¿Reencarnan esclavistas-racistas del Sur estadounidense en Arizona?

Arizona es parte del territorio robado a México en 1847

¿Reencarnan esclavistas-racistas del Sur estadounidense en Arizona?

*Actualmente Arizona, además, es la ruta de entrada de centenares de miles de toneladas de drogas, procedentes del Sur, para el consumo interno imparable en Estados Unidos

*Entre los herederos de los esclavistas y racistas sureños ronda el espíritu de opresores de William Walker, Tomás Jeferson, Ronald Reagan y los dos Bush terroristas

Pablo Emilio Barreto Pérez

La mayoría de sectores sociales, organizaciones populares y gobiernos de América Latina, Asia y África, se han mostrado preocupados e indignados por el comportamiento xenofóbico (odio y rechazo a todo lo extranjero, ¿racismo también?) contra inmigrantes en Arizona, donde los más poderosos grupos económicos (comerciales, industriales, banqueros, vendedores de armas de todo tipo, en forma abierta) y autoridades gubernamentales, elaboraron, discutieron, aprobaron, y ya están ejecutando una Ley-pretexto-excusa-triquiñuela, para la persecusión migratoria y policial de inmigrantes mejicanos, centroamericanos, suramericanos, asiáticos, africanos y de otras nacionalidades, cuyas finalidades son, seguramente, controles primero y expulsiones después.

La Gobernadora de ese Estado, del Sur de Estados Unidos, Jan Brewer, se veía plenamente convencida y arrogante, al dar a conocer la nueva Ley de controles migratorios, la cual firmó gustosa y orgullosamente, según se le escuchó cuando daba a conocer las medidas migratorias que están poniendo en práctica en su Estado, fronterizo con México.

Es de sobra conocido por mexicanos y centroamericanos, fundamentalmente, que Arizona, especialmente su Capital, Phoenix, es frontera con México, por donde ingresan inmigrantes mexicanos, centroamericanos, latinoamericanos y de otras nacionalidades, hacia el interior de Estados Unidos, por triple razón: decenas de miles en busca de empleo, por las decenas de miles de toneladas de drogas que ingresan a territorio norteamericano todos los días y por la venta de armas de todo tipo allí, precisamente, en la Ciudad de Phoenix.

Es válido recordar, para comprender los antecedentes de esta xenofobia o racismo sociogubernamental en Arizona, que en el Sur de Estados Unidos, precisamente, se asentaron los colonizadores ingleses, cheles, rubios, anglosajones, sanguinarios, conquistadores de tierras por la fuerza y a punta de balazos, en las llamadas 13 colonias, en todo el lado Sur, cerca o en la orilla Atlántica y en el Golfo de México, a partir de 1607.
Esas 13 colonias inglesas, anglosajonas, eran: Nuevo Hampshire, Massachussette, Rhode Island, Conecticut, Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania, Delaware, Maryland, Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia.

Estas colonias inglesas estaban ubicadas entre lo que se llamó entonces “Nueva Escocia” y “Florida”. Estos colonizadores fueron acompañados al mismo tiempo por escoseses, irlandeses, alemanes, franceses y flamencos.

Casi al mismo tiempo, los colonialistas franceses se apoderaron de los territorios de Canadá y Luisiana, por el lado Norte.

Exterminio de comunidades indígenas

Al instalarse estos colonizadores ingleses, anglosajones, armados y amparados en el inmenso poder colonial de ultramar inglés, en las llamadas 13 colonias, se desataron varios fenómenos terribles: 1) Exterminio de las comunidades indígenas originarias, nacidas y desarrolladas en estos territorios; 2) El sanguinario régimen colonial inglés les dio “autonomía” para funcionar como gobierno sometido a las gobernaturas designadas por el Rey o Reina de Inglaterra, lo cual les permitía cometer atrocidades en contra de las tribus norteamericanas; y 3) Establecieron un régimen de esclavitud, para lo cual trajeron esclavos negros del Suroeste de África, donde no menos de 70 millones de seres humanos fueron asesinados y convertidos en esclavos por potencias coloniales de esos días, entre otras: Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda, Hungría, Austria, Portugal y España, denuncia Luis Suárez Salazar en su libro titulado: “Un siglo de terror en América Latina”, refiriéndose, precisamente, a los esclavistas crueles del Sur y al gobierno genocida de Estados Unidos.

Estos colonizadores ingleses organizaron plantaciones (haciendas, latifundios, como se dice en América Latina) agrícolas y agropecuarias, en las cuales obligaban, por la fuerza, a trabajar a los esclavos negros y de origen indígenas. Habían esclavos también en el Norte de Estados Unidos, para el lado de Luisiana y Canadá, estos dos últimos dominados por el Imperio Francés.

En relatos de Historia, escritos por lacayos al servicio de estos antiguos colonizadores ingleses, se indica que los dirigentes criollos (hijos de colonizadores ingleses) se rebelaron en contra del Ejército Colonial Británico, porque consideraban que demasiados impuestos les imponían, y alegaban que estos encomenderos impedían el desarrollo pleno del comercio.

