Santo Domingo de Guzmán: ¿Por qué la Iglesia Católica prohibió su “bajada” en 1961?

Pregunta Lisímaco Chávez Cerda, secuestrador del Santo en 1961

¿Por qué la Iglesia prohibió bajada de Santo Domingo de Guzmán?

*En 1931, después del Terremoto, dejó de celebrarse a Santiago de los Caballeros, ¿por qué?

* Chávez Cerda estuvo preso en 1961 y 1964 por haber rescatado a Santo Domingo de Guzmán

Pablo E. Barreto Pérez

Además de matar a más de un millón de aborígenes (o indígenas, nuestros abuelos, 51 millones de nativos fueron asesinados en América Latina) en Nicaragua, esclavizarnos por 300 años, robarnos nuestros recursos naturales y destruirnos nuestra cultura riquísima, los invasores genocidas españoles también nos impusieron los Santos que debíamos celebrar, como el caso de Santiago de los Caballeros en Managua, en León, en Jinotepe.

En registros históricos oficiales se indica que Santiago de los Caballeros vino el 24 de Marzo de 1819 con el Decreto del Rey Fernando VII, mediante el cual se le imponía a Managua el degradante Título de “Leal Villa de Managua”.

Esto se debió, supuestamente, a que los pobladores de Managua se habían mostrado “leales” con el imperio expoliador,  antes y después de los levantamientos populares de 1811 en Centroamérica. Al parecer, la verdad, pareció ser otra, pues Managua era como la casa de seguridad de los luchadores anticolonialistas, que operaban mayoritariamente en León, Granada, Masaya y Rivas, antes de producirse el Grito de Independencia de 1821.

Es decir, además de imponer lo de “Leal Villa de Managua”, el paquete incluía dejar establecido el comienzo de la celebración oficial de “Santiago de los Caballeros”, lo cual duró hasta el Terremoto de 1931, pues el 26 de Julio de ese año, ya no se celebró esta Fiesta Patronal de Managua, previa a Santo Domingo de Guzmán.

Se afirma, inclusive, que el General José Santos Zelaya López (jefe del gobierno liberal de 1893 a 1909), celebraba el Triunfo de la Revolución Liberal el mismo día de Santiago de los Caballeros, en vez del 11 de Julio, porque eso le permitía asegurarse buena concurrencia a los Actos Políticos celebratorios hasta 1909.

Pero Zelaya López, Jefe de la Revolución Liberal y Presidente de la República, tenía malas relaciones con los Jerarcas católicos porque les quitó todos los privilegios de propiedades (tierras, por ejemplo en Nindirí) extensas a la Iglesia Católica.

Algunos autores históricos nacionales, como Bayardo Ortiz Pérez (historiador y folklorista), indican que, al mismo tiempo, los curas Jesuitas no querían celebrar a Santiago de los Caballeros, ¿por qué razones? ¡no se sabe¡

Entonces, los curas jesuitas, supuestamente, aprovecharon el Terremoto del 31 de Marzo de 1931 y dejaron de celebrar al Patrono de Santiago de los Caballeros en las Iglesias y calles de Managua, la mayoría destruidas o dañadas por el Terremoto.

Al parecer, esto dio paso a que la procesión de Santo Domingo de Guzmán apareciera con fuerza en Managua, procedente de Las Sierritas, de donde, inicialmente, venía en una carreta y en una especie de lanchita, parecida al “barco” de hoy.

Ortiz Pérez recuerda que en 1885 curas dominicos españoles celebraron una Misa en Managua y que precisamente en ese mismo año empezó a “bajar” Santo Domingo de Guzmán en carreta a Managua, donde todos los años, el 26 de Julio, se juntaba con Santiago de los Caballeros en Managua, para recorrer sus calles e Iglesias, hasta la ocurrencia del Terremoto del 31 de Marzo de 1931, el cual, además de matar gente, también destruyó la mayoría de las Iglesias capitalinas.

Cabe recordar asimismo que el campesino Vicente Aburto encontró la diminuta imagen de Santo Domingo de Guzmán en 1885 en un tronco de madero negro, en Las Sierritas de Managua. Es decir, en el mismo año en que vinieron los curas dominicos españoles, Orden religiosa a la cual perteneció en vida Domingo de Guzmán.

Otro dato interesante, aportado por Bayardo Ortíz Pérez, señala que la “roza del camino” ya existía cuando llegaron los invasores españoles genocidas a Managua en 1528, pues los aborígenes o indígenas Chorotegas iban a Las Sierras todos los años y al mismo tiempo hacían la roza del camino en honor a Xolotl: Dios de las cosechas, tradición que después se trasladó a las procesiones del diminuto Santo Domingo de Guzmán, convertido en Patrono de Managua por la fuerza de la tradición popular a partir de 1931, asegura Bayardo Ortíz Pérez.

En Agosto de 1961, se presenta, de forma inesperada, la historia de “prohibición” para que la procesión de Santo Domingo de Guzmán no se siga realizando, lo cual no ha sido explicado por la Curia Católica.

Lo cuenta Lisímaco Chávez Cerda en una entrevista, efectuada en su casa, por este servidor, en 1997. Lisímaco sostiene que si él no hubiera realizado ese llamado “secuestro” de Santo Domingo de Guzmán, que en realidad fue “un rescate” del mismo Santo, no existiría hoy esta procesión religiosa popular en Managua.

Obispo prohibió a Santo Domingo

Lisímaco Chávez Cerda, de 69 años de edad (al 97, 69 años decía él, otros afirman que tenía ya unos 75 años), con 39 hijos y nietos, conocido promesante y promotor de Santo Domingo de Guzmán, sigue preguntándose las razones de fondo para que la Iglesia Católica, encabezada por Monseñor Alejandro González y Robleto, prohibiera la “bajada” de Santo Domingo de Guzmán en 1961, de Las Sierritas al casco urbano de Managua.

Según Chávez Cerda, sigue esperando una explicación oficial o rectificación por parte de la actual cúpula de la Iglesia Católica, Jefeada ahora por el Cardenal Miguel Obando Bravo, pues se trató, nada menos, de que González y Robleto se lanzó contra la religiosidad popular de centenares de miles de Managuas.

“El Comunicado de González y Robleto para que Santo Domingo de Guzmán no fuese “bajado” de Las Sierritas a Managua, tal como era la tradición desde siempre, decía que todos los que desobedecieran esa orden, serían excomulgados en forma automática”, recuerda Chávez Cerda (han pasado 45 años).

El Obispo González y Robleto y otros Curas, añade Chávez Cerda, argumentaban que la fiesta de Santo Domingo se había vuelto “pagana”, que los borrachos, los “chivos” y las putas tocaban con sus manos sucias al Santo, que mucho se bebía guaro, que demasiado relajo, “pero, hombre, si la fiesta de Santo Domingo fue siempre fiesta de pueblo, de religiosidad popular, Santo Domingo fue siempre un Santo de los pobres, de los que no tenemos nada”.

