Insurrección Sandinista, Insurrección y Repliegue a Masaya, Mártires o caídos y sobrevivientes de la Batalla de Managua en junio de 1979

Insurrección y Repliegue: Mártires, o caídos, y sobrevivientes de la insurrección Sandinista en Managua, en junio de 1979

*¿Fueron más de 1,000 los caídos en la Batalla de Managua? 

Pablo Emilio Barreto Pérez

*Managua fue bombardeada sistemáticamente por la dictadura somocista genocida, todos los días, entre el 11 de junio y el 27 de junio de 1979, lo cual produjo centenares de muertos y varios miles de heridos, que eran atendidos en numerosos hospitales clandestinos

*En la masacre atroz de Batahola, el 15 de junio, un contingente de unos 400 soldados y oficiales de la Guardia Nacional y la EEBI genocidas asesinaron, mediante una emboscada bien planificada, a casi 100 Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares, Milicianos y Civiles. Para esta masacre usaron centenares de fusiles automáticos y tres ametralladoras calibre 50. Los cadáveres de los masacrados (varones y mujeres) fueron echados con palas mecánicas a camiones volquetes del Distrito Nacional y lanzados en una fosa común que habían abierto para ese fin en el lado Oeste del entonces Banco de América, hoy Asamblea Nacional.

*En el Repliegue Táctico de Managua a Masaya también cayeron casi 100 Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares, Milicianos y Civiles, por el bombardeo aéreo bestial, con miles de bombas de 500  y mil libras  y rockettes o morteros, lanzados desde helicópteros y aviones  artillados de la GN de Anastasio Somoza Debayle, el día 28 de junio de 1979, en “Piedra Quemada”, al medio día.

*En la masacres de la Colina 110 un contingente de unos 500 guardias mató o asesinó a 36 Combatientes Populares, el 13 de junio. Con una pala mecánica aterraron sus cadáveres en una zanja;  en el “Kilocho Sur”, otro contingente de unos 400 guardias somocistas genocidas y sus “orejas” asesinaron a otros 36 jóvenes (casi todos desarmados), el 14 de junio, y sus cadáveres fueron echados a camiones de volquete del Distrito Nacional y los fueron a botar a la “Cuesta de la Gallina”, en El Crucero.

*El 17 de junio, al medio día, en la Hacienda El Vapor, en los lomos de Crucero, otro contingente de unos 300 guardias, con igual número de fusiles automáticos, con no menos de 20 ametralladoras calibre 50 y lanzamorteros móviles, mataron a otros 12 ciudadanos civiles que se habían replegado el 15 de junio con Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares hacia varias haciendas cafetaleras.

*El 20 de junio, a las diez de la mañana, fue masacrada la familia Mejía Sánchez (de seis miembros) con morteros lanzados por la Guardia Nacional desde la azotea del Edificio Armando Guido hacia el Barrio El Edén. El mortero explotó dentro de la vivienda causando un incendio terrible, más los charneles de la bomba que atravesaron los cuerpos de las muchachas, quienes eran integrantes del Ballet Folklórico del Barrio El Edén.

*Ese mismo día 20 de junio de 1979, a las once de la mañana, una bomba de mil libras, lanzada desde un helicóptero, mató, desbarató, a siete personas de tres familias, incluyendo tres niños, en el lado Sur del Barrio El Edén. Roberto González fue uno de los niños muertos, y su abuela doña Angélica González sobrevivió milagrosamente. Quedó enterrada hasta el cuello y fue salvada por vecinos y miembros de la Cruz Rojas. La explosión destruyó tres casas y dejó un cráter de unos 25 metros de diámetro.

*El 21 de junio, en horas de la mañana, igualmente fueron masacrados a balazos el periodista televisivo norteamericano Bill Steewart y su ayudante Francisco José Espinoza. Ambos fueron capturados y ejecutados por guardias somocistas genocidas de un retén de la GN en el Barrio Riguero.

*Cuando se produjo el Repliegue Táctico de Managua a Masaya los días 27, 28 y 29 de junio de 1979, sí, para entonces se afirmó que durante la Insurrección Sandinista, u Ofensiva Final, habían ya caído casi 20 mil Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares, Milicianos y civiles, estos últimos por los bombardeos aéreos sobre casi todas las ciudades de Nicaragua, o porque se vieron en medio de cruce de balazos, o de combates, o porque la Guardia Nacional somocista genocida los asesinó en la calle o dentro de sus casas.

*Al borde de la Insurrección y después del Repliegue a Masaya, la Guardia Nacional alcanzó niveles de atrocidad y crueldad inauditos, y como muestra vale citar tan sólo dos casos en Managua. Isidro Centeno fue capturado frente a los Billares Shanguello en el Barrio La Fuente, hoy Ariel Darce. Allí mismo, frente a centenares de pobladores, fue pateado, rafagueado, descuartizado con un machete, y finalmente rociaron de gasolina su cadáver y le prendieron fuego. Igual pasó con “Cirilo” Matus Méndez, quien fue capturado por un contingente de guardias del Cine Ideal al Oeste, en el lado Sureste del Reparto Schick Gutiérrez. Allí mismo, en la calle, lo rafaguearon y descuartizaron y finalmente le prendieron fuego al cadáver.

