Carlos Martínez Rivas: ¿Se publicó su antología poética?

Managua, 12 de diciembre del 2008.

Compañera Rosario Murillo Zambrana, Directora de Comunicación y Ciudadanía.
Compañero Luis Morales Alonso, Director del Instituto Nicaragüense de Cultura.

Asunto: Carlos Martínez Rivas

Les remito saludos fraternales y cordiales hasta sus despachos respectivos, ubicados en Managua.

Me parece una medida gubernamental sana, saludable, el hecho de haber detenido la publicación del prólogo “Horno al rojo vivo” en la supuesta Antología del poeta Carlos Martínez Rivas, gloria nacional de la Cultura nicaragüense, de la Literatura de Nicaragua en particular y ya considerado, inclusive, uno de los grandes de la Literatura centroamericana.

Supongo que es versión verídica de “Horno al rojo vivo”, la publicada por El Nuevo Diario, cuyos dirigentes se han puesto, de forma totalmente desvergonzada al servicio de la oligarquía vendepatria local y por tanto mantienen la cerviz doblada ante el gobierno criminal de Estados Unidos y sus “zorros del mismo piñal”, algunos europeos que todavía se creen colonizadores.

Si esa versión es verídica, entonces querrá decir que el doctor Sergio Ramírez Mercado fabricó una ficción literaria mezclada con calculada vulgaridad, pues en vez de elogios al gran Carlos Martínez Rivas por su obra poética, pareciera que el exvicepresidente de Nicaragua quiere dejar plasmada su animadversión odiosa hacia el bardo nicaragüense, pues se dedica a describir la casa como una cueva llena de orines estancados, de materia fecal acumulada y de alcohol rociado por el piso, repleta de migajas alimenticias regadas por la casa en supuesto abandono, y que de paso ni los muebles eran adecuados para que Martínez Rivas escribiera.

Muy poco o nada dice Ramírez Mercado en “Horno al rojo vivo” de la obra poética encumbrada de Martínez Rivas, que supuestamente estaría destinada a divulgar, precisamente, la producción literaria de este poeta nicaragüense en Europa y particularmente en España.
Me parece poco ético, injusto inclusive, vulgar además, que un hombre tan celebrado como Sergio Ramírez Mercado haga este tipo de prólogo a una obra Antológica de Martínez Rivas; este preludio o introducción más bien pareciera estar destinado a que los lectores europeos y de otras latitudes, se burlen del poeta y de paso, por esta forma de describirlo, se demerite su obra poética grandiosa, tan grandiosa que muchos consideramos anda cerca de Rubén Darío por sus excelentes calidades de vuelo poético y literario, lo cual al mismo tiempo le da más gloria a la Nicaragua de Rubén Darío y del General Sandino.
Respaldo la medida justa tomada por el gobierno, por cuanto es el Estado el guardador de la obra poética y literaria de Carlos Martínez Rivas. Soy de la opinión de que efectivamente ese preámbulo debe ser elaborado por Pablo Centeno Gómez u otro de los autores literarios nacionales, que hablen abundantemente de esa obra poética de Martínez Rivas, y que orienten a adultos ilustrados, a estudiantes de secundaria y universitarios, a maestros, a intelectuales y también a nicaragüenses no ilustrados, sobre cómo leer a Martínez Rivas, dónde encontrar su abundante producción literaria.
Les propongo, además, que la Casa de Altamira, donde vivió Carlos Martínez Rivas, sea convertida en museo, para poner allí toda su obra literaria, para que sus admiradores podamos honrar su memoria y aprender de él todo lo que nos dejó legado através del gobierno, y llegaríamos a esa vivienda, ya convertida en museo, no a detenernos o introducirnos en una supuesta cueva o en los olores a orines, o en la fetidez a alcohol denigratoria de que habla el doctor Sergio Ramírez Mercado.

Carlos Martínez Rivas es nuestra Gloria Nacional. Carlos Martínez Rivas es parte esencial de nuestra Cultura ancestral y moderna, es parte luminosa de nuestra historia y de luchas gloriosas, es parte de nuestra Literatura comprometida con el progreso científico y solidaridad humana, es parte de nuestra Soberanía Nacional, es parte del nutrido grupo de poetas, literatos e intelectuales honestos que le dan vigor y cielo brillante a la Patria Azul y Blanca. Por tanto, debemos protegerlo, a Martínez Rivas, como se protege al resto de nuestra Independencia Cultural.

Esa casa de Altamira se puede comprar o declararla de utilidad pública, para convertirla en el Museo Carlos Martínez Rivas. Además, me parece que se debe hacer un esfuerzo por divulgar aquí mismo, en Nicaragua, esa obra poética titánica de Carlos Martínez Rivas.

Servidor y amigo sandinista,

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.
Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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