No existiría tradición

“Yo he estado esperando que se diga…bueno, aquellos errores que hubo en aquella época, me entendés?, porque acordate que si yo no he agarrado (!secuestrado!) el Santo aquel primero de agosto de 1961, tal vez ya no existiría esta tradición de bajar a Santo Domingo de Guzmán de Las Sierritas a Managua, porque la intención de la orden de González y Robleto era ésa, que la fiesta no se siguiera efectuando de esa forma actual, en romería gigantesca de Las Sierras a la Capital”, sostiene Chávez Cerda.

La orden de González y Robleto fue inmediatamente respaldada por la Guardia Nacional (genocida somocista) de Somoza, la cual mandó a instalar doce efectivos dentro y fuera de la Iglesia de Las Sierritas, para que nadie fuese a sacar el Santo en procesión hacia el casco urbano capitalino.

Chávez Cerda, de oficios jornalero campesino, albañil, carpintero, torólogo, bailarin y tradicionalista de Santo Domingo de Guzmán, opina que “aquello de 1961 ya pasó, la religiosidad popular es del pueblo, y me parece, con todo respeto, que el Cardenal Miguel Obando Bravo debiera dar una explicación oficial en este tiempo”.

¿Secuestro o traslado?

Lisímaco fue protagonista de uno de los sucesos más memorables de la historia religiosa popular de Managua, según recuerda, “pues como heredero de una tradición me decidí a sacar el Santo de la Iglesia de Las Sierritas, para hacer la romería de nuevo hacia el centro de la Capital”.

Lisímaco Chávez Cerda hizo el primer intento a las dos de la mañana del primero de agosto y fue descubierto.

Los guardias o soldados somocistas estaban medio adormilados a las cinco y media de la mañana, cuando Lisímaco volvió a hacer el intento, y !se apoderó de Santo Domingo!, lo sacó rápidamente hacia fuera de la Iglesia de Las Sierritas, donde ya lo esperaban miles de personas, contra las cuales nada pudieron hacer los guardias.

Vuelve romería

“Me acusaron de haber secuestrado a Santo Domingo, pero en realidad lo saqué‚ de una Iglesia para meterlo en la otra, entonces ¿dónde estuvo el secuestro? Ese primero de agosto de 1961, decenas de miles de Managuas bajaron el Santo a Managua en forma completamente ordenada, hasta dejarlo dentro de la Iglesia de Santo Domingo, donde son hoy los escombros de Managua”, relata Chávez Cerda, quien se considera a sí mismo un heredero de la tradición religiosa popular del Patrono de Managua.

Sin embargo, por órdenes de la Iglesia Católica y de la guardia somocista, concretamente del Coronel Buitrago, estuvo preso tres meses. “Me siento orgulloso de haberlo hecho, porque si no me he decidido a sacar el Santo del interior de la Iglesia ese primero de agosto de 1961, posiblemente la tradición de bajarlo y subirlo, hubiera desaparecido”, sostiene el torólogo capitalino.

“Al final, no me acusaron de nada, pues en realidad, yo no había secuestrado el Santo. Además, esa acción contó con inmenso respaldo popular. No les quedaba de otra que soltarme, y no acusarme”, expresa orgulloso Chávez Cerda, de 76 años.

¿Excomulgado?

“Debo suponer que sigo excomulgado, porque aquel comunicado de la Iglesia no ha sido modificado”, comenta Chávez ahora entre divertido y orgulloso.

Los intentos de cancelar la romería popular fueron repetidos por el Obispo González y Robleto y la Guardia en 1963, recuerda Lisímaco, pues en julio de 1963, sacaron a escondidas a Santo Domingo de Las Sierritas hacia la Catedral de Managua, con el fin de que el primero de agosto no se pudiera efectuar “la bajada”.

Al saberlo, Lisímaco montó una estratagema para secuestrar realmente a Santo Domingo de Guzmán. Se puso en contacto con un joven llamado Manuel Centeno, a quien le encomendó la tarea de sacarlo a escondidas, a media noche, de la entonces Catedral de Managua.

Esto ocurrió el 22 de Julio de 1963, según Lisímaco. El Santo desapareció y había expectación en Managua porque nuevamente se planteaba la posibilidad de que Santo Domingo no bajara de Las Sierritas al casco urbano de la Capital.

Historia se repite

Lisímaco sabía dónde estaba el Santo y quién lo tenía en sus manos. Como González y Robleto y la Iglesia Católica habían argumentado que el Santo no debía ser “tocado” por las putas, los chivos, los borrachos y los pobres en general, entonces Chávez Cerda decidió llevar un barco para que Santo Domingo fuese montado en el desde Las Sierras de Managua.

Pero, ¿cómo hacer si el Santo no aparecía? Todo estaba preparado. Igual que en 1961 y en años anteriores, la gente había participado en la vela y esperaba la posible salida hacia Managua. Lisímaco estaba consciente de eso.

Minutos antes de la seis de la mañana, Manuel Centeno se apareció con una cajita y se la tiró a Chávez Cerda, que permanecía esperando abordo del barco. Era la diminuta imagen de Santo Domingo de Guzmán.

“Echá a andar el barco, rápido”, ordenó Lisímaco a Rosalío Castro, quien fuera jugador del Böer. Cuando los guardias quisieron reaccionar, una nutrida procesión rodeaba, otra vez, a Santo Domingo de Guzmán, el cual llegó nuevamente a su otro santuario, de su mismo nombre, en el casco urbano de Managua.

Preso otra vez

Lisímaco volvió a caer preso 37 días, esta vez a la orden de un Coronel Rugama. “No me arrepiento de haberlo hecho otra vez, pues de lo contrario hoy no tendríamos tradición de Santo Domingo de Guzmán, así como es de alegre”, se congratula el polémico torólogo de Managua.

Después, por órdenes de William Cranschaw, “jefe político” somocista de Managua, fue encarcelado del primero al 10 de Agosto de 1964, con el fin de que no participara en la bajada y subida de Santo Domingo de Guzmán. Ese “jefe político” era una especie de “juez” de la guardia genocida del somocismo y de Somoza Debayle en particular, para perseguir a adversarios políticos de distintos signos ideológicos y a sandinistas como Carlos Fonseca Amador y Ricardo Morales Avilés.

Un milagro lo convirtió en promesante eterno.

Las represalias siguieron hasta 1978

Chávez Cerda sostiene que su entrega total, hasta el sacrificio, por Santo Domingo de Guzmán se debe a que su Madre, Etiomira Cerda Artiles, supuso que este diminuto santito le salvó la vida a Lisímaco cuando hace 70 años padecía una enfermedad mortal.

Padecía, entonces, una enfermedad que llamaban “Roncha Cariba”, la cual tenía regada en todo el cuerpo. Afirma Lisímaco que estaba en los regazos de su madre, cuando llegó un hombre vendiendo medicinas a los “Cuartos Verdum”, de la Managua de antes del Terremoto de 1972.

“Tal vez anda usted una medicina para curar a mi hijo”, le comentó Etiomira al desconocido. ¿Quiere verlo?, preguntó el vendedor de medicinas, mientras hurgaba en un bolso que parecía alforja campesina.

El hombre sacó un jaboncito que apenas valía 50 centavos, pero Etiomira no tenía dinero para comprarlo. “Se lo dejo, paso por el pago en cinco días”, le dijo el vendedor y se fue.

