Democracia

Democracia

Pablo E. Barreto Pérez

 

Pablo Emilio Barreto Pérez

 

Democracia es forma de régimen político basado en la proclamación de los principios del poder del pueblo, la libertad y la igualdad de los ciudadanos. La democracia supone el reconocimiento de la subordinación de la minoría a la mayoría, la elegibilidad de los principales organismos de poder del Estado y la existencia de los derechos y libertadas políticos. Se diferencian las instituciones de la Democracia representativa (instituciones electivas, parlamentos y otras) y la democracia directa: referendos, debates públicos de las cuestiones de la vida estatal por todo el pueblo, actividades de las organizaciones sociales, sindicales, comunales, académicas, estudiantiles, organizaciones de campesinos, etc.

En la Sociedad dividida en clases sociales, la Democracia es expresión concreta de la dictadura de la clase dominante. En el contexto del régimen explotador (esclavista, feudal y burgués o capitalista), las instituciones de la Democracia sirvieron y sirven a las clases que poseían y poseen los medios de producción, el poder político, el control de la economía y se imponen mediante sus instrumentos de propagación de su ideología explotadora.

“En la sociedad capitalista tenemos una Democracia amputada, mezquina, falsa, una democracia únicamente para los ricos, para la minoría”, escribió Bladimir Ilich Lenin, hace casi 100 años, antes que se produjera la Revolución Rusa.

“Yo soy demócrata, respeto la Democracia y el Estado de Derecho”, gritaba Arnoldo Alemán Lacayo, exoreja de la Guardia Nacional somocista, mientras usaba los resortes del Estado para robar sin cesar, lo más que podía, cuando era Alcalde en Managua y después cuando se instaló en la Presidencia de la República. Al final le robó al Estado nicaragüense, de acuerdo con los juicios en su contra, más de 500 millones de dólares.

En medios propagandísticos internacionales y nacionales se ha venido hablando, desde hace mucho tiempo, de la Democracia esclavista, de la Democracia feudal, de la Democracia Burguesa o capitalista, de la Democracia Revolucionaria, de la Democracia Popular, de la Democracia Socialista, de la Democracia interna del partido revolucionario y de la Democracia Comunista, que es la que ya se aplica en algunos aspectos de la vida socialista cubana, coreana del Norte y en China Popular.

El concepto Democracia aparece, por primera vez, en Grecia Antigua, donde pensadores filosóficos como Aristóteles, decían que era “el gobierno de todos”, pero casi al mismo tiempo la aristocracia practicaba el “gobierno de los selectos” y el gobierno de la monarquía, es decir, de una sola persona: el rey, el monarca omnímodo, que te podía mandar a matar a vos y a cualquier grupo de pobladores indefensos.

“El gobierno de todos” en Grecia no incluía a los esclavos, por supuesto, es decir, no podían participar los esclavos en el gobierno. En la Roma imperial los esclavos eran sólo instrumentos de trabajo, como herramientas parecidas a las macanas, cobas, hachas, machetes, espeques, arados, etc. En Roma, sólo los ciudadanos libres, no esclavos, tenían derecho a elegir a los funcionarios del gobierno imperial romano.

La llamada Democracia burguesa es una de las formas del Estado burgués, capitalista. En la época de la tiranía somocista funcionaba la democracia tiránica en Nicaragua, es decir, la “democracia” de la Guardia Nacional, la “democracia” de la dictadura, la cual estaba al servicio pleno del gobierno genocida de Estados Unidos, de los oligarcas locales como Pellas, Montealegres, Gurdianes, Venerios, Bolaños Geyer, Chamorros, Bernard, de los banqueros locales, de la burguesía terrateniente-latifundista en general, de los algodoneros explotadores y de los matones a sueldo de la tiranía genocida del somocismo genocida, como aquellos López y Chavarrías en León.

Quien no estuviera en ese redil, no podía gozar de esa “democracia” dictatorial.

