Bandera roja y negra sandinista, bandera roja y negra sandinista es reencarnación del patriotismo del General Sandino

Bandera roja y negra sandinista, reencarnación del alma del General Sandino, bandera de los patriotas de Nicaragua

El Frente Sandinista pone los muertos desde 1961

*Bandera roja y negra es la reencarnación del alma patriótica del General Augusto C. Sandino y del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional

“Bandera roja y negra significa Patria Libre o Morir”, escribió Carlos Fonseca Amador, jefe de la Revolución Popular Sandinista, en su escrito: Nicaragua Hora Cero”, a finales del año 1968.

*El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) pone los muertos desde 1961 en su larga lucha política, social, económica e ideológica contra el gobierno norteamericano criminal genocida y los vendidos y traidores de Nicaragua

 

*Pablo Emilio Barreto Pérez

 

*Patriotismo revolucionario antiimperialista del Frente Sandinista de Liberación Nacional rescató la bandera azul y blanco de la ignominia, de la traición, de la infamia somocista, de los peleles y vende patria y de los dos partidos tradicionales Liberal Nacionalista y Conservador, vendidos al gobierno de Estados Unidos, criminal genocida, o yanqui agresor militar, invasor de nuestras tierras y opresor infame por su propia naturaleza capitalista-imperialista

*En su escrito Nicaragua Hora Cero, en su último párrafo, todo elaborado entre finales del año 1968 y comienzos de 1969, el Comandante Jefe de la Revolución Popular Sandinista, Carlos Fonseca Amador, afirma: “Cumpliremos fielmente nuestro juramento, ante la imagen de Augusto C. Sandino y de Ernesto “Che” Guevara, ante el recuerdo de los Héroes y Mártires de Nicaragua, ante la Historia. Pongo mi mano sobre la bandera roja y negra, que significa Patria Libre o Morir, y juro defender con las armas en la mano el decoro nacional y combatir por la redención de los oprimidos y explotados de Nicaragua y del mundo. Si cumplo este juramento, la liberación de Nicaragua y de todos los pueblos oprimidos será un premio; si traiciono este juramento, la muerte oprobiosa y la ignominia serán mi castigo”.

En el primer párrafo de ese mismo escrito “Nicaragua Hora Cero”, el Comandante Fonseca Amador escribió: “El pueblo de Nicaragua sufre el sojuzgamiento de una camarilla reaccionaria impuesta por el imperialismo yanqui prácticamente después de 1932, año en que Anastasio Somoza García fue designado jefe director de la Guardia Nacional (GN), cargo que en las anteriores ocasiones  había sido ocupado por oficiales yanquis. Esa camarilla ha reducido a Nicaragua a la condición de una neocolonia, la cual explotan los monopolios yanquis y la clase capitalista del país”.

La Guardia Nacional somocista genocida funcionó siempre como ejército de intervención norteamericano permanente en Nicaragua, al servicio total de empresas trasnacionales estadounidenses y del gobierno criminal genocida de Estados Unidos, desde 1932 hasta el 19 de julio de 1979, día en que la dictadura del somocismo sanguinario genocida fue desbaratada por el Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, jefeada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

En Nicaragua Hora Cero, Carlos Fonseca Amador hace una relación histórica breve de las agresiones militares norteamericanas contra Nicaragua, particularmente las de 1912, 1926-1927, las cuales culminaron con los asesinatos del General Benjamín Zeledón Rodríguez y del General Augusto C. Sandino, y de prácticamente todos los obreros y artesanos que combatieron al lado del ejemplarísimo patriota Zeledón Rodríguez y de los campesinos, obreros e intelectuales progresistas del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional que con las armas en las manos combatieron la invasión criminal genocida de Estados Unidos, encabezados por el General Sandino; y que terminados ambos episodios, en 1912 y 1932, respectivamente, el gobierno sanguinario y mortal de Estados Unidos impuso en el poder político estatal nacional a los vende patria y traidores conservadores (1912) y a los liberales traidores, vendidos al yanqui opresor en 1927-1932. El gobierno norteamericano, la Guardia Nacional yanqui genocida y el también traidor Anastasio Somoza García asesinan al General Sandino y a la mayoría de los integrantes del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional. Quedan instalados, nuevamente, impuestos por el agresor militar yanqui, los vendidos y traidores, encabezados por José María “Chema” Moncada Tapia y Anastasio Somoza García.

En Nicaragua Hora Cero, el Comandante Jefe Fonseca Amador escribe una síntesis histórica sobre cómo el aparato opresor somocista, al servicio total y descarado del gobierno criminal de Estados, fue convertido en instrumento bélico para agredir a Costa Rica (1955), Cuba (1961),  República Dominicana (1965); y para colmo de servilismo totalmente arrastrado René Schick Gutiérrez, presidente títere del somocismo genocida, dice, en viaje a Estados Unidos, que Nicaragua puede servir de base a fuerzas destinadas a agredir militarmente en Cuba; y otro colmo de basura dictatorial arrastrada ante el gobierno agresor genocida yanqui es que Anastasio Somoza Debayle da a conocer su decisión, en 1967, de enviar miembros de la Guardia Nacional a Vietnam, pueblo éste que estaba siendo agredido militarmente en escala colosal por el gobierno norteamericano.

Camino guerrillero sandinista muy duro

En su misma Nicaragua Hora Cero, el Comandante Jefe Fonseca Amador, después de referirse minuciosamente al papel de vende patria y de traidores de los dos partidos tradicionales, Liberal Nacionalista y Conservador, señala:

“El Frente Sandinista de Liberación Nacional comprende lo duro que es el camino guerrillero. Pero no está dispuesto a retroceder. Sabemos que nos enfrentamos a una sanguinaria fuerza armada reaccionaria como la Guardia Nacional, la feroz GN, que conserva intactas las prácticas de crueldad que le inculcaron sus creadores, los infantes de marina de Estados Unidos. Bombardeos de aldeas, degollamiento de niños, violación de mujeres, incendio de chozas con campesinos en su interior, la mutilación como tortura, esas fueron las asignaturas que los profesores norteamericanos de civilización impartieron a la GN en el período de la resistencia guerrillera (1927-1932) que encabezó Augusto C. Sandino”.

Agrega Fonseca Amador en el penúltimo párrafo de su Nicaragua Hora Cero: “Ahora los tiempos son otros. Los días actuales no son como aquellos en que Sandino y sus hermanos guerrilleros se batían solitarios contra el imperio yanqui. Hoy los revolucionarios de todos los países sojuzgados se lanzan o se preparan para librar la batalla contra el imperio del dólar. Cúspide de esa batalla es el indómito Vietnam, que con su ejemplo de heroísmo rechaza la agresión de las bestias rubias”.

Traigo a colación estas referencias históricas breves de Carlos Fonseca Amador, ubicadas en sus Obras “Bajo la bandera del sandinismo” (Recopilación de textos del Instituto de Estudios del Sandinismo), publicado en junio de 1985, porque tienen mucha relación con el papel revolucionario sandinista patriótico del FSLN,  en Defensa de la Soberanía Nacional, en Defensa del Decoro Nacional, en Defensa de la Patria agredida nuevamente como en la década del 80-90, y hasta el 2007, como lo expresaron por escrito Benjamín Zeledón Rodríguez y el General Sandino, encabezando al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, cada uno en su momento histórico;  y ahora nuevamente el Frente Sandinista de Liberación Nacional, es acosado otra vez por el gobierno criminal genocida yanqui y sus aparatos militares crueles y sanguinarios, de espionaje como la CIA y sus resortes económicos malvados, mancornado el gobierno norteamericano infame nuevamente con los vende patria y traidores locales en Nicaragua.

Terrorismo estatal yanqui imperialista con “golpe de Estado suave”

El llamado ahora “Golpe de Estados Suave” en realidad es la aplicación cruda, cruel, sanguinaria del terrorismo de Estado que desde hace dos siglos propinan contra otros estados y pueblos el gobierno criminal de Estados Unidos y su ejército de agresores y asesinos, la oligarquía norteamericana y sus organismos de inteligencia agrupados en la CIA, todos los cuales ya han ejecutado más de 200 intervenciones militares por el mundo, las cuales han ocasionado más de 23 millones de seres humanos asesinados por ellos, en complicidad con vende patrias y traidores locales, como ha ocurrido recientemente en Venezuela y Nicaragua, a cuyos gobiernos progresistas intentan derrocar por la vía del “Golpe de Estado Suave”, que en realidad es la aplicación de violencia terrorista, torturas, muertes, quemas de seres humanos vivos, incendios de bienes públicos y privados,  saqueos de centros comerciales y de viviendas particulares, tranques en carreteras y calles, destrucción generalizada;  guerra sicológica desinformativa y totalmente mentirosa a través de sus medios informativos privados, nacionales e internacionales como CNN; complicidad total de la Iglesia Católica en el caso de Nicaragua, pero que además el guión teatral bien ensayado incluye echarle la culpa de todos estos hechos a los gobiernos progresistas agredidos, y al mismo tiempo llamar “dictadores” a sus gobernantes, tal como llamaron “dictador” a Sadam Husein en Irak antes de masacrar, destruir y saquear a ese pueblo asiático desde marzo del 2003.

Igual receta le aplicaron los tiranos estales norteamericanos imperialistas a Libia, a cuyo gobernante, Moamuar Kadafi, también llamaron “dictador” antes de matarlo e igualmente masacrar a casi todo ese pueblo del Sahara y del Mediterráneo, en África del Norte.

GN somocista genocida arrasaba ciudades con “operaciones limpiez”

Además de la destrucción generalizada y los 199 seres humanos asesinados por el “Golpe de Estado Suave”, aplicado contra el gobierno de Nicaragua y especialmente contra el Frente Sandinista de Liberación Nacional, también fue notorio el odio visceral de grupos del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), de algunos grupos de estudiantes y de bandas de bandidos contratadas para poner en práctica terrorismo al mejor estilo de la Guardia Nacional somocista genocida, porque sus oficiales y soldados, entrenados por el gobierno de Estados Unidos, arrasaban ciudades enteras con sus “operaciones limpieza”, destruían esas mismas ciudades con bombardeos aéreos y terrestres, mataban grandes cantidades de seres humanos por donde iban “en operación limpieza”, violaban mujeres, descuartizaban seres humanos y los incineraban con gasolina, y cito aquí solamente dos casos en la Insurrección Sandinista de 1979, en Managua: sí,  los casos de Isidro Centeno y “Cirilo” Matus Méndez, quienes fueron capturados por patrullas de la Guardia Nacional en el Barrio La Fuente y en el Reparto Schick Gutiérrez, respectivamente.

A ambos los culatearon primero, los rafaguearon, descuartizaron con machetes y finalmente, ya descuartizados, les prendieron fuego con gasolina, frente a pobladores en las calles, pues era en pleno día de junio de 1979.

Traigo a colación estos hechos porque el Frente Sandinista de Liberación Nacional, sus simpatizantes y pobladores humildes, vienen poniendo los muertos desde 1961, cuando ya fundado el FSLN comenzó, si se puede llamar “formalmente”, a combatir a la dictadura somocista genocida, desde la clandestinidad más rigurosa, organizado el FSLN como partido político-militar, con un programa absolutamente claro para derrocar al somocismo genocida mediante las armas en las manos, y con la visión también escrita y expuesta claramente de hacer gobierno patriótico, nacionalista, de Defensa de la Soberanía Nacional, de Defensa del Decoro Nacional.

Somocismo mató a más de 50 mil niaragüenses

El somocismo genocida,  se ha sostenido históricamente mató a más de 50 mil nicaragüenses antes del Triunfo de la Revolución Sandinista, y casi todos esos Héroes y Mártires eran sandinistas, obreros, campesinos, intelectuales progresistas, fundadores del Frente Sandinista y militantes valiosísimos en la lucha contra el régimen dictatorial somocista genocida, incluidos aquellos militares rebeldes de la Guardia Nacional, que no aceptaron al régimen de asesinos y ladrones impuesto por el gobierno de Estados Unidos desde 1932 hasta julio de 1979.

En la década del 80, el gobierno de Estados Unidos, con Ronald Reagan terrorista a la cabeza, los exguardias somocistas y sus cómplices mataron a otros 40 mil nicaragüenses, entre sandinistas y sus simpatizantes, obreros y campesinos, internacionalistas que vinieron en apoyo a la Revolución Sandinista, los Niños de Ayapal y los jóvenes de San José de las Mulas, tanto por el lado de Honduras (Norte) como de Costa Rica (Sur), pues sus gobiernos de aquel momento eran parte integrante de la agresión militar y económica norteamericana contra Nicaragua.

En las décadas del 90 y 2000 hasta el 2007, el sandinismo siguió poniendo los muertos, porque los gobiernos neoliberales de esos años, al perder las elecciones el FSLN en febrero de 1990, el gobierno criminal de Estados Unidos y sus cómplices le pusieron pistolas (o amenazas de agresión militar norteamericana directa) en la sien al Frente Sandinista, a la Dirección Nacional del FSLN y a Daniel Ortega Saavedra en particular, para que aceptara la derrota electoral impuesta por la agresión militar y económica imperialista-contrarrevolucionaria de la década del 80; sí, y centenares de sandinistas fueron asesinados después de esto en casi todo el territorio nacional.

Gobiernos neoliberales destruyeron el país y se vendieron

Los gobiernos neoliberales (Violeta Barrios viuda de Chamorro, Arnoldo Alemán Lacayo y Enrique Bolaños Geyer) dejaron en 2007 al país en bancarrota total, con apagones eléctricos de hasta 20 horas diarias, las carreteras de todo el país totalmente destruidas, caminos productivos y vecinales intransitables,  mandaron a destruir 550 empresas del Estado, destruyeron el Ferrocarril, o tren, y lo vendieron como chatarra, cerraron varios miles de Centros de Desarrollo Infantil, mandaron al desempleo a más de medio millón de trabajadores, despidieron a todos los técnicos de la Alfabetización y Educación de Adultos, privatizaron la Educación, Salud, Comunicaciones, Electricidad Domiciliar, desarticularon al Ejército Popular Sandinista, al Ministerio del Interior y a la Policía Sandinista (patrióticos revolucionarios todos), robaron sumas colosales de dinero al Estado de Nicaragua; la producción agropecuaria se derrumbó casi completamente, se produjo éxodo masivo de seres humanos hacia Costa, por desempleo masivo, a  Estados Unidos, España, El Salvador, en busca de empleos formales e informales, porque Nicaragua fue dejada en quiebra por estos malandrines servidores del gobierno criminal de Estados Unidos…

En realidad fueron gobiernos que funcionaron como juntas ejecutivas del gobierno imperialista norteamericano y de la oligarquía local, traidora desde la época del nacionalismo de José Santo Zelaya López hasta el somocismo genocida y las dos décadas mencionadas (1990-2000-2007). Sí,  estos gobiernos funcionaron como juntas directivas empresariales de los yanquis y oligarcas de Nicaragua, e hicieron todo lo contrario de lo que prometieron en beneficios de los sectores populares del país.

Y actualmente, de abril a agosto del 2018, el Frente Sandinista de Liberación Nacional ha sufrido asimismo el asesinato de otros 199 de sus miembros militantes por parte de sujetos y sujetas que presuntamente forman parte de una estructura cívico-militar de “golpe de Estado Suave (¿”suave”?, en realidad es terrorismo crudo y cruel) para derrocar al gobierno sandinista, electo mediante votos tan sólo el año pasado.

 

 

Bandera roja y negra identidad y símbolo de resistencia antiintervencionista

Los integrantes del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (obreros, campesinos, intelectuales progresistas) y el General Augusto C. Sandino en su cuartel general y en operaciones combativas contra los invasores y agresores militares del gobierno criminal de Estados Unidos y sus aliados traidores internos, usaban como identidad o símbolo una pañoleta roja y negra atada al cuello, en el sombrero, en uno de los brazos, amarrada en los calibres de los fusiles, rifles y revólveres, o sencillamente, este pañuelo rojo y negro era amarrado en la frente y parte posterior de la cabeza de los guerrilleros sandinistas que defendieron la patria con las armas en las manos contra el mismo agresor e invasor criminal genocida norteamericano entre 1927 y 1933.

Además de la decisión revolucionaria antiimperialista inquebrantable de expulsar a los enemigos agresores, ocupantes estadounidenses de nuestro territorio nicaragüense, por pedimento y en alianza total con traidores liberales locales con el gobierno de Estados Unidos, el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, jefeado por el General Sandino, convirtió la pañoleta o bandera roja y negra en un símbolo, en identidad interna y externa, elaborada por costureras campesinas en aquellas elevadas montañas segovianas; sí, en nuestras montañas todavía frescas, llenas de neblina en la mañanita.

La inmensa mayoría de los casi seis mil miembros  que llegó a tener el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (hombres y mujeres), eran obreros y campesinos, casi todos descalzos, con ropa  harapienta, porque no eran soldados profesionales o de fortuna como los criminales invasores yanquis, porque aquel Ejército sandinista de patriotas excepcionales tampoco contaban con recursos financieros suficientes para darles también ropa suficiente a sus integrantes.

Carlos Fonseca Amador, José Benito Escobar Pérez, Santos López, Faustino Ruiz, Santos López, Francisco Buitrago, Jorge Navarro, Germán Pomares Ordóñez, Tomás Borge Martínez, entre otros fundadores del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en absoluta y rigurosa clandestinidad, estudiaron secretamente la Historia Patriótica del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, la Historia de los jefes valerosos y patriotas de este Ejército, que con las armas en las manos defendieron la Soberanía, Decoro y Dignidad Nacional de Nicaragua, mientras las bandas de bandidos conservadores y liberales, pandillas de vendidos y traidores conservadores y liberales entregaban el país a agresores imperialistas norteamericanos, y complacientes obedecían  órdenes de sus jefes agresores militares.

Mediante ese estudio histórico pusieron en claro asimismo que la pañoleta o bandera roja y negra fue parte de la identidad del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, del Estado Mayor de este Ejército, de todos sus jefes y soldados y especialmente del General Augusto C. Sandino.

En las montañas elevadas y frías de Nicaragua no fue posible cumplir con los formalismos de dejar por escrito que esa bandera roja y negra era el alma de identidad del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional.

Tampoco hubo asambleas o congresos formales para fundar al Frente Sandinista de Liberación Nacional en los escondites clandestinos en que se reunían aquellos también extraordinarios patriotas que fundaron al FSLN entre 1961 y 1963.

Esos fundadores del FSLN y otros militantes clandestinos como Ricardo Morales Avilés, recogieron todo lo valiosísimo de la lucha del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional y del General Sandino, y elaboraron un Programa Histórico con principios esenciales, antiintervencionistas, antiimperialistas, de Defensa de la Soberanía Nacional, mancillada por las camarillas de traidores de aquellos momentos, de 1932 a julio de 1979;  establecieron principios fundamentales para el comportamiento del militante sandinista y recogieron sin vacilar la bandera roja y negra como identidad del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Bandera roja y negra: identidad visible del FSLN

Es por este hecho histórico que los mismos fundadores del FSLN y quienes les siguieron de forma inmediata y tiempo después, desde Pancasán en agosto de 1968 hasta hoy, hasta nuestros días, la bandera roja y negra ha sido identidad visible de los militantes sandinistas clandestinos, primero, y ya en la legalidad revolucionaria después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, aquel 19 de julio de 1979.

Esa bandera roja y negra anduvo atada al cuello, en la frente y cabeza, en el brazo y en los calibres de los fusiles de guerrilleros sandinistas cuando éstos en escuadras de tres, cuatro, cinco y a veces unos diez o 20, asaltaban un banco en Managua o León, para “recuperación económica”, con el fin de comprar armas y municiones, comida, medicinas, vestuario, para el transporte hacia los campamentos de entrenamientos guerrilleros, o de los sitios en que se acampaba por semanas y meses en el seno nutrido y cómplice de la montaña, o sencillamente para tener lo más indispensable en una casa de seguridad en zonas urbanas, donde también se guardaban y se usaban las banderas rojas y negras en operativos militares relámpagos de golpeadas al enemigo somocista genocida en sus cuarteles, en sus guaridas de asesinos y torturadores, y también se desplegaban las banderas rojas y negras en las retiradas rápidas y ordenadas de los guerrilleros rumbo a sus ubicaciones clandestinas, en medio del camuflaje astuto para ser invisible ante el enemigo mortal del somocismo genocida.

La bandera roja y negra del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, del General Augusto C. Sandino y del Frente Sandinista de Liberación Nacional es la bandera de los patriotas, es la bandera de quienes han defendido siempre la Soberanía Nacional, el Decoro y Dignidad Nacional, la Independencia real de nuestro país, todo lo cual es contrario a lo que hicieron los traidores locales en la etapa de los invasores y agresores filibusteros yanquis, durante la agresión militar norteamericana contra Nicaragua y José Santo Zelaya López en 1912, rechazada valerosamente por artesanos, obreros e intelectuales progresistas, jefeados por el patriota ejemplarísimo Benjamín Zeledón Rodríguez; y finalmente la traición de liberales de “Chema” Moncada Tapia en 1927 y la consiguiente agresión militar norteamericana, la cual dejó instalados a un ejército de intervención permanente (Guardia Nacional) y a la banda de bandidos, de ladrones y asesinos vendidos y traidores, encabezados por Anastasio Somoza García.

Guerrilleros sandinistas lucían bandera roja y negra

Es el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), encabezando a patriotas previamente entrenados y no entrenados, con armas en las manos, o usando machetes, cuchillos, bombas de contacto, bombas molotov, patriotas que en aquellos momentos decisivos de la década del 70 del siglo 20, eran obreros, desempleados, amas de casa, campesinos, estudiantes universitarios y de secundaria, intelectuales progresistas; sí, esos fueron, organizados en células clandestinas, en escuadras armadas, en batallones sandinistas con puño de hierro, en combates frontales, en emboscadas, en ataques relámpagos, hasta llegar a la Insurrección Sandinista de junio de 1979, y cada uno de estos Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares se movían luciendo la bandera rojinegra en las barricadas, en el cuello de cada uno (y una), esa bandera roja y negra atada a la cabeza o en un boina, amarrada en uno de los brazos, atada con un nudo en los fusiles, rifles y escopetas, amarrada en los carretones de mano en que se conducían los heridos a Hospitales Clandestinos durante la Insurrección Sandinista, colgada esa bandera roja y negra en árboles, en postes del tendido eléctrico, o que incluso era colocada esa bandera roja y negra en los equipos de armamento pesado o de artillería que se le iban arrebatando a oficiales y soldados de la sanguinaria, cruel, despiadada y genocida Guardia Nacional somocista.

Traición GN genocida en Belén, Rivas

Ha sido de tal envergadura el valor revolucionario sandinista de la bandera rojinegra, que un grupo numeroso de oficiales y soldados de la Guardia Nacional somocista, sanguinaria, cruel, genocida, mancornados con “orejas” de la Oficina de Seguridad e integrantes de “escuadrones de la muerte”, que cuando ya estábamos al borde del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, de forma infame, perversa, traidora, asesina genocida, sí, un grupo numeroso de estos sicarios del gobierno imperialista de Estados Unidos, colocaron pañoletas rojas y negras en sus cuellos para engañar malvadamente a los pobladores del casco urbano de la pequeña ciudad de Belén, en Rivas; con esas banderas rojas y negras se hicieron pasar como guerrilleros y combatientes sandinistas.

Convocaron a los pobladores humildes a la plaza “para anunciarles cómo avanzaba triunfante la lucha armada para derrocar al somocismo”. Hombres y mujeres se confiaron porque los vieron con pañoletas rojas y negras. Al mismo tiempo, de forma sigilosa, usando camufles aprendidos de los masacradores y agresores norteamericanos, rodearon todo el caserío, para que nadie escapara. Cuando los pobladores humildes estaban presentes, nerviosos, ansiosos, en la plaza, estos oficiales y soldados de la GN les abrieron fuego y los mataron casi a todos.

Terminada esta obra infame genocida, esos oficiales y soldados de la Guardia Nacional procedieron a lanzar dentro de pozos la mayoría de los cuerpos masacrados a balazos allí en Belén, Rivas.

Recuerdo nítidamente que durante la Insurrección en Managua esa bandera roja y negra era todavía pequeña. Se elaboraba en talleres de costura clandestinos, en casas de seguridad, por ejemplo en el Barrio Santa Rosa, en Bello Horizonte, en las colonias Nicarao y Catorce de Septiembre.

Bandera roja y negra ondea por decenas de miles en manos de sandinistas

Al Triunfar la Revolución Sandinista el 19 de julio de 1979, recuerdo que desde muy de mañana, cuando ya se supo que huían los integrantes de la Guardia Nacional genocida y los 12 mil orejas de los “escuadrones de la muerte” de la Oficina de Seguridad, sí, entonces aparecieron ondeando banderas rojas y negras grandes, gigantes, en edificios de Jinotepe, Granada y Masaya, mucho antes de que los replegados de Managua a Masaya concluyeran sus preparativos para marchar triunfantes hacia Managua-Capital, cuando ya eran las doce y media del día del 19 de julio de 1979.

Ese día 19 pude ver banderas rojas y negras atadas a las barandas de camiones, jeeps, camionetas, tractores, y de cómo las banderas rojas y negras pequeñas, con la sigla FSLN en el centro, eran lucidas por centenares de Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares, quienes las habían colocado atadas en los calibres  de los fusiles, en sus sombreros, en sus boinas, en sus gorras, amarradas en sus cabezas y en los brazos. Y meciendo esas banderas rojas y negras entramos a Managua a las cuatro y media de la tarde de ese 19 de julio de 1979, procedentes de Masaya.

El 20 de julio de 1979, un poco después del medio día, esas banderas rojas y negras ondeaban por miles en la Plaza de la Revolución, en Managua, en el costado Sur del Lago Xolotlán o de Managua, en el lado Norte de la Ciudad de Managua, y era impactante ver esas banderas rojas y negras atadas a los cuellos de los jefes revolucionarios más connotados como Tomás Borge Martínez, Daniel Ortega Saavedra, Bayardo Arce Castaño, Henry Ruiz Hernández, Carlos Núñez Téllez, Víctor Tirado López, Jaime Weelock Román, Luis Carrión Cruz y Humberto Ortega Saavedra, todos ellos miembros de la Dirección Nacional Histórica del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Ondeaban esas banderas rojas  y negras después de ese 20 de julio de 1979 en prácticamente todas las actividades políticas, sociales, culturales, productivas, deportivas del Frente Sandinista y sus organizaciones sociales como los Comités de Defensa Sandinistas, Central Sandinista de Trabajadores, AMLAE, Asociación de Trabajadores del Campo, Combatientes y Colaboradores Históricos, Juventud Sandinista 19 de Julio; también durante la Cruzada Nacional de Alfabetización, en cada actividad política para recordar a los 50 mil Héroes y Mártires caídos en la lucha contra la tiranía somocista, y también para rendir homenaje luctuoso a los otros 50 mil Héroes y Mártires que cayeron, en la década del 80, precisamente en defensa de la Patria agredida otra vez por el gobierno criminal de Estados Unidos, mancornado este infame sistema imperialista con los mismos antiguos guardias somocistas traidores y civiles contrarrevolucionarios locales…

Y los muertos los siguió poniendo el Frente Sandinista junto al pueblo humilde, de cuyo seno salían los miembros del Ejército Popular Sandinista y Ministerio del Interior, los integrantes de los Batallones de Lucha Irregular, de los Batallones de Reserva y las Milicias Populares Sandinistas.

Bandera roja y negra registrada oficialmente

Al establecerse el Frente Sandinista de Liberación Nacional como partido político moderno, de nuevo tipo, patriótico, revolucionario, Defensor de la Soberanía Nacional, se registró en el Consejo Supremo Electoral con su  bandera roja y negra, en cuyo centro se coloca la sigla FSLN.

La bandera roja y negra del Frente Sandinista durante toda esa trayectoria histórica de Defensa de la Patria en la década del 80 del siglo 20, estuvo siempre desplegada al lado de la bandera azul y blanco de la Patria, del Estado de Nicaragua.

Durante las campañas electorales, tanto internas como nacionales, allí andaba la bandera roja y negra en manos de centenares de miles de sandinistas, porque vale recordar aquí que el Frente Sandinista de Liberación Nacional comenzó solito, aislado, con sus fundadores gloriosos en 1961, y en cambio  a finales de la década del 80 los sandinistas ya eran centenares de miles, y actualmente los sandinistas (entre militantes, miembros y simpatizantes) en Nicaragua son casi tres millones, y todos ellos portan orgullosos su bandera roja y negra. “La Bandera roja y negra rescató de la traición y la ignominia a la bandera  azul y blanco”, dijo en varias ocasiones el Comandante Tomás Borge Martínez, uno de los fundadores del FSLN.

Durante la campaña electoral de 1990, la bandera roja y negra se veía por decenas de miles en las actividades electorales del Frente Sandinista en todo el país. Cuando el FSLN perdió las elecciones en febrero de 1990, en la Plaza Carlos Fonseca Amador habían decenas de miles de banderas rojas y negras meciéndose de un lado a otro, como para recordar que allí estaban vivas, reencarnadas,  las almas patrióticas antiimperialistas del General Sandino, de los que fueron integrantes del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, de los fundadores del Frente Sandinista de Liberación Nacional, sí, el alma luminosa de Carlos Fonseca Amador y de todos los Héroes y Mártires del FSLN, caídos antes y después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista.

Sandinistas hoy suman millones

La bandera roja y negra, en manos ahora de casi tres millones de sandinistas, ha continuado orgullosamente recorriendo ciudades, barrios, colonias, pueblos, caminos y montañas, porque es, rojinegra, identidad revolucionaria sandinista, identidad orgullosa de obreros, campesinos, proletarios en general e intelectuales progresistas, que en su alma, en su pensamiento reina el patriotismo, el espíritu de Defensa de la Soberanía Nacional que nos enseñaron con hechos, con armas, piedras y espadas  en las manos, el General José Dolores Estrada, Andrés Castro Estrada, Benjamín Zeledón Rodríguez y los artesanos que le acompañaron, el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, el General Augusto C. Sandino, Carlos Fonseca Amador, Ricardo Morales Avilés, Óscar Turcios Chavarría, Jorge Navarro, Óscar Danilo Rosales Argüello, Francisco Buitrago, Pedro Aráuz Palacios, José Benito Escobar Pérez, Germán Pomares Ordóñez, Julio Buitrago Urroz, Leonel Rugama Rugama, Arlen Siú, Claudia Chamorro, Jonathan González, José Angel Benavidez Araica, “Cara Manchada” Orozco Mendoza, Justo Rufino Garay, César Augusto “Moisés” Silva, Douglas Mejía Obando, William Díaz Romero, Mildred Abaunza, Gabriel Cardenal Caldera, Francisco Meza Rojas, Adolfo Aguirre Stadthagen, Jorge Corea Briones, Arnoldo “Viejo” Real Espinoza, Alba Luz Portocarrero Flores, Soraya Hassan Morales, Cristhian Pérez Leiva, Ricardo Orúe Navarro,  y todos los casi 100 mil mártires que han caído durante la lucha patriótica histórica del sandinismo revolucionario en Nicaragua.

En la década del 90 del siglo 20, el Frente Sandinista siguió poniendo los muertos, centenares de ellos asesinados en emboscadas o en reyertas provocadas por antiguos contrarrevolucionarios (exguardias y civiles), porque los jefes de los gobiernos neoliberales, vendidos nuevamente al gobierno imperialista de Estados Unidos y sus empresas trasnacionales, alentaron nuevamente campañas odiosas contra el Frente Sandinista de Liberación Nacional, contra miles de sus militantes y en particular contra el Secretario General del FSNL, Daniel Ortega Saavedra. Uno de esos sujetos repletos de odio feroz en contra del sandinismo fue Arnoldo Alemán Lacayo, uno de los saqueadores de los recursos del Estado entre 1990 y 2007.

La bandera roja y negra allí ha seguido orgullosa de su origen, todos los 19 de Julio, en cada conmemoración de los Héroes y Mártires del FSLN, en manos de proletarios o trabajadores en general, en manos callosas de obreros y campesinos, en manos hábiles y orgullosas de mujeres guerrilleras ejemplares, en manos de intelectuales progresistas, en manos de empresarios patrióticos, en manos de quienes no se venden, no se rinden y que son patriotas por convicción y porque han estudiado la Historia de Nicaragua y saben clara y plenamente que los enemigos de la Patria, Nicaragua, siguen siendo los mismos: gobierno imperialista de Estados Unidos y los vende patria y traidores locales.

 

 

 

 

 

 

 

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Capitalismo infame, capitalismo saqueador y genocida, crisis, crisis general del capitalismo imperialismo, enemigo de la Humanidad

*Pablo Emilio Barreto Pérez

Crisis general del capitalismo imperialista, profundizándose a niveles de agonía

 Crisis del capitalismo en su conjunto a nivel general. Engloba al régimen económico y estatal, la política, la ideología y la cultura. Es el proceso de reducción de la esfera del dominio imperialista y de desarrollo de las contradicciones entre los sistemas socialistas y capitalistas, entre el capital y la clase obrera internacional (proletariado en general), entre el régimen imperialista y el movimiento nacional-liberador mundial, entre los monopolios o empresas privadas trasnacionales del imperialismo y todas las fuerzas antimonopolistas.

Importantísimos rasgos de la crisis general del capitalismo son la división del mundo en dos sistemas diametralmente opuestos: el capitalista y el socialista, y la lucha entre ellos. En este caso se trata de la lucha que libran países socialistas como China Popular, Vietnam y Cuba, por ejemplo, contra la voracidad del régimen capitalista, cada vez más desesperado por los avances de la lucha popular encaminada a la Liberación Nacional de multitud de países en África, Asia y América Latina.

Otro rasgo importantísimo de la crisis general del capitalismo es el hundimiento del sistema colonial, que le permitía precisamente a países coloniales y neocoloniales mantener ocupados mediante la fuerza militar a más de un centenar de territorios, al menos hasta las décadas 60-70, lo cual les permitía (en algunos casos desde hace casi 700 años) saquear impunemente los recursos naturales de estos territorios colonizados y esclavizados mediante el terror estatal imperialista.

Aparte de que la Segunda Guerra Mundial (promovida por los sectores más reaccionarios del imperialismo, encabezados por los nazifascistas alemanes), contribuyó a profundizar la crisis general del capitalismo, debido a que las poblaciones de los territorios ocupados por la fuerza por países coloniales presionaron cada vez por su liberación nacional del yugo colonialista.

En la década del 60, especialmente, se acrecentó la lucha anticolonial en el seno de las Naciones Unidas, y poco a poco, decenas de territorios se fueron convirtiendo en nuevos países en el mundo entero. Por ejemplo, fue como un sunami contra el capitalismo-imperialismo colonial el triunfo de la Revolución Popular China en 1949. China había sido, por muchísimo tiempo, colonia del Imperio Japonés, derrotado al concluir la Segunda Guerra Mundial en 1945.

Un rasgo particularmente importante de la crisis general del capitalismo es el agravamiento de las contradicciones internas de la economía de los países capitalistas y el aunmento de su inestabilidad; profundización de la crisis de la política e ideología burguesas.

El triunfo de la Revolución Rusa (bolchevique, soviética, de Octubre de 1917) inauguró la nueva época de la existencia de una sociedad socialista en el inmenso territorio ruso, el cual antes de 1917 era dominio omnímodo de colonizadores, del capitalismo expoliador y del imperialismo brutal, cruel, salvaje, sanguinario, mortal y ladrón de territorios y recursos naturales ajenos.

La Primera Guerra Mundial fue desatada, protagonizada por países capitalistas colonialistas (Alemania, Reino Unido, Francia, Rusia…) que como aves de rapiña buscaban desesperadamente cómo repartirse por la fuerza, por la vía de las armas, agrediéndose unos a otros, aquellos territorios no dominados por ellos, o que unos a otros intentaban arrebatarse territorios de países dominados colonialmente por ellos.

El triunfo de la Revolución Rusa, uno de los contrincantes capitalistas mortales para ensanchar el estatus colonialistas de estos colonizadores criminales genocidas, les vino a profundizar la crisis general del capitalismo, pues uno de los aliados fundamentales (Rusia) de estos colonizadores quedaba transformado en territorio revolucionario y socialista en Octubre de 1917.

Este triunfo revolucionario estremeció la estructura burguesa explotadora y por tanto acrecentó la crisis general del capitalismo. El triunfo revolucionario ruso acabó con el dominio omnímodo del capitalismo bestial en todo el Planeta, pues tomemos en cuenta que todos los países existentes hasta ese momento eran dominados por el sistema capitalista, en algunas partes todavía mezclados con prácticas feudales, como ocurría, por ejemplo, en casi toda Centroamérica, Caribe, casi todos los países africanos y países asiáticos como Vietnam, cuya lucha armada liberadora precisamente lo transformó del feudalismo-capitalismo al socialismo.

Además, esa  crisis general del capitalismo se profundizó al ser derrotado completamente el imperialismo (capitalismo salvaje) más reaccionario representado por los nazifascistas alemanes, japoneses e italianos, al concluir la Segunda Guerra Mundial. Este proyecto político e ideológico del imperialismo extremista nazifascista alemán pretendía apoderarse de toda Europa, Asia, África y América Latina, para establecer un imperio capitalista que durara, si les era posible, mil años o más.

Estas pretensiones de organizar imperios coloniales gigantes no es nuevo, pues los criminales genocidas romanos, la plaga de invasores y colonizadores ladrones y genocidas europeos (Reino Unido, España, Portugal, Francia, Alemania, Holanda…) pretendieron cada uno apoderarse de cuanto territorio caía en sus garras militares, y esta práctica infame y perversa la continuó (a mediados del siglo 19) el régimen de criminales, ladrones y asesinos del sistema capitalista neocolonial de Estados Unidos, igualmente intentó apoderarse de todo México, Caribe, Centroamérica y América del Sur, con la finalidad de establecer mediante la fuerza de las armas algo que llamaron Imperio del Círculo Dorado, para lo cual, los esclavistas del Sur tenían una organización llamada “Caballeros del Círculo Dorado”.

Esta manada de bandidos esclavistas del Sur de Estados Unidos comenzaron esta práctica robándole más de dos millones de kilómetros cuadrados de territorio a México, a cuya gente agredieron, y no les bastó y crearon otro grupo de bandidos salteadores que fueron conocidos como filibusteros, encabezados por William Walker y Byron Cole, que fueron los encargados por estos esclavistas del Sur de Estados Unidos para apoderarse de todo México, Centroamérica, Caribe, Colombia y toda América del Sur.

Estas políticas de geodominio criminal (neocolonial-imperialista) se basaron, esencialmente, en la doctrina Monroe, trazada malvadamente en un discurso de James Monroe, presidente de Estados Unidos de América, en 1823, mediante la cual afirmaba este delincuente neocolonialista norteamericano que “América es para los americanos”, y “americanos” eran nada más ellos, los gringos, los yanquis estadounidenses, convertidos en muy poco tiempo en una amenaza terrorista para el resto de países americanos, a quienes el gobierno criminal gringo, representante de esclavistas, racistas y agresores militares perversos, inclusive desde aquélla época del siglo 19 pretendieron que los americanos del Sur del Río Bravo hasta la Patagonia y Tierra del Fuego no tuviéramos que el gentilicio de americanos, porque “americanos” eran sólo ellos, que desde entonces se creían “dueños”, “propietarios” de todo el lado Sur conocido hoy como América Latina y del Caribe.

Para cumplir con estos propósitos de adueñarse de todo México, Centroamérica, Caribe y lado Sur del Continente Americano, mandaron la avanzada de filibusteros a Centroamérica. Se apoderaron temporalmente de Nicaragua y El Salvador y fueron derrotados por tropas centroamericanas unidas, en 1856.

Todo esto muestra que estas intenciones geofágicas, de dominio territorial omnímodo de África, Asia y América Latina se les ha venido cayendo a los colonialistas, neocolonialistas e imperialistas desde entonces, porque los pueblos humildes, pertenecientes a naciones que estos oligarcas o burgueses han considerado “débiles”, de “razas inferiores”, de “gentes que son como animales”, que “debemos dominarlos porque estamos predestinados para ello” (según la doctrina Monroe), sí, estos pueblos débiles, saqueados por ellos, ultrajados por ellos, se han puesto siempre en pie de lucha para expulsarlos de sus territorios “débiles” como ocurrió contra los filibusteros norteamericanos en 1856 en Nicaragua y en 1933, otra vez en Nicaragua, con el General Sandino jefeando la lucha armada contra estos perversos neocolonialistas del gobierno de Estados Unidos de América.

En su desarrollo, la crisis general del capitalismo pasó por dos etapas y actualmente atraviesa la tercera. La primera etapa de la crisis general del capitalismo tiene su origen en la Primera Guerra Mundial y el Triunfo de la Revolución Rusa, Bolchevique o de Octubre, ocurrida en 1917.

Este triunfo revolucionario bolchevique acabó con el dominio omnímodo del capitalismo en Europa y Asia.

La segunda etapa de la crisis general del capitalismo se desplegó en el curso de la Segunda Guerra Mundial por la aparición de otros países socialistas y por el inicio del derrumbe acelerado del colonialismo y neocolonialismo imperialista. Japón, por ejemplo, además de su derrota militar durante la Segunda Guerra Mundial, junto a sus aliados los nazifascistas alemanes e italianos, también perdió el inmenso territorio chino, donde, para colmo de la crisis general del capitalismo, triunfó la Revolución China en 1949. Los capitalistas e imperialistas robaban incalculable cantidad de recursos materiales y naturales del suelo chino, lo cual ocurrió durante muchas décadas.

En tercer lugar, actualmente, se ha intensificado el capitalismo monopolista de Estado, lo cual ha acentuado las contradicciones existentes y también la aparición de nuevas discrepancias entre los mismos capitalistas monopolistas, especialmente los que encabezan empresas monopolistas trasnacionales, al amparo de los Estados imperialistas como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Japón; los dueños de los consorcios bancarios capitalistas, los fabricantes de armamentos de todo tipo (incluyendo misiles y bombas nucleares), los narcotraficantes (incluyendo gobernantes implicados como el de México al 2017), los mafiosos lavadores de dinero sucio en combinación con banqueros también mafiosos, los negociantes mafiosos de petróleo, oro, acero y materiales para fabricar masivamente teléfonos celulares, televisores de plasma, los industriales monopolistas que contaminan el Medio Ambiente, la Ecología y a seres humanos con alimentos contaminados; todos estos capitalistas mafiosos que lanzan diariamente millones de toneladas de toneladas de basura, incluso radioactiva,  en los lechos marinos, lagos, lagunas, ríos, bosques y en desiertos también.

Todos estos capitalistas imperialistas mafiosos, reitero: es una minoría de menos del dos por ciento de la población mundial de 7, 200 millones de habitantes; son al mismo tiempo enemigos de los pobres y proletarios en general, a los cuales utilizan de mil maneras para robarles lo que estos proletarios producen, y a la vez estos capitalistas imperialistas mafiosos, compradores de conciencias, de gobernantes corruptos y de militares también vendidos, compiten ferozmente entre ellos por desplazar los unos a los otros, para quedarse unos pocos con los centenares de miles de millones, billones, trillones anuales, de ganancias de estas empresas trasnacionales mafiosas, causantes reales del hambre de más de mil millones de seres humanos en el mundo, de la contaminación de aguas, bosques, suelos y alimentos; del analfabetismo que el mismo sistema capitalista provoca por su propia naturaleza bandida del manejo económico, político e ideológico, y por todos estos motivos estos capitalistas y sus lacayos servidores en medios de comunicación privados, editoriales, cines, cadenas de televisión y otros medios culturales, odian de forma feroz a los gobiernos progresistas como al de Venezuela, Bolivia, Nicaragua, El Salvador y especialmente a regímenes socialistas como el de la República Popular China, Cuba y Vietnam. Y por estos mismos motivos el capitalismo imperialista norteamericano mantiene odio bestial sostenido contra el gobierno chino y el gobierno ruso, cuyo gobernante Bladimir Putin se ha opuesto a las formas bárbaras de explotación capitalista y engañosa del llamado “Mundo Occidental”, que se autollamada “democrático” y “defensor de derechos humanos”,  contra los seres humanos menos favorecidos o pobres.

Un “Breve Diccionario Político” en mi poder, sobre estas contradicciones, indica lo siguiente: “La que más se destaca es la existente  entre las extraordinarias posibilidades que ofrece la revolución científico-técnica y las trabas que el capitalismo pone a su utilización en beneficio de toda la sociedad, destinando a fines bélicos gran parte de los descubrimientos científicos e inmensos recursos materiales y dilapidando las riquezas nacionales suyas y de otros países explotados por el capitalismo. Actúa también la contradicción entre el carácter social de la producción moderna y el carácter  monopolista estatal de su regulación. No sólo se agrava la contradicción entre el trabajo (trabajadores, proletarios en general, obreros, campesinos, intelectuales) y el capital, sino que se ahonda el antagonismo de intereses de la gran mayoría de la nación y los de la oligarquía financiera”.

Para mantener su dominio omnímodo por el mundo entero, el capitalismo imperialista norteamericano, saqueador número uno de recursos naturales, materiales, culturales, financieros de otros países mediante agresiones armadas, por ejemplo, ha mantenido más de 1,500 bases militares regadas en territorios ajenos del mundo entero, en neocolonias suyas, en océanos y mares, con el fin de imponerse mediante el terror estatal y militar, y las amenazas de invadir militar y mortalmente territorios  ajenos “en cualquier rincón del mundo”, porque esta pandilla de ladrones y asesinos de Estados Unidos siguen considerando como “enemigo” a todos aquellos gobiernos y políticos progresistas, como en los casos más recientes en América Latina de Lula en Brasil, Evo Morales en Bolivia, Cristina Fernández en Argentina, de Rafael Correa en Ecuador, de Hugo Chávez en Venezuela, de Sánchez Cerén en El alvador;  y de los más actuales: Nicolás Maduro Moro en Venezuela y Daniel Ortega Saavedra en Nicaragua.

También son recientes las agresiones militares mortales de los países capitalistas imperialistas (Estados Unidos, Reino Unido y Francia) en Irak, donde ya han matado a más de un millón de seres humanos y causado destrucción masiva de edificios e infraestructuras, además de que asesinaron bestialmente al presidente Sadam Husein; en Libia, donde destruyeron Trípoli y también asesinaron cruel y sanguinariamente a su presidente Kadafi. En ambos casos, los robos que ejecutan actualmente son colosales, incluyendo, por supuesto, el apropiarse de sus recursos petroleros. Mantienen una agresión militar permanente a Afganistán, donde igualmente ya han matado a más de un millón de seres humanos y convirtieron el país en un productor de drogas, donde estos países imperialistas tienen dominado gran parte del territorio afgano.

Todo esto, aunque parezca contradictorio, forma parte de la crisis general del capitalismo, la cual se agrava cada vez más, pues con toda la barbarie que han venido cometiendo contra el mundo entero, el capitalismo-imperialismo se sitúa como un sistema económico, político e ideológico, cada vez más odioso, terrorista, brutal, cruel, sanguinario, genocida, y como consecuencia en la medida en que el tiempo pasa es más odiado por la inmensa mayoría de seres humanos, conscientes de que este sistema capitalista-imperialista opera como enemigo de la Humanidad, pues mientras una minoría de capitalistas imperialistas  que no llega ni al dos por ciento, se apropia de las riquezas que, valga la redundancia, la inmensa mayoría de seres humanos producen y que unos pocos se apropian de esas riquezas

 Crisis general del capitalismo

Crisis total del sistema mundial del capitalismo, que abarca la economía, la política y la ideología; situación del sistema capitalista mundial que se caracteriza por su decadencia, el derrumbe del sistema capitalista de producción y la victoria del nuevo régimen socialista.

Los rasgos característicos de la crisis general del capitalismo son: la división del mundo en dos sistemas, el capitalista y el socialista, y la lucha entre ellos; la agudización de las contradicciones entre la burguesía y el proletariado de los países capitalistas; la crisis del sistema colonial del imperialismo; la agudización del problema de los mercados; la aparición del estado crónico de no ocupación plena de las empresas y de la desocupación crónica de masas.

La crisis general del sistema capitalista mundial comenzó durante la primera guerra mundial, a consecuencia, principalmente, de la salida de Rusia del sistema capitalista. Como consecuencia de la división del mundo en dos sistemas, surgió una contradicción completamente nueva: la contradicción entre el capitalismo agonizante y el socialismo en crecimiento. Esta fue la primera etapa de la crisis general del capitalismo. Su segunda etapa se desarrolló durante la segunda guerra mundial, particularmente después de la salida del sistema capitalista de una serie de países de Europa y Asia, que tomaron el camino de la construcción socialista.

Después de la segunda guerra mundial cambió radicalmente la correlación de fuerzas en el terreno internacional. Si antes de la guerra los países capitalistas ocupaban cinco sextas partes del territorio del globo terrestre, después de la guerra su territorio se redujo hasta las tres cuartas partes. Si la población del mundo capitalista constituía el 92% de la población de todo el mundo antes de la guerra, en la actualidad en el mundo capitalista vive solamente el 66% de la población del globo terrestre. El sistema socialista se ha convertido en sistema mundial, que abarca enormes territorios con una población de 950 millones de personas.

Se han debilitado más aún las bases del imperialismo en los países coloniales y dependientes, el movimiento nacional liberador se ha elevado a una etapa superior. Si hacia fines de la segunda guerra mundial la población de las colonias de Asia y Africa llegaba a 730 millones de personas, en la actualidad en las colonias viven tan sólo 145 millones de personas; ahora está a la orden del día el problema de la liquidación definitiva del sistema colonial.

Todas las contradicciones del capitalismo se han agudizado extremadamente. La pauperización de los trabajadores de los países capitalistas, acompañada del enriquecimiento fabuloso de un grupito, conduce a la extrema agudización de las contradicciones entre el trabajo y el capital, al gran crecimiento del movimiento obrero y al aumento del poderío y de la influencia de los Partidos Obreros. Se agudizan también las contradicciones entre los países del campo capitalista, que llevan una enconada lucha por los mercados, las zonas de inversión de capitales, &c.

Aumentó la reacción en todas las esferas de la vida política y social de los países capitalistas, tan característica para la época del imperialismo. La tendencia de la burguesía monopolista al establecimiento de la dictadura, a la liquidación de las instituciones de la democracia burguesa es un reflejo de la crisis del régimen político del capitalismo. La crisis profunda del sistema capitalista mundial es un testimonio de la inevitabilidad de la sustitución del capitalismo por el socialismo.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:92-93

Crisis general del capitalismo

Crisis multilateral del sistema capitalista en el mundo; afecta tanto al régimen económico y estatal como a la Política, a la ideología y a todas las demás esferas de la vida de la sociedad burguesa contemporánea. El rasgo decisivo de la crisis general del capitalismo estriba en la división del mundo en dos sistemas opuestos: el capitalista y el socialista. “El que se vayan desprendiendo del capitalismo nuevos países; el que se debiliten las posiciones del imperialismo en la competición económica con el socialismo; el que se desintegre el sistema colonial del imperialismo; el que se acentúen las contradicciones del imperialismo por el desarrollo del capitalismo monopolista de Estado y por el crecimiento del militarismo; el que se intensifique la inestabilidad interna y la descomposición de la economía capitalista, hecho que se manifiesta en la creciente incapacidad del capitalismo para utilizar plenamente las fuerzas productivas (ritmos bajos de crecimiento de la producción, crisis periódicas, constante falta de aprovechamiento del potencial de producción, paro forzoso crónico); el que aumente la lucha entre el trabajo y el capital; el que se agraven sensiblemente las contradicciones de la economía capitalista en el mundo; el que la reacción política alcance extremos nunca vistos en todos sentidos, renuncie a las libertades burguesas y establezca regímenes fascistas, tiránicos, en varios países; el que la política y la ideología burguesas sufran honda crisis –todo ello es expresión de la crisis general del capitalismo”(Documentos del XXII Congreso del P.C.U.S., págs. 337-338). La crisis general del capitalismo, en su desarrollo, pasa por varias etapas. La primera etapa surgió en el período de la primera guerra imperialista mundial y, ante todo, como resultado de la victoria de la Gran Revolución Socialista de Octubre en Rusia. La segunda etapa surgió en el período de la segunda guerra mundial y, sobre todo, como resultado de la aparición del régimen de democracia popular en varios países de Europa y Asia. El rasgo decisivo de este período consiste en que el socialismo rebasó el marco de un solo país y se constituyó el sistema mundial del socialismo. La tercera etapa de la crisis general del capitalismo ha empezado en la segunda mitad de la década de 1950. La peculiaridad de dicha etapa consiste en haber surgido no por una guerra mundial, sino en el ambiente de competición y lucha entre los dos sistemas, con la quiebra del sistema colonial del imperialismo en el mundo, con una modificación cada vez mayor de la correlación de fuerzas en favor del socialismo.

Diccionario filosófico · 1965:91-92

Crisis general del capitalismo

“Proceso de descomposición del sistema capitalista mundial, que penetra todos los aspectos de la sociedad burguesa: la economía, la política y la ideología. La teoría de la crisis general del capitalismo fue elaborada por Lenin en relación con la doctrina del imperialismo como última fase del capitalismo y enriquecida en los documentos teóricos del PCUS y otros partidos comunistas. La crisis general del capitalismo debe su origen a las leyes inmanentes al imperialismo. El principal rasgo de la crisis general del capitalismo es la reducción de la esfera del dominio del sistema capitalista mundial y su desintegración, que se expresan en la formación del sistema socialista y el desmoronamiento del colonialismo y en la agudización extrema de las contradicciones internas económicas y políticas del imperialismo. Siendo una crisis del sistema capitalista en su conjunto, la crisis general del capitalismo no descarta, empero, la posibilidad de que en algunos de sus eslabones el capitalismo continúe desarrollándose. Hay períodos en que el ritmo de crecimiento de algunos países capitalistas alcanza un alto nivel. Pero el crecimiento del capitalismo es al mismo tiempo la agudización de todas sus contradicciones. Las tentativas de utilizar el capitalismo monopolista de Estadopara superar la crisis general del capitalismo no hacen más que profundizar este proceso y preparan en el sentido material las transformaciones revolucionarias de la sociedad. La crisis general del capitalismo atravesó tres etapas fundamentales, en cada una de las cuales su rasgo principal tiene una manifestación específica. La 1ª etapa, que empezó en el período de la Primera guerra mundial y la Revolución de Octubre, se caracteriza por la formación del primer Estado socialista del mundo y el comienzo de la crisis del colonialismo. La 2ª etapa de la crisis general del capitalismo, que empezó durante la Segunda guerra mundial, se define por el hecho de que del capitalismo se desgajan más y más países (Democracia popular), se forma el sistema socialista mundial y se descompone el sistema colonial. La 3ª etapa de la crisis general del capitalismo se determina por el hecho de que siguen ahondándose todas las contradicciones del capitalismo y reduciéndose la esfera de su influencia. La peculiaridad de la 3ª etapa de la crisis general del capitalismo consiste en que esta etapa no empezó a consecuencia de una guerra mundial. Esto testimonia que la guerra de por sí no puede constituir la condición del desarrollo de la crisis general del capitalismo, si es que no han madurado sus contradicciones. El comienzo de cada nueva etapa de dicha crisis se determina por el cambio cualitativo del lugar y papel del capitalismo en el mundo. Y ello está enlazado, ante todo, con el fortalecimiento sucesivo de las posiciones de los países socialistas y el crecimiento de su influencia económica y política sobre la marcha del desarrollo mundial. La crisis general del capitalismo es un proceso complejo de desarrollo contradictorio del capitalismo durante un período prolongado, que se caracteriza por las tendencias a crisis globales, que abarcan a todo un conjunto de fenómenos económicos y sociales y aumentan la inestabilidad general del capitalismo. En el mundo sigue robusteciéndose cada vez más la orientación antiimperialista del movimiento de liberación nacional y se intensifica el movimiento obrero. En cada etapa de su desarrollo desigual, la crisis general del capitalismo tiene sus formas específicas de manifestación. Así, en el último período son típicos del capitalismo la fiebre monetaria, la inflación, las crisis estructurales, la elevación de precios de las materias primas, el descenso de la cuota de ganancia, la internacionalización del capital, &c. Se acentúan las contradicciones entre las potencias imperialistas y entre los países en vías de desarrollo y los Estados neocolonialistas. Una de las peculiaridades del capitalismo moderno consiste en sus intentos de adaptarse a la nueva situación configurada en el mundo (empleo de formas más disimuladas de explotación, disposición de aceptar, en varias ocasiones, las reformas parciales). Ahora bien tal adaptación no significa que el capitalismo se estabilice como sistema. La crisis general del capitalismo continúa profundizándose”.

Y financieramente la crisis general del capitalismo imperialismo es de tal envergadura, que en el caso de Estados Unidos, este país de agresores militares desde que aparecieron como nación independiente, tiene una deuda externa actual de 17 mil 260 billones de dólares, según el “Almanaque Mundial” de 2017; Reino Unido tiene una deuda externa de 2 mil 400 billones de dólares;  la deuda externa de Francia es de 5 mil 496 billones de dólares;  Japón tiene una deuda externa de 5 mil 018 billones de dólares; Alemania tiene una deuda externa de 5 mil 597 billones de dólares; Italia tiene una deuda de 2 mil 459 billones de dólares;  y la deuda externa de Canadá alcanza los mil 491 billones de dólares.

Y en cambio, la República Popular China, a cuyo régimen socialista odian de forma feroz los capitalistas imperialistas, tiene una deuda externa de 958 mil 300 millones de dólares, es decir, un país con una población de casi mil 300 millones de seres humanos en su territorio, su deuda externa todavía no llega al billón de dólares. Rusia, también odiada por este mundo saqueador capitalista imperialista occidental, tiene una deuda externa de 520 mil millones de dólares.  Y países pequeños como Venezuela y Nicaragua, odiados con crueldad infinita por los regímenes capitalistas imperialistas,  sólo por el hecho de tener gobiernos progresistas actualmente (2018) tienen una deuda externa respectiva de 101 mil 900 millones de dólares y de 10 mil 640 millones de dólares, según el “Almanaque Mundial” del año 2917.

*Pablo Emilio Barreto Pérez,

Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Nicaragua; Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

 

 

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Estados Unidos infames, Estados Unidos agresor, invasor militar, Estados Unidos enemigo de la Humanidad, con sus casi 300 agresiones militares ha matado a casi 24 millones de seres humanos en América Latina, África y Asia

Estados Unidos, Estados Unidos infames, enemigos de la Humanidad, agresores militares, invasores de territorios ajenos, ladrones de territórios ajenos y saqueadores de recursos naturales, han matado a casi 24 millones de seres humanos con bombas atómicas e invasiones militares, actúan como verdugos del imperialismo contra pueblos africanos, latinoamericanos y asiáticos

Publicado el 27 agosto, 2009por Pablo Emilio Barreto Pérez

Cronología breve de infamias yanquis por el mundo

*Estados Unidos neocolonialista ha implantado terror estatal desde hace más de un siglo en América Latina

*Este gobierno yanqui genocida agrede militarmente, invade territorios ajenos, y roba recursos naturales como petróleo, tal como hicieron en Irak desde 2003, y hacen lo mismo actualmente en Libia y todo el Medio Oriente

*El gobierno de Estado Unidos, dirigido por su oligarquía local y jefes de empresas monopólicas trasnacionales,  en toda su historia ha impuesto dictaduras militares genocidas, ha ejecutado casi 300 invasiones militares y ha matado a casi  24 millones de seres humanos, según especialistas. ¿Matando gente y robando defienden los Derechos Humanos de otros pueblos? ¿Es posible defender Derechos Humanos de esa manera?

*Aportes de orden histórico a las denuncias que hizo el Presidente Daniel Ortega S. en la 62 Asamblea General de Naciones Unidas.

*Pablo E. Barreto Pérez

Sin rodeos le trasmito mi respaldo, sin vacilaciones, por su valiente, bien argumentado, claro y contundente discurso suyo en el seno de la 62 Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), la cual, desde un poco después de concluida la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), ha estado convertida en un instrumento manipulable de los países capitalistas globalizados o imperialistas, entre los cuales destaca fundamentalmente Estados Unidos.

Su discurso, honorable presidente Ortega Saavedra, fue una recia y clarísima defensa de los derechos a la sobrevivencia pacífica de la Humanidad entera, en defensa de los agredidos y oprimidos por potencias capitalistas neocoloniales que usan su enorme poder militar, político, ideológico, económico, propagandístico, tecnológico, cultural, y también su enorme arsenal atómico de exterminio masivo; y su influencia y control de organizaciones internacionales como las Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad, la Organización de Estados Americanos y organismos financieros internacionales, para imponerle condiciones infames, condiciones terroristas, chantajistas, brutales, sanguinarias y mortales a otros Estados lejanos a las fronteras de Estados Unidos, como ocurre actualmente con la agresión militar norteamericana e inglesa en Irak, agresión militar en la cual han gastado casi 700 mil millones de dólares desde que iniciaron esta matanza de seres humanos en marzo del 2003.

(Escribo esto en 2009. En Irak también asesinaron a su presidente, Sadam Husseim, y han matado allí a más de un millón de personas, además de los robos colosales de petróleo, otros recursos naturales y el patrimonio cultural nacional. Después, los mismos yanquis e ingleses aliados perversamente con el también gobierno imperialista criminal de Francia, igualmente mataron al presidente libio, Mamuar Kadafi,  y de paso exterminaron a gran parte de la población, se apoderaron del petróleo y actualmente tienen allí, inclusive, impuesta la crueldad perversa de venta de esclavos. Continuaron su agresión militar a Afganistán, donde han matado a centenares de miles de pobladores y convirtieron este país en un territorio de cultivo de estupefacientes. Estos hechos crueles, sanguinarios, genocidas, son un retrato de la enemistad a muerte de los regímenes imperialistas contra la Humanidad y en específico contra aquellas naciones y gobiernos donde los pueblos han elegido gobiernos progresistas, no sometidos a las botas y balas de cañones y misiles de estos países imperialistas de asesinos y ladrones).

Por este medio, me propongo aportar otros datos, para sumarlos a los que usted, Daniel Ortega Saavedra, presidente de Nicaragua, dio dignamente erguido en el seno de la 62 Asamblea General de las Naciones Unidas, para poner de cuerpo entero, desenmascarados, a los jefes del gobierno más criminal y genocida que ha tenido la historia de la Humanidad (después de romanos, ingleses, españoles, portugueses, franceses, holandeses, alemanes nazis, etc.), pues nadie, que yo sepa después de revisar la Historia de la Humanidad, ha ejecutado más agresiones militares y matado a más seres humanos que el gobierno de Estados Unidos por medio de su ejército, hoy conocido también como “el pentágono”, donde previamente hasta hacen ensayos de cómo realizar las agresiones militares planeadas por el régimen gubernamental, sea éste republicano o demócrata, en combinación con la tenebrosa y mortal Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Especialistas en este tema de las agresiones militares de Estados Unidos por el mundo entero, aseguran que ya suman más de 250 esas invasiones y agresiones militares directas del gobierno criminal genocida norteamericano, las cuales, añaden, han ocasionado casi  24 millones de muertos, sin tomar en consideración los heridos, las destrucciones materiales, las humillaciones a las Soberanías Nacionales de otros Estados soberanos y el colosal saqueo de los Recursos Naturales después de las invasiones militares. “Greenpeace” asegura que desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial, en agosto de 1945 y la actualidad, han muerto 30 millones de seres humanos en distintas guerras o agresiones militares, y que 20 millones han fallecido por impactos de balas de armas ligeras.

Una de las primeras “hazañas” infames que hicieron estos gobernantes de Estados Unidos, inspirados en sus “padres fundadores”: Washington, Jeferson, Hamilton, Adams, Franklyn, Lafayette, etc., fue fraguar el despojo a México de casi tres millones de kilómetros cuadrados de su territorio (California y Texas, por ejemplo), riquísimo en petróleo, todo esto seguido de la invasión y agresión militar, y no sólo fue eso, acusaron de “bandidos” a los mejicanos agredidos, especialmente a Pancho Villa y Emiliano Zapata, cuyos asesinatos ordenaron y ejecutaron combinados con los vendidos y traidores de México.

Por supuesto, ya antes de estos despojos de tierras a México, pusieron en práctica su complejito superior racista de anglosajones puros, herederos de su “madre maldita” colonizadora inglesa; habían emprendido el exterminio masivo de los pueblos originarios o indígenas del territorio norteamericano, antes y después de la Independencia en 1776. Exterminaron más de 600 tribus y se supone que estas comunidades indígenas tenían más de 100 millones de habitantes, para lo cual usaron sus armas de fuego modernas de aquellos días.

Eso fue genocidio planificado, aun después de reconocer en el Acta de Independencia de 1776, redactada y aprobada en Filadelfia,  de que todos los pueblos tienen derecho a ser libres.

Después de lo anterior, lo más infames de estos grupos sanguinarios de Estados Unidos, se ubicaron en el Sur, donde se atrincheraron en sus plantaciones (grandes extensiones de tierras) con esclavitud en pleno apogeo, y al mismo tiempo estos sureños yanquis planearon apoderarse, mediante acciones militares, de todo el territorio de México (después del robo de tierras a México), Centroamérica, todo el territorio caribeño,  Panamá y Colombia…y más allá de América del Sur, con la finalidad de imponer lo que ellos ya tenían planeado y que se llamaría “Imperio del Círculo Dorado”.

Ese “Imperio del Círculo Dorado” era la inspiración y parte de los objetivos fundamentales del filibustero William Walker. No fue por casualidad que Walker se autonombró “presidente” de Nicaragua y de El Salvador (También en California y lo intentó en Honduras), e impuso inmediatamente la esclavitud mediante “decreto” espúreo, gracias a las peleas interminables de “timbucos” (conservadores) y “calandracas” (liberales), muchos de cuyos miembros eran lacayos, peleles, fieles servidores de estos políticos norteamericanos salteadores de soberanías nacionales.

Fueron los “calandracas” quienes abrieron las puertas de par en par a los filibusteros (William Walker y Byron Cole. Estos dos eran los jefes), representantes de estos esclavistas del “Imperio del Círculo Dorado”, que al final fue derrotado en 1865 por el otro grupo político que jefeada en el Norte antiesclavista Abraham Linconl, presidente gringo, a quien asesinaron en una presentación de cine por haberles impedido los planes esclavistas y haber abortado el “Imperio del Círculo Dorado”, que por su comportamiento ya era muy parecido en esa época al fascismo alemán hitleriano futuro, que precisamente, pretendía imponer una tiranía universal para imponer una “raza superior”, eliminar a la Unión Soviética y “ocupar espacios vitales para Alemania”.

A finales del siglo 18 y comienzos del siglo 19, el territorio norteamericano se reducía a las llamadas “13 colonias”. Pero desde temprano, inmediatamente después de la Independencia en 1776,  sus oligarcas y gobernantes mostraron su voracidad insaciable de ocupar y robarse territorios ajenos. Se apropiaron de Alaska (extremo Norte del Océano Pacífico), se la quitaron al Imperio Ruso.

Mediante los mismos “trucos” usados en el Golfo de México, para robarse Texas, también se apropiaron de la llamada “Baja California”, Arizona, Florida, Puerto Rico, Cuba; etc., y lo más asombroso, mediante los mismos trucos infames asimismo se apoderaron de Hawai (1898), ubicado a más de tres mil kilómetros al Sur de la frontera Oeste de Estados Unidos, en el Océano Pacífico. El llamado “grupo del Norte” (norteamericano) trató también de robarse parte del territorio canadiense.

De esa forma redondearon los 50 Estados actuales. Simón Bolívar y José Martí advirtieron, y lo confirmó después Rubén Darío, que Estados Unidos sería el futuro invasor en América Latina, pero se quedaron cortos porque, en realidad, han sido los invasores y agresores del mundo casi entero (han agredido e invadido territorios ajenos en América Latina, África y Asia).

Comenzaron, como se ha visto, invadiendo el territorio mexicano y robándole una enorme cantidad de territorio a México, es una extensión territorial casi el doble de lo que tiene México actualmente. En relación a Nicaragua, las agresiones empezaron antes de 1856, cuando Walker y sus filibusteros se metieron por El Realejo (cercanías del Puerto de Corinto), se apoderaron de la Ciudad de Rivas, le prendieron fuego a Granada, derrocaron al presidente nicaragüense de ese momento; Walker se autonombró “presidente” de Nicaragua y finalmente fueron derrotados en la Hacienda San Jacinto, situada al Norte de Tipitapa, y otros sitios de Nicaragua, hasta ser expulsados totalmente de territorio nicaragüense.

Cuando Walker se autonombró “presidente de Nicaragua”, el gobierno criminal yanqui y los ingleses, se apresuraron a “reconocerlo”, ¿qué indica esto, entonces?
La siguiente agresión del gobierno criminal yanqui a Nicaragua se produce con el derrocamiento de José Santos Zelaya López en 1909, y casi de inmediato, en 1912, mandan desde Estados Unidos, ubicados a varios miles de kilómetros al Norte del Continente, numerosos barcos artillados y tripulados por varios miles de marinos, los que llegan (por Corinto y Bluefiels) con la misión de someter y matar a los patriotas jefeados por Benjamín Zeledón Rodríguez, y efectivamente mataron a centenares de hombres y mujeres defensores de la Patria agredida, incluyendo a Benjamín Zeledón Rodríguez.

Derrocaron al progresista liberal José Santos Zelaya e impusieron en 1912 a los conservadores traidores, encabezados por Adolfo Díaz Resinos y Emiliano Chamorro Vargas, empleados de compañías mineras yanquis en la Costa Atlántica, quienes inclusive firman el vergonzoso “Tratado Chamorro-Bryan”, que vendía la Soberanía Nacional por 99 años prorrogables. Los artistas yanquis de la infamia imponiendo a vendepatrias y traidores. Estos degenerados traidores, inclusive, entregaron a los yanquis las Aduanas, el Ferrocarril, el Banco Nacional y, por supuesto, el dominio del gobierno vendepatria. Habían restaurado en el poder a los conservadores o “timbucos” del pasado histórico reciente, que habían sido desplazados del poder por la Revolución Liberal de 1892.

Es indispensable recordar que en complicidad plena con el Imperio Inglés, barcos y militares gringos destruyeron el poblado de San Juan del Norte (en 1899) mediante un bombardeo naval, sin que nadie les hiciera resistencia alguna.
Casi al mismo tiempo, los yanquis clavaron sus garras en el Norte de Colombia y se apoderaron del territorio que hoy ocupa Panamá, y construyeron el Canal de Panamá, para ellos, dominado y controlado por ellos, pero en territorio latinoamericano.
Al estallar la Revolución Mexicana, de 1910 en adelante, intervinieron de mil maneras en México, con el pretexto de “castigar” al “bandolero” de Pancho Villa.
Es fácil encontrar en las cronologías de las infamias que no ha parado la carrera de agresiones e invasiones militares de Estados Unidos a otros países, prácticamente desde que aparecieron como Nación, después de la Independencia de 1776, en Filadelfia. Allí mismo se sentaron las bases de “los futuros invasores de la América nuestra”.