Curado

A los cinco días Lisímaco, entonces, niño de cuatro años, estaba curado. Etiomira, que ya era santodominguera, aseguró que aquel hombre era Santo Domingo de Guzmán y que le había curado a su hijo. Aquel vendedor de medicinas nunca más volvió, ni por los cinco centavos que le habían quedado debiendo.

Este hecho, según Chávez Cerda, lo convirtió en promesante eterno de Santo Domingo de Guzmán, al extremo de exponer su vida por él y por otros miles de promesantes de Managua, pues considera que este santito representa religiosidad popular, una tradición genuina de pobres en Managua.

No olvidaré

Su Madre le dijo antes de morir, a los 93 años, Lisímaco: “No te vayás a olvidar de Santo Domingo de Guzmán”, y según Chávez: “Cuando era sepultada yo le dije: “no me olvidare jamás de Santo Domingo”.

Lamenta que las represalias de la Iglesia Católica y de la guardia hayan continuado hasta 1978, año en que finalmente Orlando Montenegro Medrano, el último Alcalde del somocismo genocida en Managua, aceptó ser el Mayordomo de Santo Domingo de Guzmán.

Antes de 1978, se lo pedí también a Luis Valle Olivares, quien era Ministro del Distrito Nacional, pero siempre me respondió que él no deseaba entrar en confrontaciones con la Iglesia Católica, porque la orden no la habían suspendido.

¿Hassán fue el mejor durante Gobierno sandinista?

Mayordomos nombrados “de dedo”

“La tradición de Santo Domingo de Guzmán indica que el Mayordomo debe ser el Alcalde de Managua, porque la Alcaldía aporta gran parte del dinero y esfuerzos materiales para que esta procesión popular se mantenga en la Capital.

Después de las represalias de 1961 a 1978, sostiene Lisímaco, no hubo Mayordomo. Esa mayordomía se sostuvo por medio de Comités de Las Sierritas y del Gancho de Caminos en Managua, cuyos integrantes financiaban el pago de los chicheros, de la elaboración del barco y todo los que había que pagar todos los años.

Al arribo del triunfo revolucionario sandinista el 19 de Julio de 1979, Lisímaco fue donde el Comandante Tomás Borge Martínez para ver en qué podía apoyar el Ministerio del Interior en la celebración de la fiesta popular.

“Como ves, acabamos de asumir el Gobierno, aquí no encontramos nada, y por tanto es muy poco lo que te podemos dar, eso sí, contá con todo nuestro apoyo moral, porque la Revolución apoya sin reserva este tipo de manifestaciones populares”, le respondió Borge Martínez.

Rescate de tradición

Sostiene Lisímaco que años después, el Gobierno Revolucionario dio pleno apoyo al rescate de esta tradición y que uno de los Alcaldes sandinistas que más apoyó fue Moisés Hassán Morales (¿¿??).

Sin embargo, critica lo que él llama nombramientos “de dedo” de los que fueron Mayordomos en el período posterior a 1963: Domingo Canales, Bayardo Ortíz Pérez (folklorista nicaragüense), Pedro Solórzano (político conservador mediocre), Emiliano Martínez López y José Alarcón, porque además, éstos no eran Alcaldes.

La Alcaldía de Managua le acaba de otorgar a Lisímaco Chávez Cerda una pensión vitalicia en reconocimiento a sus méritos en defensa de esta tradición religiosa popular de Santo Domingo de Guzmán, la cual se ha impuesto por la fuerza de embestidas culturales populares de los Managuas.

Entrevista textual a Lisímaco Chávez Cerda, en julio de 1997, con la finalidad de publicarla en el Diario BARRICADA, lo cual no ocurrió por limitaciones de espacio en el periódico, en aquel momento.

Hoy, mediante este folleto, publicamos una versión periodística de esa conversación y la entrevista textual, como homenaje póstumo a Lisímaco Chávez Cerda (fallecido en el año 2005), para que su accionar de lealtad con Santo Domingo de Guzmán y la tradición de las fiestas agostinas de Managua, permanezcan por siempre en la memoria popular capitalina.

Este documento se publica, además, con el apoyo financiero de la Secretaría del Concejo Municipal, a cargo de Francisco Pérez Sequeira, en el año 2008, días antes del primero de Agosto, cuando comienzan las llamadas “Fiestas Agostinas de Managua”

…Bayardo Ortiz, Pedro Solórzano, Emiliano Martínez López, José Alarcón, ¿se perdió esa tradición, verdad?

PEB: ¿Qué dice la tradición?

LCH: La tradición dice que el representante de la Comuna, y te estoy hablando de cuando yo comencé a conocer las festividades que Andrés Murillo y Raskosky, que fueron ministros del Distrito Nacional (así se llamaba la Alcaldía desde 1929 hasta 1979, en Managua) en aquel tiempo y después pasó a llamárseles Alcaldes; entonces, el representante de la Comuna debía ser el Mayordomo para poner los gastos, ya que involucra mucho dinero y como el dinero es del pueblo, entonces el dinero se puede gastar y se le daba el honor al Alcalde. Pero ya esa tradición se perdió, y vos sos testigo que se perdió la tradición en 1961. Quiero aprovechar, porque ahorita estoy hablando para Radio Barricada, verdad? (Esta entrevista estaba destinada para el Diario Barricada, días antes del primero de agosto de 1997).

PEB: Sí. Para el Diario BARRICADA.

LCH: Quiero aprovechar y decir por medio de Radio Barricada, que yo me siento orgulloso en esta fecha de hoy en este año de 1997, me siento orgulloso que todavía estoy viendo el fruto de mi cosecha y aquel sacrificio de 1961, porque si no ha sido Lisímaco Chávez Cerda, talvez las Fiestas de Santo Domingo de Guzmán no existieran, porque vos Pablo Emilio debes recordarlo bien, ya que sos un periodista de muchos años y que por historia te han dicho que Lisímaco es el principal de hacer ese acto.

PEB: ¿Ese fue el secuestro del Santo?.

LCH: Sí. Sólo porque Managua no perdiera su Tradición.

PEB: ¿Qué es lo que había pasado, que te indujo a hacer ese acto de secuestro de Santo Domingo de Guzmán?

LCH: Hubo un comunicado en el mes de julio, que por órdenes de la Iglesia Católica representada en ese tiempo por Monseñor Alejandro González y Robleto y con la aprobación del Gobierno de Somoza; se pusieron de acuerdo para que Santo Domingo no viniera a Managua, sino que los Managua fueran a Las Sierras; entonces el Santo no iba a venir y yo como heredero de una Tradición, dije que no era lo correcto y fui tan capaz y abusivo de decir, que el único que decía en Managua que Santo Domingo venía ese año era Lisímaco Chávez Cerda, porque me decidí a última hora, o me mataban, porque el Santo estaba escoltado por 12 guardias (soldados), pero yo estaba seguro que si me apoderaba del Santo, la guardia no me lo quitaba, de eso si estaba seguro yo, porque llevaba la mala intención que si al apoderarme del Santo, el guardia que me diera un culatazo yo le iba a poner el Santo en frente para que lo quebrara, esa era la mala intención que yo llevaba y prueba de eso es que el primer intento que hago es a las 2 de la mañana, pero a mí me detectan, te estoy hablando del primero de agosto de 1961. El segundo intento lo hice a las 5:35 minutos de la mañana, salió en ese comunicado que te estoy hablando salió también que todo aquel que abusara de Santo Domingo, desde ese momento quedaba excomulgado entonces me daban a entender que desde el momento que yo me agarrara a Santo Domingo a traérmelo a Managua a su otra Iglesia, yo sabía que estaba excomulgado por la Iglesia Católica, pero si me preguntas si estoy enfermo, yo te digo que no estoy enfermo, mi Dios es mi Dios y en El creo.