La “democracia” dictatorial en Nicaragua era, en realidad, una dependencia humillante, permanente, del gobierno criminal de Estados Unidos, un jugoso centro de explotación monopolista de los gringos, de los Somoza, de los oligarcas, de los terratenientes-latifundistas; un era un gran prostíbulo, un gran centro de analfabetismo, un paraíso de casinos y juegos de los explotadores, propiedades de centros laborales, de tierras y otros medios de producción que eran propiedad de unos pocos explotadores. A eso se la ha llamado “democracia” en Nicaragua, sin incluir todo el período de dominación opresora, genocida y de saqueo de los españoles, durante 300 años continuos. ¿La de los españoles era la “democracia colonial” para matar 51 millones de indígenas, convertirlos en esclavos durante 300 años y destruirles su cultura ancestral?

Al Triunfo de la Revolución Sandinista se conquistó la Democracia Revolucionaria y Popular, la cual, por primera vez en toda la Historia Nacional, privilegió a las grandes masas de obreros, campesinos, estudiantes, profesionales, le dio importancia especial a las mujeres, a los ancianos, a los desvalidos, a los niños, a la educación, a la salud, a la producción agropecuaria, a los trabajadores que se organizaron en 5,000 Sindicatos, a la formación y funcionamiento de varios miles de cooperativas agrícolas y pecuarias, a la entrega de tierras en Reforma Agraria a 120,000 familias pobres, a la Reforma Urbana para favorecer a otras 100,000 familias de los sectores populares, a la educación científica y técnica, todo lo cual nunca ocurrió en el país desde cuando llegaron los españoles invasores genocidas hasta el triunfo revolucionario sandinista, en 1979.

La Democracia Revolucionaria Sandinista consistía en que el pueblo organizado, en todo el territorio nacional, podía tomar decisiones colectivas con autoridades nacionales y locales, acerca de su trabajo comunitario y de su futuro, por ejemplo.

Esa Democracia Revolucionaria y Popular realmente otorgó libertades plenas a los que siempre fueron excluidos, marginados y oprimidos por el sistema burgués dictatorial. La gente más humilde podía resolver sus problemas económicos, de organización, de viviendas, asuntos sociales, de comida, de formación educativa científica mediante esta Democracia Popular del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Esa Democracia Popular Sandinista acabó la represión somocista y de la oligarquía y de los yanquis.
Al perder las elecciones el Frente Sandinista en 1990, debido a la guerra de agresión militar y económica del gobierno genocida de Estados Unidos y sus compinches contrarevolucionarios, los explotadores antiguos gritaron alegres: “¡La democracia ha vuelto a Nicaragua!”. Y por ahí unos “historiadores” o intelectuales colonizados escribieron Historias sobre Managua y Nicaragua, a mediados de los años 90, en las cuales alegremente celebran lo que ellos mismos llamaron: “Al fin, llegó la Democracia”(¿?).

Es decir, para estos “historiadores”, la “Democracia” era volver, de algún modo, al somocismo genocida, cuyos intereses, precisamente, estaban volviendo al ganar las elecciones la extrema derecha proyanqui, en febrero de 1990.

Para estos “historiadores”, ¡vaya qué maravillas de historias¡, no ocurrió ningún acontecimiento histórico entre junio de 1979 y febrero de 1990. En otras palabras, no existió la Revolución Popular Sandinista, que tanta admiración, respeto y cariño, provocó en todo el Mundo, incluyendo en grandes sectores sociales e intelectuales de Estados Unidos.

Una de esas “historias” “modernas” las financió Roberto Cedeño Borgen, cuando era Alcalde de Managua y uno de los principales compinches sirvergüenzas de don Arnoldo Alemán Lacayo. Era corrupto como Alemán Lacayo, pues hasta pagaba las cuentas de agua potable con fondos de la Alcaldía de Managua, según las denuncias documentadas de Diarios Nacionales, ubicados en Managua.