Esa carrera de agresiones e invasiones militares, acompañadas de matanzas de seres humanos y saqueo descarado de recursos naturales de otros pueblos del mundo, y en el caso nuestro (Nicaragua) volvieron a agredirnos militarmente en 1926. En estos años, de 1926 a 1933, los agresores e invasores yanquis mataron a varios miles de campesinos en las montañas y ciudades de Nicaragua. Entonces, como todos sabemos, les hizo frente el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, jefeado por el heroico General campesino y mecánico Augusto C. Sandino, quien logró expulsarlos en 1933, lo que parecía un imposible para los lacayos locales, que son los mismos peleles cobardes de siempre, que doblan la cerviz y se ponen de rodillas ante el yanqui opresor.

En esta etapa, 1927, se produjo otra traición, de otro vendepatria, esta vez “liberal de cepa”: José María “Chema” Moncada Tapia, a quien Sandino le dijo: “Yo no me vendo ni me rindo”. Esta traición le permitió al gobierno criminal genocida de Estados Unidos fundar la Guardia Nacional y dejarla en Nicaragua como “ejército interventor permanente”, jefeado por un falsificador de billetes y ladrón comprobado de San Marcos, llamado Anastasio Somoza García.

El primer gran trabajo sucio de esta Guardia Nacional y de Somoza García, coordinados por el gobierno criminal yanqui, fue asesinar a Sandino y a los miembros del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional.

De ese modo, en Nicaragua los gobernantes yanquis se estaban garantizando su dominio opresor y de saqueo de recursos naturales durante 45 años, lo que para los nicaragüenses tuvo un costo de 50 mil nicaragüenses asesinados, hasta el Triunfo de la Revolución Sandinista el 19 de Julio de 1979, mes y año en que fue demolida para siempre la tiranía del somocismo genocida, que era el instrumento de dominio político, militar, económico y propagandístico del régimen imperialista dizque democrático de “Estados Unidos de América”.

“Estados Unidos de América”, así se autollamaron por falta de una identidad cultural propia, seguramente con la intención de apoderarse de todo el Continente Americano, y lo dijeron descaradamente los “padres fundadores”, pues en declaraciones, discursos y documentos oficiales decían que todo el Continente Americano debía pertenecer a Estados Unidos.

En las décadas 30-40-50-60 (y todavía en la década del 70-80), precisamente, los yanquis emprendieron una carrera acelerada para la formación y consolidación de regímenes militares en América Latina, y de ese modo ellos, los gringos, organizaron, establecieron, entrenaron y condujeron a América Latina hacia una plaga de dictaduras militares, al servicio completo de los intereses del régimen imperialista agresor y del gobierno gringo y de las empresas trasnacionales imperialistas norteamericanas, entre las cuales se pueden mencionar las tiranías siguientes:

La de Nicaragua con Somoza García a la cabeza; Juan Vicente Gómez (27 años de dictadura) y Pérez Jiménez en Venezuela, Rojas Pinilla en Colombia; “Papa Doc” Douvalier en Haití, Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana, “Mi general” Hernández Martínez en El Salvador (“La matanza” de 32 mil ciudadanos en 1932, entre otros, Agustín Farabundo Martí); Alfredo Strossner en Paraguay, Fulgencio Batista en Cuba, Tiburcio Carías en Honduras, Manuel Estrada Cabrera (1898-1920) y Jorge Ubico en Guatemala (este Ubico inventó la “Ley fuga” contra prisioneros políticos, para matarlos); Hugo Banzer en Bolivia, por ejemplo, y después el sanguinario Pinochet (hombre de la CIA) en Chile, Jorge Videla en Argentina, Alberto Fujimori en Perú…

Por medio de estas oprobiosas tiranías mataron a decenas de miles de ciudadanos latinoamericanos, con el fin de apropiarse de nuestros recursos naturales y del Continente entero. En Guatemala mandaron a derrocar a Jacobo Arbenz Guzmán (1954) y su gobierno, para lo cual usaron el pretexto de que el “comunismo”, “la cortina de hierro”,  se había apoderado de este país, donde se impulsaba una Reforma Agraria que perjudicaba a las “Repúblicas Bananeras” al servicio de empresas trasnacionales saqueadoras de Estados Unidos.

En 1965 los mismos yanquis con la gusanera de Miami y sus perversos serviles de la plaga de dictaduras en América Latina, desataron una nueva agresión militar para impedir el retorno de Juan Bosh al poder, en República Dominicana, lo cual efectivamente impidieron y de paso mataron a decenas de miles de patriotas y al coronel rebelde Francisco Caamaño Deñó.

Antes de 1965, en 1961, Jhon F. Kenedy, demócrata de los “más puros”, lanzó la agresión armada e invasión contra la Revolución Cubana. Esa agresión militar, con decenas de barcos gringos, gusanos cubanos y mercenarios, fue derrotada vergonzosamente en “Bahía de Cochinos” de “Playa Jirón”. Esta nueva agresión militar fue también apoyada por los gorilas o dictadores de América Latina, al servicio de los yanquis, entre ellos, Anastasio Somoza Debayle.

Con fechas precisas se puede sostener de que los gobernantes criminales de Estados Unidos efectuaron agresiones e invasiones militares, en Centroamérica y el Caribe, en las primeras tres décadas del siglo 20, por ejemplo:

Colombia (Panamá), 1901; Colombia (Panamá), 1902; Honduras, 1903; Panamá, 1903 a 1914; República Dominicana, 1904; Cuba, 1906-1908; Honduras, 1907; Nicaragua, 1910; Honduras, 1911; Cuba, 1912; Nicaragua, 1912-1925; Haití, 1914; República Dominicana, durante junio y julio de 1914; Haití, 1915-1934; República Dominicana, 1916 a 1924; Cuba, 1917 a 1922; Panamá, 1918 a 1920; Honduras, 1919; Guatemala, 1920; Panamá, 1925; Honduras, 1925; Nicaragua, 1926 a 1933; Cuba, 1933; Unidades de marina yanqui bloquean y amenazan a Cuba, otra vez, 1933; un contingente de tropas norteamericanas desembarca en el Puerto de Corinto y ocupa varias zonas de territorio nicaragüense, 1953; intervención mercenaria, organizada por la CIA para derrocar a Jacobo Arbenz Guzmán en Guatemala, 1954; en 1960, ya con la Revolución Cubana, agentes de la CIA criminal yanqui, en la Bahía de La Habana, hacen estallar el Vapor La Coubre”, con saldo de muertos y heridos; 1961, mercenarios de la CIA, enviados por el gobierno gringo de Kenedy, invaden Playa Jirón y son derrotados por la Revolución Cubana; 1964, marinos yanquis matan a 64 estudiantes panameños en el Canal de Panamá; en Brasil de 1964 a 1985, todos militares después de un golpe de Estado, dirigido por Estados Unidos; 1965, invasión y agresión militar yanqui a República Dominicana. Matan a miles de patriotas; 1973, matanza en Chile de seres humanos por manos de la CIA, del Pentágono yanqui, empresas trasnacionales norteamericanas y el ejército gorila de Chile, con Pinochet Ugarte a la cabeza. Asesinaron a Salvador Allende Goussen y a decenas de miles de chilenos, incluyendo al cantautor Víctor Jara, Orlando Letelier y al general Prat; 1983, invasión, agresión militar yanqui en Granada, donde emprendieron otra matanza de seres humanos; 1980 hasta 1989, agresión militar, económica, ideológica, guerra sicológica y propagandística permanente del gobierno criminal yanqui contra Nicaragua. La Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas, ubicada en La Haya, Holanda, condenó al régimen imperialista de Estados Unidos a pagar 17 mil millones de dólares, en junio de 1986, precisamente por la destrucción materiales y matanza de otros 40 mil nicaragüenses, todo ocasionados por la agresión militar mercenario de Estados Unidos y contrarrevolucionarios dirigidos por la CIA yanqui,  entre 1980 y 1986.

Otras agresiones militares yanquis en América Latina, antes de 1901:

1812-1813, “colonos” (disfraz o truco militar) norteamericanos invaden territorio de México. Los “Estados Unidos de América” ocupan por la fuerza toda la Florida Occidental; 1817-1819, un contingente de tropas norteamericanas invade y ocupa la Florida Oriental, entonces todavía virreinato de España; 1831, barcos norteamericanos bloquean las costas argentinas para apoderarse del Archipiélago de Las Islas Malvinas (extremo Sur del Continente Americano), reclamadas también por la “madre colonizadora” británica; 1833, empleando el subterfugio de “proteger los intereses de Estados Unidos, tropas norteamericanas desembarcan, por medio del Río de la Plata, en Buenos Aires, Argentina, ubicado esto a casi 12 mil kilómetros al Sur de las frontera de Estados Unidos; 1835, con pretexto similar al anterior, las mismas tropas yanquis ocupan zonas de Lima y El Callao, en Perú; 1847, tropas norteamericanas invaden el Puerto de San Juan del Norte (¿para proteger intereses de Estados Unidos?), puerto que fue bombardeado y destruido por estos mismos invasores; 1848, el gobierno criminal gringo despoja a México de más territorio, y además le imponen firmar el infame tratado “Guadalupe-Hidalgo”; 1852, otra vez la marinería yanqui desembarca en Buenos Aires (Argentina), para “proteger los intereses de Estados Unidos”; 1854, barcos de guerra y marinos yanquis bombardean el Puerto de San Juan del Norte, de Nicaragua, en represalia por supuestas “ofensas” a un “diplomático” del gobierno criminal de Estados Unidos; 1855, un barco de las Fuerzas Navales yanquis agrede a Paraguay, porque los gringos querían “libre navegación” en ríos uruguayos, situados a 12 mil kilómetros de las fronteras de Estados Unidos; 1856, apoyado por su gobierno yanqui, William Walker se autoproclama “presidente” de Nicaragua, restablece la esclavitud y declara el inglés como “idioma” oficial del país; 1865, (antes de robarle Panamá a Colombia y antes del Canal de Panamá), tropas norteamericanas desembarcan en esta zona, fingiendo proteger “vidas de ciudadanos norteamericanos”; 1866, tropas norteamericanas invaden territorio mexicano y se apoderan de la región de El Chamizal; 1867-1871, el gobierno criminal yanqui intenta anexarse el territorio dominicano; 1873, otra vez un contingente de militares yanquis desembarca en la región de Panamá (“contra la voluntad de Colombia”), porque estaban amenazados “los intereses norteamericanos”; 1888, marinos yanquis vuelven a invadir Panamá, esta vez para resguardar “el libre tránsito” de mercancías de empresas trasnacionales yanquis por medio del Ferrocarril de istmo; 1890, marinos yanquis desembarcan nuevamente en Buenos Aires (Argentina), esta vez para “proteger” el Consulado y la Legación norteamericana (¿?); 1891, barcos de guerra y marinería gringa bloquean costas haitianas para intimidar al gobierno de Haití, con el fin de que ceda la Bahía de la Mole de San Nicolás; 1894-1896, marinos yanquis desembarcan en Río de Janeiro, Brasil (ubicado a más de 12 mil kilómetros al Sur de las fronteras norteamericanas), “para proteger el comercio de las naves norteamericanas”.

Invaden Panamá y Nicaragua, otra vez, para “proteger intereses de ciudadanos de Estados Unidos” (¿?); 1898, marinos yanquis desembarcan en Cuba, se apoderan de territorio cubano y de paso ocupan también la Isla de Puerto Rico; 1899, tropas yanquis desembarcan en Bluefields y San Juan del Norte, Nicaragua, donde se mantienen un mes, sin decir qué pretendían; 1900, se abre el siglo 20 con la infamia de que Estados Unidos anuncia que Puerto Rico es oficialmente “colonia” suya.

Cuba y otros países sufren, de forma permanente, agresión militar, económica, ideológica, política, propagandística y de terror sicológico, por parte de “Estados Unidos de América”, cuyo sistema opresor inclusive tiene secuestrados a varios patriotas cubanos y desarrollan espionaje en Guantánamo (territorio usurpado a Cuba en 1903), que es otra infamia permanente de los yanquis en contra de Cuba y de la Humanidad entera.

Sería larguísimo explicar cómo fueron cada una de estas intervenciones y agresiones militares yanquis en Centroamérica, parte de América del Sur y el Caribe, pero la verdad es que todas tienen un mismo patrón, pues los gringos se han creído dueños de nuestros países y de otras centenares de naciones del mundo, lejos de sus fronteras, porque estos gobernantes racistas, con complejos de anglosajones, están convencidos desde siempre de que ellos deben gobernar América y el mundo, y lo han dicho descaradamente desde los “padres fundadores” mencionados, pasando por Reagan y Bush criminal ahora, quien ha expresado en multitud de ocasiones que ellos pueden atacar a cualquier país, en cualquier parte del mundo, porque quienes somos africanos, asiáticos, europeos no anglosajones, no alemanes, no celtas o vikingos puros, negros, algunos con cara de chinos o latinoamericanos, porque para estos imperios capitalistas somos siempre “sospechosos” de ser terroristas, cuando en realidad el principal terrorista que azota desde siempre y actualmente en el Planeta Tierra es el gobierno de Estados Unidos, acompañado plenamente por los otras potencias capitalistas: Inglaterra (Reino Unido), Francia, Alemania, Japón, entre otros.

El gobierno de Estados Unidos es el peor terrorista y agresor militar que padece la Humanidad en estos momentos. Los hechos lo demuestran con las agresiones a la Península de Corea, en la década del 50; la agresión a Vietnam, a cuyos pobladores no les perdonaron el haberse librado del colonialismo francés. Como no hallaban cómo agredir a Vietnam, entonces fabricaron un incidente militar en el Golfo de Tonkin.

Impusieron a Israel en 1948, a sangre y fuego, en el Medio Oriente, para mantener allí una tensión militar y política permanente, con el fin de robarse el petróleo de las naciones del Oriente Medio, y de paso han agredido también a El Líbano, a Irán, Irak, han mantenido tensiones terribles en el Golfo Pérsico, y todo el mundo conoce cómo han gastado casi 700 mil millones dólares para mantener la matanza de seres humanos en Irak y Afganistán. Con esa imposición mortal de Israel en 1948 le robaron el territorio a Palestina, donde mantienen matanza permanente de seres humanos palestinos y de otras nacionalidades.

Además, al mismo tiempo que agredían a decenas de países lejanos de sus fronteras, instalaron también centenares de bases militares en 114 puntos geográficos diferentes (en Europa, Asia, África, América Latina, Australia, en Filipinas, en Indonesia, en Puerto Rico, en Panamá), con la complicidad de gobiernos serviles y vendepatrias y contra la voluntad de los pueblos agredidos.

En esas bases militares han instalados “armas mortíferas”, así les llaman ellos mismos, y en torno a las bases mantienen decenas, centenares o miles de barcos con poderosos armamentos, incluyendo misiles de mediano y largo alcance y arsenal nuclear o atómico; y aviones cuatro o cinco veces más rápidos que la velocidad del sonido (valorados hasta en 25 millones de dólares cada uno), indetectables para los radares defensivos de otros gobiernos, es decir, espían diariamente al mundo, nos amenazan permanentemente hasta con ponernos enfrente de costas marinas submarinos atómicos, o esos aviones rapidísimos.

Se ha sostenido que tienen un potencial atómico suficiente para matar unas diez veces a la Raza Humana de 7, 300 millones de habitantes y al resto de seres vivientes del Planeta Tierra. Es decir, plantas y animales en general.

Y después de las agresiones militares referidas arriba, todavía continuaron asesinando patriotas latinoamericanos, como a los chilenos encabezados por Salvador Allende Goussen, e imponiendo al mismo tiempo a dictaduras fascistas por medio de la CIA y sus agentes gorilas vestidos de uniforme militar chileno, ecuatorianos y argentinos, pero volteados contra sus pueblos y al servicio de los intereses más infames del gobierno de Estados Unidos y de las empresas trasnacionales norteamericanas, entre las cuales se mencionaron a la ITT, Coca-Cola, Esso, Texaco, por ejemplo, y los oligarcas locales.

Todo este actuar imperialista criminal no está alejado del “reparto territorial” del mundo por las potencias imperialistas, lo cual, por supuesto, originó las llamadas “dos Guerras Mundiales”. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1917), organizada, atizada, alentada y a lo mejor hasta financiada por estos buitres o empresas monopólicas capitalistas internacionales, se produjo la Revolución Bolchevique o de Octubre, la cual fue inmediatamente y vilmente atacada por los países capitalistas poderosos, entre otros, Estados Unidos, cuyo gobierno se lanzó abiertamente “al ruedo” para salvar a Alexander Kerenski (febrero a octubre de 1917) y su pandilla de contrarrevolucionarios rusos. Nunca “perdonaron” los “sagrados” o “divinos” buitres capitalistas que los obreros y soldados rusos, intelectuales progresistas y campesinos se hayan rebelado en la Rusia de los Zares “predestinados” por el capitalismo monopolista para dominar eternamente a centenares de millones de rusos.

Es bien conocido que la Revolución Soviética fue horriblemente agredida, al extremo de que 20 millones de seres humanos rusos cayeron combatiendo heroicamente en su defensa. El socialismo científico, sustituto irremediable del capitalismo salvaje, se impuso por primera en la Historia Humana, en este caso en la República Soviética Rusa.

Me imagino que como anglosajones “puros”, de “raza superior”, considerándose así mismo como los “divinos” del Universo y de la Tierra, estos gobernantes de Estados Unidos actúan actualmente como los militares nobles y emperadores romanos que no toleraban que Cartago (varios siglos antes que naciera Jesucristo) tuviera una flota de barcos en el Medio Oriente (Mar Mediterráneo) , que según ellos les ponía en peligro sus negocios sucios de rapiña, y entonces mandaron a asesinar a toda la población cartaginesa. Los españoles colonizadores genocidas y esclavistas también mataron a 51 millones de indígenas en nuestra América Latina, durante casi 500 años de dominio colonial.

La mejor prueba de comportamiento yanqui parecido al romano antiguo, es que a las Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad, el gobierno gringo los utiliza según le conviene para mantener el terror, el dominio político y militar sobre un país, una región determinada, como en este caso el Medio Oriente, donde, para “legitimar” la agresión e invasión militar a Irak inventaron que estaba fabricando “armas de exterminio masivo” o  atómicas o químicas.

Me pregunto: ¿Qué ética, qué moral es esta de una potencia capitalista imperialista, que ha fabricado suficientes armas como para terminar con la vida del género humano y la vida en la Naturaleza de nuestra Madre Tierra, y mientras tanto se opone a que los demás fabriquen, por ejemplo, plantas atómicas para producir energía eléctrica, como hacen ellos mismos en Estados Unidos?

Además: ¿Qué moral tienen estos gobernantes criminales, genocidas, para exigirle a los demás lo que ellos no cumplen nunca?
Este es el otro aspecto: Las “leyes” que ellos, los yanquis, inventan para imponérselas a los demás, “son buenas”, deben aplicarse, pero responden violentos,  porque son vecinos violentísimos, cuando se trata de que ellos cumplan cualquier Acuerdo, Leyes, disposiciones, por ejemplo de la misma Asamblea General de la Naciones, de su Consejo de Seguridad o de la Corte Internacional de Justicia, porque el gobierno gringo se ubica ante sí mismo por encima de todo el ordenamiento jurídico internacional, y sólo vale lo que ellos hacen y deshacen en contra de todo el mundo civilizado. Este comportamiento los ubica como enemigos de la Humanidad.

Mientras realizan estos atropellos en contra de la Humanidad, el gobierno gringo te asegura que es el más “demócrata” del mundo, que ellos sí respetan los derechos humanos. Nosotros, los nicaragüenses, por ejemplo, hemos padecido las atrocidades de sus intervenciones militares, como en la década del 80, que nos ocasionaron otros 40 mil muertos y daños por 17 mil millones de dólares, sobre lo cual sentenció la Corte Internacional de Justicia de La Haya (en Holanda), para que el gobierno gringo pagara por esa destrucción, pero la sentencia no fue “reconocida” por el régimen gubernamental criminal yanqui, porque a ellos no les conviene reconocer todo aquello que va contra lo que ellos disponen, porque siempre actúan como algunos matones que te ponen la pistola en la sien, te roban, te maltratan, te torturan salvamente, te matan y después, inclusive, salen diciendo vos les robastes o los agredistes a ellos.

Estas potencias del capitalismo globalizado, o imperialista, de empresas trasnacionales saqueadoras de nuestros recursos naturales, nos han impuesto a los países del Tercer Mundo el rol “de eternos perdedores” y la de ellos la “de los eternos ganadores”, en todos los terrenos, porque con sus invasiones militares, agresiones militares sangrientas, “ayudas”, ellos sacan siempre la gran tajada y a nosotros sólo nos dejan el hambre, la miseria, muertes, la división de nuestra gente, las calumnias por medios de sus periódicos, libros, revistas, intelectuales y periodistas que se ponen completamente a su servicio.

Estos imperialistas y sus serviles internacionales y locales, con sus agresiones e invasiones militares a otros países, nos quitan el bocado de comida, pues por ejemplo, actualmente hay 30 millones de niños con hambre en América Latina, mientras el gobernante yanqui criminal, Bush, se da el lujo de haber gastado ya casi 700 mil millones de dólares en la agresión militar a Irak, donde, algunos especialistas afirman, ya han matado a casi un millón de seres humanos. Y Bush está pidiendo otros 90 mil millones de dólares para continuar esa matanza de seres humanos en Irak.

¿Esa es la moral justa de un gobernante frente a los problemas acuciantes de la Humanidad? ¿Cuál ha sido la justicia democrática para asesinar tanta gente en tantas intervenciones, invasiones y agresiones militares gringas por el mundo?

La Humanidad ha perdido, como vemos, a casi 100 millones de seres humanos por estas agresiones militares gringas, inglesas, francesas, japonesas y alemanas, incluyendo los 50 millones de hombres y mujeres que perdieron la vida en Europa, Asia y África, para detener a la maquinaria genocida o asesina del fascismo alemán, que agredió a Europa y especialmente a la Unión Soviética, con el propósito de dominar todo el planeta, para satisfacer la egolatría de una pandilla de racistas ambiciosos, que fueron atizados “por debajo” por personajes criminales de las potencias capitalistas imperialistas.

Además de la destrucción material general (especialmente en Europa y en Rusia, particularmente), esta Segunda Guerra Mundial dejó 50 millones de muertos, distribuidos de la siguiente forma:
20 millones de soviéticos, 6 millones de polacos, 6 millones de judíos, 5 millones de chinos, 2 millones de indonesios, 1 millón 700 mil de filipinos, 600 mil franceses, 375 mil ingleses, 300 mil norteamericanos; y de los agresores alemanes y japoneses murieron: 13.6 millones de alemanes y 2.5 millones de japoneses.

Ese fue un saldo mortal horrible para la Humanidad, sin echar a cuentas los muertos durante la Primera Guerra Mundial, provocada por los buitres imperialistas en busca de repartirse territorios o zonas de influencias en países, como hacían ya los “Estados Unidos de América”, cuyos gobernantes siempre han andado buscando cómo implantar el terror como hicieron al lanzar la bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaky, y también en función de “los buenos negocios” como hicieron con su “Plan Marshall” de préstamos jugosos, a largo plazo, para la Europa destruida por los agresores alemanes y japoneses, préstamos que hasta hace poco tiempo terminaron de pagar algunos países europeos.

Así ha sido la ética del gobierno criminal de “Estados Unidos de América”. Esta breve reseña histórica retrata de cuerpo entero a este gobierno criminal norteamericano. Es imposible contar todas las infamias contra la Humanidad en tan corto espacio. Sin embargo, he querido con estos datos respaldar el contenido del discurso del presidente Daniel Ortega Saavedra en la 62 Asamblea General de las Naciones Unidas, porque el gobierno gringo sigue con su comportamiento malvado de entremoterse de forma permanente en los asuntos políticos, económicos, electorales, culturales, científicos y de Soberanía Nacional en casi todos los países del Planeta, sin que nadie los llames o les pida inmiscuirse.

Nunca, ningún otro país ha ido a agredirlos en su territorio norteamericano, pero ellos sí se han dado el lujo de andar agrediendo, invadiendo, robando, humillando a centenares de millones de seres humanos que buscan cómo vivir en paz, progresar en paz, lo que debieran hacer es al revés, pues más bien están obligados a resarcirnos lo que nos han robado y apoyar la Paz Universal para que los seres humanos podamos desarrollarnos precisamente en Paz, que podamos gozar del cultivo en la Naturaleza, y que esa Naturaleza no sea destruida precisamente por la voracidad de las empresas trasnacionales imperialistas que estos países globalizados imperialistas protegen en contra de los seres humanos de otras latitudes no norteamericanas.

Señor Walker Bush, señores capitalistas globalizados o imperialistas, dejen en Paz a nuestros presidentes latinoamericanos y de otros países que buscan la Paz, el progreso pacífico para los seres humanos de sus tierras respectivas, pues esos presidentes o los integrantes de esos gobiernos buscan hoy cómo vencer la pobreza, el hambre, el desempleo, el atraso en que nos han metido precisamente ustedes al agredirnos y robarnos nuestros recursos naturales, como el oro, metales de todo tipo, la madera, los peces, y de paso nos contaminan el aire, el Ozono, las aguas, y los suelos; provocan desastres en el Clima general en nuestra Madre Tierra, los pobres que pertenecemos al llamado Tercer Mundo no tenemos posibilidades de ir a vivir en Estaciones Orbitales o en otros Planetas, ni en otras Estrellas de la Galaxia o Vía Láctea en que se desplaza nuestra Tierra a 108 mil kilómetros por hora; en nuestra Galaxia hay 100 mil millones de Estrellas y más allá de la Galaxia nuestra (pertenecemos a un conjunto de 31 galaxias), nuestros astrónomos aseguran que hay , tal vez, otras 100 mil galaxias, cada una con, posiblemente, 100 mil millones de Estrellas en sus sistemas respectivos, mientras el Universo infinito (o universos paralelos) sigue ensanchándose a velocidades astronómicas inverosímiles para nosotros, pero mientras tanto nuestra Tierra convulsiona por la destrucción masiva que le ocasionan los capitalistas monopolizados, quienes, además, también amenazan al género humano y al resto de seres vivos con hacerlos desaparecer con bombas atómicas horribles.

Yo no quiero ese futuro para la Humanidad, ni para América Latina, ni para África, ni para Asia, ni para Europa, ni para Oceanía, ni para mis indios latinoamericanos, ni para los pobladores norteamericanos, ni para los pobladores canadienses.

Mi aspiración es que vivamos en Paz en nuestra Madre Tierra, que aprovechemos lo que generosamente nos ofrece para alimentarnos, para vivir, y para que algún día, en estos espacios astronómicos, otras civilizaciones, a lo mejor de la misma Galaxia en que andamos por el Universo infinito, nos visiten y puedan apreciar que siempre anduvimos trabajando por el progreso, por la Paz, por las ciencias y que nos respetamos unos a otros, y que respetamos la Vida de la Tierra y del Universo.

Me parece que ese es el espíritu del presidente nicaragüense, Daniel Ortega Saavedra, cuando habla en nombre de la Humanidad y de los pueblos oprimidos; el mismo espíritu invade a hombres como Hugo Chávez Frías, Fidel Castro Ruz, Evo Morales, Luis Inacio “Lula” Da Silva, Rafael Correa, Tavaré Vásquez, Kirchner argentino, Martín Torrijos, Manuel Zelaya, Felipe Calderón, etc.

Veamos, como dije, algunos ejemplos de infamias yanquis en América Latina y otras partes del mundo:

1803: El presidente Jefferson (yanqui, “padre fundador” gringo) compra Luisiana por 60 millones de francos a otro criminal colonialista europeo, llamado Napoleón Bonaparte. Luisiana tenía una extensión de 4.451. 675 kilómetros cuadrados.

1805: Jefferson advierte la necesidad de apoderarse de Cuba, “para defender Luisiana” contra los españoles colonizadores.

1810: La Unión norteamericana (gobierno criminal de Estados Unidos) decide ocupar la Florida Occidental, lo que hace por medio de las armas, con su ejército, sin mediar ninguna declaración de guerra contra España.

1819: Andrew Jackson, quien fue presidente de Estados Unidos, se apodera de la Florida Oriental.

1823: Declaración yanqui de la llamada “Doctrina Monroe”, o sea, “América para los americanos”, en otras palabras, “propiedad” del gobierno criminal de “Estados Unidos de América”.

1824: Estados Unidos, o su gobierno agresor, se opone a que Simón Bolívar libere a Cuba y Puerto Rico, porque ellos, los yanquis, tenían planeado ocuparla militarmente, lo cual hicieron un poco después.

1825: Inglaterra corona al zambo Carlos Federico como Rey de Belice y “la Mosquitia”. Se trata de que ambos territorios eran de las Provincias Unidas de Centroamérica.

1826: El gobierno gringo no envía ningún representante al Congreso de Panamá, convocado por Simón Bolívar, y además, ignoran sus recomendaciones.

1831: El gobierno agresor de Estados Unidos ataca las Islas Malvinas (en el Sur de Argentina), y desmantelan sus defensas.

1834: Inglaterra se apodera de las Islas de Meanguera, Meanguerita, Conchagüita, Punta de Zacate y Pérez, ubicadas en el Golfo de Fonseca. Todas estas Islas pertenecieron siempre a la soberanía salvadoreña en el Golfo Chorotega o “de Fonseca”. El nombre de “Chorotega” se lo cambiaron los españoles colonizadores genocidas.

1835: Inglaterra, con la complicidad de Estados Unidos, ocupa militarmente la parte Norte de Honduras.

1836: Inglaterra amplía el territorio de “concesión maderera” del Río Sibón, Belice, hasta el Río Sarstun. De ese modo, se apropió de territorio guatemalteco. En ese mismo año, el senador yanqui Preston incita al gobierno criminal de Estados Unidos para conquistar por la fuerza militar el Continente Americano, es decir, todo México, Centroamérica, Mar Caribe y América del Sur.

1838: El gobierno de Francia ordena a su ejército bombardear Veracruz, México. También interviene militarmente en Argentina.

1840: Inglaterra se anexa oficialmente el territorio de Belice, quitándoselo a Guatemala. Al mismo tiempo, llega una fragata militar inglesa a Criba, territorio costeño, donde imponen protectorado a poblados indígenas moscos. También atacan y capturan el Puerto de San Juan del Norte, deponen a las autoridades nicaragüenses, deportan a esas mismas autoridades hacia cualquier lado y coronan como “rey” súbdito británico a un nativo”. Por último, este imperio colonial piratesco perverso, “madre maldita” del nuevo régimen criminal gringo, declara como “Reino Británico de los Indios Mosquitos” a los territorios arrebatados por esta potencia en Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

1841: Inglaterra, imperio colonial inglés, se apodera por la fuerza militar de las Islas atlánticas Roatán, Utila, Guanaja, Elena y Morat, pertenecientes a Honduras.

1843: Las potencias coloniales de Inglaterra y Francia agreden militarmente en el Río de la Plata, en Argentina. La intervención armada dura hasta 1850.

1845: Estados Unidos se anexa (se los roba) los territorios de Texas y California, pertenecientes a México. Al mismo tiempo, se configura el “Destino Manifiesto” del gobierno norteamericano, es decir: “el hombre blanco debe invadir territorios de pueblos “atrasados”, apoderarse de sus riquezas y esclavizar a sus habitantes”

1846: Congresistas de Estados Unidos abogan, o instigan, para que el gobierno criminal yanqui, se apodere de todos los territorios de México, Caribe, Centroamérica, Panamá y Colombia.

1847: Con su ejército, Estados Unidos invade México, sin previa declaración de guerra, con la finalidad de robarle su territorio.

1848: El gobierno criminal de Estados Unidos despoja a México de los extensos territorios de Colorado, Arizona y Nuevo México. Además, con su ejército dentro de México exigen también les sea “cedido” el istmo de Tehuantepec. Inclusive, mientras esta agresión militar y robo se registran, James K. Polk, presidente de Estados Unidos, deja claro que los gobiernos de las Repúblicas Centroamericanas deben pedir “permiso” para realizar cualquier acto de soberanía que deseen ejercer, especialmente en tratos con Europa. Este mismo presidente criminal gringo le ofrece 100 millones de dólares a España por el territorio de Cuba. La propuesta le fue rechazada.

1849: Inglaterra (Reino Unido) se apodera de la Isla del Tigre, en el Golfo Chorotega (“de Fonseca”); esta isla es de soberanía hondureña.

1850: Mientras Squier observaba la primera erupción del Cerro Negro, representantes de estas dos potencias coloniales criminales, Estados Unidos e Inglaterra, firmaban el tratado Clayton-Boulwer, recelándose mutuamente por el dominio de Centroamérica, indicaban sus intenciones de “cooperar” para la construcción de un Canal Interoceánico en cualquier punto centroamericano.

1852: Con el espíritu del “Destino Manifiesto”, en Estados Unidos se organiza la facción expansionista “La Joven América”, la cual tenía como objetivos la conquista de más territorios en México, Centroamérica, Caribe, Panamá y Colombia. Inglaterra (Reino Unido) vuelve a invadir Islas hondureñas y decide crear la Colonia “Islas de la Bahía”, como dependencia de la Colonia de Belice.

1853: Antes de invadir Nicaragua, el filibustero William Walker, trata de apoderarse de nuevos territorios de México, para los esclavistas del Sur yanqui, pero fue repelido y derrotado. En ese mismo año, un miserable yanqui, llamado Stefhen Douglas dice que Estados Unidos está destinado a poseer la “hegemonía de los países del Continente, por el arbitrio de acorazados y cañones”.

1854: El gobierno gringo, de manera subresticia (oculto, encubierto), disimuladamente o haciéndose “el chancho”, hace todos los preparativos para la expedición de los filibusteros de Wiliam Walker y Byron Cole contra Nicaragua.

Ese mismo año, despachan una expedición armada contra Paraguay, llamada Walker Witch. En ese mismo año, bombardean el poblado del Puerto de San Juan del Norte, en la desembocadura del Río San Juan en el Atlántico de Nicaragua.

1855: La “falange de los inmortales” de William Walker y Byron Cole, llega a Nicaragua, financiada por compañías privadas norteamericanas y con pleno apoyo del gobierno criminal de Estados Unidos, y también con el apoyo (venia, contratación mercenaria) de los “calandracas” o liberales, jefeados por Máximo Jerez. Walker y su pandilla de filibusteros se apoderan del país, derrocan al presidente de Nicaragua; Walker se autonombra “presidente” de Nicaragua y El Salvador, restituye la esclavitud, roba lo que más puede hasta que, finalmente, él y su grupo de criminales yanquis son derrotados por los ejércitos unidos de Centroamérica.

Mientras tanto, los coroneles yanquis Kinney y Fabens, después de invadir y agredir militarmente a los pobladores de San Juan del Norte, Kinney se autodenomina “presidente” de San Juan del Norte, pero muy pronto fue repelido por los patriotas y tuvo que huir de este territorio nicaragüense.

1856: Por el tratado Dallas-Clarendon, Estados Unidos acepta que Gran Bretaña (Inglaterra, Reino Unido) se apropie permanentemente del territorio guatemalteco de Belice.
El presidente de Estados Unidos, Franklin Pierce, recibe oficialmente al enviado del gobierno espúreo (agresor, invasor militar del territorio nicaragüense) del filibustero William Walker, presbítero Andrés Vigil, ante el repudio de todo el Cuerpo Diplomático latinoamericano, acreditado en Washington.

1857: El gobierno peruano denuncia las agresiones militares y económicas de Estados Unidos contra Centroamérica. Y el colmo, el presidente criminal de “Estados Unidos de América” impone multa de 20 mil dólares a Nicaragua por “lesiones sufridas” por un ciudadano yanqui en el Puerto de San Juan del Norte, puerto y poblado agredido militarmente por los yanquis invasores.

Como Nicaragua se niega a pagar esos 20 mil dólares y, además, rechaza estas presiones opresoras, entonces los yanquis utilizan un barco artillado para bombardear e incendiar el Puerto de San Juan del Norte, en la desembocadura del Río San Juan. Así ha funcionado la “democracia mortal” de los cañones y agresiones militares norteamericanas.

Al presenciar el comportamiento agresor e invasor de Estados Unidos, los gobiernos de Ecuador, Chile y Perú firman un tratado de confederación para defenderse de las aventuras criminales gringas, tales como las que estaban padeciendo en ese momento los centroamericanos, emprendidas por el filibustero William Walker.

En mayo de 1857, precisamente, los patriotas centroamericanos se unen, por fin, para expulsar a Walker, Byron Cole y su pandilla de filibusteros asesinos, que habían llegado a Nicaragua en representación de los esclavistas del Sur de Estados Unidos.

1858: “Estados Unidos de América” impone a Nicaragua el tratado Cass-Irisarri, mediante el cual se asegura “el derecho de tránsito” por cualquier parte del territorio nicaragüense, sin costo alguno, asegurándose un “derecho” permanente a intervención civil, armada y económica en el país, lo que más tarde fue ratificado por el vergonzoso Tratado Chamorro-Bryan, que también les dio el “derecho” de instalar una base naval en la Península de Cosigüina, en el Golfo Chorotega o “de Fonseca”, por 99 años prorrogables.

En ese mismo año, el presidente gringo dijo: “Centroamérica caerá, en día no lejano, bajo la jurisdicción de Estados Unidos”. Y agregaba: “Tenemos la necesidad de ocupar los tres istmos americanos” (Tehuantepec, Nicaragua y Panamá).

1861: España se reanexiona a su reina la República Dominicana, por “invitación” de su presidente, Pedro Santana. El 12 de abril de ese año, comienza la Guerra de Secesión de “Estados Unidos de América”. Se enfrentan los bandos del Norte y del Sur. Los del Norte querían apropiarse de territorios de Canadá y los del Sur intentaban apropiarse de todo México, toda Centroamérica, todo el Caribe, Panamá y Colombia, para imponer su “Imperio del Círculo Dorado”. Para América Latina, esta Guerra de Secesión norteamericana fue un gran alivio, pues estos malandrines poderosos estaban “ocupados” haciéndose la guerra ellos mismos en territorios autóctonos y robados a México y otros países.

El 31 de octubre de ese año se produjo una de las más viles infamias de estas potencias coloniales criminales: Inglaterra (Gran Bretaña, Reino Unido), Francia y España, firman un tratado y se “comprometen” a ir juntas a México, para exigirle “satisfacciones por agravios” de esta nación latinoamericana contra estos “angelitos” opresores colonialistas de siempre.

1863: Colonialistas ingleses se apoderan de Martinica, en las Antillas Menores, en el Mar Caribe. Los ejércitos franceses ocupan México, lo cual, por supuesto, es rechazado por los mejicanos.

1867: “Estados Unidos de América” afianza su dominio sobre Nicaragua mediante el tratado Dickinson-Ayón, mediante el cual se ratifica la intención de ceder una faja de territorio para que los yanquis construyan el canal interoceánico.

1869: Haití es invadido por Francia.

1871: Las infamias se suceden una tras otra, pues Haití es ahora invadida por España. “Estados Unidos de América” ocupa el territorio de Bahía de Samaná, en la Isla de Santo Domingo.

1877: Haití es invadida ahora por fuerzas militares de Gran Bretaña.

1878: Alemania amenaza con barcos de guerra al Puerto de Corinto,  en Nicaragua.

1880: El presidente yanqui, Rutherford B. Hayes, en clara amenaza a Nicaragua, afirma: “La política de este país requiere un canal interoceánico del Atlántico al Pacífico bajo nuestro control, no siendo posible que consintamos en su abandono y lo dejemos al dominio de potencias europeas”.

1881: Ante la iniciación de trabajos de excavación para la construcción de un canal interoceánico a través del territorio colombiano de Panamá, por parte de una compañía francesa dirigida por Ferdinand de Lesseps, el presidente yanqui, Hayes, reafirma que un canal por Centroamérica debe ser fiscalizado por “Estados Unidos de América” o gobierno criminal norteamericano.

1884: El presidente norteamericano, Chester A. Arthur, anuncia la concertación de un tratado canalero con Nicaragua.

1885: El colmo de las infamias. El Senado de “Estados Unidos de América” se opone a la Unión Centroamericana “porque vulnera nuestros derechos canaleros por Nicaragua y Costa Rica”.

1889: Se registra un escándalo en la construcción del Canal de Panamá, mientras Hayes vuelve a reiterar descaradamente que el canal interoceánico deberá estar bajo el control de “Estados Unidos de América”, “por constituir virtualmente una parte de la costa de Estados Unidos”.

Ese mismo año, con la fundación de la Primera Conferencia Panamericana, el gobierno criminal yanqui ofrece paz, amistad, “buena vecindad” (son en realidad, vecinos muy violentos), comercio y “acción moral” (¿?), al mismo tiempo que este panamericanismo se convierte en uno de los instrumentos de penetración yanqui en el continente americano, desde el Sur del Río Bravo hasta la Tierra del Fuego.

1895: El secretario de Estado yanqui, Richard Olney, afirma que su país es soberano en el Continente Americano, que sus deseo “son órdenes”, mientras el mismo gobierno gringo se oponía a la instalación de una carbonera inglesa en una Isla del Caribe.

Gran Bretaña (Reino Unido), colonialista “madre colonial criminal inglesa”, exigía a Venezuela una demarcación de límites en las Guyanas, que, naturalmente, iba en desmedro o disminución de territorio de la República sudamericana. La misma Gran Bretaña, en esos mismos días, exigía también el pago de 15,000 libras esterlinas como compensación por supuestos daños a conspiradores ingleses en territorio salvadoreño.

Cuando El Salvador garantiza ese pago, entonces las embarcaciones de guerra inglesas, tripuladas por una enorme cantidad de militares, abandonan el Puerto de Corinto.

1897: William Mackinley, presidente yanqui, anuncia en un mensaje a la Nación sus propósitos de “liberar” a Cuba del dominio español. Cuba era todavía una colonia española en el Caribe.

1898: Mckinley, presidente yanqui criminal, entrometido, agresor, aludiendo a la construcción del canal interoceánico en Panamá (territorio colombiano), afirma categórico: “La seguridad nacional de Estados Unidos exige que esta obra sea dominada por nosotros”.

El 15 de febrero de ese mismo año, en la Bahía de La Habana, Cuba,  vuela o explota el crucero norteamericano Maine. Mueren 250 tripulantes y en los “Estados Unidos de América”, dos sujetos llamados Hearts y James Gordon descargan una furibunda campaña periodística intervencionista. Los diarios yanquis achacan la culpa a los españoles, que todavía están dominando en Cuba. Poco tiempo después se comprobó que había sido una explosión interna (accidental) en el barco. Sin embargo, el 20 de abril de ese año, el gobierno norteamericano le declara la guerra a España y al mismo tiempo ocupa Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas. Imponen un gobierno militar en Cuba, presidido por el general Leonard Wood.
En ese mismo año, “Estados Unidos de América” se anexiona el territorio de Hawai, situado a varios miles de kilómetros de sus fronteras, en el lado Sur del Océano Pacífico.

1899: El gobierno yanqui se opone al pacto de unión federal de las Repúblicas Centroamericanas. Roberto Hutcheson, personaje tenebroso de “Estados Unidos de América”, declara: “Los gobiernos débiles y la civilización incipiente de la América Central deberán desaparecer con el tiempo. Con la terminación del Canal del Istmo entraremos en inmediato contacto con aquellos pueblos…y tendremos más que decir sobre su destino futuro que cualquier otra potencia”.

Mientras esta declaración infame se producía, “Estados Unidos de América” procedía a intervenir en Venezuela “de manera diplomática”. En ese mismo año, el gobierno gringo se anexiona parte del archipiélago de Samoa, en Indonesia. En ese mismo sector geográfico del Océano Pacífico (cercano al Océano Indico, frente a Australia, en Oceanía) los yanquis desatan una guerra descarada contra el pueblo filipino, al que trata de “pacificar”, y finalmente capturan a traición a su líder Aguinaldo.

1900: El gobierno norteamericano afianza sus pretensiones canaleras sobre Nicaragua e impone el Tratado Hay-Calvo, referente al Canal por Nicaragua.

1901: Los yanquis imponen a Cuba la Enmienda Platt como apéndice de la Constitución que los cubanos ya se habían aprobado. Debido a esto, Cuba concede la Base de Guantánamo y la autorización para que “Estados Unidos de América” intervenga en el país cada vez que lo consideren oportuno. En cuanto a Puerto Rico, los yanquis acuerdan permitir un “gobierno especial”, con mayoría norteamericana.

1902: Inglaterra (Gran Bretaña, Reino Unido), Alemania e Italia intervienen militarmente en Venezuela, a cuyo gobierno le cobran deudas pendientes (¿?).

1903: El ocho de enero el gobierno norteamericano se apodera de las Aduanas de República Dominicana. El 22 de enero, el gobierno gringo impone el Tratado Hay-Herrán, mediante el cual Colombia “autoriza” a la compañía francesa que construía el Canal de Panamá a que “ceda” sus derechos a “Estados Unidos de América”.

El 22 de mayo los gringos imponen otro “tratado” a Cuba por medio del cual le prohíben celebrar pactos con gobiernos extranjeros “sin el permiso previo de “Estados Unidos de América”. (¡Clase de infamias, manó!).

Y siguen las Infamias: el 3 de noviembre de ese año, la “magia” criminal norteamericana obliga a la provincia de Panamá a separarse de Colombia, y de ese modo, aparece la República número 21 de América, pero para que inmediatamente pase a ser una especie de colonia norteamericana, pues al unísono la reconoce el canciller Jhon Hay o secretario de Estado de “Estados Unidos de América”. De ese modo, el Canal de Panamá se construye mediante el control total del gobierno criminal de Estados Unidos.

1904: El infame presidente yanqui, Teodoro Roosevelt, declara: “La adhesión a la doctrina Monroe puede forzar a Estados Unidos aún en contra de su voluntad, en casos de mala conducta e impotencia, a ejercitar la política de policía internacional” (¿?).

El mismo Roosevelt ordena desembarcos de marines yanquis en los puertos dominicanos de Azúa, Santo Domingo y Plata, para “proteger intereses estadounidenses”, porque el pueblo dominicano estaba haciendo una revolución. El 13 de octubre Roosevelt designa “interventores”, como si estuviera en su país, en las Aduanas de República Dominicana.

Del 15 al 25 de noviembre de ese año, el mismo Roosevelt envía al Almirante Goodrich con miles de marinos a Panamá, “para prevenir cualquier insurrección del pueblo”. La marinería yanqui permanece en Panamá hasta el 21 de enero de 1914.

1905: el gobierno yanqui perfecciona su control sobre las Aduanas de República Dominicana y sobre el gobierno local, al que le impone que de los ingresos fiscales sólo recibirá el 45 por ciento y que el resto se lo llevaban los yanquis para “pagarse” las deudas en que han incurrido con el gobierno norteamericano.
El 14 de marzo de 1905 desembarca, enviado por Roosevelt, el crucero Marietta, en Puerto Cortés, Honduras, adonde los militares yanquis llegaron a sofocar una rebelión popular.

Casi al mismo tiempo, Roosevelt le dice a su secretario de guerra: “En cuanto a la cuestión de Santo Domingo (República Dominicana), dígale al almirante Bradford que reprima toda revolución. Me propongo mantener el statu quo de la Isla hasta que el Senado haya tenido tiempo de tomar una decisión sobre el Tratado, y considerar todo movimiento revolucionario como un esfuerzo para trastornar el modus vivendi. Estoy completamente seguro de que esto es, en esencia, legítimo, aunque pueda provocar alguna dificultad técnica o impedimento”.

1906: El extremo de las infamias de los presidentes criminales de “Estados Unidos de América”. El mismo Roosevelt le escribió a su amigo Henry White, el 13 de septiembre: “Precisamente ahora, en este mismo instante, estoy tan furioso con esa pequeña e infernal República de Cuba, que me gustaría borrar a su pueblo de la faz de la Tierra”.

¿Qué les parece? Y el 14 de septiembre de 1906 desembarcan en La Habana, Cuba, los “marines” del crucero Denver, y para colmo de infamias, precisamente infernales, el 29 de septiembre de 1906, William Taft se proclama gobernador provisional de Cuba y desembarca con otra fuerza de “marines” en La Habana. Se inicia la segunda intervención armada contra Cuba, la cual se prolongó dos años y cuatro meses.

1907: El 8 de febrero “Estados Unidos de América” le impone un tratado a República Dominicana, por medio del cual se sella su infortunio de agresión armada e intervención durante más de 50 años, a modo de protectorado.
El 18 de marzo, con el pretexto de una guerra entre Honduras y Nicaragua, desembarcan los “marines” del crucero “Marietta” en Trujillo, La Ceiba, Puerto Cortez, San Pedro Sula, La Laguna y Choloma, en cuyos territorios hondureños permanecen hasta el 8 de junio. Estas incursiones se repiten en 1925.

1908: Con instrucciones precisas del gobierno criminal de “Estados Unidos de América”, jefeado por Roosevelt, el general Juan Vicente Gómez procede a derrumbar a Cipriano Castro (tirano también) en Venezuela. El golpista Gómez funda otra dictadura con pleno respaldo de “Estados Unidos de América” y permanece en el cargo de “presidente” hasta 1935, totalmente al servicio del gobierno criminal yanqui.

Gracias a las “magias electorales” de las armas interventoras del gobierno yanqui, es elegido “presidente” de Cuba el general José Miguel Gómez, conocido por su alias de “Tiburón”.

1909: 15 de octubre. En Nicaragua estalla una rebelión promovida por “Estados Unidos de América”, o gobierno criminal yanqui, contra el jefe de la Revolución Liberal, José Santos Zelaya López. Barcos de guerra de la llamada “flota bananera”, como el Paducah, apoyan desde el Puerto de Bluefields a los conservadores rebelados, generales Juan José Estrada y Emiliano Chamorro Vargas.
Zelaya López, cuya Revolución Liberal triunfó en 1893 con un programa nacionalista, logra contener la asonada y tiende a derrotarla; en tales circunstancias, dos ciudadanos yanquis, Cannon y Groce, son sorprendidos cuando colocaban una mina (explosivos) en un río para hacer volar (explotar) un barco gubernamental.

Sometidos a juicio los dos yanquis, admiten su culpa y son condenados a morir fusilados. El episodio es torcido, como de costumbre, por el gobierno imperialista criminal yanqui y es trasformado en acusación “de agresión” de un Estado poderoso, extranjero, entrometido en asuntos internos de Nicaragua, agresor militar precisamente contra Nicaragua, invasor de territorio ajeno a varios miles de kilómetros de su país, y el Secretario de Estado yanqui, Phinlander C. Knox ordena que se rompan relaciones diplomáticas con el gobierno de Zelaya López
Knox, qué “casualidad”, era directivo y uno de los propietarios de las empresas mineras “La Luz” y “Los Ángeles Company”, ambas instaladas extrayendo oro y otros metales en la Costa Atlántica de Nicaragua.

Uno de los empleados de estas minas era Adolfo Díaz Resinos, contador, quien después fue impuesto como “presidente” de Nicaragua por el gobierno yanqui y en particular por aquel miserable Phinlander Knox.

No satisfecho con la ruptura diplomática que ordenó, Knox procedió a amenazar, insultar y finalmente desconocer a Zelaya López, como si este fuese su mozo de una las fincas cafetaleras de Nicaragua. Zelaya, quien, “para evitarle mayores males a mi patria”, opta por renunciar y se exilia. Le sucede el doctor José Madriz, liberal, quien tampoco es “reconocido” por el gobierno criminal de “Estados Unidos de América”.

1910: El 22 de febrero desembarcan varios miles de “marines”, agresores e invasores, en el Puerto de Corinto, para “inducir” la renuncia del doctor José Madriz, quien había sustituido en la presidencia al general José Santos Zelaya López. El doctor Madriz resiste a los marinos yanquis y a los conservadores traidores vendepatrias y con sus tropas leales, integradas por soldados liberales, acorralan a los “insurrectos” en Bluefields, Costa Atlántica de Nicaragua, foco principal de la revuelta de los conservadores y los yanquis agresores.

Madriz está a punto de triunfar, cuando el degenerado agresor comandante del Paducah (barco de guerra gringo) notifica a las tropas gubernamentales de Madriz que no pueden sitiar la Ciudad de Blufields ni reducir el Fuerte del Bloff, “porque la lucha podría afectar vidas y bienes estadounidenses en la región”, que ha sido uno de los trucos militares, para intimidir, que el gobierno criminal yanqui ha usado en toda su existencia de agresor e invasor por América Latina y el mundo. Los liberales de Madriz se quedaron “quietos”, y de ese modo, los gringos invasores les labran el camino a los traidores y vendepatrias, generales Juan José Estrada y Emiliano Chamorro Vargas.

Impotente por la ingerencia militar yanqui, Madriz dimite o renuncia a la Presidencia el 20 de mayo de 1910. Los “marines” acolchonan la entrada al poder de los conservadores, jefeados por Juan José Estrada y Emiliano Chamorro Vargas. A esto se le conoce en la Historia de Nicaragua como “la restauración conservadora”, y fueron, precisamente los gringos criminales quienes los instalaron en el poder.

1911: El 22 de febrero vuelven a desembarcar los “marines” yanquis agresores en el Puerto nicaragüense de Corinto, esta vez con el pretexto de “obtener información acerca de las condiciones reinantes en el país”. Este pretexto era inédito hasta ese momento. En mayo, el general Estrada renuncia a la Presidencia y en su lugar los gringos instalan a Adolfo Díaz Resinos, empleado contable de la empresa minera “La Luz” y “Los Ángeles Company”. Este sujeto, Díaz Resinos, hablaba muy bien el inglés, y era amigo de los propietarios de las empresas mineras, entre otros un tal Flecher y Phinlander Knox, Secretario de Estado de “Estados Unidos de América”. En resumen “hombre de confianza de los agresores yanquis”.

En torno a este mismo asunto de ocupación militar norteamericana en Nicaragua, el 6 de junio de 1911 le fue impuesto al país un “convenio”, conocido como “Knox-Castillo, por el cual se obligaba a Nicaragua a aceptar un “empréstito” para mantenerla atada por la vía de las deudas. Para convencer a los vendepatrias y traidores conservadores de que era necesario aceptar esas imposiciones, se apareció “oportunamente” en las aguas del Puerto de Corinto el crucero militar yanqui York-town, pedido por el ministro norteamericano en Nicaragua, Mr. Northcott.
En octubre, Samuel Zemurray, otro “rey del banano”, desembarca con un barco artillado en Honduras, y derroca al presidente Dávila. De ese modo, en ese tiempo, Honduras pasa a ser feudo de la Cuyamel Fruit Company.

1912: Aparecen en Corinto, Nicaragua, nuevamente ocho buques de guerra, de la infantería de marina norteamericana, al mando del mayor Smeley Butler, con la finalidad de someter a fuego de balazos a los rebeldes liberales de Managua y Masaya, que habían osado levantarse en armas, encabezados por Benjamín Zeledón Rodríguez, precisamente, por las intromisiones criminales de “Estados Unidos de América”. Otra vez los invasores y agresores gringos habían llegado a Nicaragua “llamados”, ahora por Adolfo Díaz Resinos, conservador y presidente espúreo, impuesto por el gobierno gringo después que derrocó a José Santos Zelaya López.

Los yanquis invasores y agresores criminales someten a bombardeos constantes la Ciudad de Masaya, la Fortaleza del Cerro Coyotepe y pueblos aledaños como Catarina, donde asesinan a varios miles de patriotas nicaragüenses, incluyendo al general Benjamín Zeledón Rodríguez, jefe de los insurrectos liberales contra los vendepatrias conservadores y contra los agresores yanquis. Casi todos estos patriotas, defensores de la Soberanía Nacional, eran artesanos, sin entrenamiento militar, prácticamente desarmados, casi desnudos, mientras la marinería invasora yanqui portaba ametralladoras, cañones y fusilería de alto poder.

Al mismo tiempo, otros buques de guerra con “marinos” yanquis desembarcan en Puerto Cortés, Honduras, con el pretexto de “resguardar (¿?) la línea férrea” de otro país que, por supuesto, no es el suyo y está muy lejos de sus fronteras.

1913: En este año, mientras estaba en pleno apogeo el desarrollo de la Revolución Mexicana, el gobierno criminal yanqui, a través de su Embajada en México, conspiró y participó descarada y constantemente, todo el año, en contra de los mexicanos, después, como hemos visto, de haberle robado casi tres millones de kilómetros cuadrados y de haber agredido a México porque osó defenderse de estos atropellos incalificables. En ese año, el gobierno criminal gringo actuó contra México en general, contra el movimiento revolucionario mejicano, contra los jefes revolucionarios Emiliano Zapata y Pancho Villa y contra el presidente Madero. Sólo voy a citar las fechas más importantes de esta conspiración:

9 de febrero, 10 de febrero, 11 de febrero, 12 de febrero, 13 de febrero, 16 de febrero… todas del 9 de febrero hasta el 7 de septiembre, fecha en que tropas militares norteamericanas invaden “Claris Estero” dizque para “colaborar en la evacuación de ciudadanos norteamericanos”.

1914: Este es uno de los años más saturados de infamias en la existencia de “Estados Unidos de América”, comenzando con que el gobierno criminal de Estados Unidos mandó el desembarco agresor de los cruceros militares “South Carolina”, Wheeling” y “Tacoma”, “para sofocar los disturbios revolucionarios” (¿?), ¿quién los llamó?, ¡nadie¡, pero desembarcaron más cruceros, repletos de militares yanquis los días 20 y 21 de febrero.

El 9 de abril, mientras tanto, el gobierno criminal gringo hace desembarcar el crucero “Dolphin” en Tampico, México, donde sin permiso de nadie usan el puerto local, insultan a los pobladores y sus autoridades y llegan argumentando de que “Estados Unidos” ha sido “insultado” (después de robar casi tres millones de kilómetros cuadrados a México y haber agredido militarmente en gran escala al país entero) y exigen que como “disculpa” sea izada la bandera norteamericana, acompañada de 21 cañonazos, lo cual es rechazado por los mexicanos.

Ya el 14 de abril hay 75 barcos de guerra, con 65,850 militares norteamericanos dentro, en aguas territoriales de México, listos para ejecutar una nueva agresión armada contra los mexicanos.

Además, el 20 de abril estos 65,850 militares yanquis intentan impedir el acceso a puertos mexicanos del barco alemán Ypiranga, el cual transportaba, por pedido del gobierno mejicano, 200 ametralladoras y 15 millones de balas, precisamente, para la defensa de México frente a las agresiones militares criminales de “Estados Unidos de América”.

El 21 de abril, al siguiente día las naves o embarcaciones militares del Almirante yanqui, Fletcher, desembarcan y atacan la Ciudad de Veracruz, situada en el Golfo de México, donde causan 300 muertos y una cantidad similar de heridos, más la destrucción generalizada del puerto, viviendas e infraestructura.

La resistencia popular mexicana a la nueva agresión imperialista corre a cargo de los adolescentes de la Escuela Naval de Veracruz. Por supuesto, estos matones a sueldo del régimen criminal yanqui se apoderan de la Ciudad de Veracruz.
El 22 de abril, al día siguiente, toda la flota naval militar de agresión, converge sobre todos los puertos mexicanos conocidos, con la finalidad de continuar la agresión militar y en busca de que los mejicanos se arrodillen frente a ellos, lo cual no ocurrió una vez más.

En junio de 1914, varios cruceros militares yanquis, repletos de “marinos” asesinos, de ametralladoras y cañones, desembarcan en Santo Domingo, República Dominicana, donde agreden nuevamente y ocupan el país otra vez, con el fin de aplastar a rebeldes dominicanos.

En el mismo mes de julio, otros cruceros militares yanquis, agreden a Argentina en el Río de la Plata, argumentando que llegaban a “poner el orden”, ¿quién los llamó hasta Argentina?, por supuesto, ¡nadie¡

El 5 de agosto se registra una de las peores infamias al firmarse el “Tratado Chamorro-Bryan”, en Washington, a cambio de tres millones de dólares, pagaderos “a largo plazo” al momento de firmarse el documento entre Emiliano Chamorro Vargas (vendepatria y traidor conservador nicaragüense).

Este Tratado permitiría a “Estados Unidos de América” construir un Canal Interoceánico mediante el Río San Juan y el Istmo de Rivas, a pesar de que ya tenía listo o construido el Canal de Panamá. El Tratado era por 99 años prorrogables, y también incluida el “derecho” yanqui de construir una base naval militar en la Península de Cosigüina, en el Golfo Chorotega o “de Fonseca”, en el Noroeste de Nicaragua.

1915: El 28 de julio, el gobierno yanqui, con el pretexto del asesinato del dictador Vilburm Guillaume, ordena un desembarco militar masivo en Haití (Mar Caribe), nación de la cual se apoderan y salen de allí hasta en 1934.

1916: En los días 9 y 15 de marzo, el gobierno criminal yanqui introduce descaradamente 12 mil soldados por el lado Norte de México en persecusión de lo que ellos llamaban “el bandolero Pancho Villa”, uno de los jefes de la Revolución Mexicana. ¿Por qué estaban metiéndose una vez más a territorio mexicano y además 12 mil soldados para perseguir a un solo hombre, en territorio ajeno? ¿Cómo calificar este tipo de agresiones militares? ¡Ah!, pero el gobierno norteamericano criminal genocida, dirigido por su oligarquía estadounidense, la CIA y el Pentágono, son los “más ejemplares demócratas del mundo y los entusiastas “promotores” de los “derechos humanos”

Precisamente sobre esta agresión militar, los mexicanos logran detenerla en Parral, la rechazan hasta una colonia llamada Dublán, donde los criminales invasores yanquis se atrincheran por un tiempo. El 21 de junio, pobladores mejicanos armados traban combate con los invasores criminales gringos en El Carrizal y los obligan a emprender retirada por la frontera Norte de México.
El 4 de agosto, el gobierno agresor gringo compra en 25 millones de dólares las Islas caribeñas Antillas Vírgenes o Danesas y sus adyacentes.

El 29 de noviembre, los militares yanquis se retiran de República Dominicana, pero dejan convertido el país en un “protectorado”.

1917: En febrero, “Estados Unidos de América” vuelve a intervenir militarmente en Cuba, desde su base naval de Guantánamo (dentro de territorio cubano), con la finalidad de apoyar descaradamente al general Mario Menocal, sujeto arrastrado al servicio de los yanquis, que estaba sufriendo una insurrección en su contra. Para justificar su agresión militar contra Cuba, los militares gringos alegan esta vez que la Base Naval de Guantánamo “necesita agua” y debe “salvaguardar las propiedades (¿?)  norteamericanas”, y advierten que de todas maneras no reconocerán a ningún gobierno de los insurrectos, quienes se “desmoralizan” y dejan que el tirano Menocal se mezcle en el fango imperialista de las infamias.

El presidente Wilson, yanqui, ordena la permanencia de 2,600 soldados en Cuba, para que nadie le haga “aleteos” al general Menocal vendepatria.

En el mismo mes de abril, el general Federico Tinoco, apoyado por la empresa norteamericana Costa Rica Oill Corporattion, derroca al presidente tico Cleto González Víquez, quien, por supuesto, denunció la intromisión militar y diplomática del gobierno criminal de Estados Unidos.

1918: En junio y julio desembarcan varios miles de “marinos” yanquis en Colón, Chiriquí y Panamá, con el pretexto de que “hay elecciones fraudulentas”. Se quedan allí hasta 1920.

En septiembre, el presidente Carranza, mexicano, denuncia que nuevamente se han producido decenas de agresiones norteamericanas armadas en el lado Norte de la Frontera de México, donde militares gringos han asesinado a decenas de patriotas mexicanos.

1919: Oficialmente México denuncia que se produjeron otras seis invasiones militares norteamericanas en su frontera Norte.
En agosto se retira de Cuba la mayor parte de los invasores yanquis, quedando todavía dos compañías militares en Camagüey.

Las infamias gringas no han tenido límites, francamente, pues del 8 al 12 de septiembre, Honduras vuelve a ser ocupado por “marines” yanquis en “advertencia para que el candidato presidencial se retire de sus aspiraciones a ser presidente” hondureño.

1920: Con el pretexto de proteger la Embajada yanqui, la vida y bienes de norteamericanos, se produce un nuevo desembarco norteamericano armado en Guatemala, en el momento en que una insurrección popular derriba de su cargo al presidente Manuel Estrada Cabrera.

1921: En abril se produce otro desembarco de “marines” yanquis, ahora en “La Chorrera”, Panamá, para “proteger” la vida de norteamericanos”(¿?).
Mediante intrigas, el gobierno criminal yanqui y de la empresa norteamericana United Fruit Company propician el derrocamiento del presidente civil guatemalteco, Carlos Herrera, y en su lugar instalan a un militar servil a sus intereses geopolíticos de dominación y opresión, económicos y militares.

1924: Un nuevo desembarco masivo de “marines” yanquis en Honduras, donde ocupan Tegucigalpa, la Capital. Esta vez el gobierno criminal norteamericano manda a sus militares para que el gobierno de Honduras no vaya a intervenir en un conflicto que sostienen dos compañías yanquis rivales por el control del saqueo de los recursos naturales de Honduras: United Fruit Company y Cuyamel Fruit, situación que también se repite en Guatemala y Costa Rica.

El “conflicto” delictivo termina cuando otra compañía, yanqui también, compra las acciones de estas empresas trasnacionales gringas en ese momento.

Mientras tanto, en República Dominicana comienza el retiro lento de las tropas invasoras yanquis, las cuales, por supuesto, dejan organizada la “Constabularia” o Guardia Nacional (como en Nicaragua), ejército interventor permanente en representación de “Estados Unidos de América”. De esa guardia de criminales interventores surge el tirano bestial Rafael Leónidas Trujillo.

Del 10 al 15 de septiembre, los “marines” yanquis vuelven a invadir Honduras, donde ocupan ciudades y puertos importantes, con el fin de presionar a los pobladores hondureños para que voten, en elecciones nacionales, por el candidato presidencial “agradable” al gobierno imperialista criminal.

1925: Del 19 al 25 de abril se produce nuevo desembarco de “marines” yanquis en el puerto frutero de La Ceiba, Honduras, para presionar apoyo a favor de las empresas fruteras norteamericanas.

“Para preservar el orden público” desembarcan 600 “marines” yanquis en Panamá, donde en ese momento se registra la “Huelga de Inquilinos”, la cual es reprimida violentamente y se produce una gran cantidad de muertos, heridos y encarcelados.

1926: El viejo rufián político conservador, Emiliano Chamorro Vargas (firmante del pacto canalero vendepatria) le da “golpe de Estado” al presidente Carlos Solórzano, e impide que ejerza el poder presidencial el vicepresidente Juan Baustista Sacasa, uno de los jefes de la llamada “Guerra Constitucionalista”, gestándose en ese momento.

Por cuestionamientos internacionales, el gobierno yanqui no reconoce el “golpe de Estado” del rufián político Chamorro Vargas y, entonces, decide colocar otro desembarco de “marines” en Corinto y la Costa Atlántica, para presionar para que sea nombrado presidente su también empleado minero Adolfo Díaz Resinos, probadísimo servil y mozo al servicio de los intereses económicos y políticos del imperialismo gringo neocolonial.

Además, el 26 de noviembre, ante el estallido de la llamada “Guerra Constitucionalista”, emprendida por los liberales contra los conservadores de los rufianes Emiliano Chamorro Vargas y Adolfo Díaz Resinos, el gobierno yanqui envía el mensaje armado, por medio de sus invasores-agresores instalados en Puertos del Pacífico y Atlántico, de que no permitirá que le toquen su “muchachito títere leal”, llamado Adolfo Díaz Resinos.

Y llegó el colmo de las infamias yanquis, el 26 de diciembre, pues el gobierno gringo por medio de sus cañoneras declaró “zona neutral” a Bluefields y emplaza al desarme a los contendientes liberales y conservadores, dando de ese modo, de alguna manera, parte del triunfo de la “Guerra Constitucionalista”, jefeada por el doctor Juan Baustista Sacasa y el general terrateniente José María “Chema” Moncada Tapia, el futuro traidor del “Pacto del Espino Negro”, firmado entre Moncada y el coronel Henry Stimpson, jefe de los agresores e invasores norteamericanos de ese momento.

Es en este momento, el 27 de diciembre, cuando el General Augusto C. Sandino (quien se había sumado al lado de los liberales, hasta ese momento los menos vende-patria), ayudado por mujeres prostitutas de Puerto Cabezas (Costa Atlántica de Nicaragua) logra rescatar del Mar Caribe 29 rifles y municiones, para armar a su famosa Columna Segoviana, la que se suma a la “Guerra Constitucionalista” y después inicia la lucha antiimperialista porque Moncada Tapia firma el “Pacto del Espino Negro” con los invasores gringos, traicionando de ese manera a la Patria entera y en particular a los que habían andado jugándose el pellejo en las montañas del Norte y de la Costa Atlántica contra los conservadores, también vendidos en 1909-1912.

1927: 8 de enero. El presidente gringo Calvin Coollidge, autor de la famosa frase, “El negocio de Estados Unidos son los buenos negocios”, justifica la nueva agresión militar a Nicaragua “como medida de prevención” frente a las “actividades bolcheviques” del general Plutarco Elías Calles, de México, que a juicio (¿?) de Coolidge es “protector” de Juan Baustista Sacasa y de José María “Chema Moncada, el traidor del “Espino Negro”.

El 4 de mayo de ese año 1927, Coolidge impone “La Paz en Tipitapa”, conocida como “Pacto del Espino Negro”, mediante la cual los contendientes militares de la “Guerra Constitucionalista” se desarman “voluntariamente” a cambio de unos cuantos dólares por entregarle los fusiles y rifles a los yanquis, cuyo jefe, Henry Stimpson, llegó hasta Tipitapa en un lanchón artillado, el que fue fondeado en el Río Tipitapa. Por medio de este “Pacto del Espino Negro” (traidor, vende-patria) se terminó de formalizar la creación, entrenamiento militar, educación y financiamiento de la Guardia Nacional (con el nombre de Constabularia), que después se convertiría en el ejército interventor permanente de los yanquis en Nicaragua y en el ejecutor del asesinato de Sandino, ordenado por el gobierno gringo y efectuado por Anastasio Somoza García y su pandilla de foragidos de esa Guardia Nacional.