PEB: Y a partir de esa fecha Santo Domingo de Guzmán volvió como ahora…

LCH: Vuelve, pero en 1963, representantes de la Iglesia vuelven a hacer otro intento y este fue en la siguiente forma: Trajeron a Santo Domingo el primero de Julio a Catedral (la antigua Catedral, destruida por el Terremoto de 1972) para que regresara a Las Sierras el 31 de Julio, para que no viniera en procesión a Managua el primero de agosto de 1963. Es decir, una “jugada”, una confusión…Yo te puedo sacar eso porque lo tengo escrito.

PEB: ¿Por qué tomaron esa decisión en la Iglesia Católica?

LCH: Siempre por la misma cuestión que decían que era una fiesta profana, de borrachos, prostitutas, de pleitistos, de inmoralidades…que los ladrones…

PEB: ¿Por qué no querían que Santo Domingo bajara?

LCH: Bueno, porque decían que Santo Domingo no merecía que el borracho lo llevara y hubo un año que las autoridades lo prohibieron y la gente lo que hacía era sacar la comida a la sandía y le echaban el guaro y a los cocos le sacaban el agua y lo llenaban de guaro, o sea, que el año existió y ese año fue prohibido el licor en las festividades de Santo Domingo. Entonces, en ese intento cuando Santo Domingo fue traído a Catedral yo no quiero salir al frente por lo que había hecho en 1961 y le dije a un muchacho que todavía está vivo y hasta me recibió muy mal ahora, Manuel Centeno, era un chavalo de buenas costumbres, nada más que de esos muchachos alegres y un muchacho que está trabajando de rumbeador en el Gancho de Camino, se reunieron entre seis y les dije cómo, ya que yo sabía que en la despegada del Santo había una hendija y se los hice ver, entonces llevaron una espátula y el 22 de julio se sacan al Santo de la Catedral de Managua (antes del Terremoto de 1972) y el Santo anduvo escondido hasta en Diriamba y otros pueblos de Carazo; fue cuando le supliqué a Luis Hasbani (industrial de Baterías y comerciante) que sirviera de Mayordomo; él lo aceptó con mucho gusto y se puso loquito porque ese año su hija participaba como Miss Nicaragua, entonces servía todo de propaganda y fue una súplica que le hice yo.

PEB: ¿Qué pasó? Se llevaron al Santo para allá y luego qué pasó?

LCH: Bueno, tengo pruebas todavía como te digo, como aquel comunicado hablaba de eso dije yo: Ahora le vamos a poner a Santo Domingo su Barco desde Las Sierras, para que el picado ajuste y el chivo no le ponga la mano, ¿me entendés?

El Barco lo espera en el Gancho de Caminos, pero ese año lo puse desde allá para evitar lo que decía el comunicado sobre la ruta, del chivo, del borracho que le ponía las manos y que Santo Domingo no merecía ser jugado por esa gente, entonces, yo decidí ponerle el Barco desde Las Sierras y yo llevé el Barco siendo el chofer “Chalío” Castro, el pitcher del Bóer, quien está vivo y le pueden preguntar si él fue el chofer del Barco en esa ocasión. Cuando eran las 6 de la mañana, nadie sabía dónde estaba Santo Domingo, solamente Lisímaco Chávez, esto fue en 1963 y todo lo tenía programado, que me lo iban a llevar en una caja de cartón y que al pasar por donde estaba yo arriba del Barco me lo iban a pasar al Barco, ya todo hablado con “Chalío” Castro que a la hora que yo le pegara el grito arrancara, para evitar que la guardia me lo quitara. Pusimos los relojes con la misma hora y cuando me fijé ya venía la caja de cartón con el Santo, la caja la llevaba Manuel Centeno, quien me lo tiró, yo saqué al Santo de la caja y le grité a “Chalío”: “¡ya¡”, entonces emprendimos el viaje.

PEB: ¿Dónde estaba el Barco en ese momento?

LCH: Estaba frente a las puertas de la Iglesia de Las Sierras.

PEB: ¿Y los guardias dónde estaban?

LCH: La guardia estaba tendida en torno a la Iglesia y dentro de la Iglesia de Santo Domingo de Las Sierritas de Managua.

PEB: ¿Pero no junto al Barco?

LCH: No.

PEB: ¿No se dieron cuenta, entonces?

LCH: Ellos cuando miran es que ya el Santo va en el Barco, porque el Barco lo llevé a las 2 de la mañana a Las Sierras y como nadie sabía dónde estaba Santo Domingo, sólo yo estaba seguro de que el Santo iba a llegar a las seis de la mañana al sitio en que yo lo esperaba para llevarlo nuevamente en procesión de Las Sierritas a la Iglesia de Santo Domingo, en el casco urbano de Managua..

PEB: ¿Y qué pasó ese día? ¿La guardia te siguió?

LCH: La Guardia no me siguió. Naturalmente que después sí hubieron represalias ya que en 1961 estuve tres meses preso en las cárceles de El Hormiguero a orden de aquel Coronel Buitrago, que le decían “Punche Relleno”, y me metió preso por haber desobedecido órdenes de la Guardia. En 1963 me tuvo el coronel Rugama preso por 37 días.

PEB: ¿De qué te acusaron esa vez?

LCH: A mí la guardia nunca me acusó de nada, ni de robo, porque yo saqué al Santo de una Iglesia y lo metí en otra Iglesia y los Santos son para los pueblos y yo soy uno del pueblo. Las tradiciones son del pueblo y yo soy del pueblo y soy heredero de una Tradición, entonces hay tres factores por los que tengo que luchar y por los que he peleado año con año.

Ahora te hago una pregunta: ¿No he enfatizado ese amor a la Tradición con todas esas actuaciones que yo he tenido?. En 1964, William Cranshaw, siendo jefe político liberosomocista, dijo que si no lo nombraba a él, de todos modos él iba a ser el Mayordomo y como le dije que no podía serlo porque era una autoridad política, entonces me metió preso el 31 de Julio de 1964 y tuve la tuerce que de las tres veces que estuve preso por Santo Domingo, dos veces me llegó a traer el coronel Alesio Gutiérrez y me sacó porque la orden que había del jefe político era que me sacara hasta que Santo Domingo de Guzmán entrara de regreso en procesión a la Iglesia de Las Sierras el diez de agosto y les probé ese año, porque me sacaron como a las 10 de la noche del 10 de agosto, porque me dejaban pasar todas las fiestas, pero ese año me echaron preso en media Fiesta y a la hora que Santo Domingo entró allá, me dieron salida y me fui a ver al Santo.

