¿El Cártel de los ladrones del erario estatal en Nicaragua?

Y es el colmo: tienen diputados y ¿quieren amnistía para impunidad completa?

¿El Cártel de los ladrones del erario estatal en Nicaragua?

*Si los parlamentarios derechistas o vendidos, aprueban esa amnistía, Nicaragua tendría oficialmente una mafia legalizada por el saqueo de las arcas del Estado

*La amnistía se aplica para perdón u “olvido” por asuntos políticos, como la quema de la Alcaldía en 1991 o los desórdenes callejeros de la década del 90, y no son iguales estos enfrentamientos políticos que dedicarse a robar las arcas del Estado de Nicaragua

*Todos estos maleantes han sido acusado por robos colosales al Estado nicaragüense, y en ningún caso se les han aplicado delitos políticos

Pablo E. Barreto Pérez

He quedado realmente sorprendido, aterrado y lleno de ira, al conocer que un grupo de diputados opositores: del Partido Liberal Constitucionalista, del Movimiento “Vamos con Eduardo” (“Vamos con el CENIS”), y otros, tienen ya lista una iniciativa de “ley de amnistía”, cuya intención política descarada, cínica y malvada, es que cobije, que perdone, que se olviden todos los robos colosales de que ha sido víctima el Estado de Nicaragua desde 1990 hasta enero del 2007. ¡Qué conchudos estos maleantes¡, ¡qué degenerados estos asaltantes del erario público de Nicaragua¡

Pareciera que nos están diciendo a la inmensa mayoría de nicaragüenses honrados: ¡Aquí estamos, organizados en un cártel de los ladrones del erario público, y lo mejor es que usamos las curules diputadiles de elección popular, sí las curules con inmunidad, para cubrirnos de impunidad, para que no nos acusen ni nos condenen en los Juzgados criminales por estos robos al Estado de Nicaragua¡
Según las definiciones léxico-académicas amnistía significa “olvido de los delitos políticos, otorgado por quienes tienen la facultad de hacer leyes”. Es sinónimo de “perdón”. El indulto, en cambio, significa suprimir la pena, pero deja los efectos de la condena.

Todos los acusados por robos en los juzgados, eran funcionarios de gobiernos neoliberales, y por Ley de Probidad, por ética, por moral, por obligaciones legales y constitucionales, estaban obligados a cuidar de los recursos financieros y naturales nacionales, pues estos recursos, todos, son propiedad del Estado, propiedad de todos los nicaragüenses.
Entonces, ¿robarle al Estado de Nicaragua es un delito político? ¡No, no es un delito político, es un delito común, sencillamente robo, robo, un asalto al dinero de todos los nicaragüenses, y además realizados estos robos desde el amparo de aparatos de poder del mismo Estado¡
Ni en la época de la dictadura del somocismo genocida vi tanto descaro como este de hoy. Según leí en los periódicos de la extrema derecha y oí en noticieros radiales y televisivos locales, estos diputados manipuladores y vendidos ya dictaminaron esa iniciativa de ley y estiman que tienen los 56 votos necesarios para convertirla en Ley de la República, y si esto se aprobase en la Asamblea Nacional, a pesar de que se opongan los 38 diputados del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), estaríamos, por primera vez en la Historia Nacional, ante un hecho sin precedentes, ante la posibilidad de que un poder del Estado, la Asamblea Nacional, esté emitiendo una Ley de amnistía para proteger a una banda de ladrones del erario público y que de hecho quedaría convertida en algo parecido a un cártel de ladrones, parecidos a los narcotraficantes nacionales e internacionales, que, además, están logrando fugarse, escabullirse, mediante sobornos escandalosos a autoridades policiales y judiciales nacionales.

Si esta Ley de Amnistía fuese aprobada por este grupo de diputados antipatrióticos (entre los cuales se juntan algunos de los autores de robos y cómplices), el presidente de la República, Daniel Ortega Saavedra, está facultado y obligado a vetar esta aberración jurídica e inmoral, con la finalidad de resguardar los intereses financieros y de recursos naturales del Estado y de todos los nicaragüenses.

Al menos para mi es vergonzoso este asunto de la amnistía para proteger ladrones, pues como periodista y ciudadano nicaragüense sé que desde 1990 a enero del 2007 esta pobre Nicaragua estuvo sometida a una robadera permanente en las arcas del Estado, pues los jefes de los gobiernos neoliberales se dedicaron mayoritariamente a robar y destruir el país, en vez de usar el dinero para generar empleos, mejorar la educación y la salud públicas, la infraestructura como carreteras, calles y caminos; hicieron todo lo contrario: robaron lo más que pudieron, privatizaron casi todo, incluyendo la educación, la salud, la energía eléctrica, las telecomunicaciones, y hasta pretendieron vender el agua a los mejores postores o negociantes sucios y malvados de las trasnacionales del imperialismo o capitalismo salvaje.

