamientos Humanos Espontáneos sin ordenamiento adecuado (hasta sumar 604 Barrios ahora en Managua), son los causantes de que actualmente las corrientes pluviales, a la hora de las lluvias, corran más violentas por las calles capitalinas, causando inundaciones y destrozos cada vez más crecientes, a pesar del funcionamiento de varias micropresas o acumuladores o amortiguadores de correntadas, las cuales también se ven rebalsadas como ha ocurrido varias veces en la de Tiscapa. Los cauces en Managua, en Ciudad Sandino y Mateare son actualmente como grandes basureros, cuyas acumulaciones de basura son arrastradas por estas corrientes violentas de Las Sierras hacia el Lago de Managua, lo cual le contamina cada vez más con todo tipo de materiales, algunos de los cuales durará  allí hasta mil años sin descomponerse.

El Medio Ambiente en General en Nicaragua, y en particular en Managua, Capital nicaragüense, urge de tomar medidas gubernamentales y municipales responsables para que los dos millones de capitalinos no vivan con la “Espada de Damocles” de las inundaciones y de la posibilidad de un nuevo Aluvión mortal como el ocurrido en octubre de 1876, cuya correntada o deslave con lodo, rocas y árboles enormes vino, o bajó veloz, de las laderas del Valle de Ticomo.

Managua se extiende por 15 kilómetros de largo,  por ocho kilómetros de ancho; de espaldas o de frente a la Cordillera de Las Sierras. Tiene dos millones de habitantes, y todos estamos en la obligación de salvar el futuro de nuestros hijos y nietos.

Movimiento Comunal Nicaragüense Nacional, del Distrito III y de Managua.

Consejo de Fortalecimiento de la Participación Ciudadana, de Managua.

Alianza de Organizaciones Comunitarias del Periférico Suroccidental de Managua.

Pablo Emilio Barreto Pérez, periodista capitalino, con Blog: http://www.pabloemiliobarreto.tk

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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