PEB: ¿Y esta vez por qué te echaron preso?

LCH: Esa tercera vez fue porque yo no nombré Mayordomo a William Cranshaw, y yo le dije que no, porque si no era el Ministro del Distrito Nacional no podía haber otro Mayordomo, ya que por la Tradición era de cuando Gustavo Raskosky, Andrés Murillo, todos ellos eran ministros.

PEB: Hasta Valle Olivares dicen que fue el último Mayordomo.

LCH: No, hubo otro después. De Luis Valle Olivares, como había aquella ley de la Iglesia Católica, nadie se quería hacer cargo del Santo, fue en los años que Santo Domingo no tuvo Mayordomo, yo hablé con Valle Olivares para que sirviera de Mayordomo y me dijo que él no se metía en esas cosas para no estar en contra de la Iglesia, entonces lo que yo hacía era prestar un trailer donde iba montado el Barco que era patrocinado por la “Mamenic Line”, propiedad de la familia Somoza.

Después de todo eso, en 1978 yo le voy a suplicar al doctor Orlando Montenegro Medrano (presidente de la Cámara de Diputados), quien ya era Ministro del Distrito Nacional y fue el último y le supliqué que sirviera de Mayordomo y él aceptó y me preguntó qué era lo que se iba a necesitar y yo le dije que me conformaba con música y pólvora y gastó 8 mil pesos, pero la Fiesta de Santo Domingo se hizo. Esto dáselo a conocer al pueblo, porque mi deseo es que la juventud conozca mi Tradición, ya que considero que las tradiciones son parte de las culturas de los pueblos.

En 1961 la gente le bailó a Santo Domingo con pedazos de lata y un palito, claro como se sabía que Santo Domingo no venía, nadie contrató música y cuando salí con el Santo en el 1961, nadie lo esperaba y la gente se metía a las casas a tomar pedazos de lata, pailas y así bailaba la gente.

Otro año que me tocó triste fue en 1979, el triunfo fue el 19 de Julio. Vos sabes que del 19 al primero de agosto no hablabas de fiestas y yo no quería que la Ciudad de Managua perdiera la Tradición de Santo Domingo de Guzmán; entonces me fui donde el Comandante Tomás Borge Martínez, cuando era Ministro de Gobernación (del Interior) y le dije: “Mire, queremos que nos dé permiso de traer a Santo Domingo para que no pierda la Tradición” y yo te juro ante Dios, que las palabras del Comandante fueron: “Nosotros no venimos a quitarle las cosas al pueblo, lo que te puedo decir es que no hemos encontrado reales para los gastos” y me mandó donde Francisco de Asís (poeta), el segundo de él, para que me diera la autorización de traer a Santo Domingo de Guzmán y me extendió ese permiso. Lo traje con una banda de música nada más, la de Daniel García y ahí está vivo el hombre; y la pólvora que se tiró fue la que puso la misma gente promesante, porque yo no tenía reales para cubrir todo ese gasto y la banda de música yo la puse de mi bolsa.

Esta ha sido mi lucha de mantener la Tradición.

PEB: ¿Por qué decís que con los mayordomos no se ha cumplido la Tradición y que además hay problemas ahorita?

LCH: Los problemas vienen así hermano.

PEB: ¿Cuál es la Tradición exacta entonces? Que se elije al Mayordomo o que por derecho el Alcalde o el Jefe del Distrito Nacional sea el Mayordomo?

LCH: Ese es, porque es la Alcaldía la que “vuela la plata”. Por ejemplo ahorita (1997), según las palabras que dijo el Alcalde fue que el presupuesto es de más o menos 400 mil córdobas para toda la Fiesta y ahí te incluye Las Sierras, Managua, Santo Domingo de Abajo, es decir, todo y se gasta, pero tras de eso vino un profesional de la radiodifusión nacional que dijo en su programa que el Ing. Roberto Cedeño Borgen me había entregado a mi 400 mil córdobas y los Alcaldes no te entregan el dinero, sino que contratan la pólvora, las bandas musicales y son los que reparten el dinero para el Barco, Las Sierras, etc. Yo tengo mi pólvora ahí que no la he ido a entregar.

PEB: ¿Quién fue el que dijo eso?

LCH: Fue Alejandro Acevedo, en Radio Corporación. Ahora te hago una pregunta y quiero que me la contestes categóricamente. Dijo Alejandro en su programa: ¿Quién es Lisímaco Chávez Cerda para nombrar mayordomo? Y ahora por medio de ustedes le digo yo, que por qué no tuvo esa boca él de hablar en 1961, ya que él está saboreando todavía la cosecha de ese fruto que yo sembré en 1961 que fue el rescatar la Tradición. Pero a mi no me desincomoda, si el Diario BARRICADA habla mañana en mal de Lisímaco, está bien, porque está la libertad de expresión, pero no es así que se debe expresar un hombre que conoce mi trayectoria como tradicionalista. El es uno, porque estoy seguro que va a las fiestas de Santo Domingo.

Entonces, te pregunto: ¿Si Lisímaco Chávez no ha cometido aquel acto?

PEB: No estaría la Tradición de Santo Domingo de Guzmán ahora.

LCH: Y me siento orgulloso de eso.

PEB: Entonces en concreto, ¿ahorita el Mayordomo es el Alcalde Roberto Cedeño Borgen?

LCH: Si, pero yo lo nombré a él el 30 de enero, para que ya no hubieran esos mayordomos de “dedo” y rescatar la Tradición de la Mayordomía.

PEB: ¿Quiénes se reunieron con vos para hacer ese nombramiento?

LCH: Los integrantes de los Comités de Cargadores de Managua y de Las Sierritas de Santo Domingo. ¿No te parece justo que así sea?

PEB: Por qué has mantenido esa tradición de Santo Domingo? Qué te atrajo? Es decir, alguna enfermedad o razón te llevó a seguir la Tradición de Santo Domingo de Guzmán?

LCH: Cada vez que me tocan ese tema, me tocan la parte sentimental. Cuando yo tenía 4 años sufría de una enfermedad que se llamaba “Roncha Cariba”, pero en Nicaragua no se conocía el nombre de esa “roncha”. Yo pasé con todos los médicos de Nicaragua, no con reales, sino que los vecinos le decían donde mi mamá que me llevaban donde un doctor y nadie le decía el nombre de la “roncha”. Dieguito Morales, siendo el Director del Hospital de la Guardia fue el último que lo chequeó y decidió llevar una muestra de sangre a Panamá para que allá investigaran el nombre de la “roncha” y de allá vino el diagnóstico diciendo que la roncha se llamaba “Roncha Cariba”. Desde que se me descubrió esa enfermedad, mi mamá le ofrecía a Santo Domingo de que yo iba a bailar “la Vaquita” si me curaba.