Don Arnoldo Alemán Lacayo, uno de los más connotados ladrones del país, y que por desgracia para Nicaragua fue Alcalde de Managua en 1990 y presidente de la República después (1996-2001), comenzó su robadera imparable en la Alcaldía capitalina, donde lo primero que hicieron fue robarse una enorme cantidad de maquinaria pesada y liviana entregada en público, en el Malecón de Managua, por Carlos Carrión Cruz, el último coordinador de la Junta de Reconstrucción de Managua.
Alemán Lacayo se vio envuelto en escándalos enormes relacionados con los “estiker de rodamiento”, el “ticomazo”, lo del parqueo del Estado, lo de los vehículos refaccionados vendidos como nuevos a la Alcaldía de Managua, los “rotondazos”, sólo para citar unos cuantos ejemplos…!Eso fue sólo el comienzo¡

“Ña” Violeta Barrios viuda de Chamorro mandó a destruir 550 empresas del Estado, arrancó el Ferrocarril y lo vendió como chatarra, despidió a más de 500 mil empleados del Estado, mandó a cerrar varios miles de Centros de Desarrollo Infantil Rurales, le perdonó la deuda de 17 mil millones de dólares a Estados Unidos (sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, junio de 1986, por la agresión militar, económica, bloqueo comercial y matanza de más de 40.000 seres humanos en Nicaragua), comenzó el éxodo de nicaragüenses a Costa Rica por falta de empleo… ¡Son sólo unos cuantos ejemplos¡
Luego llegó a la Presidencia Alemán Lacayo, exoreja de la Guardia Nacional en León y autoconsiderado “heredero” del somocismo genocida en Managua, mediante fraude electoral en 1996, y es conocido nacional e internacionalmente que robó, robó, robó, robó y robó, hasta llegar a unos 600 millones de dólares del Estado nicaragüense, debido a lo cual hubo juicios famosos, parte de los cuales Alemán Lacayo todavía los tiene pendientes dentro de Nicaragua y en Panamá.

¡Ah¡, pero don Arnoldo Alemán Lacayo, según él mismo, es uno de los hombres más “honrados” que ha conocido la Historia Nacional, y alega que intentan chantajearlo¡

Después llegó Enrique Bolaños Geyer, una mezcla de conservador, liberal y oligarca de los más despiadados en el uso del poder en contra de los humildes, y se produjeron más robos, ahora hasta por la suma de 17 mil millones de córdobas, según las denuncias ya presentadas en los juzgados de Managua.

Uno de los más connotados en estos robos al Estado en la época de Bolaños Geyer fue Pedro “Carretón” Solórzano, especialmente con el manejo del dinero para la construcción de la Carretera Managua-Masaya-Granada.

Uno de los más destacados de estos maleantes, asaltantes del erario público, en las épocas de Alemán Lacayo y de Bolaños Geyer, es Eduardo Montealegre Rivas, oligarca, banquero despiadado, sinvergüenza descarado, convertido en diputado, gracias a su alianza sucia con Arnoldo Alemán Lacayo, es uno de los más connotados saqueadores del Estado nicaragüense, y por supuesto, uno de los promotores de esta iniciativa de ley de amnistía para protegerse él y sus compinches.

Montealegre es uno de los autores de la quiebra de los bancos y del reparto de reales mediante los llamados “Cenis”, con los cuales hicieron las “mil y unas”, parecían los “Alibabá y los 40 ladrones” (en realidad fueron más de 40), trasladando el dinero del Estado de un sitio a otro, inclusive se denunció que parte de ese dinero fue llevado en un avión de los seminoles a la Isla del Gran Caimán.

Esta banda de maleantes se andaban dando vida de reyes, en hoteles cinco estrellas, en casamientos en palacios casi monárquicos, pagando las fotos y crónicas de las bodas en revistas de lujo como VANIDADES.
En América Latina todos estos ladrones de saco y corbata, que robaron sumas colosales a sus Estados respectivos, poco a poco están cayendo en poder de la justicia popular, y ante esa posibilidad, los de aquí de Nicaragua, sabiendo que pueden reunir mayoría de votos en la Asamblea Nacional, corren en busca de hacerse una ley de amnistía ilegal, inconstitucional, improcedente, antiética, inmoral, vulgar, propia de maleantes, para autoprotegerse, para no ir a la cárcel y no de devolver lo robado al Estado, debido a lo cual el país quedó en banca rota, “patas arriba”, al cambio de gobierno en enero del 2007.

¿Permitiremos que estos maleantes se salgan con las suyas?

¿Admitiremos que hagan leyes para cubrir sus impunidades y seguirnos robando? ¿Hasta cuándo el Estado de Nicaragua dejará de ser botín de estos maleantes como Alemán Lacayo y Montealegre Rivas?

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.
Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque en Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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