Socialismo comunitario boliviano, ¿cómo?, !Socialismo es salvación de la Humanidad¡

Socialismo comunitario boliviano, ¿cómo?

*El socialismo es la salvación o vida por siempre de la Humanidad

*El Socialismo es la ciencia del ejemplo, decía Ernesto “Che” Guevara de la Serna

*El capitalismo salvaje, en cambio, es muerte, destrucción material de la vida de nuestra Planeta, y de matanzas de seres humanos como actualmente en Irak, Afganistán, Pakistán y Colombia

*Luchar por el socialismo es luchar por la vida, por el bienestar y felicidad de los seres humanos en América Latina y en toda la Madre Tierra

*Pablo E. Barreto Pérez

(Nota: escrito en el año 2010).

El Movimiento al Socialismo, el presidente Evo Morales Aymara, al tomar posesión de su nuevo mandato gubernamental; y el gobierno boliviano, anunciaron más avances en su lucha política, ideológica, social, económica, de recuperación de la cultura ancestral de los pueblos del Altiplano boliviano, de recuperación de la Soberanía Nacional y de Recursos Naturales, por la edificación del socialismo comunitario en Bolivia.

¿Socialismo comunitario? ¿Cuál es el significado del socialismo comunitario para los pueblos originarios, o indígenas bolivianos y de América en general?

El socialismo sustituye al capitalismo. Es decir, el llamado socialismo científico elimina al capitalismo como sistema de producción socioeconómica, según el marxismoleninismo, y sus características esenciales son:

Propiedad social sobre los medios de producción y de la tierra, la ausencia de explotación del hombre por el hombre, la producción planificada de la economía y de mercancías; es el primer escalón de la formación económico-social comunista.

El socialismo suprime la propiedad privada sobre los medios de producción y de la tierra y es radicalmente opuesto al capitalismo. El socialismo se diferencia por el ritmo acelerado del desarrollo económico, político-social y espiritual, lo cual es una importantísima ventaja sobre el capitalismo. Este ritmo se debe ante todo a las nuevas relaciones sociales y de producción que abren un vasto espacio a la expansión de las fuerzas productivas. La actividad de la nueva superestructura –Estado socialista–, del partido revolucionario socialista y de otras organizaciones sociales que acumulan el entusiasmo y la energía de las masas populares, contribuye también a acelerar el desarrollo social.

En el socialismo los bienes materiales se distribuyen conforme a la cantidad y calidad del trabajo de los hombres y mujeres en la sociedad socialista, la cual se compone, al mismo tiempo, de dos clases fundamentales, amigas entre sí: obreros y campesinos medianos y pequeños; y proletarios en general e intelectuales progresistas.
El presidente boliviano, Evo Morales Aymara, nació en el seno de las comunidades indígenas de Bolivia. En esas comunidades indígenas u originarias se conservan con claridad meridiana, me imagino, los conocimientos masivos acerca de cómo eran las comunidades originarias, en las cuales se vivía, antes de la llegada de los colonizadores-genocidas españoles, en lo que Federico Engels llamó: Régimen de comunidades primitivas o Comunismo Primitivo.

Este comunismo primitivo también se vivió antes de las conocidas primeras civilizaciones humanas en Asia, Europa y África, hace un poco más de 5,000 años, precisamente, antes de que estas “civilizaciones” se dividieran en clases sociales.

Según Federico Engels, en su libro “El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado”, la comunidad primitiva u originaria era una formación cerrada, que descansaba en la propiedad social de los medios de producción, sobre el trabajo colectivo con forma natural de su división entre hombres y mujeres, adultos y niños, y sobre la distribución y el consumo conjuntos de los productos obtenidos.

Sin embargo, con el paso del tiempo, tal vez varios miles de años, esta organización y prácticas colectivas de la comunidad primitiva se fueron descomponiendo, y en su seno mismo aparecieron las familias ricachonas y los “nobles”, quienes para imponerse sobre la gran masa de pobres, recurrieron a organizar formas de control sobre los demás y fueron dándole forma al Estado explotador esclavista; construyeron cárceles, armaron los primeros ejércitos a favor de los esclavistas, organizaron el comercio a favor de pequeños grupos de explotadores, iniciaron conquistas, se hicieron aparecer como “seres divinos o dioses”, fundaron reinados como los Babilonios, Egipcios, Griegos, Romanos, Fenicios, Persas, británicos, portugueses, holandeses, alemanes, españoles, etc.

Estos esclavistas, al amparo del terror, cárceles, torturas, conquistas de territorios ajenos, hicieron desaparecer a las comunidades primitivas u originarias. Les arrebataron sus tierras, territorios soberanos, y convirtieron en esclavas a grandes masas de seres humanos en territorios asiáticos, europeos, africanos, en tierras de Australia y finalmente las garras imperiales y colonizadoras criminales de España, Inglaterra, Portugal y Holanda, cayeron sobre las gargantas de las comunidades primitivas u originarias de América.

Aquí en América, ya es muy conocido, mataron a 70 millones de aborígenes o indígenas (nuestros abuelos), se robaron nuestras tierras comunales, destruyeron nuestras culturas, nos impusieron sus religiones y sus idiomas, nos robaron colosales cantidades de oro y otros recursos naturales, nos heredaron multitud de enfermedades, y para colmo nos dejaron también instaladas con grilletes de acero las formas de propiedad privada sobre enormes extensiones de tierra y los medios de producción, inclusive antes de que el capitalismo naciente se consolidara en Europa, especialmente después de la Revolución Burguesa Francesa (1789).