La otra “historia” deformadora de hechos históricos, y de ocultamiento de acontecimientos históricos extraordinarios, fue financiada por el Ministerio de Educación, en el período de Violeta Barrios viuda de Chamorro, cuando era ministro Humberto Belli Pereira, enemigo feroz de la Revolución Sandinista.
Pues bien, estos “historiadores” alegremente decían: “Al fin volvió la democracia”. En ambas “historias” no cupieron, por ejemplo, hechos históricos extraordinarios como los siguientes:

La Insurrección Sandinista (en Managua, León, Estelí, Matagalpa, Masaya, Chinandega) de septiembre de 1978. La Insurrección Sandinista u Ofensiva Final de junio-julio de 1979 en Managua y todo el país. No se dice ni una palabra de los bombardeos aéreos somocistas genocidas sobre ciudades como Managua, León, Chinandega, Masaya, Estelí, Matagalpa, Condega, Rivas, etc., y tampoco de la matanza de varios miles de pobladores, todo ejecutado por los “angelitos” asesinos de la Guardia Nacional, sostén fundamental de la dictadura somocista.

Esas “historias” no recogen el célebre Repliegue Táctico de Managua a Masaya y, por supuesto, tampoco se habla de la matanza efectuada por los mismos guardias nacionales en Piedra Quemada, en la misma Masaya, en Jinotepe, Diriamba y en Granada, pues los 6,000 replegados de Managua estuvimos ligados directamente a la lucha armada y política para desalojar de sus cuarteles y de las calles a los soldados somocistas genocidas, en estos lugares mencionados.

Managua fue el centro de convergencia de los Frente de Guerra Revolucionarios Sandinistas: Norte Carlos Fonseca Amador, Occidental Rigoberto López Pérez, Sur Benjamín Zeledón Rodríguez, Frente Interno (Managua, Masaya, Carazo y León, coordinado por el Comandante Carlos Núñez Téllez), Oriental Carlos Roberto Huembes, para darle el golpe final a la tiranía genocida del somocismo, y Managua fue el centro, además, en que los guerrilleros, combatientes populares, Combatientes Históricos, Madres de Héroes y Mártires y pobladores en general, nos concentramos en la Plaza (…de la República entonces) de la Revolución, entre la antigua Catedral, el Palacio Nacional y el Teatro Rubén Darío, para anunciar al Mundo entero que la Revolución Popular Sandinista había triunfado y que el horrendo y terrífico aparato opresor somocista genocida, había sido demolido para siempre.

Lo anterior tampoco merecía estar en las páginas de las “historias” mencionadas.

Varios miles de guardias genocidas, “orejas” de la Oficina de Seguridad, antiguos integrantes de los “escuadrones de la muerte”, “jueces de mesta” asesinos, fueron encarcelados y enviados a Tribunales Populares Antisomocistas.

Se integraron la Junta de Reconstrucción Nacional, la Junta de Reconstrucción de Managua, el Ejército Popular Sandinista, la Policía Sandinista, el Ministerio del Interior, todo un ordenamiento político gubernamental nuevo en Managua, sede del gobierno central; se organizaron los Comités de Defensa Sandinistas, las Milicias Populares Sandinista, los Batallones de Reserva para defender la Revolución de la agresión mercenaria y contrarrevolucionaria yanqui-somocista, se organizaron los cortes voluntarios de café y de algodón, los trabajos voluntarios (trabajadores, oficinistas, pobladores, productores patriótico y campesinos), se organizaron casi 3,000 sindicatos (la dictadura somocista sólo había permitido 127 sindicatos), se pusieron en funcionamiento seis nuevos Mercados y varios hospitales en Managua, se le pusieron nombres de Héroes y Mártires y de personajes conocidos a edificios, hospitales, centros educativos, centros de salud y a vecindarios o barrios, en los cuales aparecieron por centenares los monumentos en recuerdo cariñoso a Héroes y Mártires, cuyas vidas sucumbieron en la lucha contra la dictadura; se anunció formalmente en Managua que el Frente Sandinista se convertía en Partido Política legalmente constituido ante el Consejo Supremo Electoral.

