Servidor público y servidor partidario: ¿qué son y cómo deben ser?

Servidor público y servidor partidario: ¿qué son y cómo deben ser?

Pablo E. Barreto Pérez

*La Administración Pública en el Estado o gobierno central y en las Alcaldías, en el caso de Nicaragua, es ejercida por burócratas pagados con dinero del erario nacional, y se les da el nombre de servidores y servidoras públicos.

En Nicaragua hay leyes que indican que el Estado (gobierno central y Alcaldías) están al servicio de los pobladores en general, los cuales usan los recursos y medios del Estado para resolver sus problemas de orden urbanístico, comunitario, de pago de impuestos, gestiones en el orden productivo, de comercio, quehacer cultural, quehacer educativo, asuntos de salud, el abordaje de las ciencias, asuntos de mujeres, niños, jóvenes y ancianos y hasta las Fiestas Patronales.

Los ministros, funcionarios, Alcaldes, concejales, diputados, empleados y trabajadores en general, ubicados en el Estado, ¿están claros de que son servidores públicos?, pagados con el dinero recaudado mediante impuestos y tasas, convertidos en Presupuesto General de la Nación y Presupuesto Anual de las Alcaldías?

Tanto la Constitución Política del Estado como otras leyes relacionadas con la Administración Pública, indican que los funcionarios del gobierno están al servicio de los pobladores en general, para resolver sus asuntos, especialmente los que están relacionados con el Presupuesto Anual del gobierno y de las Alcaldías.

Además, en los casos del Presidente, Vicepresidente, Diputados, Alcaldes y Concejales, son electos por el voto directo de los pobladores, los cuales se agrupan en Partidos Políticos legalmente constituidos y por tanto forman parte de la maquinaria humana-técnica que hace funcionar al Estado en Nicaragua.

El hecho de ser electos por el voto popular, indica, por supuesto, que estos ciudadanos y ciudadanas electos representan los intereses de los pobladores del país y de los municipios.

Hasta el momento, sin embargo, desde 1990 hasta enero del 2007, el Estado o gobierno central ha servido, mayoritariamente, para ponerlo en función de que estos altos funcionarios gubernamentales se beneficien personalmente del poder, pues han saqueado, robado sin asco el dinero que debió usarse para salvar gente en los hospitales, o para fomentar el empleo y la educación, privatizaron casi todos los servicios fundamentales del Estado en beneficio de ellos mismos, de las empresas trasnacionales del imperialismo yanqui, organizaron fundaciones para trasegar el dinero del Estado a cuentas personales o de grupos, todo lo cual, provocó, por supuesto, situaciones calamitosas entre los pobladores, quienes esperaban ver resueltas sus aspiraciones de empleo pleno, buena salud, educación cada vez mejor, una elevada producción de medios de vida, desarrollo de la cultura, las ciencias, de las vías de comunicación, del transporte, el crecimiento de los ámbitos universitarios…

¡Qué va¡ Doña Violeta Barrios de Chamorro, Arnoldo Alemán Lacayo, Enrique Bolaños Geyer, ministros, oligarcas, banqueros, comerciantes grandotes, terratenientes-latifundistas, lacayos y vendepatrias, se dedicaron a lo que ya conocemos: destrucción general de lo que había dejado el gobierno revolucionario sandinista en cuanto a organización de Empresas del Estado, desbarataron, por ejemplo, el Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, cerraron empresas productivas gigantescas como la Lechería de Chiltepe; y especialmente Alemán Lacayo se dedicó al saqueo y él mismo y sus compinches o malandrines hasta se robaron el dinero donado por gobiernos extranjeros, destinado a los damnificados del Huracán “Mitch”, especialmente en Posoltega.

El Fondo Monetario Internacional, mientras tanto, apretó la cuerda en torno al pescuezo de los pobres, mandó a reducir las funciones de servicio del Estado, haciéndolo más pequeño, pero no dijeron esos elegantes y perfumados caballeros que ponían al Estado o gobiernos capitalistas de América Latina y del mundo, incluido Nicaragua, al servicio o en función de que elementos como los mencionados (1990-2006) usasen el poder político nacional del Estado para enriquecerse, saquear, usar poderosas influencias, y dejarnos a los ciudadanos y ciudadanas electores en el abandono, en el desempleo casi masivo, en el hambre, en la desnutrición, emprendieron quiebras fraudulentas de bancos estatales y privados, persiguieron a los productores en vez de estimularlos, mandaron a privatizar la salud, la educación, las telecomunicaciones, la energía eléctrica, intentaron privatizar el agua, vendieron al país a los mejores postores gringos, españoles, coreanos…

En vez de servir como mandan las leyes nacionales, se sirvieron a manos llenas del dinero del Estado, se autoprestaron dinero, tomaron del presupuesto nacional para irse a hoteles de lujo a grandes pachangas, o se mandaron a hacer cirugías plásticas para verse “más bonitos”.