Casi todos los contendientes entregaron sus fusiles o rifles, menos el General Sandino y otros 29 hombres que andaban con él. Sandino se retiró al Mineral de San Albino, en Las Segovias, desde donde lanzó su famoso “Manifiesto de Luz y Verdad”, anunciando al mundo que combatiría a los invasores y agresores imperialistas hasta expulsarlos de territorio nacional, lo cual consiguió después de 500 gloriosos combates, en condiciones absolutamente desiguales con su Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, padre creador, de algún modo, del Frente Sandinista de Liberación Nacional, fundado y dirigido por Carlos Fonseca Amador.

El capitán yanqui Hatfield, uno de los jefes yanquis agresores, envía a Sandino una carta proponiéndole una “honrosa rendición”, que es contestada por el célebre guerrillero de la siguiente manera: “No me rendiré y aquí los espero. Yo quiero Patria Libre o Morir. No les tengo miedo: cuento con el ardor del patriotismo de los que me acompañan”.

Por su contenido patriótico y revolucionario, estas palabras son parecidas a las del también glorioso patriota Benjamín Zeledón Rodríguez, asesinado, precisamente, por los mismos yanquis, en una de sus agresiones militares en 1912.
La bárbara reacción de estos bárbaros rubios anglosajones del Norte agresor no se hace esperar y el 26 de julio de ese año proceden a bombardear la Ciudad de Ocotal, lo que ocurría por primera en la historia latinoamericana. Fueron asesinados, con este bombardeo aéreo y ametrallamiento desde el aire, 300 nicaragüenses, entre ellos el jefe guerrillero Rufo Marín. Esta intervención militar norteamericana, como se sabe, dura hasta 1933, cuando el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional logra expulsar a los “marines” de Nicaragua.
Además, los yanquis agresores impusieron como candidato presidencial a José María “Chema” Moncada Tapia, y al mismo tiempo pusieron como “presidente” del Consejo Nacional Electoral al general M. Coy y todos los centros de votaciones, en todo el país, fueron presididos por oficiales y soldados de la marinería norteamericana.

1928: El gobierno criminal yanqui “arregla” las diferencias de sus compañías bananeras en Honduras, donde La Cuyamel Fruit vende sus acciones a la United Fruit Company por 26 millones de dólares, y a la vez imponen al tirano Tiburcio Carías Andino, quien permanece en el poder, apoyado por las cañoneras yanquis, por 17 años continuos.

1929: Los agresores militares norteamericanos se autollaman “pacificadores de Nicaragua”, mientras a un año del “Pacto del Espino Negro” han destruido 70 pueblos y aldeas del Norte y de la Costa Atlántica del país, en persecusión del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional y del General Augusto C. Sandino.

1930: En Guatemala por intereses de la empresa frutera “United Fruit Company” y el gobierno gringo, es derrocado el presidente Lázaro Chacón y es colocado en su lugar José María Orellana. El seis de septiembre es derrocado también, en Argentina, el presidente Hipólito Irigoyen, mediante un cuartelazo militar gorilesco, que según observadores internacionales “huele” a intereses petroleros yanquis.

1931: Por orientaciones precisas del gobierno gringo, apareciendo visiblemente el ministro de Estado norteamericano, Sheldon Whitehouse, se inicia en Guatemala la instalación del dictador Jorge Ubico, siervo o servidor de la United Fruit Company, como Adolfo Díaz Resinos y Emiliano Chamorro Vargas en Nicaragua.

En Panamá, los yanquis colocan en la Presidencia a Harmodio Arias, abogado (¡qué casualidades¡) de la United Fruit Company. En El Salvador, apoyado también por el gobierno gringo, sube a la Presidencia el general Maximiliano Hernández Martínez, quien casi exigía que lo llamaran “Mi general Hernández Martínez”. En cuanto asumió el mando cívico-militar, la gente común salvadoreña lo comenzó a llamar también “el filósofo ametrallador”. Esto de ametrallador lo dejó muy claro para la Historia de la Humanidad al matar a unos 32 mil salvadoreños, en 1932, cuando campesinos, indígenas e intelectuales progresistas, encabezados por Agustín Farabundo Martí, se insurreccionaron contra la barbarie criminal del “filósofo ametrallador”.

En El Salvador se padecía hambre generalizada, desempleo, falta de tierras para los campesinos e indígenas, que eran despojados de sus parcelas por los poderosos terratenientes de un puñados de familias terratenientes y oligárquicas, pero el “filósofo ametrallador” aseguraba que todo ese movimiento popular en su contra era de “comunistas”, y al final de las matanzas emitió “un parte” dirigido a los jefes opresores imperialistas de barcos de guerra de “Estados Unidos de América” y Canadá, ubicados en puertos del Pacífico salvadoreño, asegurando que “hemos terminado con los comunistas”. “Todos los muertos eran “comunistas”, aseguraba el comunicado de “mi general Hernández Martínez”.
En agosto se inicia la llamada “Guerra del Chaco” (en Paraguay, Bolivia y Argentina) instigada y dirigida por las compañías petroleras Shell y Esso Standar Oill, respectivamente inglesa y norteamericana.

1933: En enero triunfa la causa del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional y del General Augusto C. Sandino, pues los yanquis invasores y agresores salen derrotados de Nicaragua, pero dejan organizado el ejército interventor suyo, llamado Guardia Nacional, a la cual le nombran como jefe a un títere, falsificador de billetes y ladrón del Departamento de Carazo, identificado como Anastasio Somoza García. Sandino se dedica a trabajar con su gente, organizada en Cooperativas Agrícolas en Las Segovias.

Franklyn Delano Roosevelt, presidente yanqui, inaugura el 4 de marzo su “política de buena vecindad” (vecinos violentísimos), la cual contrasta con la realidad práctica de lo que hace este gobierno criminal, que en realidad opera como vecino muy violento de los latinoamericanos.

En agosto cae el feroz tirano Gerardo Machado, apodado “el carnicero” por las matanzas de ciudadanos en Cuba. Tras bambalinas, el gobierno criminal yanqui, encabezado por Franklyn Delano Roosevelt, prepara al nuevo dictador que en poco tiempo sería el Sargento Fulgencio Batista, quien con pleno apoyo del Ejército le da “golpe militar” a Machado en un movimiento conocido como la “Revolución de los sargentos”. ¿Revolución a favor del gobierno norteamericano? En este caso de forma muy cínica quitaron a un tirano para poner a otro, pues Machado ya no les convenía.

En la Segunda Conferencia Panamericana, efectuada en noviembre, en Paraguay, el agresor permanente “Estados Unidos de América” se compromete a respetar los “asuntos internos” de las naciones latinoamericanas. ¿Será posible, hombré?, se preguntaron muchos en América Latina.

Al arribar a este año 1933, “Estados Unidos de América” tiene ya organizadas toda una plaga de tiranías militares en América Latina, todas a su servicio pleno, al servicio de empresas capitalistas trasnacionales y de los vendepatrias, incluyendo a Nicaragua, pues Anastasio Somoza García es ya en ese momento el Jefe Director de la Guardia Nacional genocida, fundada, educada, entrenada, financiada siempre y sostenida por el gobierno yanqui criminal.

1934: Otra vez injerencia “disimulada” del gobierno gringo en Cuba, pues deroga la Emienda Platt, pero no devuelve el territorio en que tiene instalada la Base Naval de Guantánamo.
El 21 de febrero, por órdenes del gobierno criminal de “Estados Unidos de América” y de Anastasio Somoza García, mediante una emboscada cuidadosamente planeada y ejecutada por oficiales de la Guardia Nacional, es capturado en General Augusto C. Sandino, y los generales Estrada y Umanzor, al bajar de “conferencias de paz en la Loma de Tiscapa”; los trasladan primero a las instalaciones de las Cárceles de El Hormiguero, en pleno centro urbano de Managua-Capital y después en sigilo los conducen al Aeropuerto Xolotlán, donde los asesinan. Nunca fueron encontrados sus cadáveres. También asesinan esa misma noche a Sócrates Sandino, hermano del General Sandino.

A partir de ese 21 de febrero de 1934, “Estados Unidos de América” instala, entrena, educa y financia a esta tiranía que pasó a formar parte de la plaga de dictaduras genocidas de América Latina al servicio completo del gobierno yanqui y de los monopolios imperialistas privados trasnacionales, saqueadores de los recursos naturales de toda América, ubicada al sur de “Estados Unidos de América”. Aquí se inicia lo que se conoció como “el reflujo” en la lucha del pueblo nicaragüense por su Liberación Nacional, la que finalmente se produce totalmente el 19 de julio de 1979, día en que desaparecen la Guardia Nacional somocista genocida y por tanto la dominación del gobierno norteamericano en Nicaragua.

1937: Tropas norteamericanas ahogan en sangre una rebelión nacionalista en Ponce, Isla de Puerto Rico, y arrestan al líder rebelde Pedro Arbizú Campos.

1944: Hay un dicho que “a todo chancho se le llega su sábado”. Le llegó al general Maximiliano Hernández Martínez, “el filósofo ametrallador”, quien es derribado del poder político y militar por sus compinches militares gorilas salvadoreños, a pesar del apoyo irrestricto que le daba el embajador gringo en San Salvador.

Hernández Martínez deja una estela horrenda de crímenes (32, 000 mil asesinados), incluyendo el haber asesinado a Agustín Farabundo Martí en 1932.
Hernández Martínez fue al exilio en Honduras, donde fue ejecutado a puñaladas por su chofer.

1946: En diciembre asume el poder el profesor Juan José Arévalo, en Guatemala, e inmediatamente el gobierno criminal gringo pasa a la ofensiva y lo llama “comunista”, “bolchevique”, colaborador de “la cortina de hierro” (es decir, de la Unión Soviética), todas estas acusaciones porque estaba favoreciendo con medidas sociales y económicas a los trabajadores guatemaltecos.
Casi de inmediato se producen choques verbales y políticos con el embajador yanqui en Guatemala, Richard Patterson.

1947: Había finalizado la Segunda Guerra Mundial, la cual fue atizada por los países imperialistas, que como buitres quieren repartirse al mundo entero. Esa Guerra dejó 51 millones de muertos, debido al empecinamiento del terrorismo imperialista nazi-fascista de imponer un imperio universal, apoderarse de los continentes europeo, asiático, africano, australiano (Oceanía), imponer una “raza superior” (pura, como celtas, arios o vikingos, pelos rojizos, ojos azules, blancos) y también liquidar, supuestamente, a los judíos o israelitas, todo lo cual formó parte de los pretextos guerreristas muy reaccionarios de estos genocidas alemanes, quienes fueron, a su vez, azuzados por dirigentes imperialistas de los países más industrializados del Planeta Tierra.

Bueno pues, en ese año, en Fulton, Misssouri, “Estados Unidos de América”, invitado por Harry Truman, presidente yanqui, Wiston Churchil, ideólogo inglés del imperialismo global, mediante un discurso muy bien estudiado pone en movimiento las ideas fundamentales de la “Guerra Fría”, que los imperialistas pusieron en práctica desde 1945 hasta 1990, especialmente destinada a desacreditar al Bloque Socialista europeo, porque el sueño de que los nazi-fascistas demolieran a la Unión Soviética, mediante la agresión militar alemana-hitleriana, se les había derrumbado.

Además, con ese discurso infame se estaba creando también la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la cual pasó a jugar uno de los papeles más tenebrosos y mortales en cuanto al derrocamiento de gobiernos extranjeros y asesinatos de líderes políticos populares, dirigentes obreros, jefes militares progresistas, sacerdotes progresistas y hasta estudiantes universitarios identificados con causas populares por el mundo entero. Esos asesinos encubiertos asesinaron, por ejemplo, a Patricio Lumumba, a Omar Torrijos Herrera, a Ernesto “Ché” Guevara e intentaron 600 veces matar a Fidel Castro Ruz.

A partir de ese discurso de Wiston Churchil (jefe del gobierno neocolonial inglés) en Fulton se comienza a implementar, paulatinamente, el llamado “Tratado de Asistencia Recíproca” (TIAR), de la Organización de Estados Americanos, que en realidad asimismo siempre fue instrumento colonialista, político y militar intervencionista de “Estados Unidos de América”. “Ministerio de colonización yanqui”, llamó Fidel Castro Ruz a la OEA, mientras otros dirigentes políticos populares de América Latina la llamaron “la prostituta de Estados Unidos”.

1948: Abril. Se reúne la Novena Conferencia Panamericana, en Colombia, donde se le da inicio formal a la Organización de Estados Americanos. En el transcurso de esta reunión de “malos augurios” para América Latina, se produce el llamado “bogotazo”. En esta revuelta es asesinado el líder liberal Eliécer Gaitán. En estos acontecimientos se ve envuelto y participa el Comandante Fidel Castro Ruz, cuando era todavía estudiante universitario en Bogotá.

Una de las infamias y patrañas imperialistas es la imposición de Israel (1948) en territorio palestino por parte de ”Estados Unidos de América” e Inglaterra (Reino Unido), cuyos gobiernos criminales les tiraron dinero por toneladas, armas, municiones, tecnología y apoyo militar decidido a los líderes sionistas judíos israelitas, con la finalidad de tenerlos como “punta de lanza” de tensiones en el Medio Oriente, para apoderarse del petróleo y otros recursos naturales de esta región del mundo.

En Perú se registra el cuartelazo del general Manuel Odría. Inmediatamente es reconocido por el gobierno criminal de Estados Unidos, pues coincide con el régimen gringo en ideología reaccionaria, deseos de saquear el país y formar parte de la plaga de tiranías de América Latina.

En Venezuela también es derrocado el presidente y laureado escritor Rómulo Gallegos, autor de Doña Bárbara. Gallegos propugnaba por la nacionalización del petróleo de Venezuela, lo cual nunca ha sido tolerado por los agresores militares y saqueadores yanquis y sus empresas trasnacionales imperialistas.

1949: La Organización de Estados Americanos (OEA) se estrena, después de fundación en 1948,  asumiendo la defensa del régimen sanguinario de Rafael Leónidas Trujillo, convertido en tirano dominicano al servicio pleno de los agresores yanquis genocidas de Estados Unidos.

El presidente Juan José Arévalo solicita formalmente a “Estados Unidos de América” el retiro de su embajador Patterson porque éste se entromete en asuntos internos, especialmente después de que el gobierno guatemalteco había decidido crear el Instituto del Petróleo, para emprender nacionalmente la búsqueda de este hidrocarburo en subsuelo guatemalteco.

1950: El gobierno yanqui provoca y se entromete militarmente a favor de bandidos en la llamada “Guerra de Corea”, lo que además de matanza de seres humanos, deja al final la división en dos Coreas, en la Península Indochina.

El 19 de febrero de ese año 1950, comienza la “era del macarthismo”, o sea, la fabricación de mentiras colosales por medio de medios informativos privados monopólicos de los países desarrollados, o imperialistas, contra el resto de pueblos del mundo. Pues bien, el senador Joseph McCarthy, republicano norteamericano, pronuncia un discurso en Wheeling, mediante el cual sostiene que el Departamento de Estado, del régimen gringo, tiene una nómina 205 comunistas; al día siguiente, en otro discurso, dice que en realidad la lista es de 82 y finalmente asegura que son 57. En realidad nunca pudo probar nada, pero esta modalidad de mentir descaradamente comenzó a ser usada por el gobierno criminal norteamericano, especialmente por parte del Presidente, funcionarios de la CIA, Departamento de Estado y Pentágono o Ministerio de Guerra. Así han sido de infames los gobiernos gringos.

1951: En su discurso de despedida de la Presidencia de Guatemala, al salir electo presidente popular y patriótico Jacobo Arbenz Guzmán, el profesor Juan José Arévalo denuncia que su gobierno había sido objeto de dos intentos de golpes de Estado o cuartelazos en su contra, promovidos por la empresa frutera United Fruit Company, norteamericana.

Jacobo Arbenz Guzmán queda advertido de lo que le viene, pues los gringos los derrocarían en junio de 1954 por “comunista”, “bolchevique” y amigo de “la cortina de hierro” soviética. Todavía no había triunfado la Revolución Cubana (Enero de 1959).

1952: Con la complacencia del gobierno gringo, Fulgencio Batista, su peón represivo y genocida en Cuba, expulsa del poder a Carlos Prío Socarrás, quien jugaría un papel político importante al Triunfo de la Revolución Cubana, en enero de 1959.

En Estados Unidos se produjo lo que se conoció como el triunfo electoral presidencial de “los tres generales”: General Eisenhower, General Motors y General Electric, pues Eisenhower y Richard Nixon representaban los intereses de estas dos poderosas compañías trasnacionales imperialistas yanquis. En Guatemala, los gringos criminales y sus compañías bananeras comienzan los planes y operaciones encubiertas para derrocar al popular presidente Jacobo Arbenz Guzmán.

1953: Fulgencio Batista y su ejército de asesinos desata una cacería militar contra un grupo numeroso de jóvenes que asalta el Cuartel Moncada (en Santiago de Cuba), lo que da inicio a la lucha armada hasta el Triunfo de la Revolución Cubana. Numerosos patriotas son asesinados, mientras son capturados, entre ellos, Fidel y Raúl Castro Ruz, jefes de los revolucionarios cubanos.

El jefe de “relaciones públicas” de una de las empresas fruteras norteamericanas, asentadas en Guatemala, descaradamente agrede e interviene en asuntos políticos internos de Guatemala y sostiene que el gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán es un “centro de infiltración comunista” y de inmediato aboga por su derrocamiento militar.

1954: Se celebra la X Conferencia Panamericana, en Caracas, Venezuela, y con singularísimo descaro Jhon Foster Dulles, canciller gringo, acusa a Guatemala de estar “infiltrada por el comunismo internacional”. El canciller guatemalteco, Guillermo Torriello, acusa al gobierno gringo de intervenir en los asuntos internos de su país, y de atentar contra la libertad de Guatemala, contra su soberanía y autodeterminación, todo en defensa de los dólares de la compañía frutera United Fruit Company, de la cual uno de sus propietarios es el mismísimo Jhon Foster Dulles, jefe del Departamento de Estado o Cancillería de “Estados Unidos de América”.

El 8 de junio, el gobierno yanqui publica su “libro blanco” contra Jacobo Arbenz Guzmán, para dar inicio a su derrocamiento. El 18 de junio, usando numerosos aviones de combate, por órdenes del gobierno yanqui y bajo la dirección directa de la Central de Inteligencia (CIA), se bombardean numerosas ciudades de Guatemala, con la complicidad de altos oficiales del Ejército de Guatemala, para darle el “golpe de Estado” a Arbenz Guzmán. Se afirmó entonces que el nuevo embajador gringo, Jhon Peurifoy, tenía comprados mercenarios y altos oficiales del Ejército guatemalteco, para poner en práctica el “golpe de Estado” o derrocamiento del gobierno de Arbenz Guzmán, legítimamente constituido en elecciones nacionales.

Arbenz Guzmán deposita el poder presidencial en manos del coronel Enrique Díaz, quien a su vez fue derrocado pocos días después por una nueva orden de la CIA y del gobierno gringo. El colmo de las infamias es que los golpistas (encabezados por militares) se reúnen en El Salvador, donde deciden que le trasladarán la Presidencia al traidor a sueldo Castillo Armas.

1955: Del 16 al 20 de noviembre se produce una llamada “insurrección” en Argentina, para derrocar al coronel Juan Domingo Perón, jefe del llamado “peronismo” argentino. Se descubrió que paralelamente a las operaciones de derrocamiento a Perón, operaron naves aéreas y navales norteamericanas en apoyo a los llamados “insurrectos”.

1957: Jhon Foster Dulles, canciller yanqui del gobierno norteamericano genocida,  propulsor directo del derrocamiento de Jacobo Arbenz Guzmán en Guatemala, expone su bárbaro pensamiento y comportamiento en la siguiente declaración:

“Ni por un minuto pienso que el propósito del Departamento de Estado sea hacer amigos, sino cuidar los intereses de Estados Unidos. Si no hacemos amigos, ¡no me importa¡ Si el otorgamiento de estos préstamos salva a un país del comunismo, un pueblo o un área cuya entrega al comunismo fuera nociva para Estados Unidos, ¡no me importa que nos quieran o nos odien…¡ Habremos cumplido nuestro propósito”. ¿Qué les parece?

1958: En apoyo a los regímenes militares en América Latina, Richard Nixon inicia una gira por Montevideo, Bolivia, Argentina, Perú y Caracas, donde es abucheado en manifestaciones callejeras, y en todos estos lugares se produce, al mismo tiempo, una oleada de represiones militares que dejan centenares de muertos y heridos. Mientras tanto, Nixon, a pesar de que hasta fue apedreado, anuncia el respaldo pleno a sus gorilas tiránicos Marcos Pérez Jiménez, Rojas Pinilla, los hermanos Somoza Debayle en Nicaragua, Papa Doc en Haití, Rafael Leónidas Trujillo en Dominicana, Fulgencio Batista en Cuba, etc.

1959: Protegido por sus compinches gringos y dominicanos, se inicia la precipitada fuga de Fulgencio Batista, mientras los barbudos revolucionarios hacen su entrada Triunfal en La Habana, Cuba, llegando, por primera vez, la Aurora de la Revolución Popular a una República del Continente Americano, después de centenares de humillaciones militares por parte de los colonizadores, primero, y de los yanquis criminales genocidas después.

Por supuesto, de inmediato se pone en funciones el enorme aparato propagandístico norteamericano y de las oligarquías burguesas latinoamericanas para el desprestigio de la Revolución Cubana. Además, inician los vuelos clandestinos de espionaje a Cuba, incendios de cañales azucareros, también los planes para desalojar al directorio revolucionario cubano del poder, planes para matar a Fidel Castro Ruz e inclusive el gobierno gringo le solicita a Gran Bretaña (mamacita colonial anglosajona de los yanquis) que no le venda a aviones a Cuba.
En octubre de 1959, desde aviones clandestinos se arroja propaganda hostil en contra de la Revolución Cubana.

1960: Marzo. El presidente Eisenhower, Richard Nixon y Allan Dulles, Director de la CIA, elaboran cuidadosamente los planes de agresión a la Revolución Cubana. En el mismo mes de marzo, la CIA hace explotar un barco francés en el Puerto de La Habana, que se disponía a descargar municiones. Por la explosión mueren 50 personas y se registran 200 heridos.

En Guatemala se entrenan parte de los mercenarios para agredir a la Revolución Cubana. En el mes de julio, “Estados Unidos de América” inicia el bloqueo económico a Cuba, quitándole la compra de una cuota azucarera de 700,000 toneladas.
“Estados Unidos de América” y su plaga de dictaduras militares en América Latina, proceden a lo que llamaron “prebloqueo diplomático” contra Cuba.

1961: 2 de enero. Cuba notifica a “Estados Unidos de América” que deben reducir su personal diplomático en su Embajada en La Habana al mismo nivel o cantidad de cubanos diplomáticos en Washington.
Como respuesta “diplomática”, Eisenhower resuelve la ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba.

El 20 de enero, en su discurso de despedida, porque ya había sido electo presidente John F. Kenedy, el general Eisenhower advierte sobre la creciente ingerencia del complejo militar industrial norteamericano, en el cual se mezclan intereses de poderosos propietarios de empresas imperialistas y multinacionales; al mismo tiempo, Eisenhower le deja como herencia a Kenedy el plan de invasión y agresión a Cuba. Deja también un llamado “libro blanco” contra Fidel Castro Ruz.

Del 15 al 17 de abril, Kenedy y la CIA desatan la “Operación Arco Iris” de invasión a Cuba por Playa Girón, en la Bahía de Cochinos. Unos 1,200 cubanos “libres” (así se autollamaban) con otros centenares de mercenarios contratados por la CIA, desembarcan de naves norteamericanas, fletadas y armadas por la CIA, con la cobertura o apoyo de aviones bombarderos que habían sido usados durante la Segunda Guerra Mundial, tripulados por aviadores norteamericanos y de otras nacionalidades, tal como ocurrió durante la agresión a Guatemala en 1954.

El 21 de abril la invasión mercenaria contra Cuba se había desmoronado totalmente. La mayoría de sus participantes habían sido capturados por revolucionarios cubanos.
Como ya no les servía a sus intereses financieros y militares, el gobierno gringo manda a ponerle una emboscada a Rafael Leónidas Trujillo, su angelito criminal en República Dominicana, y los matan.

En septiembre, fracasa una gestión yanqui para que el presidente Frondizi, argentino, rompa relaciones diplomáticas con Cuba.

1962: “Estados Unidos de América”, cuyos gobernantes se proclaman los “más democráticos del mundo”, imponen en la OEA (“Ministerio de colonización yanqui”) la exclusión de Cuba de su seno, para lo cual recurrieron a la compra del voto del gobierno de Haití, decisivo para ese fin. Haití al final no recibió los 20 millones de dólares que le ofrecieron por su voto en contra de Cuba.

La CIA procede a derrocar a Ramón Villeda Morales, en Honduras, alegando que “es muy blando contra los comunistas”. Por razones parecidas son derrocados también Velasco Ibarra y Prado, respectivamente presidentes de Ecuador y Perú. Similar situación enfrentan Arturo Frondizi y Janio Quadros, en Argentina y Brasil. El gobierno yanqui, con el superdemócrata Kenedy a la cabeza, estuvo a punto de provocar una Tercera Guerra Mundial, al provocar una confrontación con la Unión Soviética por la llamada “crisis de los cohetes” en Cuba.

1963: La CIA participa directamente en el derrocamiento de Ydígoras en Guatemala. También manda a derrocar al ecuatoriano Arosemena y a Juan Bosh en República Dominicana. En este país se desata una rebelión popular, que motiva una nueva agresión armada yanqui.

1964: En enero, se produce la masacre sangrienta de los estudiantes panameños que intentaban izar una bandera panameña en el Canal de Panamá, en simbólica demostración de que desean ver a Panamá y su Canal libre de la injerencia norteamericana. Centenares resultan muertos y heridos por la feroz represión yanqui. El 31 de marzo, por orientaciones y planes de la Casa Blanca, el Pentágono, la CIA y el FBI, derrocan al presidente constitucional de Brasil, Joao Goulart, e inicia el feroz experimento de dictadura conocida como “modelo brasileño”, encabezado por militares golpistas. ¡Cuánta infamia¡

En julio, una conferencia de cancilleres “americanos” de la OEA, reunida en Washington, resuelve completar el cerco y bloqueo diplomático a Cuba, con el único voto en contra de México.

El 4 de septiembre se conoce que la CIA ha distribuido 20 millones de dólares entre políticos y votantes chilenos, para impedir la elección de la Unidad Popular, encabezada por el doctor Salvador Allende Gousssen, y de paso promovía al candidato de la derecha extremista, Eduardo Frei.

1965: El 24 de abril se produce un formidable levantamiento cívico-militar contra el “presidente”, títere yanqui, puesto después del derrocamiento de Juan Bosh. Precisamente, el levantamiento cívico-militar exigía la restitución de Bosh en la Presidencia de República Dominicana.

Durante 48 horas el pueblo de Santo Domingo y otras ciudades, dirigido por el coronel Francisco Caamaño Deñó, lucha contra los tanques e infantería del ejército gorila dominicano, pero ante la inminencia del triunfo popular, el gobierno criminal de Estados Unidos, como siempre, invade el país con fuerzas de aire, mar y tierra, con un total 45,000 efectivos militares.

El argumento gringo para intervenir ahora es que “no queremos una nueva Cuba”. Al mismo tiempo, pone a funcionar su habilísima hipocresía y cinismo y manda, el gobierno yanqui, a que una “fuerza interamericana de paz” de la Organización de Estados Americanos (OEA), formada por militares de Brasil, Costa Rica y Colombia, para que también intervengan en la agresión militar al pueblo dominicano.
Sofocan a sangre y fuego, matan a decenas de miles de patriotas, y luego, con las mañas de los mafiosos y rufianes políticos de siempre, imponen al vergonzante Joaquín Balaguer, que había sido “amanuense” de Rafael Leónidas Trujillo.

Se aprovecha la nueva matanza en República Dominicana (aquí comenzó Cristóbal Colón las matanzas indígenas de América) y por “consejos” de los “asesores” criminales gringos, la utilización de métodos de exterminio masivo de opositores políticos, dirigentes obreros, campesinos y estudiantiles, lo cual fue llevado a la práctica en Nicaragua, Guatemala, Chile, Argentina, Ecuador, El Salvador, en Honduras, Haití, etc.
Estos “asesores”, con estilos nazi-fascistas de exterminio, habían sido entrenados en la agresión militar yanqui a Vietnam.

1966: El 28 de junio la CIA apoyó el golpe militar en la Argentina. Según un periodista británico, E. H. Cookkridge, en el derrocamiento del presidente Arturo U. Illia intervino la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Fue instalado en poder el general Juan Carlos Onganía.

  1. Insólito. La CIA mandó a derrocar a uno de sus “angelitos” preferidos, “Papa Doc” Duvalier en Haití. El fracaso fue total.

En ese año, hubo numerosos muertos en América Latina, porque los pueblos fueron reprimidos cuando Nelson Rockefeller andaba de visita, “donde gobiernos amigos”, por encargo de Richard Nixon.

1970: La empresa multinacional Telefhone y Telegraff (ITT) comienza sus presiones políticas y financieras (intromisión abierta) al Congreso Pleno de Chile, para que no se produzca la ratificación de Salvador Allende Goussen, recién electo popularmente presidente por la Unidad Popular de Chile.

En esta campaña criminal y de genocidio después, se implican directamente la Casa Blanca, o sea, la presidencia de “Estados Unidos de América”, el Departamento de Estado norteamericano con su canciller perverso Henry Kissinger a la cabeza, la CIA, el embajador yanqui en Santiago, el presidente en funciones Eduardo Frei, el expresidente Arturo Alessandri, la oligarquía local y otros políticos chilenos vendepatrias.

1971: En enero se denuncia por parte de legisladores ticos que la CIA planea derrocar al presidente José Figueres Ferrer porque éste tomó la decisión de sostener relaciones diplomáticas con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. A raíz del escándalo, abandonan el país dos funcionarios diplomáticos norteamericanos, apellidados Ploesner y Williamson.

El 19 de enero se denuncia en Santiago de Chile que se ha iniciado, con la participación de las “fuerzas vivas” locales, el proceso destinado a hacer fracasar la experiencia “pacífica hacia el socialismo”, emprendida por la Unidad Popular de Salvador Allende Goussen.

La Embajada norteamericana en Chile se llena de agentes criminales mortales de la CIA y del cuerpo de inteligencia del ejército gorila genocida de Chile, encabezado por Augusto Pinochet. Las empresas norteamericanas ITT, Anaconda y Kennecott se coluden, juntas, para una acción de mediano plazo, para el derrocamiento del gobierno popular, de tendencia socialista, de Allende Goussen. También los golpistas contaron con la complicidad plena de los Partidos Nacional y Demócrata Cristiano.

1972: Los conspiradores genocidas desatan totalmente la ofensiva destinada a liquidar al presidente Allende, en Chile, con una huelga de propietarios de camiones de carga, subvencionada con dinero norteamericano, a la que se pliegan otros gremios patronales. De esta manera, se pusieron a funcionar los negocios criminales y genocidas de la CIA y del gobierno criminal yanqui.

En la Asamblea General de las Naciones Unidas (que ha venido funcionando como instrumento político del gobierno yanqui), Allende Goussen denuncia el “bloqueo invisible” de estas empresas trasnacionales y de los organismos oficiales de inteligencia de “Estados Unidos de América”.

1973: El 11 de septiembre, las llamadas “tres fuerzas armadas” y el Cuerpo de Carabineros de Chile se declaran en “rebeldía” y bombardean la Casa de Gobierno mediante aviones militares británicos, equipados con cohetes teledirigidos estadounidenses. También son bombardeadas estaciones de radioemisoras, leales al gobierno de Unidad Popular, la residencia presidencial Tomás Moro y fábricas en las que resisten los obreros chilenos, leales también al gobierno de Salvador Allende Goussen.

Matan a Allende Goussen, quien cae peleando, defendiendo su cargo de presidente en el Palacio de La Moneda, y son asesinados centenares de sus colaboradores, y también se inicia una ola gigantesca de represión, al mejor “estilo indonesio”, es decir, masacres implacables, desapariciones forzadas, redadas masivas de opositores, obreros y campesinos y lanzamientos de gente viva desde helicópteros en Mar abierto o sobre montañas de los Andes, o tal vez, inclusive, en el pavoroso desierto de Atacama, donde no llueve hace 300 años, hasta totalizar, según se estima, 25,000 asesinados.

1974: 8 de septiembre. El presidente yanqui, Gerald Ford, concede a Richard Nixon “perdón pleno y absoluto por todos los delitos que cometió o pueda haber cometido cuando ocupaba la Presidencia”. En otras palabras, las matanzas de seres humanos en Vietnam y otros lugares del mundo, de ese modo quedaban plenamente disculpadas entre los mismos genocidas y agresores imperialistas yanquis.

1979: En marzo, el gobierno popular de Granada, en el Mar Caribe, denuncia que está en marcha un plan de desestabilización por parte del gobierno criminal de “Estados Unidos de América”. Parte de la conspiración se vincula con incendios, atentados con bombas en actos de masas, según denunciaba Maurice Bishop, jefe del gobierno, que posteriormente fue derrocado y asesinado por tropas del Ejército gorila de “Estados Unidos de América”.

En este año de 1979, el gobierno gringo, encabezado por Carter, intenta salvar al “somocismo sin Somoza Debayle” mientras se estaba registrando el Triunfo de la Revolución Sandinista, que demolió el sistema opresor de la dictadura o tiranía somocista, fundada, entrenada y sostenida por el gobierno yanqui desde 1934, después del asesinato del General Augusto C. Sandino. Han terminado 45 años de ignominia e infamias de los yanquis por medio de la tiranía genocida de la Guardia Nacional y de la dinastía de los Somoza.

Casi inmediatamente, como es sabido, se inicia una nueva agresión militar y bloqueo económico contra Nicaragua, esta vez contra el proceso revolucionario sandinista. La agresión militar norteamericana, con mercenarios y parte de los restos del somocismo genocida, deja otros 40 mil muertos, decenas de miles de heridos y mutilados, más destrucción material generalizada, la que fue valorada en 17,000 millones de dólares por la Corte Internacional de Justicia de La Haya, cuya sentencia no fue cumplida por “Estados Unidos de América”, cuyos gobernantes siempre se han ubicado por encima del ordenamiento jurídico internacional y sólo hacen cumplir aquellas leyes que a ellos les favorece, o ellos han inventado en contra de los demás, pero ellos jamás cumplen ninguna sentencia condenatoria.

1980: Se inicia la agresión militar de la contrarrevolución, apoyada abiertamente por el gobierno criminal de Ronald Reagan, en contra de Nicaragua. En febrero se inicia una campaña de desestabilización, con huelgas y sabotajes, dirigidas por el gobierno gringo en contra de los jóvenes militares que han tomado el poder político en Suriname, antigua Guyana Holandesa, ubicada en el Mar Caribe.

El 30 de octubre se registra una campaña violenta por parte de la CIA en contra del presidente Michael Manley, en Jamaica, con la finalidad de que el Partido Laborista, proimperialista, gane las elecciones jamaiquinas.

1981: En febrero, el Departamento de Estado norteamericano publica un “libro blanco” sobre la “influencia comunista” (¿?) en El Salvador, donde el ejército gorila y los “escuadrones de la muerte” de ARENA de Roberto Dabuison y la feroz oligarquía salvadoreña han matado ya a varios miles de salvadoreños que luchan por su Liberación Nacional, encabezados por el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional. Uno de los asesinados por esos “escuadrones de la muerte” fue Monseñor Óscar Arnulfo Romero, y también los sacerdotes de la UCA y las monjas Maricknol. El documento mencionado fue ridiculizado por medios periodísticos norteamericanos.

Esta intervención y agresión militar norteamericana en El Salvador, se afirmó, inclusive, le costaba un millón de dólares diarios al gobierno criminal de “Estados Unidos de América”, para sostener a este régimen de criminales, que al final fue salvado con la intervención de “misiones de paz” de las Naciones Unidas.

En abril, el gobierno norteamericano corta la ayuda económica a Nicaragua ¿cuál ayuda económica?, a la cual sabotea de mil maneras, porque no admite que haya otra Revolución triunfante en un segundo país de América Latina y por represalias por supuesto envío de armas a la guerrilla salvadoreña.

En mayo se desata una sospechosa epidemia de dengue en Cuba, y, precisamente, se sospecha que fuese parte de una guerra bacteriológica del gobierno yanqui contra los cubanos.

Familiares del que fuera Presidente ecuatoriano, Jaime Roldós, acusan a la CIA de estar involucrada en la muerte del mandatario en un supuesto accidente de aviación. Un año antes, un grupo de asesores de Ronald Reagan habían sostenido que “debe ser condenada la “Doctrina Roldós”, la cual abogaba por la defensa de los Derechos Humanos reales en América Latina y Ecuador.

Y precisamente, el dos de agosto de ese mismo año 1981, muere el General Omar Torrijos Herrera, presidente de Panamá y reclamante de la soberanía nacional del Canal de Panamá. Torrijos Herrera estaba trabajando intensamente para que la Soberanía del Canal le fuese entregada oficialmente a Panamá. Familiares de Torrijos Herrera igualmente acusaron a la tenebrosa CIA de haber planeado y ejecutado el sabotaje aéreo para matar al General Torrijos Herrera, amigo de la Revolución Popular Sandinista.

El Consejo de Seguridad Nacional yanqui, encabezado por  el archigenocida Ronald Reagan, en “Estados Unidos de América”, aprueba la entrega de 19 millones de dólares para reclutamientos y entrenamientos de contrarrevolucionarios mercenarios para continuar la agresión militar en gran escala contra la Nicaragua revolucionaria sandinista indómita.

1983: El 25 de octubre, tropas estadounidenses invaden y agreden militarmente a Grenada, en el Caribe, supuestamente para proteger las vidas de conciudadanos norteamericanos, con lo cual ponen en práctica su terrorismo de Estado muy activo desde que “Estados Unidos de América” se fundó como nación en 1776. Le dan el “golpe de Estado” a Maurice Bishop. Los invasores encuentran resistencia activa, mientras la agresión es condenada inclusive por aliados de Washington, incluyendo a su “mamacita” colonizadora anglosajona: Inglaterra.

Decía al comienzo de esta Cronología Breve de Infamias y patrañas del Imperialismo yanqui, que el gobierno de “Estados Unidos de América” ha ejecutado más de 250 agresiones militares por el mundo, por medio de las cuales han matado a unos 24 millones de personas, les agrego a esto la matanza de seres humanos, ocasionada por los nazi-fascistas alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. En total fueron 50 millones de víctimas:

20 millones de soviéticos
6 millones de polacos
5 millones de chinos
2 millones de indonesios
1 millón 700 mil de yugoslavos
1 millón de filipinos
600 mil franceses
375 mil ingleses
300 mil norteamericanos
13.6 millones de alemanes
2.5 millones de japoneses

Los nazi-fascistas hitlerianos soñaban con instaurar una dictadura universal, mediante agresiones militares interminables, instigadas o azuzadas por los gobiernos imperialistas de Europa y América (Estados Unidos), y al final fueron derrotados en forma aplastante, aunque a un costo realmente pavoroso para la Humanidad, especialmente la ubicada en Europa y Asia.

Actualmente son los gobernantes criminales gringos quienes pretenden imponer una dictadura imperialista globalizada, para lo cual amenazan con atacar militarmente con su Ejército “en cualquier rincón del mundo”. Se creen romanos de aquel Imperio Romano con ínfulas de dominación del mundo, como también soñaba Hitler con tener a la Humanidad entera en sus garras imperiales y coloniales, pero Bush y su pandilla de saqueadores se han olvidado de que el Mundo precisamente ha cambiado y que la Humanidad ya está hastiada de que le estén dando órdenes y que la estén amenazando un grupo de matones a sueldo de las empresas monopólicas trasnacionales de los países imperialistas globalizados.

El discurso del presidente Ortega Saavedra en las Naciones Unidas quería decir eso, que ya no aceptamos imposiciones, no aceptamos intromisiones de gobiernos extranjeros y que deseamos progresar en paz, y sólo pedimos apoyo financiero y técnico para salir de la pobreza, del atraso en que, precisamente, nos han metido quienes nos han agredido e invadido de manera permanente, mientras al mismo tiempo se robaban nuestros territorios y nuestros recursos naturales.

27/08/2009

*Pablo E. Barreto Pérez: Periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional), Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.
Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua.

Teléfonos: 88466187 y 22703077.

Correos: pablo_e2005@hotmail.com
pabloemiliobarreto@yahoo.com

 

Página web: http://www.pabloemiliobarreto.tk

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Frente Sandinista, Frente Sandinista de Liberación Nacional, partido revolucionario, de patriotas seguidores de Sandino

 

Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN)

*Este artículo con historial breve del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) lo tengo ubicado en un trabajo que he titulado Diccionario Revolucionario Patriótico Breve, situado en esta mi página o blog, con el fin de que sandinistas, no sandinistas, amigos y conocidos se actualicen sobre esta historia heroica del FSLN, el único partido político que recoge, para aprendizaje y formulación de sus políticas nacionales, las tradiciones de lucha popular revolucionaria, desde Diriangén, Comunidades Indígenas, José Dolores Estrada, Andrés Castro Estrada, Benjamín Zeledón Rodríguez, Augusto C. Sandino, Rigoberto López Pérez, Carlos Fonseca Amador, José Benito Escobar Pérez, Jorge Navarro, Eduardo Contreras Escobar, Ricardo Morales Avilés, Pedro Aráuz Palacios, Julio Buitrago Urroz, Leonel Rugama Rugama, Luisa Amanda Espinoza, Arlen Siú Bermúdez, Óscar Turcios Chavarría…

*Aquí presento este trabajito breve. Sigo trabajando para que esta historia del FSLN sea más conocida al detalle como instrumento histórico patrio y para que militantes y simpatizantes sandinistas sean más conscientes y claros de lo que significa el Frente Sandinista en la lucha histórica política nacional, especialmente en lo relacionado a las transformaciones socioeconómicas actuales y futuras,  en Nicaragua.

Pablo E. Barreto P.

El Frente Sandinista de Liberación Nacional es el único partido revolucionario nicaragüense, patriótico, popular, Defensor de la Soberanía Nacional, emprendedor de privilegios a los pobres, de composición plural, antiimperialista, de tendencia socialista, solidario, promotor de la cooperación entre proletarios, intelectuales y profesionales patróticos, moderno y democrático, que se comenzó a organizar en la clandestinidad rigurosa e impaciente en agosto de 1961; de ideología sandinista originada en el General Augusto C. Sandino, con un programa político-militar bien definido, destinado al derrocamiento del aparato opresor del somocismo genocida y con un plan claro para demoler el Estado del régimen somocista, fundado este último, entrenado, educado y financiado por la oligarquía saqueadora y gobierno  genocida de Estados Unidos, cuyo régimen criminal e invasor militar fue siempre organizador de dictaduras militares en otros países, en particular en América Latina.
Los fundadores formales  del Frente Sandinista de Liberación Nacional, fueron, entre otros: Santos López, Carlos Fonseca Amador, Tomás Borge Martínez, Jorge Navarro, Silvio Mayorga, José Benito Escobar Pérez, Francisco Buitrago, Rigoberto Cruz (Pablo Úbeda), Faustino Ruiz, Germán Pomares Ordóñez. Son también forjadores del FSLN: Oscar Benavidez, Modesto Duarte, Enrique Lorente, Iván Sánchez, Selim Shible, Edmundo Pérez, Óscar Danilo Rosales Argüello, Víctor Tirado López y Daniel Ortega Saavedra.

Es muy conocido en la Historia nacional que la mayoría de estos compañeros y compañeras, incluyendo centenares de cuadros político-militares excepcionales no mencionados, cayeron heroicamente a lo largo de aquella lucha antisomocista, totalmente desigual, entre otros, Julio Buitrago Urroz, Enrique Lorente, Luisa Amanda Espinoza, Arlen Siú Bermúdez, Leonel Rugama Rugama, Ricardo Morales Avilés, Jonathan González, Pedro Aráuz Palacios, Óscar Turcios Chavarría, Eduardo Contreras Escobar, Carlos Roberto Huembes Ramírez, Iván Montenegro Báez, el “Gato” Munguía,  Cristhian Pérez Leiva, Ricardo Orúe Navarro, Gabriel Cardenal Caldera y el mismísimo Jefe de la Revolución Popular Sandinista, Carlos Fonseca Amador.

De aquellos fundadores del FSLN del Frente Sandinista, es muy conocido, cayeron casi todos en el enfrentamiento político y militar armado contra el régimen opresor somocista. Se ha sostenido que de los fundadores sólo sobrevivió el Comandante Tomás Borge Martínez, y de los miembros de la Dirección Nacional Histórica igualmente cayeron la mayoría de ellos, entre otros: Carlos Fonseca Amador, Ricardo Morales Avilés, Pedro Aráuz Palacios, Eduardo Contreras Escobar, José Benito Escobar Pérez, Germán Pomares Ordóñez, Carlos Roberto Huembes…

Los fundadores del FSLN comenzaron su lucha política y militar, primero estudiando la realidad histórica nacional y entrenándose militarmente en medio de sacrificios excepcionales, que incluían el andar huyendo permanentemente de la represión horrorosa del somocismo genocida. Desde l961 a 1979 cayeron varios miles de militantes y simpatizantes del FSLN, los cuales, inclusive, siguieron cayendo heroicamente después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, acontecido  en julio de 1979.

Sí, y en la década del 80 cayeron decenas de miles de militantes y simpatizantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional, esta vez en defensa de la Revolución Sandinista. Y al perder las elecciones el Frente Sandinista en 1990, por imposición de la guerra mercenaria del gobierno criminal genocida de Estados Unidos y sus angelitos contrarrevolucionarios (guardias desplazados del poder en 1979 y traidores civiles locales), más los calibres de las metrallas en la sien del FSLN y del país, pues nos amenazaban incluso con una invasión militar norteamericana directa, como en 1912 y 1926, fueron nuevamente perseguidos por los gobiernos neoliberales conservadores vendidos al yanqui opresor, y centenares de sandinistas (militantes y simpatizantes) fueron asesinados en sus casas, en emboscadas cobardes y en las calles de Managua, León, Masaya, Matagalpa, Estelí, Madriz, Nueva Segovia, Chinandega, Rivas, Carazo, en Bluefields, en Puerto Cabezas, en Estelí, en Boaco y Chontales, en Jinotega…

Y después de retomar el poder político nacional en enero del 2007, decenas de militantes y simpatizantes sandinistas han sido asesinados nuevamente, por ejemplo en emboscadas a caravanas del 19 de julio y pareciera que por revanchas de grupitos que durante una década, la del 80, fueron privilegiados en los mandos del gobierno sandinista, y que inventaron nombres sugestivos para agruparse como fuerza política, pero que nunca llegaron a escalar posiciones políticas importantes, porque tienen muy pocos seguidores y son vistos como desleales y traidores.

Después de su derrota política electoral en febrero de 1990, el FSLN sigue siendo el único partido revolucionario con un programa político revolucionario claro, nacionalista, antiimperialista y con proyección socialista.

El FSLN comenzó con muy pocos militantes en 1961. Cuando la experiencia guerrillera de Pancasán, ya eran unos cuantos centenares. Después de la acumulación de fuerzas en silencio y producirse el Asalto a la casa de “Chema” Castillo Quant (diciembre de 1974), quizás los militantes y guerrilleros ya fuesen un poco más de 1,000. Al Triunfo de la Revolución Sandinista sus militantes eran unos 3000. Al cambio o pérdida electoral, en 1990, eran un poco más de 400 mil y al 2008 su militancia, miembros y simpatizantes ya son  dos millones de pobladores de Nicaragua, lo cual indica que es ya un partido político indestructible, que su evolución histórica es constante, como consecuencia de ser un partido revolucionario moderno, representante de lo nuevo, de lo que está transformándose para sustituir al viejo régimen capitalista momificado de los liberales y conservadores, que han sido reiteradamente vendidos y traidores a la Patria y hasta se han disputado (los dos grupos paralelos) sobre quién resulta más servil ante el gobierno imperialista criminal de Estados Unidos.

El FSLN tiene relaciones fraternales con otros partidos progresistas, revolucionarios, socialistas y comunistas de todo el mundo, con el fin de estar unido al proceso indetenible de la Revolución social, que irremediablemente demolerá al sistema capitalista expoliador, que actualmente ha perfeccionado sus formas de saquear a los Estados nacionales mediante invasiones militares, por el accionar de rapiña de sus empresas monopólicas trasnacionales que tienen como meta fundamental la movilización del dinero fácil y robado al Tercer Mundo hacia sus centros de poder y del comercio en contra de los intereses populares de todo el mundo.
El Frente Sandinista es un partido legalmente constituido, es el partido mayoritario más sólido, disciplinado, coherente, con organización y accionar político en todo el país, con un programa claramente revolucionario, progresista, antiimperialista, socialista y abogando por recuperar y mantener el poder político nacional mediante elecciones, es decir, siguiendo el juego que imponen las condiciones burguesas actuales.
El Frente Sandinista tiene organizado su Congreso Nacional, su Asamblea Sandinista Nacional; sus Asambleas Sandinistas Departamentales, Municipales, Distritales, Barriales y Comarcales.
Asimismo, tiene organizados Consejos Departamentales, Municipales, Distritales, Barriales, Comarcales y en Centros de Trabajo, tanto en el campo como en la Ciudad.

El FSLN elige, según Leyes nacionales, sus representantes o candidatos a presidente de la República, Vicepresidentes de la Repúblicas, diputados, Alcaldes, Vicealcaldes y Concejales, Magistrados de los Poderes Electoral y Judicial. En el caso de los candidatos a Presidente, Vicepresidente, Diputados, a Alcaldes, Vicealcaldes y Concejales, son electos mediante Consultas o Elecciones Primarias.
Participa el FSLN en el Consejo de Partidos Políticos. Tiene su Bancada de Diputados Sandinistas y en cada Alcaldía, igualmente, posee sus Bancadas de Concejales del Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Según Estatutos (Ley interna del FSLN), tiene militantes, miembros y simpatizantes.

Los militantes y miembros están obligados, por ley interna, a estar organizados en una Unidad de Base Sandinista (Consejo de Liderazgo Sandinista ahora), ya sea en el Barrio o centro de trabajo; a cotizar, a subordinarse a las decisiones colectivas o de la mayoría en los órganos de funcionamiento y de poder resolutivo, a respetar a las autoridades legalmente constituidas, a apoyar a los candidatos escogidos internamente para participar en las elecciones nacionales, regionales atlánticas y municipales, y a dar respaldo a decisiones partidarias importantes.

En Internet, específicamente en una biblioteca virtual llamada “Wikipedia”, me encontré un artículo extenso sobre la historia del Frente Sandinista de Liberación Nacional, cuyo autor no es mencionado en “Wikipedia”. Me parece muy ilustrativo para que jóvenes y adultos interesados conozcan esta Historia Heroica del FSLN, en cuya trayectoria de casi 60 años de existencia por derrocar a la dictadura somocista-yanqui genocida, primero; en defensa de la Patria y la Revolución Sandinista en la década del 80, durante el huracán neoliberal destructivo y violento (gobiernos neoliberales), sangriento y vendido al régimen opresor genocida de Estados Unidos y en esta nueva etapa de retoma del poder político a partir de enero del 2007, el FSLN ha continuado poniendo cuotas  elevadísimas de sacrificio, pues nuevamente centenares de sus militantes y simpatizantes han sido asesinados cobardemente, ultrajados, torturados y perseguidos de mil maneras por adversarios o enemigos repletos de odio visceral, debido a que no soportan que el Frente Sandinista de Liberación promueva y conduzca políticas nacionales independientes, nacionalistas, soberanas, de planificación económico-social progresistas y de tendencia socialistas, de beneficio para los más pobres, de beneficios sociales en salud, educación, diversión, de  producción sostenida en el campo y la ciudad, de mejoras en la infraestructura en todo el país, de facilitación de las comunicaciones entre poblaciones enteras y familias…

Por éso, algunos sectores siocioeconómicos retrógrados odian al Frente Sandinista de Liberación Nacional y a sus militantes y simpatizantes.

Sin embargo, esta historia heroica muestra claramente que habrá Frente Sandinista hoy, mañana y siempre.

Coloco aquí el artículo mencionado:

Frente Sandinista de Liberación Nacional  (FSLN)

El Frente Sandinista de Liberación Nacional», FSLN –imitando al Frente de Liberación de Argelia que emergió de la guerra en esa nación africana –impulsado por la Revolución Cubana, aunque sus principales integrantes, excepto Santos López, se identificaron rápidamente con una línea ideológica marxista leninista, corriente que se imponía en los movimientos de izquierda del mundo en aquel momento.

En 1979, tras una larga lucha, el FSLN logró el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle y la dinastía de la familia Somoza, que había gobernado el país durante décadas. Se estableció un gobierno, en el cual, los sandinistas gobernaron entre 1979 y 1990. Durante tal gobierno, se estableció una política de alfabetización masiva, enfoque en los servicios públicos, como la sanidad, y la igualdad de género.

Desde 1981, el gobierno sandinista tuvo que hacer frente a la Contra –de contrarrevolucionarios–, milicia financiada y entrenada por la CIA de Estados Unidos,  con el fin de derrocar al FSLN. En 1983, se transformó en un partido político para participar en las primeras elecciones libres, celebradas en 1984 y verificadas por observadores internacionales, en las que el FSLN obtuvo mayoría absoluta –67% de votos.

Tras la reforma constitucional de 1987 y la lucha contra la Contra, que duró hasta 1989, los sandinistas perdieron las elecciones del 25 de febrero de 1990, pasando a ser oposición.

Tras dieciséis años en la oposición, el FSLN volvió a obtener la victoria en las elecciones del año 2006, resultado que se repetiría en las elecciones de 2011 y 2016. En la actualidad forma parte de la Internacional Socialista,4​ e internacionalmente se identifica con las fuerzas socialdemócratas, laboristas y socialistas democráticas del mundo.

Índice

Historia

El FSLN lideró la lucha armada contra la dictadura de la familia Somoza en Nicaragua a partir de su fundación, pasando por varios períodos; desde muchas acciones armadas y políticas, hasta su casi desaparición a principios de los años 70.

En 1974 inicia un proceso creciente de actividades armadas que tienen su punto máximo hacia mediados de 1978 y llevan al triunfo de la revolución en 1979. Esta lucha se denomina Revolución Nicaragüense o Revolución Popular Sandinista y permitió la entrada, y ascenso al poder de los revolucionarios en Managua el 19 de julio de 1979; y el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle, hijo de Anastasio Somoza García,  quien es el origen de lo que se denominó la “Dinastía Somoza“, en el poder en Nicaragua desde el asesinato de Augusto C. Sandino, en 1934.

Antecedentes

Augusto Calderón Sandino.

La segunda intervención de Estados Unidos en Nicaragua termina en 1933 cuando gana las elecciones el Partido Liberal encabezado por Juan Bautista Sacasa. El 1 de enero de 1933 ya no había ningún soldado estadounidense en suelo nicaragüense, pero en 1930 los EEUU habían formado un cuerpo propio de seguridad, la Guarda Nacional a cuyo frente quedó, a la salida de los soldados de EEUU, Anastasio Somoza García persona que gozaba de la confianza de los Estados Unidos. El 21 de febrero de 1934 Somoza, utilizando a la Guardia Nacional, asesina a Sandino, quien había opuesto y luchado contra la intervención estadounidense. Este fue el primer acto de una serie que llevaron a que Somoza, con apoyo de EEUU, se eligiera presidente de Nicaragua en 1936. Con ello se marcó el comienzo e instauración de una dictadura familiar de la familia Somoza que contó con el apoyo de EEUU cuyos interese defendía.5

A comienzos de la década de los 60 del siglo XX, los ideales de izquierda, y las luchas de independencia de diferentes territorios colonizados, estaban en pleno auge y dando resultados. El 1 de enero de 1959 entraban en La Habana las tropas que luchaban contra la dictadura de Batista en Cuba y en Argelia se formaba el Frente de Liberación Nacional de Argelia para luchar por la independencia de Francia. En Nicaragua los diferentes movimientos opuestos a la dinastía somocista iban a dar como resultado la constitución del Frente de Liberación Nacional de Nicaragua, que sería el embrión de lo que vino a denominarse, posteriormente, Frente Sandinista de Liberación Nacional.

La situación económica de Nicaragua, a mediados del siglo XX, se ve deteriorada al caer los precios de productos agrícolas exportables como lo eran el algodón y el café. Políticamente el Partido Conservador de Nicaragua sufre una escisión y una de las facciones, los que fueron llamados popularmente “zancudos“, pasa a colaborar con el régimen somocista.

Anastasio Somoza García es asesinado por el poeta nicaragüense Rigoberto López Pérez en 1956 y vinculan, con esta acción, a Carlos Fonseca Amador y Tomás Borge Martínez.

En octubre de 1958 Ramón Raudales inicia una serie de acciones guerrilleras que constituyen el inicio de la lucha armada contra la dictadura somocista.

En junio de 1959 se producen los hechos conocidos como del  “Chaparral”, un lugar del territorio hondureño, fronterizo con Nicaragua, en donde la columna guerrillera “Rigoberto López Pérez”6​ al mando del Rafael Somarriba (en la que estaba integrado Carlos Fonseca Amador) fue detectada y aniquilada por el Ejército de Honduras en coordinación con los servicios de inteligencia de la Guardia Nacional de Nicaragua.

Después del “Chaparral” se dieron varias acciones armadas más; en agosto moría el periodista Manuel Díaz y Sotelo, en septiembre Carlos “Chale” Haslam; en diciembre Heriberto Reyes (Coronel del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional), al año siguiente se producen los hechos de “El Dorado” (28 de febrero de 1960) y se mantienen una serie de acciones7​ donde resultan muertos, entre otros, Luis Morales, Julio Alonso Leclair (jefe de la Columna 15 de septiembre), Manuel Baldizón y Erasmo Montoya.

La oposición convencional, hasta entonces liderada por el Partido Comunista de Nicaragua, no había sido capaz de formar un frente común contra la dictadura. La oposición a la dictadura se fue estableciendo en torno a diversas organizaciones clandestinas estudiantiles. Entre sus líderes destacaba, ya a comienzo de la década de los años 60, Carlos Fonseca Amador.

Comité Revolucionario Nicaragüense

En 1957 Carlos Fonseca Amador, Silvio Mayorga, Tomás Borge Martínez, Oswaldo Madriz y Heriberto Carrillo forman la primera célula que se identifica con los principios proletarios. En octubre se forma en México el Comité Revolucionario Nicaragüense que preside Edén Pastora Gómez, Juan José Ordóñez, Roger Hernández, Porfirio Molina y Pedro José Martínez Alvarado.

Juventud Democrática Nicaragüense

En marzo de 1959, se crea Juventud Democrática Nicaragüense (JDN). En su constitución participan, entre otros, Carlos Fonseca y Silvio Mayorga. Esta organización tenía la finalidad de llegar a la juventud no estudiantil urbana. A finales de ese mismo año desaparece para dar paso a la Juventud Revolucionaria Nicaragüense (JRN), grupo que mantuvo una actividad internacional elevada. El 21 de febrero de 1960 participa en una conferencia de exiliados nicaragüenses en Maracaibo (Venezuela) organizada por el Frente Unitario Nicaragüense (FUN) (coalición de diversas fuerzas opositoras a Somoza). Asistieron a esa conferencia Carlos Fonseca Amador, en calidad de delegado de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) y Silvio Mayorga, en calidad de representante de las JRN, en donde firmaron el manifiesto “Intervención sangrienta: Nicaragua y su pueblo” y su “Programa mínimo“;  a la vez que conocieron a otros compañeros con los que posteriormente formarían el FSLN. Poco después se organiza el Frente Interno de la Resistencia,  que según el propio Fonseca Amador es: “El primer auxiliar del Ejército Defensor del Pueblo Nicaragüense.”

La JRN tenía una muy escasa presencia dentro de Nicaragua (estaba más activa en los centros del exilio nicaragüense de Costa RicaMéxico o Cuba),  pero estableció contacto con la Juventud Patriótica Nicaragüense (JPN), vinculada al Partido Conservador y fundada el 12 de enero de 1960 y en la que participaban, entre otros, José Benito Escobar Pérez, Germán Pomares Ordóñez, Salvador Buitrago, Roger Vásquez, Julio Buitrago Urroz, Daniel Ortega Saavedra, Fernando Gordillo, Manolo Morales Peralta, Jorge Navarro, Orlando Quiñonez, Ignacio Briones Torrez, Germán Vogl y Joaquín Solís Piura, al calor de los acontecimientos de la Revolución Cubana y su influencia en Latinoamérica.

La JPN se definía como: “un grupo de jóvenes comprometidos con la democracia y la justicia social sin seguir el estandarte de ningún partido“. En sus filas militaban Julio Buitrago Urroz y José Benito Escobar Pérez, que llegarían a ser líderes importantes en el FSLN.

En el año 1960 la JPN realiza una serie de movilizaciones en diferentes ciudades de Nicaragua, ManaguaMatagalpa y Carazo. Estas protestas son debidas a la represión de estudiantes que se habían saldado con la muerte de varios de ellos y como apoyo al nuevo gobierno cubano que encontraba dificultades con el gobierno somocista. La JPN jugó un importante papel en la movilización contra la dictadura. Su línea de actuación estaba al margen de los partidos opositores, como el Partido Socialista de Nicaragua o el Partido Comunista y muy lejos de la oposición conservadora. Fonseca promueve el ingreso a la JPN de Marcos Altamirano, que conocía de actividades anteriores.

Frente Revolucionario Sandino

Edén Pastora junto a cinco nicaragüenses más se integra en el movimiento guerrillero “Frente Revolucionario Sandino”,  en Las Segovias.

Movimiento Nueva Nicaragua

A comienzos de 1961 se funda el Movimiento Nueva Nicaragua (MNN) en el que participan personas provenientes del mundo de la educación, como Carlos Fonseca Amador, Silvio MayorgaTomás Borge Martínez, Fernando Gordillo, Jorge Navarro y Francisco Buitrago; personas provenientes de entornos obreros como José Benito Escobar Pérez; del campo, como Germán Pomares Ordóñez, e incluso pequeños empresarios como Julio Jerez Suárez. También participaba en el MNN, Santos López, guerrillero, que había luchado con Augusto C. Sandino.

El Movimiento Nueva Nicaragua estableció su base en tres ciudades del país, Managua, León y Estelí, aunque su cuartel general se encontraba en Honduras. Su primera actividad pública se realizó en marzo de 1961, en apoyo de la Revolución Cubana y en protesta de la posición que el gobierno de Nicaragua mantenía con Cuba, totalmente plegada a los intereses de Estados Unidos. El MNN se disuelve para dar paso al Frente de Liberación Nacional.8

Nacimiento del FSLN

Carlos Fonseca Amador, fundador del FSLN.

El Movimiento Nueva Nicaragua pronto se disuelve y sus miembros forman el Frente de Liberación Nacional, FLN. Que toma el nombre de la organización independentista argelina: Frente de Liberación Nacional de Argelia, que lideraba la lucha por la independencia de Argelia, dominada por Francia.

La formación no surge mediante un congreso o una asamblea cuya preparación hubiera requerido un proceso teórico previo, sino de la propia acción. El propio Carlos Fonseca Amador lo exponía de la siguiente forma:

“El Frente Sandinista no nació de una asamblea o de un congreso, ni lanzó una proclama anunciando su creación. Ni tampoco presentó un programa. En el Frente primero fue la acción y sobre la base de sus primeras experiencias fue formulando y reformulando, porque siempre ha tenido un gran sentido autocrítico, su programa, su estrategia y su táctica. El FSLN es un producto genuino de la historia popular de Nicaragua”.

El FSLN necesitó para su formación de un periodo largo de preparación. Se realizaron diferentes intentos y se discutió mucho. Aún en 1963, todavía bajo la denominación de FLN, se observa una falta de coherencia interna amplia con ideas políticas heterogéneas (se puede ver en la publicación clandestina del periódico Trinchera). El agrupamiento de los primeros años se realizó en torno a unas ideas básicas compartidas por todas las fuerzas que se iban integrando. El reflejo de la Revolución Cubana, la ineficacia de la oposición convencional al régimen somocista y la necesidad de mantenerse independiente de ella (de los partidos conservador, liberal y comunista), la necesidad de un movimiento revolucionario que utilizaría la lucha armada como oposición a la dictadura somocista, y después de alguna discusión, la identificación plena con la lucha antiintervencionista de Sandino. Hasta 1969 no se realizó la publicación de ningún documento programático.

Se ha mantenido que el Frente Sandinista de Liberación Nacional fue fundado en una reunión en Tegucigalpa (Honduras) entre Carlos Fonseca Amador, Tomás Borge Martínez y Silvio Mayorga. Incluso se ha llegado a decir que dicha reunión se realizó un 19 de julio de 1961. En realidad no existe referente documental alguno que avale dicha afirmación teniéndose las primeras noticias sobre ello después del triunfo revolucionario de 1979. El histórico militante sandinista Rodolfo Romero afirmaba en una entrevista realizada en 1994 que nunca hubo una reunión formal para fundar el Frente ../.. Frente Sandinista nunca tuvo ningún aniversario oficial; nunca hubo ningún congreso, ninguna convención, ninguna asamblea de fundación. No hubo nada. Jamás. “El FSLN fue creado en el calor del combate guerrillero”.

8​ Del mismo modo se expresa Víctor Tirado López, de origen mexicano y uno de los miembros históricos de la Dirección Nacional del FSLN.9

La calificación de “Sandinista”

Aunque poco después de la creación del Frente de Liberación Nacional, en junio de 1961, Carlos Fonseca Amador propuso que se denominara “sandinista”; ésta no sería aceptada ni utilizada hasta 1963.

Carlos Fonseca Amador ya había expresado su “sandinismo” en 1960 cuando llamaba a su generación: “Los Hijos de Sandino“, y denominaba al ejército de liberación que proyectaba: “Ejército Defensor de la Soberanía Nacional“, en clara referencia al General  Sandino. En su ensayo: “Nicaragua, tierra amarga“,  alababa el heroísmo de Sandino y citaba varias de sus máximas.

Por otro lado,  Noel Guerrero Santiago, un abogado de León que había estado exiliado en México, afiliado al Partido Comunista de México y al Partido Socialista de Nicaragua, que mantenía una amplia base marxista, rechazaba la identificación con Sandino ya que no apreciaba que se hubiera interesado por la propiedad de los medios de producción y de la tierra, preocupándose solamente de la ocupación extranjera. También señalaba como contraproducente la exaltación que hacían de su figura los ideólogos de los partidos burgueses. Guerrero mantuvo ciertas diferencias con Fonseca Amador sobre diversas cuestiones. Acabó abandonando el FSLN en 1963 y exiliándose en México.

La adopción del calificativo de “sandinista” se debió a la realización de tres procesos entre los años 1961 y 1962; el estudio de la vida e ideas del General  Sandino, la necesidad de un proceso revolucionario que fuera genuinamente nicaragüense y la irrupción de Fonseca Amador como indiscutible dirigente central del movimiento guerrillero clandestino.

En 23 de julio de 1962 se adopta el apelativo de “sandinista”. Los primeros comunicados firmados como “Frente Sandinista de Liberación Nacional” aparecen en los meses de septiembre y octubre de 1963, en noviembre, en una entrevista a Fonseca Amador publicada en la revista mexicana “Siempre”, sale por primera vez publicado el nombre de “Frente Sandinista de Liberación Nacional”.8

La influencia cubana

Tomás Borge Martínez.

La Revolución Cubana fue una de las referencias fundamentales del FSLN desde, incluso, antes de su nacimiento. La formación del Frente Sandinista no coincidió con los hechos de Sierra Maestra sino con los cambios revolucionarios de los años 1960 y 1961 que culminan con la declaración de Fidel Castro Ruz declarando socialista a la Revolución Cubana. De la Revolución Cubana los militantes del FSLN adquieren fundamentos ideológicos marxistas. El propio Fonseca declara que: tenía importancia para los revolucionarios nicas porque daba idea que era la identificación con los explotados, la mejor garantía de sostener una lucha victoriosa contra la reacción local y contra el imperialismo.

En 1968 Julio Buitrago Urroz, miembro de la Dirección Nacional Histórica, responsable de la clandestinidad urbana, decía que “él estaba peleando por alcanzar para los obreros y campesinos nicaragüenses los derechos que había visto con sus propios ojos en la Cuba socialista“.

La estrategia de la lucha armada en la montaña

Inspirados en la lucha de Fidel Castro Ruz y el “Che” Guevara de la Serna en las montañas de Cuba, la visión de la guerrilla con el apoyo del campesinado le hacían subestimar la movilización urbana y sobrestimar el componente de la lucha armada rural. El planteamiento que tiene el FSLN en 1962 es el de un alzamiento con un campamento base en la montaña, una guerrilla rural apoyada por el campesinado que sería el detonante de una insurrección general que derrotaría a la dictadura somocista sin importar el apoyo de los EEUU.

El “foquismo“, como se le denominaba a esta concepción de la lucha, dio los frutos que se esperaban. Aunque se corrigió posteriormente, llegó a causar tensiones incluso después del triunfo de la Revolución Sandinista.

El FSLN no logró mimetizar los logros de los guerrilleros cubanos. Tras varias derrotas como las de Río Coco, Río Bocay y Pancasán, que casi hacían desaparecer la organización sandinista, el ritmo de bajas era mayor al de nuevas incorporaciones y en 17 años no se logró controlar totalmente ningún área del país.

En 1963 los dirigentes del FSLN estaban convencidos de poder emular la guerrilla cubana aún cuando la mayoría de ellos no tenían experiencia militar previa. Aunque tuvieron el apoyo de antiguos combatientes de Sandino y del gobierno cubano que accedió a que algunos sandinistas se entrenaran en Cuba y participaran, junto al Ejército Rebelde en diversas acciones militares contra la contrarrevolución, incluso en la defensa de La Habana en el episodio de Bahía de Cochinos.

En 1962 Carlos Fonseca Amador y Santos López recorrieron la montaña de Nicaragua buscando un lugar idóneo para comenzar las operaciones. Seleccionaron un sitio al noroeste de Matagalpa cerca de la confluencia del río Coco y el Bocay. Una de las razones que les hicieron decidirse por esta ubicación fue las condiciones de miseria que vivían los campesinos allí, pensando que iba a ser un factor de apoyo a la guerrilla. Tiempo después Carlos Fonseca reconocía que fue un error por el aislamiento del lugar y el atraso de la población, muy elevado.8

Guerrilla sandinista

Celebración del décimo aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista.

