Capa de Ozono debilitado: agujero creció en 2000 a 29. 78 millones de kilómetros cuadrados sobre la Antártida y América

Foto Pablo E

Agujero del Ozono debilitado creció en 2000 a 29. 78 millones de kilómetros cuadrados sobre la Antártida y América

Pablo Emilio Barreto P.

! Qué terrible dilema para los latinoamericanos! Los siete países más industrializados, donde reinan el imperialismo o monopolios capitalistas del Planeta Tierra, son los principales causantes del deterioro de la minúscula pero vital capa de Ozono.

El Agujero colosal en la capa de Ozono debilitada, creció a 29.78 millones de kilómetros cuadrados, en el año 2000, según artículos científicos, ubicados en Internet, atribuidos a los científicos Mario Molina, mexicano-estadounidense y su colega norteamericano Sherwood Rowland, ambos con un Premio Nobel; al Instituto Max Planck, de Alemania; a la Organización Meteorológica Mundial y a la NASA, agencia espacial del gobierno de Estados Unidos.

De acuerdo con estos artículos científicos, el agujero o capa de ozono debilitado, disminuyó a 28 millones de kilómetros cuadrados en 2003, debido a las medidas de reducción de “gases de efecto invernadero” que se han venido poniendo en práctica desde la firma del Convenio de Viena, en 1985; la firma del Protocolo de Montral, en 1987; por las exigencias de la Comunidad Económica Europea, en 1989, de que se prohibiera totalmente por una década el uso
Indiscriminado de aerosoles, clorofluorocarbonos y óxidos de nitrógeno de los fertilizantes, porque al usarlos en fábricas o industrias de gran escala, estos gases ascienden o suben a la atmósfera y se descomponen por la acción de la luz solar, y provocan la virtual desaparición de esta delgadísima capa de ozono, ubicada entre los 20 y 40 kilómetros por encima de la superficie de nuestra Madre Tierra.

Supuestamente, influyeron para esta disminución del tamaño del agujero negro, o hueco enorme en la capa de ozono, el lanzamiento de un satélite especializado por parte de Estados Unidos, en 1991, ubicado a 600 kilómetros por encima de la Madre Tierra, con la finalidad de estudiar el fenómeno desde esa altura, medirlo cuidadosamente, e ir dando las recomendaciones científicas correspondientes.

Se presume que asimismo influyeron en esa supuesta mejoría el hecho de que hubo enmiendas al Tratado de Montreal, en la misma Capital de Canadá en 1992 y en Beijin, en 1999.

Es ya muy conocido por el mundo entero de que este fenómeno meteorológico del agujero gigantesco en la capa de ozono debilitad, fue descubierto en 1970.

Desde entonces, se dijo que se desarrollaba por encima de la Antártida (14 millones de kilómetros cuadrados) y gran parte de Argentina, el país latinoamericano del extremo Sur del Continente Americano.

En 1970 se afirma que este agujero del Ozono tenía nueve millones de kilómetros cuadrados, aproximadamente.
Poco tiempo después, se dijo que se ensanchaba hacia los cielos o atmósferas otros territorios latinoamericanos y marinos en los Océanos Pacífico y Atlántico.

Según los científicos e instituciones científicas mencionadas arriba, estos gases de efecto invernadero, usados mayoritariamente por los países capitalistas más industrializados, ascienden o suben a capas superiores de la atmósfera, dañan esa capa de ozono, y se quedan “pegados” por décadas en la atmósfera, como ocurre con los plaguicidas o venenos con efectos residuales, los cuales se pegan en el suelo, en los árboles, en los matorrales y en la hierbas y allí permanecen matando la vida por decenas de años.

Quise escribir este artículo para llamar la atención sobre este asunto porque los convenios, protocolos y tratados mencionados entre representantes de naciones capitalistas poderosas y ante organismos internacionales como las Naciones Unidas, especialmente el PNUD, especialmente el Protocolo de Montreal, de 1987, indican que al 2010 estos gases de efecto invernadero debieron estar virtualmente eliminados.

Sin embargo, ya en los nuevos Protocolos y Enmiendas al Protocolo de Montreal, ya se habla de que estos gases de efecto invernadero podrían quedar “reducidos” a “cero” en el año 2030, 2040 y al 2050.
En otras palabras, como son los capitalistas poderosos y salvajes, son los representantes de las empresas trasnacionales, destructoras y saqueadoras implacables de nuestro Planeta o Madre Tierra, se las debe dejar que sigan poniendo en peligro inminente la vida de 6,200 millones de seres humanos, en peligro de aniquilar a varios millones de especies de animales y plantas en general.

