Estados Unidos amenaza la Paz en América del Sur

Foto Pablo E

Se han juntado dos Estados terroristas y dos presidentes terroristas
Estados Unidos amenaza la Paz en América del Sur
*¿El gobierno genocida yanqui pretende seguir ensangrentando nuestras tierras latinoamericanas con más agresiones militares?
*¿Están desesperados porque la mayoría de gobiernos de América Latina hoy se parecen a sus pueblos?

Pablo E. Barreto Pérez

Dos Estados y dos presidentes impulsores de políticas terroristas estatales, se han juntado, están ya mancornados mediante supuestos acuerdos militares, para instalar siete nuevas bases militares en territorio colombiano, lo cual presagia como siempre, provocaciones y agresiones militares y espionaje descarado a países vecinos, persecusión de opositores al régimen terrorista de Bogotá, y dejémonos de hipocresías y cinismo disimulado, también emprender una matanza organizada de los miembros de la guerrilla colombiana.
Toda esta trama siniestra, de anuncios de muerte o matanzas de seres humanos en América del Sur, la justifican sus cínicos impulsores de los gobiernos norteamericano y colombiano, en supuesto combate al narcotráfico y terrorismo, lo cual constituye uno de los peores engaños al mundo, pues precisamente el Estado de Colombia, algunos jefes militares colombianos, el propio presidente vendido al imperialismo yanqui, Álvaro Uribe y su grupo político de extrema derecha, han sido acusados en reiteradas ocasiones de estar involucrados en actividades de narcotráfico; mientras tanto el presidente Barack Obama representa al Estado que más consume drogas mediante narcotráfico y su accionar terrorista contra el mundo entero no se detiene, y lo prueban, sin necesidad de recurrir a ninguna investigación oficial, la continuidad de matanzas de seres humanos y robos en Irak, en Afganistán y Pakistán, el embargo o bloqueo a Cuba, las prisiones y torturas de Guantánamo y ahora las instalaciones de otros tres bases militares en Colombia.
Eso es el presidente Obama: terrorista de Estado, siguiendo los pasos de su antecesor George Walker Bush, unos de los peores criminales y genocidas que ha estado ocupando la silla presidencial en la Casa Blanca.
A pesar de que el gobierno genocida de Estados Unidos, “enemigo de la Humanidad”, según el Himno del Frente Sandinista de Liberación Nacional, ya se vio obligado a desmantelar algunas bases militares en el Mundo, según informes especializados todavía tiene 865 bases militares regadas en todo el Planeta, con cerca de 200,000 hombres o efectivos militares, más todo el colosal arsenal atómico con que inclusive podrían exterminar a la Humanidad entera, más centenares de Barcos Portaviones, Submarinos con armas atómicas de mediano y largo alcance, “aviones y helicópteros letales”, como les llaman ellos mismos, “aviones invisibles a radares”, capaces de volar por meses sin parar, porque se abastecen de combustible en el aire o porque ese combustible no se les acaba; más armas terrestres y de infantería también de exterminio masivo…así es la paz y la seguridad que nos ofrecen a la Humanidad don Barack Obama, el Pentágono (Ministerio de Defensa) y todos los alrededor de 20 organismos de inteligencia criminal, encabezados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), seguramente presentes en esta operación de intimidación militar de nuevas bases de operaciones militares en Colombia.
Estos agresores militares del gobierno genocida de Estados Unidos siguen pensando que los pobladores de las naciones latinoamericanos somos dundos, tontos, idiotas, y que ellos son “superestrellas” o la “iluminación” del Universo, pues instalan bases militares en el corazón de América del Sur y nos mandan a decir a todos que son “pacíficas”, “para combatir el narcotráfico y el terrorismo”.
El terrorismo estatal lo promueve, en primer lugar Estados Unidos desde hace casi 200 años; y en segundo lugar, en este caso, lo protagoniza el régimen criminal y genocida colombiano, pues allí se realiza una matanza de seres humanos desde hace varias décadas, como ocurría en Nicaragua desde 1934 hasta 1979 con la dictadura somocista, cuya Guardia Nacional era el ejército de intervención permanente de Estados Unidos.
Lo mismo ocurría hasta hace poco tiempo en Venezuela, en Chile, en Argentina, en Brasil, en Ecuador, en Bolivia, en Paraguay, en El Salvador, y me imagino el gobierno criminal yanqui analiza que su antiguo “patio trasero” se le ha escapado, y que a lo mejor lo recupera sembrando una guerra sucia o al menos inestabilidad en América del Sur, donde la mayoría de gobiernos son ahora defensores de la Soberanía Nacional, están con sus pueblos que antes fueron oprimidos y no con los antiguos verdugos norteamericanos.
