Día Internacional de los Trabajadores o Mártires de Chicago, Masacres yanquis y somocistas contra trabajadores

Día Internacional de los Trabajadores o Mártires de Chicago, masacres yanquis y somocistas genocidas del Primero de Mayo

Masacres yanquis y somocistas del Primero de Mayo, en Nicaragua y Estados Unidos
• Los gobernantes de Estados Unidos mataron a balazos a 38 obreros e hirieron a 115 en represalia por protestar contra jornadas laborales de hasta 14 horas diarias en Chicago y Nueva York.
• En 2010 se cumplen 120 años de la masacre de los Mártires de Chicago, donde no hay ni un monumento en honor de aquellos ahorcados en 1886
• La Guardia Nacional somocista genocida hizo su última masacre contra trabajadores el Primero de Mayo de 1979, dentro de los patios del Centro Juvenil Don Bosco, en Managua
• Parte de las primeras celebraciones del Primero de Mayo en Nicaragua, las celebró la Federación de Obreros Nicaragüenses (FON) en León, coordinada por el poeta, literato, periodista y escritor Salomón de la Selva

• Pablo E. Barreto Pérez

Desde cuando los llamados “padres fundadores”, George Washington, Hamilton y Tomás Jeferson incluidos, fundaron Estados Unidos en julio de 1776, comenzaron y continuaron también un oleaje de atropellos capitalistas salvajes contra los trabajadores, robos descarados de más de cuatro millones de kilómetros cuadrados de territorio a México, esclavismo descarado por parte de propietarios de grandes “plantaciones”, invasiones y agresiones militares a otros territorios ajenos y lejanos de sus fronteras; y al año 2007 se cuentan más de 23 millones de seres humanos asesinados por el gobierno genocida norteamericano mediante casi 300 asaltos armados a territorios ajenos, en los cuales siempre estuvo presente el saqueo de recursos naturales, destrucción del Medio Ambiente como ocurrió en Corea del Norte y Vietnam, y ocurre actualmente en Irak, en Afganistán, en Pakistán, en Palestina, y en Colombia, por ejemplo.

Por supuesto, los más poderosos capitalistas globalizadores monopolistas de Estados Unidos, criminales hasta en lo más profundo del alma retorcida que llevan dentro, por medio de sus periódicos, cadenas de estaciones de radios, televisoras globalizadas, revistas de tirajes mensuales enormes, cines al estilo de Hollywod, teatros y otros vehículos culturales, todos al servicio ideológico y político completo del sistema imperialista (empresas trasnacionales), se encargan en forma eficiente de que la población norteamericana e internacional se vuelva desmemoriada, para no recordar estas matanzas, y mucho menos las que pueden ser moralizadoras para los pueblos y los trabajadores, como aquellas ocurridas frente a la Fábrica Mc Cormic y en la Plaza Haymarket, los días 3 y 4 de mayo de 1886, conocidas hoy con el nombre universal de Mártires de Chicago.

Estas dos masacres del régimen capitalista genocida gubernamental de Estados Unidos, se produjeron en la cúspide de una marejada de luchas organizadas de los trabajadores norteamericanos (y europeos), los cuales habían decretado huelgas masivas exitosas, especialmente en las más grandes ciudades industriales, para librarse de jornadas laborales esclavistas y extenuantes de hasta 14 horas diarias.

Las exigencias de las organizaciones obreras indicaban que al primero de mayo de 1886 debía iniciarse la jornada laboral de ocho horas diarias en todos los centros laborales privados y estatales, pero Mc Cormic hijo prefirió contratar “rompehuelgas” o “esquiroles”, para desalojar a los huelguistas de su fábrica, lo cual produjo el primer choque violento y mortal el 3 de mayo de 1886.
Los “rompehuelgas” fueron protegidos por la Policía gubernamental de Chicago, cuyos agentes dispararon sus armas “a quemarropa” contra varios centenares de obreros y obreras despedidos por Mc Cormic, registrándose seis muertos y varias decenas de heridos, cuya sangre tiñó de rojo las calles empedradas de Chicago de aquel tiempo.

Los trabajadores velaron a sus muertos, curaron a los heridos, y al siguiente día, cuatro de mayo de 1886, se concentraron en un mítin masivo de protesta en la Plaza Haymarket, para lo cual fueron autorizados por el Alcalde de la Ciudad de Chicago, Carter H. Harrison.
Los propietarios de fábricas de alguna manera se sentían derrotados porque las huelgas eran masivas y se estaba logrando el propósito de reducir la jornada laboral de 14 horas a ocho horas diarias.

