Mataban hambre(en 2003) con nancites en “Puerto Momotombo”

Foto Pablo E

Matan hambre con nancites en “Puerto Momotombo”

Pablo Emilio Barreto P.

*Van con candiles y desafían a serpientes venenosas y “chichicastes” alérgicos

*Allí, al pie del Volcán Momotombo, hubo puertos y estaciones del Ferrocarril

*Allí estuvo “León Viejo”, “la Pompeya de América”, enterrado por erupciones y terremotos ocasionados por el Volcán Momotombo

*Allí decapitaron al colonizador Francisco Hernández de Córdoba, asesinaron al Obispo Valdivieso y descuartizaron con perros a numerosos caciques nuestros

(Este artículo fue escrito en julio de 2003, cuando ya se registraban, nuevamente, las romerías de pobladores humildes del poblado hacia la cumbre del Volcán Momotombo)

En los meses de julio y agosto se produce una romería humana del hambre campesina a los nancitales de las faldas empinadísimas del Volcán Momotombo, situado al Noroeste del legendario Lago Xolotlán o de Managua, en su orilla, en su costa, donde fue también la célebre ciudad colonial de León Viejo.
Van en busca de nancites, una fruta amarilla cuando está madura, chiquita, dulce, la cual es apetecida por animales silvestres y seres humanos. En la romería nocturna y diurna, se ven hombres, mujeres, niños y ancianos. Unos, la mayoría, van en busca de los nancites por hambre, y otros, recogen estas frutas para venderla en La Paz Centro y León, con el fin de reunir un poco de dinero, y con esa plata comprarse un poquito de comida, el jabón para lavar la ropa, y a lo mejor da para comprar unos cuadernos a los niños.

Antes de continuar, les voy a contar un poco de Historia Colonial y Nacional relacionada con este sitio perteneciente al Departamento de León, en los límites del Departamento de Managua.

En este sitio se construyó, hace más de un siglo, el Muelle o Puerto Momotombo, en el cual atracaban decenas de barcos de vapor, de velas y lanchas empujadas con remos, embarcaciones que al mismo tiempo circulaban hacia otros puertos ubicados en el Malecón de Managua, en San Francisco del Carnicero (hoy San Francisco Libre), en Mateare y en las haciendas ganaderas del Norte del Lago de Managua, especialmente en la orilla del Río Viejo, donde uno de los hacendados era el traidor y vendepatria Emiliano Chamorro Vargas.

Algunos historiadores aseguran que los colonizadores españoles, encabezados por el desalmado asesino Pedrarias Dávila, construyeron allí un puerto, mediante el cual bajaban carga y pasajeros, conducidos desde el Lago Cocibolca y atravesando el Paso de Panaloya, el Charco de Tisma, el Río Tipitapa y la Bocana de Tipitapa.
Los españoles colonizadores genocidas llegaron a Granada y Managua, en 1528, encabezados por Francisco Hernández de Córdoba. Fundaron Granada primero, y luego se lanzaron a clavar también sus garras feroces en el Lago Xolotlán o de Managua.
Hernández de Córdoba, después de perseguir a los pobladores indígenas Chorotegas e Imabites (nuestros abuelos), ubicados en toda la costa del Lago de Managua, desde Tipitapa, Managua, Mateare hasta llegar a Momotombo, luego de estudiar un sitio adecuado, decidió fundar León (llamado en la Historia “León Viejo”) al frente del Volcán Momotombo, en la orilla Suroeste del Lago Xolotlán o de Managua, donde también construyeron un Muelle, y donde hoy existe, desde hace más de 50 años, el poblado o comarca de Momotombo.

Enfrente, allí mismo, a menos de dos kilómetros al Noreste, dentro del Lago, está la Isla Momotombito, donde vivían nuestros abuelos Imabites.“León Viejo” se convirtió en la “Pompeya” de América, pues en 1610 esta Ciudad Colonial y Provincial del Imperio Español, fue sacudida y virtualmente sepultada por una nueva y violentísima erupción del Volcán Momotombo y por varios Terremotos, originados en las entrañas ardientes de este coloso volcánico.

Las autoridades coloniales tomaron la decisión de trasladar “León Viejo” a León actual, específicamente a un sitio entonces conocido como “La Loma del Conejo”, entre el Barrio El Calvario y el antiguo asiento indígena de Subtiaba.

“León Viejo” quedó abandonado, y con el paso del tiempo, sus construcciones coloniales fueron totalmente sepultadas por la erosión, las corrientes pluviales, pastizales y bosques.