El debilitamiento de la capa de Ozono incrementa la llegada a la Tierra de radiación ultravioleta, lo cual ocasiona daños en la salud de hombres, mujeres y niños y en los ecosistemas, es decir a los árboles, matorrales, animales en general, hierbas y e las aguas marinas, de lagos, lagunas y ríos.

En los seres humanos esos rayos ultravioletas pueden causar cataratas, cáncer en la piel y debilitamiento en el sistema inmunológico.

En las plantas se alteran los ciclos vegetativos, lo cual reduce la cantidad y calidad de las cosechas.
En los Océanos se muere el plancton de las superficies, es decir, el alimento esencial de la cadena alimenticia marina, lo que por supuesto provocará hambrunas horribles por el mundo.

Según estudios científicos, el aumento de la radiación ultravioleta estimula la reactividad química entre los gases propios de la contaminación industrial.

Aclaro que la Antártida está formada por una masa de hielo inmensa en el cono sur del Planeta y mide 14 millones de kilómetros cuadrados. Casi toda esa masa de hielo, se supone, está siendo bombardeada por exceso de rayos ultravioletas.

Científicos nacionales, entre otros la bióloga Hilda Espinoza U., dicen que la “Capa de Ozono” es una película o cinturón de gas que rodea a la Madre Tierra, formado en un 90 por ciento por moléculas de ozono, las que actúan como “escudo protector de los rayos ultravioletas provenientes del Sol y que por sí mismos son dañinos para la vida del Planeta”.

“El Ozono es una forma de oxígeno cuya molécula tiene tres átomos, en vez de dos que tiene el oxígeno común y se forma en la estratosfera por la acción de la radiación solar sobre las moléculas de oxígeno, mediante un proceso llamado fotólisis”, dice Hilda Espinoza en un artículo suyo.

Esos científicos sostienen que los causantes del agotamiento de la Capa de Ozono son, entre otros, los clorofluorocarburos o gases contenidos en sistemas de refrigeración, espumas, aislantes, solventes, sistemas de aire acondicionado, envases desechables.

También el tetracloruro de carbono, empleado en pesticidas o plaguicidas. Otros agentes perjudiciales son el metilcloroformo, utilizado en limpieza de metales y el bromuro de metilo, usado en fumigante de múltiples aplicaciones.

Todos estos gases escapan hacia la atmósfera, a casi 30 kilómetros de altura, donde está situada la Capa de Ozono, la cual podría desaparecer de no tomarse medidas urgentes contra los abusos de usar esas cantidades de gases refrigerantes de aires acondicionados, plaguicidas y todo lo que hemos mencionado en este artículo.

Managua, abril del 2009.

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.
Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua.
Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

Nota: a continuación, coloco un artículo científico, muy bueno por cierto, de Greenpeace sobre el mismo tema del Ozono:

Todo sobre el Ozono
Por Greenpeace

¿Qué es el ozono y cuál es su importancia para la vida en la Tierra?

Entre los 19 y los 23 kilómetros por sobre la superficie terrestre, en la estratósfera, un delgado escudo de gas, la capa de ozono, rodea a la Tierra y la protege de los peligrosos rayos del sol. El ozono se produce mediante el efecto de la luz solar sobre el oxígeno y es la única sustancia en la atmósfera que puede absorber la dañina radiación ultravioleta (UV-B) proveniente del sol. Este delgado escudo hace posible la vida en la tierra.
Desde 1974, los científicos nos han advertido acerca de una potencial crisis global como resultado de la progresiva destrucción de la capa de ozono, causada por sustancias químicas hechas por el hombre, tales como los clorofluorocarbonos (CFCs). Le tomó al mundo demasiado tiempo entender estas advertencias tempranas.
Hoy, la comunidad internacional es tan sólo un mero espectador que año a año ve desaparecer la capa de ozono a través de los informes sobre su disminución y sobre los comprometedores incrementos de radiación ultravioleta y los daños acumulados en diversos organismos vivos.
¿Cuál es el estado actual de la capa de ozono?