¿Provocación y masacre fueron planeadas?

Entonces, al mítin de protesta por la masacre del día anterior, le colocaron alrededor de 180 policías armados, jefeados por unos tales capitanes Bonfields y Ward.

Nunca se comprobó si fue planeada una provocación, pero la verdad es que mientras el mítin llegaba a su fin, una bomba de fabricación casera cayó en medio de los policías, los cuales iniciaron el ametrallamiento de la multitud, quedando 38 obreros asesinados y 115 heridos, cuya sangre enrojeció por siempre la Plaza Haymarket.

Por estas dos masacres en Chicago (Puerto y Ciudad Industrial en la orilla del Lago Michigan, en el Estado de Illinois) no fueron acusados los policías, ni los empresarios criminales de la Mc Cormic, ni funcionarios del gobierno de Estados Unidos.

Al revés, la prensa burguesa con sus periódicos (igualito que hoy), sus lacayos, la Policía, el Alcalde Harrison y funcionarios del gobierno norteamericano, iniciaron un juicio falaz y vulgar, profundamente odioso y clasista, en contra de los principales dirigentes sindicales de las huelgas por las luchas contra las jornadas laborales esclavistas.

Los principales acusados y ahorcados posteriormente, fueron: August Spies, 31 años, periodista y director de un periódico obrero; Michael Schwab, 33 años, tipógrafo y encuadernador; Oscar W. Neebe, 36 años, vendedor callejero, anarquista; Adolf Fischer, 30 años, periodista; Luis Lingg, 22 años, carpintero; George Engel, 50 años, tipógrafo y periodista; Samuel Fielden, 36 años, pastor metodista y obrero textil; Alberto Parsons, 38 años, veterano de la Guerra de Cesesión y excandidato a la Presidencia de Estados Unidos por los grupos socialistas; y Rodolfo SChaubelt, cuya edad y profesión u oficio no aparecen reflejados en un libro titulado “Crónica del Primero de Mayo”, escrito por Camilo Taufic.

Primero de Mayo se celebra desde 1890

En 1890, hace más de un siglo, se celebró por primer vez el Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, en honor a aquellos hombres y mujeres asesinados por capitalistas salvajes, esclavistas norteamericanos sureños, clasistas, y el gobierno criminal de Estados Unidos en la Plaza Haymarket, donde no hay un solo rastro o monumento en recuerdo de estos Mártires de Chicago, que son de los “muertos que nunca mueren”.

En Nicaragua se celebra el Primero de Mayo desde la década de los años 30. El Primero de Mayo de 1945 fue realmente apoteósico; asistieron unas 35,000 personas en recordación de los Mártires de Chicago y en protesta por los abusos que ya cometía la guardia somocista genocida, jefeada por Anastasio Somoza García, asesino y ladrón, al servicio completo del gobierno criminal de Estados Unidos.

Según registros en periódicos nacionales y populares de Nicaragua, el Primero de Mayo lo celebraron en varias ocasiones los obreros y campesinos organizados en la Federación Obrera Nicaragüense (FON), fundamentalmente en León, donde era dirigida por el conocido poeta, literato, periodista y escritor Salomón de la Selva, en aquellos años de la década del 30-40. La FON y de La Selva trajeron a Nicaragua a conocidos personajes oportunistas de Estados Unidos y México a las celebraciones del Primero de Mayo en la Ciudad Universitaria o León de Nicaragua.

La FON al mismo tiempo fue convertida por Salomón de la Selva y sus seguidores en el llamado Partido de los Trabajadores Nicaragüenses, cuya existencia fue efímera.
Por su lado el Partido Socialista Nicaragüense celebraba el Primero de Mayo a su manera, y en algunos momentos se mostró complaciente con la dictadura somocista genocida, encabezada por Anastasio Somoza García.

Trabajadores y sindicatos desafiaban a la tiranía somocista

Antes del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, en la década del 60-70 y casi toda la década del 70, los sindicatos representativos de trabajadores no alineados al régimen somocista genocida, como el Sindicato de Albañiles, Armadores y Similares (SCAAS), los Trabajadores Hospitalarios (antecesores de la hoy Federación de Trabajadores de la Salud), la Asociación de Trabajadores del Campo, la Asociación de Educadores o maestros y los Comités de Obreros Revolucionarios (promovidos por el Frente Sandinista clandestino), marchaban por las calles de Managua el Primero de Mayo, hacían mítines relámpagos de denuncias contra la opresión y crímenes del régimen somocista genocida, cuyo jefe, Anastasio Somoza Debayle y su guardia nacional de asesinos, perseguían, encarcelaban y mataban a dirigentes sindicales y activistas de estas organizaciones por medio de los “escuadrones de la muerte”, “jueces de mesta”, los 12 mil “orejas” o espías que tenían en la tiranía somociana, su Oficina de Seguridad (OSN) y los guardias nacionales asesinos, los cuales eran enviados a disolver las manifestaciones de cada Primero de Mayo en las calles de Managua, León, Chinandega, Masaya, Matagalpa, Estelí, etc.