Se fundó el Diario BARRICADA como órgano oficial del Frente Sandinista. Aparecieron el Sistema Sandinista de Televisión, el Sistema de Comunicaciones del Estado, el Sistema de Propaganda del FSLN, inmediatamente después del Triunfo revolucionarios se hicieron comunes las asambleas masivas de pobladores, trabajadores, estudiantes y maestros, obreros y campesinos y productores agrícolas y pecuarios; los profesionales fundaron sus organizaciones, la Unión de Periodista de Nicaragua dejó de andar huyendo y se instaló en su casa. Todo esto en Managua y resto del país.

Casi de inmediato se hizo la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización, cuyo lanzamiento en concentraciones masivas, se hizo desde Managua. Se hacían entrenamientos públicos de Milicias y Batallones de Reserva en parques, calles y predios baldíos, se efectuaban trabajos voluntarios y de innovaciones en fábricas, el gobierno central y la Junta de Reconstrucción de Managua instalaron varios miles de Centros de Desarrollo Infantil, entraron a funcionar varios miles de Comisariatos para los trabajadores, a los mismos trabajadores se les daba el llamado AFA (paquete de comida) cada quince días o al mes.

En Managua se adoquinaron decenas de kilómetros, se enchaparon cauces que hasta entonces funcionaban mal, se fundaron Barrios Progresivos como Jorge Dimitrov, René Cisneros y Francisco Meza Rojas, y comenzó la formación de casi 400 Asentamientos Humanos nuevos, se hizo la Reforma Urbana, se echó a andar la Reforma Agraria en Managua y todo país, especialmente en las tierras confiscadas a los jefes del somocismo genocida. En Jornadas dominicales de Trabajo Voluntario Rojinegro Sandinista, trabajadores, pobladores barriales e intelectuales, sembramos varios millones de árboles frutales, ornamentales y maderables, gracias a los cuales hoy Managua es conocida como la Capital Verde de Centroamérica.

Se integraron los Consejos Técnicos en las empresas estatales y oficinas del gobierno central y en las Juntas de Reconstrucción Municipales, incluyendo en Managua, donde inclusive se organizaron las Empresas Constructoras Municipales para hacer las labores de construcción de calles y reparaciones de las mismas.
La Junta de Reconstrucción de Managua se hizo de centenares de equipos pesados y livianos para desarrollo los proyectos comunitarios propios. Se estableció el subsidio en el pasaje de estudiantes universitarios, se estableció un servicio nocturno de autobuses urbanos, con el fin de que a cualquier hora de la noche, trabajadores y pobladores pudieran viajar de un lado a otro en Managua.

Se organizaron los Siete Distritos capitalinos y la Corporación Municipal de Mercados de Managua, se mandaron a miles de hombres y mujeres a prepararse en el extranjero, la mayoría de los estudiantes universitarios estudiaban con becas en las Universidades estatales de Managua, se hicieron consultas masivas sobre la Educación y la Constitución Política en Managua, funcionaban los “De Cara al Pueblo” en muchos sitios de Managua, se pusieron a funcionar más unidades productoras de energía eléctrica, se amplió en más de un 50 por ciento la red de agua potable en Managua, ya no cayó el peso sólo en la Laguna de Asososca, pues se construyeron varias “baterías de pozos artesianos” hacia el Oriente, Sur, Norte y Occidente de Managua, se construyeron varios miles de casas, entre otras las Colonias Batahola Sur y Norte, a pesar de la colosal agresión militar mercenaria yanqui-somocista.
Recordemos que el Aeropuerto Sandinista, en Managua, fue bombardeado por estos mercenarios contrarevolucionarios.

Todo estos eran hechos históricos extraordinarios, nuevos, nunca vistos antes en la Historia Nacional. Sólo he citado unos pocos de la época de los diez años del régimen revolucionarios sandinista, en Managua, que no son mencionados en las “historias” mencionadas, como que no ocurrieron nunca. Dichosamente, estos hechos históricos recientes están en la Memoria Popular y también los hemos ido escribiendo.