Entonces, un día inesperado se apareció un hombre vendiendo medicamentos y ella me tenía chineado en sus piernas y el hombre me miró la “roncha”, porque el diagnóstico decía que al entrar la “roncha” en mi intestino iba a provocar mi muerte. Pero el hombre abrió su maletín y sacó un pancito de “jabón salmanza”, que costaba como 5 centavos y le dijo a mi mamá: “Aquí está la cura”; le explicó cómo iba a hacer la cura y ella se lo quedó debiendo. Mi mamá vivía en los cuartos de El Verdún, una famosa esquina que había, propiedad de Adolfo Obregón. Al siguiente día la “roncha” estaba mejor y él había quedado de llegar a los 6 ó 7 días a traer el pago del jabón. A los 4 ó 5 días, yo estoy completamente bueno de las rodillas y mi mamá como Santo Dominguera en su mente le quedó que Santo Domingo de Guzmán había llegado con el jabón, porque el hombre no regresó a traer los cinco centavos, era creencia de ella. Todavía unos 20 días antes de morir, a los 93 años de edad, mi mamá me dijo: “Lisímaco, no te olvides de Santo Domingo”, y cuando la íbamos a echar a la fosa, yo le dije: “No me olvido de Santo Domingo”.

PEB: ¿Cómo se llamaba tu mamá?

LCH: Eciomira Cerda Artiles

PEB: Yo he tenido curiosidad por saber tu segundo apellido.

LCH: Cerda. Soy Lisímaco Chávez Cerda. Mi mamá era hermana de José Antonio Artiles y Alfredo Artiles.

PEB: ¿Cuántos años tenés vos de andar detrás de Santo Domingo?

LCH: De trabajarle al pueblo de Managua, de andar haciendo mandados como hasta hoy lo estoy haciendo, porque a mí me ocupa el Ing. Cedeño para andar haciendo mandados, 55 años con este (en 1997).

PEB: ¿Y cuántos años tenés?

LCH: 69 años, comencé a los 14 años… me ocupaban los Comités para andar haciendo mandados del Barco, porque antes lo hacían de tela de manta, ya soy un trabajador no? Y así me he venido en esta lucha desde hace 55 años.

PEB: ¿Y siempre has cargado el Santo?

LCH: Yo no cargo el Santo. Yo lo que ayudo es en la organización de la festividad, que si hace falta algo, hay que buscar como solucionarlo. Cuando no tuvo mayordomo, había un Comité y ahí lo tengo escrito, que se componía por: Doña Carlota Barreto, vivía de la “Puerta del Sol”, media cuadra abajo, dueña de una imprenta; Don Paco Ortega, dueño de una zapatería “Calzado Mackey”; Don José María Silva, un comerciante del Mercado San Miguel; Doña Rosa Contreras, que vive frente donde fue la quesera; Fausto Contreras y todos los vecinos del “Gancho de Caminos” cubrían los gastos durante los años que Santo Domingo de Guzmán no tuvo mayordomo.

PEB: ¿Cuántos años fueron esos?

LCH: 17 años, hasta que apareció Orlando Montenegro como Mayordomo, e identificado con el pueblo.

PEB: Entonces eso fue desde el 1961?

LCH: Desde 1961 hasta 1978 Santo Domingo no tuvo Mayordomo. Luis Valle Olivares cuántas veces no quiso? Pero decía que no se podía poner en contra de la Iglesia Católica.

PEB: Y la Iglesia no ha dicho nada oficial sobre eso, ¿verdad?

LCH: La Iglesia, yo te lo puedo decir y no quiero faltarle el respeto al Cardenal Obando Bravo, pero ya el pueblo sabe que tiene su Tradición y él no se ha oficializado después de aquella orden y se ha estado esperando que digan sobre aquellos errores de aquella época, lo que ya pasó y ya Santo Domingo de Guzmán siempre en su recorrido como hacían antes que Monseñor Alejandro González y Robleto oficiaba la Misa para la salida de Santo Domingo a Managua y se la entregaba “al pueblo”; por eso todos cuidaban y respetaban la Imagen y era una sana Tradición, no ahora. Yo considero que los muchachos están jóvenes y no conocen la Tradición.

PEB: ¿ A vos te gustaría ser Mayordomo?

LCH: Es que hermano, si yo fuera Mayordomo, yo lo aceptaría tan siquiera para despedirme, porque vos sabes que ahora que soy un pobre viejo de blanco cabello y encorvado el cuerpo y que parte de mi juventud la he dejado en esa Tradición, yo lo aceptaría pero no lo acepto por la razón del asunto de los reales, ya que no tengo dinero para cubrir esos reales y ahora no me va a decir un Alcalde que me va a dar los reales para que yo sea Mayordomo, podrá darme unas tantas docenas de “cuetes” (cohetes), pero para hacer una fiesta mal hecha mejor no la toco, pero si a mí me nombraran pues yo lo acepto. Como en 1961 y en el 1979 que la traiga con una banda, cuando el Frente Sandinista me dio eso. En el 80 Herty Lewites Rodríguez fue Mayordomo, pero no recibió la tajona, él solo llegó el primero de agosto a encajarse al Barco, entonces yo le dije que no lo reconocía como Mayordomo porque no había cumplido la Tradición; entonces no le entregamos el Santo, sino que pasó de viaje. (Lewites Rodríguez entonces era ministro de Turismo).

Ya en 1981, fue Samuel Santos López (Ministro de la Junta de Reconstrucción de Managua) que vino a levantar la Tradición, porque no es el hecho que yo Lisímaco Chávez Cerda, no me voy a afrentar, simpatizo y tengo como mi amigo que le tengo mucha consideración al Comandante Daniel Ortega Saavedra, nunca voy a decir que no me considero de él, soy su amigo. De ahí fue Carlos Carrión Cruz, entonces ellos lo levantaron y se vino dando la “Roza del Camino” con más evolución, más alegre, pero el que más ayudó de todos esos mayordomos cuando el Gobierno Sandinista fue Moisés Hassan Morales; yo lo dejo claro, si no le gusta a alguien, que me dispense, pero yo lo reconocí, que fue él quien tuvo más interés, es como ahora con Roberto Cedeño Borgen y yo a él le dije que si me politizaba la fiesta, yo no le entrego el Santo y él se comprometió a que no iba a politizar la fiesta y se comprometió a cumplirle al Pueblo de Managua y yo lo llevo a la pulgada porque no le voy a dar pase a que politice la fiesta y eso sí, él va trabajando bien, con el gran deseo

PEB: Una última pregunta. De esas tradiciones de Santo Domingo de Guzmán, cuántas son promesas sinceras, porque yo veo que unos van en romerías de rodillas, otros simplemente caminan hacia dentro de la Iglesia, ¿Cuántos tipos de promesas recordás y cuáles de ellas te llaman más la atención?

LCH: Recordemos a un promesante; que los medios nunca se han preocupado, fijate que sos el primer periodista que me hace esa pregunta. Aquí hubo un promesante que la gente lloraba al verlo, se iba desde mora limpia, hasta te voy a decir en qué forma se iba, de arrastras, hasta topar a Santo Domingo de Guzmán, pero eso él lo hacía desde el momento en que le decían que el Santo salía de la Iglesia, hasta topar al Santo.

PEB: ¿Quién era ese promesante?

LCH: No me acuerdo ya de su nombre, pero cuando ese hombre ya llevaba un buen recorrido, de viaje se le miraban los huesos y la punta de los pies volaba sangre, entonces la gente más humilde y sentimental se impresionaba y le ponían colchas o sábanas y él decía que no. Te repito que sos el primer periodista que me hace esa pregunta.

