Fabricantes de miedo, de imágenes de terror y falacias

Foto Pablo E

Para que no ganemos elecciones de noviembre del 2006
Fabricantes de miedo, de imágenes de terror y falacias

(Escrito de octubre del 2006, antes de las votaciones del 5 de noviembre, porque los oligarcas y sus lacayos estaban sembrando el terror entre los votantes sencillos).

Pablo E. Barreto Pérez

Cuando, antes de julio de 1979, todavía reinaba el terror oficial de la dictadura sangrienta y mortal del somocismo, cuyos principales sostenes eran la Guardia Nacional, el Partido Liberal Nacionalista, la Oficina de Seguridad o de espionaje y persecusión, la Mano Blanca o Escuadrones de la Muerte, los llamados 12 mil “Orejas”, “Jueces de Mesta” y paramilitares a sueldo o por afinidad con los somocistas genocidas, a los sandinistas se nos llamaba sandinno-comunistas, terroristas, sujetos peligrosos para la democracia, acusaciones que se hacían desde los medios de comunicación de la tiranía, jefeada por Anastasio Somoza Debayle, y por los periódicos, radioemisoras, televisoras, articulistas, periodistas o intelectuales al servicio del sistema dictatorial, de la oligarquía local y del gobierno criminal de Estados Unidos.

.Después de registrarse el Triunfo de la Revolución Sandinista, los medios periodísticos del somocismo genocida, desaparecieron. El rol de defensa del sistema explotador fue reasumido por periódicos como el Diario LA PRENSA, Radio Corporación, Canal Dos, Radio 15 de Septiembre, entre otros; algunos de los cuales, inclusive, sirvieron de instrumento a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y al Pentágono  (Ministerio de “Defensa” o de agresiones) norteamericano, en los planes de ataques militares y económicos sistemáticos, mientras el país era destruido, en la década del 80, por órdenes del presidente guerrerista agresor  yanqui, Ronald Reagan.
Aún antes del cambio de gobierno en 1990, estos medios periodísticos de la derecha  (representantes de terratenientes, banqueros, comerciantes grandotes e intelectuales o periodistas, articulistas mercenarios), ya decían que los sandinistas éramos “guerreristas”, “provocadores de la guerra”, “ortodoxos”, “verticales”, etc., todo con la finalidad de descalificar al Frente Sandinista, al proceso revolucionario vivido durante 10 años en la década del 80, a sus dirigentes revolucionarios más fieles y consecuentes y apegados a la Revolución Popular Sandinista.

Prácticamente, nunca elogiaron el hecho de que el Frente Sandinista haya entregado el poder pacíficamente en febrero de 1990. Sin embargo, casi de inmediato comenzaron una campaña feroz, para llamarnos “piñateros”, “violentos”, “turbas sandinistas violentas”; repitieron la muletilla de “ortodoxos”, “verticales”, y pienso que no usaron el eje de “sandino-comunistas” que escribían y pronunciaban los plumíferos de al tiranía genocida del somocismo, porque la “guerra fría” contra los soviéticos, había llegado a su fin.

Esos mismos medios periodísticos de derecha tienen ahora la suma de otros como: Canal 8, Canal 23 y Radio Quince de Septiembre, por ejemplo, cuyos propietarios fabrican mentiras, me imagino bien estudiadas y asesoradas por especialistas al servicio de la CIA y de la oligarquía nicaragüense, con la finalidad de provocar confusiones y miedo en los pobladores más sencillos, y para ello recurren, por supuesto, al expediente subconsciente en los seres humanos de la dominación burquesa, terrateniente y oligárquica, que se prolonga desde que los criollos (hijos de españoles, nacidos en la América Latina humillada y asesinada) recibieron el poder trasladado en 1821 con todo y la Independencia, más el poder político, ideológico, económico, comercial, militar, cultural y también la posibilidad de tener medios de comunicación controlados totalmente por ellos (los criollos, llamados también conservadores).

Si nos fijamos atentamente, estos medios periodísticos de la derecha con frecuencia hablan de la “noche oscura”, que el país quedó endeudado, que fue destruida la economía, que los “muchachos fueron mandados a que los mataran con el Servicio Militar Patriótico”, que los sandinistas somos antidemocráticos, que con los “sandinistas volverá la guerra”, “volverán filas interminables”, el racionamiento de comida y medicinas”, todo para descalificar al régimen revolucionario sandinista.
Pero, estos mismos medios periodísticos de la derecha (en el fondo identificada con el somocismo genocida) no condenan, por ejemplo a Doña Violeta Barrios viuda de Chamorro (expresidenta) por haber destruido más de 550 empresas productivas estatales, por haber mandado a cerrar miles de Centros Infantiles Rurales y Urbanos, arrancó de raíz el Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, mientras al mismo tiempo los gobiernos de Francia e Inglaterra construían un portentoso Ferrocarril de 36 kilómetros por debajo del Canal de la Mancha; tampoco se le critica por haber mandado al desempleo a más de medio millón de nicaragüenses, por haber comenzado el desmantelamiento el Sistema Unico de Salud, la Educación Gratuita y mucho menos que le vayan a criticar el hecho de haber “perdonado” el pago de los 17 mil millones de dólares al gobierno genocida de Estados Unidos, cuyos gobernantes promovieron una nueva matanza de más de 40 mil nicaragüenses y la destrucción material del país en su infraestructura, en la década de 1980 a 1989.