“Al fin llegó la Democracia”, proclamaron en 1990 los intelectuales colonizados, incluyendo algunos “historiadores”.

Al volver la “democracia”, ¿qué pasó y cuánto de horrible pasó? Veamos unos cuantos ejemplos:
Inmediatamente, el gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro mandó a desarticular 550 empresas del Estado, entre otras, la lechera de Chiltepe y la de procesos industriales de Sébaco. Mandó a desmantelar el Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, transporte por excelencia de los pobres y que venía funcionando desde hacía más de un siglo. Tenía sus oficinas principales en Managua.

Iniciaron las devoluciones de tierras, casas, lotes y otras propiedades a los somocistas, incluyendo a algunos que para hacer reclamos se convirtieron en “gringos caitudos”, es decir, pidieron nacionalidad norteamericana para obtener la “protección” del gobierno genocida de Estados Unidos. Mandaron a cerrar casi cuatro mil Centros de Desarrollo Infantiles Urbanos y Rurales, que a la vez eran comedores infantiles, mientras padres y madres llegaban a traer a sus niños.

Enviaron al desempleo a más de medio millón de trabajadores del Estado. Cancelaron la Alfabetización y la Educación de Adultos. Todas estas direcciones estatales estaban en Managua. En la Alcaldía de Managua, don Arnoldo Alemán Lacayo, el mejor “demócrata” de Nicaragua, mandó a cancelar el Sindicato Único Héroes y Mártires, cuyas oficinas cerró y mandó a despedir a todos sus dirigentes. Esto era en la Alcaldía de Managua.

Virtualmente toda la maquinaria (eran casi 300 equipos pesados y livianos) que entregó Carlos Carrión Cruz, último coordinador de la Junta de Reconstrucción de Managua, fue robada al llegar don Arnoldo “demócrata” Alemán Lacayo a la Alcaldía de Managua.

En 1991, don Arnoldo Alemán Lacayo me mandó a echar preso por la quemada de la Alcaldía de Managua, en lo cual nada tuve que ver.

En 1992 fueron muertos y heridos varios estudiantes universitarios, en las calles de Managua, por reclamos del 6 por ciento. Comenzó casi al mismo tiempo, una persecusión feroz para despojar de sus tierras, casas y lotes a los beneficiarios de las Leyes 85,86 y 88, la mayoría de ellos ubicados en Managua, donde jueces y policías se coludieron en estas persecusiones.

Mandaron a quitar los AFA, los subsidios y becas a estudiantes universitarios. Doña Violeta Barrios mandó a “perdonarle” el pago de 17,000 millones de dólares a Estados Unidos por su agresión militar y económica a Nicaragua en la década del 80. Los dos gobiernos se burlaron de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas (ONU).
Durante este mismo gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro, 180 matones, jefeados pro Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca y Juan Pablo Rivas Castro, me queman la casa en que vivía en el kilómetro once sur, lo cual al parecer fue instigado por Alemán Lacayo y compañía, porque yo andaba defendiendo desde las páginas de BARRICADA a las víctimas de los desalojos judiciales y policiales (Leyes 85,86 y 88).

Es conocido, además, que en este período de gobierno neoliberal, “democrático”, comenzaron las privatizaciones de los colegios públicos y la salud en los hospitales y centros de salud.
Al llegar Alemán Lacayo ladrón al gobierno central, ya es conocido que privatizaron la energía eléctrica, profundizaron los negocios en la salud pública, iniciaron también la privatizaciones de los servicios telefónicos, y es en este gobierno neoliberal, “democrático”, “respetuoso del Estado de Derecho” cuando se producen robos al erario público cercanos a los 600 millones de dólares, todo lo cual ha quedado evidenciado y registrado en los Juzgados de Managua.

