¿Inmigrantes nuestros estorban en Estados Unidos?

Todos estos conceptos y otros, parecen tomar fuerza contra latinoamericanos en Estados Unidos

¿Inmigrantes nuestros estorban en Estados Unidos?

¿Racismo? ¿Discriminación? ¿Apartheid encubierto? ¿Odio?

¿Ya comenzó la cacería contra latinos en Estados Unidos?

*Son 12 millones de ilegales? ¿Hay 42 millones de latinoamericanos en EU?

*Mi solidaridad con los latinoamericanos, asiáticos y africanos, en EU.

Pablo Emilio Barreto Pérez

    Pablo E. Barreto Pérez

    He quedado realmente sorprendido por la persecución rabiosa iniciada contra inmigrantes latinoamericanos (también asiáticos y africanos son víctimas) en Arizona, donde particularmente el despreciable Sheriff Joe Arpaio, pareciera ser la reencarnación de un nazifascista alemán, o de aquellos esclavistas salvajes y filibusteros del Sur de Estados Unidos, quienes inclusive provocaron una guerra civil y de paso asesinaron a Abraam Lincoln, presidente norteamericano, en 1865, por oponerse este a la repugnante práctica de la esclavitud, casi un siglo después de haberse producido la Independencia de Estados Unidos de Norteamérica.

    Sí, allí en Arizona, en el Sur de Estados Unidos, parecieran haber reaparecido o reencarnado aquellos odiosos esclavistas sureños en individuos infames como ese Sheriff mencionado, quien tiene superiores administrativos en ese Estado, pero pareciera que sus jefes les tienen miedo, pues este sujeto despreciable maneja él a su antojo la persecución oficiosa en contra de latinoamericanos con estadías legales e ilegales, porque supuestamente nos tiene odio racista, odio xenofóbico, rencor frenético profundo, y de paso es profundamente intolerante, rabioso, ruge como un león tras de presas cuando afanosamente va personalmente en busca de nuestros compatriotas latinoamericanos, según leí hace pocos días en informaciones que llegan a Managua, procedentes del Sur estadounidense.

    En esas informaciones leí que este Sheriff Joe Arpaio  despreciable, con pleno respaldo de la gobernadora de Arizona, Jane Brewer, y racistas encubiertos en Estados Unidos, maneja una cárcel enorme al mejor estilo de campos de concentración nazifacistas hitlerianos, donde mete a los inmigrantes capturados por él y policías bajo su mando, y puestos allí, a los inmigrantes los  encadenan de pies y manos, los obligan a realizar labores o trabajos, como si fueran delincuentes comunes o prisioneros de guerra.

    La persecución policial en Arizona ha metido miedo o terror a todos los latinoamericanos residentes en ese Estado, pues se ha evidenciado que los grupos xenófobos (odio a todo lo extranjero), racistas y neofacistas estadounidenses, que tienen como “puntas de lanzas” a sujetos odiosos, rabiosos, feroces  e inhumanos como este Sheriff Arpaio, continúan sus presiones fogosas para que los inmigrantes ¿ilegales y legales? sean encarcelados, enjuiciados y deportados, según las denuncias de grupos defensores de Derechos Humanos en Estados Unidos, a los cuales se han sumado “Cristina” y el periodista Jorge Ramos, ambos hispanoamericanos.

    ¿Terroristas estatales y racistas contra inmigrantes?

    A esta campaña en contra de los inmigrantes latinoamericanos (asiáticos y africanos también), se han sumado también otros grupos en el Estado de Florida, simpatizantes de los xenófobos y racistas de Arizona. Estos otros xenófobos de Miami, según he leído y visto en televisión, son candidatos a cargos electivos por el Partido Republicano, sí el Partido de Richard Nixon, de los dos Bush y de Ronald Reagan, presidentes han sido de Estados Unidos, todos ellos terroristas oficiosos, promotores de guerras de agresiones y de matanzas de seres humanos a otros países, a los cuales les roban y les sigan robando sus recursos naturales, como el petróleo, y los mejores ejemplos actuales son Irak, Afganistán, Pakistán y Colombia.