No vayamos lejos para advertir el peligro de lo que han significado y significan estas bases militares yanquis en América Latina y el Mundo, pues los militares gorilas hondureños utilizaron precisamente la Base Militar en Palmerola (ubicada en la orilla del Golfo Chorotega o de Fonseca) y sus equipos volantes y de guerra, para expulsar en forma vulgar del país al presidente legítimo de Honduras, Manuel Zelaya Rosales.
Está reciente también el golpe militar en Venezuela, mediante el cual secuestraron al presidente Hugo Chávez Frías, con la complicidad plena y participación de Estados Unidos y los oligarcas locales. Chávez Frías fue rescatado por el pueblo que se lanzó a las calles a exigir el retorno de su presidente, y por militares patriotas, de no haber sido así, en estos momentos estaría instalada una nueva tiranía terrorista en Venezuela, al mejor estilo de la que impusieron la CIA, el Pentágono yanqui y Richard Nixon en Chile, con el sanguinario Pinochet a la cabeza.
No nos llamemos a engaños, hermanos latinoamericanos. Los gobernantes yanquis genocidas siguen siendo los mismos traidores y agresores de siempre. Con las bases buscan desesperadamente cómo crear conflictos regionales, aprovechándose de los militares gorilas de Colombia y de un Álvaro Uribe vendido y descarado.
¡Ah¡, pero en cuanto el presidente Chávez Frías denunció estos planes de posible desestabilización en América del Sur por la presencia de las bases militares gringas en territorio colombiano, cuyo gobierno traiciona de ese modo al pueblo de Colombia y a todos los pueblos suramericanos, entonces es Hugo Chávez Frías el guerrerista, es quien promueve la guerra, según la propaganda sucia, de guerra sicológica de ambos gobiernos agresores, publicada, además, en sus medios informativos privados derechistas, los cuales también forman parte de la estrategia de guerra expansionista o de conquista de Estados Unidos por el mundo, en contra de los intereses de la Humanidad.
Es harto conocido que el gobierno gringo, criminal y genocida, tiene bases militares en todo el Mundo, adonde ha llegado a robarse un territorio allí ha colocado una base militar, o donde encuentran gobernantes que se venden y se rinden, como en Colombia y hasta el 2008 en El Salvador, por ejemplo, allí colocan sus garras militares de verdugos que ya muy pocos soportan, porque sólo males horribles le han causado a la Humanidad.
Sólo cito, como parte de esos males horribles, que algunos especialistas en la historia de agresiones militares de Estados Unidos, dicen que, precisamente, han desatado no menos de 250 invasiones militares, mediante las cuales mataron a alrededor de 23 millones de seres humanos, incluyendo las agresiones militares a Nicaragua, donde, además, impusieron a sangre y fuego a la dictadura militar somocista, cuya Guardia Nacional mató a 50,000 nicaragüenses.
En esas invasiones militares asesinan, roban recursos naturales, y también han sido especialistas en robarse territorios ajenos, como los casi cuatro millones de kilómetros cuadrados robados a México; se apropiaron de Alaska, de Hawai, ubicado a varios miles de kilómetros de sus fronteras; le clavaron sus garras tempranamente a la Cuba de José Martí y se quedaron fincados en Puerto Rico.
Eso es parte del Historial negro, siniestro, brutal de Estados Unidos, y aún así quieren que los elogien y que los latinoamericanos los aplaudamos por instalar otras tres bases militares en Colombia.
Yo no les creo absolutamente nada, mucho menos a don Obama, quien ofreció cambios en políticas internacionales norteamericanas, pero en realidad se confirma que es sólo un prisionero del sistema imperialista o capitalismo salvaje, pues ha confirmado las anteriores políticas agresivas y terroristas de Bush, mientras, no entiendo por qué motivos razonables, le entregarán en diciembre el Premio Nobel de la Paz.
Los pueblos latinoamericanos deben unirse contra estas nuevas pretensiones guerreristas yanquis en América Latina. No podemos permitir que estas bestias rubias, anglosajonas, sigan ensangrentando nuestras tierras sagradas en América Latina. Ya es suficiente el sacrificio que hemos pagado por la voracidad desmedida de antiguos imperios coloniales como el español y ahora este imperio capitalista salvaje de Estados Unidos ya en plena decadencia, dichosamente, porque igual que los romanos genocidas, deberá desaparecer de la faz de la Madre Tierra, por la Paz y armonía de la Humanidad.

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

Anuncios

Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.