Los europeos colonialistas dejaron atrás los regímenes esclavistas y feudalistas, que les permitieron enriquecerse de manera colosal a costa de otros territorios ajenos, y dieron el salto a la formación capitalista, e iniciaron al mismo tiempo las conquistas neocoloniales, las guerras de rapiña o reparto del Mundo entre esos colonialistas, y pasaron a “explotar al hombre por el hombre”, ahora mediante el trabajo asalariado, “libre”, dicen los capitalistas, mientras en América las tierras de las comunidades aborígenes o indígenas u originarias las habían puesto los colonizadores en manos de sus herederos directos: los criollos, que eran hijos de españoles, nacidos en América.

A estas alturas, después de 1821, la inmensa mayoría de las tierras estaban ya en manos de estos “herederos” y de sus amigotes más cercanos, y los demás medios de producción quedaron convertidos en “privados”, ya no comunales o comunitarios como eran antes de que llegaran los españoles colonizadores genocidas a América.

El socialismo comunitario es una combinación del socialismo científico mencionado con las prácticas antiguas de comunidades primitivas u originarias, las cuales compartían las tierras en comunidades, compartían el trabajo comunitario y compartían los frutos que daba la Madre Tierra o Naturaleza en nuestras pródigas tierras de América del Sur, de Centroamérica, México y América del Norte, donde está Estados Unidos, cuyos gobernantes, desde siempre, se consideran herederos de sus antiguos colonizadores ingleses anglosajones.

Nuestras Tierras, las tierras que estuvieron en manos de comunidades primitivas despojadas de sus bienes por los colonizadores españoles, siguen en manos de un puñado de capitalistas salvajes y terratenientes-latifundistas, que de manera egoísta y avara impiden que se cultiven de forma masiva a favor de que sus frutos se distribuyan entre todos los seres humanos de cada una de las Naciones que forman el Continente latinoamericano.

Luchar por el socialismo, llámese “Socialismo del Siglo 21” (Venezuela), “Socialismo cristiano” (Nicaragua) y “Socialismo comunitario” (Bolivia), me parece justísimo, pues el Socialismo es la salvación de la Humanidad, porque ese puñado de capitalistas salvajes, o imperialistas, que promueven neocolonialismo, saqueo de recursos naturales ajenos, agresiones militares mortales como las actuales de Estados Unidos en Irak, Afganistán, Pakistán y Colombia, sólo demuestran que la Madre Naturaleza, sus 7,000 millones de seres Humanos, todos los animales del Planeta, sus aguas marinas y dulces, sus montañas, sus medios ambientes, su clima, etc., ya no pueden seguir soportando que una banda de maleantes capitalistas siga como parásitos insoportables e infames consumiéndonos a la mayoría de seres humanos que inclusive no queremos guerras, ni agresiones militares, ni amenazas de exterminio masivo con bombas nucleares.

Cuba construyó el socialismo desde 1961. Confiscó a los grandes latifundistas o terratenientes, expropió a poderosos industriales y banqueros, comerciantes grandotes y prestamistas onerosos; el gobierno revolucionarios socialistas cubano mandó a desalojar del territorio nacional a todos aquellos extranjeros explotadores que habían llegado a Cuba a apoderarse de sus recursos naturales, mientras los campesinos pobres, obreros fabriles urbanos, proletarios en general e intelectuales progresistas padecían desempleo generalizado, hambre, encarcelamientos, torturas, enjuiciamiento por oponerse a la oprobiosa dictadura batistiana. Fueron expulsados los capitalistas gringos explotadores, cerrados inmediatamente los casinos y prostíbulos, y comenzó la Reformar Agraria, la Economía Planificada, la organización de las empresas productivas (agrícolas, industriales, bancarias, de comercio, de exportaciones)  del Estado  o régimen socialista cubano, lo cual se sigue consolidando hoy con las últimas medidas económico-sociales tomadas por el último Congreso del Partido Comunista Cubano. Desde 1962 no ha explotadores capitalistas en Cuba, no existe allí explotación del hombre por hombre, gracias al régimen socialista cubano.

A pesar del bloqueo genocida de Estados Unidos, los cubanos han demostrado que el socialismo los ha elevado a ser los seres humanos más cultos de la Madre Tierra, y todo porque en el socialismo se planifica la educación, la economía, la salud, las ciencias, la cultura, todo, para que todo favorezca sin favoritismos, in exclusiones a todos los seres humanos.

Y es que el socialismo es contrario a la altanería, groserías, arrogancia, racismo vulgar como el de los nazifascistas alemanes (también judíos israelitas carniceros o yanquis del Ku Klux Klan), guerras de rapiña y de reparto del Mundo; el capitalismo salvaje o imperialismo promueve la demagogia, el arribismo, el racismo, el chovinismo, el cinismo, la deshonestidad, las calumnias, las mentiras planificadas, las guerras militares de agresión, las guerras sicológicas, los bloqueos contra otros pueblos, la mezquindad, el burocratismo mezquino en perjuicio de los pueblos, la codicia sucia, el engaño vil y traidor, la emboscada sangrienta, la embriaguez, el parasitismo, la crueldad, supersticiones, miedos, la estupidez, y promueve inclusive actitudes de feudales o como dueños machistas de las mujeres y humillaciones a niños, ancianos y a toda la gente que consideran “débiles” por no ser blancos o capitalistas de casta como ellos.

Felicito a los presidentes de Bolivia, Evo Morales Aymara; de Venezuela, Hugo Chávez Frías; y de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, por promover el socialismo desde sus espacios políticos correspondientes, donde, es bien seguro, los pueblos les apoyarán estas iniciativas porque el socialismo es la salvación de los pueblos y de toda la Humanidad.

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Oren Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.
Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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