Meanguera: isla del Golfo de Fonseca donde viven miles de Nicaraguenses y en el pasado fui nido de piratas

Actividad religiosa anual la une a pobladores de El Viejo

Meanguera: Isla misteriosa del Golfo de Fonseca

*Fue incursionada por piratas
*Honduras pretendió quitársela a El Salvador
*Mil nicaragüenses viven en Meanguera, unida a El Viejo y Chinandega

Pablo Emilio Barreto P.

Atraído por la curiosidad periodística, acompañé el Día de San José, hace poco tiempo, al ex-Alcalde sandinista de El Viejo (Chinandega), Narciso Salazar Castillo, a “Meanguera”, Islita rocosa salvadoreña de apenas 25.13 kilómetros cuadrados, ubicada al Noroeste del Golfo Chorotega o de Fonseca, donde hace varios meses se produjeron fuertes temblores, ocasionados por movimientos de las Placas Coco y Caribe en las profundidades del Océano Pacífico.
“Meanguera” fue nido de piratas europeos cuando los españoles tenían invadida con su colonización a Centroamérica, y en sus alrededores se produjeron numerosos combates entre las tripulaciones piratescas y las fuerzas coloniales de España, hace ya más de cuatro siglos.
“Meanguera” fue motivo de confrontación diplomática entre El Salvador y Honduras, porque este último país pretendía soberanía sobre la Islita, pero finalmente, hace dos años, la Corte Internacional de Justicia (de las Naciones Unidas) le dio la razón histórica-geográfica a los salvadoreños.

Forma parte del conjunto de islas salvadoreñas en el Golfo de Fonseca o Chorotega, llamadas Martín Pérez, Punta Zacate, Conchagua y “Meanguerita” o “Pirigayo”, separada esta última apenas unos 100 metros de “Meanguera”.
Casi nos damos vuelta varias veces en un botecito, parecido a cayuco, en el cual íbamos casi 30 personas, entre otros, el Ex-Alcalde Salazar, varios concejales, funcionarios de la Alcaldía de El Viejo y deportistas viejanos, todos los cuales habían sido invitados a las Fiestas de San José en “Meanguera”, islita poblada desde comienzos del siglo pasado, según afirman los ancianos.

“Esta invitación es por un intercambio cultural-religioso de todos los años, desde hace muchas décadas, entre pobladores de El Viejo y “Meanguera”. Nosotros vamos a festejar a San José y de “Meanguera” viene una delegación cada año a celebrar San Roque y a la Vírgen del Hato”, comenta Salazar Castillo.

Al llegar a las ocho de la mañana al puerto nicaragüense de Potosí en el Golfo de Fonseca (compartido por Nicaragua, El Salvador y Honduras), la delegación de la Alcaldía de El Viejo se encontró con que ya habían casi 200 viejanos y chinandeganos esperando partir para “Meanguera”.

“Allá está “Meanguera”, en línea recta al Norte”, me señala Salazar Castillo, mientras dirige la mirada hacia la lejanía en el Golfo Chorotega o de Fonseca. Cerca, hacia el Este, está la Isla del Tigre, donde se ubica el Puerto de Amapala (Honduras) y estuvo la base militar contrarevolucionaria de Estados Unidos, para agredir a Nicaragua en los 80.

Origen de la tradición

Se afirma que esta tradición de viajar a “Meanguera”, la comenzaron, entre otros, Abigail González de Cruz y Julia Baquedano, quienes llevaban hasta la Gigantona leonesa, después de que varios pescadores encontraran la Imagen de San José en Punta San José, un accidente geográfico que sobresale en los farallones de la Península Cosigüina, ubicada en el lado de Nicaragua en el Golfo de Fonseca.

A las once de la mañana, sudando por un calor sofocante, llegamos a “Meanguera”, donde recibieron a la delegación de El Viejo con explosiones de cohetes y música de “chicheros”.

La pachanga ya estaba en lo fino, y parte de los 4,000 habitantes de la islita andaban alborotados con su reina de las fiestas de San José en la única callecita estrecha, de sube y bajas, que arranca del pequeño muelle lleno de botes de pescadores, hace un giro con subida a la derecha, y otro giro a la izquierda, también para ir subiendo a pie.
No se ve ni automóviles, ni camionetas, por ninguna parte, porque la callecita empinada no lo permite.
En la orilla de la callecita estrecha están ubicados el edificio de la Alcaldía y del Juzgado, la edificación de la única escuela, la casa comunal, una clínica médica oficial, una cancha deportiva, la iglesia católica única y un puente peatonal.