Durante 1962 se prepara la acción guerrillera. Se compran armas, se seleccionan y forman cuadros y se preparan planes de combate. Una parte importante se realiza en Honduras. Se introduce el material bélico y varias decenas de combatientes desde Honduras. La zona elegida fueron las áreas fronterizas con Honduras denominadas Raití y Bocay.

La operación de introducción.de las fuerzas en la zona de guerra designada fue dificultosa y en ellas se perdió un hombre y parte del material. Las milicias llegaron a contar con tres columnas que sumaban un total de 63 hombres. Solo la mitad de ellos contaban con arma de fuego y una buena parte de éstas eran rifles de caza.

Carlos Fonseca Amador se daba cuenta de que había ciertos problemas en la organización de la guerrilla, en especial un optimismo exagerado que no ayudaba en nada al avance real de la lucha política armada. A la vez mantuvo con Noel Guerrero Santiago ciertas discusiones que le mantuvieron ocupado llegando, incluso, a no dejarle (a Carlos) participar directamente en las acciones militares de Río Coco y Bocay,  como él había planeado.

No se había preparado políticamente el área de actuación ya que las operaciones de la MNN y del propio FSLN fueron muy escasas al dar prioridad a los preparativos militares. El FSLN era un desconocido para la sociedad nicaragüense a comienzos de 1963. La población del área de establecimiento elegida, con alto grado de desconocimiento del español (hablaban sumo y miskito) y un desconocimiento político total, desconocía totalmente al FSLN y no llegaron nunca a entender lo que era. Fonseca Amador también reconoció que “fue un enorme obstáculo el no poseer prácticamente ningún contacto, por aislado que fuese, con campesinos de las zonas montañosas; considerando el importantísimo papel que justamente se le ha dado a la montaña”.

La experiencia no pudo avanzar. Como exponía Tomás Borge Martínez en una entrevista en 1979:

“la guerrilla no pudo prosperar. La verdad, porque la guerrilla era muy atrasada. No había conocimiento del terreno, no había líneas logísticas de abastecimiento, no existían las condiciones para que una guerrilla pudiera prosperar”..

En esta situación y con un mando rotativo semanal que resultó ser desastroso. La operación fue abandonada cuando un grupo fue prácticamente aniquilado en una emboscada de la Guardia Nacional. La retirada hacia Honduras duró más de un mes. Cayeron en esa acción, entre otros, Francisco Buitrago, Jorge Navarro, Iván Sánchez, Modesto Duarte y Faustino Ruiz, fundadores. No hubo prácticamente reacción en la ciudadanía, a excepción de los estudiantes que pertenecían a la propia organización.8

Popularización del FSLN

Mausoleo de los héroes y mártires en León.

Después de la derrota de 1963 se comienza el trabajo de la preparación política del campesinado. Fue Rigoberto Cruz (Pablo Úbeda), que se había quedado en la montaña después de la derrota de Bocay, quien tomó la iniciativa de desarrollar cierta preparación política entre los campesinos.

Fonseca Amador retrasó su regreso a Nicaragua al quedarse estudiando las luchas revolucionarias que se habían producido hasta el momento en el mundo y analizando lo ocurrido en su patria. Fonseca volvió a Nicaragua en mayo de 1964 y es detenido en Managua el 26 de junio junto a Víctor Tirado López y encarcelado: Esa era la octava y última vez que los detenían.

Fonseca Amador no fue asesinado, como solía pasar con otros detenidos, por la relevancia política de su figura. En 1963 había sido elegido presidente de Nicaragua René Schick Gutiérrez,  que era un hombre de paja (o marioneta) de Anastasio Somoza Debayle pero suavizó el trato a los opositores políticos. Fonseca fue juzgado el 9 de julio y condenado a seis meses de cárcel. El movimiento estudiantil organizó un gran número de protestas y Fonseca Amador realizó un alegato en el que expuso el proyecto del FSLN y el por qué del mismo. Este alegato se publicó íntegramente en el periódico La Prensa. Estos hechos, junto con un redoble en el esfuerzo de publicitar los objetivos de programas del FSLN y dieron como resultado que la ciudadanía nicaragüense fuera conociendo al FSLN.

El periódico La Prensa, propiedad de la familia Chamorro (importante familia nicaragüense que ha mantenido en puestos relevantes del gobierno desde el siglo XIX), publicaba todo lo referente a los juicios contra los militantes del FSLN. Junto a las noticias sociales de la “alta sociedad” nicaragüense llegaba a la ciudadanía la información sobre las actividades sandinistas. Aunque desaprobaba sus métodos de acción, trataba con el mismo lenguaje que el gobierno a sus militantes y a su organización y el periódico se convirtió en un altavoz de las proclamas del FSLN.

Carlos Fonseca Amador fue juzgado el 9 de julio y para entonces ya había preparado el llamado Manifiesto de la prisión titulado “Desde la cárcel yo acuso a la dictadura” (con contenido y estilo similar al que había realizado Fidel Castro Ruz en su juicio por el ataque al Cuartel Moncada conocido como “La historia me absolverá”.

En este manifiesto Fonseca definía al Frente Sandinista como el partido de la nueva generación y destacaba su actitud luchadora en contraposición y en crítica de los partidos de “la vieja generación” que perdían el tiempo en charlas los sábados y domingos. Este manifiesto no tuvo una respuesta entusiasta por las fuerzas políticas e incluso en algunos sectores del sandinismo se le hizo hueco llegando, incluso, a ser criticado por algunas fuerzas revolucionarias internacionales.

En septiembre, Carlos Fonseca Amador hizo público un nuevo escrito titulado “Esta es la verdad”. En este escrito defendía al FSLN de las acusaciones que el gobierno les realizaba. Acusaciones que iban desde acusarles de querer incendiar el periódico La Prensa hasta la de querer asesinar a miembros de otras fuerzas políticas, incluido el PCN.

Durante su estancia en prisión se casa con María Haydeé Terán. Luego es deportado a Guatemala y de allí a México en donde se reencuentra con María Haydeé realizando la ceremonia religiosa de la boda el 3 de abril de 1964. Permanecen fuera de Nicaragua un año, hasta diciembre de 1965. En ese tiempo Fonseca Amador discute con los otros miembros del FSLN el cambio de estrategia del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Entre 1963 y 1967 se realiza una política más tendente a la conciliación y al trabajo junto a la izquierda tradicional que no obtiene resultados. Se aprovecha esos años para, por otro lado, realizar importantes experiencias en el seno de las masas populares y ligazón con el campesinado pobre. Estas experiencias llevarían al intento de establecerse de nuevo en la montaña, esta vez en la zona del Cerro Pancasán y Fila Grande, en el Departamento de Matagalpa.

La fundación del Frente Estudiantil Revolucionario, FER, organización que situó sus acciones en el marco legal (aunque fue duramente reprimida) y que se constituyó en la punta de lanza para organizar a los estudiantes y a los pobladores urbanos, dio como resultado que las escuelas de secundaria y las universidades dieran un importante aporte de militantes al FSLN.8

Pancasán

En 1967 todavía la estrategia de lucha que se mantenía era el foquismo. En enero de ese año se destacan el grueso de la militancia a la montaña. La coyuntura social era muy diferente ya que el FSLN empezaba a ser conocido por la ciudadanía nicaragüense. En el campo la labor de infraestructura y concienciación del campesinado emprendida por Rigoberto Cruz, conocido como “Pablo Úbeda” y los sindicalistas como Bernardino Díaz Ochoa y su mujer Benigna Mendiola,  proporcionaban al FSLN una infraestructura logística y apoyo popular de la que carecieron en Raití y Río Coco. En el entorno urbano las actividades del Frente Sandinista habían conseguido saltar del mundo estudiantil y educacional al laboral,  lo que diversificaba y aumentaba la fuente de militantes del FSLN. Aún así la fuerza de la Guardia Nacional era inmensamente muy superior a la que mantenía el Frente Sandinista.

El escenario de actividades bélicas se centró en la montaña del departamento de Matagalpa,  en la zona del Cerro Pancasán y Fila Grande. El 27 de agosto de 1967 se produjo el hecho conocido como Gesta de Pancasán en donde una columna guerrillera, comandada por Silvio Mayorga fue aniquilada en una emboscada de la Guardia Nacional. Esta derrota militar de la guerrilla se convirtió en un punto de inflexión en la lucha contra la dictadura y en una victoria política al tomar conciencia la ciudadanía nicaragüense que la única posibilidad real de acabar con la dictadura de la familia Somoza era mediante la lucha armada e identificar a la oposición antisomocista con el Frente Sandinista.

La llamada “Gesta de Pancasán” tuvo su origen en la pérdida de unos cartuchos de munición de un joven guerrillero que andaba poniendo buzones. Estas balas fueron halladas por unos “Jueces de Mesta” (autoridad rural somocista de Nicaragua) que ponen el hecho en conocimiento de la Guardia Nacional,  que sin más conocimiento se lanza a la búsqueda de los guerrilleros sandinista. Enterado Carlos Fonseca Amador intenta poner en conocimiento de este hecho a Silvio Mayorga,  pero antes de llegar a comunicárselo la Guardia Nacional detecta la columna de Mayorga y el 27 de agosto de 1967 le tiende una emboscada.

Esta emboscada se produjo en las cercanías de la Hacienda Washington en las montañas del Cerro Pancasán en el departamento de Matagalpa. En esta acción fue prácticamente aniquilada la columna guerrillera. En ella murieron, entre otros, el propio Mayorga, Rigoberto CruzCarlos ReynaCarlos TinocoOtto Casco y Francisco MorenoÓscar Danilo Rosales fue capturado y torturado hasta morir.10

Lucha inmensamente desigual

La identificación de la oposición a la dictadura somocista con el FSLN fue imponiéndose en todos los sectores de la sociedad nicaragüense. La brutal diferencia de fuerzas y la desmesurada respuesta que el Guardia Nacional daba a los ataques sandinistas fueron calando en los ciudadanos que admiraban los comportamientos heroicos de los jóvenes guerrilleros y combatientes sandinistas.

El 15 de julio de 1969,  la Guardia Nacional ataca la casa “Las Termópilas” (llamada así por la voz del pueblo), situada en el Barrio Delicias del Volga en Managua. La Guardia Nacional había recibido información de que en esa casa se encontraba una célula guerrillera. El ataque se realiza con todos los medios disponibles, participan más de 300 efectivos de la Guardia Nacional. En el interior de la casa se encontraban Doris Tijerino Haslam, Gloria Campos, la hija de esta Martha Lorente, Mirna Mendoza y Julio Buitrago Urroz, jefe de la resistencia urbana del FSLN y miembro de su Dirección Nacional Histórica. Julio Buitrago ordenó a sus compañeros que abandonaran la casa y se refugió en la primera planta; durante más de 3 horas resistió los ataques de la Guardia Nacional que llegó a bombardear la vivienda.11​ En la huida cayeron prisioneras Gloria Campos y su hija.

La operación fue trasmitida por el Canal 6 de televisión -propiedad de Somoza Debayle- con el propósito de desprestigiar al FSLN. Una vez que ya no hubo respuesta desde la casa, la G.N. encontró que el combate había sido sostenido por un solo hombre. La actitud de Buitrago Urroz fue entendida como el sacrificio heroico por la libertad de los nicaragüenses.

La misma tarde, la GN atacó otra casa de seguridad del FSLN en el barrio Santo Domingo, cuyo ataque duró hasta las 10 de la noche. Ahí murieron los guerrilleros Marco Antonio Rivera, Aníbal Castrillo y Alesio Blandón.1213

Ese año se hace público el Programa Político del FSLN de 14 puntos, entre los que destacan:

Cartel en una calle de León (Nicaragua) en marzo de 1988.

  • La Revolución Agraria
  • Legislación Laboral y Seguridad
  • Gobierno Revolucionario y Honestidad Administrativa
  • Reincorporación de la Costa Atlántica
  • Emancipación de la mujer y respeto a las creencias religiosas
  • Política exterior independiente y solidaridad internacional
  • Ejército Patriótico Popular y eliminación de la Guardia Nacional
  • Unidad Centroamericana14

“Acumulación de fuerzas en silencio”

En 1970, en una coyuntura represiva muy intensa, algunas escaramuzas bélicas en la zona de Zinica (Norte de Matagalpa) y acciones urbanas, el FSLN lanza la consigna de “acumulación de fuerzas en silencio”, reduciendo al mínimo las acciones bélicas y pasando a un trabajo de preparación de cuadros político-militares clandestinos y de militantes así como el fortalecimiento de la organización en todos sus ámbitos, tanto políticos y sindicales como militares. El “periodo de acumulación de fuerzas en silencio” duró cuatro años.

El 15 de enero de 1970 tiene lugar en Managua un combate desigual en donde mueren, entre otros Leonel Rugama Rugama, poeta y ex-seminarista católico, junto con Róger Núñez Dávila y Mauricio Hernández Baldizón. Acciones como ésta fueron ganando el apoyo popular en el que el FSLN pudo establecer su lucha.15

Durante este periodo no se reivindicó ninguna acción política ni militar, dedicando todos los recursos a la formación y fortalecimiento de la organización para prepararla para emprender una lucha sostenida hasta el fin de la dictadura.

Se prepararon planes  organizativos de los diferentes sectores, estudiantil, obrero, campesino, urbano… Se acumularon recursos de todo tipo, financieros, armamentísticos, materiales… y se hizo hincapié en la formación de cuadros en campamentos guerrilleros clandestinos, tanto en la vertiente política como militar incluso con estancias en el extranjero, principalmente en Cuba y con la guerrilla palestina de Fatah.

Especialmente desde 1971 se desarrolló un gran trabajo de preparación entre las masas populares, que rebasando las escuelas llegó a los barrios, comunidades campesinas y fábricas.

Aún cuando no hubo muchos enfrentamientos y no se dieron muchas bajas, cayeron algunos militantes sandinistas, como Óscar Turcios Chavarría y Ricardo Morales Avilés, (miembros de la Dirección Nacional Histórica), en Nandaime.

El periodo de “acumulación de fuerzas en silencio” duro hasta el 27 de diciembre de 1974 en el que se produce el asalto a la casa de “Chema” Castillo Quant por parte de un grupo guerrillero dirigido por Eduardo Contreras Escobar y Germán Pomares Ordóñez (ambos de la Dirección Nacional Histórica). Este fue el inicio de una ofensiva interrumpida y creciente que culminó con la entrada a Managua el 19 de julio de 1979.

Fin del silencio y comienzo de ofensiva ininterrumpida

La noche del 27 de diciembre de 1974 un grupo de guerrilleros asalta la vivienda de José María Castillo Quant, importante personaje del círculo de gobierno de la dictadura de los Somoza, situada en el barrio de Los Robles de Managua. El grupo de guerrilleros sandinistas estaba dirigido por Eduardo Contreras Escobar y Germán Pomares Ordóñez. El asalto irrumpe en una fiesta homenaje que se le brindaba al embajador de los EEUU en Nicaragua, Turner B. Shelton.

En la acción se dejó libre a los diplomáticos extranjeros y se mantuvieron como rehenes a las personalidades nicaragüenses, todos ellas ligadas con las altas esferas del poder somocista. El ataque se realizó por 13 guerrilleros (10 hombres y 3 mujeres) organizados en 3 escuadras y fue planificada con mucha antelación. Los participantes no se conocían entre sí previamente. Tras varias observaciones se elige el día de la fiesta al embajador de EEUU y a las 22:50 comienza el asalto a la casa.

Los objetivos de esta acción eran la liberación de 18 sandinistas encarcelados, dar un golpe político y militar demoledor a la dictadura y buscar el eco internacional para mostrar la situación del país y la obtención de un rescate de dinero. Se negoció la salida de los asaltantes del país.

Esta acción pone fin al silencio (“acumular fuerzas en silencio”) que por cuatro años había guardado el Frente Sandinista de Liberación Nacional y es el comienzo de una ofensiva continua, sin parar, que no se detendría hasta el derrocamiento de la dictadura somocista.

Poco después, el 6 de enero de 1975 se realiza el ataque al cuartel y campamento GN antiguerrillero de Waslala por una escuadra de la Brigada “Pablo Úbeda” (BPU) al mando de Carlos Agüero Echeverría, Comandante “Rodrigo“, miembro de la Dirección Nacional Histórica del FSLN, que da paso al inicio de acciones armadas a todo lo ancho y largo del país.

La división, los tres FSLN

Los siguientes años se intensifican las acciones guerrilleras en la montaña y en el campo alrededor de núcleos urbanos en el Norte y Centro del país. La respuesta del régimen somocista fue el aumento de la represión generalizada, decretando el estado de sitio y encarcelamiento de todo aquel del que se pudiera tener sospechas de su conexión con la guerrilla sandinista. El trabajo realizado en el periodo anterior dio sus frutos y el FSLN se vio reforzado por la entrada de muchos nuevos militantes, quizás centenares de cuadros nuevos.

Una serie de divergencias de orden político -pero nunca en lo ideológico- en torno a la definición del carácter de la lucha política armada para derrocar a la dictadura somocista conducen a la división interna del FSLN16​ durante el periodo 1975-1978.

La división interna del FSLN se debió principalmente a la radicalización de las distintos criterios de orden táctico y organizativo. Surgieron así tres estructuras orgánicas dentro la organización que funcionaban por separado, cada cual tenía su dirección y sus formas de trabajo político armado, todas usando el mismo nombre,  pero con apelativos diferentes: FSLN Proletario, FSLN Guerra Popular Prolongada (GPP) y FSLN Insurreccional.

  • FSLN GPP” o “Guerra Popular Prolongada“: De inspiración guevarista(quien creía en el foquismo como método revolucionario) fue considerado sectario por los otros bloques del FSLN. Su acción estaba principalmente en el campo y montaña, en la zona Noreste de Nicaragua, donde la aceptación por los campesinos pobres fue buena; sostuvieron sangrientos enfrentamientos contra la Guardia Nacional. Creían que estaban listas las fuerzas para derrocar a Somoza. Respaldaban la “guerra generalizada” y la necesidad de organizar a las masas a fin de prepararlas para participar en la guerra revolucionaria, pero ponían el énfasis en el desarrollo de la actividad militar con grupos guerrilleros en la montaña, considerado el sector estratégico de la lucha revolucionaria. El enemigo principal es el imperialismo materializado en el régimen somocista, poder que era preciso enfrentar creando, mediante el combate guerrillero en la montaña, un ejército con capacidad de sostener una guerra popular prolongada.
  • FSLN Proletario“: Consideraban al trabajador como “La vanguardia revolucionaria de la lucha por el socialismo“. Su acción es el foquismo, como un intento apresurado de semejanza con la Revolución Cubana. Surge en 1975actuando en los centros urbanos, con atentados y sabotajes. Consideraban falto de madurez al movimiento revolucionario para poner fin a la dictadura somocista. Sostenían la necesidad de replantear la “estrategia de la guerra popular prolongada“,  vigente hasta entonces. Su propuesta era la “estructuración de un Partido Obrero” -que sería la Vvanguardia de la Revolución Sandinista-, el cual contribuiría en dar un mayor impulso a la organización política del proletariado y a las masas urbanas, a fin de preparar la lucha insurreccional armada contra el régimen somocista genocida, estimado como el enemigo principal a combatir.
  • FSLN Insurreccional” o “Tercerista“: Fueron una mezcla heterogénea de demócratacristianos, marxistas amplios que aceptan el pluralismo, social demócratas, estudiantes idealistas, empresarios, profesores. Su cometido era poner fin a la dictadura somocista y establecer un gobierno demócrata entre las fuerza opositoras. Se organizaban en comandos rápidos y móviles, pasaban del campo a la ciudad y fueron quienes asestando golpes militares graves a la dictadura. Surgida en 1976con el propósito inicial de mediar entre las dos primeras tendencias, y su planteamiento central para combatir a la dictadura somocista -considerado como el enemigo principal- era preparar el camino para el desarrollo de una insurrección popular general.  Planteaban por una parte la necesidad de ejecutar golpes y acciones militares audaces,  que colocasen al movimiento revolucionario en una posición ofensiva en el terreno político y militar, y, por otro, desarrollar una política de amplias alianzas con el conjunto de las fuerzas anti-somocistas a fin de incorporarlas en la estrategia insurreccional y establecer relaciones con fuerzas y tendencias políticas en el ámbito internacional para ganar adeptos a la causa de la Revolución Sandinista en Nicaragua.

El 7 de noviembre de 1976 cae en combate en la región de Zinica Carlos Fonseca Amador, jefe indiscutible de la Revolución Sandinista. Ese mismo año también muere Eduardo Contreras que había destacado en la toma de la casa de Chema Castillo Quant en 1974.

“Ofensiva de octubre”

A finales de 1977 el “FSLN Insurreccional” lanza una ofensiva urbana atacando cuarteles de Masaya, San Carlos en Río San Juan y en el Frente Norte Carlos Fonseca Amador,  que se salda con un éxito inicial aunque la superioridad armamentística de la Guardia Nacional hace que las instalaciones se recuperen rápidamente. Esta ofensiva es conocida como “Ofensiva de octubre“.

En Managua y Tipitapa caen varios cuadros de la fracción FSLN Guerra Popular Prolongada entre los que está el miembro de la Dirección Nacional Histórica Pedro Aráuz Palacios.

Un grupo de personalidades nicaragüenses en el exilio hacen público el llamado “Manifiesto del Grupo de los doce“,  en el que llaman al país a apoyar la lucha política armada contra Somoza.

La “Ofensiva de octubre”  lleva por primera vez la lucha guerrillera a las ciudades, demostrando la vulnerabilidad militar del somocismo genocida y creando las condiciones subjetivas para posteriores acciones insurreccionales.

Toma o asalto al Palacio Nacional, “Operación Chanchera”

Artículo principal: Operación Chanchera

El año 1978 comienza con el asesinato del director del periódico La Prensa, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Este asesinato es atribuido al régimen somocista al ser Chamorro un conocido y activo opositor del somocismo. El malestar y las protestas se extendieron entre la clase media y empresarial del país.

En febrero de ese año se produce la “Insurrección de Monimbó”, en la Ciudad de  Masaya y ya la situación política nicaragüense es noticia internacional. En la Comunidad Sabogales muere Camilo Ortega Saveedra, hermano de Daniel Ortega Saavedra, quien a la postre sería presidente de Nicaragua y Secretario General del FSLN, ya en la legalidad del nuevo régimen sandinista.

El 22 de agosto de 1978 un comando de la fracción FSLN Insurreccional toma o asalta el Palacio Nacional del Congreso en medio de una sesión conjunta reteniendo a diputados y senadores, además del personal que se encontraba en ese momento en el edificio, no menos de 3.000 personas. Al frente del operativo estaba Edén Pastora Gómez, conocido como “comandante cero” y Dora María Téllez (Pastora después del triunfo de la revolución se alzaría en armas contra sus antiguos compañeros del FSLN). Somoza se ve obligado a aceptar los puntos del Frente Sandinista y debe liberar prisioneros políticos (entre los que se encontraba Tomás Borge Martínez), publicar comunicados revolucionarios sandinistas del “Comando Rigoberto López Pérez: Muerte al somocismo”, dar dinero en efectivo (medio millón de dólares) y permitir la partida del comando sandinista al extranjero.

En septiembre de 1978 se produce un levantamiento insurreccional en los departamentos de LeónMatagalpaChinandegaEstelíMasaya y Managua, los cuales agrupan a más del 50% de la población del país.

La respuesta de la Guardia Nacional es la de atacar por todos los medios e indiscriminadamente a las ciudades produciendo muchas víctimas entre la población civil. La lucha dura más de un mes y acaba obligando al abandono de los guerrilleros de las plazas urbanas replegándose a las montañas y zonas rurales. En la retirada muchos civiles deciden sumarse a los grupos de la guerrilla.

Está acción fue el comienzo de una insurrección generalizada contra la dictadura somocista, a la vez que es el punto de inflexión en cuanto a la superación de la división del FSLN. Las diferentes tendencias (GPP, Proletarios y Terceristas”) comienzan a buscar acuerdos para lograr una nueva unificación. Por otro lado, Costa Rica, Panamá, Venezuela y México se posicionan a favor de la lucha política armada del FSLN, promoviendo el aislamiento internacional del régimen somocista.

“Ofensiva final”, o Insurrección Sandinista en todo el país

Anexo: Comandantes guerrilleros sandinistas

La insurrección va ganando adeptos en forma casi masiva  y las filas guerrilleras se van nutriendo de militantes que deciden sumarse a la lucha armada contra la dictadura. El FSLN constituye diversos Frentes de Combates, los que denomina con el nombre de compañeros caídos. Se forman los siguientes frentes:

  • en el Sur el Frente Sur “Benjamín Zeledón Rodríguez”;
  • en el Norte, el Frente Norte “Carlos Fonseca Amador”;
  • la Zona Central, el Frente Central “Pablo Úbeda”;
  • en el área de Chontales, Boaco y Atlántico Sur, el Frente Oriental “Carlos Roberto Huembes Ramírez”;
  • en la Zona Occidental de León y Chinandega  Frente Occidental “Rigoberto López Pérez”
  • en las áreas de Masaya y Carazo, el Frente Sur-Oriental “Camilo Ortega”
  • en el casco urbano de Managua, el Frente Interno “Ulises Tapia Roa”.

En marzo de 1979 se firma el Acuerdo de Unidad por parte de los representantes de las tres fracciones sandinistas y se decide impulsar la lucha bajo el mando coordinado de una “”Dirección Nacional Conjunta”,  conformada por nueve (9) miembros de cada fracción, tres (3) representantes por cada una, compuesta por los siguientes miembros:

En la ciudad norteña de Estelí se produce una nueva insurrección en abril de 1979.

En junio el Frente Sandinista de Liberación Nacional hace un llamamiento a participar en la Ofensiva Final. Todos los Frentes de Guerra son convocados a intensificar la lucha armada contra la Guardia Nacional y converger en Managua, Capital; se convoca a toda la población a una huelga general.

Estelí, Matagalpa, Chinandega, León, Managua, Masaya, Carazo y Rivas se alzan de nuevo contra el gobierno, el cual responde desesperadamente bombardeando las principales ciudades y pueblos de Nicaragua. Centenares de columnas guerrilleras del FSLN avanzan liberando todas las ciudades a su paso. El gobierno de EEUU intenta, mediante la OEA (Organización de Estados Americanos), detener el avance exitoso del Frente andinista de Liberación Nacional, todavía clandestino. El gobierno norteamericano intenta que la OEA destaque tropas de interposición (intervención militar) en Nicaragua, pero no obtiene apoyo necesario de los países latinoamericanos presentes en la organización. Posteriormente, poniendo como pretexto motivos humanitarios, intenta afincar tropas en Costa Rica para intervenir militarmente en Nicaragua, pero esta operación también fracasa. Lo mismo que los intentos de negociación con el FSLN para la composición de una Junta de Gobierno de Reconstrucción nacional. Finalmente, el gobierno de Estados Unidos de América del Norte se ve obligado a pedir a Anastasio Somoza su renuncia a la presidencia de Nicaragua en un intento de controlar la situación. Somoza es sustituido por el presidente del Congreso Nacional, Francisco Urcuyo Maliaños, que en uno de sus primeros actos como presidente hace un llamamiento al FSLN a que deponga las armas. La respuesta sandinista armada con casi todas las ciudades ya tomadas o liberadas, fue la de incrementar el avance en todos los rumbos, en especial hacia Managua, y Urcuyo abandona el país. La Guardia Nacional se derrumba estrepitosamente y el Frente Sandinista de Liberación Nacional entra en Managua el 19 de julio de 1979,  poniendo fin a la etapa ditactorial somocista y comenzando lo que se conoce como “La Revolución Popular Sandinista“. Asume inmediatamente las responsabilidades de gobierno mediante la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional.

Período de gobierno revolucionario

Artículo principal: Revolución sandinista

Bandera que ondeó en el barrio Laura Sofía Olivas Paz,  de OcotalNueva Segovia,  cuando fue declarado territorio victorioso de analfabetismo.

El FSLN inició un Gobierno de Reconstrucción Nacional, incorporando a personas de los diversos sectores de la sociedad nicaragüense, el cual se rompe por diferencias en cómo hacer valer la hegemonía popular. El FSLN asumió el gobierno nicaragüense y comenzó a realizar una política de “economía mixta”,  a la vez que se repartían las tierras de los latifundistas en la Reforma Agraria y se nacionalizaba la banca. Los bienes de la familia Somoza y de otros miembros relevantes de la sociedad que sostuvo a la derrotada dictadura somocista fueron expropiados, equivaliendo al 40% de la economía nacional. Esta expropiación se realizó mediante el Decreto número 3 del 20 de julio de 1979 que dice:

Faculta al Procurador General de Justicia para que de inmediato proceda a la intervención, requisa y confiscación de todos los bienes de la familia Somoza, militares y funcionarios que hubiesen abandonado el país a partir de diciembre de 1977.

En el año 1981, escasamente año y medio del triunfo revolucionario, el gobierno de  Estados Unidos de América, poniendo como excusa o pretexto el supuesto soporte y apoyo de los sandinistas al movimiento guerrillero de El Salvador (FMLN), imponen un bloqueo económico a la vez que organiza y financia la denominada “contra” (de contrarrevolución), partiendo de las unidades desarticuladas del ejército (Guardia Nacional) de Somoza Debayle, que huyeron al vecino país de Honduras y creando así una situación de guerra (en 1987 había más de 10.000 contras armados luchando contra el gobierno de Nicaragua). El apoyo de Estados Unidos a los contrarrevolucionarios  les trajo diversos problemas tanto de índole internacional como interno, entre lo más relevante se encuentra la sentencia condenatoria firme de la Corte Internacional de Justicias de las Naciones Unidas contra los EE.UU. (ver Nicaragua contra Estados Unidos) por el minado de puertos civiles como el de Corinto, sentencia judicial que EEUU nunca acató, además del rechazo al apoyo del gobierno estadounidense a la contra en 1985 que promulgó el Congreso de los EEUU cuando salió a la luz pública el “escándalo Irangate”.

En respuesta a la contrarrevolución, se estableció una situación de guerra, trayendo como consecuencia muertes calculadas en más de 38.000 personas y pérdidas económicas de unos 17 mil millones de dólares, en concepto de destrucción de infraestructura, además de la aplicación del Servicio Militar obligatorio (Servicio Militar Patriótico), la provisión de cuantiosos fondos para la defensa mediante un mayor control de los recursos del país.

La solidaridad internacionalista se volcó hacia Nicaragua y organizaciones solidarias de todo el mundo así como los países que compartían un mismo sentido de gobierno con los Sandinistas, con la Unión SoviéticaCuba a la cabeza, apoyaron a la Revolución Rojinegra mitigando los inmensos daños de la guerra civil.

En las elecciones del 4 de noviembre de 198417​ el representante sandinista, Daniel Ortega Saavedra, vence por un amplio margen de votos (el 67%). Al año siguiente, ante el incremento de las hostilidades militares contrarrevolucionarias, se decreta el “estado de emergencia” durante un año. En 1987 el FSLN volvió a resultar ganador de las elecciones convocadas. En marzo de 1988 se inician conversaciones, arropadas o apoyadas por los presidentes de los otros países centroamericanos, en lo que se conoció como “Acuerdos de Esquipulas II“, entre el gobierno sandinista y la Contrarrevolución en el que se acuerda una tregua. En febrero del año siguiente se llega al acuerdo de “disolución de la Contrarrevolución” y de la realización de las reformas constitucionales que permitirían su participación en la vida política del país, este acuerdo se firmó en la localidad salvadoreña de Costa del Sol.

El coste atroz de la guerra demandaba, desde el interior del país, la paz, a la vez que el panorama internacional cambió: cambios en la presidencia de EEUU (Reagan ya no era presidente), comienza la perestroika en la URSS y había una presión cada vez mayor de los países vecinos.

Entre los logros del periodo de gobierno revolucionario destaca la campaña de alfabetización que logró reducir el índice de analfabetismo de más del 50% a menos del 13% y el acceso a la enseñanza superior a individuos de escasos recursos, así como la Reforma Agraria, una firme voluntad de desarrollar la política cultural y el intento de universalización de la sanidad haciendo que la tasas de enfermedades y mortalidad infantil disminuyeran significativamente.

 

 

 

 

 

Críticas y condenas

Bandera del FSLN.

Desde el triunfo mismo de la Revolución Sandinista, el nuevo gobierno tuvo que hacer frente a una serie de episodios que intentaban frenar las acciones de cambio revolucionario. En el contexto del desorden que acaeció en los primeros días después del triunfo revolucionario, los errores y abusos que se pudieron cometer fueron aprovechados por los derrotados seguidores del régimen somocista, opositores al sandinismo y quienes los apoyaban para intentar frenar las incipientes reformas revolucionarias y avances sociales.

Entre las principales críticas se encuentran la censura a los medios de comunicación por decreto de ley (a pesar de ello el principal periódico de oposición, La Prensa, mantenía su línea editorial íntegra originando su cierre en varias ocasiones). La Iglesia Católica fue acusada de desestabilizar la Revolución y mantuvo unas tirantes relaciones con el gobierno.

Artículo 13.-Todo el que tuviere establecido o estableciere en lo sucesivo una imprenta, litografía, empresa editora, o cualquier otro medio de publicidad u otra forma electrónica que sirve para difundir en forma masiva una idea, una opinión o noticia, tendrá obligación de solicitar autorización a la Dirección de Medios de Comunicación, manifestando por escrito donde consta el lugar o lugares que ocupe el negocio, el nombre y apellido del empresario o sociedad a que pertenece, el domicilio de aquel o de ésta, y el nombre, apellidos y domicilio del Gerente si los hubiere; igual obligación tendrá cuando el propietario o gerente cambie de domicilio o de lugar el establecimiento del negocio.”18

Una vez abandonado el poder, en 1990, el FSLN y algunos de sus dirigentes fueron acusados por los medios de comunicación afines a la contrarrevolución y al gobierno de los Estados Unidos de quedarse con propiedades estatales. Este hecho fue conocido como “la piñata”, pero no dio lugar a ninguna acusación ante la justicia, nacional o internacional, y ningún dirigente sandinista fue acusado, enjuiciado o encarcelado por ello. Algunas de estas propiedades habían sido expropiados en el periodo revolucionario y posteriormente, sus antiguos propietarios fueron indemnizados mediante bonos denominados BPI (Bonos de Pagos de Indemnización).

 

 

 

 

Pérdida del Poder Ejecutivo

 

En 1986 tras el destape del “escándalo Irangate”, el congreso estadounidense detiene todo presupuesto para “la Contrarrevolución”, y esta se ve imposibilitada de mantener su lucha. Mientras, el gobierno Sandinista no podía seguir manteniendo una guerra impopular que había socavado la economía a finales de los años 80, Nicaragua se quedó sin el apoyo de la Unión Soviética. Bajo los acuerdos de Esquipulas II se buscó una salida política al conflicto que contemplaba la convocatoria de elecciones generales.

En las elecciones presidenciales del 25 de febrero de 1990, el FSLN entregó el poder a Violeta Barrios de Chamorro, designada de la Unión Nacional Opositora (UNO), coalición antisandinista apoyada por los Estados Unidos, el 25 de abril del mismo año, tras perder las elecciones. Desde entonces, aunque la UNO se disolvió, los diferentes partidos de corte derechista han mantenido la presidencia, en las elecciones siguientes (1996 y 2001).

En el tiempo que el partido FSLN estuvo fuera del gobierno, sufrió varias escisiones y enfrentamientos internos que no ayudaron a conseguir mejores resultados electorales en las elecciones nacionales, además de las críticas de los sectores liberales del supuesto populismo y proselitismo político al que recurre el FSLN.

Sin embargo, el FSLN obtuvo cierto repunte en las elecciones municipales en dónde logró obtener resultados significativos, incluyendo la obtención de la alcaldía de Managua en dos elecciones consecutivas (2000 y 2004).

Algunos hechos y pactos con la derecha en el Gobierno, como el realizado para la mitigación de las penas impuestas por la justicia al expresidente Arnoldo Alemán (antiguo dirigente contra) que permitió la posibilidad de reducir el porcentaje requerido para ganar las elecciones en primera ronda electoral con apenas un 35%, o el pacto a favor de la derogación de la ley del aborto (ley que fue apoyada e impulsada por el Frente en tiempos de la revolución) y que existía desde tiempos de la Revolución Liberal de José Santos Zelaya, al poder ganar con un 38,7% de los votos las elecciones presidenciales de noviembre de 2006 contra el 62% de los votos de los partidos de derecha divididos en Partido Liberal Constitucionalista(PLC), Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y Alternativa Cristiana (AC) más el partido izquierdista disidente del FSLN, Movimiento Renovador Sandinista (MRS).

Vuelta al poder

En las elecciones presidenciales llevadas a cabo el 5 de noviembre de 2006 el candidato sandinista, Daniel Ortega Saavedra, vence con un 38% de los votos. El periódico El Nuevo Diario expresa de esta manera los resultados

El CSE (Consejo Supremo Electoral) informó que de las más de 11 mil JRV (Juntas Receptoras de Votos) escrutadas, el FSLN en elección presidencial alcanzaba el 40,04%, Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) 33,29%; el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) 19,51%; el Movimiento Renovador Sandinista (MRS) 6,89%, y Alternativa por el Cambio (AC) 0.27%.24

Con esta victoria se pone fin a 16 años de gobiernos neoliberales y conservadores. El diario español El Mundo describía la situación de la siguiente forma, en los días previos a la campaña:25

Un país azotado por la pobreza
Se da por hecho que cuanto más alta sea la participación de los casi 3,4 millones de nicaragüenses con derecho a voto (el doble que en 1990), mejor será el resultado para Ortega. Con el 80% de sus casi seis millones de habitantes en el umbral de la pobreza (ingresos de menos de dos dólares diarios), la mitad en paro o en subempleo, salarios de 100 dólares al mes y una deuda externa de 6.500 millones de dólares tras la condonación de cuatro de cada cinco dólares que debía, el balance de los tres presidentes (Chamorro, Alemán y Bolaños) que han sucedido a Daniel Ortega Saavedra es claramente negativo.

La campaña electoral llevada a cabo por el FSLN llamaba a una política de reconciliación. El segundo de Ortega, Jaime Morales Carazo, era un antiguo contra supuesto agente de la CIA, y bajo el lema “Unida, Nicaragua Triunfa” se daba, dicha campaña, en un ambiente caracterizado por el triunfo de tendencias izquierdistas en América Latina. Con el apoyo del presidente de la Venezuela Bolivariana, Hugo Chávez Frías, la Bolivía de Evo Morales y el baluarte revolucionario cubano hacían prever, junto con los resultados de las encuestas, el triunfo rojinegro.

La escisión sandinista Movimiento Renovador Sandinista (MRS) obtenía un 6,89% después de tener que sustituir a su primero de lista, el carismático ex alcalde de Managua, Herty Lewites, por Edmundo Jarquín y con la participación destacada, como candidato a la vicepresidencia, de Carlos Mejía Godoy.

Las primeras acciones de gobierno del FSLN fueron el restablecer la gratuidad de los servicios de Educación y Salud. En educación, se prohibió el cobro en las escuelas públicas, de matrículas, mensualidades, material escolar y otros insumos. En Salud, se eliminaron las consultas privadas en los centros públicos y se restableció la gratuidad de los medicamentos, las operaciones quirúrgicas y las pruebas clínicas que se realizaban en los centros sanitarios dependientes del Estado.26

Resultados electorales de 2008, 2009, 2011, 2016 y 2017

 Elecciones municipales de Nicaragua de 2008

En las elecciones municipales nicaragüenses del 9 de noviembre de 2008 y el 18 de enero de 2009, el FSLN obtuvo el 48,42%, el Partido Liberal Constitucionalista obtenía el 45,65%, Alianza Liberal Nicaragüense el 3,76%, el Partido Resistencia Nicaragüense obtenía el 0,85%, el Alternativa por el Cambioel 0,65%, YATAMA el 0,64% y el Partido Movimiento de Unidad Costeña el 0,02%.

El FSLN ganó un total de 109 alcaldías (14 cabeceras departamentales) incluyendo la capital Managua, en contraposición a 39 del PLC (3 cabeceras departamentales) y el ALN ganó 4 Alcaldías (ninguna cabecera departamental). En las elecciones generales realizadas el 5 de noviembre de 2011 el FSLN obtuvo el 63% de los votos seguido por el PLI (Partido Liberal Independiente) con un 30%.28

En las elecciones municipales de 2017, con un índice de participación del 53% de la población apta para votar, realizadas el 6 de noviembre del 2017, el FSLN ganó en 135 municipios de los 153 que existen en el país (88%), el PLC quedó en segunda posición con 11 alcaldías, CxL con 6 y ALN 1.

Elecciones Generales 2016

Artículo principal: Elecciones generales de Nicaragua de 2016

Las elecciones presidenciales y al Parlamento Nacional que se celebraron el 6 de noviembre de 2016 dieron un excelente resultado al FSLN y a su propuesta presidencial conformada por Daniel Ortega Saavedra y Rosario Murillo Zambrana, la cual obtuvo el 72,5% de los votos emitidos. En el Parlamento Nacional el Frente Sandinista de Liberación Nacional obtuvo más de 65% de los votos para diputados nacionales y departamentales. El periodo de gobierno emanado de estas elecciones es desde el año 2017 hasta el 2021.

El porcentaje de votos obtenidos por cada partido para la elección de los 20 diputados nacionales fue de:

  • PLC: 14,7% lo que le dan 3 diputados.
  • FSLN: 66,8% lo que le dan 15 diputados.
  • PC: 4,3% lo que le dan 0 diputados.
  • ALN: 5,6% lo que le dan 1 diputados.
  • APRE: 2,2% lo que le dan 0 diputados.
  • PLI: 6,6% lo que le dan 1 diputados.

En la elección por las diputaciones departamentales el resultado fue el siguiente: el PLC consiguió 15.3% de votos, el FSLN 65.75%, el PC 4.5%, ALN 5.6%, APRE 2.9%, el PLI 4.8% .

En el caso de la votación, el CSE solo brindó el resultado global y no localizó los datos que asignarían 70 diputaciones en 17 provincias y regiones autónomas, con el 99.8% de JRV contadas, el partido de la Costa Caribe, Yatama, obtuvo 29.303 votos, es decir el 1,2%, pero solo participa en las regiones autónomas del Caribe.

En cuanto a las propuestas presidenciales el FSLN obtuvo una ventaja de un 57,5% frente la segunda propuesta más votada, la del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) integrada por Maximino Rodríguez y Martha McCoy,  que obtuvo un 15% de los votos seguido por la propuesta del Partido Liberal Independiente (PLI), integrada por Partido Liberal Independiente (PLI) José del Carmen Alvarado y Yadira Ríos con un 4.5 %. La Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) obtuvo el 4,3% de los votos a su propuesta formada por Saturnino Cerrato y Francisca Chow Taylor. El Partido Conservador (PC) con Erick Antonio Cabezas Granados y Virginia Montoya un 2,3% quedando última la Alianza por la República (APRE), con un 1,4 % para su propuesta formada por Carlos Canales y Nilo Salazar.2930

Presidentes del poder Ejecutivo

Daniel Ortega con Banda Presidencial

El partido FSLN ha dado los siguientes Presidentes de la República, a saber:

Candidatos presidenciales

  • Daniel Ortega Saavedra1984 Ganó obteniendo el 67.20% de los votos válidos depositados equivalente a 735,067 votos muy por encima del partido del segundo lugar Partido Conservador Demócrata (PCD) quien apenas obtuvo 154,127 correspondiendo a un 14.00% de los votos válidos.
  • Daniel Ortega Saavedra1990 Perdió ya que obtuvo un total 579,886 votos válidos equivalente al 40.82% muy por debajo de lo obtenido por su principal opositora doña Violeta Barrios de Chamorro candidata de la Unión Nacional Opositora (UNO) quien ganó al obtener 777,552 votos válidos equivalente a un 54.74%.
  • Daniel Ortega Saavedra1996 Perdió ya que obtuvo un total 669,443 votos válidos equivalente al 37.75% muy por debajo de lo obtenido por su principal opositor el doctor Arnoldo Alemán Lacayo candidato de la Alianza Liberal (AL) quien ganó al obtener 904,908 votos válidos equivalente a un 51.03%.
  • Daniel Ortega Saavedra2001 Perdió ya que obtuvo un total 915,417 votos válidos equivalente al 42.30% muy por debajo de lo obtenido por su principal opositor el Ingeniero Enrique Bolaños Geyer candidato del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) quien ganó al obtener 1,216,863 votos válidos equivalente a un 56.30%.
  • Daniel Ortega Saavedra2006 Ganó obteniendo el 37.99% de los votos válidos depositados equivalente a 930,802 votos relativamente superior a las dos fuerzas opositoraa principales que se presentaron en elección que fueron el partido del segundo lugar Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) con el candidato Licenciado Eduardo Montealegre Rivas quien obtuvo 693,391 votos válidos correspondiendo a un 28.30% y el tercer lugar fue para el Partido Liberal Constitucionalista con el Doctor José Rizo Castellón quien obtuvo un total de 664,225 votos válidos correspondiendo al 27.11%.
  • Daniel Ortega Saavedra2011 Ganó al obtener 62.46% de los votos válidos, equivalentes a 1569287 votos.31​ Este representa el segundo porcentaje más alto con que ha sido ganador un candidato a Presidente de Nicaragua desde las primeras elecciones democráticas en 1984 (año en que se dio el porcentaje más alto).
  • Daniel Ortega Saavedra2016 Ganó al obtener 72,5% de los votos válidos, equivalentes a 1.803.944 votos.30​ Este representa el porcentaje más alto con que ha sido ganador un candidato a Presidente de Nicaragua desde las primeras elecciones democráticas en 1984.

Resumen electoral

Elecciones presidenciales

Elección Candidatos Primera vuelta Segunda vuelta Resultado Nota
Votos % Votos %
1984 Daniel Ortega Saavedra 735,067 67.20 %  electo
1990 Daniel Ortega Saavedra 579,886 40.28 %  Noelecto
1996 Daniel Ortega Saavedra 669,443 37.75 %  Noelecto
2001 Daniel Ortega Saavedra 915,417 42.30 %  Noelecto
2006 Daniel Ortega Saavedra 930,802 37.99 %  electo Unida Nicaragua Triunfa
2011 Daniel Ortega Saavedra 1,569,287 62,46 %  electo Unida Nicaragua Triunfa
2016 Daniel Ortega Saavedra 1,803,944 72,5 %  electo Unida Nicaragua Triunfa

Sandinistas prominentes

 

  • Carlos Fonseca Amador, Fundador, principal ideólogo y figura ejemplar del FSLN Comandante en Jefe de La Revolución Popular Sandinista. Héroe Nacional de Nicaragua.
  • Germán Pomares Ordóñez. Fundador del FSLN, Comandante Guerrillero conocido como “El Danto”. Héroe Nacional de Nicaragua.
  • Jorge Navarro. Caído en Bocay.
  • Julio Buitrago Urroz. Padre de la Resistencia Urbana, muerto en 1969 enfrentando a decenas de guardias nacionales.
  • Leonel Rugama. poeta, famoso por su grito de ¡Que se rinda tu madre!a Samuel Genie Amaya, cuando éste lo conminó a rendirse.
  • Francisco Rivera Quintero. Mítico Comandante Guerrillero, conocido como “Rubén” o “El Zorro”.
  • Gaspar García Laviana, sacerdote asturiano, “Comandante Martín”, que luchó en el Frente Sur, en el Departamento de Rivas en los 70, dando su vida por la causa sandinista en noviembre de 1978.
  • Patricio Argüello Ryan, cuyo recuerdo es imperecedero en la memoria de los hermanos palestinos.
  • Daniel Ortega Saavedra, Comandante de la Revolución, miembro de la Dirección Nacional en los años ’80, Coordinador de la JGRN (1979-1985), Presidente de La República de Nicaragua (1985-1990), desde 1990 es Secretario General y máximo dirigente del FSLN. Presidente de La República de Nicaragua (2007-2012 y 2012-2017).
  • Rosario Murillo Zambrana, poetisa, esposa de Daniel Ortega S. Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía en el periodo de gobierno 2007-2012.
  • Tomás Borge Martínez, Comandante de la Revolución y uno de los fundadores del Frente Sandinista, dirigente de la “Guerra Popular Prolongada” de los setenta, miembro de la Dirección Nacional en los años 1980, Ministro del Interior en los ochenta. Se desempeñó como embajador de Nicaragua en el Perú. Falleció el 30 de abril de 2012.
  • Henry Ruiz Hernández, Comandante de la Revolución, miembro de la Dirección Nacional en los años ’80, histórico “Comandante Modesto” de la guerrilla rural en los años 70. Renunció al FSLN el año 2000 y apoya organizaciones sandinistas no oficialistas.
  • Víctor Tirado López, Comandante de la Revolución, miembro de la Dirección Nacional en los años ’80. Renunció al FSLN el año 2000 y apoya organizaciones sandinistas no oficialistas.
  • Luis Carrión Cruz, Comandante de la Revolución, miembro de la Dirección Nacional en los años ’80. Disidente del FSLN. Se dedica a sus negocios privados.
  • Humberto Ortega Saavedra, Comandante de la Revolución, líder de la tendencia Insurreccional (Tercerista) en los años ’70, miembro de la Dirección Nacional en los años ’80, Ministro de la Defensa en los años ’80 durante la guerra de agresión de EEUU. Actualmente próspero empresario residiendo en Costa Rica.
  • Jaime Wheelock Román, Comandante de la Revolución, líder de la tendencia Proletaria. miembro de la Dirección Nacional en los años ’80, Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural. Retirado de la política.
  • Bayardo Arce Castaño, Comandante de la Revolución, miembro de la Dirección Nacional en los años ’80. Se desempeña actualmente como asesor en temas económicos del gobierno de Daniel Ortega y próspero empresario.
  • Edén Pastora Gómez, Comandante Guerrillero, el famoso “Comandante Cero” en el asalto al Congreso Nacional que constituyó un importante hito en la lucha contra la dictadura. De ideología socialdemócrata, rompió con el Frente y constituyó la ARDE, la cual se integró con la contra luchando desde Costa Rica. Actualmente se desempeña como delegado de gobierno sandinista en Río San Juan.
  • Omar Cabezas. Comandante Guerrillero, fundador de la Seguridad del Estado. Se desempeña actualmente como Procurador de Derechos Humanos.
  • Gladys Baéz, Comandante Guerrillera. Se desempeña actualmente como diputada en la Asamblea Nacional.
  • Miguel d’Escoto, Sacerdote católico, fue Ministro de Asuntos Exteriores del gobierno sandinista. Presidente de la Asamblea General de la ONU.

 

 

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Guardia Nacional somocista genocida, Guardia Nacional, o ejército de intervención permanente de Estados Unidos en Nicaragua

Guardia Nacional somocista genocida

Pablo Emilio Barreto Pérez

*Este artículo explicativo breve forma parte de un trabajo que sigo escribiendo y que he titulado: Diccionario patriótico breve, ubicado en esta misma página web o blog, y les invito a visitarlo y leer su contenido, pues nos puede ayudar mucho a entender la realidad política actual en Nicaragua.

*Estoy convencido de que nuestros pueblos latinoamericanos deben estudiar su historial general y local, para no permitir que los explotadores locales, siempre patrocinados por la oligarquía criminal norteamericana, a través de su gobierno genocida, nos impongan sistemas de gobiernos explotadores y ladrones descarados, como nos ocurrió en la década del 90 y casi toda la década del 2000 en Nicaragua

*Y precisamente, los vendidos al gobierno yanqui y traidores locales reaparecieron hace poco tiempo, ahora intentando un golpe de Estado.

La Guardia Nacional era un ejército de intervención yanqui permanente en Nicaragua, o cuerpo armado, instrumento militar cruel y sanguinario, de sostenimiento de una de las dictaduras militares genocidas más perversas, vendidas y saqueadoras de América Latina.

Fue fundada con el nombre de “Constabularia” por los interventores militares yanquis de 1927, los cuales fueron llamados, una vez más, por los grupos de vendepatrias y traidores de Nicaragua, en este caso por Adolfo Díaz Resinos y Emiliano Chamorro Vargas, conservadores que eran al mismo tiempo empleados de las empresas mineras norteamericanas en el llamado “Triángulo Minero”, en Nicaragua. (Díaz Resinos y Emiliano Chamorro Vargas eran empleados de las minas propiedad de Finlander Knox, Canciller o Secretario de Estado de Estados Unidos en ese momento. Así han operado estos agresores militares norteamericanos genocidas del Norte o de Estados Unidos).

Aquella Guardia Nacional (guardia pretoriana del somocismo genocida) fue creada a raíz de una llamada “Conferencia Panamericana” en Washington, en 1926, cuando, precisamente el gobierno criminal de Estados Unidos envió a Nicaragua una nueva invasión militar, esta vez pedida, repito, por Adolfo Díaz Resinos, uno de sus empleados en sus compañías mineras del “Triángulo Minero”, de donde se llevaban el oro por decenas de toneladas. Las dos fuerzas políticas en pugna, liberales y conservadores, estaban una vez más atizando la hoguera política y militar en disputa por el control del poder político clasista de terratenientes y oligarcas vendidos al imperialismo yanqui.

Se había producido la llamada “Guerra Constitucionalista” entre los dos grupos mencionados. Entonces, los conservadores, jefeados por Emiliano Chamorro Vargas y Adolfo Díaz Resinos, una vez más, pidieron la intervención armada del gobierno genocida de Estados Unidos, el cual mandó varios miles de hombres armados en barcos de guerra por Corinto y Bluefields, para intimidir y vencer a los liberales, al lado de los cuales se había ubicado el General Sandino por ser el “mal menos peor”.

A pesar de la invasión militar yanqui, a favor de los conservadores, estos fueron vencidos militarmente por los liberales, pero el jefe de éstos, el tal José María “Chema” Moncada Tapia, en nombre de los liberales se vendió (otra vez) a los invasores yanquis, jefeados por el coronel Henry Stimpson, en Tipitapa, donde ambos firmaron el llamado Pacto del Espino Negro, uno de los acontecimientos más infames impuestos por el gobierno mafioso de Estados Unidos en América Latina.

Después de este infame “Pacto del Espino Negro”, los invasores gringos aceleraron la formación de la Constabularia o Guardia Nacional, la cual apareció, inicialmente, con jefes militares gringos, entrenadores yanquis y, por supuesto, estos invasores fueron sus educadores ideológicos y políticos.
Al producirse los primeros choques militares contra el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, jefeado por el General Sandino, los guardias nacionales ya andaban en las montañas del Norte combatiendo a los defensores de la Patria, a los cuales perseguían los soldados del Ejército invasor de Estados Unidos.
Antes de ser derrotados por los guerrilleros del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, los militares yanquis se aseguraron de que su ejército de ocupación permanente (la Guardia Nacional) tuviese un jefe absolutamente subordinado a los intereses criminales de Estados Unidos y por ese motivo nombraron como jefe de la GN a Anastasio Somoza García, un falsificador de billetes en San Marcos, estudiante de mecanografía e inglés y visitante asiduo de la Embajada Norteamericana en Managua y supuesto amante de la esposa del embajador yanqui, Blees Lane, en ese momento.

Comprendiendo el gobierno yanqui que el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional era una alternativa real de defensa del país y que Sandino se convertía en un estorbo para sus planes expansionistas por América Central y América Latina, entonces le encargan al asesino y ladrón, Anastasio Somoza García, cuya lealtad a ellos ya era comprobada, que asesine al General Sandino, para lo cual Somoza García efectúa una reunión de oficiales de la Guardia Nacional, a los cuales los obliga a firmar la sentencia de muerte del General de Hombres Libres.
Somoza García, esa pandilla de la Guardia Nacional de los gringos y el propio gobierno criminal de Estados Unidos, no han pagado por el asesinato de Sandino. A eso yo le llamado criminales sin castigo.

Después del asesinato de Sandino, el 21 de febrero de 1934, Somoza García organizó la dictadura militar, la cual inició una matanza sin cesar de nicaragüenses, robadera también sin cesar, despojos de tierras y propiedades a campesinos y comunidades indígenas y le facilitó a los oligarcas, terratenientes y burgueses conservadores y liberales, al mismo tiempo, una explotación sin asco de los sectores más empobrecidos de Nicaragua desde que llegaron los españoles al territorio nacional.
A esa guardia genocida del somocismo se le achacan más de 450 masacres conocidas entre 1934 y julio de 1979. Las primeras masacres conocidas de esta Guardia Nacional fueron en contra de los integrantes del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, cuya cacería inició Somoza García inmediatamente después del asesinato vil de Sandino en las calles de Managua.
Después vinieron centenares de masacres somocistas genocidas, incluyendo las de abril de 1954, en El Crucero; las de septiembre de 1956, inmediatamente después de que Rigoberto López Pérez ejecutó al tirano (Anastasio Somoza García), fundador de la tiranía, en el antiguo Club de Obreros de León.
Usando a la Guardia Nacional y a su pandilla de asesinos, ladrones y violadores de leyes y de mujeres, incendiarios de poblados enteros, los dos hijos de Somoza García, Luis y Anastasio Somoza Debayle, inmediatamente después que su padre fue ejecutado a tiros por Rigoberto López Pérez, iniciaron una cacería interminable que convirtió en cárcel a todo el país, porque ellos, para justificar la represión armada, le echaban la culpa a todo el mundo, cuando en realidad Rigoberto López Pérez dejó claro que la responsabilidad de ejecutar al tirano era estrictamente suya, al extremo de que escribió a su madre que él iniciaría “el principio del fin de la tiranía”.

El asunto no paró en 1956. Esa Guardia Nacional mató a gran parte de los integrantes de los movimientos armados en su contra, incluyendo al periodista Manuel Díaz Sotelo. Esta Guardia Nacional, a la cual se integraron ladrones, asesinos y gente desclasada, por medio de sus más rabiosos asesinos, continuó las matanzas en las ciudades y el campo, donde, inclusive, quemaron ranchos de poblados enteros en León, Chinandega, Matagalpa, Jinotega, Costa Atlántica. Inclusive, al momento de capturar a campesinos sospechosos de ser opositores, los subían en aviones o helicópteros y de desde varios miles de pies de altura los tiraban hacia el mar y cerros como el Musún, en el Norte de Nicaragua.
Los dos Somoza (Luis y Anastasio), la Guardia Nacional con su numeroso grupo de oficiales asesinos y ladrones (generales, coroneles, mayores, capitanes, tenientes y soldaditos), la dictadura militar somocista y sus instrumentos “civiles” burocráticos, se pusieron más nerviosos y agresivos, en defensa del status quo o del sistema imperialista burgués reinantes dentro de Nicaragua, cuando se funda el Frente Sandinista de Liberación Nacional en 1961.

Es para entonces cuando perfeccionan su sistema de espionaje y lo vuelven más brutal: persecusión permanente, torturas sistemáticas, capturas masivas y selectivas, asesinatos misteriosos, entrenamientos de 12,000 orejas, “jueces de mesta” o “jueces de cañadas”, informantes oficiosos u ocasionales, los Somoza se meten hasta en el último negocio de las fritangas y de bancos…
Esa misma Guardia Nacional masacra a centenares de managuas el 22 de enero de 1967, en la llamada Avenida Roossevelt, hoy bautizada como Avenida Sandino.
La Guerrilla Sandinista le aparece en Pancasán y el nerviosismo se apodera del sistema somocista genocida. Se proclaman “vencedores” cuando matan a varios guerrilleros del FSLN en Pancasán, pero se asustan, casi convulsionan cuando el Frente Sandinista aparece disparando auroras, después de un largo silencio, en diciembre de 1974 con el “Asalto a la casa de Chema Castillo Quant”; y esa Guardia Nacional desata una represión sin precedentes en 1975, se estremece esa guardia genocida con la Insurrección de Septiembre de 1978 y finalmente sale en estampida por el empuje popular militar de la Insurrección Final de junio-julio de 1979.

Sin incluir a toda la gente que mataron liberales y conservadores antes de 1934, se ha afirmado que la Guardia Nacional mató a 50 mil nicaragüenses entre 1934 y el 19 de Julio de 1979.

Después de 1979, una buena parte de esos guardias genocidas somocistas, volvieron a cerrar filas con sus amos del gobierno criminal de Estados Unidos y formaron, participaron en las matanzas de otros 40,000 nicaragüenses, ejecutadas por la llamada “contrarrevolución”, organizada, entrenada, financiada y sostenida por el gobierno de Estados Unidos desde el mismo 1979 hasta su desarme en 1990.

Esa Guardia Nacional como cuerpo armado, ejército interventor permanente de Estados Unidos en Nicaragua, fue demolida por la Revolución Sandinista, jefeada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional y en particular por Carlos Fonseca Amador, heredero político e ideológico legítimo del General Sandino.
Sin embargo, son portadores actuales de los intereses de aquella Guardia Nacional, de los Somoza y de su dictadura militar genocida, sujetos corrompidos como Arnoldo Alemán Lacayo, Enrique Bolaños Geyer;  etc., aunque como sistema político momificado yanqui no tiene ni la más mínima posibilidad de revivir, porque la Revolución Sandinista demolió de raíz ese sistema criminal, organizado o fundado por el gobierno norteamericano y su oligarquía; sí, aquel sistema somocista de opresión mortal fue siempre sostenido, entrenado y educado por los gringos, cuyos gobiernos criminales, precisamente, fundaron y sostuvieron toda una plaga de dictaduras militares genocidas en América Latina en todo el siglo 20; tiranías todas al servicio pleno de Estados Unidos y sus empresas trasnacionales o multinacionales, saqueadoras de nuestros recursos naturales en América Latina.

Hubo dictaduras militares en Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Cuba, República Dominicana, Venezuela, Colombia, Chile, Argentina, Paraguay, Brasil, Bolivia, Ecuador, Perú, etc.

 

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Insurrección Sandinista, Insurrección y Repliegue a Masaya, Mártires o caídos y sobrevivientes de la Batalla de Managua en junio de 1979

Insurrección y Repliegue: Mártires, o caídos, y sobrevivientes de la insurrección Sandinista en Managua, en junio de 1979

*¿Fueron más de 1,000 los caídos en la Batalla de Managua? 

Pablo Emilio Barreto Pérez

*Managua fue bombardeada sistemáticamente por la dictadura somocista genocida, todos los días, entre el 11 de junio y el 27 de junio de 1979, lo cual produjo centenares de muertos y varios miles de heridos, que eran atendidos en numerosos hospitales clandestinos

*En la masacre atroz de Batahola, el 15 de junio, un contingente de unos 400 soldados y oficiales de la Guardia Nacional y la EEBI genocidas asesinaron, mediante una emboscada bien planificada, a casi 100 Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares, Milicianos y Civiles. Para esta masacre usaron centenares de fusiles automáticos y tres ametralladoras calibre 50. Los cadáveres de los masacrados (varones y mujeres) fueron echados con palas mecánicas a camiones volquetes del Distrito Nacional y lanzados en una fosa común que habían abierto para ese fin en el lado Oeste del entonces Banco de América, hoy Asamblea Nacional.

*En el Repliegue Táctico de Managua a Masaya también cayeron casi 100 Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares, Milicianos y Civiles, por el bombardeo aéreo bestial, con miles de bombas de 500  y mil libras  y rockettes o morteros, lanzados desde helicópteros y aviones  artillados de la GN de Anastasio Somoza Debayle, el día 28 de junio de 1979, en “Piedra Quemada”, al medio día.

*En la masacres de la Colina 110 un contingente de unos 500 guardias mató o asesinó a 36 Combatientes Populares, el 13 de junio. Con una pala mecánica aterraron sus cadáveres en una zanja;  en el “Kilocho Sur”, otro contingente de unos 400 guardias somocistas genocidas y sus “orejas” asesinaron a otros 36 jóvenes (casi todos desarmados), el 14 de junio, y sus cadáveres fueron echados a camiones de volquete del Distrito Nacional y los fueron a botar a la “Cuesta de la Gallina”, en El Crucero.

*El 17 de junio, al medio día, en la Hacienda El Vapor, en los lomos de Crucero, otro contingente de unos 300 guardias, con igual número de fusiles automáticos, con no menos de 20 ametralladoras calibre 50 y lanzamorteros móviles, mataron a otros 12 ciudadanos civiles que se habían replegado el 15 de junio con Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares hacia varias haciendas cafetaleras.

*El 20 de junio, a las diez de la mañana, fue masacrada la familia Mejía Sánchez (de seis miembros) con morteros lanzados por la Guardia Nacional desde la azotea del Edificio Armando Guido hacia el Barrio El Edén. El mortero explotó dentro de la vivienda causando un incendio terrible, más los charneles de la bomba que atravesaron los cuerpos de las muchachas, quienes eran integrantes del Ballet Folklórico del Barrio El Edén.

*Ese mismo día 20 de junio de 1979, a las once de la mañana, una bomba de mil libras, lanzada desde un helicóptero, mató, desbarató, a siete personas de tres familias, incluyendo tres niños, en el lado Sur del Barrio El Edén. Roberto González fue uno de los niños muertos, y su abuela doña Angélica González sobrevivió milagrosamente. Quedó enterrada hasta el cuello y fue salvada por vecinos y miembros de la Cruz Rojas. La explosión destruyó tres casas y dejó un cráter de unos 25 metros de diámetro.

*El 21 de junio, en horas de la mañana, igualmente fueron masacrados a balazos el periodista televisivo norteamericano Bill Steewart y su ayudante Francisco José Espinoza. Ambos fueron capturados y ejecutados por guardias somocistas genocidas de un retén de la GN en el Barrio Riguero.

*Cuando se produjo el Repliegue Táctico de Managua a Masaya los días 27, 28 y 29 de junio de 1979, sí, para entonces se afirmó que durante la Insurrección Sandinista, u Ofensiva Final, habían ya caído casi 20 mil Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares, Milicianos y civiles, estos últimos por los bombardeos aéreos sobre casi todas las ciudades de Nicaragua, o porque se vieron en medio de cruce de balazos, o de combates, o porque la Guardia Nacional somocista genocida los asesinó en la calle o dentro de sus casas.

*Al borde de la Insurrección y después del Repliegue a Masaya, la Guardia Nacional alcanzó niveles de atrocidad y crueldad inauditos, y como muestra vale citar tan sólo dos casos en Managua. Isidro Centeno fue capturado frente a los Billares Shanguello en el Barrio La Fuente, hoy Ariel Darce. Allí mismo, frente a centenares de pobladores, fue pateado, rafagueado, descuartizado con un machete, y finalmente rociaron de gasolina su cadáver y le prendieron fuego. Igual pasó con “Cirilo” Matus Méndez, quien fue capturado por un contingente de guardias del Cine Ideal al Oeste, en el lado Sureste del Reparto Schick Gutiérrez. Allí mismo, en la calle, lo rafaguearon y descuartizaron y finalmente le prendieron fuego al cadáver.

*Antes y después del Repliegue a Masaya, mientras tanto, sólo en Managua, aparecieron centenares de jóvenes asesinados por la GN, la Oficina de Seguridad y “escuadrones de la muerte” en sitios como el Teatro Rubén Darío, Cuesta del Plomo, en las cercanías de la Escuela de Arte (Ferrocarril), en las Lomas de San Judas, en el llamado “Tamarindo”, donde es hoy el Barrio Hugo Chávez Frías; al Sur de una fábrica de Pinturas en el Kilómetro ocho Norte; en los predios montosos donde es hoy el Club Terraza, en la costa del lago de Managua a la altura de La Tejera, en las cercanías del riíto Acetuno, en varios sitios de la Carretera a Tipitapa, etc. . Los cadáveres de los Jefes Guerrilleros Gabriel Cardenal Caldera y Douglas Mejía Obando, por ejemplo, aparecieron por donde es hoy la “micropresa” de San Isidro de la Cruza Verde. Ambos fueron capturados, torturados, asesinados y después tirados sus cadáveres en ese sitio.

*Todo esto está explicado detalladamente en mi libro Insurrección Sandinista Victoriosa y Repliegue Táctico de Managua a Masaya, que ya ampliado, mediante una investigación de casi tres años, entre 2014 y 2017, ahora tendrá más de 800 páginas.

Repliegue, Repliegue… En el Repliegue de Managua a Masaya nos fuimos casi 7,000; ¿cuántos fueron los sobrevivientes?

Pablo Emilio Barreto Pérez

*Ya tengo  casi  800  en lista de caídos  en los combates de la Batalla de Managua  y en el Repliegue Táctico a Masaya

*Asimismo, investigación  sobre  las  12 masacres  ejecutadas  por la  GN en Managua, durante la Insurrección u Ofensiva Final

*Mi libro Insurrección Sandinista Victoriosa  y Repliegue Táctico a Masaya, tendrá ahora  casi 800  páginas

También tengo ya preparado otro libro sobre los Mártires (caídos) durante el Repliegue de Managua a Masaya, ocurrido los días 27, 28 y 29 de junio de 1979, con sus biografías respectivas

Explicación indispensable: Este trabajo, para convertirlo en libro, lo sigo ampliando en este momento con más nombres de caídos y sobrevivientes en la Batalla Militar Sandinista Revolucionaria para derrocar a la dictadura somocista, en junio y julio de 1979.

 En  julio del 2015 propuse  construir un gran mural gigante, para que se coloquen en él los nombres de los Héroes y Mártires caídos durante la Insurrección Sandinista, u Ofensiva Final, en Managua, en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya  y de los caídos  en misiones de combates  liberadores  en Masaya, Jinotepe, San Marcos, en los llamados “Pueblos Blancos”  y en Granada.

Hice propuestas de lugares  emblemáticos  de la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental-Norte  de Managua. Pensando  precisamente en lo emblemático, de mayor a menor  importancia, propuse varios sitios: Puente El Edén, Rotonda de Bello Horizonte, un terreno  largo (de unos 150 metros), ubicado  del Puente Larreynaga  hacia el Norte, en el lado derecho;  un tercero situado  exactamente  frente  al portón del Basurero  Nogales, unos 100 metros antes del llamado “Semáforo de la Robelo”, un terreno amplio  ubicado al Sur  del predio en que está la Rotonda de la Virgen; y tres  sitios ubicados al Oeste, Sur y Este de la misma Rotonda de La Virgen.

Según  el  sitio  que se escoja, propuse se construya un monumento redondo  o rectangular.  Yo personalmente  me inclino  porque el monumento se construya en el lado Sureste del Puente El Edén, pues  a mi  juicio  este fue  el sitio más emblemático  de la Insurrección  Sandinista en Managua, en 1979.

En el caso del Puente El Edén, eso  sí, habría  que  tomar terreno  de un negocio  que hay  en  el lado Sureste. En los otros casos, los terrenos son de la Alcaldía de Managua.