Imágenes del agujero de ozono de la Antártida en 1995
Según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) de 1994, la tasa de crecimiento en la producción de sustancias que agotan el ozono (SAO), por ejemplo los CFCs, ha decrecido como resultado directo de las reducciones de emisiones globales de estas sustancias. El lado negativo es que existe un crecimiento constante de sustancias que destruyen el ozono en la estratósfera, provenientes de fuentes industriales.
Bibliografía disponible en nuestra sede: Estado Actual de la Capa de Ozono (Greenpeace – marzo de 1995) – Impactos de la disminución del ozono (ídem) – Lleno de agujeros (Greenpeace con contribuciones de Ozone Action – septiembre de 1995) – Nuestro Planeta Radiante (Greenpeace, noviembre de 1995).
¿Cuáles son las consecuencias de la disminución del ozono?
El efecto de la disminución del ozono sobre la superficie terrestre es el aumento de los niveles de radiación ultravioleta-B. Este tipo de radiación UV-B daña a los seres humanos, animales y plantas. Los incrementos en la radiación UV-B han sido observados no sólo bajo el agujero de ozono en la Antártida sino en otros sitios como los Alpes (Europa) y Canadá (América del Norte).
1. Efectos en la salud humana.
1.1 Cáncer de piel.
Hoy se estima que los índices de cáncer de piel aumentaron debido a la disminución del ozono estratosférico. El tipo más común de cáncer de piel, el denominado no-melanoma, es causa de las exposiciones a la radiación UV-B durante varios años.
Existen ya personas que han recibido la dosis de UV-B que puede provocar este tipo de cáncer. Se calcula que entre 1979 y 1993 este tipo de dosis de UV-B se incrementó en un 8,9 por ciento en los 55° latitud Norte (aproximadamente a la altura de Copenhague y Moscú); 11,1 por ciento a los 45° latitud Norte (Venecia y Montreal); y 9,8 por ciento a los 35° latitud Norte (Chipre, Tokio y Menphis). El promedio entre los 55° y los 35° latitud Norte fue del 10 por ciento y se estima que los incrementos fueron mayores en el Hemisferio Sur.
El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) pronostica que a una tasa anual de 10 por ciento de pérdida de ozono durante varias décadas, el aumento en casos de cáncer de piel rondará los 250.000 por año. Incluso teniendo en cuenta los acuerdos actuales para la eliminación de sustancias que agotan la capa de ozono (SAO), un modelo realista indicaría que el cáncer de piel aumentaría a un 25 por ciento por encima del nivel de 1980 para el año 2050, a lo largo de los 50° latitud Norte. El cáncer de piel más letal, denominado melanoma, también podría incrementar su frecuencia.
1.2 El Sistema Inmunológico
Las defensas de una persona para combatir las infecciones depende de la fortaleza de su sistema inmunológico. Se sabe que la exposición a la luz ultravioleta reduce la efectividad del sistema inmunológico, no sólo relacionándose con las infecciones a la piel sino también con aquellas verificables en otros partes del organismo.
PNUMA destaca que los efectos sobre el sistema inmunológico encierra uno de los interrogantes de mayor preocupación y A sugiere que la exposición a la radiación UV-B podría influenciar adversamente la inmunidad contra enfermedades infecciosas. Por ejemplo: leishmaniasis y malaria, e infecciones micóticas como la cándida.
La exposición a la radiación UV-B bien puede hacer que el sistema inmunológico tolere la enfermedad en lugar de combatirla. Esto podría significar la inutilidad de los programas de vacunación tanto en países industrializados como en vías de desarrollo.
2. Ecosistemas Acuáticos
La pérdida del fitoplancton, base de la cadena alimentaria marina, ha sido observada como causa del aumento de la radiación ultravioleta. Bajo el agujero de ozono en la Antártida la productividad del fitoplancton decreció entre el 6 y el 12 por ciento.
PNUMA indica que un 16 por ciento de disminución de ozono podría resultar en un 5 por ciento de pérdida de fitoplancton, lo cual significaría una pérdida de 7 millones de toneladas de pescado por año -alrededor del 7 por ciento de la producción pesquera mundial. El 30 por ciento del consumo humano de proteínas proviene del mar, esta proporción aumenta aún más en los países en vías de desarrollo.
3. Ecosistemas Terrestres
3.1 Animales
Para algunas especies, un aumento de radiación UV-B implica la formación de cáncer de piel. Esto se ha estudiado en cabras, vacas, gatos, perros, ovejas y animales de laboratorio y probablemente esté señalando que se trata de una característica común a varias especies. Las infecciones en bovinos pueden agravarse con un aumento de la radiación UV-B.
3.2 Plantas
En muchas plantas la radiación UV-B puede tener los siguientes efectos adversos: alterar su forma y dañar crecimiento de plantas; reducir el crecimiento de los árboles; cambiar los tiempos de florecimiento; hacer que las plantas sean más vulnerables a las enfermedades y que produzcan sustancias tóxicas. Incluso podría haber pérdidas de biodiversidad y especies. Entre los cultivos en los que se registraron efectos negativos debido a la incidencia de la radiación UV-B figuran la soja y el arroz.
4. Contaminación del aire
Las pérdidas de ozono en la alta atmósfera hacen que los rayos UV-B incrementen los niveles de ozono en la superficie terrestre, sobre todo en áreas urbanas y suburbanas, alcanzando concentraciones potencialmente nocivas durante las primeras horas del día.
El ozono de baja altura puede causar problemas respiratorios y agravar el asma, así como también dañar a los árboles y a algunos cereales. Además, los bajos niveles de ozono contribuyen con el incremento de los problemas causados por la lluvia ácida.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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