¡Váyase filibustero y nazifascista despreciable¡

Foto Pablo E

¡Oiga, don Roberto Callahan¡
¡Váyase filibustero y nazifascista despreciable¡

Pablo Emilio Barreto Pérez

Me sumo sin vacilaciones al clamor nacional de quienes exigen y exigimos la salida de Nicaragua del Embajador yanqui en Managua, Roberto Callahan, quien de diplomático no parece no parece tener nada en su accionar, y pareciera, al revés, un cínico y violentísimo filibustero nazifascista entrometido en asuntos políticos, económicos y sociales internos de Nicaragua, cuyos habitantes y autoridades legalmente constituidas debemos resolver por nuestra cuenta desde que tuvimos el valor, el coraje, la entereza y la dignidad nacional de expulsar para siempre, a punta de balazos, a la tiranía somocista genocida, la cual formó parte de la plaga de dictaduras, precisamente impuestas por Estados Unidos en América Latina desde 1914.
Formo parte de la inmensa mayoría de nicaragüenses con dignidad patriótica, orgullo nacional, de quienes no vendemos la Patria, ni nos rendimos ante las insolencias de estos bárbaros y terroristas anglosajones yanquis de siempre, ogros despreciables, acostumbrados a andarse entrometiendo descaradamente en asuntos políticos, económicos y sociales internos en América Latina, lo cual pretenden seguir haciendo con impunidad y desprecio absoluto y cínico al Derecho Internacional Público, el cual sólo invocan cuando a ellos, los gringos, les conviene, por ejemplo para seguir agrediendo a Cuba mediante el Bloqueo, o para ir a matar gente en Irak, en Afganistán y Pakistán, o proceden a instalar bases militares en Colombia, para continuar agrediendo a nuestras naciones latinoamericanas y al mundo entero.
El gobierno criminal o genocida de Estados Unidos ha sido nuestro vecino violento, peligroso. Según especialistas e historiadores de las invasiones militares de Estados Unidos por el mundo entero, este gobierno entrometido, cínico y criminal, ha ejecutado más de 250 agresiones militares, mediante las cuales han matado al menos a 23 millones de seres humanos, sin incluir los 100,000 asesinados actualmente en Irak entre marzo del 2003 y octubre del 2009.
Sí, más de 250 agresiones militares, parte de las cuales las ha sufrido Nicaragua desde 1856; después en 1909, 1912, 1926-1933, y luego de 1934 cuando impusieron la dictadura militar somocista hasta que esta fue derrocada mediante las armas en julio de 1979.
Luego nos volvieron a agredir militar, económica, política y propagandísticamente en la década del 80. Y continuaron entrometiéndose en nuestros asuntos internos, especialmente cuando se efectuaban las campañas electorales nacionales y municipales en el país.
Nosotros los nicaragüenses, los latinoamericanos, africanos y asiáticos, jamás hemos ido a agredir a nadie en territorio norteamericano. Tampoco nos hemos entrometido nunca en sus asuntos electorales, ni en resoluciones de Cortes de Justicia, ni en accionar de gobernaturas estatales de Estados Unidos, pero los gobernantes yanquis, ellos sí, se han creído “predestinados”, de “raza superior”, de “manda más”, de “policías internacionales”, sin que nadie se los haya pedido; se han erigido ante sí y de por sí en garroteadores, en invasores, en despojadores de tierras ajenas (robo a México de la mitad de su territorio, por ejemplo), en implacables ladrones de nuestros recursos naturales, en usurpadores de nuestros países por larguísimo tiempo (como en Bolivia, Nicaragua, Cuba, Haití, Dominicana, El Salvador, Colombia, Chile, Argentina, Paraguay, etc.), y para colmo de cinismo y actuar de verdugos despreciables, piensan que debemos seguirles aguantando sus intromisiones políticas descaradas a favor de sus vendidos, sí sus vendepatrias locales, sus peleles, sus arrastrados, que en el pasado se prestaron para que nuestros países fuesen humillados por 50 y más años.
Señor Callahan: En Nicaragua ya no dominan los traidores y vendepatria como Adolfo Díaz Resinos, Emiliano Chamorro Vargas, José María “Chema” Moncada Tapia, los Somoza y su guardia somocista genocida; tampoco dominan ahora los gobiernos neoliberales vendidos de 1990 al 2006.
Ya no somos traspatio del gobierno criminal de Estados Unidos, señor filibustero nazifascista yanqui Callahan, pues una parte de los nicaragüenses aprendimos a ser dignos, patriotas de una sola cara, defensores de la Soberanía Nacional, desde que Benjamín Zeledón Rodríguez y el General Sandino, con un puñado de patriotas, tomaron las armas en la mano precisamente para decirles a los entrometidos que en Nicaragua hay hombres y mujeres patriotas que no se venden ni se rinden.
Escribí hace poco tiempo que en América Latina hay un nuevo poder político colectivo patriótico, antioligárquico, antivendepatrias, antiimperialista, antiyanqui, agrupado en la misma OEA, en el ALBA, en UNASUR, en el Grupo de Río y en el mismo SICA centroamericano, que ya no adimite que le estén dando órdenes estos procónsules yanquis descarados, que piensan, seguramente, están todavía en la época de las tiranías genocidas a su servicio como la somocista en Nicaragua, la batistiana en Cuba, la de Papa Doc en Haití, la de “Mi general Hernández” en El Salvador, la de Trujillo en Dominicana, la de Pérez Jiménez en Venezuela, la de Rojas Pinilla en Colombia, la de Pinochet en Chile, la de Videla en Argentina, la de Hugo Banzer en Bolivia…
Ya no somos patio trasero del gobierno genocida de Estados Unidos, señor Callahan. Tenga en cuenta que exigimos respeto. Somos amigos de todas las naciones y gobiernos del mundo, incluyendo del pueblo estadounidense, pero ya no admitimos que nos vengan a dar órdenes, mucho menos de gente como usted aliado de vendepatrias sucios, cínicos y descarados como los integrantes de partidos derechistas locales y sus organizaciones civiles perversas.
Las resoluciones judiciales, los asuntos electorales nacionales y municipales son del resorte exclusivo de Nicaragua. No tienen por qué entrometerse ni Estados Unidos, ni la Unión Europea, ni nadie, y no se les olvide: nosotros no hemos ido nunca, nunca de verdad, revisen su propia historia, a agredir a países europeos, ni a Estados Unidos.
Conclusión: ¡Váyase don Callahan¡ Usted ya fracasó aquí por entrometido, por andar echándose discursos en contra de un gobierno que no es el suyo. Aquí está en Nicaragua, no en Estados Unidos. Si quiere andar de entrometido, pídale a su jefe, el presidente Barack Obama que lo nombre Embajador en Israel, en Papúa o en Colombia, tal vez allí le permiten andar entrometiéndose en asuntos internos.

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.
Residente en la Colonia del periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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