Alemán Lacayo llegó mediante fraude electoral a la Presidencia de la República, y lo más descarado del fraude fue en Managua. Ofreció construir miles de casas, empleo masivo, y todo ocurrió al revés. En el gobierno neoliberal-conservador, “democrático”, de don Enrique Bolaños Geyer los apagones de la luz eléctrica subieron a 14 horas diarias.

Bolaños profundizó las privatizaciones de entidades estatales y hasta pretendieron que la Empresa Aguadora se vendiera al mejor postor.
En este período le fueron robados otros 17,000 millones de córdobas al Estado de Nicaragua, y al final, en 16 años de gobiernos “democráticos”, neoliberales, respetuosos de la “Democracia representativa”, el país quedó en banca rota, y casi un millón de sus trabajadores se fueron en éxodo a Costa Rica y Estados Unidos porque los despidieron de los cargos laborales en que estaban, y necesitaban empleo .

Esa democracia burguesa, es la que reapareció en 1990. Es una democracia de falsedades, mezquina, una democracia para un puñadito de ricos egoístas que no pasa del uno por ciento de la población, para los millonarios esclavizados ante el amo yanqui agresor, los cuales son elegidos por los pobres a cargos en el gobierno, el cual es usado para enriquecer a esos grupos minoritarios de burgueses y oligarcas, mientras esos mismos electores son despojados permanentemente de sus tierras, lotes y otras propiedades, los mandan al desempleo masivo, son engañados con promesas electorales falsas, les han privatizado la educación, la salud, las telecomunicaciones, han saqueado el erario nacional hasta niveles insólitos como lo que hizo Alemán Lacayo, quien usó el gobierno para acumular sumas fabulosas de dinero y es lo mismo que siguió haciendo el oligarca brutal y arrogante, donde Enrique Bolaños Geyer.

En el caso de Nicaragua a eso se le ha llamado “democracia representativa”, es decir, que los funcionarios del gobierno son elegidos con el “voto popular”, lo que equivale a afirmar que el “pueblo elige ahora a sus verdugos, a sus explotadores”, lo cual es todo lo contrario de la práctica de la Democracia Revolucionaria y Popular del Frente Sandinista de Liberación Nacional en la década del 80 y la vuelve a practicar ahora mediante Consejos del Poder Ciudadano.

Esa democracia “representativa” ha vendido el país, además, a trasnacionales extranjeras, como los casos de la energía como Unión Fenosa, de las telefonías y en los años 2005-2006 hasta amenazaron con privatizar un servicio vital como el agua potable.

Necesitamos cambiar esa “democracia burguesa dictatorial” por la Democracia Revolucionaria, la Democracia Directa, la del pueblo organizando tomando decisiones colectivas conjuntamente con sus autoridades.
Dichosamente, esta Democracia Directa es la que está siendo promovida por el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional mediante los Consejos del Poder Ciudadano, en los cuales participan también organizaciones afines como el Movimiento Comunal Nicaragüense.

Nota: Los invito a leer un Diccionario Revolucionario Patriótico breve que estoy escribiendo y desarrollando y que he colocado en este mismo   generosamente me cede WordPress,. En él pueden encontrar palabras como: Imperialismo, Democracia, Guardia Nacional, Frente Sandinista, Revolución Sandinista, etc.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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Una respuesta a Democracia

  1. Isaac Arias dijo:

    Hola! soy de Centroamérica, me gusto un artículo/publicación tuya que me encontré investigando en la red/web sobre la palabra ¨erudición¨ subido en un archivo ¨.pdf ¨ con el título ¨Entre la erudición y la sabiduría¨ . En una parte del escrito refiriéndose a la erudición hace la afirmación: ¨La erudición es acumulación de conocimientos que conlleva la concatenación armónica de todos para una comprensión adecuada de la totalidad de los fenómenos sociales¨, considero que es una muy acertada definición.
    Por mi parte también me gusta investigar, saber conocer y aprender más.
    Saludos!

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