Después tenemos a otro promesante que conmovía bastante los sentimientos de la gente. Era un promesante que lo llevaba la Guardia, él hablaba con el guardia que lo “vergueara” porque era una promesa que iba a cumplir, entonces lo llevaban esposado y luego le iban pegando, puedo decirte que no le pegaba los culatazos, pero le dejaba ir aquel ademán y la gente le decía: “no lo golpiés, no lo golpiés”, creían que talvez iba actuando en su deber como guardia y aquel se caía y el guardia le pegaba. Ese promesante pagó como 6 años esa promesa.

PEB: ¿Te acordás cómo se llama?

LCH: Se llamaba Julio Benavidez, más o menos así y cuando mirábamos al guardia, le decíamos: “Ey, no lo golpiés así, hombre”: y entonces lo que hacía Julio era ponerse a reír y nos cerraba el ojo, hasta después nos dimos cuenta que era promesa la de él, porque había tenido una dificultad y en esa misma forma lo había llevado la guardia, ya que lo había llevado esposado y lo golpearon, le rajaron la cabeza y lo maltrataron, entonces su promesa era que iba a ir a cumplir la promesa en la misma forma en que fue llevado por la Guardia, pero el motivo no lo conocimos.

PEB: ¿Cuántas de esas tradiciones conoces? La Vaquita, el Indio…

LCH: Bueno, si ahorita como se está rescatando casi todo, está “la Vaquita”, los “Chinegritos”, que no estoy al tanto si están listos que se va a revivir una joya, y son unos niños que van en el Barco y este año como eso se suspendió, se le hizo la solicitud a Roberto Cedeño Borgen para revivir esa joya y él me dijo que sí y va bien todo, le pido al pueblo que coopere, que sea comprensivo, que le ponga amor a su Tradición y que cuando ellos quieran su Tradición van a tener otro comportamiento. Hay mucha gente que está en contra de Lisímaco Chávez Cerda, sólo porque yo nombré al Ing. Cedeño Mayordomo y no me pesa decirlo y ponelo en claro, que yo Lisímaco Chávez Cerda, sé la afiliación política de esos que están en contra de mí por haber nombrado a Roberto Cedeño como Mayordomo de las Fiestas de Santo Domingo de Guzmán y son liberales; yo los conozco que son liberales y prueba de eso, lo que hoy pasó que lo van a saber más adelante.

A mediados de la fiesta no dejes de venir, que todos van a saber lo que pasó hoy, pero como aquel grupo está en contra de Lisímaco entonces me sentí un poco incómodo por mucha malicia, entonces mejor evitar y me vine, ya la Tradición ya comenzó, entonces quiero evitar a ver si tengo la oportunidad de vivir otro día más, pero he llegado a la conclusión que solo el árbol que no da frutos, no le tiran piedras.

Ve, Pablo Emilio, si habla la gente de vos, es porque vos das frutos, pero si fueras un hombre como un árbol que no da frutos, ni te vuelven a ver. Entonces, dice: “habla el bueno… habla el malo, habla el pobre… habla el rico, habla el viejo… y hasta el niño habla, pero hay quienes hablan por sorpresa, sólo para vertir su veneno y dejan de coraje lleno la cruz de tu patrón, el malebo compadrón que vive entre celo y duda, lo mismo que hizo Judas incubando una traición”, pero nadie sabe la verdad, sólo yo la sé. Entonces habla el bueno, pero hay quienes hablan por envidia y dejan entre celo y duda la verdad de mi vivir.

Ve, Pablo Emilio, si a vos te miran con una lavadora mejor, o es que te la regalaron o es que te la robastes, así habla la gente, pero sólo vos sabes que la “sacastes fiada” (al crédito), por eso nadie sabe la verdad de mi vivir.

Pero como volvemos a caer en lo del árbol con su fruto y ese fruto lo está cosechando Acevedo, porque estoy seguro que él participa en las Fiestas de Santo Domingo y si Lisímaco Chávez Cerda no hubiera hecho eso…

Pablo Emilio, séme sincero y te voy a hacer una pregunta de corazón: Si Lisímaco no ha cometido esa “desobediencia” en 1961, que es hasta donde yo llego…

PEB: Ahora no habría tradición.

LCH: Entonces, ¿tengo que sentirme orgulloso o no?

PEB: Claro. Una última, ¿Qué oficios tenés vos?, yo sé que torólogo, tradicionalista y otras cosas, pero profesión u oficio?

LCH: Ve hermano, yo soy de origen campesino, tengo el orgullo de que conocí también casi todas las tierras de las haciendas de Carazo, de los Rapaccioli, de los González, de los Briceño, de esos grandes capitalistas, llegaron también húmedas con sudor de la frente de Lisímaco Chávez Cerda cuando yo trabajaba “al machete” en todas esas haciendas y prueba una vez más, es que ahí está Carlos Briceño, y yo fui criado en un campamento del padre de Carlos Briceño, dueño del Canal 8 y él se molestó conmigo porque lo saludé y le dije: “Ahora usted tiene razón de no conocer a Lisímaco Chávez Cerda, pero pregúntele a su padre cómo me explotaron a mí, porque ese es el sistema de vida del que tiene reales, el rico se hace más rico y el pobre se hace más pobre. Pero llegó un día en que Lisímaco miró la claridad y dije que ese mundo no era mío y fue cuando me vine a vivir a Managua para buscar cómo aprender algo, medio albañil, medio carpintero, medio chofer; es decir, en dos palabras, lo único que sé es que no sé nada”.

Santo Domingo de Guzmán: datos biográficos esenciales

Pablo E. Barreto Pérez

Santo Domingo de Guzmán, nacido en 1170, en Bolonia, Italia. Se convirtió en canónigo de Osma en 1203, y también en religioso español.

Combatió a los “herejes” de esa época, es decir, fue perseguidor de los que rechazaban las imposiciones de religiones como la Católica, especialmente mediante lo que se conoció en Europa como la “Santa Inquisición”.

En 1215 se dedicó a la fundación y organización de la Orden de los Predicadores Dominicos de la Iglesia de San Ramón de Tolosia.

Fue canonizado por el Papa Gregorio IX, en 1234.

En 1885, hallada del Santo en un hueco de madero negro, en una de las fincas de Las Sierritas de Managua, por parte de Vicente Aburto, leñador. El (Vicente) y su esposa Cirila García, iniciaron todo un movimiento para construirle Iglesia a Santo Domingo en Las Sierritas, Comarca, situada al Oriente de Managua.

Julián García Lara, hijo de Inocente García y Paula Lara. Julián, quien fue coronel del ejército en la época de José Santo Zelaya López, cuenta, mediante cartas y documentos descriptivos, parte de la historia de Santo Domingo de Guzmán, después del hallazgo en el hueco del árbol en Las Sierritas de Managua.

La Iglesia original (construida por Vicente, su esposa Cirila y vecinos de Las Sierritas) fue destruida por el Terremoto del 31 de marzo de 1931.

Nicolás Estrada, fue Mayordomo de las fiestas de Santo Domingo de Guzmán, “bajada” y “subida”, de 1931 a 1949.