Cuando se construyeron allí el Puerto nuevo (no se conoce fecha exacta) y la Estación-Terminal del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, en los gobiernos conservadores y liberales nunca hubo conciencia de que allí había sido “León Viejo”.

Además del Puerto y Estación del Ferrocarril, el presidente José Santos Zelaya López se construyó allí, frente al Puerto o Muelle, una casona de pura madera de cortés, sacada de los boques nutridos que entonces rodeaban de verde vida al Lago Xolotlán o de Managua. Esa casona la terminaron de destruir hace poco tiempo.

Fue Zelaya López quien precisamente le dio respaldo extraordinario al servicio de navegación comercial y de pasajeros al Lago de Managua. También mandó a construir las líneas del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua entre La Paz Centro y Managua, para que la transportación fuese más rápida hacia Managua, Masaya, Granada, Diriamba, y hasta Rivas.

Debido a la existencia del Puerto Momotombo, desde hacía unos 10 años antes que asumiera la Presidencia de Nicaragua el general liberal José Santos Zelaya López, en 1893, ya existía en Momotombo una Estación Terminal del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, cuya construcción, instalación y funcionamiento la comenzó el presidente conservador Pedro Joaquín Chamorro.
No existía el Ferrocarril hasta Managua. Los trenes llegaban a Momotombo, después de pasar por el poblado de La Paz Centro. En este sitio se descargaban mercaderías y pasajeros, y se trasladaban a los barcos y lanchas, en los cuales llegaban al Puerto de Managua.

A la orilla del “ronco y sonoro” Momotombo se asienta desde hace unas . décadas, el poblado de “Momotombo”, en la mera orilla en que estuvo ubicado el Puerto del mismo nombre, donde se embarcaba el glorioso panida Rubén Darío cuando viajaba entre León actual y Managua.

El 80 por ciento de los pobladores de Momotombo son pobres, en extrema pobreza, especialmente desde que arribaron los gobiernos neoliberales saqueadores de doña Violeta Barrios de Chamorro Arnoldo Alemán Lacayo.
Al no contar con empleo de ningún tipo, estos pobladores se dedican fundamentalmente a cuatro actividades: pesca en el Lago de Managua y en la misteriosa Laguna de Monte Galán; pique de leña en el Cerro Montoso y en el Volcán Las Pilas-El Hoyo, búsqueda de garrobitos en los bosquecitos de los cerros mencionados y en estos meses de julio y agosto a la recogida de nancites maduros en las empinadas y peligrosas faldas del Volcán Momotombo, especialmente por los lados Sur, Oeste y Este, donde abundan las cascabeles y la llamada “mano de piedra”, ambas víboras muy venenosas.

Es común en estos días de julio a agosto ver a hombres, mujeres y niños subiendo las faldas del célebre Volcán Momotombo cuando son las tres, cuatro, cinco y seis de la tarde.
En sus manos llevan panas, bidones, sacos o costales, más los candiles, los cuales, ya encendidos, parecen un “achonerío” moviéndose de noche entre los árboles allá en las alturas peligrosas del Momotombo.
Alumbrándose con esos candiles, sorteando numerosos peligros, se ubican bajo los árboles de nancites y recogen las frutas de los nancites, las cuales caen sobre una arena volcánica movediza y en paredones de zanjones o colchones de piedras también volcánicas, erizas, negras, producto de los vómitos de magma del Momotombo, de erupciones antiguas y recientes.

Debajo de los árboles de nancite y en sus alrededores asimismo abundan unos matones llamados “chichicastes”, cuyas hojas y tallos tienen unas especies de “clavos” con aguijones, que se clavan en la piel y producen ardores alérgicos terribles.

Abundan también las zarzas con espinas cortantes; zumban los zancudos y otros mosquitos desesperantes. Estos visitantes humanos en las faldas del Momotombo se mueven en grupos, se cruzan entre ellos bajo un mismo árbol, recogen nancites imprimiendo prisa a sus movimientos de pies y manos, y en algunos momentos resbalan, se tambalean sobre una piedra grande o en el borde de un zanjón profundo.

Cuando es media noche, les aprieta el hambre y la sed. Quienes no llevaron agua en galones deben aguantar sed. El hambre se “mata” comiendo nancites, y hojas de quelites y jocotes monteros.

A algunos grupos familiares u hombres solitarios se les acaba el kerosín del candil, o las baterías de la linterna, y entonces detienen la recogida de nancites y esperan el alba o el amanecer.