Entonces, le hicieron la guerra al imperio inglés y de paso se propició un enfrentamiento entre franceses e ingleses. Los franceses apoyaron a los dirigentes independentistas (antiguos colonizadores) de las 13 colonias rebeladas, pues a los franceses, además, les interesaba retener su poder colonial en Canadá y en Luisiana.

Hicieron guerra para conservar sus esclavos

Es conocido que estas 13 colonias se independizaron en 1776, después de una guerra contra sus antiguos amos coloniales ingleses, y mediante el Acta de Independencia, firmada en Filadelfia, el 4 de julio de ese año. En esa Acta proclamaban la igualdad de derechos entre países, igualdad ante la Ley, igualdad entre los seres humanos, pero…
Los dueños de las plantaciones agrícolas y agropecuarias, en minerías, etc. quedaban en posesión de sus antiguos esclavos, mientras continuaba el exterminio de comunidades indígenas en todo el Territorio de Estados Unidos, al cual también se sumó Luisiana.

Tomás Jeferson fue uno de los llamados Padres fundadores. Con George Washington y Benjamín Franklyn, por ejemplo, firmó el Acta de Independencia y elaboró la Constitución Política, que todavía rige hoy con algunas “enmiendas”. Jeferson fue el tercer presidente de Estados Unidos, de 1801 a 1809, años durante los cuales él (Jeferson) conservó sus esclavos en sus plantaciones agrícolas de Virginia, donde fue diputado en varias ocasiones, y esos mismos esclavos los llevó a la Casa Blanca, para que allí le sirvieran a él, mientras al mismo tiempo estos “padres fundadores” delineaban su política exterior de dominio sobre otras naciones y pueblos, se consideraban ya así mismos como una raza superior y “predestinados” a gobernar al mundo.

Le robaron territorio a México

Vale recordar, además, que las tierras de Arizona forman parte del Territorio robado a México (dos millones 200,000 kilómetros cuadrados) en 1847, cuando los llamados esclavistas del Sur de Estados Unidos al mismo tiempo ya se habían robado Baja California (también de México), donde habían autonombrado “presidente” a aquel filibustero criminal y también sanguinario, llamado William Walker, de repudiable memoria histórica en Nicaragua y Centroamérica.

Ese grupo de esclavistas del Sur de Estados Unidos se oponían a la abolición de la esclavitud, promovida por norteamericanos del Norte de Estados Unidos, inclusive por el mismísimo Abraam Lincoln.

Estos esclavistas racistas del Sur de Estados Unidos planearon robarse todas las tierras de México (se robaron dos millones 200,000 kilómetros cuadrados), de Centroamérica y Panamá, con el fin de organizar un Imperio colonial que se llamaría “Círculo Dorado”.

Esclavistas mandaron a Walker a robar territorios ajenos

La punta de lanza era William Walker y su pandilla de “filibusteros”, los cuales se apoderaron en parte de Nicaragua y El Salvador (entre 1852 y 1856), donde se autonombró “presidente” y restableció la esclavitud, la cual había sido abolida por la Independencia de Centroamérica, en 1821.

Estos vándalos sanguinarios, emisarios de los yanquis esclavistas del Sur de Estados Unidos, fueron derrotados en Nicaragua. Byron Cole, uno de los jefes “filibusteros”, fue ejecutado después de la Batalla de San Jacinto, y Walker fue capturado y fusilado en Honduras, cuando hacía su tercer intento de apoderarse de territorios centroamericanos.

El asunto todavía no quedó aquí, en 1856, con las Batallas antifilibusteras gringas en Nicaragua, pues recordemos que estos esclavistas del Sur de Estados, racistas y xenofóbicos, provocaron la llamada guerra de secesión (guerra civil) cuando los antiesclavistas del Norte de Estados Unidos, encabezados por Abraam Lincoln, proclamaban la abolición de la esclavitud.

Mataron a Lincoln por abolir esclavitud

Lincoln llegó a ser presidente de Estados Unidos, en 1859. Esta fue la señal de guerra para los esclavistas del Sur. Abraam Lincoln fue reelegido en su cargo de presidente, pero cinco días después de haber ganado la guerra civil antiesclavista y los mismos cinco días de haber decretado la abolición de la esclavitud por repugnante, humillante y opresiva en contra de centenares de miles de seres humanos negros e indígenas, los esclavistas mandaron a matar a Lincoln con un sicario fanático racista, dentro de un teatro, adonde había acudido el presidente a presenciar una obra teatral.

Estos esclavistas del Sur de Estados Unidos mataron al presidente Lincoln en 1865.

Del Sur de Estados Unidos son personajes tenebrosos, terroristas y malvados, como los dos Bush. En el Sur de Estados Unidos fue y ha sido el reinado de un espíritu esclavista y racista, mezclado con los más poderosos negocios de banqueros usureros, especuladores de la bolsa neoyorquina, atracadores del petróleo ajeno como en Irak actualmente y de gente sin escrúpulos, como los dos Bush, que a los latinoamericanos, asiáticos y africanos nos ven con desprecio, con ojos y comportamiento racista.