Pozos en media calle

Las casitas son modestas, unas pocas con hierro y cemento, y la mayoría de adobes o ranchos de paja.
En media callecita hay varios pozos con brocales de cemento, en los cuales todo el vecindario saca agua para tomar y los quehaceres hogareños.
A las once de la mañana, hora de la llegada de la delegación de El Viejo, la iglesia está llena de fieles por la fiesta de San José.
Para ir al único Hotel de “Meanguera”, tomamos un callejón lleno de peñascos y caídas bruscas, donde vamos auxiliándonos para no caer en huecos profundos de hasta 15 metros.

Llegamos al Hotel, cuyas habitaciones están ubicadas con puertas y ventanales hacia “Meanguerita” o “Pirigayo”. La delegación es recibida allí por Julio César Ramos, propietario del hospedaje y ex-acalde de “Meanguera, y los Regidores (concejales) Juan Baustista Galea, Rafael Eduardo Zelaya y Modesto Andrade.

El Alcalde de “Meanguera”, Juan Edgard Avilés García, del partido derechista salvadoreño ARENA, no llegó a recibir a la numerosa delegación de El Viejo.

Mil nicaragüenses meanguereños

Los Regidores afirman que en “Meanguera” viven por lo menos 1,000 ciudadanos nicaragüenses, los cuales tienen familiares en El Viejo y Chinandega. “A eso, y a un fenómeno cultural-religioso, se debe el intercambio anual entre “Meanguera” y El Viejo”, aclara Julio Cesar Ramos.

Casi 500 pobladores, entre nicaragüenses y meanguereños, se dedican a la pesca con 100 botecitos. Pescan allí mismo en el Golfo Chorotega o de Fonseca, y los pescados los van a vender a la ciudad portuaria de La Unión (allí mismo en el Golfo) y a San Miguel, otra población cercana.
En “Meanguera” se producen bananos, plátanos, aguacates, naranjas, limones, un poco de maíz y frijoles, todo lo cual es vendido en las dos ciudades mencionadas, o consumido allí mismo en “Meanguera”, una población muy pobre.
Doña Asunción Almendárez Cruz, de 70 años, fue Alcaldesa de “Meanguera” hace más de 40 años. “El primer Alcalde, en 1917, fue donde Antonio Ramírez. Recuerdo que fueron alcaldes también Mario Valdés, Julio Ramos, Enrique Avilés y Cándido Villalobos”, añade Almendarez Cruz.

Regidores sin sueldo

Rafael Eduardo Zelaya, uno de los Regidores (o concejal), dice que el presupuesto anual de la Alcaldía de “Meanguera” es de apenas nueve mil colones (un poco más de mil dólares).

“Ninguno de nosotros, los Regidores, tiene sueldo. Para invitar a la delegación edilicia y futbolistas de El Viejo a nuestras fiestas, pasamos recogiendo dinero todo el año”, explica Zelaya.
En la orilla de la callecita, hay un mercadito pequeño. En un comedor también pequeño almorzamos pescado pargo. En la tarde, hubo una competencia futbolística, y en la noche una movida fiesta danzante con discomóvil, a la cual llegaron hasta militares de alto rango del Ejército salvadoreño.
“Hasta hace poco tenemos teléfono. En dos ocasiones, un barco ha roto los cables eléctricos submarinos que nos traen la luz desde el Puerto de La Unión”, dice Rafael Eduardo Zelaya, mientras indica que frente a la Iglesia hay todavía una de las dos plantas viejas, de diesel, que se ocupaban hasta hace poco tiempo para producir energía eléctrica.

“Los maestros de la escuela primaria vienen el lunes en la tarde de La Unión y se van el jueves o viernes temprano. Los estudiantes de secundaria, viajan todas las semanas, o todos los días en la madrugada, a La Unión y San Miguel, porque aquí no hay un instituto, el cual pensamos construir a finales del 2004”, añade Zelaya.
Los pescadores, asegura Zelaya, se quejan de que los nicaragüenses no los dejan pescar libremente frente a Cosigüina y Potosí, debido a lo cual, ocasionalmente se ven obligados a atrapar tiburones pequeños.

Managua, abril del 2004.

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional), Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua y actual concejal del Frente Sandinista en Managua.
Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 8466187 y 2703077.

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Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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Una respuesta a Meanguera: isla del Golfo de Fonseca donde viven miles de Nicaraguenses y en el pasado fui nido de piratas

  1. Angel Ramirez dijo:

    A que numero de telefono se puede comunicar con la Alcaldia de Meanguera

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