En la mañanita vienen bajando, agobiados y desvelados, después de sortear mil peligros y la sed de toda la noche.

Según Eduardo Gutiérrez Ortega y Felipe Herrera Martínez, recogedores de nancites, esta fruta es utilizada para saciar el hambre de los desempleados en estos dos meses y lo que sobra lo llevan a vender a la pequeña ciudad de La Paz Centro, a cuya Alcaldía pertenece el Pueblo de Momotombo.

“En el resto de meses, repetimos la misma historia: andar buscando los pescados, los garrobos, las palomitas y las hojas comibles del campo, para saciar el hambre, porque aquí no hay empleo desde 1990”, asegura por su lado José Pérez Maltez, quien va y viene al Momotombo.

Los nancites son de distintos tamaños, amargos y dulces, según pude comprobar al subir en 1999 a las faldas del Momotombo, cuando al mismo tiempo anduve recorriendo la misteriosa Laguna de Monte Galán, ubicada en una oquedad profunda entre el Momotombo y el Cerro Montoso, el cual permanece siempre verdecito a pesar de la leña que le sacan.

Esos nancites son parecidos a los existentes en el colchón de “Piedra Quemada” del Volcán Masaya. En ambos casos nacieron allí de manera “natural” porque los pájaros se comen la fruta, cuyas semillas riegan hacia distintos sectores cuando las defecan.

Claro, en el caso del Volcán Momotombo, los nancitales están en un sitio más alto que en el Volcán Masaya. Están “falda arriba”, muy por encima de donde están los Pozos Geotérmicos que suministran energía al sistema interconectado nacional.

Decidí escribir sobre este acontecimento socioeconómico de Momotombo, porque este sitio, como vemos, está repleto de Historia Colonial y Nacional.

En este sitio, frente al Volcán Momotombo, se registraron otros grandes crímenes de los desalmados colonizadores españoles. En la Plaza de León Viejo fue decapitado en público el conquistador Francisco Hernández de Córdoba, por órdenes directas del implacable criminal Pedrarias Dávila, quien personalmente ejecutaba esos crímenes o ponía a otros a realizarlos en presencia de él en el sitio.

Tanto Pedrarias Dávila como sus sucesores ejecutaron otros asesinatos famosos, allí en León Viejo, como el del Obispo Fray Antonio Valdivieso.
Además, en este sitio, por órdenes de Pedrarias Dávila y otros genocidas españoles, descuartizaron y mataron con perros entrenados a numerosos Jefes Indígenas o Caciques, lo cual era una forma “extra” de asesinar a nuestros abuelos indígenas. Aquí en León Viejo exterminaron al grupo de los Indígenas Imabites, quienes formaban parte de las poblaciones originarias asentadas en la orilla del Lago Xolotlán desde Tipitapa, Managua, Mateare, hasta León Viejo (frente al Momotombo y en la Isla de Momotombito).

En 1967 mediante una investigación arqueológica, la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) descubrió las Ruinas de León Viejo. Desde entonces, el Poblado de Puerto Momotombo es visitado frecuentemente por turistas nacionales y extranjeros, pero su población sigue sumida en la pobreza.
Momotombo requiere de fuentes de empleo permanente para superar la crisis económica que obliga a numerosas familias a recurrir a la recogida de nancites en los meses de cosecha: julio y agosto, por ejemplo..

El sitio arqueológico es adiministrado por el Instituto Nicaragüense de Cultura y por INTURISMO, cuyos guías le dan atención esmerada a los visitantes.

Este sitio siempre me ha atraído la atención por lo que he mencionado o contado, y debido a que aquí vivió Patricio Argüello Rayan, uno los mártires de la Revolución Popular Sandinista.
La familia de Patricio Argüello Rayan fue perseguida por la dictadura somocista genocida por medio de uno de sus “jueces de mesta” u orejas asesinos de la oficina de Seguridad somocista (OSN).

Inclusive, a la Planta Eléctrica Geotérmica se le puso el nombre de Patricio Argüello Rayan en la década del 80. En cuanto subió doña Violeta Barrios viuda de Chamorro a la presidencia, le mandaron a quitar el nombre y arrancaron la foto de Argüello Rayan, cuyos restos están sepultados allí en el Cementerio de Momotombo.

Mi admiración por ese pueblo luchador llamado Puerto Momotombo, y especialmente mis respetos por la familia de Patricio Argüello Rayan.

Managua, julio del 2003.

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.
Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua, Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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