    ¿Estarán estos grupos racistas relacionados con “La Hermandad Aria”, “El Círculo Ario” y el “Ku Klux Klan”, promotores violentísimos de la “superioridad de la raza blanca” anglosajona, la originaria de los colonialistas ingleses y franceses? Estas “hermandades” criminales, racistas, neonazifacistas, rabiosas, feroces, asesinas, incendiarias, precisamente se ubican en esa zona del Sur de Estados Unidos, donde estuvieron ubicados aquellos esclavistas que provocaron una guerra civil norteamericana y de paso asesinaron al presidente Abraam Lincoln, en 1865, porque este puso fin a la esclavitud en Estados Unidos.

    Ha llegado a ser ya tan insoportable, horrendo, este asunto de la persecución de latinoamericanos en Arizona, que tres policías de este Estado, llamados Martin Escobar, Paúl Dabson y David Salgado, se rebelaron contra las medidas opresoras y malvadas del Sheriff  Joe Arpaio y de la gobernadora Jane Brewer, racista insolente de ese Estado, donde residen decenas de miles de seres humanos inmigrantes, procedentes de México, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y varias partes de América del Sur.

    Las denuncias de los grupos de defensores de Derechos Humanos indican que la gobernadora Brewer  y este Sherriff odioso, al parecer odian de forma visceral a los negros de Estados Unidos (estos negros son descendientes de los esclavos que tenían los blancos colonizadores y filibusteros del Sur de Estados Unidos), odian a los latinoamericanos, asiáticos y africanos, porque no son de la “raza blanca pura”, rubia, colorada y hasta albina, a pesar de que al fin de cuentas los “Estúpidos Hombres Blancos¨ son minorías como los blancos ingleses y holandeses del “Apartheid sudafricano, el cual fue finalmente vencido, humillado por injusto y “criminal de lesa humanidad” en contra de la mayor parte de seres humanos de Sudáfrica.

    ¿Apartheid encubierto en Arizona y Florida?

    ¿En Arizona se practica actualmente un Apartheid encubierto? ¿Seguirá este ejemplo vergonzoso el Estado de Florida, específicamente la Ciudad de Miami? ¿Las autoridades gubernamentales de estos Estados buscan afanosamente cómo volver a los tiempos recientes en que Estados Unidos aplicaba su propio Apartheid contra los seres humanos negros, los cuales no podían estar con los blancos en las mismas escuelas, sitios públicos de recreación, autobuses de transporte colectivo,  iglesias, restaurantes, librerías, etc., porque así lo imponían la discriminación racial del gobierno norteamericano?

    ¿Será necesario que vuelvan las luchas de Rosa Park y de Martin Luther King? A King lo asesinaron por su defensa de los negros en Estados Unidos, y decenas de miles de negros  han sido asesinados por estos grupos de blancos porque “los de color” defendían precisamente los derechos de los negros y de latinoamericanos en suelo estadounidense.

    Como latinoamericano, como centroamericano, uno queda horrorizado al ver sobre cómo persiguen a nuestros hermanos latinoamericanos, como si fueran animales, bestias, el trato que les dan al ser capturados solos o en grupos es realmente horrible, pues los patean, los arrastran, les pegan un tiro, violan a las mujeres, especialmente en la frontera entre México y Estados Unidos, y esto de algún modo se repite dentro del Estado de Arizona, en Florida y otros Estados norteamericanos, según he visto en numerosas publicaciones (radioemisoras, televisión, periódicos y revistas), particularmente en los últimos días en “Cristina”, donde los relatos de niños y adolescentes han sido realmente aterradores sobre cómo sus padres y madres han sido sacados de sus casas en Arizona, por ejemplo, donde estaban legales, pero eso no les valió de nada, porque según se aprecia, lo que hay es odio, ¿será ya institucional este odio?, en contra de nuestra gente.

    ¿12 millones de ilegales? ¿42 millones de residentes?

    Se ha dicho que en Estados Unidos viven 42 millones de latinoamericanos, 12 millones de los cuales estarían ilegales. ¿Son ciertos estos datos? La grandísima verdad es que nuestra gente tomó la decisión de ir “en busca del sueño americano” porque en nuestros países latinoamericanos escasea el empleo ¿es casual esto?, ¡no creo! Porque aquí hay historias funestas que se cruzan, pues Estados Unidos ha saqueado nuestros recursos naturales de manera permanente y los políticos derechistas y las oligarquías locales se han dedicado también al robo descarado, como en el caso de Nicaragua, donde dos de los más destacados ladrones han sido Arnoldo Alemán Lacayo y Eduardo Montealegre  Rivas.