En 1954 se produce un movimiento para que los Padres Jesuitas se hagan cargo de la Iglesia de Santo Domingo, en Las Sierritas de Managua.

Por este motivo, aparece en Managua el Padre Ignacio Pinedo (Jesuita), quien se hace cargo de Santo Domingo, en el casco urbano de Managua, es decir, de la Iglesia de Santo Domingo, en el Barrio del mismo nombre. Pinedo condena el “paganismo”, a los bolos, a las prostitutas, al degenere en la procesión de Santo Domingo, reprueba a la delincuencia en torno a la “bajada” y “subida”, todo lo cual es todo lo contrario al “puritanismo” promovido por la Iglesia Católica.

El Padre Ignacio Pinedo escribió un libro titulado “Religiosidad Popular”, en cuyo primer capítulo, en el que hablaba de la “traída” del Santo a Managua, entre otras afirmaciones, sostenía:

“Confieso que mi primera impresión fue negativa, desagradable; mezcla de asombro y de extrañeza. Una inmensa muchedumbre venía acompañando al Santo. No lograba explicarme aquel espectáculo abigarrado de gritos incoherentes, estentóreos vivas, bailes extraños y, salteados aquí y allá, bochinches y escenas y gestos vulgares de borrachos sin cuento. Mi rechazo de todo aquello fue total”.

Estas impresiones del Padre Ignacio Pinedo se produjeron en 1949, cuando observó, por primera vez, la pasada del Santo en el Gancho de Caminos. Su opinión fue cambiando favorablemente a favor de Santo Domingo, pero…

En 1961, para acabar con esta procesión religiosa popular, la Curia y el Arzobispo capitalino, Vicente Alejandro González y Robleto, deciden convertir en Parroquia Extramuros a la Iglesia de Santo Domingo de Las Sierritas, construida nuevamente y con el Padre Mejía Fajardo al frente, y a la vez emite un Edicto (3 de mayo de 1961), prohibiendo la procesión, “bajada” y “subida” de Santo Domingo de Guzmán. Esta prohibición se ve acompañada por la colocación de 12 guardias GN genocidas somocistas dentro y fuera de la Iglesia de Las Sierritas.

Ante esta medida de la Curia y el Arzobispado en Managua, se produce una reacción de los religiosos feligreses populares, encabezada por Lisímaco Chávez Cerda, quien, con la complicidad de un grupo numeroso de tradicionalistas y promotores de Santo Domingo, deciden apoderarse o “secuestrar” al Santo el primero de agosto de 1961.

Los 12 guardias nacionales estaban dentro de la Iglesia de Las Sierritas. El grupo de feligreses, con Lisímaco al frente, hacen un primer intento de apoderarse del Santo a las dos de la mañana, pero fracasan. Se apoderan de Santo Domingo a las cinco de la mañana de ese primero de agosto, porque los guardias se durmieron; sacan el Santo con todo y peaña a la calle, y se inicia la procesión de “bajada” a Managua.

Lisímaco sostiene que esta acción (de secuestro o apoderamiento de Santo Domingo) marca la frontera entre la prohibición de la Iglesia Católica en Managua y la convertida de Santo Domingo en Patrono de Managua, por presión de los tradicionalistas, promotores de las fiestas agostinas santodomingueñas de la Capital nicaragüense.

La reacción de la Iglesia Católica y de Luis Somoza Debayle no se hizo esperar para el siguiente día. Ese día primero de agosto de 1961, mandaron a echar preso a Lisímaco Chávez Cerda por tres meses.

En 1962, el primero de agosto, los Curas o Curia de Managua permite la “bajada” de Santo Domingo de Las Sierritas a Managua, “a regañadientes”, afirmaba Chávez Cerda.

En julio de 1963 (antes del primero de agosto), la misma Iglesia Católica, su Curia Arzobispal, manda a secuestrar a Santo Domingo, lo saca de la Iglesia de Las Sierritas y en forma clandestina lo mete dentro de los muros de la Catedral Metropolitana de Managua, que no había sido destruida por el Terremoto del 23 de diciembre de 1972.

En ese mismo de julio de 1963, Lisímaco Chávez Cerda y Manuel Centeno realmente secuestran a Santo Domingo, lo sacan del escondite o secuestro en la Catedral de Managua, y lo esconden en Diariamba, Carazo, dejando a todo mundo a la expectativa de lo que podría pasar con la procesión de “bajada” y “subida” del Patrono de Managua..

Por acuerdo secreto de los secuestradores con Lisímaco Chávez Cerda, el Santo es traído de su escondite en Diriamba y es llevado frente a la Iglesia de Las Sierritas, minutos antes de las seis de la mañana del primero de agosto de 1963.

Montan el Santo en el Barco, frente a la Iglesia de Las Sierritas, donde lo esperaba Lisímaco Chávez Cerda con una multitud de miles de feligreses, lista para salir en procesión hacia el casco urbano de Managua.

Ese día fue la primera vez que Santo Domingo fue subido en Barco, construido por Chávez Cerda, para quitarle el pretexto a la Curia de Managua y al Padre Pinedo, quienes aseguraban que los feligreses bolos, prostitutas, delincuentes y demás, tocaban al Santo con “las manos sucias”.

“Como ven, yo no he secuestrado a Santo Domingo de Guzmán ni en 1961 ni ahora en agosto de 1963, porque el Santo ha sido sacado de una Iglesia y metido en su Parroquia de Santo Domingo en Managua. ¿Dónde está el secuestro, entonces?”. Mis amigos y yo, más bien lo recuperamos, porque realmente la Curia lo había secuestrado y colocado dentro de la Catedral de Managua, pues volvieron a intentar impedir la procesión de “bajada” y “subida” de Santo Domingo de Guzmán”, declaró entonces, en 1963, Lisímaco Chávez Cerda.

Un poco después de haber entregado Santo Domingo en la Iglesia de Santo Domingo, en Managua, Lisímaco Chávez Cerda fue hecho prisionero otra vez, ese primero de agosto de 1963. No lo soltaron hasta que pasó el 10 de agosto, día del regreso de Santo Domingo a Las Sierritas de Managua. Lisímaco estuvo preso en las Cárceles de El Hormiguero, donde era entonces la Comandancia General de la Policía de la guardia genocida del somocismo.

Al año siguiente, 1964, del primero al 10 de agosto, “encierran” a Lisímaco Chávez Cerda en la cárcel “en prevención”, ¿”de qué”?, preguntó Lisímaco, quien fue soltado después de que terminaron las fiestas agostinas capitalinas..

“De no haberse registrado estos episodios de supuestos secuestros, hoy no habría “bajada” y “subida” de Santo Domingo de Guzmán, según afirmaciones de Lisímaco Chávez Cerda a este servidor mediante una entrevista realizada a finales de julio de 1997.

Antes del Terremoto de 1972, se hizo un Documental y Película, titulado “Milagro en el Bosque”, sobre Santo Domingo de Guzmán, en que participaron:

Felipe Hernández, Hugo Hernández Oviedo, Ruth Obregón, Pascual Tibio, entre otros, en total 150 actores, unos profesionales y otros que eran sencillamente campesinos de la Zona comarcal de Las Sierritas de Managua.

Managua, julio del 2008.

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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