En una nota explicativa anterior, informaba  yo que el ingeniero Abel Gutiérrez Serrano, hermano menor  de dos Mártires (Enrique y Óscar Gutiérrez Serrano), caídos  en la Masacre de Batahola  y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, se ofreció  para ayudarme  a elaborar  los dos diseños.

Debido a que  anda sobreviviendo, se fue  a trabajar a la Costa Caribe un tiempo, y regresó hace pocos  meses a Managua. Ya  me entregó uno de los diseños.  Al mismo tiempo  propone  Abel Gutiérrez Serrano  que él y un amigo suyo,  de apellido Suárez,  pueden construir el monumento  porque ellos dos  manejan  una empresita constructora que trabaja con la Alcaldía de Managua.  Abel tiene los números de teléfono: 84210359 y 83748278.

He continuado  en mi afán de recoger o descubrir nombres de  Héroes y Mártires  caídos en Managua, barrio por barrio  de las zonas insurreccionadas, con el fin de ubicarlos en libros  y en monumentos como  éste  que he propuesto a ustedes  a las autoridades superiores del Frente Sandinista de Liberación Nacional. 

Ya tengo casi 800  nombres de caídos, incluyendo  los que entregaron sus vidas  valiosas  en el Repliegue a Masaya, los que fueron asesinados en 12  masacres en Managua, y quienes cayeron  en defensa de Masaya  y en la  liberación de Jinotepe, “Pueblos Blancos”   y Granada. Continúo la investigación  en vecindarios de Managua. Este  trabajo investigativo  es  indispensable  para la Historia de Managua y del Frente Sandinista, para que los nombres de estos  Héroes y Mártires  jamás sean olvidados.

Hice ya  un trabajo minucioso  sobre los caídos  durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Mediante  esta investigación  formalmente pude establecer  que cayeron casi 90 (hombres y mujeres), a los cuales ya les hice  biografías. La lista se me sigue ensanchando, pues en la medida en que investigo, me van saliendo otros nombres  de caídos  en Piedra Quemada  y Nindirí. En mi libro  original de 1980, titulado sencillamente Repliegue a Masaya ya se publicaban  43  nombres de caídos durante el Repliegue. En su libro “Un Pueblo en Armas”  el Comandante Carlos Núñez  escribió  que los caídos fueron tan sólo  tres muertos y 16  heridos.

También ya tengo recogidos  unos 800 nombres de sobrevivientes  de la Insurrección y del Repliegue de Managua a Masaya. Sólo en el Repliegue a Masaya participamos    entre  6,500  y  7,000  ciudadanos, la inmensa mayoría  éramos de Managua.  Espero recoger, al menos   unos 1,500  nombres de sobrevivientes, pues me falta mucho que recorrer  e investigar  en numerosos vecindarios que participaron en la Insurrección Sandinista  en Managua.

Con el apoyo directo  del Comandante  Ramón Cabrales Aráuz, cuando era Secretario Ejecutivo de la Asamblea Nacional, y quien fuera uno de los Jefes de la Insurrección en Managua  y de operaciones  en Masaya, Jinotepe y Granada, he continuado  ensanchando  la investigación, ahora más a fondo diría yo, sobre la Insurrección Sandinista en Managua y en torno al Repliegue a Masaya.

Las dos ediciones  anteriores de mi libro “Insurrección Sandinista y Repliegue Táctico a Masaya”  fueron  en un 60  por ciento testimoniales, es decir, escribí  sobre  cómo vi la Insurrección y el Repliegue a Masaya, de cómo  viví  y enfrenté  ambos asuntos históricos de trascendencia universal.

Ahora decidí  investigar a fondo  sobre cómo se desplegaron la Guardia  Nacional  somocista, sanguinaria y genocida; la Escuela de Entrenamiento Básico (EEBI), los “escuadrones de la muerte”, los 12 mil  agentes  y “orejas”  de la Oficina de Seguridad (OSN), los agentes  políticos de la dictadura  terrorista del somocismo, los AMROCS, etc.;  y de   cómo fueron desplegados  los mandos del Estado Mayor General del Frente Interno en las  Zonas Oriental-Norte, Suroccidental y Noroccidental, más OPEN III  (hoy Ciudad Sandino).

Con esta investigación saco a flote  de cómo  las tres Tendencias del FSLN clandestino  deciden cambiar  el escenario  principal de la Insurrección, u Ofensiva  Final, de la Zona Occidental de Managua a la Zona Oriental-norte  capitalina, debido a que los mapas  sobre la Insurrección  en Managua fueron descubiertos  por los altos mandos  de la Guardia Nacional  genocida  y la Oficina de Seguridad  al ejecutar  cuatro masacres  el 12 de mayo de 1979, en Xiloá. Los jefes de ese trabajo  operativo de la Insurrección eran Cristhian Pérez Leiva, Omar Hassan Morales  y Ricardo Orúe Navarro, asesinados  los tres  junto a numerosos valiosos  militantes y simpatizantes  del FSLN clandestino.

Se describe en esta investigación de cómo  el FSLN guerrillero  clandestino  apenas contaba  en Managua con 110  Jefes Guerrilleros, la mayoría mal armados, para dirigir aquella  epopéyica   Batalla de Managua, apoyados, quizás,  con apenas  unos 1,000 Combatientes Populares  entrenados  apresuradamente, para enfrentarse  todos ellos a un Ejército  profesional, de ocupación,   de varios miles de hombres  bien entrenados  militarmente, con armas poderosas como tanques, tanquetas, ametralladoras  calibre 50 y 30, decenas de miles de fusiles  automáticos, con centenares de miles  de municiones, al extremo de que  el coronel esbirro genocida Nicolás Valle Salinas, quien era el Jefe de la llamada  Policía GN  y controlaba  las comunicaciones de la Guardia Nacional en Managua, decía repetidamente al momento de la Insurrección: “Tenemos armas y municiones  para combatir  100 años, si queremos”.

Es decir, aquellos  110 Jefes Guerrilleros  y 1,000 Combatientes Populares  eran   como Leónidas  con apenas 300  hombres  en los desfiladeros de la Termópilas  contra varios millones de soldados  persas, muy bien armados, dirigidos  por el brutal Jerjes.

La Batalla de Managua  estaba  calculada  para durar  tres días, sí tan sólo tres días, pues de antemano se sabía  que era virtualmente  imposible derrotar  a la Guardia Nacional  en “el corazón del enemigo”, porque  las fuerzas populares rebeldes, antisomocistas, no eran ni medianamente comparables  con semejante poderío militar de la Guardia Nacional en Managua.

Se contaba  con que en esos tres días  los Frentes de Guerra Benjamín Zeledón Rodríguez, Rigoberto López Pérez, Norte Carlos Fonseca Amador, Central  Rigoberto Cruz Argüello (Pablo Úbeda)  y  Oriental Carlos Roberto Huembes  avanzarían  rápido  sobre Managua, lo cual no ocurrió de ese modo, porque estos  Frentes de Guerra del FSLN clandestino  igualmente  libraban batallas heroicas  como las de Leónidas  contra Jerjes.

Entonces, la resistencia popular revolucionaria en Managua, aplicando la guerra de movimientos  y de desgastes, de ataques  sorpresivos y ofensivos, las de defender posiciones y retirarse, duraron 18  días, hasta que se produjo el célebre Repliegue  Táctico de Managua a Masaya (“Retirada  Táctica”, le llamamos en aquel  momento)  durante los días 27, 28 y 29 de junio de 1979.

También he ampliado  la investigación sobre el Repliegue a Masaya, sobre la defensa de Masaya, sobre la liberación de Jinotepe y Granada.

Mi libro “Insurrección Sandinista Victoriosa  y Repliegue Táctico de Managua a Masaya”  sería ahora de casi 800  páginas al reimprimirlo.  Este libro y Caídos del Repliegue de Managua a Masaya, con sus biografías, están ya listos en SERMUPRO esperando ser impresos. 

Repito que apoyado  directamente   por el ahora licenciado Ramón Cabrales Aráuz  Aráuz, Secretario Ejecutivo de la Asamblea Nacional, reinicié una investigación más a fondo de lo que pasó durante la Insurrección Sandinista, o Batalla de Managua, la cual ha dado resultados sorprendentes  sobre cómo fueron distribuidos los mandos del FSLN unificado con apenas 110 Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares entrenados, jefeados todos por los Comandantes Carlos Núñez Téllez, William Ramírez Solórzano y Joaquín Cuadra Lacayo; sobre cómo se registraron los principales combates que mantuvieron en zozobra a los mandos de la Guardia Nacional somocista, sanguinaria y genocida.

El plan era sostenerse durante menos de una semana combatiendo contra los guardias genocidas  en Managua, y sin embargo la lucha militar tenaz, audaz, inteligente, temeraria en algunos momentos, se sostuvo por 18 días hasta que se dio el célebre  Repliegue Táctico de Managua a Masaya, el cual se produjo  por escasez  casi total de municiones, cansancio en la tropa de combatientes, por la necesidad urgente de evitarnos una masacre de colosales consecuencias mortales y por el apremio de ir a reforzar el Frente Oriental, y a la vez fortalecer la liberación de Masaya, y marchar con tropas revolucionarias élites al asalto y derrocamiento de la dictadura somocista en Jinotepe, San Marcos (5 de julio), Pueblos Blancos y la Ciudad de Granada el 18 de julio de 1979.

Inclusive, mediante esta investigación descubrí que además de la masacre general contra la Ciudad de Managua-Capital de Nicaragua  con los bombardeos aéreos y terrestres, hubo trece masacres durante la Insurrección Sandinista capitalina: Waspán Sur, Brigada Camilo Chamorro, Batahola, Colina 110, Kilocho Sur, Hacienda El Vapor, masacre de la familia de doña Angélica González Morales en El Edén, masacre de la familia Mejía Sánchez en el Barrio El Edén, masacre del periodista Bil Steeward y su  traductor en el Barrio Riguero,  la llamada Masacre de Xiloá, donde en realidad hubo cuatro masacres en el mismo día; y la Masacre del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, en “Piedra Quemada”, Nindirí y en lado Oeste de la Laguna de Masaya. 

Esta investigación me ha permitido, al mismo tiempo, recoger nombres de los Héroes y Mártires caídos en Managua y durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Tengo recogidos unos 800 nombres, y estimo que quizás  voy por un 70 por ciento de este trabajo histórico para grabar  en libros y monumentos por siempre los nombres de estos Héroes y Mártires que ofrendaron sus vidas  para que Nicaragua finalmente fuese libre de la opresión del somocismo genocida y de sus amos imperialistas yanquis, también sanguinarios, genocidas y saqueadores de recursos naturales nuestros.

Presento aquí el  listado de nombres recogidos hasta el momento (caídos y sobrevivientes) de la Batalla de Managua, incluyendo una lista de los caídos durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde, en “Piedra Quemada” y otros lugares de la ruta original, cayeron casi 90 hombres y mujeres patriotas, sandinistas.

 

Listado  todavía incompleto  de  Héroes y Mártires  caídos  en la Insurrección Sandinista en Managua.  En este listado hay  más de 700  nombres, y es posible que  me haga falta la mitad, pues ando recorriendo de barrio  en barrio  en Managua.

 Masacre de Batahola, 15 de junio de 1979

Listado oficial de la Asamblea Nacional

Arnoldo Real Espinoza, Silvio Porras García, Alba Luz Portocarrero Ramos, Soraya Hassan Flores,  Linda Graciela Barreto Orozco, Samuel “Samuelillo” Barreto, Allan Álvarez Miranda, Antenor Aguilar,  Carlos Mendoza Montano, Carlos Ortiz, César Vidal Lara Tercero, Denis Argeñal, Eddy Meléndez Morales, Eduardo García,  Eduardo José Argüello Bohórquez, Edwin Gutiérrez, Elías Alfredo Pérez, Enrique Gutiérrez Serrano, Ernesto Cedeño, Fanor Gaitán, Fernando Javier Aguinaga, Francisco Hernández, Francisco Javier Zeledón López, Francisco León Gutiérrez Velásquez, Francisco Rodríguez, Gerardo Omar López, Gustavo González, Horacio José Lorío Hernández, Ignacio Varela, Javier Antonio Martínez  Velásquez, Jorge Corea Briones, Jorge Martínez, Jorge Zapata Borge,   José David Rocha Hernández,   José Domingo Martínez, José Domingo Romero, José Enrique Bermúdez, Jorge José Esquivel Acevedo, José Gonzalo Largaespada Martínez, José Isabel Bermúdez, José Peña Gutiérrez, José Rafael Bermúdez, José Ramón Rayo Suárez, Juan Horacio Rivas Rodríguez, Juan Rafael Bermúdez, Juan María Torrez Espinoza,  Julio Loáisiga, Julio Villalta,  Leonel Morales,  Luis Martínez,  Luis Felipe Montano, Manuel Espinoza Cabrera, María José Sáenz,  Marta Olivia, Mary José Matus,  Mauricio A. Gutiérrez R., Mauricio Alegría, Mauricio Mayorquín, Miguel José Matus, Miguel Velásquez López,  Nelson Berríos Parra, Noel Padilla Pérez, Orlando Núñez Hernández, Óscar Antonio Gutiérrez Serrano, Osbaldo Enrique López Alegría, Pablo Solórzano, Pedro Antonio Tuckler Rugama, Raúl López Flores, René Gutiérrez,  Reyna Carballo, Ricardo J. Munguía Talavera,  Roberto Díaz Meza,  Roger Benito Martínez, Roger Martínez Abarca, Ronaldo Antonio Velásquez Morales, Rubén Mendoza, Samuel Antonio Medal Ramírez,   Víctor Manuel Aguirre Mendoza, Wilfredo Juan Rodríguez, Jazmina Bustamante Peña y Zulema Baltodano Marcenaros.

Suman 82 los masacrados por la Guardia Nacional en Batahola.

Caídos en combate y masacrados en San Judas, “Kilocho Sur” y Hacienda Vapor

Gabriel Cardenal Caldera, René Cisneros Vanegas, Douglas Mejía Obando, Roberto Vargas Batres, Ramiro Córdoba, Ángela Largaespada, Miguel Ángel Fornos, Luis Salgado, Mario Montenegro, Sebastián Blanco, Rodolfo Blanco, Manuel Guadamuz, Ernesto Hernández, Osbaldo “Cosa de Horno”, Segundo Samayoa, Nelson Vargas, William Espinoza, Manuel Calderón, Francisco “Pancho”  Martínez, Henry J. Guerrero, Rolando Delgadillo, Eduardo Mojica, Freddy Mejía Zapata, Francisco Blanco, Eduardo Flores, Armando Arce, Franklin Grameño,  Marta Espinoza, Noel Salinas,  Hermanos Mario y José Santamaría, Freddy Téllez, Donald Cristhian Flores, Manuel Lara, Roberto Alvarado Flores, Julio Peineta, Angélica Lara, Ramiro Martínez, David Casaya, Roberto Álvarez Morales,  Alejandro Jirón, Marcos Morales, Norma Guevara, Marvin Carrión, Marvin García, Roberto José “Chele” Andara Ortega y David “Elio”, “Chino” Matus Ortega. También: Manuel Torrez Espinoza, Walter García, Cristian Eduardo Flores,  Julio César Tukler, Heberto Salinas, Cristóbal “Tico” Martínez, Patricia Blanco, Manuel “Curro” Mendoza, Arsenio Orozco, Sandra Salgado, Aldo Chavarría, Marbel Guadamuz, Freddy Mejía Zapata, Otoniel González, Julio  César López P. y Uriel Areas.  Roberto José “Chele” Andara Ortega, ¿dónde  cayó?,  ¿en San Judas  o  en el Kilocho Sur?

Otros  caídos  en San Judas:

Guadalupe Jirón, Marvin  Marín, Carmen Berríos M.,  Nubia Palacios F., Juana Castillo G., Ernesto  Hernández  Cruz, Francisco Salvador Munguía, Roberto Antonio Munguía, César Antonio Espinoza, José Félix Ramírez, Alfredo Martínez, Henry Guerrero, Luis Salgado, Mario Montenegro, Francisco Hernández, Norman Detrinidad M.,   Marta Espinoza Q.,   José Cordero M., Joaquín Alvarado P., Samuel Alvarado R., Eddy Sandoval , Efraim Vargas,  Orlando Santana,  Pedro Cuadra U., Isidro Ramírez,  Juan P. Sevilla, Marvin Vanegas P., William Vanegas P., Germán Sotelo M., Francisco Ríos N., Silvio Briceño M.,  Luis A. López Q., José A. Ureima, Denis Moreno, Celso Dominguez, Marcos A. Morales Ch., Sergio Guevara R., Carlos Aguirre M., Manuel Cubillo M.,  Carlos Quiroz R.,  Marvin Alemán O., Marvin Santamaría, Juan Hidalgo C., David Hidalgo C., Joel Rodríguez L., Marvin Baquedano Arminio Guadamuz.

Médicos asesinados de San Judas por la Guardia Nacional en plena Insurrección, fueron capturados en San Judas: Doctora Erlinda López Osorio, Róger Osorio y José Dolores Fletes.

Este listado es todavía incompleto. Víctor Cienfuegos Aburto  asegura que los caídos  en la Zona Suroccidental  fueron casi 200.

Caídos o masacrados en la Colina 110.

13 de junio de 1979

Listado todavía incompleto

Marvin “Viejón” Úbeda Acuña, Ernesto “Tito”, “Cara de Vaca” Sánchez, Carlos “Monito” Juárez Cruz, Lorenzo “Lencho Calilla” García, Nordia Ester “Esteliana” González Hidalgo, Franklin “Negro Hogson”, Martín Vargas (era un niño de 13 años), Ernesto “Pata de Chicle” Pérez Briones, Elizabeth “Jinotegana” Méndez, Antonio “Chino Cebolla” Cruz Gómez,  Germán “Perro Mocho” Miranda Toledo, Sergio “Mimado” López O., Francisco Javier Cerda, Saturnino “Mimado” Ortiz,  Ricardo Flores Rayo,  Carlos “Tuco” Pérez, Sebastián “Dormido” Ríos,  Víctor “Pelón” Osorio Meneses,   Óscar Omar “Judito” Téllez Sánchez,  José Hildebrando “Shaquespeare” Sancho.

César Téllez Sánchez, uno de los jefes y sobrevivientes  de esta Masacre de la Colina  110,  asegura que los muertos o caídos  en este sitio oriental de Managua fueron 37, ocho de ellos desconocidos  (porque eran de otros vecindarios de Managua), y 25  oficialmente enlistados    por la Asociación de Combatientes Históricos  y la Asociación de  Madres de Héroes y Mártires  del Barrio Manuel Fernández (antes Laureles Norte).

Sin embargo, en ese listado  sólo aparecen  21, según el listado  expuesto aquí  y cotejado  con César “El Chino” Ampié  y César Téllez  Sánchez.  “Chino”  Ampié  era el segundo jefe de esta Columna Manuel Fernández Mora; el primer jefe  era  Marvin “Viejón” Úbeda Acuña (campesino jinotegano), y César Téllez  Sánchez  uno de los jefes de escuadras.

En los primeros días del mes de abril de 1979  había caído  Manuel Fernández Mora, uno de los fundadores de esta  Columna Manuel Fernández Mora.

Se agrega a este listado  del Barrio “Manuel Fernández Mora”,  Carlos “Monito” Juárez Cruz, caído el nueve de junio, el día que arrancó la Insurrección Sandinista.

Los  testimonios de  de “Chino”  Ampié  y César Téllez Sánchez  indican que los sobrevivientes de  esta Masacre de la Colina 110  fueron:

Gustavo García Núñez y Carlos José  Portillo, caídos ambos después  en la década del 80; “Chino”  Ampié, César Téllez Sánchez, Javier Téllez Sánchez, Marvin “Válvula Quemada” García, Raúl “Marcos” Vivas Quinteros, Leonardo “Julián Chan”  López, Ángel “Cara de Piña”  Cruz, Javier “Chintano” Martínez,  José Dionisio “Chele Guerrero”  Osorio (quedó lisiado), Carlos “Tuza”  Acosta (lisiado), Miguel “Manitos”, herido grave, no se conocen los apellidos;  “Muco” Martínez, José Luis “You” Martínez, Mario Martínez, José “Chema”  Rivas Quinteros,  Milton “Panza” Lezama, Javier “Pato” Taleno y los dos hermanos  Marvin y dos más, apodados  “Tribilines”  y “Gatos”.

También se consideran sobrevivientes de esta Masacre de la Colina 110  el doctor Julio Acuña, responsable actual de Partidor Políticos en el Consejo Supremo Electoral,   pues su tendencia  del FSLN lo había asignado  a integrarse  en esta Columna Manuel Fernández Mora  esa misma mañana del 13 de junio, pero a la vez lo desviaron a cumplir otras tareas  militares en  rumbo al Aeropuerto Las Mercedes  (hoy Sandino)  y Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón, quien igualmente  fue enviado a  otras misiones  combativas  el 12 de junio  en la y tarde. Soza Aragón es actualmente  el vicepresidente  nacional de la Asociación de Combatientes y Colaboradores Históricos  Carlos Fonseca Amador.

MASACRE EN Waspán Sur:

Berta “Fany” Díaz Hernández, Marta Gioconda García, Edgard Sandoval Mendoza, Mauricio Lara Detrinidad, Armando Bonilla Cuarezma y Ramón Sánchez Urbina.

Listado de caídos  en Waspán Sur:

Bladimir  Chávez Calderón, Douglas Fernando López Niño, Marvin López Niño, Omar  Gallo Rocha, William Ramos García,  Alfonso Rojas Torrez, Silvio Javier Espinoza  Navarrete, Francisco Javier  Jiménez Alvarado, José Ernesto Jiménez Alvarado, Ramón Alfonso Zúniga Rizo, Melvin Castro Blessing, Julián de Jesús Palacios Herrera, José Luis Jarquín  Montealegre, Silvio José Palacios Aguilar, Ronaldo  José Saldaña Zambrana, Jorge Antonio  Castillo Acevedo, Bayardo Monterrey Silva  y Mario Baca García.

Masacre de Brigada Camilo Chamorro:

Fidel Caldera Azmitia, Esmeralda Torrez, Darwin Torrez, Andrés Urbina, Luis Álvarez, César Augusto Solís, Juan Arce, Mario Díaz, dos hermanos Rivas, Carlos Ramírez Flores y Mario Ayala.

 Masacre en Xiloá:

Cristhian “Inca” Pérez Leiva, Omar Hassan Morales, Ricardo Orúe Navarro, Bayardo Martínez, Alfonso González Pasos, Constantino Chamorro Mejía, Juan Bosco González Chamorro, Francisco “Jardinero”, Sandra Salgado Roque, “Sandra” y “Carmen”.

Masacre de Bil Steeward en el Barrio Riguero:

Bil Steeward y su ayudante Francisco Espinoza

Masacres de las familias Mejía Sánchez y de doña Angélica González, en Barrio El Edén:

Las hermanas (jovencitas las tres) Marta Elena, Ruth del Carmen y Esperanza Mejía Sánchez y la abuela de éstas Petrona Mejía Sánchez; y Wiston Valverde. Germán Martínez,  Julio Martínez, Aura Martínez, Ileana Jarquín Palacios, Roberto González  y dos niñas gemelitas, hijas de Ileana   Jarquín Palacios y Germán Martínez. Héctor Orozco Valverde  y Domingo Leonel Guerrero.

Caídos de la  Columna “Perros Negros” del Barrio San José Oriental

Esta Columna de los “Perros Negros” llegó a tener 52 integrantes, los cuales combatieron en los Barrios San José Oriental, Paraisito, “Campo Bruce” (Rigoberto López Pérez), Riguero, Reparto Dorado y en el Puente El Edén.

Iniciaron sus operaciones ejecutando emboscadas relámpagos y arrebatándole  armas de guerra a los guardias nacionales.

Una de sus miembros era Marta Lorena López Mojica, esposa de Carlos Alberto “Sobrino” Dávila Sánchez, asesinados ambos por la GN somocista genocida en “Las Cuatro Esquinas” de la Comarca Las Jagüitas al momento en que iba en marcha el Repliegue Táctico de Managua a Masaya el 28 de junio de 1979, en la madrugada.

Cayeron 38 compañeros del grupo combatiendo heroicamente y son los siguientes:

José Alberto Velásquez                             Sergio Lacayo Membreño                                  Francisco Ortega García

Ricardo Membreño Morales                      Rosa Martínez Ubieta                                        Eberando Godoy

Jorge Luis Orozco García                        Douglania Calero                                             Manuel Sánchez

Denis Alfaro López                                  José Arnoldo Hernández                                    Juan López García

Walter Morales Espinoza                          Bertha Martínez Ramírez                                     Carlos López Gómez

Octavio Sandino Valle                             Sucre  Y Elena Rosales                                        Ángela Delgado Silva

Alfonso Alvarado Rivas                             Azucena Delgadillo Rodríguez                            Genaro Oporta

Francisco Fuertes                                      Moisés Rodríguez                                              Carlos José Ramos Bermúdez

Martha Lorena López Mojica                              Mauricio Briones                                                Ricardo Oviedo Roa

Roberto Hernández                                  Jerónimo Canales                                               Carlos Armando Sevilla

Rolando Martínez                                    Enrique Cortez Solano

Isidro Montes                                         Bolívar Alberto Sequeira

Rafael Lacayo Membreño                         Emilio Andrade González

Julio Lacayo López                                  Antonio Hernández Salmerón

 

En otra lista de caídos del Barrio San José Oriental, están los siguientes:

Rolando Martínez, Jerónimo Canales, Enrique Cortez Solano,  Emilio Andrade González, Manuel Sánchez, Juan López García, Francisco Ortega, Jorge Luis Orozco, Ricardo “Ché Huesito”  Morales, Rosa Uriarte, Julio Membreño (padre e hijo del mismo nombre y apellidos) y Denis Alfaro.

Según este listado, en el Barrio San José Oriental cayeron 52 Combatientes Populares.

Colonia Catorce de Septiembre:

José Ángel Benavidez, Jaime Meza, Douglas “Domingo” López Niño, Edwin Rodríguez Guzmán, Rafael “Cabeza de Mapa” Rodríguez Guzmán,  Hermanos Carrillo, Francisco “Beatle” Hernández Cisne, Óscar “Monky” Aráuz, William “Negro William” Martínez, Ramón “Sueño” Chavarría, Leonel “Ojón” Salgado Blanco,  Marcos Carrión, Carlos Blass, Giovany “Choricín” Cárcamo.

Aquí son 15, listado incompleto

En Colonia Nicarao:

Amed Aguilar, Anita Morales M., Arturo José Martínez, Amilcar Briceño, Bayardo A. Herrera, Claudia Miranda J., Cela Patricia Amador Cisneros, Concepción Calero, Carlos José Escobar Benítez, Carlos José Aburto, Carlos Alberto Navarrete,  Carlos Antonio Navarro,  Carlos Aguirre, Carlos Velásquez L., Carlos Quintero, Douglas López Niño, Eliseo Antonio Duarte Talavera, , Emilio E. Boquín C., Ernesto Hernández G., Ernesto Reyes Ramírez, Francisco Javier Soto Calderón, Fernando Aguilar R., Felipe de Jesús ortega S., Germán Antonio Esquivel B., Genaro H. Tapia M., Guillermo Antonio Navarro S., Gabriel Castillo R., Henry Tablada R., Henry Urroz R., Jonathan Amador Cisneros, José Ángel Benavidez A., José Daniel Martínez, José A. Montenegro R., Juan Mendoza Brenes, Juan Espinales M., Juan de Dios Martínez, José Calero, José Ignacio Acevedo López, Javier Briceño H.,  Jorge Martin Salgado O., José Luis Blandón G., Karla Vanesa Hernández G., Leonardo A. Martínez R., Luis Medrano, Luis Antonio Ojeda, Luis Felipe Nicaragua, Marta del Socorro Barbosa Cerda, Mary Aguilar Uzaga, María de los Ángeles Cajina,  María Linert Martínez, Marta del Socorro Salablanca H., Manuel Salvador Barrantes Miranda, Michel Chow Duarte, Manuel Antonio Escobar Pereira, Marvin  Hernández G., Martin Salvado Q., Manuel Enrique Valdez L., Miguel A. Gómez Irías, Magnery Pérez Miranda, Noel Molina, Óscar Saballos S., Ofilio Acevedo, Omar Francisco Díaz Morales, Pedro Leonardo Martínez, Pedro Armengol Martínez, Pedro A. Vargas G., Rosa Esperanza Valdez L., Reyna Berta Castellón, Richard Tercero G., Ronald Castillo Mayorga, Rogelio Sampson, Rodolfo  Altamirano, Ricardo Sin, Ronald José Castillo López, René Berroterán Guardado, Roberto Suárez M., Roberto “Pradito” Prado,  Santos Espinales P., Sergio Carvajal, Thelma Gutiérrez López,  Trinidad A.   Alvarado R., Wellington Mayorga D., Wiston Isidro Valverde Q., William Aguilar G. y Francisco Cerda G.

Aquí son un total de 85

En Acahualinca:

Augusto René Cisneros Vanegas, Arnoldo Real Espinoza, Juan Carlos Ruiz Romero, Guillermo Andrés Flores Salgado, José del Carmen Martínez Gómez, Rosario Picado Dávila, Gonzalo León Duarte, José Ruiz Silva, Enrique Molinares, Justo Pastor Castillo, David Orlando López,  Luis Antonio García Blanco, Óscar Ramírez Acuña, Wilmer Escobar Navarro, Domingo Salgado, Juan René Ríos, Walter Doña, Alfredo Silva, Modesto Bejarano, Otoniel González, Guillermo Antonio Reyes, José Leonel Zelaya Jarquín, Miguel Ángel Aguilar, Guillermo Hernández,  César Lara, Denis Tercero, Daniel Amador y Asdrúbal Torrez Lanzas.

Aquí suman 28.

Barrio “El Espanto”, hoy Andrés Castro:

Berta Calderón Roque, Óscar Martínez y Yolanda “Doctorcita” Mayorga Leiva.

Barrio  La Fuente:

Francisco Talavera Alaniz, Isidro Centeno  y “Palestino” Castrillo.

Aquí suman 3, listado incompleto

Bello Horizonte:

Javier Corea Solís, Marta Lucía Corea  (caída en el Repliegue a Masaya), Hermanitos Gina y Pilín Amador, niño de apellido Poesí, Francisco Reyes y José Ramón Bárcenas Terán.

Aquí son siete caídos, listado incompleto.

Barrio  Isabel Urbina (Adolfo Reyes):

Adolfo Reyes, Eugenio López  Hernández, fueron  asesinados  por  la Guardia Nacional somocista  y “Los Luchos”  que eran agentes de la Oficina de Seguridad, controlados  directamente por el sargento Alberto “Macho  Negro”  Gutiérrez.

En Ducualí:

Marcos Antonio “Payo Runga” Solano Sánchez, uno de los Combatientes Populares más famosos de este vecindario de Managua.

Fátima del Rosario Mejía Jiménez, Enrique Mejía Jiménez, Rafael Ángel Aguilar, Carlos Galeano,  José Rolando Cerro Galeano, Pablo Emilio López Sánchez, José Luis Martínez Rizo, Juan Pablo Leiva Arana, Mario Alberto Acevedo Flores, Eddy Antonio Acevedo Flores, José David Cardoza Bustos,  César Augusto Silva, Saúl Bernardo Tercero Leiva,  Lázaro Javier Arce, Denis José Rivas Morales, Donald Ibarra Fernández, José Eduardo Pérez Téllez, Carlos Miguel Palacios N., Jorge Iván Rojas Siú, Luis Omar Rosales Cruz,  Balford Antonio Caligaris, César Augusto Vega, José Alberto Rocha Idiaquez, Carlos Alberto García Pavón, Julio César Rodríguez García, Marta Lorena Elizondo Navarrete, Efraim Murillo Laguna, Ricardo Murillo Laguna, Manuel Murillo Laguna, Emma Josefina Mairena Reyes, Norlan Bismark Mairena Reyes, Delma Mercedes Medrano González y María Teodora Condega.

En Ducualí cayó también Oscar Lino Paz Cuba, cuyo nombre tiene ahora un vecindario de la Carretera Norte.

Aquí suman 42, listado incompleto

Barrio Venezuela

Ramón Hermógenes Juárez González, Janet Sánchez  Méndez, Armando José Estrada Flores,  Francisco Muñoz García, Julio Obando Navarrete, Francisco Corea Vado, Pedro Páramo, José Luis Martínez Rizo, Martín Guerrero Sandoval, Marvin Antonio Silva, Dora María Montoya, Yamil Castrillo, Miguel Loyola, Henry Antonio Pichardo, José Antonio Pichardo, Miriam de Pichardo.

Diez de Junio, antes “Luis Somoza Debayle”:

Jackson Jácamo Alvarado, Hamlet García, Gonzalo Díaz, Ernesto Gutiérrez, Jacinto Baca Jerez, Leonel Blanco, Leonel Mendoza, Eduardo Jerez, Guillermo López M., Francisco Moreno A.  y Jack Mayorga Moreno.

Este listado de la Diez de Junio está incompleto.

Santa Rosa:

Francisco Meza Rojas, Juan Ramón Amador Bermúdez, Jaime Rolando Valle Cabrera, Lenin Antonio Vásquez Campos,  William “Culin” Gutiérrez Serrano,  José Cristóbal Urbina Jarquín, Mario Max García Mantilla, José Ismael Pérez Romero, Pedro Enrique Navarrete Vanegas, Minar del Socorro Rueda Rodríguez,  Herminio José “Samuel” Guadamuz, Miguel Ángel Rivera Ríos,  Danilo José Corrales Flores, Carlos Alberto Picado Rodríguez, Gustavo Elías Morales  Mayorga,  Armando José “Negrito” Jiménez y  Domingo José Camacho Reyes.

Aquí se cuentan 17.

Barrio Larreynaga:

Ernesto “Tito” Ruiz,  Mauricio Mayorga, Rodolfo Salgado, los  hermanos Daniel, Raúl y Ramón García López, Ruth Membreño, Gustavo Adolfo  Huembes (hermano de Carlos Roberto Huembes), Alejandro Navarrete Cárdenas.

Riguero

William Duarte Orozco, Sandra Patricia Rizo, Roberto Prado  Castillo, Marvin Flores Tapia, César  Espinoza, Ricardo López Galeano. Elio Sánchez Williams, Francisco Ocampo  y Mauricio Fajardo.

San Cristóbal:

Julio  Palma Chavarría, Isabel Mayorga.

Colonia Centroamérica:

Osman Chamorro Lee, William Orozco Hernández, Danilo Aguirre Aragón.

Unidad de Propósitos:

Danilo González Solórzano, Noel Téllez Mendieta, Armando Martínez Mora.

Colonia Maestro Gabriel Morales:

William Pacheco.

Barrio  Selim Shible:

Roberto Antonio Argeñal  Valle.

Este listado es incompleto todavía.

En OPEN III (Ciudad Sandino):

Adolfo Aguirre Stadthagen, Miguel Vallecillo, Jorge Hernández, Alberto García Meléndez, Mayra Baltodano, Miguel Hernández Hernández, José Medrano Narváez, Gustavo Arnoldo Caldera, Germán Antonio Yaritza, José Martin Cano, Adolfo Nicolás Serrano, Jorge José Bonilla, Guillermo Flores Velásquez, Antonio Aráuz  Velásquez, Juan Francisco Paguaga y Raúl Treminio. Listado incompleto.

Vecindarios de la Carretera Norte, listado suministrado  por Arsenio Solís González, quien fue miembro de la Columna José Ángel Benavidez:

Víctor “Diente de Lata” Romero, María de los Ángeles “Chelita” Largaespada (esta fue capturada junto a una joven identificada como “Morena” por la GN genocida en las cercanías del Aserrío Carlos Morales Orozco. Ambas fueron torturadas, violadas, asesinadas, descuartizadas y finalmente les pegaron fuego con combustible); Luis Antonio “Luis Combativo” Ojeda, Fernando Roberto Portobanco, Carlos Sánchez, Mario Ayala, Manuel Molina, Carlos Morales Gutiérrez, Carlos “Pelón” Cabrera, Juan Manuel “Juanillo” García, Alejandro Peña Vargas, Napoleón Altamirano, Jorge Gregorio Alemán, Luis Roberto y Francisco José Cruz Aguirre, Denis Alberto Tenorio Bellanger, Francisco Olivera, Alfonso Rojas Torrez, Tania Quezada, Herminio “Samuel” Guadamuz, Miguel Gutiérrez, José René Bravo, Eduardo Ordóñez, Henry Garmendia, Mario Jerez, Félix Vega, Hermanos Rodríguez, Ramón Ignacio “Wilbert” Mejía, Denis “Dog” Hernández, Carlos José Alvarado, Toy José Morales Enríquez, Sergio “Roger” Guevara, Roldán Paz Cubas, Óscar Lino Paz Cubas.

 Monseñor Lezcano (estos  son caídos  en los combates, no en la masacre de Batahola):

Es  sabido que la inmensa mayoría de los masacrados por la GN en Batahola eran de Monseñor Lezcano, Colonia Morazán, Acahualinca y Linda Vista. También cayeron decenas de hombres y mujeres jóvenes durante la Insurrección en el propio Barrio Monseñor Lezcano, entre otros, los siguientes:

Danelia Hernández  Artola, Jorge Hernández, Roberto Díaz, Samuel Medal, Manuel Espinoza, Óscar Mayorquín, Pedro Tuckler, Víctor Centeno, Daniel Ávalos, Gustavo González, Antonio Orozco, Óscar Dominguez, Nelson Berríos, Rubén Vílchez, Sergio Vallecillo, Víctor Manuel Mendoza Aguirre, Wilfredo Martínez, Carlos Bayardo García Navarro, Francisco León Gutiérrez, Juan Celestino Arias Carranza, Humberto Pérez Jirón, Osbaldo Francisco  Hernández,  Sergio Antonio  Brenes Montenegro, Yemin Rocha Avendaño,  Pedro Pablo Herrera Tercero, Nelson Barrios, Óscar Domínguez, Antonio Orozco, Gustavo González,  Víctor Centeno, Manuel Espinoza y   Roberto Díaz M.

Aldo Chavarría, ¿dónde cayó en Managua?

Caídos durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, casi todos en “Piedra Quemada”

Aristeo Benavidez, Carlos Paco Miranda, Marta Lucía Corea Solís, Marlene Fátima Aguilar Uzaga, Cela Patricia Amador Cisneros, Raúl Areas Chamorro, Manuel Barrantes Miranda, Jorge Antonio Bermúdez García, Eva Margarita Bonilla Zúniga, María Daniela Bravo Medina, Bosco Javier Cáseres Altamirano, Ronald Fisher Ferrufino, Alejandra Emelina Campos Escobar, Raymundo José Canales Baltodano, Irma de Jesús Castellón Cerrato, Pabla Corea Campos,  Manuel Salvador Cuadra Pérez, Daniel Enrique Chavarría, Ariel Darce Rivera, Carlos Alberto Dávila Sánchez, Marta Lorena López Mojica, Manuel Esteban Flores Oporta,  José Bladimir Fuertes Guadamuz, Mario Ramón Gabuardi Castillo, Carlos Manuel Gómez Sequeira, Óscar Antonio Gutiérrez Serrano, Julio César Juárez Roa, Osbaldo Antonio Largaespada Lagos, Mario Antonio Macías Paredes, Edmundo José Maltez Delgado, José Dolores Maltez Flores, Norman José Maravilla Navas, José Luis Marín Gaitán, Armando Martínez Mora,  Daniel e Hipólito Martínez Guzmán, Rolando José Rivera, José Santos Mayorga Alemán, Domingo Matus Méndez, Felipa Mejía Membreño, Andrés Edgard Mendoza Martínez, Denis Miranda Corrales, Gustavo Elías Morales Mayorga, Ernesto Navarro Jiménez, César José Ortiz Flores, Roger Ortiz Padilla,  Julián de Jesús Palacios Herrera, Juvenal Palacios Morales, Francisco René Polanco Chamagua, Manuel Salvador Reyes Montiel, Ronald Rizo Herrera, Juan Ramón Rizo Villagra, Roger Rodríguez Rivas, Luis Antonio Romero Orozco Freddy Sandoval Cáseres, Francisco Iván Salgado Gómez, Roberto José Sirias Acevedo, Ricardo Sú Aguilar,  Miguel Ángel y Marcos Antonio Tapia Gutiérrez, José Téllez Alvarado, Joaquín Valle Corea y Marta Villanueva Román, Mario Ramón “Machito” Membreño Jiménez,  conocido también como Mario Ramón Jiménez;  Raúl Treminio, Noel Téllez Mendieta  (caído  en Bajada a Laguna  de Masaya). Lissette “Negra” Ruiz, iba  con “Chico Garand”  Guzmán Fonseca; combatió en Bello Horizonte  y cayó frente al Coyotepe.

Julio Obando, ¿caído  en el Repliegue a Masaya? Isabel Mayorga,  con seudónimos de “Marito” y “Chelín”, ¿cayó en el Repliegue a Masaya?   Augusto Almendárez, ¿desaparecido en el Repliegue a Masaya?;  Bladimir Guerrero  y Lucía  Barberena, caídos, sin confirmación, en “Piedra Quemada”  durante el Repliegue  a Masaya.  Juliana Jirón  y Orlando “Culona” Picado, ¿caídos en Repliegue a Masaya? Carlos López Hernández, ¿cayó en Piedra Quemada? Douglas Duarte, ¿dónde cayó?

Lissette “Negra”  Ruiz  iba con “Chico Garand” Guzmán Fonseca  y cae  frente al Coyotepe cuando Guzmán intenta  pasar con heridos  por el Oeste de la gasolinera.

Francisco  y Martín  Ocampo,  del Barrio Riguero, caídos en el bombardeo  aéreo sobre Nindirí  el 28  en la tarde. Eran del Ballet  Folklórico del Barrio Riguero.

Listado sin biografía de estos otros 17 caídos en el Repliegue a Masaya:

Augusto César Almendárez Telica, Rogelio de Jesús Avilés Pérez, Jacinto Dávila Zeledón, Mauricio Enrique Fajardo Pérez, Luis Noel Hernández Polanco, Carlos Alberto Jarquín Silva, Freddy Arsenio Jiménez Pérez, Valerio Antonio Madriz, Marlene Mena Peña, Denis Gertrudis Muñoz Centeno, María Teresa Orozco Peña, Gerardo Alberto Rocha Lugo, Denis Ruiz Flores, Guillermo Antonio Sáenz Salas, Marcos José Sánchez Zárate, Orlando Talavera Alaniz y Roberto Zamora Loáisiga. ¿”Flor de Pino”  cayó  en Nindirí?

Suman 81 los caídos o masacrados por la Guardia Nacional  durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, los días 27, 28 y 29 de junio de 1979.

Replegados de Managua, caídos en Masaya y Jinotepe

César Augusto Silva, Walter Mendoza Martínez, Santos Sobalbarro Blandón, Danilo Aguirre Aragón, Rolando “Cara Manchada” Orozco Mendoza, Justo  Rufino Garay Mejía, Martín Castellón Ayón, Miriam Tinoco, Paúl González, Frank Toruño e Ismael Castillo.

Estimo que apenas voy por un 70 por ciento de la recogida de nombres de caídos (Héroes y Mártires) en Managua  durante la Insurrección Sandinista, u Ofensiva Final, porque he recorrido un poco más apenas la mitad de los vecindarios involucrados en la lucha insurreccional armada contra la tiranía somocista en junio y julio de 1979.

Por ejemplo, hace falta recobrar los nombres de los 36 Mártires sepultados en un predio o patio del Instituto Experimental México, en Bello Horizonte, donde funcionaban los Hospitales Clandestino en este Colegio México y el Silvia Ferrufino Sobalbarro.

Eran heridos graves, la mayoría de ellos desconocidos. Les preguntábamos los nombres mientras eran atendidos en condiciones muy precarias  por los médicos que colaboraron con nosotros  en la lucha insurreccional en Bello Horizonte, y de esa forma logramos sus nombres. Les pusimos una crucita con sus nombres en cada tumba.

Hicimos un listado en un papel informal. No recuerdo quién guardó ese papelito con esos nombres.

Jamás nos imaginamos la siguiente crueldad de los admiradores y seguidores del somocismo sanguinario genocida, pues en cuanto fue nombrado un director neosomociano en el México, al comienzo del gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro, a las tumbas les mandaron a echar cemento y también borraron los nombres de estos Mártires.

En el lado Oeste del Patio de la Iglesia Sagrada Familia (Barrio Ducualí, “Cuna de la Insurrección) también fueron sepultados varios caídos en la Zona Oriental de Managua. Allí también les echaron cemento a las tumbas.

Pegado a la Iglesia de la Colonia José Benito Escobar Pérez (Américas Dos)  también se sepultaron cuerpos de compañeros caídos en la Insurrección, y asimismo les echaron cemento encima.

En patios de casas particulares se sepultaron a decenas de caídos en Managua, pues en medio del fragor de los combates, Combatientes Populares, familiares y amigos no podían moverse hacia el Cementerio Oriental.

Los sandinistas de Managua requerimos de construir un gran monumento en el cual se coloquen estos nombres de los Héroes y Mártires caídos en la Capital y durante el Repliegue a Masaya, tal vez con una pantalla electrónica gigante, para que estos nombres jamás sean olvidados, porque gracias a ellos y ellas, hoy somos libres de aquel sistema somocista-yanqui de opresión dictatorial, sanguinario, cruel, atroz y genocida, que además servía  para matar a mucha gente, saquear el país, mantenernos secuestrados de forma forzada, violar mujeres y descuartizarlas.

 Listado breve de participantes directos, testigos y sobrevivientes del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, en 1979

Comandante Carlos Núñez Téllez, uno de los nueve Comandantes de la Revolución Sandinista, jefe del Estado Mayor del Frente Interno, uno de los jefes de la Insurrección, u Ofensiva Final en Managua, uno de los jefes del Repliegue Táctico a Masaya, ya fallecido en octubre de 1990. Fue presidente del Consejo de Estado y de la Asamblea Nacional. Es considerado el Padre de la Constitución Política del Estado Moderno actual.

Núñez Téllez era originario del Barrio Zaragoza de León. Perteneció a una familia luchadora, revolucionaria, ejemplar, de la Ciudad de León, donde fue tipógrafo en una imprenta, estudiante universitario, y finalmente uno de los jefes de la Tendencia Proletaria en el Frente Sandinista de Liberación nacional.

William “Aureliano” Ramírez Solórzano, uno de los tres jefes de la Insurrección Sandinista Victoriosa en Managua y del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, ya fallecido. Formó parte del Estado Mayor del Frente Interno con los Comandantes Carlos Núñez Téllez y Joaquín Cuadra Lacayo.

Este Estado Mayor General del Frente Interno (Managua, Carazo, Masaya y Granada) se ubicó en varios sitios durante la Insurrección: en el Reparto Dorado, en la Iglesia Sagrada Familia y en el Barrio Paraisito. “Aureliano” Ramírez Solórzano aparece a la cabeza del Repliegue de Managua a Masaya en una de las fotos emblemáticas tomadas por Pablo E. Barreto Pérez en el trayecto por encajonadas de Veracruz hacia “Piedra Quemada”, donde, además, Barreto hizo fotos dramáticas de los compañeros y compañeras alcanzados por los charneles de las bombas de 1,000 libras y de los rockettes.

Ramírez Solórzano fue Comandante Guerrillero. Ocupó varios cargos con rango de ministro en el Gobierno Revolucionario sandinista, y fue diputado por el Frente Sandinista en la Asamblea Nacional. Fundó la Radio 580, la cual sigue funcionando exitosamente, en poder de su hijo Amaru Ramírez.

Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz, uno de los Jefes Guerrilleros de la Insurrección Sandinista Victoriosa en Managua y del Repliegue de Managua a Masaya.  Antes del estallido de la Insurrección, el 9 de junio de 1979, era el responsable militar de la Tendencia Guerra Popular Prolongada del FSLN clandestino, en Managua. Fue el jefe del Frente de Guerra de Villa Progreso a la Carretera Norte, incluyendo los vecindarios Waspán Sur, Colonias Xolotlán, Miguel Gutiérrez, San Jacinto, Américas Uno, Rubenia, Aserrío Carlos Morales Orozco y el lado Este de Bello Horizonte.

Fue uno de los Jefes del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza para liberación de Jinotepe, San Marcos, San Rafael  del Sur y la ciudad de Granada. Después del Triunfo de la Revolución fue Comandante Guerrillero, Delegado del gobierno revolucionario en la Región IV y ministro de Comercio Interior.

Cabrales Aráuz es economista y administrador de empresas. Actualmente es Secretario Ejecutivo de la Asamblea Nacional.

Joaquín Cuadra Lacayo, uno de los tres Jefes Guerrilleros del Estado Mayor General del Frente Interno en la Insurrección u Ofensiva Final en Managua  y del Repliegue Táctico de Managua a Masaya.  Después del Triunfo de la Revolución fue Comandante Guerrillero, jefe del Estado Mayor del Ejército Popular Sandinista y jefe del Ejército de Nicaragua.

Osvaldo Lacayo Gabuardi. Fue uno de los tres miembros del Estado Mayor Conjunto del FSLN en Managua. Fue uno de los Jefes Guerrilleros de la Insurrección en Mangua y del Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Fue Comandante Guerrillero. Fue Mayor General del Ejército Popular Sandinista. Desempeñó diversos cargos gubernamentales durante el régimen revolucionario. Actualmente, está integrado a accionar empresarial familiar en Managua.

Comandante Walter “Chombo” Ferrety Fonseca, ya fallecido. En la Insurrección u Ofensiva Final de Managua fue el jefe de la Columna Oscar Pérez Casar,  conocida también como  “Liebre” y “Columna Caza Perros”. Fue uno de los jefes del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza en la liberación de Jinotepe y de Granada. Fue Comandante Guerrillero y uno de los primeros jefes de la Policía Sandinista. Falleció en un accidente de tránsito. Una de sus hijos es Niquirana Ferrety Méndez, quien trabaja en la Alcaldía de Managua.

Marcos “Salvador” Somarriba García, ya fallecido, fue Comandante Guerrillero sobresaliente. Somarriba García era uno de los jefes guerrilleros que comandaba las tropas de Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares y Milicianos en el Barrio Santa Rosa, en la Carretera Norte, en la esquina de Portezuelo,  Barrio Blandón (hoy Costa Rica)  hasta los llamados “semáforos de la Robelo”, en el cruce de la Carretera Norte.  Fue uno de los jefes insurreccionales en Managua y del Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Antes del estallido de la Insurrección Sandinista en Managua trabajaba directamente con el Comandante de la Revolución Luis Carrión Cruz y con Carlos Roberto Huembes, miembro suplente de la Dirección Nacional, asesinado por la Guardia Nacional somocista genocida y la Oficina de Seguridad (OSN) dentro del Reparto Dorado,  por una supuesta delación.

Llegado a Masaya, fue uno de los jefes guerrilleros, con César Augusto “Moisés”  Silva, encargado de defender y consolidar la liberación de la “Ciudad de las Flores”, y, por supuesto, de combatir fieramente a los centenares de guardias somocistas genocidas atrincherados en los cerros de La Barranca y del Coyotepe, en la Fábrica de Clavos INCA y en la llamada Hielera, ubicada en el Barrio Santa Rosa, todos ubicados en el lado Norte de la Ciudad de Masaya, hacia donde las tropas de la Guardia Nacional  habían huido, al ser derrotadas en sus 16 cuarteles interiores de la Ciudad de Masaya.

“Salvador”  Somarriba García fue Comandante Guerrillero y de Brigada. Fue Jefe Nacional de las Milicias Populares Sandinista, Jefe de la Dirección Política del Ministerio del Interior, viceministro del Instituto Nicaragüense de la Costa Atlántica, Delgado del MINT en la Región I. Precisamente trabajando en el Norte del Caribe falleció durante un accidente aéreo el 13 de agosto de 1982. Tenía apenas 29 años cuando murió.

Mónica Baltodano Marcenaros. Jefa Guerrillera GPP antes y durante la Insurrección en la Zona Oriental y Norte  de Managua. Fue una de los tres jefes  del Estado Mayor Conjunto del FSLN en Managua con Raúl Venerio Granera y Osbaldo Lacayo Gabuardi.  Fue  asimismo,  una de los Jefes Guerrilleros durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Fue Comandante Guerrillera. Fue ministra de la Presidencia durante el régimen revolucionario sandinista, fue concejal por el FSLN en Managua, en el período 1990-1994, diputada departamental de Managua por el FSLN, es la dirigente principal de la Popolná y finalmente diputada por el MRS. Vive en Villa Fontana con su familia. Actualmente es adversa al Frente Sandinista de Liberación Nacional y en particular contra el Comandante Daniel Ortega Saavedra y Rosario Murillo Zambrana.

Raúl Venerio Granera fue uno de los tres miembros del Estado Mayor Conjunto del FSLN, o Regional de Managua, y responsable en la Capital por parte de la Tendencia Tercerista. Mónica Baltodano Marcenaros y Osbaldo Lacayo Gabuardi y Venerio Granera tuvieron a su cargo, en gran parte, la jefatura de combates en la Batalla de Managua contra los guardias somocistas genocidas, sus “orejas” y sus “escuadrones de la muerte”.

William Ramírez Solórzano, Joaquín Cuadra Lacayo y Raúl Venerio Granera jefearon  la Columna la Columna de Vanguardia del célebre Repliegue Táctico de Managua a Masaya, aquellos días 27, 28 y 29 de junio de 1979. En esta Columna de Vanguardia iba el grueso del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, quizás casi cinco mil.

Puestos en Masaya Ramírez, Cuadra y Venerio, en conjunto con Hilario Sánchez Vásquez, jefearon la Batalla por la defensa de  la Ciudad de Masaya, la cual estaba siendo atacada por la Guardia Nacional genocida desde los cerros del Coyotepe y La Barranca, la Fábrica INCA y la Hielera del Barrio Santa Rosa.

Venerio Granera fue Comandante Guerrillero, uno de los fundadores del Ejército Popular Sandinista y Jefe de la Fuerza Aérea Sandinista. Desempeñó varios cargos en el régimen revolucionario sandinista de la década del 80 en el siglo 20.

Sergio “Marcio 13” Gómez Vargas fue Jefe Guerrillero de la Tendencia Proletaria del FSLN en Managua. Ya fallecido. Durante la Insurrección Sandinista fue el jefe del Frente de Guerra que combatió a la Guardia Nacional somocista genocida, la Oficina de Seguridad (OSN), “orejas” y “jueces de mesta” entre la entrada al entonces Asentamiento Humano La Fuente (hoy Ariel Darce Rivera), la Colonia Nicarao, Colonia Don Bosco, Asentamiento Santa Julia, Colonia Colombia y Colonia Luis Somoza, hoy llamada Colonia Diez de Junio.

Su segundo al mando en este Frente de Guerra del FSLN clandestino era Humberto del Palacio González.

Después del Triunfo de la Revolución se convirtió en uno de los fundadores de la Policía Sandinista. Llegó a ser Comisionado de la Policía Nacional antes de morir por enfermedad natural.

Rolando “Carlos”, “Cara Manchada” Orozco Mendoza, Jefe Guerrillero de los más audaces. Fue uno de los jefes de la Columna Óscar Pérez Cassar. Fue el jefe del Frente de Guerra del FSLN en la Pista de la Resistencia Sandinista, entre los puentes Larreynaga y El Edén. Además se movía con su tropa guerrillera en contra de la Guardia Nacional para el lado del Puente Paraisito y hacia el rumbo de los “Semáforos de la Robelo”, en el cruce de la Pista de la Resistencia Sandinista y la Carretera Norte.

“Cara Manchada”  Orozco Mendoza fue uno de los jefes de una de las tres columnas del Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Puesto en Masaya, fue uno de los jefes de pelotones del Batallón Móvil para la liberación de Jinotepe, donde cayó combatiendo el 5 de julio de 1979. Al caer Orozco Mendoza, se le puso su nombre al Batallón Móvil, el cual pasó a llamarse “Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza”.

Yo personalmente conocí a Rolando Orozco Mendoza cuando era uno de los sindicalistas más activos en un “Supermercado más por menos” que funcionaba donde después funcionó otro supermercado de La Colonia.

Sobre su “cara manchada”, según se me contó en plena Insurrección Sandinista en Managua, se debió a que se “recalentó” el motor de una camioneta que andaban para moverse en Managua. Al abrir Rolando el tapón del radiador de la camioneta, el agua hirviendo saltó hacia arriba y le cayó en la cara, quedando manchado, especialmente porque no recibió ningún tratamiento médico en ese momento.

Javier “99” López Lowery. Jefe Guerrillero de la Tendencia Guerra Popular Prolongada. Fue el responsable del Frente de Guerra de Bello Horizonte y lado Sur del Barrio Santa Rosa con los también jefes Danilo Norori, Isabel “Venancia” Castillo y Mayra González.

Como Jefe Guerrillero en esta zona de Bello Horizonte, lado Sur del Barrio  Santa Rosa, también era el responsable de combatir con su tropa guerrillera en defensa de los Hospitales  clandestinos México y Silvia Ferrufino Sobalbarro, ambos ubicados en la Tercera y Cuarta Etapa de Bello Horizonte. Tenía también como responsabilidad cuidar de los heridos en ambos hospitales, de asegurar que la tención médica fuese diligente aún en medio de los bombardeos aéreos. Siempre  andaba consiguiendo medicinas.

Una de sus obligaciones militares en este Frente de Guerra del FSLN clandestino era rechazar cualquier intento de la guardia somocista genocida de meterse por cualquier lado en Bello Horizonte, y a la vez garantizar que las tropas de la Zona Orienta y Norte insurreccionada pudieran descansar sin interrupciones dentro de Bello Horizonte, cuando los mandos superiores así lo disponían.

Al salir el Repliegue Táctico de Managua a Masaya iba también cuidando heridos. Como Jefe Guerrillero, en el Repliegue iba a cargo de alrededor de dos mil de los casi siete mil replegados que íbamos de Managua a Masaya.

Ya puesto en Masaya, fue ubicado por el mando del Estado Mayor General del Frente Interno como uno de los diez jefes de pelotones del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza, para liberar Jinotepe y Granada.

Fue Comandante Guerrillero, uno de los fundadores y jefes de la Policía Sandinista. Llegó a ser Comisionado de la Policía Nacional. Actualmente está en retiro y labora en actividades religiosas evangélicas.

Marcos “Wil” Largaespada Prado fue uno de los jefes del Frente de Guerra del FSLN clandestino  entre el Puente Larreynaga, el Barrio Larreynaga, el lado Oeste del Barrio Blandón (hoy Barrio Costa Rica) hasta el “semáforo de la Robelo”, en el cruce de la Pista de la Resistencia Sandinista y la Carretera Norte, durante la Insurrección Sandinista, en junio de 1979.

Fue uno de los jefes de los diez pelotones del Batallón Móvil Rolando  Orozco Mendoza, para la liberación de Jinotepe, San Marcos, Pueblos Blancos y Granada.

“Wil” Largaespada Prado fue parte del Comité Regional clandestino del Frente Sandinista en Matagalpa, y participa en la Insurrección de los Niños en la Ciudad de Matagalpa. Dirigió a un grupo en la Insurrección de Estelí. Su mando superior de Guerra Popular Prolongada lo traslada a Managua, donde forma parte de la estructura militar dirigida por Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz.  Iba en  la jefatura  de una de las tres Columnas del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde el mando lo selecciona para formar parte de la jefatura del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza.

Fue uno de los fundadores del Ejército Popular Sandinista, del cual se retira con el grado de Mayor y se traslada nuevamente a Matagalpa, donde ha sido concejal del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Sergio Rafael “Leonel” Martínez Vega en plena Insurrección de junio de 1979 fue uno de los jefes de la famosa Columna Óscar Pérez Cassar, conocida también como “Liebre” y “Caza Perros”, porque esta agrupación militar revolucionaria estuvo integrada por los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares más contundentes y hábiles en demoledores combates relámpagos, en emboscadas también fulminantes en contra de la guardias somocistas genocidas, “orejas” de la OSN y miembros de los “escuadrones de la muerte”.

Al llegar en el Repliegue a Masaya, Martínez Vega fue designado por el mando del Estado Mayor General del Frente Interno, comandado por el Comandante Carlos Núñez Téllez, para que formara parte de la jefatura de los diez pelotones del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza.

Al Triunfo de la Revolución Sandinista fue uno de los fundadores del Ejército Popular Sandinista, dentro del cual desempeñó numerosos cargos de dirección de operaciones militares, y finalmente se retira voluntariamente con el grado de capitán.

Estudio Administración de Empresas en la Universidad Centroamericana. Ha hecho postgrados y maestrías, y actualmente se desempeña como empresario de bienes raíces, comercio y ganadería lechera.

Eduardo “Ismael” Cuadra Ferrey fue uno de los Jefes Guerrilleros GPP que antes de la Insurrección operaron en los Barrios Suroccidentales y Noroccidentales de Managua, bajo la responsabilidad del Comandante Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz.

Fue uno de los miembros del Estado Mayor Conjunto del FSLN clandestino en la Zona Suroccidental de Managua, jefeado por Gabriel “Payo” Cardenal Cabrera. Al ser derrotada la Insurrección en este sector Suroccidental capitalino, el 15 de junio en la tarde, cuando se produce el Repliegue a las Haciendas San Pancho, San Blass y El Vapor, en las montañas de El Crucero, Cuadra Ferrey logra evadir a la Guardia Nacional y se incorpora a la Insurrección en los Barrios Orientales y del Norte de Managua, de donde parte en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Puesto en Masaya, Cuadra Ferrey fue designado por los mandos superiores para integrar la Jefatura del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza para la liberación de Carazo y Granada.

Después del Triunfo de la Revolución se convierte en uno de los fundadores de la Policía Sandinista, dentro de la cual ocupó el cargo de Subdirector General. Se retiró en 2001 con el rango de Comisionado General. Se licenció en Ciencias Jurídicas y Sociales. Tiene también una Maestría en Derecho Penal y Procesal. Es consultor independiente.

Jorge Ismael “Norman” Roustan Reyes fue uno de los jefes del Frente de Guerra al mando de Rolando “Carlos”, “Cara Manchada” Orozco Mendoza entre el Puente el Edén y Puente Paraisito, en la Pista de la Resistencia Sandinista, y en los vecindarios El Edén, Ducualí, María Auxiliadora y San Cristóbal, donde puso a funcionar sus singulares habilidades de francotirador y reparador de armas y municiones.

Al llegar el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, Roustan Reyes fue uno de los escogidos por el mando superiores insurreccional para ser parte de la jefatura de los diez pelotones del Batallón Móvil en la liberación de Carazo y Granada.

Fue uno los fundadores del Ejército Popular Sandinista, dentro del cual uno de los primeros cargos desempeñados por él  fue el de Jefe del Estado Mayor en la Región Norte.  Formó parte de la Tropas Especiales Pablo Úbeda del Ministerio del Interior.  Se retira en el 2003 con el rango de Capitán. Actualmente es propietario de una Empresa de Vigilancia.

Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca, originario de Chontales. Perteneció a las filas de la Guardia Nacional somocista genocida y era uno de sus mejores francotiradores. “Cayó en desgracia” dentro de la GN al andar en compañía de David Tejada Peralta, quien fue brutalmente asesinado porque el oficialismo somocista genocida tenía sospechas de que militaba en el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

“Chico Garand” Guzmán Fonseca fue enjuiciado y encarcelado por la Guardia Nacional. Se fuga al ocurrir el Terremoto de 1972. Comienza a conspirar contra el somocismo en alianza con un grupo del Partido Socialista Nicaragüense, que estaba de acuerdo con la lucha armada. “Chico Garand” Guzmán, con el periodista Álvaro Montoya Lara,  fue uno de los fundadores de la Organización Militar del Pueblo (OMP), la cual participa con casi 100 Combatientes Populares en la Insurrección Sandinista en Managua, jefeados por “Chico Garand”.

Este grupo de Combatientes Populares, jefeados por “Chico Garand” Guzmán Fonseca, durante la Insurrección Sandinista operaron en Bello Horizonte, Barrio Blandón (Costa Rica), en las Colonias Salvadorita (Cristhian Pérez Leiva), Maestro Gabriel y Santa Bárbara. Formaron una Columna poderosa de combates y emboscadas en estrecha cooperación con la Columna Óscar Pérez Cassar, conocida también como “Liebre” y “Caza Perros”; y también estrechó cooperación militar revolucionaria con el Frente de Guerra que jefeaba  Javier “99” López Lowery en Bello Horizonte y el Sur del Barrio Santa Rosa..

“Chico Garand” Guzmán Fonseca y su grupo de la OMP participan en la destrucción de la Doceava Sección de Policía GN (“Sierra 12”) en Bello Horizonte y de la Treceava Sección de Policía GN (“Sierra 13), donde había una cueva de asesinos GN, jefeada por Alberto “Macho Negro” Gutiérrez.

“Chico Garand” y Frank “Machillo” González Morales fueron dos de los principales responsables del transporte de los heridos más graves durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Resultó herido gravemente frente al Cerro Coyotepe el 28 de junio de 1979, en la tarde, al intentar cruzar por la gasolinera para enrumbar por el “Camino de las Diligencias” hacia el centro de Masaya, en busca de salvar a los heridos. Fue atacada desde el Cerro Coyotepe la camioneta en que llevaba  a parte de los heridos. Varios de esos heridos murieron.

Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, fue uno de los fundadores de la Policía Sandinista, donde desempeñó varios cargos, incluyendo el de la jefatura de protección de embajadas y de secretario político del FSLN en este sector diplomático del gobierno revolucionario sandinista.

“Chico Garand” Guzmán participó en operativos especiales del Ministerio del Interior y del Ejército Popular Sandinista para exterminar campamentos de la contrarrevolución en el Norte de Nicaragua. Se retiró del MINT porque no lo trataron bien. Se integró a la lucha política en los años 90, e incluso fue parte de la jefatura de los llamados “Recompas” y después de los “Revueltos”, todo esto en la década del 90 de finales del siglo.

Quedó sin empleo, abandonado, inclusive por su familia;  ha estado muy enfermo y sobrevive actualmente por ayudas caritativas de sus antiguos compañeros insurreccionales de 1979.

César “Andrés” Largaespada Palavicini era uno de los jefes militares de la Tendencia Proletaria en Managua. Jefeó columnas móviles de combates y  emboscadas contra guardias somocistas en vecindarios como Paraisito, Riguero, Asentamiento “ Rebusca”, Barrio México, y como jefe auxiliar en el Frente de Guerra entre el Puente Paraisito y el Puente San Cristóbal, específicamente hacia el lado de las entradas al Reparto Dorado por el Oeste, para proteger al Estado Mayor General del Frente Interno y al Estado Mayor Conjunto del FSLN en Managua. Largaespada Palavicini fue uno de los integrantes y jefes de pelotones de la famosa Columna Óscar Pérez Cassar, llamada también “Liebre” y “Caza Perros”.

Iba en las columnas y jefaturas del Repliegue Táctico a Masaya, donde pasó a formar parte de los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares replegados y designados por el mando superior del Frente Interno para combatir a los guardias somocistas genocidas, atrincherados en los Cerros del Coyotepe y La Barranca, en la Fábrica de Clavos (INCA) y la llamada Hielera, puntos estos todos ubicados en el lado Norte de la Ciudad de Masaya.

Al Triunfo de la Revolución Sandinista, Largaespada Palavicini se incorporó al Ejército Popular Sandinista, en cuya estructura alcanzó el rango de general. Actualmente es catedrático de la UPONIC o Pablo Freire.

Humberto “Cucharita” del Palacio González al momento de la Insurrección Sandinista en Managua era uno de los jefes militares de la Tendencia Proletaria en Managua. Fue el segundo al mando en el Frente de Guerra encabezado Sergio “Marcio 13” Gómez Vargas en las colonias Catorce de Septiembre, Nicarao, Don Bosco, Colombia, Luis Somoza (Diez de Julio), Reparto Santa Julia.

Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, del Palacio González fue gerente del Mercado Periférico, o Jonathan González, y concejal suplente del FSLN en Managua en el período del 2001 al 2005. Actualmente sobrevive haciendo trabajos variados, para lo cual utiliza una motocicleta.

Claudio “106” Picasso Ardito  fue el jefe de la Columna Cristhian Pérez Leiva, a la cual estaban integrados, por ejemplo, Marcos Antonio “Chico Runga” Solano Sánchez y Martín “Paco” Castellón Ayón. Esta columna de Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares selectos, probados como fieros, eficientes y astutos en los combates contra la Guardia Nacional somocista genocida, tenía como misión fundamental cuidar todas las entradas al Reparto Dorado, donde comenzó a funcionar, en plena Insurrección Sandinista, el Estado Mayor General del Frente Interno, encabezado por Carlos Núñez Téllez, William Ramírez Solórzano y Joaquín Cuadra Lacayo..

Hubo un momento en que los guardias sanguinarios lograron meterse al Reparto  Dorado. Hubo combates muy violentos, inclusive casi cuerpo a cuerpo, casa a casa, patio a patio, y finalmente esta Columna Cristhian Pérez Leiva con el auxilio de la Columna Óscar Pérez Cassar, y otras, lograron expulsar a los guardias de esta zona estratégica del lado Suroriente de Managua.

Picasso Ardito era abogado joven. Después del Triunfo de la Revolución cumplió numerosas tareas dentro del Estado Revolucionario Sandinista. Muchos años después se convirtió en Gerente Legal del Banco de la Producción (BANPRO). Enfermó mucho en los últimos años, al extremo de que andaba apoyado en un bastón. Falleció en septiembre del 2014.

William Antonio “Memo”, “Salvadoreño” Pascassio. Fue un Jefe Guerrillero famoso por sus habilidades combativas, por su audacia y eficacia disparando contra los guardias somocistas genocidas en la  zona de los puentes El Edén y Larreynaga, según relato de Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando, quien, precisamente, se movió en este trecho de la Pista de la Resistencia Sandinista bajo las órdenes de Mónica Baltodano Marcenaros y Rolando “Carlos”, “Cara Manchada” Orozco Mendoza.

“Memo”, “Salvadoreño” Pascassio iba en el Repliegue de Managua a Masaya como jefe de una escuadra en la Columna de Vanguardia, que comandaba el Comandante William Ramírez Solórzano.

Puesto en Masaya, “Memo”, “Salvadoreño” Pascassio fue escogido o seleccionado como uno de los mejores Jefes Guerrilleros Combatientes para jefear el Pelotón Óscar Turcios Chavarría  del Batallón Móvil, cuya misión esencial era liberar Jinotepe, Pueblos Blancos y Granada.

Este Pelotón Óscar Turcios Chavarría tuvo como misión militar ataques y toma del Cementerio, donde estaba un contingente numeroso de guardias somocistas genocidas,  y del Comando GN central en que se suponía  atrincherado el coronel Rafael Lola, quien al final huyó dejando el Comando totalmente solitario.

Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, “Memo”,  “Salvadoreño” Pascassio se fue casi inmediatamente para El Salvador, donde se libraba la Batalla militar revolucionaria del  Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN. En El Salvador también anduvo combatiendo al lado de Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares.

Justo “Andrés” Rufino Garay Mejía al momento de la Insurrección en Managua era uno de los jefes del pelotón, en cooperación con Claudio “106” Picasso Ardito, que cuidaba la seguridad del Estado Mayor General del Frente Interno por el lado Oeste del Reparto Dorado, por donde están los tanques del agua potable, pues en esa zona fue una de las sedes clandestinas del Estado Mayor del Frente Interno.

Garay Mejía era abogado y economista muy joven, nacido en el Barrio San Sebastián, en la Managua de antes del Terremoto de 1972. Justo Rufino también coordinaba a todo el personal que rodeaba al Estado Mayor del Frente Interno, cuyos integrantes habían tomado en cuenta las eficientes cualidades militares, técnicas, administrativas y académicas de Justo Rufino Garay Mejía, quien además era un virtuoso dirigente revolucionario clandestino en organización de cuadros militares y propagandistas en medio de las condiciones de represión letal de la dictadura somocista genocida.

Antes de estallar la Insurrección en Managua su casa de habitación, en el Reparto San Martín, fue casa de seguridad de numerosos dirigentes revolucionarios sandinistas como Bayardo Arce Castaño y William Ramírez Solórzano. Además, su casa funcionaba como un hospital clandestino en Managua.

En el teatro de operaciones insurreccionales, Garay Mejía fue integrante y jefe de columnas móviles, en coordinación con otro Combatiente Popular célebre en el Barrio Ducualí: Marcos Antonio “Chico Runga” Solano Sánchez, quien cayó combatiendo heroicamente en la Insurrección Sandinista en los barrios orientales de Managua.

Yo personalmente recuerdo que una de las fotos que tomé en el Repliegue Original a Masaya, en una encajonada montosa al Este del cruce de Veracruz, la hice porque vi sentado en el camino lodoso a Justo Rufino Garay Mejía acomodánse en la cintura un saquito de manta, amarillento, lleno de bombas de contacto y colocándose el fusil entre sus brazos y el cuello.

Todos los integrantes de la Columna de Vanguardia del Repliegue Táctico de Managua a Masaya estábamos sentados, o tirados boca abajo, de un lado o con la mirada hacia el cielo, porque William Ramírez Solórzano había ordenado ponernos en esa condición, debido a que  el avión amarillo (“Dundo Ulalio”) de las ametralladoras calibre 50 y los aviones push and pull ya nos sobrevolaban a eso de las nueve de la mañana.

A  lado de Garay Mejía estaban, sentados también en el lodo, Isabel “Venancia” Castillo y Juan “Tonatiú” Rivera.

Al llegar a Masaya y formarse el Batallón Móvil, para ir con fortaleza militar incuestionable a la liberación de Jinotepe, San Marcos, Pueblos Blancos y Granada, Justo Rufino una vez más pidió que lo integraran a este tipo de tareas militares peligrosas, heroicas y patrióticas,  esta vez al pelotón que iba comandando Walter “Chombo” Ferrety Fonseca.

Este valiosísimo Combatiente Popular y jefe de pelotones, cayó en combate en la liberación de Jinotepe, el cuatro de julio de 1979, cuando se había emprendido un feroz encontronazo a tiros en contra de los guardias somocistas genocidas que estaban atrincherados dentro de la Iglesia Santiago.

Martín “Paco” Castellón Ayón fue famoso Combatiente Popular revolucionario en el sector Oriental de Managua. Era leonés, trasladado a Managua antes del Terremoto de 1972 y finalmente radicado en Masaya, donde concluye sus estudios secundarios.

En acciones combativas durante la Insurrección Sandinista en Managua era uno de los compañeros de Marcos Antonio “Chico Runga” Solano Sánchez, del Barrio Ducualí. Ambos formaron una dupleta extraordinaria en acciones combativas.

Era ingeniero agropecuario.  En Managua era jefe de personal en una empresa de la Construcción, lo cual le permitía contacto directo con estos trabajadores explotados por la dictadura somocista genocida. Muy pronto estuvo convertido en militante clandestino del Frente Sandinista y organizando a obreros en empresas constructoras, en fábricas, en vecindarios como Riguero, San Cristóbal, María Auxiliadora, Ducualí, por ejemplo.

Al estallar la Insurrección Sandinista en Managua, forma parte de la Columna Cristhian Pérez Leiva, jefeada  por el abogado Claudio Picasso Ardito, e integrada, entre otros, por célebres Combatientes Populares como Marcos Antonio “Chico Runga” Solano Sánchez.

Cuando vamos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, “Paco” Castellón Ayón va siempre como inseparable elemento de la Columna Cristhian Pérez Leiva.

Como tal es incorporado en Masaya al Batallón Móvil, cuya misión fue liberar a pueblos y ciudades como Jinotepe, San Marcos, Pueblos Blancos y finalmente la Ciudad de Granada.

El cuatro de julio de 1979, a las cinco de la mañana, cuando el Batallón Móvil avanza como un torbellino militar en contra de posiciones militares de la Guardia Nacional somocista genocida en Jinotepe, particularmente por el Cementerio, “Paco” Castellón Ayón como siempre va en la primera fila del combate. Va disparando su carabina, cuando en una vuelta lo “pegan” y cae herido gravemente. Sobrevivió seis días. Falleció el 11 de julio de 1979, ocho días antes del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista.

Walter Mendoza Martínez, Jefe Guerrillero de la Tendencia Guerra Popular Prolongada (GPP), periodista de 21 años, fue un cuadro político, militar y propagandista extraordinario del Frente Sandinista de Liberación Nacional, todavía clandestino en 1979.

Sus actividades organizativas rojinegras clandestinas, políticas, de propagandista, de agitador de masas en vecindarios, colegios y entre obreros de la construcción, las comenzó muy jovencito en la Ciudad de Matagalpa, donde se convierte en uno de los dirigentes de la Federación Estudiantil de Secundaria, en organizador de Juventud Cristina, y por orientación del FSLN trabaja en actividades políticas y organizativas clandestinas en vecindarios como “Chispa”, “Gracias a Dios” y “Chorizo”.

Walter Mendoza Martínez funda y escribe un periódico de una hoja, llamado por él “Los de Arriba”, mediante el cual denuncia la represión somocista en Matagalpa y la situación de miseria de los trabajadores y de los que no tienen empleo.

Mendoza se traslada a Managua y comienza a estudiar periodismo en la Universidad Nacional (UNAN), donde se integra al Frente Estudiantil Revolucionario (FER). En Managua es coordinado por Carlos Arroyo. Trabaja en Managua conjuntamente con Jefes Guerrilleros como William Ramírez Solórzano y Ramón Cabrales Aráuz, específicamente en vecindarios como San Judas, Santa Ana, Monseñor Lezcano, en el OPEN TRES (hoy Ciudad Sandino) y en planteles de la construcción.

En este ámbito funda y produce otro pequeño periódico, “Pueblo Trabajador”, redactado por él , en media hoja de block, y el mismo Mendoza Martínez  lo distribuye entre trabajadores de la construcción, estudiantes universitarios y pobladores barriales. Denunciaba la represión de la guardia somocistas genocida y sobre los avances organizativos de la lucha contra la dictadura.

Mendoza Martínez, coordinado con William Ramírez Solórzano hace funcionar una escuela política y militar en San Francisco del Carnicero (San Francisco Libre), donde también participa Urania Zelaya. Funda escuelas de entrenamiento militar en vecindarios como Ducualí y Bello Horizonte, por ejemplo; y al mismo tiempo organiza los llamados “Comités de Acción Juvenil”, “Comités de Acción de los Trabajadores”, “Movimiento Sindical Pueblo Trabajador” y Comités de Acción Popular” (CAP), todos famosos en la Insurrección Sandinista en Managua.

Walter funda y elabora también “El Comité”, un periódico de una hoja de los “Comités de Acción Popular”. Organiza movilizaciones propagandísticas y armadas en vecindarios de Managua. En abril de 1979 jefea una escuadra que recupera equipos quirúrgicos en el Hospital Bautista, de Managua, y los traslada a los alrededores de la Laguna de Xiloá, porque con ellos se iban a organizar tres hospitales clandestinos.

Trabajando al lado de dirigentes revolucionarios como William Ramírez Solórzano y Ramón Cabrales Aráuz, emprende asimismo un trabajo de agitación de masas durante la Insurrección de septiembre de 1978, en Managua.

Unos días antes y en plena Insurrección Sandinista en Managua, Mendoza Martínez organiza las casas de seguridad en que están alojados en el Reparto Dorado los miembros del Estado Mayor General del Frente Interno, Comandantes Carlos Núñez Téllez, William Ramírez Solórzano y Joaquín Cuadra Lacayo, más el personal de apoyo, y también se coordina con otros Jefes Guerrilleros, como Claudio “106” Picasso Ardito y Justo Rufino Garay Mejía, para la defensa de todas las entradas a este vecindario pequeño burgués de Managua.

Con su escuadra de Combatientes Populares, Mendoza Martínez participa en numerosos combates, en conjunto con otras columnas móviles, y a la vez organiza la obtención de medicinas, comida y también organiza la Defensa Civil.

Mientras anda en todo este quehacer revolucionario guerrillero sandinista, Walter Mendoza Martínez también inventa otro periódico de una hoja al que bautiza como “Barricada”, mediante el cual denuncia las represiones del somocismo y los avances de contienda o Batalla revolucionaria sandinista de Managua para derrocar a la dictadura somocista.

Al producirse el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, el mando superior del Estado Mayor del Frente Interno lo deja como uno de los Jefes Guerrilleros responsables de la resistencia militar activa en contra del accionar represivo y mortal de la Guardia Nacional, debido a que es uno de los cuadros militares y políticos  más eficientes y leales al Frente Sandinista clandestino.

El siete de julio (1979), Walter Mendoza Martínez  recibe la orden de su mando de trasladarse a Masaya, donde es capturado por la Guardia Nacional somocista genocida frente al Cerro La Barranca. Iba en compañía de Frank Toruño Torres e Ismael Castillo. A los tres los torturan salvajemente y los trasladan al Cerro Coyotepe, donde los asesinan.

Glauco Robelo Cheoning. Fue uno de los Jefes Guerrilleros más destacados en Managua y Masaya. Al llegar a Masaya, fue ubicado en el Batallón Móvil para ir a terminar de liberar Diriamba, a la liberación de Jinotepe, San Marcos, Masatepe, Diriá y Diriomo, Pueblo Blancos y la Ciudad de Granada.

Robelo Cheoning, al regresar nosotros triunfantes de Masaya,  se convierte en uno de los fundadores del Ejército Popular Sandinista, dentro del cual pasa a conformar los mandos superiores.

Participa Robelo en operaciones, aseguramiento combativo, en la Dirección de la Inteligencia y Contrainteligencia Militar mientras se desarrollaba la agresión militar y económica del gobierno criminal de Estados Unidos y su contrarrevolución armada y dirigida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA)en contra de Nicaragua.

Robelo Cheoning se hizo una celebridad dentro del Ejército Popular Sandinista, primero; y el Ejército Nacional, después,  por su espionaje constante y diligente contra infiltrados y agentes de la CIA dentro del propio gobierno revolucionario sandinista, como fue, por ejemplo, el caso de Róger Miranda Bengoechea, a quien inclusive filmó cuando estaba reunido con agentes de la CIA en San Juan del Sur.

A pesar de sus advertencias sobre alguna gente como Róger Miranda Bengoechea, Robelo se vio frustrado en muchas ocasiones, pues sus jefes en el Ejército no creían las historias que andaba investigando y documentando.

Robelo Cheoning alcanzó los rangos más altos en el Ejército Nacional y finalmente fue mandado a retiro cuando era Jefe del Ejército el general Joaquín Cuadra Lacayo. Actualmente tiene comunicaciones o relaciones con la Asociación de Combatientes y Colaboradores Históricos Carlos Fonseca Amador, presidida por Frank “Machillo” González Morales y Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón.

Santos Sobalbarro Blandón, Combatiente Popular capitalino, también cae durante un combate feroz, muy violento, contra los guardias somocistas genocidas ubicados en el Cerro La Barranca, elevación geológica situada entre los paredones o barrancos de la Laguna de Masaya y la Calle de las Diligencias, la cual comienza frente a la entrada del casco urbano de Nindirí, hacia el Sur, y termina directamente en la entrada al Barrio Monimbó, frente al famoso Colegio Don Bosco o Salesiano de Masaya.

Según relata Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón, Combatiente Popular de los replegados de Managua, el mando superior del Frente Interno y del Estado Mayor Conjunto de Managua, había ordenado una vez más otra ofensiva militar muy violenta para desalojar al contingente de guardias que estaba atrincherado en el Cerro La Barranca, en cuyo lado Este transitaba entonces el Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua.

Los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares, precisamente, se tienden en posiciones de combate hacia los lados de los rieles del Ferrocarril  del Pacífico de Nicaragua,  en la Calle del Cementerio y en el lado Noreste de la Ciudad de Masaya, y se produce un prolongadísimo combate, de casi todo el día 11 de julio de 1979, y en la primera fila de fuego está Santos Sobalbarro Blandón, quien en ese momento tenía 29 años y era uno de los mejores Combatientes Populares de Managua.

Los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares estaban haciendo retroceder a los guardias hacia los paredones de la Laguna de Masaya, y se veían en peligro de ser derrotados ese día 11 de julio.

Entonces, el mando somocista genocida desató un bombardeo aéreo cada vez más nutrido desde el Cerro Coyotepe y con aviones push and pull y helicópteros, por medio de los cuales lanzaron una lluvia de bombas sobre los combatientes y sobre toda la Ciudad de Masaya.

Uno de los charneles de esas bombas pegó en un sitio vital del cuerpo a Santos Sobalbarro Blandón. Varios de sus compañeros Combatientes Populares lo cargaron en un carretón de manos y en carrera se fueron con él al Hospital San Juan, donde Sobalbarro Blandón falleció, lamentablemente.

Danilo Aguirre Aragón era un jovencito, hijo del famoso periodista Danilo Aguirre Solís. Era Combatiente Popular, residente en la Colonia Centroamérica, en Managua. Era uno de los cuadros militares eficientes  de Combatientes Populares del Frente de Guerra que jefeaba Sergio “Marcio 13” Gómez Vargas entre el Asentamiento La Fuente, parte del Reparto Schick Gutiérrez, Colonia Nicarao, Reparto Santa Julia, Colonias Don Bosco, Colombia y Luis Somoza (Diez de Junio), teatro de guerra revolucionaria este donde anduvo combatiendo exitosamente Danilo Aguirre Aragón.

Danilo sobrevivió al diluvio de balazos y bombazos en los combates contra la guardia somocista genocida en Managua. Según los datos históricos recabados,  Aguirre Aragón fue seleccionado de entre los mejores Combatientes Populares de Managua para ejercer la defensa de la Ciudad de Masaya e intentar desalojar a los soldados y “orejas” de la Guardia Nacional atrincherados en los Cerros de La Barranca y Coyotepe, en la Fábrica de Clavos INCA y la Hielera, puntos geográficos estos, todos, ubicados en el lado Norte de la Ciudad de Masaya.

Precisamente, Danilo Aguirre Aragón cae después de un combate frente al Cerro La Barranca, el ocho de julio de  1979.

Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares habían destruido una tanqueta que el contingente de guardias somocistas genocidas tenía en el frente del Cerro La Barranca, en la orilla de los rieles del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua.

Supuestamente, Aguirre Aragón, cuando ya había terminado el combate, se asoma para ver la tanqueta destruida, y en ese instante lo pega un francotirador de la Guardia Nacional sanguinaria y genocida.

Moisés Hassan Morales. Era catedrático universitario en la UNAN-Managua. Es físico matemático. Era del equipo de propaganda armada durante la Insurrección en los Barrios Orientales de Managua y del Movimiento Pueblo Unido (MPU). Se fue en el Repliegue a Masaya y es uno de los personajes conocidos que aparecen  encabezando el Repliegue a Masaya, en las fotos tomadas por Pablo E. Barreto Pérez, en las cercanías de “Piedra Quemada”.

Fue miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, ministro de la Junta de Reconstrucción de Managua y, finalmente, ahora fuera y en contra del FSLN

Federico “Chato” López Argüello.  Jugó un rol organizativo político-militar muy importante en la Insurrección, u Ofensiva Final,  en las Colonias Américas Uno, Tres y Cuatro, en coordinación con Róger “Aniceto”, “Camastrón” Cabezas Gómez, Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca, quienes eran los jefes de la Organización Militar del Pueblo (OMP), aliada con el Frente Sandinista de Liberación Nacional para el derrocamiento de la dictadura somocista genocida.

López Argüello asimismo desempeñó labores de colocar explosivos para destruir sitios por donde se desplazaban medios de transporte de la Guardia Nacional somocista genocida, en Managua.  Jugó también un papel importante en el Repliegue a Masaya en la Columna Central que jefeaba el Comandante Carlos Núñez Téllez.  Sobrevivió al bombardeo aéreo somocista en el lado Norte de “Piedra Quemada” y dentro del Complejo Volcánico del Volcán Masaya, rumbo que tomó esta Columna al ocurrir el bombardeo aéreo en “Piedra Quemada”.

Fue Delegado de la Presidencia y del Frente Sandinista en la Cuarta Región. Fue también quien se encargó, en 1981,  de editar e imprimir en México el libro original “Repliegue Táctico a Masaya”, escrito por Pablo E. Barreto Pérez. López Argüello es quien escribió la presentación del libro “Repliegue Táctico a Masaya”. Está dedicado hoy a negocios comerciales en el Mercado de Mayoreo y en actividades de producción cafetalera.

Roger “Aniceto”, “Camastrón” Cabezas Gómez fue del grupo numeroso del Partido Socialista Nicaragüense (PSN) que se aliaron con el Frente Sandinista en la lucha armada contra el somocismo genocida.

“Camastrón” Cabezas Gómez trabajó en la lucha armada en Managua muy de cerca con el Comandante Ramón Cabrales Aráuz. “Aniceto”, Federico López Argüello, Carlos Emilio “Aguja” Cuadra Rodríguez y Douglas “Domingo” López Niño, eran todos especialistas en explosivos, capacitados en Cuba. Además de asumir posiciones de Combatientes Populares en Managua, con los mandos de Sergio “Marcio 13” Gómez Vargas, Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca y el Comandante Carlos Núñez Téllez, estos cuatro Combatientes mencionados arriba eran quienes desarmaban las bombas que no explotaban cuando la Guardia Nacional somocista genocida las lanzaba contra la población capitalina, y al mismo tiempo las convertían en explosivos para colocarlos bajos puentes o en calles por donde circulaban contingentes de guardias.

Douglas “Domingo” López  Niño, caído en la Colonia Nicarao, era al mismo tiempo uno de los pocos especialistas en disparar con bazukas durante la Insurrección en Managua.

“Camastrón” Cabezas Gómez fue, inclusive, uno de los “guías graduados” que durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya llevaba la Columna de Retaguardia, jefeada por Ramón Cabrales Aráuz, Mónica Baltodano Marcenaros y Rolando “Carlos”, Cara Manchada” Orozco Mendoza.

Puesto en Masaya, el Comandante Carlos Núñez Téllez puso a “Camastrón” Cabezas Gómez como uno de los jefes encargados de la disciplina dentro del Colegio Don Bosco, en Masaya, frente a la entrada al Barrio Monimbó.

Al Triunfo de la Revolución Sandinista, Cabezas se convirtió en uno de los jefes de la Policía Sandinista en Managua. Está retirado hace muchos años, y reside en el mismo sector de la Escuela de Policía Walter Mendoza Martínez.

Julio López Campos, era del equipo de propaganda durante la Insurrección Sandinista en Managua, fue del Departamento de Agitación, Propaganda y Educación Política del FSLN. Se salió del FSLN. Actualmente tiene un programa radial de comentarios en Radio La Primerísima.

Doctora Lea Guido López. Al momento de la Insurrección Sandinista,  era una de las mujeres más conocidas en Managua por su lucha contra la dictadura somocista. Era una de los integrantes del equipo de propaganda armada del Estado Mayor del Frente Interno y del Estado Mayor General de Managua, ambos ubicados al comienzo de la Insurrección en el Reparto Dorado. Parte de de este Estado Mayor del Frente Interno estaba en la casa de Lea Guido López, precisamente, en el Reparto Dorado.

Inclusive en su casa funcionaba una de las antenas repetidoras de Radio Sandino en la  clandestinidad.  Guido hacía equipo con Julio López Campos, Marcos Valle, Glenda Monterrey Vásquez, Moisés Hassan Morales, entre otros. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, saliendo ilesa del infernal bombardeo aéreo en “Piedra Quemada”, frente al Volcán Masaya, y en Nindirí. Fue ministra de Salud del gobierno revolucionario, y después funcionaria de la Organización Panamericana de la Salud. Actualmente vive en Cuba.

Rolando “Cara Manchada” Orozco Mendoza. Fue uno de los Jefes Guerrilleros más conocidos en la Insurrección de Managua, particularmente en la Zona de los Barrios María Auxiliadora, San Cristóbal, El Edén, Ducualí, Puente de Larreynaga y especialmente en el Puente El Edén. Era un Combatiente extraordinario, rápido, audaz,  preciso, maestro en el manejo de todo tipo de armas y en las artes del combate guerrillero.  Iba jefeando columnas durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Puesto en Masaya, por ser uno de los mejores jefes y combatientes, pasó a formar de la estructura del Batallón Móvil, que fue inmediatamente al reforzamiento de la liberación de Diriamba, en Carazo, y al asalto libertador guerrillero sandinista en Jinotepe, el cinco de julio de 1979, donde cayó en combate.

Con “Cara Manchada” Orozco Mendoza cayeron también en combate en Jinotepe, entre otros; Martín  Castellón Ayón y Justo Rufino Garay.

Después de la Liberación de Jinotepe, al Batallón Móvil, integrado con los mejores combatientes de Managua, Masaya y Carazo, fue rebautizado con el nombre de Batallón Móvil de Combate “Rolando Cara Manchada” Orozco Mendoza.

César Augusto “Moisés” Silva era uno de los mejores Jefes Guerrilleros durante la Insurrección Sandinista operando en los lados de las Américas Uno, Tres y Cuatro, en su propio vecindario Ducualí, en Rubenia, en Colonia Primero de Mayo, en el Reparto Jardines de Veracruz, en la Colonia Nicarao, en la Colonia Catorce de Septiembre, en Managua.

Era el jefe de una Columna móvil, la cual organizaba emboscada relámpagos y ataques militares, también relámpagos, en contra de convoyes de la Guardia Nacional somocista genocida en el teatro de operaciones de la Batalla militar revolucionaria para derrocar a la dictadura militar somociana.

Desempeñó multitud de tareas militares guerrilleras de forma audaz, eficiente y valiente en las Américas mencionadas, en el Reparto Schick, Colonias Nicarao y Catorce de Septiembre. Marchó en el Repliegue Táctico de Managua Masaya. Puesto en Masaya, a la par de otros Jefes Guerrilleros,  como Marcos Somarriba García, Frank “Machillo” González Morales y Humberto del Palacio González, fue designado César Augusto Silva para fortalecer la defensa de la Ciudad de Masaya y al mismo tiempo atacar las posiciones de atrincheramiento de la guardia somocista sanguinaria en los cerros del Coyotepe y La Barranca, en la Fábrica de Clavos INCA y en la Hielera del Barrio Santa Rosa, en Masaya.

“Moisés” Silva cayó en el lado Sureste del Cerro Coyotepe en estas labores de defensa militar en la Ciudad de Masaya. Precisamente cuando al mando de una columna de Combatientes Populares hacía exploraciones para establecer por dónde se podía realizar un ataque fulminante a los guardias sanguinarios que estaban atrincherados en la elevación del Cerro Coyotepe. Lo mató un francotirador de la GN genocida.

El Comandante Carlos Núñez Téllez mediante su libro-informe “Un Pueblo en Armas” fue abundante en elogios para César Augusto “Moisés” Silva. Núñez Téllez ponía como ejemplo de audacia militar y valentía temeraria, aunque planificada, a Jefes Guerrilleros como “Moisés” Silva, Ramón Cabrales Aráuz, Marcos Somarriba García y Gabriel Cardenal Caldera.

Los restos de Silva están sepultados en la entrada del Cementerio Oriental de Managua, muy cerca de donde vivía con su mamá y hermanas.

Glenda Monterrey Vásquez fue de la Comisión de Propaganda del FSLN durante la Insurrección Sandinista en Managua. Con otras Jefas Guerrilleras se reunía clandestinamente en la casa de Pablo E. Barreto Pérez, en la Etapa II de Bello Horizonte, la cual era sometida a ataques a balazos por parte de francotiradores sanguinarios de la Guardia Nacional.

Participó en la liberación de Granada. Después del Triunfo de la Revolución se integró a la Policía Sandinista, donde aún continúa.

Donald  Mendoza fue Combatiente Popular destacado en los barrios orientales, especialmente en el rumbo de la Colonia Primero de Mayo, Jardines de Veracruz, Colonia Nicarao y Colonia Catorce de Septiembre. Se desempeñó en tareas militares durante el régimen revolucionario sandinista.

Una de sus acciones políticas y militares más notorias fue la ocupación de la casa de la Unión Nacional Opositora (UNO), en el Reparto Bolonia, en Managua;  y del secuestro de casi 40 personas con el “Comando Dignidad”, en agosto de 1993. Entre los secuestrados estaban el doctor Virgilio Godoy Reyes, en  aquel momento vicepresidente de Nicaragua,  y Alfredo “Siete Puñales” César, y otros diputados de la UNO.

Este secuestro fue como la respuesta al también secuestro de Doris Tijerino Haslam, Carlos Gallo y el tenientecoronel Ramón Soza por parte del llamado “Frente Norte-380”. Esta ocupación y secuestro duró varios días mientras se efectuaban las negociaciones correspondientes.

Amada Pineda Montenegro. Mujer de origen campesino. Se hizo una celebridad nacional cuando el 9 de mayo de 1974 fue capturada por una patrulla de la Guardia Nacional somocista genocida en la Comunidad del Carrizal, al Norte de Matagalpa, debido a las denuncias públicas que ella hacía por secuestro de campesinos y violaciones de mujeres por parte de oficiales y soldados de la GN y “orejas” de la Oficina de Seguridad.

La patrulla GN estuvo encabezada por un tal despreciable sargento Soto. Amada Pineda Montenegro, entonces una mujer campesina joven y bonita, fue asimismo torturada y violada repetidamente por todos los guardias de la patrulla GN, encabezada por Soto.

El caso se conoció  más ampliamente al denunciarlo Pineda Montenegro por medio del Diario LA PRENSA, dirigido entonces por el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, quien inmediatamente fue acusado  en el Juzgado, cuyo titular era del doctor Guillermo Vargas Sandino, quien de forma muy valiente y contraviniendo las órdenes de Anastasio Somoza Debayle, dejó libre de culpas al doctor Chamorro Cardenal. Esto le costó el cargo al doctor Vargas Sandino, y el desalojo de todo tipo de relación con la camarilla del somocismo genocida.

Amada Pineda Montenegro y su marido Bernardo Aráuz Ríos habían sido primero militantes conservadores en el campo, y después socialistas, y finalmente en Managua asumieron las posiciones de lucha armada del Frente Sandinista. Se sumaron a la Insurrección Sandinista y se fueron en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. En Bello Horizonte, por ejemplo,  Amada Pineda Montenegro elaboraba la comida de un grupo numeroso de Combatientes Populares, encabezados por Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Amada Pineda Montenegro vive ahora en Tipitapa con sus hijos y nietos.

Bernardo Aráuz Ríos, campesino, originario de la Comunidad del Carrizal, al Norte de Matagalpa. Se hizo famoso al aparecer públicamente respaldando a su esposa Amada Pineda Montenegro, cuando ésta denunció a la Guardia Nacional somocista genocida de haber capturado, torturado y violado el nueve de agosto de 1974.

Aráuz Ríos llegó a Managua a denunciar también sobre cómo los campesinos del Norte de Nicaragua estaban siendo secuestrados, torturados, asesinados y desaparecidos por la Guardia Nacional somocista genocida, cuyos jefes sanguinarios decían que “son sandino-comunistas terroristas”, y después de asesinarlos la Oficina de Relaciones Pública de la GN (“aquí les miento”) siempre decía: “…fueron muertos en combate al atacar a una patrulla de la Guardia Nacional”¿¿??.

En Managua, Aráuz Ríos y su esposa Amada Pineda Montenegro se hicieron socialistas, primero,  y sandinistas un poco después. Ambos participaron en la Insurrección Sandinista y en el Repliegue Táctico de Managua a Masa. Aráuz Ríos era compañero inseparable de Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca, pues ambos fueron fundadores de la Organización Militar del Pueblo (OMP), aliada del Frente Sandinista en la Insurrección en Managua y Frente Sur Benjamín Zeledón Rodríguez, donde cayó su Jefe el periodista Álvaro Montoya Lara.

En Masaya, específicamente en Monimbó, Ríos Aráuz formó parte de un grupo numeroso de replegados de Managua que fueron ubicados en la fabricación de explosivos, para usarlos contra los contingentes de la Guardia Nacional somocista genocida atrincherados en los Cerros La Barranca y Coyotepe, en la Fábrica de Clavos INICA y la Hielera, situada en el Barrio Santa Rosa, en Masaya. Ríos Aráuz falleció hace varios años.

Pablo Emilio Barreto Pérez, periodista, investigador histórico, fotógrafo, luchador social. Tomó casi todas las fotos existentes sobre la Insurrección, u Ofensiva Final en la Zona Oriental de Managua, y son suyas, son únicas, todas las fotos del Repliegue Táctico original de Managua a Masaya,  de los días 27, 28 y 29 de junio de 1979, publicadas originalmente en “Un Pueblo en Armas” del Comandante Carlos Núñez Téllez y en su libro “Repliegue a Masaya”, más todas las que se han publicado en periódicos, revistas y folletos, incluyendo “Juventud Rebelde”, de Cuba, y otras publicaciones de fuera de Nicaragua.

Son emblemáticas las  fotos de Barreto Pérez en que aparecen el Comandante William Ramírez Solórzano y Moisés Hasan Morales, a la cabeza del Repliegue Táctico a Masaya, en las cercanías de “Piedra Quemada”, donde hizo fotos dramáticas de compañeros y compañeras combatientes muriendo segundos después de haber sido impactados por charneles de bombas de 1,000 libras y rocketazos lanzados desde aviones Push and Pull.

Barreto es Orden Independencia Cultural Rubén Darío,  Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores, Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua, autor del Libro Insurrección Sandinista Victoriosa y Repliegue Táctico de Managua a Masaya y de otros 20 libros temáticos.

Trabajó 10 años en el Diario LA PRENSA cuando era su director el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, declarado Héroe Nacional por la Asamblea Nacional; fue uno de los fundadores del Diario BARRICADA, donde laboró como reportero, fotógrafo y editor de páginas desde su fundación hasta su cierre el 21 de febrero de 1998.

Arnoldo Alemán Lacayo mandó a meter preso a Barreto Pérez por la quema de la Alcaldía de Managua en noviembre de 1991 y  el 14 de abril de 1994 le fue quemada su casa por 180 matones, jefeados por Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca y Juan Pablo Rivas Castro, con la complicidad plena de la jueza civil Ruth Chamorro Martínez.

Fue concejal del Frente Sandinista en Managua, en el período 2004-2009. Declarado “Cronista de la Capital” por Carlos Carrión Cruz,  el último coordinador de la Junta de Reconstrucción de Managua. Tiene cuatro hijos: Pedro Pablo, Nelson Alberto, Elisa María y Sofana Orquídea.

Isabel “Venancia” Castillo, Jefa Guerrillera en la Insurrección y Repliegue a Masaya, ubicada en Bello Horizonte y en columnas móviles de combate. “Venancia” Castillo fue la primera en informarme de la Retirada a Masaya el 27 de junio de 1979, en la mañana. Asimismo, me comunicó la decisión de no dejarme en Managua, porque la Guardia Nacional sanguinaria genocida me asesinaría. Esta intención de matarme descaradamente la repetían mediante Radio Difusora Nacional del gobierno somocista.

Puesta en Masaya, “Venancia” Castillo fue ubicada en el Batallón Móvil por ser una de las mejores Combatientes de Managua. Reside ahora en Matagalpa

Mayra “121” González, era  Jefa Guerrillera de la Tendencia Guerra Popular Prolongada . Actualmente reside en Matagalpa

Julio, el Comandante “JC”. Era un Combatiente muy eficiente. No era amigo de andar “hablando mucho”. Le decíamos “hombre misterioso” en la Insurrección. Falleció hace varios años.

Alfredo Marenco Aguilar. Éste,  con los hermanos Ariel, Tobías y Cairo Jiménez, de Bello Horizonte, eran parte de la columna que jefeaba el Comandante Guerrillero Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Esta Columna era la Retaguardia del Repliegue Táctico de Managua  a Masaya. Según relato de Arsenio “Rosendo” Solís González, los integrantes de esta Columna de Retaguardia, llegaron a la Calle de la Clínica Don Bosco y salieron de allí con el grueso del Repliegue a Masaya.

Sin embargo, quisieron adelantarse para juntarse con el resto de replegados en el Cauce del Reparto Schick, pero ocurrió que unos “guías graduados” en “conocimiento perfecto de la ruta”, aportados por Róger “Aniceto”, “Camastrón” Cabezas Gómez, los llevaron extraviados hasta cerca del  Aeropuerto Las Mercedes (Aeropuerto Sandino). Tuvieron que hacer un giro hacia el Suroeste para irse a juntar con el resto del Repliegue ya en el Camino Viejo de la Comarca Las Jagüitas.

Marenco asegura que en esa travesía, antes de llegar a Las Jagüitas,  dejaron botadas varias pesadas en el camino.

Ariel Jiménez fue juez en Granada. Actualmente funge como abogado en el Instituto de Seguridad Social (INSS). Cairo trabaja actualmente en INTURISMO y Tobías sigue en sus labores de químico farmacéutico.

Los tres hermanos Jiménez: Ariel, Tobías y Cairo, siempre juntos y organizados en Bello Horizonte y en sus trabajos respectivos, coinciden con el relato de Arsenio Solís González de que esta Columna de Retaguardia inmensa, jefeada por Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz, iba desplazándose rápido, a pesar de la carga de heridos y de un cañón antiaéreo sin retroceso, pesadísimo, que iban cargando durante la marcha, todavía dentro de los límites de Managua, y que tuvieron que dejar botado, porque era muy pesado y estorbaba la marcha.

Ariel Jiménez reside en su casa de Bello Horizonte, del portón Sur o posterior del Instituto Experimental México, una cuadra al Sur, en una casa esquinera.

Daniel “Profeta” Aragón Sobalbarro. Al estallar la Insurrección en junio de 1979, tenía 20 años, era estudiante de economía en  la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, donde estaba enrolado en el CUUN con Irving  Larios. Vivía con su familia en la Colonia “Luis Somoza” (hoy Diez de Junio).

Pronto se destacó por sus capacidades en aprendizaje de arme y desarme de armas de guerra, en la clandestinidad por supuesto,  y fue enviado donde estaba Roberto “Zarco” Castellón, en el Reparto Dorado, cerca del Comando del Estado Mayor del Frente Interno, para que éste lo entrenara rápidamente en tácticas de combate guerrillero o lucha armada irregular.

Muy pronto fue incorporado a la Columna o Unidad Móvil Oscar Pérez Casar, la cual durante la Insurrección fue destinada a combatir a patrullas, pelotones y batallones de la Guardia Nacional, cuando estos estaban intentando romper el cerco de la Insurrección, o pretendían recuperar un vecindario liberado. La Oscar Pérez Cassar era también especializada en localizar “orejas” o informadores de la Oficina de Seguridad, para ajusticiarlos.

La Oscar Pérez Cassar era o estuvo integrada por 42  Combatientes Populares. Daniel Aragón Sobalbarro, hijo del conocido fotógrafo capitalino Daniel Aragón, surgió de los grupos cristianos revolucionarios, y se incorporó a la lucha armada contra la dictadura somocista.

Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya en la Columna Oscar Pérez Cassar, a la que le tocó ir abriendo camino con exploraciones de vanguardia para que el Repliegue de casi siete mil seres humanos   llegase a Masaya lo más pronto posible, en doce horas, según el Plan Original del  Estado Mayor del Frente Interno del FSLN.

En la misma columna Oscar Pérez Cassar mencionada conoció Daniel Aragón Sobalbarro a Carmen “ Chilena” Aguirre,  una jovencita de 22 años, que era la política de los miembros de la columna junto con Martín “Paco” Castellón Ayón, quien cae durante el asalto guerrillero para liberar la Ciudad de Jinotepe. En la misma columna conoció también a Ibis “Negra” Hernández, famosa Combatiente Popular, integrante de la Columna Óscar Pérez Cassar y del Batallón Móvil de diez pelotones para la liberación de Jinotepe..

“No podré olvidar sus rostros de muchachos limpios, ingenuos, callados, muchos de ellos campesinos como “Benito”, “Martin” “Rigo”, “Alberto (ya fallecido), “Víctor (fallecido), “Gabriel”,  “Matute”, “Noel”, “Benjamín” (fallecido), “Henry”, “Jacinto” (fallecido), escribe Daniel Aragón Sobalbarro,  al describir por sus seudónimos a los miembros de la famosa Columna Oscar Pérez Cassar, primero jefeada por Roberto “Zarco” Castellón y después por Walter “Chombo” Ferrety Fonseca, Rolando “Cara Manchada” Orozco Mendoza y Sergio Martínez Vega.

Daniel Aragón Sobalbarro fue uno de los miembros más destacados de esta Columna Oscar Pérez, conocidísima en la Insurrección y en Repliegue a Masaya, porque era la encargada de enfrentar fieramente, con decisión de matar o morir, sin retrocesos ni contemplaciones, a los escuadrones mortales o batallones de la guardia somocista genocida cuando esta intentaba penetrar en el anillo de la Insurrección Sandinista, u Ofensiva Final, en la Zona Oriental de Managua. También se le conoció como “Liebre” y “Caza Perros”.

Daniel  “Profeta” Aragón Sobalbarro continúa describiendo con sus seudónimos al resto de integrantes de la Columna Oscar Pérez Cassar:  “El Chino”, “Marte” (fallecido), “Alfonso”, quien resultó ser un tremendo chofer de autobús; “Eduardo”, “Jesús”, “Humberto”, “Germán”, “Oswaldo”, y hasta niños como “Will 14”, “Muchachita 15”.

“Desde la Universidad ya estábamos “Monarca”, Justo Rufino “Andrés” Garay Mejía, caído en la liberación de Jinotepe el cinco de julio de 1979; Erick “Tito” Castellón Ayón, también caído en Jinotepe;  y las mujeres jefas de escuadras como Carmen “ Chilena” Aguirre, Ibis “Negra” Hernández y “Vicky”; Roberto “Zarco” Castellón, y, por supuesto, Walter “Chombo” Ferrety Fonseca, incluyéndome, todos, detuvimos las embestidas de la guardia de Somoza en Ducualí, Reparto Dorado, la Colonia Colombia, la Colonia Don Bosco, en El Edén, Pista de Circunvalación o Resistencia, además de morterear el Bunker de Somoza y coadyuvar a la liberación de Masaya, Jinotepe y Granada”, escribe Daniel Aragón Sobalbarro.

Todos estos mencionados por seudónimos y nombres propios, participaron en la Insurrección en la Zona Oriental-Norte de Managua y se fueron en el Repliegue Táctico de Managua Masaya, y después fueron, integraron el conocidísimo Batallón Móvil, integrado por los mejores combatientes de Managua, Masaya y Carazo, para asaltar los comandos GN somocistas en los Pueblos Blancos, en Jinotepe y en Granada, todo lo cual cambió para siempre la correlación de fuerzas entre el Frente Sandinista Guerrillero y la Guardia Nacional de la dictadura somocista. Estas acciones cambiaron la iniciativa militar estratégica, la cual pasó a tener en sus manos el FSLN, hasta el derrumbe completo de la tiranía somocista.

“Cuando entraron los primeros jóvenes de la columna a la catedral, se armó dentro una balacera que ni te cuento.  ”Chombo” y yo casi entramos, yo llevaba en la mano un RPG2 y era el arma menos indicada para entrar en combate, menos en un área cerrada como la catedral de Jinotepe.

“Es más, durante la balacera tuve temor de que un francotirador que estaba dentro de la catedral, u otro que estuviera fuera, pudiera lanzar una bala a la punta de la flecha explosiva, la cual generaba un calor de 3,000 grados centígrados en un radio de 25 metros”, relata ahora Daniel Aragón Sobalbarro, describiendo el asalto libertario del FSLN en Jinotepe, hace 37 años.

“En principio salió herido “Andrés” (Justo Rufino Garay Mejía), y como sabes, murió después. Pero luego salieron tres más heridos: “Henry”, “Rigo” y “Martin” (seudónimos). Dentro se quedó muerto “Jacinto”, tendido sobre el piso de la nave de la Iglesia. Éste tenía a un hermano “Víctor” en la Columna, quien al verlo desde el portón Sur, quiso entrar a rescatarlo, creyéndolo vivo. “Chombo” Ferrety Fonseca le gritó que no lo hiciera (yo soy testigo porque “Chombo” estaba junto a mí como resguardando las flechas del RPG2), pero no hizo caso y entonces el guardia que estaba apostado por el inicio de la escaleras con un fusil ametralladora Browing  (que usa balas de Garand, o sea, 0.3006 de calibre) le disparó certeramente en la garganta, cayendo inmediatamente muerto y desangrándose rápidamente”, añade Aragón Sobalbarro.

“Benjamín”, jefe de la escuadra de asalto, un joven blanco, delgado, de ojos zarcos y simpáticos, parecía del Norte, estaba queriendo disparar con una subametralladora Masden calibre 9mm desde fuera. “Chombo” le dice que no introduzca la cabeza, pues él mete la cabeza desde los dinteles del portal, como atisbando qué había dentro y disparaba en ráfaga. Lo hizo dos veces, cuando el jefe de la Columna  le dice que no lo hiciera más, “Benjamín” no le hizo caso. Tan sólo metió un poco la cabeza, quizás la frente y los ojos,  fue suficiente, el francotirador lo esperaba y cuando hizo el gesto, una bala le atravesó la frente. Nosotros, “Chombo” Ferrety Fonseca y yo, en la orilla de él, en el portal abierto, viéndolo caer. Algunos afirmaron que su nombre era Benjamín Gallo, y que efectivamente era del Norte de Nicaragua”, describe Aragón Sobalbarro.

“Así que hubo cuatro muertos, cinco heridos en un lapso de menos de media hora. Nos replegamos porque dieron las seis de la tarde, anochecía y no podíamos seguir avanzando más. Así que nos refugiamos en el Mercado Municipal, que está en la parte posterior de la Catedral”, indica Aragón 34 años después.

“Al día siguiente avanzamos en ofensiva, logramos entrar a la Catedral, ya no estaba nadie, excepto el cura de la Catedral. “Chombo” Ferrety Fonseca estaba enojadísimo con él (con el cura) porque no avisó a la tropa nuestra que estaba la guardia dentro. Pero tuvo que contenerse y no hacerle nada porque en cierta manera era inocente. Desde la Catedral nos tomamos las torres e iniciamos la ofensiva al Edificio de TELCOR. Ese día murió “Tito”,  el responsable político de la Columna y, por supuesto, entre otros, cayó también el famoso y respetado Rolando “Cara Manchada” Orozco Mendoza, relata Daniel Aragón Sobalbarro, uno de los miembros de la Columna Oscar Pérez Cassar y uno de aquellos extraordinarios Combatientes patrióticos, que finalmente derrumbaron a la tiranía somocista genocida.

Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, Aragón estudio una maestría en educación. Como siempre fue cristiano, su Iglesia lo llamó en el año 2000 para hacerse cargo de una Iglesia y del Colegio Cristiano Monte Hermont, en la Comarca Cedro Galán, en compañía de su esposa Darling Hüeck Martínez. Juntos atienden este proyecto destinado “a los más necesitados”. El Colegio tiene 210 estudiantes y tres maestras. Daniel y Darling tienen tres hijos y residen en la Comarca Cedro Galán, situada en la Carretera Vieja a León.

Ibis “Negra” Hernández. Era una jovencita de unos 24 años, estudiante universitaria de filosofía, según el testimonio de Daniel Aragón Sobalbarro. Era  “maestra” en el manejo de armas de guerra.  Se hizo famosa durante la Insurrección por sus excelentes cualidades como Combatiente Popular, por su arrojo e inteligencia militar. Su celebridad trascendió al Repliegue a Masaya y al resto de labores de combate en Masaya.

Como combatiente selecta de Managua, formó parte del Batallón Móvil de diez pelotones que fue a la liberación de Jinotepe, San Marcos, Pueblos Blancos y Granada.

Después del Triunfo de la Revolución fue enviada a labores gubernamentales en la Costa Atlántica y después en quehacer de inteligencia en el Ministerio del Interior. Después, en la década del 90, cuando centenares de miles de trabajadores del Estado y del gobierno sandinista fueron mandados al desempleo por la presidenta Violeta Barrios viuda de Chamorro, “ Negra” Hernández se fue a seguir estudiando Historia y Filosofía en Estado Unidos, donde se quedó viviendo. Como Ibis “Negra” Hernández, muchos otros participantes del Repliegue a Masaya, se fueron de Nicaragua a buscar “mejores horizontes”.

Carmen “Chilenita” Aguirre fue una aguerrida Jefa Guerrillera que participó en la Columna Óscar Pérez Cassar, conocida en Managua también como “Liebre” y “Caza Perros”. “Chilenita” Aguirre era una mujer blanca, delgadita, muy amable y muy firme al mismo tiempo cuando ya estaba disparando balas en un combate. Ibis “Negra” Hernández y Daniel “Profeta” Aragón Sobalbarro fueron muy unidos en la Insurrección Sandinista en Managua, en el Repliegue a Masaya y durante se puso a funcionar el Batallón Móvil en la liberación de Jinotepe.

Estoy pendiente de más datos sobre “Chilenita”.

Juan José “Bernardino” Cruz. No se sabe nada de él. Antes de la Insurrección en la Zona Oriental-Norte de Managua trabajaba en el Diario LA PRENSA. Era el jefe de una de las columnas extraviadas por el Oeste de la Laguna d Masaya durante el Repliegue de Managua a Masaya, especialmente después del bombardeo aéreo somocista contra los replegados en el lado Norte de “Piedra Quemada”, frente a la entrada antigua al Volcán Masaya. “Bernardino” Cruz llegó a Masaya con su columna a las dos de la mañana  del 29 de junio de 1979, casi al mismo tiempo que el Comandante Carlos Núñez Téllez.

Ingeniero Eduardo Holman. Hizo operaciones de Combatiente Popular  en la Zona Oriental de Managua. Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, fue Alcalde en San Juan del Sur.

Carlos  Emilio “Aguja” Cuadra Rodríguez y  Salvador “Iguana” Oporta Stathadgen eran del grupo de unos cien Combatientes Populares de la Organización Militar del Pueblo, aliada en la lucha armada con el FSLN, jefeada por Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca en Managua, y combatieron en la Insurrección específicamente en Bello Horizonte, lado Sur del Barrio Santa Rosa, en las colonias Maestro Gabriel y Salvadorita (Cristhian Pérez Leiva), barrios El Edén, Blandón y Ducualí.

“Aguja” Cuadra e “Iguana” Oporta Stathadgen fueron capturados por la guardia somocista genocida cuando el Repliegue Táctico de Managua a Masaya se desplazaba (28 de junio en la noche) por los desfiladeros del Este de la Laguna de Masaya, y fueron conducidos amarrados al  Cerro del  Coyotepe, donde los obligaron a cavar zanjas para echar a decenas de seres humanos asesinados por la Guardia Nacional en Masaya, especialmente después que fueron derrotados en sus 16 cuarteles en Masaya.

“Aguja”  Cuadra e “Iguana”  Oporta Stathadgen fueron rescatados del Coyotepe por Combatientes Populares al producirse el Triunfo de la Revolución el 19 de julio en la madrugada, a las cuatro de la mañana.

“Aguja” Cuadra Rodríguez fue uno de los cuadros especializados en explosivos de la Organización Militar del Pueblo (OMP), aliada del Frente Sandinista clandestino durante la Insurrección y Repliegue Táctico de Managua a Masaya.  Cuadra había ido a Cuba a entrenamiento militar y a especializarse en la fabricación de explosivos.

En Bello Horizonte “Aguja” e “Iguana” formaron parte de una Columna Móvil de combates y emboscadas, integrada por más de 50 hombres y mujeres, todos jefeados por Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

“Aguja” Cuadra trabaja actualmente de vigilante  en TELCOR mientras “Iguana” Oporta vende discos en forma ambulante en el Mercado Carlos Roberto Huembes, en Managua.

Hermógenes Prado. No tengo más datos, a pesar de que es comprobada su participación como Combatiente Popular en la Insurrección Sandinista y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Rafael Solís Cerda. Era estudiante universitario al estallar la Insurrección Sandinista. Formó parte del equipo de propaganda revolucionaria armada en la Insurrección de la Zona Oriental-Norte de Managua, durante el Repliegue a Masaya y en las operaciones del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza para “las tomas” o liberación de Jinotepe, Pueblos Blancos y Granada. Fue asesor del Comandante Carlos Núñez Téllez en el Consejo de Estado en los primeros años de la década del 80, y en los comienzos de la Asamblea Nacional. Fue uno de los redactores de la actual Constitución Política del Estado de Nicaragua. Es actualmente Magistrado de la Corte Suprema de Justicia.

Lucío Jiménez Guzmán. Antes y durante la Insurrección, u Ofensiva Final, era del grupo de los combatientes sandinistas del grupo de los Comités Obreros Revolucionarios (COR), que fueron el origen de la  Central Sandinista de Trabajadores (CST). Lucío reclutó, organizó e hizo labores armadas en vecindarios como “La Luz”, México, Máximo Jerez y Riguero. En esos días era sastre, estudiante, organizador y activista de los  Comités Obreros Revolucionarios (COR).

Durante los enfrentamientos o combates contra la tiranía somocista en la Insurrección, Lucío Jiménez Guzmán hacía equipo con Marcos “Salvador” Somarriba García, Ricardo “Robletón” Robleto Espinoza y Carlos Borge Galeano, entre otros, en el Barrio Santa Rosa. Fue Secretario General de la Central Sandinista de Trabajadores. Estuvo laborando en SOLKA. Tiene como profesión, ahora, la de administrador y labora en proyectos fuera de Managua.

Ricardo “Robletón” Robleto Espinoza. Era estudiante universitario y obrero fabril en la PEPSI-COLA, organizado en los Comités Obreros Revolucionarios, cuando estalla la Insurrección Sandinista en Managua. En realidad Robleto Espinoza ya tenía mucho tiempo de estar organizado en estructuras clandestinas y armadas del FSLN  en Managua, especialmente las que se ubicaban en el sector obrero, controladas por el grupo de los proletarios. Con Ricardo andaban en la “runga”, entre otros, Lucío Jiménez Guzmán, Iván García Abarca, Pedro Ortiz Sequeira, Denis Meléndez, Carlos Borge Galeano y Dámaso Vargas Loáisiga.

Robleto “Robletón”, como le decían sus compañeros, residía desde su fundación en las  Colonias Unidad de Propósitos y Américas Dos, esta última bautizada como “José Benito Escobar Pérez” después del Triunfo de la Revolución.

“Robletón” estuvo en el grupo de Combatientes Populares, comandados por Marcos Somarriba García en el Barrio Santa Rosa y Portezuelo, donde se enfrentaron a centenares de arremetidas de la Guardia Nacional, que con artillería pesada y bombardeos continuos intentó doblegar a los Combatientes Populares y romper el cerco de la Insurrección por este lado de Managua, usando la Carretera Norte y la costa Sur del Lago Xolotlán o de Managua.

Ricardo Robleto Espinoza testimonia que vio caer en “Piedra Quemada” a Felipa Mejía Membreño, una jovencita de 20 años, una de las mejores Combatientes Populares de la zona de Santa Rosa, cuyo cadáver fue recuperado después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista.

En Masaya fue asignado al grupo selecto de combatientes de Managua para combatir cotidianamente a los guardias somocistas atrincherados en los cerros del Coyotepe y La Barranca, la Fábrica de Clavos INCA y la Hielera, ubicados estos sitios al lado Norte de la Carretera Managua-Masaya-Granada.

Robleto se convirtió en uno de los fundadores de la Central Sandinista de Trabajadores en Managua y en Granada. Después fue repetidamente directivo nacional de la Central Sandinista de Trabajadores en los períodos de los secretarios generales Iván García Abarca, Lucío Jiménez Guzmán y Roberto González Gaitán. Fue diputado suplente por el Frente Sandinista, estuvo varios años en el desempleo y actualmente desempeña un cargo administrativo en el Distrito VI de la Alcaldía de Managua. Tiene varios hijos con su esposa Yanina Guerrero, con quien sigue residiendo en Unidad de Propósitos.

Pedro Ortiz Sequeira. Era estudiante universitario al estallar la Insurrección contra la dictadura somocista en Managua. Igual que Robleto era del grupo de los Comités Obreros Revolucionarios, organizados por la Tendencia Proletaria del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Logró evadir los charneles del infierno de bombardeo aéreo  en “Piedra Quemada”. En Masaya cumplió numerosas tareas combativas.

En Masaya estuvo en la tropa comandada por Marcos Somarriba García y César Augusto Silva, quienes, después del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, para combatir a los guardias genocidas en los cerros Coyotepe y  Barranca, Fábrica INCA y Hielera.

Al retornar a Managua, le fue encomendada la tarea de fundar la Central Sandinista de Trabajadores (CST), la cual instaló inicialmente en una casa de Ciudad Jardín, frente al Colegio Josefa Toledo de Aguerri. De este sitio, con un grupo numeroso de obreros y sindicalistas se dirigió a tomarse las instalaciones de la llamada hasta entonces “Casa del Obrero”, la cual era ocupada por varios ancianos obreros que la dictadura somocista mantenía allí para figurar y dar la apariencia de que respetaban a los sindicalistas y obreros, cuando en realidad los encarcelaban, torturaban y mataban.

Pedro Ortiz Sequeira cumplió la tarea de organizar la Central Sandinista de Trabajadores. Estuvo unos seis meses al frente de la CST. Después le asignaron la tarea de Viceministro de la Junta de Reconstrucción de Managua, junto a Samuel Santos López y Moisés Hasan Morales.

Al perder las elecciones el FSLN en febrero de 1990, Pedro Ortiz Sequeira queda en el desempleo. Entonces se dedica a cultivar una finquita suya en la Comarca Sabana Grande, al Este del Municipio de Managua. Ortiz Sequeira reside en Sabana Grande y en la Carretera Vieja a León, a la altura de la entrada a la Comarca Chiquilistagua, en el Oeste de Managua.

Iván García Abarca. Durante la Insurrección, u Ofensiva Final, fue uno de los Jefes Guerrilleros ubicados bajo las órdenes del Estado Mayor General del Frente Interno, coordinado por los Comandantes Carlos Núñez Téllez, Joaquín Cuadra Lacayo y William Ramírez Solórzano. Fue el segundo Secretario General de la Central Sandinista de Trabajadores (CST).

Fue el jefe de una de las seis columnas en que fue distribuido el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, para que fuese ordenado y que se llevara una estructura militar, capaz de obedecer sin discusiones en caso necesario. Actualmente se dedica a trabajos personales

Ernesto Chacón Blandón. Estaba jovencito en junio de 1979. Residía en Bello Horizonte con su esposa y su hermana menor. Estudiaba contabilidad. Era uno de los más activos integrantes de la Asociación de Vecinos y del Comité de Defensa Civil de Bello Horizonte, coordinados por Pablo E. Barreto Pérez.

Al estallar la Insurrección en Bello Horizonte el 10 de junio en la noche, Chacón Blandón se convierte en uno de los Combatientes Populares más activos, y era notorio que había estudiado cuidosamente el manejo de armas de guerra. Se puso a la orden de los jefes guerrilleros que habían llegado a Bello Horizonte, entre otros, Danilo Norori,  Isabel “Venancia” Castillo, Juan “Tonatiú” Rivera, Javier “99” López Lowery, y se combinó en acciones militares con los hermanos Ariel, Tobías y Cairo Jiménez.

Puesto en Masaya, Chacón Blandón cumple otras tareas combativas en los sectores del Coyotepe, “La Barranca”, la INCA y la Hielera. Después del Triunfo de la Revolución se integra plenamente a los Comités de Defensa Sandinistas y a la Vigilancia Revolucionaria en Bello Horizonte. Al mismo tiempo, termina su carrera de contador. Tiene varios hijos. Trabaja y reside actualmente en Granada.

Juan  (“Tonatiú”) Rivera. Fue uno de los Combatientes Populares famosos en el Reparto Bello Horizonte, donde formó parte de las Columnas móviles que jefeaban Javier  “99” López Lowery, Danilo Norori, Isabel “”Venancia” Castillo y Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya formó parte de  los mandos de Jefes Guerrilleros que comandaban la Columna de Vanguardia, en la cual iba, por ejemplo, Justo Rufino Garay Mejía y William Ramírez Solórzano.

Fue uno de los fundadores de la Policía Sandinista. Fue Comisionado y ya está retirado. Vive en Bello Horizonte.

Danilo Norori, era el Jefe Guerrillero de la Tendencia Guerra Popular Prolongada (GPP). Durante la Insurrección Sandinista estuvo ubicado en Bello Horizonte y Santa Rosa. Fue quien inicialmente me confirmó, en su cuartel general en Bello Horizonte, el 27 de junio de 1979, en la mañana, que nos íbamos en Retirada. ¿Hacia dónde?, pregunté yo. “Todavía no lo sabemos me respondió. Lo sabrá en el momento oportuno.  La verdad es que no podemos dejarlo aquí, porque la Guardia Nacional lo asesina.

Durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya formó parte de la Jefatura de la Columna de Retaguardia, jefeada por Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz, Mónica Baltodano Marcenaros y Marcos Somarriba García. Puesto en Masaya, integró tropa capitalina que combatía diariamente contra los guardias sanguinarios genocidas, que se habían atrincherado en los cerros Coyotepe y La Barranca, y la Fábrica INCA y Hielera del Barrio Santa Rosa. Hoy es abogado, cantor y músico.

Brenda Ortega

Sara Torres. Fue oficial del Ejército Popular Sandinista.

Mauricio Barreto Pérez. Tenía 21 años al estallar la Insurrección en la Zona Oriental de Managua. Vivía con su madre Rosa Pérez Juárez en la Colonia Diez de Junio, donde se integró  a labores plenas de colaboración insurreccional en el Comité de Defensa Civil, en el aseguramiento de comida para los Combatientes Populares y en ayudar para que funcionasen adecuadamente las trincheras de combate. Mauricio es hermano menor de Pablo E. Barreto Pérez.

Como consecuencia, andaba los brazos, rodillas y rostro “chimados”, además de que los “orejas” somocistas lo tenían “choteado”. No le quedaba otra opción, debía irse en el Repliegue a Masaya, o lo mataban, según afirma el mismo Mauricio Barreto Pérez.

Al estallar la Insurrección Sandinista, Mauricio estaba concluyendo su bachillerato en el Instituto Andrés Bello. Al triunfar la Revolución Popular Sandinista, se convirtió en cultivador pequeño de maíz y frijoles en el Valle de Las Zapatas (Malpaisillo) y después en  La Paz Centro. Mauricio tiene seis hijos, dos fuera de Nicaragua: Gil y Claudia, y tres en Managua y La Paz Centro: Angélica (Angelita), abogada; Yamil, estudiando actualmente; y Mauricio, niño de siete años en 2013.

En los dos últimos años (2016 y 2017) ha estado muy mal de sus riñones. Tiene que acudir dos veces por semana a que le hagan un procedimiento de diálisis en el Hospital Antonio Lenin Fonseca.

Leopoldo Barreto Pérez, hermano menor también de Pablo E. Barreto Pérez.  Leopoldo tenía 19 años al producirse la Insurrección en la Zona Oriental de Managua. Estudiaba su último año de bachillerato en el Instituto Experimental México, en Bello Horizonte.  Hizo pareja con su hermano Mauricio en labores insurreccionales, colaborando con el Comité de Defensa Civil, atendiendo heridos y trasladando comida para los Combatientes Populares.

Por estas labores insurreccionales, se hizo conocido en la Colonia Luis Somoza (Diez de Junio) y sus alrededores, de manera que los “orejas” también pasaban información sobre él. Se enfiló en el Repliegue a Masaya con  sus hermanos Mauricio y Pablo Emilio Barreto, y con su esposa Josefa Briceño Picado, quien entonces tenía 18 años, y es originaria de León.

Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, Leopoldo se integró plenamente a los planes productivos del régimen revolucionario sandinista y fue ubicado, como ingeniero eléctromecánico, en el Ingenio Victoria de Julio. En los primeros años de la década del 80 fue enviado a Cuba, y se convirtió en ingeniero electromecánico.

Sin embargo, al cerrar el Ingenio Victoria de Julio en los primeros años de la década del 90, Leopoldo Barreto Pérez pasó al desempleo y no volvió a conseguir empleo formal remunerado. Se graduó de abogado en la UNAN, en León, pero no ha podido sacar su título por falta de dinero, y sigue en el desempleo, pues para obtener su título de abogado le cobran casi mil dólares en la Corte Suprema de Justicia.

Mientras tanto, en todos años pasados, desde 1993, Leopoldo Barreto Pérez, ingeniero electromecánico y abogado, ha tenido que dedicarse a vender verduras, legumbres y frutas en el Mercado de la Terminal de Autobuses Interlocales de León, donde vive y tiene su casita en un asentamiento leonés.

Tiene cuatro hijos: Karen Barreto Pichardo, laboratorista clínica, trabajadora del Ministerio de Salud en Managua; Jenifer, también profesional, pero en el desempleo; Masiel, estudiante universitaria y empleada actualmente en una iglesia evangélica de León; y Lenin, ingeniero agrónomo sin empleo formal, y ha tenido que dedicarse a ser sastre en León con su madre Josefa Briceño Picado.

Josefa “Chepita” Briceño Picado, exesposa de Leopoldo Barreto Pérez. Vivían juntos en la casa de la madre de Leopoldo Barreto Pérez, en la Colonia Diez de Junio, cuando explotó la Insurrección en la Zona Oriental de Managua. Para entonces, “Chepita” era ya  ingeniera en alimentos, a pesar de que tan sólo tenía 19 años.  Mauricio, Leopoldo y “Chepita” se integraron juntos a labores insurreccionales en la Colonia Luis Somoza (Diez de Junio) y Colonia Colombia, donde cayó combatiendo  heroicamente Jackson Jácamo Alvarado, enfrentado a tiros con una ametralladora calibre 30 en sus manos, disparándola contra una tanqueta de la guardia somocista genocida.

Igual que Leopoldo y Mauricio, “Chepita” no podía quedarse en la Colonia Luis Somoza (Diez de Junio) porque la guardia somocista genocida los hubiera matado. Los tres juntos: Mauricio, Leopoldo y “Chepita” lograron burlar la muerte en el infierno del bombardeo aéreo en “Piedra Quemada”, frente a la antigua entrada del colchón de piedra eriza y puntada del Volcán Masaya.

Sin embargo, cuando ya el Repliegue de Managua a Masaya se reorganizó en Nindirí y los replegados capitalinos comenzaron a desplazarse por las laderas de la Laguna de Masaya, en la oscuridad casi total, “Chepita” se extravió entre matorrales y barrancos. Mauricio y Leopoldo tuvieron que buscarla en lo oscuro, hasta que la encontraron, y esto los obligó a llegar en la cola del Repliegue a Masaya.

Después del Triunfo de la Revolución “Chepita” Briceño Picado laboró en el campo técnica especializada en alimentos en Pollo Estrella. Quedó en el desempleo en la década del 2000 y ahora se dedica a dar capacitaciones sobre cómo mejorar los alimentos y la nutrición en los seres humanos y animales. Al mismo tiempo, hace equipo con sus hijos en León, para hacer pantalones, camisas y uniformes colegiales.

Perfecto Arróliga Flores. Ya tenía casi 50 años cuando participó activamente en la Insurrección  en la Zona Oriental de Managua, especialmente en su adorada Colonia Nicarao, donde había luchado por más de  30 años.  Tomó el fusil en las manos, usó pistolas, escopetas y rifles durante la lucha contra el somocismo genocida en la Ofensiva Final, y también anduvo curando heridos, llevando comida a los Combatientes Populares, entre otros a su hijo Perfecto Arróliga Guerrero. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, no podía quedarse, pues estaba muy “quemado” por su nivel de integración insurreccional en la Zona Oriental de Managua.

Arróliga Flores fue uno de los dirigentes del Comité de Asuntos Habitacionales del Ministerio de la Vivienda y Asentamientos Humanos, exdirigente comunal, deportista,  la Alcaldía de Managua le otorgó una pensión mínima por sus servicios sociales y comunitarios en Managua, por gestiones del exconcejal sandinista Pablo E. Barreto Pérez. Falleció en el año 2015 a los 83 años. Se había convertido en dirigente comunitario y sandinista muy conocido. Lo invitaban con frecuencia a dar charlas históricas sandinistas.

Elías Chévez Obando. Es originario del Valle de las Zapatas, Comarca del Norte de Malpaisillo, que tuvo fama de algodonera. Por persecusión de la Guardia Nacional somocista genocida y debido a necesidades económicas, se trasladó a Managua, donde poco a poco se fue integrando a labores insurreccionales del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Se convirtió en uno de los Combatientes Populares conocidos en la Zona Oriental de Managua.

Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, y al Triunfo de la Revolución fue uno dirigente de los Comités de Defensa Sandinistas en Managua, político del FSLN en el Departamento de Managua y actualmente funge como Embajador de Nicaragua en Bolivia.

Ronald Paredes Villanueva. Paredes Villanueva fue uno de los Combatientes Populares muy conocidos en la Zona Oriental de Managua, especialmente en el Reparto Schick Gutiérrez, donde hacía “dupla” con su amigo Miguel “Chupadedo” Alvarado Torres. Fue dirigente  nacional de los Comités de Defensa Sandinistas, Orden Servidor de la Comunidad, ya fallecido.

Miguel “Chupadedo” Alvarado Torres. Se hizo una celebridad como Combatiente Popular en el Reparto Schick Gutiérrez y sus vecindarios periféricos, debido a que era un hombre audaz y casi temerario cuando le tocaba participar en combates y emboscadas a la Guardia Nacional somocista genocida. Ha sido y sigue siendo dirigente comunal en el Distrito V de Managua.

Enrique Alvarado Torres, hermano de “Chupadedo”, fue igualmente uno de los Combatientes Populares más conocidos del Reparto Schick Gutiérrez, donde participó en numerosas emboscadas a las patrullas BECATS, o Brigadas Antiterroristas del Estado terrorista somocista genocida.

Alvarado Torres igualmente se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde formó parte de las tropas capitalinas que combatieron a la GN en el lado Norte de la Ciudad de Masaya, donde los guardias estaban atrincherados en el Cerro Coyotepe, en la Fábrica de Clavos INCA y en la llamada Hielera del Barrio Santa Rosa.

Conocía mucho de historia patria y hacía llamados a estudiar formal e informalmente, “pues sólo de esa manera uno ensancha conocimientos y puede entender lo que ocurre a nuestro alrededor. Después del Triunfo de la Revolución se convirtió en uno de los dirigentes más conocidos de los Comités de Defensa Sandinistas en Managua.  Estuvo enfermo y abandonado. Falleció hace unos 10 años.

Iván Escobar Pereira (exmayor EPS)

Mario José Barrantes Miranda (exmayor EPS)

Iván Peña (exmayor EPS)

Manuel Roque (excomisionado de la Policía)

Luis Torres (exmayor EPS). Es dirigente comunitario en Américas Tres o Villa Revolución.

José Perfecto Arróliga Guerrero participó con su padre Perfecto Arróliga Flores en la Insurrección Sandinista en los barrios orientales capitalinos, especialmente en la Colonia Nicarao, donde les tocó enfrentar las arremetida represivas del Sargento Alberto “Macho Negro” Gutiérrez. Ambos se fueron en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución hizo carrera dentro del Ministerio del Interior, cuyo ministro era el Comandante Tomás Borge Martínez.

Aldo Martín Arróliga Guerrero fue Combatiente Popular y replegado de Managua a Masaya. Hoy es de los Combatiente y Colaboradores Históricos más activos en el Distrito V de Managua.

Flavio Galo Montenegro fue Combatiente Popular en la Zona Oriental de Managua y a la vez animador de la lucha armada revolucionaria en su Colonia Nicarao con su canto revolucionario y su música contagiosa, la cual mezclaba con las marimbas folclóricas. Era el jovencito cantor popular alegre, jodedor, cristiano de la Comunidades Eclesiales de Base de la Colonia Catorce de Septiembre, y con su “pelota” de la Colonia Nicarao participó en el  Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Era común ver y oír a Flavio Galo Montenegro cantando  ante asambleas y mítines multitudinarios en las Colonias Nicarao, Catorce de Septiembre, Primero de Mayo, Américas Uno, Américas Cuatro, Américas Tres, en Ducualí, en Bello Horizonte y Santa Rosa.

Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde formó parte de la tropa que defendió la Ciudad de Masaya y a la vez combatió a los guardias sanguinarios genocidas, que se habían encuevado en los cerros Coyotepe y La Barranca, en la Fábrica de Clavos INCA y en la Hielera.

En la década del 80, Galo Montenegro continuó promoviendo el arte popular y folklórico con su grupo familiar en que participaban su mamá y Elizabeth Galo Montenegro, su hermana menor, quien ha seguido sus pasos después que Flavio fue vilmente asesinado hace muchos años en un sitio del Municipio de El Crucero.

Juana Galo Suárez. Era una jovencita de 18 años y estudiante universitaria cuando estalla la Insurrección en Managua. Se convierte en Combatiente Popular y es colocada a las órdenes de Marcos Somarriba García, de Javier “99” López Lowery y de Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca en el Barrio Santa Rosa y en el Reparto Bello Horizonte.

Como “bautizo de fuego” , Galo Suárez como Combatiente Popular Insurreccional participa con armas en mano en los combates populares  para tomar la empresa constructora SOVIPE, propiedad del “Tiburón” Pereira Denueda (amigazo de Somoza Debayle), en la Carretera Norte, cuando comenzaba la Insurrección el diez de junio de 1979.