    Entre las últimas expulsiones o deportaciones dolorosas, presentadas por “Cristina” están las de Eveling González, Carolina Sulecio, centroamericanas; y Loreto Parra, chilena, a quienes no les valió de nada estar legales en Estados Unidos.

    Esto le indica a uno que de nada sirve estar legal, porque en Estados como el de Arizona, hay una fobia racista y antilatinoamericana, asiática y africana, porque sus autoridades son racistas, intolerantes, llenas de odio contra seres humanos que no sean de origen anglosajones, celtas, arios o vikingos rubios, colorados  y hasta albinos, como ellos.

    El presidente estadounidense, Barack Obama (negro, originario de Haway, colonizado por Estados Unidos), ofreció luchar contra estas leyes antiinmigrantes, pero la realidad parece ser otra, pues inclusive acaba de enviar otros 1,200 soldados a “cuidar” la frontera de Estados Unidos con México ¿más de lo que ha estado vigilada?, incluyendo la dotación de más armamentos sofisticados, más “cámaras fílmicas electrónicas espías”, aviones sin pilotos con radares capaces de detectar hasta el movimiento de una hormiga muy pequeña en la orilla de nuestro Río Bravo.

    ¡Nuestras mujeres y hombres hacen los trabajados duros y peligros¡

    Nuestros hermanos y hermanas latinoamericanos han formado una gran comunidad de seres humanos, ¡ve que bello comportamiento¡ que se mantienen unidos en medio de grandes dificultades, que promueven en Estados Unidos nuestras identidades nacionales latinoamericanas, enseñan español e inglés a los compatriotas que llegan por allá sin el dominio de estos idiomas para poderse defender en aquellos trabajos difíciles que no quieren hacer los norteamericanos, porque algunos o muchos se las dan de amanerados o de superestrellas, y la realidad es que los trabajos complicados, duros, agotadores, peligrosos, los están haciendo nuestras mujeres y hombres latinoamericanos, lo cual da un empuje formidable a la economía de este país imperialista, caracterizado su gobierno, eso sí, por ser vecino violento, agresor militar y ladrón de territorios ajenos y de recursos naturales también ajenos.

    Lo mismo está pasando con nuestros compatriotas en Costa Rica, donde los nicaragüense levantan cosechas agrícolas, cortan naranjas, limones y otras frutas; son, mayoritariamente, quienes levantan construcciones, hacen trabajos domésticos, de vigilantes en empresas y edificios.

    Según he visto en televisión y leído, los abogados de los inmigrantes latinoamericanos en Arizona, por ejemplo, son también hombres y mujeres hispanoamericanos, es decir, hasta en eso andan unidos. ¡Buen ejemplo de lucha, de unidad de grupos, por el bien común de nuestras gentes¡

    Esa solidaridad, esa ternura con nuestra gente, se ha estado manifestando hasta con que quienes tienen algunas posibilidades financieras les aportan el pasaje a quienes la “migra” norteamericana los expulsa hacia sus países de origen. Vi que lo mismo ha estado haciendo “Cristina”, mientras Jorge Ramos, periodista también latinoamericano, se sumaba a esa lucha y anunciaba que está realizando una investigación periodística para convertirla en un libro sobre este drama que viven ¿12 millones de ilegales? ¿o los 42 millones de hispanoamericanos que viven y trabajan en Estados Unidos?

    ¿Cuántas centenares de miles de familias latinoamericanas, asiáticas y africanas viven de las remesas, producto del trabajo sacrificado de nuestras mujeres y hombres latinoamericanos, que por necesidad de sostener a sus seres queridos llegaron a aventurarse en territorio de Estados Unidos?

    Yo no estoy en Estados Unidos. Sin embargo, vaya mi más sincera solidaridad con todos esos ¿12 millones de ilegales? ¿42 millones de residentes legales?, porque son parte de mi sangre indígena latinoamericana y afroamericana, que orgullosamente corre a lo largo de la columna vertebral de los Andes, de las Sierras, Ríos y Volcanes de nuestras tierras sagradas en América Latina!

    Valga decir también que en esa misma lucha, ganándose la vida de ellos (y ellas) y la de sus familias, están en Estados Unidos numerosos familiares míos y amigos.

    • Pablo E. Barreto Pérez: periodista, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

    Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

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    Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

    Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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