*Antes y después del Repliegue a Masaya, mientras tanto, sólo en Managua, aparecieron centenares de jóvenes asesinados por la GN, la Oficina de Seguridad y “escuadrones de la muerte” en sitios como el Teatro Rubén Darío, Cuesta del Plomo, en las cercanías de la Escuela de Arte (Ferrocarril), en las Lomas de San Judas, en el llamado “Tamarindo”, donde es hoy el Barrio Hugo Chávez Frías; al Sur de una fábrica de Pinturas en el Kilómetro ocho Norte; en los predios montosos donde es hoy el Club Terraza, en la costa del lago de Managua a la altura de La Tejera, en las cercanías del riíto Acetuno, en varios sitios de la Carretera a Tipitapa, etc. . Los cadáveres de los Jefes Guerrilleros Gabriel Cardenal Caldera y Douglas Mejía Obando, por ejemplo, aparecieron por donde es hoy la “micropresa” de San Isidro de la Cruza Verde. Ambos fueron capturados, torturados, asesinados y después tirados sus cadáveres en ese sitio.

*Todo esto está explicado detalladamente en mi libro Insurrección Sandinista Victoriosa y Repliegue Táctico de Managua a Masaya, que ya ampliado, mediante una investigación de casi tres años, entre 2014 y 2017, ahora tendrá más de 800 páginas.

Repliegue, Repliegue… En el Repliegue de Managua a Masaya nos fuimos casi 7,000; ¿cuántos fueron los sobrevivientes?

Pablo Emilio Barreto Pérez

*Ya tengo  casi  800  en lista de caídos  en los combates de la Batalla de Managua  y en el Repliegue Táctico a Masaya

*Asimismo, investigación  sobre  las  12 masacres  ejecutadas  por la  GN en Managua, durante la Insurrección u Ofensiva Final

*Mi libro Insurrección Sandinista Victoriosa  y Repliegue Táctico a Masaya, tendrá ahora  casi 800  páginas

También tengo ya preparado otro libro sobre los Mártires (caídos) durante el Repliegue de Managua a Masaya, ocurrido los días 27, 28 y 29 de junio de 1979, con sus biografías respectivas

Explicación indispensable: Este trabajo, para convertirlo en libro, lo sigo ampliando en este momento con más nombres de caídos y sobrevivientes en la Batalla Militar Sandinista Revolucionaria para derrocar a la dictadura somocista, en junio y julio de 1979.

 En  julio del 2015 propuse  construir un gran mural gigante, para que se coloquen en él los nombres de los Héroes y Mártires caídos durante la Insurrección Sandinista, u Ofensiva Final, en Managua, en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya  y de los caídos  en misiones de combates  liberadores  en Masaya, Jinotepe, San Marcos, en los llamados “Pueblos Blancos”  y en Granada.

Hice propuestas de lugares  emblemáticos  de la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental-Norte  de Managua. Pensando  precisamente en lo emblemático, de mayor a menor  importancia, propuse varios sitios: Puente El Edén, Rotonda de Bello Horizonte, un terreno  largo (de unos 150 metros), ubicado  del Puente Larreynaga  hacia el Norte, en el lado derecho;  un tercero situado  exactamente  frente  al portón del Basurero  Nogales, unos 100 metros antes del llamado “Semáforo de la Robelo”, un terreno amplio  ubicado al Sur  del predio en que está la Rotonda de la Virgen; y tres  sitios ubicados al Oeste, Sur y Este de la misma Rotonda de La Virgen.

Según  el  sitio  que se escoja, propuse se construya un monumento redondo  o rectangular.  Yo personalmente  me inclino  porque el monumento se construya en el lado Sureste del Puente El Edén, pues  a mi  juicio  este fue  el sitio más emblemático  de la Insurrección  Sandinista en Managua, en 1979.

En el caso del Puente El Edén, eso  sí, habría  que  tomar terreno  de un negocio  que hay  en  el lado Sureste. En los otros casos, los terrenos son de la Alcaldía de Managua.

En una nota explicativa anterior, informaba  yo que el ingeniero Abel Gutiérrez Serrano, hermano menor  de dos Mártires (Enrique y Óscar Gutiérrez Serrano), caídos  en la Masacre de Batahola  y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, se ofreció  para ayudarme  a elaborar  los dos diseños.

Debido a que  anda sobreviviendo, se fue  a trabajar a la Costa Caribe un tiempo, y regresó hace pocos  meses a Managua. Ya  me entregó uno de los diseños.  Al mismo tiempo  propone  Abel Gutiérrez Serrano  que él y un amigo suyo,  de apellido Suárez,  pueden construir el monumento  porque ellos dos  manejan  una empresita constructora que trabaja con la Alcaldía de Managua.  Abel tiene los números de teléfono: 84210359 y 83748278.