Participa Galo Suárez en varios combates frontales contra la GN somocista genocida en la Carretera Norte. Recibe órdenes de Marcos Somarriba de ayudar a organizar los hospitales clandestinos que hubo en el Barrio Santa Rosa.

Al mismo tiempo, por órdenes del mismo mando de Marcos Somarriba García le toca jefear una escuadra, e ir a invitar a un médico, residente en Bello Horizonte, para que les ayudara en la atención de los heridos graves (por combates y bombardeos aéreos del somocismo genocida) en el recién fundado Hospital Clandestino de Santa Rosa, situado en el lado Sur,  fronterizo con Bello Horizonte.

El médico se negó. Entonces, Galo Suárez, mujer jovencita como digo, recibe la orden terminante de llevarlo como fuese al Hospital Clandestino, pues los Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares y pobladores civiles se estaban muriendo sin ninguna atención médica.

Galo Suárez tuvo que amarrar al médico y de ese modo lo llevó al Hospital Clandestino, donde ya había casi 100 heridos graves. Al final este médico, se dedicó plenamente a la labor de salvar  vidas.

A Galo Suárez estaba por ocurrirle otro episodio singular. Al serle fracturado un brazo y perforaciones de bala en los costados al Jefe Guerrillero José “Abel” García, el Comandante Marcos Somarriba García la designa a ella, Juana Galo, a atender a “Abel” en los hospitales clandestinos de Santa Rosa y Bello Horizonte, y Marcos Somarriba, además, la conmina: “Ud. “Javierita” me responde por la vida de “Abel”.

Por medidas estrictas de seguridad, “Abel” es ubicado en una casa de la Etapa IV de Bello Horizonte. Era tal la gravedad inicial de las heridas y fracturas de “Abel”, que le aparecieron gusanos sobre los lugares lesionados. “Javierita” Galo Suárez tuvo que luchar, yendo y viniendo de los hospitales clandestinos, con el médico y medicinas, para continuar la cura de “Abel”  o José García. Ella nunca supo de dónde era “Abel” García.

Sin embargo, al momento del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, “Javierita” Galo Suárez recibe la orden de ir cuidando a “Abel” y de juntarse en esfuerzos con los responsables del transporte y cuido de los heridos en el trayecto del Repliegue a Masaya, entre otros: Frank “Machillo” González Morales y Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Cuando ya el Repliegue de Managua a Masaya está en marcha, Juana Galo recibe la noticia de que su mamá, Victoria Suárez Castellón, está hospitalizada; y que su padre, Carlos Galo Benavídez, la anda buscando, porque la suponen desaparecida. Su padre, finalmente, es capturado por la GN somocista genocida frente al Cerro del Coyotepe.

Al concluir el Repliegue en Masaya, Juana “Javierita” Galo Suárez se entera de que Bernabela Avilés Alemán, su cuñada, esposa de su hermano Carlos, está grave en el Hospital de Masaya, donde le habían realizado cesárea en plena Insurrección en Masaya, lo cual determinó que no hubieran medicinas para atenderla. Fue a ver a su hermana.

Casi al mismo tiempo, Glauco Robelo, uno de los Jefes Guerrilleros sobrevivientes en Managua, le comunica que había sido seleccionada para integrar un Batallón de replegados de Managua para ir al asalto final o liberación de Diriamba, donde le tocó, inclusive, participar en la toma de la casa del jefe de la OSN (Oficina de Seguridad somocista) en Diriamba, donde se estableció un Comando Sandinista, encargado de capturar a “orejas” de la OSN y miembros de “escuadrones la muerte” para hacerles juicios públicos y fusilarlos.

Ya de regreso el 19 de julio en Managua, le tocó inmediatamente enrolarse en el recién fundado Ejército Popular Sandinista, donde alcanzó grados militares bastante elevados.  Le tocó ser una de las removidas del EPS por órdenes de Violeta Barrios de Chamorro, en 1992. Se fue a Estados Unidos, donde vive con sus hijos y se ha desarrollado exitosamente en trabajos civiles.

Rodolfo López Mendoza  (Combatiente Histórico, ya fallecido)

Carlos José Solís Rugama (Combatiente Histórico, lisiado por la guerra)

Julio Aráuz Rugama (Combatiente Histórico, CPF hoy)

Luis Alberto Duarte Talavera (Alcohólico Anónimo)

Carlos Calero (exmiembro del EPS)

Emilio Robelo Mendoza (excombatiente del EPS)

Marta Barbosa Cerda (caída en combate, en defensa de la Revolución, en la década del 80)

Julio Rodríguez Gámez. Fue Combatiente Popular en la Zona Oriental de Managua especialmente en el Asentamiento Laureles Norte, hoy conocido como Manuel Fernández Mora. Fue mayor   del Ejército Popular Sandinista. Fue dirigente y activista conocido del Frente Sandinista de Liberación en el Distrito VI de Managua. Falleció hace varios años.

Pedro Martínez Bustos (formó parte de la Columna  Óscar Pérez Cassar, “Liebre” o “Caza Perros”.

Víctor “Juan Pequeño” Boitano Coleman  fue Combatiente Popular en vecindarios como Bello Horizonte, donde residía su familia. Se fue en el Repliegue a Masaya. Perteneció a la Columna Móvil de Combate y Emboscada “Liebre”, también conocida como “Óscar Pérez Casar” y “Caza Perros”. Fue coronel del EPS, metido en escándalos públicos en los últimos años en Managua.

William “Juan Grande” Montalván, perteneció a la  Columna Oscar Pérez Casar y fue Mayor del Ejército. Está retirado en Matagalpa, donde ha ejercido cargos públicos.

Carlos “Taolamba” Duarte Orozco. Fue uno de los Jefes Guerrilleros en Mangua y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Se integró al Ejército Popular Sandinista, en cuyos escalafones alcanzó el rango de general.

Alfonso Inés “Mascota” Mejía  González era del grupo de Frank “Machillo” González Morales y de Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón. “Mascota” Mejía González fue uno de los Combatientes Históricos más destacados en la zona del Frente de Guerra del FSLN entre los puentes El Edén, Paraisito y San Cristóbal, donde se movían como jefes Rolando “Cara Mancha” Orozco Mendoza, Carlos Alberto “Sobrino” Dávila Sánchez, César Largaespada Palavicini y “Machillo” González Morales. Fue uno de los dirigentes de los Combatientes Históricos  de Managua, ya fallecido.

Alejandro “Huesito” Mairena Obando. “Comandante Huesito”, le decían sus compañeros en la Insurrección Sandinista en Managua, particularmente entre los puentes Larreynaga, El Edén y Paraisito, donde como Combatiente Popular destacadísimo se movía, formando parte de la tropa que comandaban Mónica Baltodano Marcenaros y Rolando “Cara Manchada Orozco Mendoza.

Fue uno de los Combatientes Populares más destacados en la Insurrección Sandinista Victoriosa, u n Ofensiva Final en Managua.  Jugó asimismo papel destacado en la marcha del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, pues con él armamos un grupo numeroso de replegados capitalinos que nos dedicamos a auxiliar heridos y semisepultar cadáveres de caídos por el bombardeo aéreo somocista feroz en el lado Norte de “Piedra Quemada”, el 28 de junio de 1979, en la mañana y en la tarde.

Además, al caer Marta Lucía Corea Solís en el Camino Viejo a Nindirí, fue uno de los primeros en auxiliarla. No fue posible salvar a Marta Lucía Corea. Se desangró en el camino. Al llegar al casco urbano de Nindirí, “Huesito” Mairena Obando promovió una parada militar del Repliegue Táctico de Managua a Masaya para sepultar a Marta Lucía Corea detrás de la Iglesia Católica.

Se convirtió, además, en recogedor de datos históricos de esta hazaña político militar del Repliegue a Masaya. Formó parte del Batallón Móvil que protagonizó la liberación de los llamados “Pueblos Blancos”, de Jinotepe y la Ciudad de  Granada. Era compañero inseparable de Rolando “Cara Manchada” Orozco, fue capitán del Ejército Popular Sandinista, fue desmovilizado en la década del 90, quedó mucho tiempo en el desempleo. Es quien ha mantenido vivo el llamado “Replieguito” por la “Ruta original de los días 27, 28 y 29 de junio de en 1979”.

Es apasionado por el llamado “Replieguito por la Ruta Original”, en el cual le acompañan unos 1,000 hombres y mujeres cada año, en la fecha del 27 de junio. Trabaja actualmente en la Alcaldía de Managua, como supervisor en el basurero “Nopales”. Hace poco tiempo se le murió la esposa. Tiene varios hijos.

Dolores Catalina “Lola” González López, del Barrio Larreynaga. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel, de 21 años. Ya andaba en “la pelota” de Carlos Alberto “Sobrino” Dávila y “Huesito” Mairena Obando, también estudiantes del Maestro Gabriel, cuando estalla la Insurrección en los barrios orientales-norte de Managua.

Según Dolores Catalina González López, además de los discursos políticos antidictatoriales en el Maestro Gabriel, un grupo numeroso de estudiantes de secundaria y vecinos del Barrio Larreynaga estaban ya  con responsabilidades en organizaciones como los Comités de Defensa Civil y acudían a reuniones en “casas de seguridad”, donde Ana Zúniga, por ejemplo, en la Colonia Tenderí, pegadito al muro del Instituto Maestro Gabriel.

Ella, “Lola” González López y ese grupo de estudiantes y vecinos se meten de lleno a la Insurrección cuando explotan varias bombas de 500 libras en el vecindarios, lanzadas desde los helicópteros del somocismo genocida, y porque ya se habían levantado las barricadas en el Puente Larreynaga y dentro del Barrio Larreynaga.

“Yo estuve con “Huesito” Mairena Obando y Rolando “Cara Manchada” Orozco Mendoza en las trincheras y barricadas de combate de los puentes Larreynaga y El Edén, donde me tocó combatir contra los guardias nacionales somocistas”, recuerda Dolores González López, 38 años después, en el año 2017.

Según “Lola”, al salir de su Barrio Larreynaga, con su grupo en que iban mujeres y hombres, todos jovencitos,  recuerda les dijeron que irían en Retirada en  columnas jefeadas por Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz, “pero después del cruce de la Comarca Veracruz, yo pude ver que íbamos en las columnas jefeadas por William “Aureliano” Ramírez Solórzano y Joaquín Cuadra Lacayo”, señala.

“También me acuerdo que cuando el bombardeo aéreo criminal estaba en lo fino contra nosotros, en el lado Norte de “Piedra Quemada”, hubo grupos que llenos de miedo crearon anarquía, y que  el Comandante William Ramírez Solórzano amenazó con abrir fuego de ametralladora  contra los que corrían sin control, por pánico a las bombas, pues la orden dada por el Comandante Carlos “Roque” Núñez Téllez era que todos nos pusiéramos “pecho en tierra”, protegidos en zanjones, en rocas grandes, en los troncos de árboles de mamones”, recuerda “Lola” González López, quien sigue viviendo en la misma casa de su familia  en el Barrio Larreynaga.

“Yo recuerdo que uno de los Jefes Guerrilleros, no recuerdo quién era, nos empujó hacia unos zanjones poco profundos, llenos de piedras erizas de “Piedra Quemada”, para que evadiéramos los charneles de las bombas y rockette”, añade “Lola”  González López.

“Conmigo iban también mis hermanos Mario y Julio López.  Ambos fueron a combatir en la liberación de Jinotepe y la defensa de Masaya. Julio se fue a Estados Unidos. Mario es carpintero y albañil, y de eso vive actualmente. Al regresar con el Triunfo de la Revolución Sandinista, seguí estudiando  el bachillerato, me integré a la Policía Sandinista, luego me salí y me quedé haciendo funciones de ama de casa. Tengo tres hijos, con quienes he luchado para se conviertan en profesionales.

Melba “Pinta” Orozco Aburto. Tiene 52 años actualmente.  Sigue residiendo en su Barrio Larreynaga. Al estallar la Insurrección en Managua tenía apenas 14 años, y ya era opositora férrea, convencida y propagandizadora de las ideas de que era necesario juntarse, combatir sin retroceso a la dictadura somocista genocida.

Su particularidad consistió en que a los 14 años ya dominaba plenamente los Primeros Auxilios, poner inyecciones, curar a heridos no graves, canalizarlos mientras los podía atender un médico, y de este modo, se convirtió en una especie de enfermera en la Clínica Roberto Clemente, en el mismo Barrio Larreynaga y en uno de los hospitales clandestinos del Estado Mayor del Frente Interno en el Reparto El Dorado y después en la Iglesia Sagrada Familia.

Antes de ejercer este papel de enfermera clandestina en la Insurrección, Melba “Pinta” Orozco Aburto resultó quemada por la explosión de una bomba  en una de las trincheras y barricadas del Puente Larreynaga, donde también le tocó disparar los fusiles en contra de los guardias somocistas genocidas.

Los materiales para atender heridos, mayoritariamente baleados y charneleados, los conseguían con amigos en los vecindarios o Barrios Larreynaga, Costa Rica, El Edén, Paraisito, María Auxiliadora,  San Cristóbal y con el padre Antonio Castro, quien también los apoyaba en búsqueda de comida y medicinas para los combatientes heridos.

“Pinta” Orozco Aburto estaba ya estudiando su secundaria en el Instituto Maestro Gabriel. También estaba estudiando para maestra en la Escuela Normal, hoy llamada Alesio Blandón. Aprendió estas  labores de Primeros Auxilios desde los 12 años, por pedimentos en su familia, para que hubiese alguien que pudiera inyectar, curar y poner vendas.

En el Barrio Larreynaga había muchos “orejas” de la Guardia nacional y de la Oficina de Seguridad. Esto dio lugar a que todos y todas los implicados en la Insurrección, u Ofensiva Final, fuesen puestos en una lista de los que iban ser ejecutados o asesinados por la “Mano Blanca” o “escuadrones de la muerte” de la dictadura somocista genocida. Esto ocurrió así en todos los barrios, colonias y repartos insurreccionados en Managua.

Esto era una amenaza mortal. Entonces los implicados, entre ellos Melba “Pinta” Orozco Aburto, tomaron la decisión de irse en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, para ponerse a salvo. Familias enteras también optaron por irse donde amigos en otros barrios, o fuera de Managua, indica “Pinta” Orozco Aburto.

Marvin, hermano mayor de Melba Orozco Aburto, hoy abogado, se fue con ella al Repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución, “Pinta” Orozco dejó los “Primeros Auxilios” y se integró a trabajar en TELCOR y ENITEL. Al mismo tiempo, estudió Biología en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), pero no terminó, no se graduó.

Tiene cuatro hijos y ha vuelto a desempeñar aquel papel suyo en la Insurrección revolucionaria, con la diferencia de que los pacientes de hoy son mayoritariamente enfermos graves por cáncer, u otras enfermedades crónicas, y entonces a “Pinta” Orozco Aburto la buscan para que los inyecte y les suministre los tratamientos ordenados por médicos.

También la buscan de hospitales locales de Managua para cuidar pacientes por encargo de familiares. Sus hijos se llaman:  Marvin Ariel, Noel Antonio, Juan Carlos y Javier Alfonso, quien todavía sigue estudiando.

Reyna “Morenita” López Castro

Denis “Tirador” Sánchez

Jorge “Negro” Palacios

Jairo Blandón (hoy es conductor de la Alcaldía de Managua)

Luis Gómez, abogado actual

Carlos Rostrán, abogado actualmente

Ángel Rosendo “Tigre” Pavón Estrada. Tiene 74 años actualmente, en 2017. Era el dueño de la Fábrica de Pólvora “Tigre”, que estaba situada del Puente El Edén tres y media cuadras Oeste. Además de Combatiente Popular, “Tigre” Pavón   Estrada fue quien virtualmente suministró gran parte de la pólvora para fabricar bombas de contacto para los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares de los Barrios Larreynaga, Costa Rica, Bello Horizonte, El Edén, Ducualí, María Auxiliadora, Luis Somoza (Diez de Junio), Dorado y  Paraisito.   Este “Tigre” Pavón Estrada era quien llevaba uno de los sacos de pólvora durante el Repliegue de Managua a  Masaya, en junio de 1979.

Uno de sus hijos mayores, Rosendo, iba con él en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Ambos sobrevivieron al infernal bombardeo aéreo somocista de “Piedra Quemada”, a pesar de que ambos iban cargando el saco de pólvora, para fabricar más explosivos en Masaya.  Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, se dedicó por completo a su fábrica de pólvora. Se le han otorgado numerosos reconocimientos políticos por su participación en la lucha antisomocista. Se le entregó la Medalla Andrés Castro.  Tiene otros hijos: Fernando Antonio, Francisco Antonio y Ariel de Jesús Pavón.

Su Fábrica de Pólvora “Tigre” ha venido decayendo en los últimos años. El estado físico de su casa igualmente se ha deteriorado muchísimo. En la actualidad su fábrica fue trasladada al sector de la Comarca Las Jagüitas, debido a las nuevas disposiciones de la Policía Nacional y de la Dirección General de Bomberos de Nicaragua. Sus hijos y él solicitan apoyo financiero al Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, para resolver en parte sus problemas socioeconómicos. Tiene el número de teléfono: 22488173.

Frank “Machillo” González Morales. Era estudiante universitario al estallar la Insurrección en los barrios occidentales y orientales de Managua. Pertenecía al llamado “grupo de los proles”, es decir, la Tendencia Proletaria del Frente Sandinista, encabezada por los Comandantes Carlos Núñez Téllez, Luis Carrión Cruz y Jaime Weelock Román.

Era ya uno de los  Jefes Guerrilleros más fogueados de este grupo, y como tal lo pusieron a operar combativamente en vecindarios como Paraisito, San José Oriental, “Campo Bruce” (hoy Rigoberto López Pérez), en el Reparto Dorado, en la Colonia Luis Somoza (Diez de Junio) y en Ducualí, en las cercanías en que estaban el Estado Mayor General del Frente Interno y el Estado Mayor Conjunto del FSLN en Managua.

Participó “Machillo” González Morales en uno de los combates más violentos y mortales contra la Guardia Nacional somocista genocida en el Barrio Paraisito y San José Oriental el 17 de junio de 1979, día en que se le hacen decenas de bajas a los guardias de la Escuela de Entrenamiento Básico  (“escuela de asesinos”, le decía la gente), se les destruyen tanques y tanquetas, un camión en que transportaban tropas y armas de guerra, se les arrebatan fusiles y ametralladoras, se les derrota, salen derrotados hacia donde tenían una Estación de Policía en las cercanías del  Hospital Baustista.

“Machillo” González era uno de los jefes de columnas en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, ubicado en la parte del Repliegue que iba jefeado por William “Aureliano” Ramírez Solórzano. . “Machillo” González Morales era uno de los responsables de los heridos, en unión con “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Salió ileso de los bombardeos aéreos criminales de “Piedra Quemada”, Nindirí y la Ciudad de Masaya, donde fue enviado a combatir a los guardias somocistas atrincherados en el Cerro del Coyotepe, en el Cerro de La Barranca, en la Fábrica de Clavos INCA y la Hielera del Barrio Santa Rosa.

Con otros Jefes Guerrilleros, “Machillo” González Morales protagonizó casamientos de parejas de Combatientes Populares en la Pista El Dorado, entre otros, a Carlos Alberto “El Sobrino” Dávila Sánchez con Marta Lorena López Mojica y Ronald Fisher Ferrufino y Alejandra Campos Escobar, quienes cayeron o murieron en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Al retornar de Masaya el 19 de julio de 1979, se dedicó, con otros revolucionarios sandinistas, a organizar la Asociación de Combatientes Históricos de Nicaragua y de Managua, la cual aparece en los Estatutos como parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional. También se dedicó a estudiar para profesor o maestro.

En varias ocasiones, en representación de los  Combatientes Históricos, fue miembros del Departamental del Frente Sandinista en Managua. En una época de crisis fue criticado  por el manejo organizativo de la Asociación de Combatientes Históricos de Managua.

Actualmente se dedica nuevamente a juntar en una sola organización a algunos grupos de Combatientes y Colaboradores Históricos, para lo cual cuenta con el apoyo de varios  antiguos dirigentes de esta organización, entre otros, Juan Carlos Soza.

Tiene como oficina o sede de la Asociación de   Combatientes Históricos “Carlos Fonseca Amador”, ahora, en el sitio en que estuvo la sede del Distrito III del Frente Sandinista, en el Barrio Altagracia, de la Racachaca cuadra y media al  Sur.

“Machillo” González Morales fue concejal del Frente Sandinista en el período de Herty Lewites Rodríguez del 2001 al 2005. Tiene una hija conocida, llamada Tania, quien trabaja con la Policía Nacional, en Plaza del Sol. “Machillo” reside en la Colonia San Jacinto, en el Distrito VI y responde al número de teléfono: 86782410.

Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón. Era estudiante en junio de 1979 en la Escuela Normal Central de Managua,  al estallar la Insurrección en los barrios orientales, también en el suyo, en el Reparto René Schick Gutiérrez. Tenía 16 años. Se integra a la lucha bajo las órdenes de su jefe inmediato, Santos Sobalbarro Blandón, quien al mismo tiempo respondía ante su responsable insurreccional y Jefe Guerrillero,  Comandante Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz.

Este grupo montó una escuela de entrenamiento en manejo de armas en una casa contiguo a la vivienda del Combatiente Popular, Francisco René Polanco Chamagua. Al mismo tiempo, se desplazaban en grupos de Combatientes Populares hacia las Colonias Catorce de Septiembre y Nicarao, y para el lado de las colonias Américas I, III y IV.

“Marcial”  Soza Aragón se desplazaba con Pablo Rivas Pavón, María Linet Martínez Díaz y María de los Ángeles Cajina Rojas. Los cuatro participaron en numerosos combates contra los guardias somocistas genocidas  en este sector oriental de Managua, donde también operaban hombres que después fueron conocidos políticos sandinistas como Elías Chévez Obando, Perfecto Arróliga Flores, Miguel “Chupa Dedo” Alvarado Torres y Enrique Alvarado Torres. Todos se fueron en el Repliegue de Managua a Masaya.

Según “Marcial”  Soza Aragón, él participó en un grupo seleccionado especialmente por el Estado Mayor del Frente Interno para hacer una exploración cuidadosa de caminos poco transitados hacia Masaya, previamente al Repliegue de Managua a Masaya, aunque no les dijeron cuáles eran los objetivos de la exploración.

“Yo fui dos veces. En la tercera y última vez ya no fui porque los zapatos se me habían desbaratado”, recuerda Juan Carlos. Según él, se exploraron varios caminos, entre otros, el que siguió el grueso del Repliegue a Masaya el 27 de junio en la noche y el 28 de junio en la mañana, y también un camino paralelo a la Carretera a Masaya, a partir del Puente de Ticuantepe, y otro fue el  Camino Viejo a Sabana Grande, para ir a salir por el lado Norte del casco urbano de  Nindirí y llegar por ese rumbo a la Ciudad de Masaya.

Juan Carlos Soza Aragón recuerda ahora que salió ileso en medio del infernal bombardeo aéreo de “Piedra Quemada”, Nindirí y la Ciudad  de Masaya. Resultó lisiado en un combate en 1982, ya en defensa de la Revolución Popular Sandinista.

“Marcial” Soza Aragón ha sido uno de los tradicionales dirigentes de los Combatientes Históricos  y de taxistas en Managua. Actualmente ocupa el cargo de vicepresidente de esta organización de Colaboradores y Combatientes Históricos Carlos Fonseca Amador, encabezados por Frank “Machillo” González Morales.

“Marcial” Soza Aragón tiene su oficina en la sede de la Asociación de  Combatientes y Colaboradores Históricos “Carlos Fonseca Amador”, donde estuvo ubicado un tiempo el Distrital III del Frente Sandinista, de la Racachaca tres cuadras y media hacia al Sur, en el Barrio Altagracia de Managua. Tiene dos hijas: Yara Yahoska y Elizabeth Yarussette Soza Parrales.

Otros nombres de sobrevivientes del Repliegue a Masaya, suministrados por Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón:

Osvaldo y Juanita Manzanares López, en cuya vivienda era Casa de Seguridad de Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares en el Barrio La Fuente (hoy Ariel Darce Rivera). La casa de los Manzanares fue una de las casas de seguridad del Comandante Ramón “nacho” Cabrales Aráuz.

Rafael Tercero, se fue a Costa Rica, donde falleció.

Manuel Díaz, cuya vivienda también era Casa de Seguridad en el Barrio La Fuente.

Mario Jofre

María Teresa

Luz Delia

Delia Hernández

Marvin “Piojo” Cuadra

Carlos Matamoros, quien iba con Isabel Aráuz Rugama al momento en que un rockette mató con sus charneles a Ricardo Sú Aguilar, Marlene Fátima Aguilar Uzaga, Manuel Barrantes Aguilar y Cela Amador Cisneros. Después de este trágico momento en el lado Norte de “Piedra Quemada”, frente a la entrada antigua al Volcán Masaya, precisamente un grupo de más de 500 replegados hicieron un giro hacia este rumbo, encabezados por el Comandante Carlos Núñez Téllez, jefe del Estado Mayor del Frente Interno del FSLN Guerrillero, para evitar que todo el Repliegue fuese masacrado por el bombardeo aéreo somocista genocida en “Piedra Quemada”.

En ese grupo iban Isabel Aráuz Rugama y  Carlos Matamoros, quienes bordearon la Laguna de Masaya por el lado Oeste, para entrar a la Ciudad de Masaya por el lado Suroeste, es decir, por el sector de Monimbó.

Juan “Tocino”

Gonzalo “Erick” Rodríguez Pavón

César “Popeye”

Miguel Álvarez

Miguel “Chupa Dedo” Alvarado Torrez, quien vio caer por charnelazos en “Piedra Quemada” a José Santos “Cerro Negro” Mayorga Alemán. “Chupadedo” Alvarado Torrez fue famoso, aguerrido y audaz Combatiente Popular del Reparto Schick Gutiérrez, quien, precisamente, participaba en emboscadas y ataques relámpagos a contingentes de la Guardia Nacional en este sector oriental de Managua, dirigido  por Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz. Su hermano Enrique Alvarado también fue Combatiente Popular y participante del Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Después del Triunfo de la Revolución, Alvarado Torrez  formó parte del Ministerio del Interior (MINT), del cual fue uno de sus fundadores.  Con Elías Chévez Obando, su hermano Enrique y con Leticia Herrera, fue uno de los fundadores y dirigentes de los Comités de Defensa Sandinistas en Managua. Actualmente es el dirigente del Movimiento Comunal Nicaragüense en el Distrito V.

José Jesús Alvarado Torrez, hermano de Miguel “Chupa Dedo” Alvarado Torrez. No tengo más datos de él.

Etanislao Cruz Luna

Porfirio Miranda

Roberto “Pata de Pollo” López

“El Braco”

“El Chori”, se le había dado por muerto y reapareció en el trayecto del Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Los Hermanos Rayo

Filemón “Negrura”

Marvin Medina, ya fallecido por diabetes

Mario Obregón Navarrete, fue vicecoordinador de los Combatientes y Colaboradores Históricos en el Distrito V de Managua.

“Negro” Eddy

Luis López, ya fallecido.

David o “Viejo Bomba”, porque fabricaba bombas y su vivienda era Casa de Seguridad en el Reparto Schick. Es lisiado de guerra.

Enrique José “Bizco Chávez” Mojica

Arturo Tijerino

Gonzalo Díaz

Sergio “Paco” Morán

Familia Castillo (“Chugas”), entre ellos: Jesús Castillo. Tiene el teléfono: 22891974.

María Cristina Gadea. Teléfono: 89896774

Wilfredo “Pancho” González. Teléfono: 88826802.

José Miguel Mendieta. Teléfono: 86048467.

Raúl Cordón. Ya siendo abogado participó en la Insurrección en Managua  como Combatiente Popular y en labores de propaganda revolucionaria. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya,  donde se convirtió en uno de los ayudantes del Comandante Carlos Núñez Téllez. Ejerce la profesión de abogado ahora en Managua.

Manuel Salvador Gutiérrez

Julio Mendoza

Víctor Mairena

Milton “Mono” Gaitán

William Antonio Orozco Benavidez

Alberto y Jorge Benavidez

Dominga Rivera

Donald “Monito” García

Marina Escobar

Chepe Matute

Holman Lara

Dolores “Lola” Mercado Fonseca.  Al ocurrir la Insurrección en Managua y el Repliegue a Masaya, estudiaba el quinto año de bachillerato en el Instituto Experimental México, donde se instaló un hospital clandestino insurreccional y se sepultaron a 36 de los mártires caídos en la Insurrección Sandinista de la Zona Oriental de Managua.  “Lola” resultó charneleada en “Piedra Quemada”. Auxilió y cargó herida de muerte a Marta Lucía Corea Solís por el Camino Viejo al casco urbano de Nindirí, donde falleció. Ha sido activista política del FSLN y comunitaria en el Barrio Costa Rica.

Actualmente trabaja como administradora en la Secretaría del Concejo Municipal de Managua. Es la pagadora de la dieta de los concejales en el Municipio de Managua.

Zoralina Zúniga. Participó como Combatiente Populares en barrios orientales de Managua, específicamente en Larreynaga, El Edén, Ducualí y San José Oriental. Fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Ha sido dirigente del FSLN en el Distrito IV de Managua. Trabaja actualmente en Programas Sociales  de la Alcaldía de Managua.

Isabel Aráuz Rugama ha sido dirigente de las mujeres sandinistas organizadas.  Al estallar la Insurrección en los Barrios Oriental y Nortes de Managua tenía 18 años y estudiaba segundo año de arquitectura en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, en el Recinto Rubén Darío, en Managua.

Su historial de lucha, desde muy jovencita, es particularmente impactante. Era estudiante de secundaria cuando era todavía casi una niña. Era de la “pelota” de jóvenes y niños rebeldes de la  Colonia Nicarao y de la Colonia Máximo Jerez. Anduvo con los Héroes y Mártires de la Nicarao: Marlene “Mary” o “Modesta” Aguilar Uzaga, Cela Patricia Amador Aguilar y Manuel Barrantes Aguilar, y con Ricardo Sú Aguilar, de la Máximo Jerez. Fue de las Combatientes Populares más conocidas y audaces de la Colonia Nicarao. Isabel Aráuz Rugama iba con los cuatro mencionados arriba, cuando estos cayeron junto a ella, en “Piedra Quemada”, en la orilla de una pila de agua, por los impactos de centenares de charneles de un rockette lanzado desde un avión push and pull de la Guardia Nacional somocista genocida.

Isabel Aráuz Rugama afirma que fue durísimo para ella fue ver caer a su lado, en “Piedra Quemada”, a sus compañeros y compañeras de Insurrección en Managua y de marcha en el Repliegue a Masaya.

En “Piedra Quemada” el Comandante Carlos Núñez Téllez ordenó que una parte del Repliegue bombardeado el 28 de junio entre las  once y once y media de la mañana, hiciese un giro un poco a la derecha por el kilómetro 21, cruzara la Carretera a Masaya y se internase  por el camino antiguo de entrada al Volcán Masaya, para irse bordeando por el Oeste la Laguna de Masaya, “con el fin  de que no nos mataron a todos con ese bombardeo aéreo feroz e infernal”.

Isabel Aráuz Rugama, con otras compañeras y compañeros, tomaron ese rumbo del Oeste de la Laguna de Masaya, siguiendo esa parte del Repliegue Táctico que iba jefeando el Comandante Carlos Núñez Téllez.  También fueron bombardeados, aunque con menor intensidad, testimonia Isabel Aráuz Rugama.

Al volver de Masaya el 19 de julio de 1979, fue una de las organizadoras de la Asociación de Mujeres Luisa Amanda Espinoza y del Batallón de Mujeres para defender la Revolución Popular Sandinista.

Se convirtió en una de las fundadoras del Ejército Popular Sandinista y de la Asociación de Mujeres “Luisa Amanda Espinoza”, en septiembre de 1980. También contribuye a la organización de las Milicias Populares Sandinistas, en las cuales se incorporan masivamente miles de mujeres organizadas en AMNLAE.

Isabel forma y se convierte en jefa del Batallón de 500 Mujeres “Héroes y Mártires de Batahola”; forma parte de la dirigencia de los Comités de Defensa Sandinistas en Managua y de la Vigilancia Revolucionaria cedesista. Ella, Isabel Aráuz Rugama,  y el Batallón de Mujeres reciben entrenamiento militar de infantería y de artillería en los Centros de Entrenamientos del Ejército Popular Sandinista en Zinica (Carretera a Boaco) y Península de Chiltepe, en el Lago de Managua.

Con el Batallón de Mujeres, Isabel  concurre a cortes de café en el Norte de Nicaragua y al mismo tiempo estudia para ser contadora pública.

Aráuz Rugama laboró en la Alcaldía de Managua un tiempo. Actualmente  es la coordinadora de la Asociación de Mujeres Sandinistas y de las Madres de Héroes y Mártires de Managua, y se dedica a recopilar historias breves de los caídos o mártires en vecindarios de Managua y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Reside en la Colonia Nicarao y tiene su oficina en la sede de la Asociación de Mujeres Sandinistas y de Madres de Héroes y Mártires, situada en el costado Noreste de la Embajada del Japón, o de la Rotonda El Gügüense una cuadra al Norte y una cuadra al Oeste.

Mauricio Jiménez. Era estudiante universitario al ocurrir la Insurrección Sandinista en Managua y el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, perteneció a los equipos de seguridad personal del Ministerio del Interior y le tocó siempre cuidar al Comandante Tomás Borge Martínez. Ya está retirado y reside en Bello Horizonte con su familia.

Héctor Márquez. Era estudiante universitario  cuando explotó la Insurrección en Managua. Fungió como Combatiente Popular en vecindarios como San José Oriental, Paraisito y Colonia Managua.

Márquez participó en el Repliegue Táctico a Masaya. Fue asimismo de los equipos de seguridad personal.  Fue también de los especialistas de la Seguridad del Estado del régimen revolucionario sandinista. Lo dejaron en el desempleo al perderse las elecciones en 1990. Hoy se dedica a pintar casas, edificios y muros por encargo. Vive con su madre, hijos y nietos en la Colonia Managua, de donde salieron muchos hombres y mujeres que se fueron en el Repliegue de Managua a Masaya.

William Canales. Era estudiante universitario en junio de 1979. Se vio involucrado directamente en la Insurrección Sandinista como Combatiente Popular. Fue parte de los casi siete mil capitalinos que participamos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Canales se convirtió en ingeniero naval por estudios que lo mandaron a hacer a la Unión Soviética. Hoy trabaja en el Instituto de Estudios Territoriales y vive con su familia en la Colonia Managua.

Freddy Peralta. Estudiaba en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) cuando estalló la “runga” o Insurrección Sandinista contra la dictadura en Managua. Participó en el Repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución se trasladó a Granada, donde vive con su familia y se dedica al comercio.

Emma Rosa “Pelo Liso” Castro González. Era estudiante universitaria cuando estalló la Insurrección en Managua. “Pelo liso” era famosa por su audacia militar. Después del Triunfo de la Revolución Sandinista estudió Historia y Filosofía en Estados Unidos y la Unión Soviética. Reside en Estados Unidos actualmente.

Gerardo Gallo Loáisiga. Era estudiante universitario al ocurrir la Insurrección. Fue uno de los Combatientes Populares más famosos y audaces del Barrio Larreynaga, donde actuaban conjuntamente con Alejandro “Huesito” Mairena Obando. Actualmente es el secretario general del Sindicato de Trabajadores en ENACAL.

Roling Joya era estudiante universitario al producirse la Insurrección en las zonas Oriental y Norte de Managua. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Actualmente es taxista en Ciudad Sandino.

Luis López Castro. Al producirse la Insurrección en Managua era ya especialista en “Primeros Auxilios”, lo cual puso en práctica en los hospitales clandestinos de la Insurrección en el Instituto Experimental México, en la Sagrada Familia y en el Hospital Silvia Ferrufino, ubicado en Bello Horizonte. Prestó sus servicios valiosos a algunos heridos durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Se dedicó a continuar prestando sus servicios en la Cruz Roja, donde sigue trabajando. Reside con su familia en la Colonia Batahola Sur, frente al Plantel Batahola de Infraestructura de la Alcaldía de Managua.

Carlos Huembes era estudiante al estallar la Batalla de Managua contra el somocismo genocida. Es primo del Héroe y Mártir Carlos Roberto Huembes, asesinado por la guardia sanguinaria somocista en el Reparto El Dorado, días antes de la Insurrección. Nunca quedó claro este crimen, pues se supuso que hubo delación y que por este motivo fue perseguido con certeza por la GN.

Carlos Huembes participa  activamente como Combatiente Popular. Se marcha con los casi  siete mil replegados de Managua a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución se dedicó a reparar motocicletas, taller y negocio que sigue desarrollando en las cercanías de la  Colonia Primero de Mayo.

Freddy “Comandante Pedrón”  Peralta era estudiante en el Instituto Maestro Gabriel cuando explota la Batalla militar revolucionaria contra el somocismo genocida en Managua. Fue Combatiente Popular. Marchó en el Repliegue, y después del Triunfo de la Revolución Sandinista llegó a ser capitán del Ejército Popular Sandinista y del Ejército Nacional. Ya está retirado y vive en Villa Sandino, en Granada.

Eddy Padilla Solís también era estudiante en el Maestro Gabriel cuando estalló la Insurrección u Ofensiva Final contra la dictadura en Managua. De Padilla Solís decían que era un Combatiente Popular “bravo”, audaz, rápido y  fino y preciso para disparar hacia los guardias somocistas genocidas.

Fue uno de los bravos Combatientes Populares de la Carretera Norte, donde el Jefe Guerrillero militar era Marcos Somarriba García.

Padilla Solís sobrevivió a los bombardeos aéreos criminales en  “Piedra Quemada”, Nindirí y Masaya.  Era un hombre amigable y muy disciplinado en las barricadas y trincheras de combate. Padilla Solís fue dirigente del Departamental del Frente Sandinista en Managua. Falleció hace varios años cuando fue atropellado por un vehículo al momento en que cambiaba una llanta  de su vehículo en la Carretera Norte.

Jorge Guadamuz Orozco. Participó en la Insurrección y en el Repliegue Táctico a Masaya. Es sindicalista actualmente en el Distrito VI de la Alcaldía de Managua.

Iván Cajina. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel, donde se bachilleró. Se integró plenamente  a la Insurrección en la Zona Oriental de Managua como Combatiente Popular. Iba con su columna barrial en el Repliegue a Masaya. Al triunfo de la Revolución Sandinista, se convirtió en soldado del Ejército Popular Sandinista. Ahora labora como conductor y reside en la Colonia Managua, donde vive con su esposa e hijos.

Nelson “Negro” García, igualmente estudiaba en el Instituto Maestro Gabriel al estallido de la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental de Managua. Se incorporó como Combatiente Popular y en esa condición de combatiente activo fue en el Repliegue a Masaya.  Ahora es comerciante por cuenta propia.

Reyna López Castro. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel cuando la Insurrección Sandinista en Managua. Igual que centenares de mujeres capitalinas, desempeñó labores de Combatiente Popular en la zona del Barrio Larreynaga, Puente Larreynaga y Pista de la Resistencia Sandinista hasta el Puente El Edén. Fue en el  Repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución, se incorporó al Ejército Popular Sandinista, donde alcanzó el grado de capitana. Actualmente trabaja en comercio “por cuenta propia”

Luis López Castro. Era estudiante de secundaria y especialista en Primeros Auxilios. Se convirtió en hombre indispensable en los sitios de combate, en los hospitales clandestinos y en el propio Repliegue a Masaya, dando “Primeros Auxilios” a heridos de bala, por charneles y bombas de 500 y 1,000 libras. Ahora es un profesional de los “Primeros Auxilios” en la Cruz Roja Nicaragüense.  López Castro vive con sus hijos y esposa en la Colonia Batahola Sur, en el costado  Norte del Plantel Batahola de la Alcaldía de Managua.

Pastora “Doña” Jáen Zúniga, hermana de célebre preso Marcio Jáen. Se desempeñó como Combatiente Popular en la zona de las colonias Luis Somoza, Don Bosco y Colombia. Cuando ocurre el Repliegue a Masaya tenía 21 años y era estudiante universitaria.

La vivienda de Pastora era casa de seguridad  de dirigentes sandinistas en la Colonia Luis Somoza (Diez de Junio). Es una mujer alegre, colaboradora, trabajadoras, “chilera”. Antes le tocó trasladar armas de Jinotepe a Santa Teresa con Pedro Conrado, ya fallecido.  En el Repliegue  de Managua a Masaya iba con un grupo, entre otros:  Mauricio Sotomayor, Amparo Aguirre, esta última del Barrio Domitila Lugo; un hombre sólo identificado como “El Peludo” y Henrry  Petrie Bejarano.

Al retornar con el Triunfo de la Revolución Sandinista a Managua, se enroló en el Ejército Popular Sandinista y fue asignada a la Fuerza Aérea Sandinista. Luego fue ubicada en el Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños. La dirigencia revolucionaria también la envió a cumplir tareas en el Municipio de Waslala y en Molukukú.

“Doña” Pastora Jáen Zúniga todos los años apoya y participa en el Replieguito por la Ruta Original hacia Masaya. Suministra 250 platos de comida para los participantes en este Replieguito por la Ruta Original, todos los años.

Pastora quedó en el desempleo en la década del 90 y actualmente administra un comedor, en compañía de sus hijos, en los patios del Hospital Infantil Manuel de Jesús “Mascota” Rivera, en Managua. Responde al teléfono 22530736.

Chorro de sobrenombres, obtenidos en el propio camino del Repliegue a Masaya, el 27 en la noche. Estos seudónimos aparecen en el libro: “Insurrección Sandinista Victoriosa, Repliegue Táctico de Managua a Masaya”, autor: Pablo E. Barreto Pérez. Se supone que todos son sobrevivientes.

“Chintano”, “Querque”, “Gordo Domingo”, “Zaparrucho”, “Mona Yuri”, “Pancho Huevo”, “Manotas”, “Diablo”, “Negro Lencho”, “Diablo Rosales”, “Gato Gordo”, “Gato Peludo”, “Tapa de Burro”, “Pana”, “Quique Maraca”, “Sergio”, “Jacinto”, “Renco”, “Pío”, “Milikin”, “Soplado”, “Choricín”, “Juan Cabro”, “Pachel”, “El doctor”, “Salvadoreño”, “FIFA”, “Tony Loco”, “Mercado”, “Peyeyeque”, “El Venado”, “Carlitos Bazuka”…

Nombres extraídos de mi libro “Repliegue a Masaya”

Carlos “Terencio” Barquero

Mario  “Felipe” Guido

Alejandro “Terencio” Galeano

Julián “Jerónimo” Galeano

Silvio “Silvestre” Cuadra

Manuel “Cadete” Díaz

René “Gato” Pérez

Ramón “Allan” Villachica

Tomás “Julián” Coe

Giovani  “Rubén” Parodi

Jhon “Sam” Dixon

José Isabel “Víctor” Mayorga

Carlos “Príncipe”  Gaitán

Marvin “Manuel” Parodi

Oscar “Aureliano” Aragón, escultor y pintor. Tiene su taller en el Barrio El Paraisito.

Orlando “Carlos” Orozco

Amílcar “Matiguás” Ramírez

Abraam Delegado Romero. Fue Jefe Guerrillero y jefe de escuadras de Combatientes Populares en la Zona Oriental de Managua. Con el resto de casi siete mil Managua marchó en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde fue el segundo de “Chico Garand” Guzmán Fonseca en la captura del Sargento GN Alberto “Macho Negro” Gutiérrez,  quien se escondía en la Comarca Los Altos de Masaya. Esta captura famosa ocurrió el 19 de julio de 1979, día en que “Macho Negro” Gutiérrez fue fusilado en la entrada al Barrio Monimbó, en Masaya.

César “Arbo” Ramírez. En la Insurrección Sandinista en Managua  fue Combatiente Popular del grupo de la Organización Militar del Pueblo (OMP), en la cual participaron más de 100 combatientes de Managua, todos ellos jefeados por Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca. La OMP era aliada del Frente Sandinista de Liberación Nacional  (FSLN), todavía clandestino en junio y julio de 1979.

Marcos  “Muerto” Casanova

Pedro “Muerto” Quisalaya

Mauricio “Momia” Riguero Cortez perteneció al grupo de la Organización Militar del Pueblo (OMP), cuyo jefe era el  famoso periodista socialista Álvaro Montoya Lara, caído en combate en el Frente Sur Benjamín Zeledón Rodríguez;  el segundo al mando de la OMP fue Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

“Momia” Riguero  Cortez, “Aguja” Cuadra Rodríguez, “Chico Garand” Guzmán Fonseca, y otros, participaron directamente  en el ataque militar a las Doceava Sección de Policía GN (“Sierra 13”) el nueve de junio en la noche, y en la quema de este cuartel de la Guardia Nacional somocista genocida en el lado Noreste del Parque de la Etapa Dos de Bello Horizonte.

Riguero Cortez fue uno de los Combatientes Populares de este numeroso grupo de la OMP, la que llegó a tener más de 100 combatientes, entre hombres y mujeres, en plena Insurrección en Managua. “Momia” Riguero Cortez se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución se integró al Ejército Popular Sandinista, en cuya estructura alcanzó el rango de coronel. Actualmente ejerce como abogado y anda en gestiones propias de los retirados del Ejército Nacional.

Hugo “Leonel” Rizo

Leonor  “Leo”, “Marjonia” Moreno  Silva es hermana del conocido político Fidel Moreno, quien es secretario general de la Alcaldía de Managua, todavía en 2017.  “Leo” Moreno fue Combatiente Popular del grupo de la Organización Militar del Pueblo, y su escenario de operaciones militares fue en Bello Horizonte, Santa Rosa, Colonia Maestro Gabriel, Colonia Salvadorita (Cristhian Pérez Leiva) y Barrio El Edén. En el Repliegue de Managua a Masaya iba con su grupo de la OMP.

Manuel “Fidel” Martínez Rodríguez

Oscar “Asesino” Reyes

Marjuri  “Nidia” Chica Larios. En aquellos días previos a la Insurrección Sandinista, “Nidia” Chica Larios era estudiante universitaria y activista clandestina del Frente Sandinista en Bello Horizonte, donde ella y su familia al mismo tiempo pertenecían a la Asociación de Vecinos de Bello Horizonte, la cual fue semillero de Combatientes Populares en este conocido Reparto Residencial de Managua.

“Nidia” Chica Larios, además, estuvo vinculada con la Organización Militar del Pueblo (OMP), jefeada por “Chico Garand” Guzmán Fonseca en Managua, particularmente en los vecindarios de Bello Horizonte, Santa Rosa, Salvadorita (Cristhian Pérez Leiva), Maestro Gabriel y Barrio El Edén. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Actualmente ejerce como abogada y jueza en Managua.

César Augusto “Marvin” Núñez

Listado de sobrevivientes del Repliegue, suministrado por Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando, por la Asociación de Combatientes Históricos de Managua y por el Comandante Ramón Cabrales Aráuz:

Mario Casaya.  Participó en la Insurrección y en el Repliegue a Masaya. Fue boxeador después del Triunfo de la Revolución Sandinista. Su jefe de columna fue Norman Roustan Reyes. Vive alternativamente en los Barrios Larreynaga y Georgino  Andrade. Trabaja en RARPE, donde se desempeña como guardaespaldas del dueño de esta empresa de medicinas en Managua.

“ Viejo” Peña.  Es ahora capitán retirado del Ejército Nacional. Vive en Colonia Nicarao. Tiene el teléfono celular: 87591347.

Emilio “Pescado”. También capitán retirado del Ejército Nacional. Es taxista y vive en la Colonia Nicarao. Teléfono celular: 88841886.

Javier “Piloto” Moreno.  Ya es oficial retirado del Ejército Nacional. Vive en el Barrio San Luis. Tiene el teléfono celular: 83948083.

Alfonso García Obando. Es fiscal de camiones recolectores de basura en el Plantel Los Cocos, de la Alcaldía de Managua. Tiene teléfono celular: 82601889.

Carlos “Taolamba” Duarte Orozco. Es ya general retirado del Ejército Nacional. Al estallar la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental de Managua era estudiante del Instituto Maestro Gabriel. Conoció muy de cerca a Carlos Alberto “Sobrino” Dávila Sánchez y su esposa Marta Lorena “Cleo” López Mojica. “Taolamba”  Duarte Orozco fue uno de Jefes Guerrilleros con mando y tropas revolucionarias entre los puentes Larreynaga, El Edén y Paraisito. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde fue ubicado en tareas de defensa de la Ciudad de Las Flores.

“Renco” Cubillo. Era estudiante en el Instituto Maestro Gabriel cuando estalló la Insurrección y se produjo el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. No tiene oficio conocido ni se sabe dónde vive. Me están averiguando la dirección.

El “Chino”  Quant. Participó en la Insurrección y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Supuestamente vive ahora en el kilómetro diez y medio de la Carretera Sur. Es el propietario y jefe de SERVIPRO. Tiene el teléfono celular: 84082204.

Guadamuz, sólo conocido por su primer apellido. Participó en la Insurrección y el Repliegue de Managua a Masaya. Era estudiante en el Maestro Gabriel y Combatiente Popular. Trabajó en INETER. Estuvo en el Laboratorio de Criminalística de la Policía Nacional. Vive actualmente de los semáforos de Repuestos Böer una cuadra al Oeste y al Sur. Tiene el teléfono celular: 88642762.

José Ulises Blanco. Participó en la Insurrección y el Repliegue de Managua a Masaya. Es capitán retirado. Actualmente es abogado y se trasladó a trabajar a Nueva Guinea. Tiene el teléfono celular: 83346048.

Luis Requena Méndez. Vivía en el Barrio Paraisito, estudiaba su quinto año de bachillerato en el Instituto Maestro Gabriel (era de la “pelota” de los casi 300 estudiantes rebeldes) y tenía 19 años cuando la Insurrección Sandinista, u Ofensiva final, se desencadenó en la Zona Occidental , primero, y después en la Zona Oriental de Managua.

Pertenecía Requena Méndez a los Comités de Lucha de Estudiantes Universitarios (CLEUS), cuya dirigencia organizó la célula guerrillera “Jorge Navarro Martínez”, integrada entre otros, por el propio Requenes, el hoy general del Ejército Nacional Juan Estrada, Víctor “Juan Pequeño” Boitano Coleman, William “Juan Grande” Montalván y Juan “Chino Rubén” Estrada, quienes fueron asignados durante el comienzo de la Insurrección a enfrentar a la guardia somocista en “San Emigdio”, en las Américas Cuatro (hoy Villa Venezuela).

Inmediatamente después, esta célula o columna “Jorge Navarro Martínez” fue a juntarse con otra que era jefeada por César Augusto “Moisés” Silva, Marcos “Wil” Largaespada Prado (hoy general retirado del Ejército) y Donald  Mendoza en la Colonia Primero de Mayo, donde enfrentan a la guardia somocista genocida, y después pasan a juntarse en las trincheras de combate en el Barrio Edén, en Ducualí y en el Puente El Edén, donde el Jefe Guerrillero era Rolando “Carlos”, “Cara Manchada” Orozco Mendoza, quien después, como parte y uno de los jefes del Batallón Móvil,  cae en combate durante la liberación de Jinotepe, el 5 de julio de 1979.

Requena Méndez, por sus dotes de ágil y astuto Combatiente Popular, fue ubicado en numerosos puestos de combate entre los barrios Ducualí, El Edén, Larreynaga, frente a la Fábrica Rolter y en el Barrio María Auxiliadora.

En el Repliegue de Managua a Masaya Requena fue ubicado en el llamado “cierre” o retaguardia de la Columna de Vanguardia inmensa que jefeada el Comandante William “Aureliano” Ramírez Solórzano, con el fin de que ésta no fuera atacada por detrás por la guardia somocista, ni por los “orejas” de la Oficina de Seguridad de Anastasio Somoza Debayle.

“Los charneles de las bombas de 1,000 libas y de los rockettes me zumbaban en la orilla de las orejas, por miles o millones, cuando enfrentamos el bombardeo infernal en “Piedra Quemada”, frente al Volcán Masaya, pero ni uno me hirió el cuerpo, dichosamente”, comenta Requena Méndez 38 años después, cuando ya tiene 59 años de edad.

“Ocurre que en Managua yo aprendí que debía meterme en una zanja, o ponerme “pecho en tierra” al pie de un árbol grueso o de una piedra grande, con el fin de evadir los charneles de las bombas en el momento en que los helicópteros,  aviones Push and Pull y el “Dundo Ulalio”  nos dejaban caer esas cargas mortífera de explosivos y balas de ametralladoras calibre 50”, añade Requena Méndez.

Al retornar de Masaya, después del Triunfo del 19 de julio de 1979, Requena Méndez se enroló en el Ejército Popular Sandinista, en el cual alcanzó el grado militar de capitán. Fue despedido mediante el llamado PL-3 por la presidenta Violeta Barrios viuda de Chamorro.

Al ocurrir esto, Requena Méndez se dedicó a graduarse de Contador Público y en formulador químico, lo cual le ha permitido ganarse el sustento cotidiano con sus hijos y su esposa en las décadas del 90 y 2000, y finalmente fue ubicado en un empleo formal en el Instituto de Seguridad Social (INSS).

Asimismo, Requena Méndez se ha dedicado a apoyar la organización partidaria del Frente Sandinista y de la Asociaciones   de Combatientes Históricos Gabriel Cardenal Caldera y Carlos Fonseca Amador. También se ha dedicado a reorganizar a los hombres que pertenecieron al Batallón de Reserva 50-13, el cual era mayoritariamente de San Judas. Reside actualmente en el Barrio Paraisito, donde responde a los teléfonos: 22507710 y 85696967.

Alberto “Tolón” Montano. Tenía sólo 13 años al estallar la Insurrección en Managua cuando se fue en el Repliegue a Masaya con su hermano Marlon Montano.  Es oficial retirado del Ejército. Vive de los semáforos del ZUMEN dos cuadras al Sur. Tiene el teléfono celular: 86126802.

Martin Solórzano. Es ahora Comisionado de la Policía Nacional y jefe del Distrito VII policial. Era estudiante de secundaria y participó en la Insurrección en las Américas 4 y luego se fue en el Repliegue a Masaya. Tiene el teléfono celular: 84924413.

Francisco “Panchito Loco” López. Participó en la Insurrección y en el Repliegue. La guardia somocista genocida le mató a su madre. Vive en el Barrio Israel Galeano. Tiene el teléfono celular: 88973047.

Denis Sánchez. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel. Participó en la Insurrección y el Repliegue a Masaya, y después del Triunfo de la Revolución perteneció a la Federación de Tiro, pues era uno de los mejores tiradores. Vive actualmente frente a la Escuela Marilac del Barrio Larreynaga. Se dedica ahora al comercio por cuenta propia.

Rodolfo “La Fofa”. Participó activamente en la Insurrección y en el Repliegue. No se conoce qué hizo después del Triunfo de la Revolución. Vive de la Iglesia de Larreynaga una cuadra al Sur y una y media abajo (al Oeste), en la casa conocida como “Las Bigotas”.

Sergio “Negro” Maradiaga. Era estudiante de secundaria y jefe de Combatientes Populares en el Barrio Ducualí´, considerado la “Cuna de la Insurrección”. Es oficial retirado del Ejército Nacional. Vive en el Barrio Ducualí. Tiene el teléfono celular: 88282229.

Freddy Pérez, profesor y abogado. Participó en la Insurrección y en el Repliegue a Masaya. Reside del Puente Larreynaga tres cuadras al Oeste y media al Sur.

Carlos “Pelón” en el Barrio Santa Rosa. Era estudiante y Combatiente Popular en Managua. Se fue en el Repliegue. No se supo qué hizo después del Triunfo de la Revolución. Vive de las llamadas “3 F”, o de donde fue SOVIPE dos y media cuadras al Sur, en el Barrio Santa Rosa. Trabaja de vigilante en SOLKA, Carretera a Masaya.

  • Ramón Amoreti. Era estudiante del Maestro Gabriel y Combatiente Popular en la Insurrección de Managua. Fue en el Repliegue a Masaya. No se conoce qué hizo en la década del 80. Es taxista y vive en el Barrio Larreynaga. Tiene el teléfono celular 85226375.

“Chino” Vallejos era estudiante y Combatiente Popular insurreccional en el Barrio Paraisito. Fue uno de los casi siete mil replegados de Managua a Masaya. Reside del Puente Paraisito una cuadra al lago y media arriba (Este). Fue en el Repliegue a Masaya. No se sabe qué hizo en la década del 80, ni qué hace actualmente.

Subcomisionada Sandra Gómez. Es actualmente segunda jefa de la Estación Cuatro de la Policía Nacional. Al estallar la Insurrección y ocurrir el Repliegue a Masaya ella tenía 13 años. Era Combatiente Popular y como tal combatió en Managua y lo siguió haciendo en la defensa de la Ciudad de Masaya. No se le conoce dirección. Tiene el teléfono celular: 89714230.

Roberto “Zarco” Castellón. Este fue de los Combatientes Populares entrenadores de otros Combatientes en el Reparto Dorado, Colonia Luis Somoza (Diez de Junio), Ducualí, etc. Es hermano de Erick Castellón, caído en combate glorioso en la toma o liberación de Jinotepe, el 5 de julio de 1979. Se fue con los casi siete mil replegados de Managua a Masaya el 27 de junio de 1979. Sufrió el bombardeo aéreo criminal del somocismo  genocida contra el Repliegue en el lado Norte de “Piedra Quemada” el 28 de junio casi todo el día; sobrevivió, llegó a Masaya el 29 de junio, en la madrugada, con la inmensa mayoría de replegados capitalinos.

Es capitán retirado del Ejército  Nacional.  “Zarco” y su hermano Erick Castellón formaron parte de las columnas famosas en Managua, y puestos ambos  en Masaya, los dos cumplieron más misiones liberadoras. Se conoce que “Zarco” Castellón está en Jinotega. No se conoce la dirección en que vive.

Donald Mendoza. Era estudiante y Combatiente Popular destacado en la Insurrección, particularmente en vecindarios como Colonias Primero de Mayo, Catorce de Septiembre y Nicarao. Participó en el Repliegue a Masaya, donde formó parte de las tropas revolucionarias de defensa de la Ciudad de Masaya. En la década del 80 formó parte de estructuras militares. Reside en las cercanías del monumento a José Martí, cerca de la Laguna de Tiscapa. Fue uno de los protagonistas principales en la toma de la casa de la UNO, en Bolonia,  en los primeros años de la década del 90.

Marvin César Augusto Núñez. Era estudiante y Combatiente Popular destacado en la Insurrección en Managua y marchó mediante el  Repliegue Táctico hacia Masaya. En la década del 90 se graduó de abogado. Hasta hace poco estuvo trabajando como asesor legal en la Cancillería, y al mismo tiempo con Francisco “Chico Garand”  Guzmán Fonseca, Perfecto Arróliga Flores y Pablo E. Barreto Pérez, entre otros, formaron un grupo que pretendía recopilar biografías de caídos en el Repliegue a Masaya y un listado amplio de los sobrevivientes de la Insurrección en Managua y del Repliegue a Masaya. Actualmente está ubicado en la Corte Suprema de Justicia. Reside frente al Puerto Salvador Allende Gousen, en las Casas para el Pueblo.

Ausberto  “Muerto” Casanova. Era estudiante y Combatiente Popular, procedente de Rivas e insertado en los combates de la Ofensiva Final contra la dictadura somocista en Managua. Perteneció al grupo de la Organización Militar del Pueblo (OMP), jefeada en Managua por “Chico Garand” Guzmán Fonseca.  Participó en el Repliegue Táctico a Masaya, especialmente en el transporte de heridos con Frank “Machillo” González Morales y “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista ejerció varios cargos gubernamentales. “Muerto” Casanova” vive cerca de la Aduana General de la República, en el barrio Santa Rosa. Trabaja actualmente en el Ministerio de Salud.

Miguel “Chupa Dedo” Alvarado Torres. Era estudiante de 20 años y Combatiente Popular del sector del Reparto Schick Gutiérrez, donde hizo dupleta con su hermano Enrique, fallecido hace varios años. Fue testigo, en el Repliegue a Masaya, en el lado Norte de “Piedra Quemada”, de cómo cayó José Santos “Cerro Negro” Mayorga Alemán. En la década del 80, en la década del 2000 y en lo que va de esta nueva década, Alvarado Torres sigue siendo dirigente del Movimiento Comunal Nicaragüense en el Distrito V, donde trabaja coordinado con el político del FSLN. Vive en el Barrio Jorge Salazar, contiguo a las en las instalaciones del Colegio Verbo Divino.

Manuel “Fidel” Martínez Rodríguez. Era estudiante y Combatiente Popular en los barrios Costa Rica y Larreynaga. Marchó en el Repliegue a Masaya. Sobrevivió al bombardeo aéreo infernal del somocismo genocida contra los replegados en el lado Norte de “Piedra Quemada”. Llegó a Masaya, donde fue ubicado a las órdenes de Marcos Somarriba García y César Augusto “Moisés” Silva. Vivía de La Perfecta dos cuadras al Sur m media arriba. No se sabe qué se hizo.

Oscar “Asesino” Reyes. Era estudiante universitario y Combatiente Popular durante la Insurrección u Ofensiva Final en Managua.  Fue en el Repliegue de Managua a Masaya. “Asesino”  Reyes vivía en la Calle de la Clínica Don Bosco, en el Barrio Santa Bárbara, hoy Barrio Venezuela, de donde salió el célebre Repliegue Táctico de Managua a Masaya, el 27 de junio de 1979, casi a las once de la noche.  Vive en el mismo sitio y está en el desempleo.

Mauricio “Momia” Riguero Cortez es ahora coronel retirado. Era estudiante del Maestro Gabriel y Combatiente Popular muy destacado cuando se desata la Insurrección en la Zona Oriental de Managua. En aquellos momentos de la Insurrección en junio de 1979, “Momia” Riguero Cortez era del grupo de la Organización Militar del Pueblo, jefeada en Managua por “Chico Garand” Guzmán Fonseca. Se dedicó al Ejército Popular Sandinista en la década del 80, hasta alcanzar el grado de coronel.  Tiene el teléfono celular: 83775348.

Róger “Chocola” García Martínez. Para junio de 1979 ya era un Colaborador Histórico antiguo, al servicio del clandestinaje del FSLN en Managua, particularmente en el Barrio San José Oriental y en el Distrito IV. En la década del 80 se dedicó a promover la organización territorial del FSLN en su Distrito. Es quien maneja datos históricos del Replieguito que por la Ruta Original se hace todos los años, encabezado por Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando. “Chocola” trabaja actualmente como cobrador de la Intendencia del Mercado Israel Lewites.

Hugo “Leonel” Rizo. Era estudiante y Combatiente Popular muy destacado en la zona de vecindarios como San José Oriental y Barrio Paraisito. Fue parte de la hazaña militar sandinista del Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Vivía en el Barrio 19 de Julio. No se sabe dónde está ahora, ni qué hace.

Manuel “Chino” Centeno. Era estudiante y Combatiente Popular. Sólo se sabe que actualmente es el jefe de microbotaderos del Plantel de Limpieza Pública, conocido como “Los Cocos”, y perteneciente a la Alcaldía de Managua.

Eduardo Pérez Valle. Coronel retirado. Era del equipo de propaganda política y armada del Estado Mayor General del Frente Interno durante la Insurrección en Managua y del Repliegue a Masaya. Tiene el teléfono celular: 86737526.

Patricia “119” Largaespada Prado. Comandaba la columna de la Colonia Nicarao durante la Insurrección. Se fue en el Repliegue a Masaya. Perteneció  a de la Seguridad del Estado en la década del 80.  Vive en los Robles.

Francisco “Wil” Largaespada Prado. Era estudiante y Jefe Combatiente Guerrillero con responsabilidades militares y políticas en la Insurrección en Managua. Fue el Jefe del Frente de Guerra en la Insurrección entre el Puente Larreynaga y los llamados “semáforos de la Robelo”. Se fue en el Repliegue y fue uno de los Jefes Guerrilleros seleccionados para conformar la jefatura del Batallón Móvil, que fue a la liberación de Jinotepe, San Marcos, Pueblos Blancos y la Ciudad de Granada. Después del Triunfo de la Revolución se integró al Ejército Popular Sandinista. Es general del Ejército Nacional.

Armando Huete, era de Masaya. Combatiente Popular en Managua. Se Fue en el Repliegue de Managua a  Masaya. Supuestamente en Masaya se quedó. No se sabe qué se hizo.

Róger Duarte Tapia. Era estudiante y Combatiente Popular durante la Insurrección en Managua. Al regreso de Masaya, el 19 de julio de 1979, pasó a formar parte de las Tropas Pablo Úbeda y de los equipos de escoltas de los nueve Comandantes de la Revolución. Fue escolta del Comandante Tomás Borge Martínez. Ahora vive en Ciudad Sandino, donde trabaja en carpintería.

Marvin Jiménez Uriarte. Le decían “caballo loco”. Era estudiante y Combatiente Popular de la Colonia Managua, durante la Insurrección. Fue en el Repliegue de Managua a Masaya. Al regresar de Masaya, le invadió depresión y se suicidó en la cancha deportiva con un arma corta que le acompañó siempre en la Insurrección y en el Repliegue a la “Ciudad de las Flores”.

Antonio Chavarría, tenía 16 años cuando estalló la Insurrección en Junio de 1979. Fue destacadísimo Combatiente Popular en Managua. Al regreso de Masaya, se convirtió en piloto de la Fuerza Aérea Sandinista. Fue el piloto que se estrelló con el helicóptero en una exhibición en la orilla del Lago de Managua.

Luis “Mula” Rojas Siú. Era estudiante universitario y Combatiente Popular en junio de 1979, en vecindarios como la Colonia Managua y el Barrio “Campo Bruce”, hoy Rigoberto López Pérez. Fue parte activa en el recorrido del Repliegue a Masaya, donde fue ubicado en las tropas que combatieron a los guardias genocidas que estaban atrincherados en los cerros Coyotepe y La barranca, en la Fábrica INCA y la Hielera del Barrio Santa Rosa. En la década del 80 se convirtió en contador público. Actualmente labora en la Dirección General de Aduanas.

Xiomara Meza, del Barrio Ducualí. Era estudiante universitaria y Combatiente Popular en Ducualí, Cuna de la Insurrección, en junio de 1979. Se destacó como Combatiente Popular audaz en los barrios Ducualí, El Edén, en el Puente El Edén y en los barrios María Auxiliadora y San Cristóbal. Fue una de los casi siete mil managuas que nos fuimos en el Repliegue de Managua a Masaya. En la década del 80 terminó sus estudios magisteriales y fue escalando poco a poco, hasta convertirse en Directora de Colegios de Secundaria y Primaria. Actualmente es la Directora del Colegio Pablo Antonio Cuadra, ubicado en el Barrio 3-80.

Subcomisionado Aníbal Bendaña, Combatiente Popular destacado y de los audaces en la Zona Suroccidental de Managua, donde sobrevivió a la masacre ejecutada por la GN sanguinaria genocida en la Hacienda El Vapor, el 17 de junio de 1979. De San Judas pasó a formar parte de las tropas sandinistas de la Zona Oriental- Norte de Managua. Se va en el Repliegue de Managua a Masaya, y es herido en el bombardeo aéreo somocista en “Piedra Quemada”.  Es parte de los mandos policiales en Managua y es activo también en la Asociación de Combatientes y Colaboradores Históricos Gabriel Cardenal Caldera, en el Barrio San Judas.

Antonio  “Mejicano” Herrera. Era estudiante y Combatiente Popular en Managua, y participó en el Repliegue a Masaya. Había venido de Matagalpa. Regresó a su tierra matagalpina en la década del 80. En 1983 cayó en combate, defendiendo la Revolución Popular Sandinista.

Subcomisionado Cubillo. Era estudiante y Combatiente Popular destacado en Managua. Era parte del equipo que transportaba a los casi 200 heridos que llevábamos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Cubillo se apoderó de varios microbuses pertenecientes a guardias somocistas genocidas, en la salida del lado Norte de  “Piedra Quemada”. En esos microbuses se ubicaron al otro montón de heridos por charneles en “Piedra Quemada”, que iban bajo la responsabilidad de Frank “Machillo” González Morales y Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca. Al regresar a Managua, Cubillo se enroló en la Policía Sandinista. Actualmente es subcomisionado.

Comisionado Mayor Fernando Borge Aguilar. Era estudiante y Combatiente Popular en Santa Rosa, donde participó en numerosos combates contra la guardia somocista genocida en la Carretera Norte.  Borge Aguilar fue en el Repliegue a Masaya, donde al mismo fue asignado a la defensa circular de la Ciudad de Masaya. Borge Aguilar se dedicó por  entero a la Policía Sandinista, luego a la Policía Nacional, donde es hoy Comisionado Mayor y jefe de Relaciones Públicas de la Policía.

“Chino” Quant dueño de SERVIPRO. Fue Combatiente Popular en la Insurrección en Managua y marchó en el Repliegue a Masaya con casi siete mil managuas. Vive en el kilómetro diez y medio de la Carretera Sur. Tiene el teléfono celular: 8408220.

Henry “Cacha Negra”. Es mecánico. Como Combatiente Popular anduvo con Carlos “Sobrino” Dávila Sánchez y su esposa Marta Lorena “Cleo” López Mojica, asesinados ambos en “Cuatro Esquinas” de la Comarca Las Jagüitas,  en los límites orientales del Municipio de Managua. Tiene un taller de mecánica en la Capital.

Un hombre de apellido Guadamuz. Combatiente Histórico. Fue Combatiente Popular. Trabajó en INETER y en el Laboratorio de Criminalística de la Policía durante el régimen revolucionario. Vive de los semáforos Böer  una cuadra al Lago y media al Sur, en el Barrio Francisco “Chico” Meza Rojas.

Sandra Gómez. Tenía 13 años al ocurrir la Insurrección en Managua y Repliegue a Masaya. Hoy es Subcomisionada y segunda jefa de la Estación Cuatro de la Policía Nacional, en Managua.  Tiene el teléfono: 89714230.

Luis “Mula” Rojas Siú. Es de Ducualí, “la Cuna de la Insurrección” en la Zona Oriental de Managua. Era estudiante universitario cuando participó activamente en la Insurrección de Managua y en el Repliegue de Managua a Masaya, en junio de 1979. Es contador Público actualmente, y trabaja en la Dirección General de Ingresos.