Adivino que por allí anda ese espíritu xenofóbico (rechazo a todo lo extranjero) y racista, traducido ahora en Ley de persecusión y discriminación migratoria en este Estado de Arizona, donde, por supuesto, hay influencia de estos antiguos grupos, herederos de colonizadores esclavistas, capitalistas salvajes, quienes al mismo tiempo son los propietarios de poderosas empresas trasnacionales monopólicas, las que a su vez influyen directamente en las autoridades de la Gobernatura del Estado de Arizona.

Leí, oí y vi en televisión que el propio presidente estadounidense, Barack Obama, no está de acuerdo con esa Ley de persecusión migratoria. Asimismo, numerosos gobiernos extranjeros se han manifestado contra esas disposiciones migratorias, pues es de sobra conocido que en Arizona hay decenas de miles de ciudadanos latinoamericanos y de otras latitudes, que buscan cómo ganarse un poco de dinero para el sustento de sus familias, y a la vez porque Arizona es como vemos, un paso obligado del Sur y de México hacia el interior de Estados Unidos.

Nuestros compatriotas latinoamericanos (y los hermanos asiáticos y africanos) llegan a Estados Unidos en busca de remediar un poco su situación económica familiar.

Tienen deuda inmedible con nosotros

Además, existe una verdad histórica horrible y desventajosa para nuestros pueblos, pues estos países coloniales y neocoloniales, como Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Portugal, Alemania, Holanda, etc., son responsables directos de habernos colonizado por la vía de la violencia, de habernos matado a decenas de millones de nuestros indígenas (en el caso de América Latina fueron 70 millones de asesinados, según Luis Suárez Salazar), de haberse robado miles de millones de toneladas de nuestro oro, plata, cobre, níquel, cadmium y otros metales, de haberse robado descaradamente otros recursos naturales nuestros, de habernos impuesto religiones, culturas y lenguajes ajenos a nosotros, de habernos destruido nuestras culturas, nos esclavizaron 300 años en América Latina, nos han impuesto deudas colosales impagables, nos han agredido e invadido militarmente, nos han impuesto dictaduras militares odiosas como la somocista en Nicaragua, la batistiana en Cuba, la duvalierista en Haití, la de Pérez Jiménez en Venezuela, la de Rojas Pinilla en Colombia, la de Pinochet en Chile, la de “mi general” Hernández Martínez en El Salvador, la de Videla en Argentina, y pasaría enumerando un rosario interminable de infamias terribles en contra de nuestros pueblos latinoamericanos, asiáticos y africanos.

Es decir, tienen una deuda histórica virtualmente inmedible por los daños que nos causaron estos colonizadores, neocolonizadores, esclavistas, racistas y xenofóbicos mencionados.

El pretexto es controlar a los inmigrantes ilegales. Es razonable ese argumento, pero considerando el pasado histórico a que he hecho referencia e intereses financieros, económicos, ¿y que más?, puedo especular de que en Arizona hay otros intereses no confesados en la Ley mencionada, ni por las autoridades del Estado, ni por la gobernadora Jan Brewer.

¿Comienzo de persecusiones y deportaciones?

¿Es posible que lo de Arizona sea el comienzo de una era de persecusiones, vejámenes, encarcelamientos, acusaciones y deportaciones de nuestros compatriotas latinoamericanos, asiáticos y africanos, ubicados actualmente, por necesidades de empleo y de sobrevivencia, en territorio de Estados Unidos?

¿Veremos deportaciones masivas en los próximos meses y años? ¿Lo de Arizona es el indicio de una oleada xenofóbica y racista por parte de extremistas racistas anglosajones de Estados Unidos? ¿Volverán también las persecusiones abiertas contra los pobladores negros de Estados Unidos?

Escuché también a un funcionario del Estado de Arizona sostener que estas medidas migratorias, de persecusión, de controles, de detenciones, de revisiones de papeles, “es una decisión ya tomada, y no se va a echar para atrás”, lo cual indicaría que se trata de un asunto planificado cuidadosamente.

Las protestas se han multiplicado contra medida incriminatoria contra inmigrantes en Arizona. El gobierno de Nicaragua, a través de su Cancillería, emitió una protesta razonada, en la cual se indica que precisamente se aprecia una persecusión racista por parte de las autoridades gobernativas del Estado de Arizona.

El presidente Daniel Ortega Saavedra, en su discurso de celebración del Primero de Mayo (Día Internacional de los Trabajadores) en Nicaragua, se refirió a este irritante tema xenofóbico y racista, e indicó que posiblemente se empiecen a perseguir en Arizona a todos aquellos de piel morena, como somos la mayoría de latinoamericanos; o a los hermanos asiáticos, a los negros africanos y a los negros norteamericanos, porque (comentario mío) los anglosajones de Arizona ¿están recobrando su espíritu esclavista y racista de las antiguas 13 colonias inglesas, de donde provienen ellos?

Esperemos que el gobierno federal, encabezado por Obama, sea un poco sabio y firme y no se deje imponer este chantaje de los racistas y xenofóbicos capitalistas y gobernadores de Arizona.

1 de Mayo del 2010.

Pablo Emilio Barreto Pérez: periodista, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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