Tampoco cuestionaron a Arnoldo Alemán Lacayo cuando este comenzó su carrera de robos y corrupción generalizada en la Alcaldía de Managua. No le criticaron el fraude electoral descarado de 1996. No le criticaron las mentiras, también descaradas, de que ofreció empleo para todos los nicaragüenses económicamente activos; o que dijo que construiría 150 mil viviendas nuevas para igual número de familias. Todo esto debimos leerlo al revés, porque fue exactamente al revés que ocurrió, pues hasta se burló de los 3,000 muertos que dejó el Huracán “Mitch” en Posoltega (Municipio de Chinandega) y resto del país. Continuó la ola de despidos en el Estado, al que saqueó como le dio la regalada gana, siguió la obra de privatización de la Salud, la Educación, la Energía Eléctrica, y en su mandato aparecieron Unión Fenosa y los peores actos de corrupción.

Estos medios periodísticos de la derecha proyanqui, reaccionaron contra Alemán Lacayo cuando se hizo visible que sus robos aceleradísimos y descarados en el Estado, podrían colocarlo, posiblemente, con más dinero en sus arcas y bolsillos que los oligarcas del país.
Enrique Bolaños Geyer, vicepresidente de Alemán Lacayo, armó sus negocios en ENEL para fabricar la llegada de Unión Fenosa, precisamente cuando ostentaba ese alto cargo estatal.
Llegó a ser presidente también con fraude electoral, específicamente con “el testigazo”, que sólo en Tipitapa produjo más de 20,000 votos no previstos en el Padrón Electoral.

Bolaños Geyer ofreció “Más Empleo”, “combate decidido a la corrupción”, “arremangarse las camisas y pantalones” para producir en el agro, ofreció carreteras nuevas, apoyo financiero a los productores agrícolas, mejorar la salud, la educación, etc., pero todo aconteció al revés, pues el desempleo se acentuó y creció el éxodo masivo de 800,000 nicaragüenses desempleados a Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos; los combates a la corrupción sólo fueron una mascarada para ocultar otras facetas de la corrupción como la de poner a los familiares en el gobierno, para pagarle a grandes empresarios por servicios que nunca prestaron, y Bolaños profundizó la privatización de algunos servicios públicos y puso al país de rodillas y como lame botas de los gobernantes yanquis genocidas.

Para estos medios periodísticos de la derecha, Bolaños Geyer es un “angelito”, porque este oligarca es “zorro del mismo piñal” con todos los oligarcas, banqueros y terratenientes reaccionarios.

El trato al Frente Sandinista y a los sandinistas es completamente distinto. Nos ven con odio clasista y racista también, seguramente. Para estos lacayos del imperialismo yanqui, los sandinistas somos antidemocráticos, guerreristas, piñateros, incapaces de ejercer el servicio público del gobierno, aunque los hechos demuestren lo contrario, pues sólo reflexionemos qué pasó en los diez años del régimen revolucionario y qué hicieron los gobiernos neoliberales del capitalismo salvaje en estos 16 años pasados.  En Nicaragua.
Violeta Barrios viuda de Chamorro, Arnoldo Alemán Lacayo y Enrique Bolaños Geyer fueron, en realidad, los administradores de los intereses económicos, políticos, financieros, ideológicos y propagandísticos del gobierno criminal de Estados Unidos y de la oligarquía local nicaragüense, siempre vendida, siempre de rodillas ante sus amos genocidas yanquis.

Otra vez pretenden imponernos miedo, confusión, y seguramente a la campaña electoral le imprimirán elementos de terror como hicieron recientemente en El Salvador, donde hasta llegaron a decir que los “ancianos serán convertidos en jabón por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional”.

Tenemos que sobreponernos al miedo. Debemos, además, desenmascarar a estos fabricantes de mentiras en pláticas con nuestros vecinos, amigos, compañeros de trabajo, en las peregrinaciones, de vecino a vecinos, el mensaje de esperanza debemos propagarlo con claridad y verdadera militancia sandinista y progresista, porque sólo el Frente Sandinista, con Unidad y Reconciliación, es realmente capaz de poner en orden la anarquía inmensa de los gobiernos del capitalismo salvaje, para que centenares de miles de jefes de familia vuelvan a tener empleo, posibilidad de salud y educación gratuita, facilidades de créditos para producir, para que el país crezca científicamente, para que los bosques vuelvan a florecer, para que los ríos vuelvan a tener agua, para que el hambre ya no campee entre millón y medio de pobladores en las zonas rurales y urbanas del país, para que las agresiones de los capitalistas salvajes no las sigamos padeciendo, pues América Latina está en pie de lucha recomponiendo el poder político y a favor de los pobres, y Nicaragua también. El futuro presidencial nicaragüense debe ser para mejorar el nivel de vida de los nicaragüenses, para rescatar Nicaragua para los nicaragüenses.

Managua, 15 de octubre del 2006.

Pablo E. Barreto Pérez, periodista, investigador histórico, Cronista de la Capital, fotógrafo, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.
Residente en la Colonia del Periodista No. 97, Managua. Teléfonos 88466187, 88418126 y 2703077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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