Marcos Molina Gutiérrez. En junio de 1979 vivía en la casa No. F-II-22 de Bello Horizonte, donde trabajaba organizado con otros Combatientes Populares como el grupo de Marta Lucía Corea Solís y la Asociación de Vecinos que coordinaba Pablo E. Barreto Pérez. También participó en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Era estudiante universitario e ingeniero en genética.  Falleció hace cinco (2012)  años.

David Rosales. Era estudiante en  1979. Participó en la Insurrección y en el Repliegue a Masaya. Vive en Bello Horizonte. Trabaja actualmente en Albanisa.

Héctor Márquez Morales. Tiene 55 años actualmente. Era estudiante de Administración de Empresas en junio de 1979. Vive en la Colonia Managua, donde un grupo numeroso se integró la Insurrección, combatieron en los vecindarios del Barrio Rigoberto López Pérez, Paraisito y San José Oriental. Estuvo asignado en el Ministerio del Interior hasta en 1990, año en que fue despedido por el gobierno de Violet4a Barios viuda de Chamorro. Actualmente sobrevive pintando casas y muros. Tiene varios hijos y a su madre en silla de ruedas.

Freddy “Pedrón” Peralta Mendoza. Era obrero fabril en junio de 1979.Se integró a los combates populares como Combatiente Popular en las colonias Diez de Junio, Colombia, Don Bosco.  Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Puesto en Masaya, por sus grandes cualidades de combatiente arrojado, valiente y sabio, fue ubicado en el Batallón Móvil que fue al asalto y liberación de Jinotepe y de Granada. Vive ahora en Nandaime, donde  se desempeña actualmente como mandador o caporal de una finca agropecuaria.

Jorge Lezama era estudiante universitario en junio de 1979. Se integró al grupo de combatientes de la Colonia Managua y se fue en el Repliegue a Masaya. Actualmente es abogado y sigue viviendo en la Colonia Managua con su familia.

Pablo Morales. Es miembro de la familia de Napoleón Morales (bombero), residente en Bello Horizonte. También se fue en Repliegue de Managua a Masaya. Actualmente es  capitán activo del Ministerio de Gobernación, asignado a Migración y Extranjería.

Oscar Sáenz es ingeniero eléctrico. Era estudiante universitario en junio de 1979. Formó parte del grupo de Combatientes Populares de la Colonia Managua, de donde salieron a enfrentamientos con la Guardia Nacional en vecindarios como San José Oriental, Paraisito, María Auxiliadora, San Cristóbal, Ducualí, etc. Participó en el Repliegue a Masaya. Trabaja en ALBANISA actualmente. Vive en la Colonia Managua, del antiguo Cine Salinas tres cuadras al Oeste y una cuadra al Sur.

Jaime y William Canales, hermanos insurrectos de la Colonia Managua en junio de 1979. Fueron Combatientes Populares. Se fueron en el Repliegue a Masaya. Al momento de la Insurrección en la Zona Oriental de Managua, ambos eran estudiantes universitarios. Después del Triunfo de la Revolución desempeñaron distintas funciones.  Jaime ya está jubilado, mientras William sigue trabajando como técnico especializado en el INETER.

René Joaquín “Quin”  Gaitán era también de “la pelota” de Combatientes Populares de la Colonia Managua. Era estudiante universitario. Se fue en el Repliegue a Masaya. Después del triunfo revolucionario se quedó desempeñando funciones en el Ministerio del Interior. Actualmente anda de taxista y sigue viviendo en la Colonia Managua, donde tiene a su familia.

Róger  Duarte Tapia era obrero fabril al estallar la Insurrección Sandinista en los barrios orientales de Managua. Vivía en la Colonia Managua. Era estudiante al mismo tiempo. Fue en el Repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución, se integró al Ministerio del Interior, donde se desempeñó en labores de inteligencia.  Lo ubicaron también en las Tropas Pablo Úbeda, y finalmente como guardaespaldas del Comandante Tomás Borge Martínez, cuando este ya había dejado de ser ministro del Interior. Actualmente vive en Ciudad Sandino con su familia y se ha convertido en carpintero, para poder sobrevivir.

Marvin “Caballo Loco” Jiménez Uriarte, también de la “pelota” de Combatientes Populares de la Colonia Managua. Era un combatiente de los más audaces y valientes al momento de los enfrentamientos a tiros con los guardias somocistas genocidas, cuando se desarrollaba la Insurrección Sandinista en Managua. Se fue en Repliegue a Masaya.  Al volver de Masaya, el 19 de julio de 1979, en vez de contagiarse de alegría, empezó a deprimirse hasta que llegó el momento en que se suicidó de un balazo con una pistola que siempre anduvo con él en la Insurrección, en el Repliegue y cuando ya estaba en la Colonia Managua.  Este suicidio ocurrió en la cancha deportiva de la Colonia Managua.

Antonio Chavarría, tenía 16 años y era estudiante de bachillerato al ocurrir la Insurrección  en la Zona Oriental de Managua. Residía en la Colonia Managua. Era uno de Combatientes Populares más famosos de su Colonia Managua por su arrojo, valentía y destreza en el manejo de las armas y municiones. Igual, se fue en el Repliegue a Masaya. Al volver, se enroló en la Fuerza Aérea Sandinista. Antonio Chavarría era el piloto que se estrelló en la orilla del Lago de Managua cuando se hacían aquellas exhibiciones acrobáticas famosas.

Armando Huete, era de Masaya, radicado en Managua. Aquí se integró en la Insurrección como Combatiente Popular. Combatió en varias trincheras o barricadas de El Edén, Larreynaga, en Santa Rosa y Costa Rica. Se fue en el Repliegue Masaya. Vivía donde amigos en la Colonia Managua. Está vivo, pero no se sabe dónde en Masaya.

Patricia “119” Largaespada Prado comandaba las columnas de la Colonia Nicarao. Era responsable al mismo tiempo de estructuras militares, políticas y propagandísticas de la Zona de las Colonias Nicarao y Catorce de Septiembre, donde en parte se desempeñó al mismo tiempo Héctor Márquez Morales, de la Colonia Managua, quien después formó parte de la estructura de inteligencia del Ministerio del Interior. Patricia  fue parte del aparato operativo de Seguridad de Estado durante el régimen revolucionario sandinista. Vive ahora en el Reparto Los Robles, del Hotel Colón dos cuadras al Oeste, en Managua.

Marvin “117” Ayerdis vivía en la Colonia Managua cuando estalló la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental capitalina. Era responsable de grupos de Combatientes Populares en vecindarios como Paraisito, San José Oriental y María Auxiliadora. Por supuesto, se fue en el Repliegue a Masaya y logró salir vivo del bombardeo infernal del “Piedra Quemada”. Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, lo mandaron a organizar los Comités de Base FSLN de Estelí.

Galileo “Galito” Pérez era estudiante del bachillerato en el Instituto Maestro Gabriel, donde se habían juntado centenares de jóvenes rebeldes en contra de la tiranía somocista. En la “pelota” de “Huesito” Mairena Obando, de Carlos “Sobrino” Dávila Sánchez, de Alfonso “Mascota” González, se convierte en uno de los mejores Combatientes Populares del Barrio Larreynaga, donde estuvo en una de las barricadas que nunca pudo destruir la  Guardia Nacional somocista genocida durante la Insurrección de junio de 1979.

“Galito” Pérez se fue en el Repliegue con “la pelota” de vecinos de Larreynaga. Estaba jovencito. Cuando volvió de Masaya, se enroló en el Ejército Popular Sandinista y como tal lo colocaron en un Batallón con jóvenes del Servicio Militar Patriótico. En operaciones contra bandas contrarrevolucionarias andaba, cuando ocurrió un lamentable accidente y falleció.

Oliver Guasapa era estudiante de secundaria, jovencito, cuando estalló la Insurrección u Ofensiva Final de junio de 1979 y se produjo el Repliegue de Managua a Masaya. Sobrevivió al bombardeo aéreo somocista genocida de “Piedra Quemada”. Después del Triunfo de la Revolución, estuvo poco tiempo en el Ministerio del Interior, en la década del 80. Actualmente se dedica al comercio viajero entre Managua y el Norte de Nicaragua. Tiene el teléfono celular: 85517586.

Capitán Alguera era estudiante de secundaria en el Instituto Maestro Gabriel, en Managua. Fue Combatiente Popular y correo clandestino en una parte del anillo de la Insurrección Sandinista entre los barrios Larreynaga, Paraisito, San Cristóbal y María Auxiliadora. Evadió los bombazos y rocketazos en “Piedra Quemada, frente al Volcán Masaya, metiéndose “pecho en tierra” en zanjones erizos de piedras volcánicas y en troncos de árboles de mamón. Después de volver triunfante de Masaya, se enroló en la Policía Sandinista, donde alcanzó el grado de capitán. Reside en el Barrio Waspán Sur, donde sobrevive como puede. Tiene el teléfono: 88828563.

Teniente Urroz era también estudiante de secundaria al estallar la Insurrección en Managua. Fue Combatiente Popular en distintas trincheras de combates de la Zona Oriental de Managua. Sobrevivió a los bombardeos aéreos somocistas genocidas en Managua, a los francotiradores de la Guardia Nacional contra los combatientes y Jefes Guerrilleros, pudo evadir las bombas y charneles en “Piedra Quemada”, sobrevivió combatiendo en Masaya. Al volver se convirtió en oficial de la Policía Sandinista. Es oficial retirado, vive en Waspán Norte y responde al teléfono: 86624633.

Jorge Guadamuz. Igualmente era estudiante de secundaria al desatarse la Insurrección antisomocista de junio de 1979. Como Combatiente Popular del Distrito VI se desplazó a distintos sitios de la Zona Oriental, especialmente  a los vecindarios de Santa Rosa y Bello Horizonte. Se fue en el Repliegue de Managua a Masaya con “la pelota” de los Combatientes Populares  de las Colonias San Jacinto, Villa Nueve de Junio, Villa José Benito Escobar y América III. Actualmente ocupa un cargo administrativo en el Distrito VI de la Alcaldía y a la vez se desempeña como dirigente sindical del FNT. Tiene el teléfono: 88736468.

Coronel Eduardo Pérez Valle. Era estudiante al momento en que la Insurrección estalla en junio de 1979, primero en barrios occidentales capitalinos y después, en la Zona Oriental de Managua. Pérez Valle fue uno de los mejores combatientes en la Zona Oriental de Managua. Sobrevivió al bombardeo aéreo infernal del somocismo genocida contra el Repliegue de Managua a Masaya en “Piedra Quemada”. Alcanzó altos grados militares desde la época del Ejército Popular Sandinista. Es uno de los historiadores del Ejército de Nicaragua. Tiene el teléfono:   86737526.

Denis Antonio “Oscar” Aragón Vanegas. Tiene actualmente 57 años. Tenía 20 años en junio de 1979. Era estudiante  de secundaria de la “pelota”  de unos 300 estudiantes rebeldes del Instituto Maestro Gabriel. Era “maestro de obra” en albañilería, ebanista y escultor en madera, al mismo tiempo. Una de las versiones testimoniales de amigos sobre  Aragón Vanegas es que este inicialmente se integra a la Insurrección en los Barrios María Auxiliadora, San Cristóbal, Paraisito y Larreynaga, como auxiliar de “Primeros Auxilios” para los Combatientes Populares y pobladores heridos en los combates guerrilleros contra los guardias somocistas genocidas. Hizo también labores de Combatiente Popular, de correo clandestino y cargador de bombas de contactos, según Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando, uno de los dirigentes de los Combatientes Históricos del Distrito IV de Managua.

Al desempeñarse como Combatiente Popular en una de las trincheras de combate, se le incrustró un charnel  de rockette en una de las piernas y se tuvo que curar solo. Al momento del Repliegue a Masaya, era uno de los casi 200 heridos que íbamos cargando en camillas y auxiliándolos para que pudieran caminar. Estos casi 200 heridos fueron sacados de los Hospitales Clandestinos del Instituto Experimental México y del Silvia Ferrufino, ubicados ambos en Bello Horizonte, y de otro Hospital clandestino que estaba ubicado en la Iglesia Sagrada Familia, en el Barrio Ducualí, “Cuna de la Insurrección”.

En uno de los patios del Instituto Experimental México quedaban sepultados 36 Combatientes Populares, a los cuales les colocamos sus nombres en las cruces que se les pusieron a cada una de las tumbas.  Un director liberal de la década del 90, destruyó las cruces y le echó una loseta a todas las tumbas, de maner3a que hoy no se distinguen.

Para colmo de lo que le pasó Aragón Vanegas, al momento del bombardeo  aéreo infernal somocista genocida en “Piedra Quemada”, frente a la entrada antigua al Volcán Masaya, sufrió otra herida por charneles en la misma pierna ya lesionada. La situación se le agravó y fue necesario llevarlo en camilla el resto del viaje hasta Masaya, adonde los replegados llegaron el 29 de junio de 1979, en la madrugada.

Al volver de Masaya, el 19 de julio de 1979, Aragón Vanegas volvió a su antiguo oficio de “maestro de obra en albañilería”, carpintero fino, ebanista y escultor,  pues además de trabajar fino en la madera, construye figuras humanas, de animales, de flores, edificios, etc., en la superficie de esa madera que trabaja por encargo.

Aragón actualmente reside en la llamada “Punta de Plancha” del Barrio Paraisito, por donde fue “la gallera”, saliendo hacia el Puente El Edén. Su casa está exactamente en la orilla de un parquecito en este sector de Managua.

Manuel “Chino” Centeno era asimismo estudiante de secundaria al ocurrir la Insurrección de Junio de 1979, en la Zona Oriental de Managua. Fue Combatiente Popular, correo clandestino en vecindarios como María Auxiliadora, San Cristóbal y Paraisito. Tuvo la dicha de salir vivo del bombardeo aéreo infernal en “Piedra Quemada”, frente al Volcán Masaya. Se integró a diversas tareas organizativas durante el régimen revolucionario sandinista. Actualmente es el jefe de microbotaderos en el Plantel de la Limpieza Pública, conocido como “Plantel Los Cocos”, de la Alcaldía de Managua.

Róger “Chocola” García Martínez. Era de la “pelota” de estudiantes del Instituto Maestro Gabriel, ubicado en el Barrio Larreynaga, en junio de 1979. Se convirtió en uno de los Combatientes Populares más audaces, “fieros en el combate”, en los barrios San José Oriental, Paraisito, Larreynaga, El Edén, Ducualí y San Cristóbal. En el Repliegue Táctico de Managua a Masaya jugó un importante rol de esfuerzos para que los demás Combatientes Populares al momento del bombardeo aéreo feroz de “Piedra Quemada”, “no corrieran como “locos”, que se pusieran “pecho en tierra” en zanjones y al pie de troncos de árboles, para evadir un poco el infierno mortal de los charneles de las bombas de 1,000 y 500 libras y de los rockettes, lanzados desde aviones Push And Pull de la Fuerza Aérea somocista genocida.

Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, “Chocola” García Martínez se dedicó a la organización de los Comités de Defensa Sandinistas (CDS) en su Barrio San José Oriental y en el Distrito IV, donde también ha trabajado organizando al Frente Sandinista de Liberación Nacional, en diferentes etapas.

Se dedicó “Chocola” también a organizar pobladores jóvenes y adultos en Batallones de Reserva, en Milicias Populares y, especialmente, en hacer funcionar la Asociación de Combatientes Históricos del Distrito IV, cuyo responsable ha sido siempre Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando.

Una de las tareas más importantes de “Chocola” García Martínez ha sido acompañar a “Huesito” Mairena Obando en la organización y reedición anual del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, por la  Ruta Original, hasta “Piedra Quemada”. En este Replieguito siempre participan entre 500 y mil compañeros Combatientes y Colaboradores Históricos, apoyados por civiles sandinistas de los Distritos IV y V de Managua.

“Chocola” García Martínez, además, acumula fotos y relatos de todos los Replieguitos por la Ruta Original, los cuales han sido acompañados también por numerosas Madres de Héroes y Mártires, caídos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya los días 27, 28 y 29 de junio de 1979.

“Chocola” García Martínez trabaja actualmente en la administración del Mercado Israel Lewites Rodríguez, ubicado en las cercanías de las instalaciones de la Alcaldía de Managua. Tiene el teléfono: 88591686.

Manuel “Fidel”  Martínez Rodríguez. Era estudiante universitario y Combatiente Popular del Barrio Santa Rosa, bajo las órdenes del Estado Mayor de esta zona de Managua, durante la Insurrección, coordinado por el Comandante Guerrillero Ma2rcos Somarriba García.

Se fue “Fidel” en el Repliegue a Masaya. Salió ileso en el bombardeo aéreo criminal en “Piedra Quemada”, frente al Volcán Masaya. Después del Triunfo revolucionario  estuvo algún tiempo en el Ministerio del Interior. Residía de la Fábrica Pasteurizadora de Leche La Perfecta (hoy Parmalat), dos cuadras al sur y media al Este, en el Barrio Santa Rosa. No se sabe dónde está actualmente.

Freddy “Sherman” Zacarías. Era estudiante universitario y Combatiente Popular en el Barrio Larreynaga y formaba parte de “la pelota” del Instituto Maestro Gabriel. Contribuía a fabricar explosivos. Era un hombre atlético, como un gran deportista. Sobrevivió ileso al criminal bombardeo aéreo de “Piedra Quemada” y Nindirí. Presuntamente se fue a Honduras.

Denis Solano. Residía en el Barrio Larreynaga y era de la “pelota” de los aproximadamente 300 estudiantes rebeldes del Instituto Maestro Gabriel. Se convirtió en uno de los mejores Combatientes Populares de las trincheras de combate en Larreynaga, Blandón (Costa Rica), Bello Horizonte y Santa Rosa, hasta que resultó herido en una pierna en Santa Rosa, el 22 de junio de 1979.

Al producirse el Repliegue Táctico de Managua Masaya, Solano era uno de los casi 200 heridos que íbamos cargando en la Ruta Original del Repliegue entre Managua y Masaya. Sobrevivió al bombardeo aéreo de “Piedra Quemada”, a pesar de que iba herido y sostenido en hombros de otros compañeros replegados. Al volver de Masaya, después del 19 de julio de 1979, estuvo poco tiempo en el Ministerio del Interior. Después se fue a Estados Unidos y no se sabe nada de él.

Gustavo “Tavo” Ruiz. Igual que los anteriores, era estudiante de la “pelota” de casi 300 muchachos rebeldes en el Instituto Maestro Gabriel, ubicado, precisamente, en el costado Norte del Barrio Larreynaga y contiguo al barrio San Luis. Vivía con su familia en el barrio Larreynaga. Fue uno de los Combatientes Populares más sobresalientes. Salió ileso de los miles o millones de charneles por el bombardeo aéreo en “Piedra Quemada”. Al volver de Masaya, después del triunfo del 19 de julio de 1979, se enroló en el Ejército Popular Sandinista, cuyo mando superior lo envió a combatir bandas contrarrevolucionarias somocistas-yanquis, en Somotillo, Norte de Chinandega, donde lo mató una “mina antipersonal”, enterrada por los mercenarios de la CIA y del gobierno yanqui en territorio nicaragüense.

Luis Rojas Siú era estudiante de secundaria al estallar la Insurrección, u Ofensiva Final en Managua. Fue Combatiente Popular en los barrios Larreynaga, Blandón (Costa Rica) y Bello Horizonte. Salió ileso del bombardeo en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Trabaja actualmente en la Dirección General de Ingresos. Tiene los teléfonos: 22496977 y 84663611.

Xiomara Meza ya era estudiante en el Magisterio, pues quería convertirse en maestra. Fue de las Combatientes Populares y correos clandestinos en los vecindarios de Paraisito, Larreynaga y María Auxiliadora. No sufrió ninguna herida durante el bombardeo aéreo criminal del somocismo genocida en “Piedra Quemada”. Se convirtió en maestra o profesora en la década del 80. Vive en el Barrio Ducualí, “Cuna de la Insurrección”. Es directora del Instituto Pablo Antonio Cuadra, situado en el Barrio 3-80, a la orilla de la Pista de la Resistencia Sandinista, frente al Hotel Holiday In. Tiene el teléfono: 87703413.

Raúl Areas. Era estudiante al producirse la Insurrección de junio de 1979, en Managua. Se Convirtió en Combatiente Popular y correo clandestino de los Jefes Guerrilleros del Estado Conjunto del  FSLN de Managua.

Salió y evadió Raúl Areas con suerte los centenares de miles de charneles del bombardeo aéreo criminal en “Piedra Quemada”, durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, los días 27, 28 y 29 de junio de 1979. Después del Triunfo revolucionario, se enroló en el Ejército Popular Sandinista. Fue capitán. Igual que casi medio millón de soldados y oficial del EPS, fue mandado al desempleo por el gobierno de doña Violeta Barrios viuda de Chamorro. Actualmente maneja la página electrónica de CNOR, organismo de los militares retirados.

Ernesto José Cerna era estudiante de secundaria, de 18 años,  en junio de 1979. Para entonces, ya era considerado uno de los más importantes Colaboradores Históricos, pues facilitaba su vivienda en el Barrio San Cristóbal para “casa de seguridad” de Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares.

Durante la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental de Mangua, Cerna  inclusive fue enviado a combatir frente a la “Treceava Sección de Policía”, donde estaba el Sargento GN Alberto “Macho Negro” Gutiérrez, para sacarlos de allí a tiro limpio y bombazos. Cuando se produjo el Repliegue Táctico de Managua a Masaya fue ubicado en el centro de la columna en que iban los miembros del Estado Mayor del Frente Interno, para cuidarlos.

En “Piedra Quemada” Cerna salió ileso del bombardeo infernal del somocismo genocida, pero fue herido en un brazo frente al Cerro La Barranca cuando el Repliegue a Masaya se desplazaba silencioso y sigiloso por los desfiladeros de la Laguna de Masaya, rumbo a Monimbó, en el lado Sur de la Ciudad de Las Flores.

Al retornar triunfante, de Masaya a Managua, Cerna  fue ubicado en Operaciones de Inteligencia del Ejército Popular Sandinista. En 1990 fue despedido de su puesto de trabajo por el gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro. Actualmente es conductor de vehículos y taxista. Ernesto José, Tatiana Natividad, Jhonatán y Joseline Mariana son sus hijos.

Darma Lila Carrasquilla era una de las más connotadas Jefas Guerrilleras proletarias en la Insurrección de los Barrios Orientales y del Norte de Managua, específicamente en Santa Rosa y Bello Horizonte, bajo el mando del Estado Mayor FSLN, jefeado por Marcos Somarriba García. Era estudiante y del grupo de los Comités Obreros Revolucionarios. Era política  y de la Comisión de Propaganda de la Tendencia Proletaria en Managua, durante la Insurrección Sandinista de junio de 1979.

En la década del 80 fue notoria su presencia en organizaciones sociales revolucionarias. Según Ricardo “Robletón” Robleto Espinoza, Darma Lila Carrasquilla está residiendo actualmente en Matagalpa.

Enrique José Mojica,  o “Enrique Chávez”,  o “Bizco Chávez”. Tenía 16 años y vivía en el Barrio “Rebusca” (hoy José Isaías Gómez) cuando la dictadura somocista genocida fue sacudida a balazos y explosivos por la Insurrección Sandinista en los barrios occidentales y orientales de Managua. Su jefe inmediato y entrenador militar era Aldo Chavarría y el político que lo trabajaba Esteban “Merino” Zúniga.

Los responsables de “Bizco Chávez” lo trasladaron al Reparto Dorado, donde conoció a los Comandantes Carlos Núñez Téllez, Joaquín Cuadra Lacayo y William Ramírez Solórzano, los tres miembros del Estado Mayor General del Frente Interno, representando a las tres tendencias correspondientes en ese momento.

“Bizco Chávez” cumplió distintas tareas combativas en trincheras de combate como Combatiente Popular y al mismo tiempo como correo clandestino. Evadió los charneles de las bombas de 1,000 libras y de los rocketazos en “Piedra Quemada”, en Nindirí y en Masaya, a pesar de que a su lado cayeron decenas replegados ya heridos mortalmente.

Cerna fue uno de los Combatientes Populares ingeniosos para fabricar camillas en plywood para llevar los casi 200 heridos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Las camillas funcionaron muy bien.

Después del Triunfo del 19 de julio de 1979, Cerna fue ubicado en el Ministerio del Interior, donde fue entrenado para convertirse en escolta de Comandantes Guerrilleros y de jefes institucionales. Fue escolta del general  Humberto Ortega  Saavedra, del general Joaquín Cuadra Lacayo y del Comandante Guerrillero y de Brigada René Vivas Lugo.

A Cerna no le gustó andarse desempeñando en resguardo de las espaldas de los demás y decidió salirse en 1984, para trabajar de lleno con la Asociación de Combatientes Históricos, donde se ha mantenido, mientras labora de diversas formas para “ganarse la vida”.

Tiene cinco hijos: Yolanda María, Enrique Lisímaco, Edwin José, Tania Samara y Brenda María. Residen en la casa No. G-392 del Barrio José Isaías Gómez.

Ileana “Ilia” Zambrana Velásquez. Tenía 19 años, era estudiante universitaria  y  muy delgadita, pesaba menos de 90 libras, debido a que su trajín, según su testimonio, era de clandestinaje completo y dedicándose a entrenar a unos 150 Combatientes Populares en la Península de Chiltepe y en los alrededores del Reparto Schick, previamente al estallido de la Insurrección Sandinista, en junio de 1979.

Zambrana estuvo cumpliendo tareas combativas en el Reparto Dorado y la Sagrada Familia. Formó parte de la columna “Caza Perros”. Testimonia que por razones organizativas y militares, al irse en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, se devolvió del cruce de Veracruz, cargando dos fusiles automáticos con sus respectivos cargadores llenos de tiros. Casi la capturan en las cercanías de la Laguna de Asososca cuando se dirigía  rumbo  a Xiloá.

Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, Zambrana fue asignada a atención de personal en el Aeropuerto Augusto C. Sandino. Después pasó a formar parte de Seguridad de Estado en el Ministerio del Interior, bajo las órdenes de los Comandantes Tomás Borge Martínez y de coronel y Comandante Guerrillero  Lenin Cerna Juárez.

Zambrana Velásquez salió del MINT en 1983. Se dedicó a estudiar Administración de Estado, Filosofía y Antropología, en distintas partes del mundo. Actualmente es asesora de políticas nacionales e internacionales en la Presidencia de la  República. Es pariente de Rosario Murillo Zambrana. “Ahora estoy gordita. Apoyo a CENOR u organización de militares retirados”, dice la doctora Zambrana Velásquez.

Tiene tres hijos. Responde al teléfono número: 86888894.

Combatientes Históricos que pertenecieron a la Columna José Ángel Benavidez, jefeada en la Insurrección de Managua por el Comandante Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz, actualmente Secretario Ejecutivo de la Asamblea Nacional. Todos participaron en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya:

Ligia “Marta” Álvarez. Era la enfermera de la Columna. Tiene el teléfono celular: 8555853.

Argentina García. Tiene el teléfono: 86253704.

Nidia “Claudia” Castilla. Teléfono: 89449996.

Miriam Chávez. Trabaja en la Alcaldía de Managua. Teléfono: 88190388.

Mario Antonio “Alberto” González. Teléfono: 84062182.

Encarnación “Adán” Nicaragua García. Teléfono: 89506336.

Ernesto Pérez Romero. Teléfonos: 8994566 y 88348663.

Ariel Bendaña Medina. Teléfono: 83990611.

Dolores Ileana “Magaly” Valera Murillo. Teléfono: 86952281.

Felipe Torres Meneses. Teléfono: 89982998.

Ruth del Carmen Morales Ocampo

Sergio “Leo” Jiménez López.

Salvador Alvarado. Teléfono: 89561308.

Arsenio “Rosendo” Solís González. Vive en el barrio Waspán Sur. Es activista de la Asociación de Combatientes Históricos, coordinada por Frank “Machillo” González Morales y Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón. Teléfono: 86842691.

Rafael “Mariano” Molina. Teléfono:   84031449.

Mario Antonio González. Teléfono: 84062182.

José “Gato Moraga” Moraga Lovo. Teléfono: 22532446.

Felipe Torres Meneses. Teléfono: 899882998.

Leo. Teléfono: 87873936.

Mariano. Teléfono: 84031449.

Diana. Teléfono: 86506717.

Dominga Rivera. Teléfono: 84196872.

Ingeniero Julio César “Galil hijo” Morales Aragón. Teléfono: 8466066.

Marta Rivera. Teléfono: 88541001.

Eduardo Robles. Teléfono: 88771806.

Jessy Huete Mejía. Teléfono: 88827281.

Eliz Alí Campos. Teléfono: 89555134.

Diego José Contreras Pérez. Teléfono: 873962351.

Mario Vega González. Teléfono: 84951159.

Irma Rivera Salgado. Teléfono: 88503675.

Juan Gutiérrez. Teléfono: 83724273.

José Yamil Raiz. Teléfono: 84748950.

José Enrique “Clan” Salgado Hernández. Teléfono: 87717967.

Julio Murillo Obando. Teléfono: 89420169.

Mario Bello.

Martin Rivas.

Allan Vallecillo

Mariano Rafael

Amado Toruño

Patricia Rivas

Elías

Nicolás Famin Navas

“Pollo” Miguelito

Sebastián

“Cepillín”

Juan Medina

Mario EEBI

Clan

Claudio

César Sediles

“El Niño”

Freddy Noel “Coronel” Cortez

Sergio Jiménez López

Joac

Karem

Johana

Marta

Nidia Castillo Espinoza

Ernesto Pérez Romero

Felipe Torres Meneses

Encarnación Nicaragua García

Ariel Bendaña Medina

Ligia Álvarez Fuertes

José Segundo Moraga Lovo

Salvador Alvarado

María Argentina García Vásquez

Mario Jiménez

Eduardo Robles

Mario José Barrantes Miranda (exmayor EPS)

Iván Peña (exmayor EPS)

Manuel Roque (excomisionado de la Policía)

Luis Torres (exmayor EPS). Es dirigente comunitario en Américas Tres o Villa Revolución.

Aldo Martín Arróliga Guerrero (Combatiente Histórico)

Rodolfo López Mendoza ( Combatiente Histórico, ya fallecido)

Carlos José Solís Rugama (Combatiente Histórico, lisiado por la guerra)

Julio Aráuz Rugama (Combatiente Histórico, CPF hoy)

Luis Alberto Duarte Talavera (Alcohólico Anónimo)

Carlos Calero (exmiembro del EPS)

Emilio Robelo Mendoza (excombatiente del EPS)

Marta Barbosa Cerda (caída en combate, en defensa de la Revolución, en la década del 80)

Julio Rodríguez Gámez, exoficial del Ejército Popular Sandinista.

Pedro Martínez Bustos (formó parte de la Columna “Óscar Pérez Cassar”, “Liebre”, “Caza Perros”).

William “Juan Grande” Montalván, perteneció a la  Columna Oscar Pérez Casar, “Liebre”, “Caza Perros” durante la Insurrección Sandinista en la Batalla de Managua. Fue a Masaya con los casi siete mil capitalinos que nos fuimos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Fue Mayor del Ejército Popular Sandinista y del Ejército Nacional. Está retirado y reside en Matagalpa.

Carlos “Taolamba” Duarte Orozco. Fue uno de los Jefes Guerrilleros más destacados y conocidos en la Insurrección Sandinista en Managua. Además, fue también uno de los jefes de columnas y escuadras durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Fue general del Ejército Popular Sandinista.  Sigue activo en el Ejército Nacional.

Alfonso Inés “Mascota” Mejía González fue Combatiente Popular del grupo de Frank “Machillo” González Morales, de la Tendencia Proletaria del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Fue Combatiente Popular destacadísimo en Managua y marchó en el Repliegue a Masaya. Falleció hace varios años.

“Mascota”  Mejía González fue uno de los dirigentes de los Combatientes Históricos en  el Distrito IV de Managua.  “Mascota” era  un niño de 13 años cuando estalló la Insurrección en  Zona Oriental capitalina. Estudiaba. También hizo de correo clandestino de trinchera en trinchera de combate, y cuando iba en el Repliegue a Masaya era uno de los cargadores de los saquitos de bombas de contacto. Fue compañero inseparable del Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando. Ambos  juntos luchaban  por mantenidos unidos a los miembros de la Asociación de Combatientes Históricos del Distrito IV y a la vez juntos realizaban cada año el llamado “Replieguito por la Ruta Original”, el cual sale de la Iglesia Sagrada Familia, en el Barrio Ducualí y concluye en el lado Norte de “Piedra Quemada”, donde la familia Solano, una de las víctimas del bombardeo aéreo somocista genocida del 28 de junio de 1979, entre las once diez y media de la mañana y las dos de la tarde.

Alejandro Mairena Obando (Comandante “Huesito”).  Fue uno de los Combatientes Populares más destacados en la Insurrección Sandinista Victoriosa, u n Ofensiva Final en Managua.  Jugó asimismo papel destacado en la marcha del Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Se convirtió, además, en recogedor de datos históricos de esta hazaña político militar del Frente Sandinista. Formó parte del Batallón Móvil que protagonizó la liberación de los llamados “Pueblos Blancos”, de Jinotepe y la Ciudad de  Granada. Era compañero inseparable de Rolando “Cara Manchada” Orozco, fue capitán del Ejército Popular Sandinista, fue desmovilizado en la década del 90, quedó mucho tiempo en el desempleo,  es quien ha mantenido vivo el llamado “Replieguito” por la Ruta Original de los días 27, 28 y 29 de junio de en 1979. Es apasionado por el llamado “Replieguito por la Ruta Original”, en el cual le acompañan unos 1,000 hombres y mujeres cada año, en la fecha del 27 de junio. Trabaja actualmente en la Alcaldía de Managua, como supervisor en el basurero “Nopales”. Hace poco tiempo se le murió la esposa. Tiene varios hijos.

Reyna “Morenita” López Castro

Denis “Tirador” Sánchez

Jorge “Negro” Palacios

Jairo Blandón fue Combatiente Popular conocido en la Insurrección Sandinista en Managua. Fue en el Repliegue a Masaya. Hoy es conductor de vehículos en la Alcaldía de Managua.

Luis Gómez, abogado actual

Carlos Rostrán, abogado actualmente

Manuel Salvador Gutiérrez

Julio Mendoza

Víctor Mairena

Milton “Mono” Gaitán

William Antonio Orozco Benavidez

Alberto y Jorge Benavidez

Dominga Rivera

Donald “Monito” García

Marina Escobar

Chepe Matute

Holman Lara

Dolores “Lola” Mercado Fonseca.  Al ocurrir el Repliegue a Masaya, estudiaba el quinto año de bachillerato en el Instituto Experimental México, donde se instaló un hospital clandestino insurreccional y se sepultaron a 36 de los mártires caídos en la Insurrección Sandinista de la Zona Oriental de Managua.

“Lola” Mercado Fonseca resultó charneleada en “Piedra Quemada”, donde el Repliegue Táctico de Managua a Masaya fue bombardeado por la dictadura somocista genocida,  el 28 de junio de 1979. Auxilió y cargó herida de muerte a Marta Lucía Corea Solís, quien falleció en sus brazos en Nindirí Viejo al casco urbano a Nindirí. Ha sido activista política del FSLN y comunitaria en el Barrio Costa Rica. Actualmente trabaja como administradora en la Secretaría del Concejo Municipal de Managua. Es la pagadora de la dieta de los concejales en el Municipio de Managua.

Zoralina Zúniga. Combatiente Popular en la Insurrección Sandinista y participante en el Repliegue a Masaya. Ha sido dirigente del FSLN en el Distrito IV de Managua. Trabaja actualmente en Programas Sociales de la Alcaldía de Managua.

Mauricio Jiménez. Era estudiante universitario al ocurrir el Repliegue. Perteneció a los equipos de seguridad personal del Ministerio del Interior en la década del 90, y le tocó siempre cuidar al Comandante Tomás Borge Martínez. Ya está retirado y reside en Bello Horizonte con su familia.

Héctor Márquez. Estudiante universitario al estallar la Insurrección en Managua, donde fue Combatiente Popular. Marchó en el Repliegue a Masaya. Fue asimismo de los equipos de seguridad personal.  Fue también de los especialistas de la Seguridad del Estado del régimen revolucionario sandinista. Lo dejaron en el desempleo en 1990. Hoy se dedica a pintar casas, edificios y muros por encargo. Vive con su madre, hijos y nietos en la Colonia Managua, de donde salieron muchos hombres y mujeres que se fueron en el Repliegue a Masaya.

 William Canales. Era estudiante universitario en junio de 1979 cuando explotó la Insurrección Sandinista en Managua, en junio de 1979. Fue como integrante de las columnas del Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Se convirtió en ingeniero naval por estudios que lo mandaron a hacer a la Unión Soviética. Hoy trabaja en el Instituto de Estudios Territoriales y vive con su familia en la Colonia Managua.

Freddy Peralta. Estudiaba en la Universidad cuando estalló la “runga” contra la dictadura en Managua. Como Combatiente Popular fue en el Repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución se trasladó a Granada, donde vive con su familia y se dedica al comercio.

Emma Rosa “Pelo Liso” Castro González. Era estudiante universitaria cuando estalló la Insurrección en Managua. “Pelo Liso” Castro González era famosa por su audacia militar cuando la Insurrección en Managua. Era del grupo de la Organización Militar del Pueblo (OMP), jefeada por Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca. Después del Triunfo de la Revolución Sandinista estudió Historia y Filosofía en Estados Unidos y la Unión Soviética. Reside en Estados Unidos actualmente.

Roling Joya era estudiante universitario. Combatiente Popular en Managua. Marchó en el Repliegue a Masaya. Actualmente es taxista en Ciudad Sandino.

Reyna  López Castro estudiaba en la Universidad cuando la Insurrección estalló contra la tiranía en junio de 1979. Fue Combatiente Popular y participante en el Repliegue a Masaya. Llegó a ser capitana del Ejército. Hoy ya pasó a retiro, y se dedica al comercio “por cuenta propia”.

Luis López Castro. Al ocurrir  la Insurrección era ya especialista en “Primero Auxilios”, lo cual puso en práctica en los hospitales clandestinos de la Insurrección en el Instituto Experimental México, en la Sagrada Familia y en el Hospital Silvia Ferrufino, ubicado en Bello Horizonte. Prestó sus servicios valiosos a algunos heridos durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Se dedicó a continuar prestando sus servicios en la Cruz Roja, donde sigue trabajando. Reside con su familia en la Colonia Batahola Sur, frente al Plante Batahola de Infraestructura de la Alcaldía de Managua.

Carlos Huembes era estudiante al estallar la Insurrección. Es primo del Héroe y Mártir Carlos Roberto Huembes. Hizo funciones de Combatiente Popular y participó en la retirada o repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución se dedicó a reparar motocicletas. Tiene un taller y negocio de reparaciones de motocicletas que sigue desarrollando en las cercanías de la  Colonia Primero de Mayo.

Freddy “Comandante Pedrón”  Peralta era estudiante en el Instituto Maestro Gabriel cuando estalló la Insurrección en Managua. Se convirtió en Combatiente Popular y marchó en el Repliegue a Masaya. Llegó a ser capitán del Ejército Popular Sandinista y del Ejército Nacional. Ya está retirado y vive en Villa Sandino, en Granada.

Iván Cajina. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel, donde se bachilleró. Se integró plenamente  a la Insurrección en la Zona Oriental de Managua como Combatiente Popular. Se fue en el Repliegue a Masaya. Al triunfo de la Revolución Sandinista, se convirtió en soldado del Ejército Popular Sandinista. Ahora labora como conductor de vehículos y reside en la Colonia Managua, donde vive con su esposa e hijos.

Nelson “Negro” García, igualmente estudiaba en el Instituto Maestro Gabriel al estallido de la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental de Managua. Se incorporó como Combatiente Popular.  Ahora es comerciante por cuenta propia.

Reyna López Castro. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel cuando la Insurrección Sandinista en Managua. Después del Triunfo de la Revolución, se incorporó al Ejército Popular Sandinista, donde alcanzó el grado de capitana. Actualmente trabaja en comercio “por cuenta propia”

 Luis López Castro. Era estudiante de secundaria y especialista en Primeros Auxilios. Se convirtió en hombre indispensable en los sitios de combate, en los hospitales clandestinos y en el propio Repliegue a Masaya, dando “Primeros Auxilios” a heridos de bala, por charneles y bombas de 500 y 1,000 libras. Ahora es un profesional de los “Primeros Auxilios” en la Cruz Roja Nicaragüense.  Vive con sus hijos y esposa en la Colonia Batahola Sur, en el costa Norte del Plantel Batahola de la Alcaldía de Managua.

Pastora Jáen Zúniga. Cuando ocurre el Repliegue a Masaya tenía 21 años y era estudiante universitaria. Su vivienda era “Casa de Seguridad” de dirigentes sandinistas en la Colonia Diez de Junio. Es una mujer alegre, colaboradora, trabajadoras, “chilera”. Antes le tocó trasladar armas de Jinotepe a Santa Teresa con Pedro Conrado, ya fallecido.  En el Repliegue  de Managua a Masaya iba con un grupo, entre otros:  Douglas López Niño, Mauricio Sotomayor, Amparo Aguirre, este último del Barrio Domitila Lugo, un hombre sólo identificado como “El Peludo” y Henrry Petrie Bejarano.

Al retornar con el Triunfo de la Revolución Sandinista a Managua, Pastora se enroló en el Ejército Popular Sandinista y fue asignada a la Fuerza Aérea Sandinista. Luego fue ubicada en el Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños. La dirigencia revolucionaria también la envió a cumplir tareas en el Municipio de Waslala y en Molukukú.

Quedó en el desempleo en la década del 90 y actualmente administra un comedor, en compañía de sus hijos, en los patios del Hospital Infantil Manuel de Jesús “La Mascota” Rivera, en Managua. Responde al teléfono 22530736.

Dámaso Vargas Loáisiga. Al momento del Repliegue a Masaya era estudiante y Combatiente Popular. Marchó en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Al retorno triunfante, después del 19 de julio de 1979, se convirtió en uno de los primeros secretarios generales de la Central Sandinista de Trabajadores (CST), en Managua. Fue diputado por el Frente Sandinista en el Departamento de Managua. En el actual gobierno del Comandante Daniel Ortega Saavedra, fue director de INATEC, un rato secretario político de Ciudad Sandino y es uno de los sandinistas de que manera infaltable cada año apoya la realización del “Replieguito por la Ruta Original”.

Melba “La Pinta” Orozco. Era estudiante universitaria al momento de ocurrir el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Sobrevivió al bombardeo aéreo somocista en “Piedra Quemada”, en Nindirí y en la Ciudad de Masaya. Reside frente a la Iglesia Católica del Barrio Larreynaga, donde realiza labores de ama de casa. Responde al número de teléfono: 86892466.

Carlos Huembes, primohermano de Carlos Roberto Huembes (suplente de la Dirección Nacional del FSLN hasta el día en que fue asesinado en el Reparto El Dorado, por delación), era igualmente estudiante cuando ocurrieron la Insurrección y el Repliegue a Masaya. Fue Combatiente Popular.

Al regresar triunfante el 19 de julio de 1979, Huembes se convirtió en reparador de motocicletas, y tiene su taller en las cercanías de la entrada a la Colonia Primero de Mayo, en Managua. Vive en Américas Uno. En ese mismo lugar, reside su primo Jorge Huembes, quien también participó en el Repliegue a Masaya, porque era asimismo Combatiente Popular y no podía quedarse porque lo asesinaba la guardia somocista genocida. Ambos eran estudiantes en el Instituto Maestro Gabriel.

Chorro de sobrenombres, obtenidos en el propio camino del Repliegue

“Chintano”, “ Querque”, “Gordo Domingo”, “Zaparrucho”, “Mona Yuri”, “Pancho Huevo”, “Manotas”, “Diablo”, “Negro Lencho”, “Diablo Rosales”, “Gato Gordo”, “Gato Peludo”, “Tapa de Burro”, “El Pana”, “Quique Maraca”, “Sergio”, “Jacinto”, “Renco”, “Pío”, “Milikin”, “Soplado”, “Choricín”, “Juan Cabro”, “Pachel”, “El doctor”, “El Salvadoreño”, “FIFA”, “Tony Loco”, “Mercado”, “Peyeyeque”, “Venado”, “Carlitos Bazuka”…

Nombres extraídos de mi libro “Repliegue a Masaya”

Carlos “Terencio” Barquero

Mario “Felipe” Guido

Alejandro “Terencio”  Galeano

Julián “Jerónimo” Galeano

Silvio “Silvestre” Cuadra

Manuel “Cadete” Díaz

René “Gato” Pérez

René “Nítido” Martínez

Ramón “Allan” Villachica

Tomás “Julián” Coe

Giovani “Rubén” Parodi

Jhon “Sam” Dixon

José Isabel “Víctor” Mayorga

Carlos “Príncipe” Gaitán

Marvin “Manuel” Parodi

Orlando “Carlos” Orozco

Amílcar “Matiguás” Ramírez

Abraam Delegado Romero. Jefe Guerrillero en Managua. Participó  como jefe de escuadras en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Fue uno de los jefes que capturó al Sargento GN Alberto  “Macho Negro” Gutiérrez. El jefe de esa escuadra fue “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

  • César “Arbo” Ramírez
  • Carlos “Aguja” Cuadra Rodríguez
  • Salvador “Iguana” Oporta Stathadgen
  • Marcos “Muerto” Casanova
  • Pedro “Muerto” Quisalaya
  • Mauricio “Momia” Riguero Cortez
  • Hugo “Leonel” Rizo
  • Manuel “Fidel” Martínez Rodríguez
  • Oscar “Asesino” Reyes
  • Marjuri “Nidia” Chica Larios
  • Bernardo “Don Toño” Aráuz, marido de Amada Pineda.
  • César Augusto “Marvin” Núñez
  • Róger “Aniceto”, “Camastrón” Cabezas Gómez
  • Federico “Chato” López Argüello
  • listado todavía incompleto de sobrevivientes de la Masacre de Batahola:
  • Ramiro “Salvador” García Ramírez, Santiago “Ricardo” Núñez Solís, Pedro Benjamín José “Chepe” Medina Solís, José Dolores “Chepe Lolo” Galo Estrada, Francisco Javier “Machigüe” Sánchez Suazo, Ramiro “Julio” Martínez Miranda, Emilio José “Monimbó” Mercado, Alejandro “Marciano” Díaz Meza (hoy es abogado) Carlos Alberto “Corsario” Martínez Rayo (es mecánico actualmente),  Pedro “Chaparro Henry”  Meza Vílchez, Carlos “Mago” Díaz Moreira, Fanor  Ibarra González (ya fallecido, fue del grupo musical Los Rambler), Lombardo Márquez Reyes, Roberto Antonio “Piojo” Sánchez, Efraim “Challuya” Téllez, Mario Antonio Barrera Beteta, Domingo Ernesto “El Tuckler” Tuckler, Wilfredo Mayorquín, Róger Almendárez Román, Álvaro Antonio Pérez Morales, Bismarck “Cumbita” Sandoval Estrada, Marvin “Chorro de Humo”  Gutiérrez Mendoza, Orlando Díaz Meza,  Armando “Samuel” Ibarra González, Walter Almendárez  Román, David  Lorío Hernández, Álvaro “Manteca” Espinoza, Adolfo Reyes, Armando “Mono” Mendoza (hoy es abogado), César Sediles, Óscar “El Pausado” Vargas Cruz (hoy es abogado), Roger Antonio “Gavilán” Bermúdez Morales, Chino “Braulio” Zepeda, Eduardo “Chacho”  Sánchez, Miguel Jerónimo “Chayotón” Vásquez López, Néstor “Gemelo” Castillo, William “Gemelo” Castillo, Enrique López Castillo, Gregorio Maldonado, Ricardo López Alegría, Ángela “Pata de Yuca” Vargas, Julio Paniagua, Abba “Abba” Medina, Edwin Antonio “Chicha”, “El Loco” Cabrera, César de Jesús “Cachín”  Amador Zeas, Óscar Mayorquín, Martín López, Uriel Antonio Tijerino Carrillo, Medardo Eliseo Tijerino Carrillo, Marlon José Tijerino Carrillo, Francisco “Chico Zorro” Mercado, Martín “Renco” Fonseca,   Leonardo Iglesias Medina (ya fallecido),  Eduardo “Iván”  García, y otros sólo conocidos por nombres de: Rubén, Cairo, Psinga, Henry y Fernando.
  • Listado incompleto de sobrevivientes de la Insurrección en Zona Suroccidental:
  • Cristóbal “Gersán” Guevara Casaya, Genie “Tavaricha” Soto, Adrián Amílcar” Meza Soza, Eduardo Cuadra Ferrey, Víctor “Bayardo” Romero Pérez; Víctor, Mario y Carlos Cienfuegos Aburto; Medardo Hurtado, Modesto Munguía Martínez, Francisco “Chico” Javier Zúniga Alvarado, Yuri Valle Olivares, Héctor Luis “Motor” Obregón, Julio “Chano” Silva, José Francisco “Pacholo” Mayorga, Beatríz “Lesbia” Narváez, Manuel “Rana” Morales, Fernando “Francés” Hernández M., Róger “Ratón” Ramírez, Yunin Morales, Mario “Trapito” Téllez, Juan Manuel Navarrete, Justo Navarrete, Óscar “Huesito” Navarrete, Ramón “Ramoncillo” López, César “Renco” Ramírez, Manuel “Llanero” Cruz, Reynaldo “Pichón” Sevilla, Carlos “Carlitín Fonseca Gómez, Antonio “Chele” Zepeda, René Zepeda, Marcos “Marquito” Castillo, Jazmina Obando, Mario Montenegro, Ronald “Pollón” López,  Cristóbal “Cara de Gato” Martínez, Francisco Morales Alvarado, José de Jesús “Chepe Chú” Zamora,  Cruz Hernández, Camilo Hernández Zapata, Luis Rodríguez Alvarado, José René “Enchilada” Martinica, José María “Chema”,  Ramón “Moncho” Castro, Óscar Vargas, Carlos Malespín, Fernando Zepeda, Tomás “Tiburcio”  Rosales, Milton Rosales Lorío, Sergio “Patita”, Bolívar Torres Sequeira, Iván “Caimán” Torres, Aníbal Bendaña, Reynaldo “Pichón” Sevilla, Ignacio Munguía, Julio Peineta, Roberto “Pelón” Alvarado, Gloria González, Gustavo “Gordo” Meneses, Milcíades Murillo, Juan Manuel “Justo” Navarrete, Pedro  Navarrete, Roberto “Fotógrafo” Lorío, Roberto “Mecha” Tinoco y Telma “Sonia” Ramos.
  • Sorprendente cantidad de Casas de Seguridad, entre otras:
  • Leonor Fonseca, Isabel; Amalia, Virginia y Moncha Baquedano; Ramón López, Manuel Cubillo, Manuel “Gallina”, Antonieta, Enrique Murillo, Mayra Bravo Alegría, Francisco Alvarado, Carlos Malespín, Vidal Palacios, Mercedes Torres, Yelba Murillo, Mayra Rocha, Ramón Martínez, Carmen Rodríguez, Flor Lorío, Consuelo Bermúdez, Ester Aguilar, Pedro Reyes, Francisco Narváez, Isabel y Guadalupe Guillén; “Tío”, Mario Meza, Don Arturo, Zoila, Familia de Francisco Villarreal, Olga Martínez, Familia Fornos, Familia de Jorge y Roberto Pérez, Casa de Bonifacia Castro, Roberto Donado, Lilí, Casa de Nicolasa Aburto y Víctor Cienfuegos Aburto; Donald y Dora Ramírez; Lilí Palacios Martínez, Norma y Antonio Torres; Emilia Martínez, Familia Quiñonez, Familia de Teresa Mendoza, Familia de los Meza, Gustavo Meneses,  Casa de Don Roberto, Casa de “Pin”, Luis Mena, Ruth “Soropeta” y Casa de Martinica.
  • Sobrevivientes de Colina 110
  • Los testimonios del “Chino”  Ampié Rivas y César Téllez Sánchez  indican que los sobrevivientes de esta Masacre de la Colina 110  fueron, entre  otros:
  • Gustavo García Núñez y Carlos José Portillo, caídos ambos después  en la década del 80; César “Chino”  Ampié Rivas, César Téllez Sánchez, Javier Téllez Sánchez, Marvin “Válvula Quemada” Gutiérrez, Raúl “Marcos” Vivas Quinteros, Leonardo “Julián Chan”  López, Ángel “Cara de Piña”  Cruz, Javier “Chintano” Martínez,  José Dionisio “Chele Guerrero” Osorio (quedó lisiado), Carlos “Tuza”  Acosta (lisiado), Miguel “Manitos”, herido grave, no se conocen los apellidos;  “Muco” Martínez, José Luis “Mou” Martínez, Mario Martínez, José “Chema”  Rivas Quinteros,  Milton “Panza” Lezama, Javier “Pato”  Taleno  y los tres hermanos  Marvin y dos más, apodados  “Tribilines”  y “Gatos”.
  • Sobrevivientes de Waspán Sur
  • Sobrevivientes de la Masacre somocista en Waspán Sur, entre otros:  Mauricio Sotomayor, “Emir” Gómez, Jorge Sánchez, Emilio Sánchez, René Ruiz Juárez, Carlos Guillén, Virgilio López Detrinidad,  Douglas “Domingo” López Niño, Marvin José López Niño y Jorge Castillo Acevedo. Los tres últimos cayeron durante la Insurrección Sandinista de junio de 1979.
  • En el caso de Douglas “Domingo” López Niño había jefeado la emboscada, allí mismo en la entrada a Waspán Sur, contra un contingente de guardias, cayó el 14 de junio de 1979, en plena insurrección en la Colonia Nicarao.
  • Sobrevivientes de la Masacre Camilo Chamorro
  • Losa sobrevivientes de esta otra horrenda y atroz masacre del somocismo sanguinario y genocida, fueron: Horacio Martín Arróliga Flores, el “Zurdo” Cadenas y William fueron después a reportarse donde los jefes de los Comandos Revolucionarios del Pueblo. Les asignaron nuevas tareas, tuvieron participación directa en la Insurrección Sandinista y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Cadenas y William ya fallecieron: sólo queda  vivo Horacio Martin Arróliga Flores.
  • Sobrevivientes de la masacre de la familia Walter Mejía Sánchez
  • Don Walter y su esposa doña Aura Clara  Sánchez, ya ancianos ambos, con 84  y 82 años respectivamente, exhiben  fotografías  en las paredes de su casa, en recuerdo  de sus muchachas folkloristas asesinadas por la GN genocida con morteros lanzados desde el Edificio Armando Guido, en la Carretera Norte.
  • Sobrevivientes de la masacre por la GN somocista del periodista Bill Steeward, norteamericano, y su ayudante traductor nicaragüense Juan Francisco Espinoza, hecho ocurrido el 20 de junio en el Barrio Riguero
  • Según testimonio del camarógrafo Jack  Clark, del técnico Jimy Cefalo  y del conductor de la furgoneta, Pablo Tiffer López,  sin notarlo  ellos  mismos, Juan Francisco Espinoza  fue llevado  hacia el lado Sur  unos 30  metros, donde fríamente fue asesinado de un balazo en la cabeza. El equipo  y el mismo Steeward  no se dieron cuenta de la ejecución  porque  se oían muchas  detonaciones de balazos en los alrededores.
  • Mientras tanto, Juan Francisco Espinoza  y William “Bill”  Steeward  eran  asesinados, o ejecutados, Jack  Clark, desde otro  vehículo (no desde la furgoneta de la ABC)  estaba filmando   sigilosamente   la represión  sanguinaria  y asesinato de sus dos compañeros de  trabajo.
  • Sobrevivientes de la Masacre de Xiloá
  • María del Socorro Pérez Sánchez capturada, torturada y testigo presencial de una de las masacres GN, en Xiloá.
  • Jorge Alberto Alemán Palacios, testigo presencial de una de las 4 masacres en Xiloá.
  • Doña Elia del Socorro Sánchez Centeno
  • Sobrevivientes del Estado Mayor Insurreccional Suroccidental, ubicados en San Judas:
  • Gabriel Cardenal Caldera y Douglas Mejía Obando sobrevivieron a las masacres del “Kilocho Sur” y en la “Hacienda El Vapor”, pero poco tiempo después fueron capturados y asesinados cruel y bestialmente por la GN genocida.

En ese Estado Mayor Conjunto  del FSLN quedan integrados otros miembros de la Tendencia Proletaria: Gabriel Cardenal Caldera, como jefe; Adrián Meza Soza,  Genie Soto Vásquez, Víctor Romero Pérez,  Mauricio del Carmen Kiel;  por los Terceristas quedan integrados:  Juan Manuel Navarrete y Miguel  Ángel Navarrete; y por los de la Tendencia Guerra Popular Prolongada: Boanerges Munguía, William Díaz, Cristóbal “Gersán” Guevara Casaya y Eduardo Cuadra Ferrey.

 

 

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Vendepatrias, vendepatrias, peleles, peleles y traidores de ayer y hoy en Nicaragua

Vendepatrias, vendepatrias, peleles, peleles y traidores de ayer y hoy

Han sido siempre serviles y vendidos al yanqui agresor, invasor, saqueador de recursos naturales y asesino de unos 23 millones de seres humanos mediante sus invasiones, agresiones y matanzas de seres humanos por el mundo entero, incluyendo en Nicaragua.

“Peleles”, peleles, traidores, traidores, vendepatria, vendepatria de ayer y hoy. Hoy, actualmente, son las marionetas arrastradas que van a lamer botas del gobierno imperialista criminal de Estados Unidos y de senadores rabiosos, que odian a todos aquellos gobierno progresistas de América Latina y del Mundo.

En nuestro patria, Nicaragua, lamentablemente, hubo traidores y vendidos a los filibusteros en la llamada “Guerra Nacional” (1852-1856), hubo vendepatria y traidores cuando la gesta patriótica y antiimperialista de Benjamín Zeledón Rodríguez; hubo más vendepatria y traidores cuando el General Sandino defendió la patria en contra de la invasión imperialista yanqui de 1927 a 1933.

Los traidores de entonces  le facilitaron al gobierno agresor y genocida yanqui instaurar la Guardia Nacional (ejército de intervención permanente en Nicaragua), sostén militar de la dictadura somocista sanguinaria genocida; hubo nuevamente vendepatrias y traidores en la década del 80, entonces conocidos como contrarevolucionarios (exguardias y civiles) y actualmente, en 2018, aparecen nuevamente los vendepatrias y traidores, siempre al servicio del gobierno imperialista gringo, quien financia y dirige el “golpe de Estado suave” contra Nicaragua.

(Escrito en agosto del 2010)

“Pelele” es como un “títere”, una “veleta”

Pablo E. Barreto Pérez

“Peleles” es una palabra que mucho utilizó el General Augusto C. Sandino, uno de los más encumbrados patriotas latinoamericanos y nicaragüense en particular, al referirse a los serviles arrodillados o vendepatrias locales, todos ellos entregados “en cuerpo y alma”, al servicio del gobierno criminal de Estados Unidos, cuyos gobernantes han sido siempre agresores militares permanentes de pueblos africanos, asiáticos y latinoamericanos, a los cuales asimismo les han usurpado sus riquezas naturales como petróleo, gas natural, oro y distintos metales, incluyendo madera, pesca, recursos petroleros, el uso y abusos de sus tierras, las que han intoxicado con insecticidas que ellos mismos han prohibido para su territorio norteamericano.

La palabra “pelele” significa “muñeco de paja y trapos. Persona simple y sin carácter”, según definición de Diccionarios de la Lengua Española; es decir, como un títere que alguien usa para divertir a otros.

Esta palabra pelele fue usada repetidamente por Sandino cuando se refería a los vendepatrias locales, especialmente aquellos que como José María “Chema” Moncada Tapia se habían vendido al gobierno imperialista criminal, cuyos jefes o gobernantes, una vez más tenían agredido militarmente y ocupado Nicaragua con sus tropas invasoras, entrenadas siempre para invadir, agredir y matar en sitios como el centro militar “Apaches”, en Estados Unidos.

El General Sandino recordó en numerosas ocasiones y en documentos históricos, que recientemente otros “peleles” o vendepatrias habían vendido el país a los yanquis agresores, entre otros, Emiliano Chamorro Vargas y Adolfo Díaz Resinos, quien, además, este último, era empleado administrativo en una de las empresas mineras yanquis (también invasoras y agresoras) en la Costa Atlántica nicaragüense, de donde se robaron el oro nuestro y otros metales que hoy formarían parte de nuestra riqueza nacional.

Estos tres “peleles” o vendepatrias, y quienes les rodeaban a ellos en el manejo del poder político burgués-terrateniente-oligárquico, fueron los responsables directos de las agresiones militares yanquis de 1912 y 1926, pues ellos mismos, muy diligentes, se encargaron de oficializar las intervenciones militares gringas con llamados “de auxilio, para poner el orden…”(¿¿¿???).

“Peleles” pidieron el derrocamiento de Zelaya

Fueron estos mismos “peleles” o vendepatrias los que propiciaron el derrocamiento del presidente liberal, José Santos Zelaya López, quien, precisamente, siempre se negó a ser “pelele” de Estados Unidos.

Por negarse a ser pelele de los yanquis y de los terratenientes locales, el gobierno criminal de Estados Unidos lo mandó a derrocar e inmediatamente envió tropas militares o marinos, también criminales, para asegurarse de que sus compinches vendepatrias quedaran seguros en el poder político de Nicaragua, lo que les permitió a los gringos, apoderarse de las finanzas nacionales, del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, de las Aduanas, del control del gobierno conservador vendido; manejar los hilos del poder político, manejar como si fuera de ellos la maquinaria electoral y el colmo, que los “peleles” o vendepatrias les firmaran el Tratado Chamorro-Bryan, por medio del cual se les cedía a Estados Unidos por 99 años la Península de Cosigüina, en el Golfo de Chorotega (…”de Fonseca”, le impusieron los españoles colonizadores genocidas), prorrogables por otros 99 años, y también pudo ser a perpetuidad si no ha aparecido en el escenario político nacional el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Este comportamiento infame, ruin, despreciable y perverso de estos “peleles” o vendepatrias, fue asimismo lo que les permitió a los agresores militares yanquis, la creación de una criatura monstruosa llamada Guardia Nacional, o germen de la tiranía genocida del somocismo, acunada, organizada, alimentada, financiada, entrenada por el gobierno criminal de Estados Unidos, cuyos jefes militares, aliados con “el tal Chema Moncada Tapia”, fueron los que colocaron a la cabeza de esa guardia de asesinos a Anastasio Somoza García, falsificador de billetes, estafador ya consumado y funcionario corrompido y ambicioso del gobierno del “pelele” vendepatria de José María “Chema” Moncada Tapia.

“Peleles” vendidos al yanqui en Espino Negro

Esos “peleles” se vendieron al yanqui opresor bajo el frondoso Espino Negro de Tipitapa, donde Moncada Tapia entregó nuevamente el país en manos del gobierno gringo, por medio del coronel Stimpson o “míster Tipitapa”.

Por este comportamiento de “peleles” como este Moncada y su grupo, nació el Ejército Interventor (Guardia Nacional), que con Somoza García a la cabeza, por orientaciones directas del gobierno gringo y cumplimiento de órdenes de Somoza García, asesinó al General Sandino, el más ejemplar de los patriotas nicaragüenses, por oponerse a los vendepatrias o “peleles”, quienes siempre estuvieron al servicio de los invasores o agresores militares yanquis.

Al mismo tiempo, este nuevo “pelele”, Anastasio Somoza García, mil veces más criminal, infame, ambicioso, cruel, sanguinario y servil que los anteriores vendepatrias conservadores y liberales, se dedicó a asesinar y perseguir por todo el territorio nacional a los todos los miembros del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, que el General Sandino jefeaba en contra de los gringo agresores de Nicaragua, expulsados por el General de Hombres Libres en 1933. Más de 50 mil nicaragüenses fueron asesinados por la Guardia Nacional entre 1934 y 1979.

“Peleles” despreciables

Ese historial despreciable tienen los “peleles” en la Historia del país, sin incluir lo que hicieron aquellos otros “peleles” liberales al registrarse la llamada Guerra Nacional (1852-1856), cuando un grupo de liberales “contrató los servicios militares” de los filibusteros yanquis, jefeados por Wiliam Walker y Byron Cole, que en realidad eran parte de los “esclavistas del Sur de Estados Unidos”, quienes precisamente buscaban cómo apoderarse de toda Centroamérica y México, para establecer lo que ellos llamaban “El Gran Imperio del Círculo Dorado”.

En esos días era común que a los conservadores se les llamara “Timbucos” y a los liberales “Calandracas”. Los conservadores, como se sabe, eran, muchos de ellos, los “criollos” o hijos de españoles en Centroamérica que habían recibido, “generosamente”, el poder político durante la “Independencia de 1821”.

“Timbucos” se les decía, repito, a los conservadores, porque según la gente común estaban timbones (panzones) de tanto comer porque les abundaba la comida con las riendas del poder político en las manos, más una enorme cantidad de tierras, medios comerciales y políticos en su poder.

“Calandraca” significa flaco, “cacreco”, desvencijado. Entonces, a los liberales se les decía “calandracas” porque, se afirmaba, andaban flacos, “muertos de hambre” porque no “chupaban la teta del poder”, les hacía falta “mielita”, y no tenían dinero por falta de empleo, pues los conservadores controlaban todo en los ámbitos del poder político, social y económico, más las riendas de las finanzas del Estado.

La palabra “pelele”, entonces, la usó nuevamente, hace pocos días, el Comandante Daniel Ortega Saavedra, presidente de la República de Nicaragua, para referirse a los nuevos “peleles” que hoy conspiran contra el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, o de los pobres, en busca, seguramente, de que el nuevo gobierno no pueda cumplir con sus planes de combatir y superar la pobreza irritante, tal vez planean sabotear la posibilidad de que el país produzca comida, impedir que la mayoría tenga empleo, que no posean casa digna, salud y educación gratuitas.

Estos “peleles” de hoy se arrodillan ante emisarios del mismo gobierno criminal de Estados Unidos, específicamente ahora ante el embajador yanqui, quien descaradamente ha venido interviniendo en los asuntos políticos internos de Nicaragua.

“Peleles” han propiciado agresiones y matanzas

Estos “peleles”, de “nueva era”, se reúnen con el Embajador gringo, cruzan mensajes con los más altos jefes del gobierno criminal de Estados Unidos, cuyo historial de agresiones a Nicaragua es realmente infame, despreciable, ya no digamos en cuanto a otros numerosos países del Mundo, donde ya registra casi 300 agresiones militares, mediante las cuales ha matado a 23 millones de pobladores del mundo, sin incluir las matanzas actuales en Irak, Pakistán y Afganistán.

Por estos “peleles” despreciables, infames, hubo dictaduras militares genocidas, fundadas y sostenidas por Estados Unidos en América Latina, donde asimismo asesinaron a Salvador Allende Gousen, al General Omar Torrijos Herrera, a Ernesto “Che” Guevara de La Serna y a Víctor Jara, sólo para citar cuatro ejemplos, y ya no queremos a esos “peleles” y vendepatrias miserables.

Estos “peleles” o vende patrias son los mismos de hoy, 2010, pues continúan entregados “en cuerpo y alma” al gobierno genocida yanqui, a cuya Embajada en Managua acuden a recibir orientaciones políticas y recursos financieros, para seguir con sus acciones políticas y conspirativas sucias en contra de este gobierno al servicio de la mayoría de la población nicaragüense.

La población sencilla, pobre, la que no se vende al régimen criminal gringo, ya sabe de sobra quiénes son esos “peleles” vendidos, que con frecuencia están dentro de la Embajada de Estados Unidos, o van a Washington, encabezados por Eduardo Montealegre Rivas, don Arnoldo Alemán Lacayo, los “civiles” de la Coordinador Civil,  los sindicalistas arrastrados de la centrales sindicales derechistas, los jóvenes entrenados con los mismos fines, todos los cuales mantienen contra el gobierno del Frente Sandinista, de forma sistemática, una guerra sicológica, de fabricación de mentiras y tergiversaciones en sus medios informativos privados (escritos, radiales y televisivos y en algunos púlpitos católicos). Mediante los cuales hacen aparecer al gobierno sandinista, en particular a Daniel Ortega Saavedra, como “dictador” y “violador” de la Constitución Política del Estado.

“Peleles”, “orejas” de la OSN y banqueros

Hipocresía y cinismo únicos, pues algunos de estos sujetos sí formaron parte de la dictadura somocista (dinastía, tiranía militar), como don Arnoldo Alemán Lacayo, quien era “oreja” o espía oficioso de la Guardia Nacional y de la Oficina de Seguridad (OSN) somocista en León; y Montealegre Rivas que siempre estuvo “enyuntado”, unido en “uña y carne”, con los banqueros aliados del somocismo genocida.

Sólo cito algunos ejemplos, pues en este grupito minoritario de “peleles” son “bastantes”, y se volvieron a juntar, mancornados contra el pueblo, otra vez en el gobierno, ahora con los gobiernos neoliberales desde 1990 hasta enero del 2007, época aquélla en que se dedicaron a robar, robar, robar y robar lo más que pudieron del erario público, y es conocido que Alemán Lacayo (ladrón) fue procesado y condenado por estos robos colosales al Estado y que Montealegre Rivas está siendo procesado por los “CENIS” y desaparición de otros 17,000 millones de córdobas de las arcas del Estado nicaragüense.

Estos “peleles” tienen los mismos intereses clasistas antipopulares y la misma forma de actuar desde cuando los conocidos traidores o vendepatrias Emiliano Chamorro Vargas, Adolfo Díaz Resinos, José María “Chema” Moncada Tapia; de la misma forma actuaron durante los 17 años de gobiernos neoliberales, y ahora aparecen mancornados otra vez en contra de la mayoría de la población nicaragüense, en contra del gobierno del Frente Sandinista, sabotean leyes sociales, de contenido socioeconómico, medio ambientales en la Asamblea Nacional, y también sabotean el Presupuesto Nacional, para impedir el desarrollo de proyectos infraestructurales, mientras al mismo tiempo, por ejemplo, los “peleles” que son diputados, electos por votantes nicaragüenses, reciben sin falta la dieta o sueldo de 5,000 dólares mensuales del Presupuesto Nacional de la República de Nicaragua.

A estos “peleles” se les han sumado algunos sacerdotes, lamentablemente, como los Obispos Mata, Báez y Álvarez, quienes, en muchas ocasiones, abandonan sus responsabilidades de ser pastores evangélicos o católicos y se dedican a hacer proselitismo político a favor, precisamente, de estos “peleles” o vendepatrias que tanto daño le están ocasionando a Nicaragua.

Pablo E. Barreto Pérez: Periodista, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 22703077 y 88466187.

 

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