Así han operado quienes ofrecieron “servir” a los pobladores. La maquinaria del Estado (gobierno central y Alcaldías) debe estar al servicio de los pobladores, especialmente de los más pobres.

A estos funcionarios de los gobiernos neoliberales odiosos, ya instalados en los cargos, se les subieron “los zumos”, se ubicaron “en las nubes”, trataron con desprecio a sus electores y población en general y me atrevo a sostener que incluso vieron a los ciudadanos humildes como ve el patrón medieval al mozo: con desprecio clasista, porque, en realidad, representaron siempre otros intereses diferentes a los de la población en general. Fue raro que estos burócratas, representantes del neoliberalismo o capitalismo salvaje, le resolvieran a los pobladores en tiempo y forma.

El Frente Sandinista de Liberación Nacional nació en la clandestinidad en 1961, con el fin de servir desinteresada y heroicamente a la Patria, para derrocar a la dictadura militar genocida somocista, criatura monstruosa creada por el gobierno criminal de Estados Unidos en 1927. Centenares de aquellos militantes sandinistas clandestinos, cayeron en combate o fueron asesinados, mientras estaban al servicio del Frente Sandinista y de la Patria, por la causa de la liberación nacional de los pueblos de América Latina.

Al Triunfar la Revolución Popular Sandinista en 1979, el Frente Sandinista se convirtió en partido legalmente constituido y como tal forma parte del Sistema de Partidos Políticos organizados, regidos por una Ley y registrados formalmente en el Consejo Supremo Electoral.
Los fines fundamentales de los partidos políticos es tomar el poder político nacional o municipal, para poner en función el arte de gobernar, o sea, el arte de ser servidor público, estar al servicio de los pobladores.

Los militantes, miembros y simpatizantes del FSLN, por ejemplo, están obligados a servir a su Partido para que éste conquiste el poder político y lo sostenga en beneficio de los pobladores, con los cuales debe trabajar de la mano, conducirlos por la senda de que sirviendo eficientemente y de forma desinteresada se puede lograr el desarrollo de la Comunidad y de los individuos a niveles personales y colectivos.

Digo lo anterior porque oigo discusiones y se me acercan ciudadanos y ciudadanas sandinistas a reclamar, “pues el partido nunca me toma en cuenta… los de abajo seguimos siendo escalera de los demás”.

Este argumento indica que hombres y mujeres sandinistas sienten que no se les reconoce una labor en pro de tomar el poder político y luego obtener un empleo digno, para beneficio de su familia.

Es hasta hoy, 2007, que el FSLN vuelve al poder en condiciones difíciles y a la vez en medio de expectativas muy grandes de quienes buscan desesperadamente un empleo, una casita digna, mejorar la salud y educación, lograr un transporte público transporte eficiente, etc.

En algunos momentos siento que algunos ciudadanos y ciudadanas sirven al FSLN esperanzados en lo que menciono.

Por mi parte, yo he servido voluntariamente al Frente Sandinista sin esperar nada a cambio, porque me siento obligado a hacerlo, pues soy sandinista y mi ideología es la Ideología o ideas que nos heredó Sandino, las cuales se funden con la necesidad de que la Humanidad se convierta en socialista en el futuro cercano.

El socialismo real, científico, representa la salvación de la Humanidad. El socialismo sustituye al capitalismo, y da inicio a la formación superior del Comunismo Científico, mediante el cual desaparecen completamente el Estado y todo tipo de explotación de unos hombres contra otros.

El socialismo representa vida, justicia, solidaridad, igualdad real, hermandad para la Humanidad. En cambio, el capitalismo salvaje es lo que nos pasó en estos 16 años de gobiernos neoliberales salvajes en Nicaragua, y para retratarlo por la brutalidad criminal que representa, sólo dirijamos la mirada hacia lo que hace el gobierno criminal de Estados Unidos actualmente en Irak, donde mantienen una agresión militar a varios miles de kilómetros de sus fronteras.

Managua, enero 2007.

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense. Teléfonos: 88466187,88418126 y 22703077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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