Guardia genocida asesinó a sindicalistasen Don Bosco, en 1979.

El Primero de Mayo de 1979, esa guardia somocista genocida baleó por última vez a numerosos trabajadores en los patios del Centro Juvenil Don Bosco y en la Pista Mártires de Mayo, ubicada en el costado Sur de los Repartos El Dorado y Don Bosco, donde fueron asesinados a tiros Pablo Emilio Valverde, José Ramón Sevilla, José Antonio Madrigal Silva, Manuel Salvador Miranda y Sergio Soto.

Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, en 1980, el Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, comenzó a celebrarse conjuntamente con la dirigencia del régimen revolucionario sandinista, porque ya no había contradicciones entre el régimen gubernamental y los sindicatos progresistas o revolucionarios.

Se pasó de 127 sindicatos existentes durante el régimen somocista genocida, a más de 5,000 sindicatos en todo el país, la mayoría de ellos coordinados por la Central Sandinista de Trabajadores y la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), dirigidas ambas organizaciones en la década del 80 por los conocidos combatientes y guerrilleros sandinistas Lucío Jiménez Guzmán y Edgardo García.

En la década del 90 y del 2000 al 2006, los trabajadores progresistas organizados, volvieron a enfrentarse a los intereses clasistas, de los capitalistas salvajes, ladrones y opresores, especialmente con los gobiernos neoliberales de Violeta Barrios viuda de Chamorro, Arnoldo “ladrón” Alemán Lacayo y Enrique Bolaños Geyer, los tres enemigos jurados de los trabajadores progresistas y revolucionarios.

Gobierno y trabajadores progresistas, hoy (en 2010) celebran juntos

Hoy, nuevamente, del 2007 al 2009, trabajadores progresistas y el Gobierno de Reconciliación Y Unidad Nacional, y la dirigencia del Frente Sandinista de Liberación Nacional, aparecen juntos en las celebraciones del Día Internacional de los Trabajadores, porque este gobierno es ahora, nuevamente, un régimen favorable a los trabajadores y a los pobres en general.
Valga recordar que en Estados Unidos, sitio donde cayeron los Mártires de Chicago, no se celebra el Día Internacional de los Trabajadores. ¿Por qué? Pues en Estados Unidos, el gobierno genocida norteamericano aparece siempre mancornado con los grandes capitalistas, especialmente los socios de las empresas trasnacionales, coautoras de la mayoría de agresiones e invasiones militares yanquis a otros países lejanos de sus fronteras.

Es decir, jamás van a estar de acuerdo en que los trabajadores: obreros, campesinos, técnicos, profesionales e intelectuales progresistas, porque los burgueses y sus serviles representan a los opresores y los trabajadores, organizados y conscientes mientras tanto, representan la lucha política e ideológica para la transformación del sistema capitalista salvaje en un régimen de justicia social, para salvar a la Humanidad entera, llamado socialismo, en el cual se acaba la explotación del hombre por el hombre y las riquezas se distribuyen equitativamente entre quienes realmente trabajan  o laboran (física e intelectualmente) diariamente para ganarse el sagrado pan alimenticio de sus familias.

¡Viva el Primero de Mayo¡ ¡Vivan los Mártires de Chicago¡ ¡Vivan los trabajadores heroicos de Nicaragua, de América Latina, de África, de Asia, de Europa y Australia, es decir, de todo el Mundo o Madre Tierra.

Un Día cercano seremos totalmente libres, sin la opresión de los capitalistas salvajes, y entonces podremos construir los monumentos meritorios a los Mártires de Chicago en los sitios en que fueron asesinados por los verdugos imperialistas en mayo de 1886.

Managua, abril del 2009.

Nota: actualizado el 22 de abril del 2010.

• Pablo E. Barreto Pérez: periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural, Hijo Dilecto de Mangua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Mangua.
Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 8466187, 8418126 y 2203077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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