He continuado  en mi afán de recoger o descubrir nombres de  Héroes y Mártires  caídos en Managua, barrio por barrio  de las zonas insurreccionadas, con el fin de ubicarlos en libros  y en monumentos como  éste  que he propuesto a ustedes  a las autoridades superiores del Frente Sandinista de Liberación Nacional. 

Ya tengo casi 800  nombres de caídos, incluyendo  los que entregaron sus vidas  valiosas  en el Repliegue a Masaya, los que fueron asesinados en 12  masacres en Managua, y quienes cayeron  en defensa de Masaya  y en la  liberación de Jinotepe, “Pueblos Blancos”   y Granada. Continúo la investigación  en vecindarios de Managua. Este  trabajo investigativo  es  indispensable  para la Historia de Managua y del Frente Sandinista, para que los nombres de estos  Héroes y Mártires  jamás sean olvidados.

Hice ya  un trabajo minucioso  sobre los caídos  durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Mediante  esta investigación  formalmente pude establecer  que cayeron casi 90 (hombres y mujeres), a los cuales ya les hice  biografías. La lista se me sigue ensanchando, pues en la medida en que investigo, me van saliendo otros nombres  de caídos  en Piedra Quemada  y Nindirí. En mi libro  original de 1980, titulado sencillamente Repliegue a Masaya ya se publicaban  43  nombres de caídos durante el Repliegue. En su libro “Un Pueblo en Armas”  el Comandante Carlos Núñez  escribió  que los caídos fueron tan sólo  tres muertos y 16  heridos.

También ya tengo recogidos  unos 800 nombres de sobrevivientes  de la Insurrección y del Repliegue de Managua a Masaya. Sólo en el Repliegue a Masaya participamos    entre  6,500  y  7,000  ciudadanos, la inmensa mayoría  éramos de Managua.  Espero recoger, al menos   unos 1,500  nombres de sobrevivientes, pues me falta mucho que recorrer  e investigar  en numerosos vecindarios que participaron en la Insurrección Sandinista  en Managua.

Con el apoyo directo  del Comandante  Ramón Cabrales Aráuz, cuando era Secretario Ejecutivo de la Asamblea Nacional, y quien fuera uno de los Jefes de la Insurrección en Managua  y de operaciones  en Masaya, Jinotepe y Granada, he continuado  ensanchando  la investigación, ahora más a fondo diría yo, sobre la Insurrección Sandinista en Managua y en torno al Repliegue a Masaya.

Las dos ediciones  anteriores de mi libro “Insurrección Sandinista y Repliegue Táctico a Masaya”  fueron  en un 60  por ciento testimoniales, es decir, escribí  sobre  cómo vi la Insurrección y el Repliegue a Masaya, de cómo  viví  y enfrenté  ambos asuntos históricos de trascendencia universal.

Ahora decidí  investigar a fondo  sobre cómo se desplegaron la Guardia  Nacional  somocista, sanguinaria y genocida; la Escuela de Entrenamiento Básico (EEBI), los “escuadrones de la muerte”, los 12 mil  agentes  y “orejas”  de la Oficina de Seguridad (OSN), los agentes  políticos de la dictadura  terrorista del somocismo, los AMROCS, etc.;  y de   cómo fueron desplegados  los mandos del Estado Mayor General del Frente Interno en las  Zonas Oriental-Norte, Suroccidental y Noroccidental, más OPEN III  (hoy Ciudad Sandino).

Con esta investigación saco a flote  de cómo  las tres Tendencias del FSLN clandestino  deciden cambiar  el escenario  principal de la Insurrección, u Ofensiva  Final, de la Zona Occidental de Managua a la Zona Oriental-norte  capitalina, debido a que los mapas  sobre la Insurrección  en Managua fueron descubiertos  por los altos mandos  de la Guardia Nacional  genocida  y la Oficina de Seguridad  al ejecutar  cuatro masacres  el 12 de mayo de 1979, en Xiloá. Los jefes de ese trabajo  operativo de la Insurrección eran Cristhian Pérez Leiva, Omar Hassan Morales  y Ricardo Orúe Navarro, asesinados  los tres  junto a numerosos valiosos  militantes y simpatizantes  del FSLN clandestino.

Se describe en esta investigación de cómo  el FSLN guerrillero  clandestino  apenas contaba  en Managua con 110  Jefes Guerrilleros, la mayoría mal armados, para dirigir aquella  epopéyica   Batalla de Managua, apoyados, quizás,  con apenas  unos 1,000 Combatientes Populares  entrenados  apresuradamente, para enfrentarse  todos ellos a un Ejército  profesional, de ocupación,   de varios miles de hombres  bien entrenados  militarmente, con armas poderosas como tanques, tanquetas, ametralladoras  calibre 50 y 30, decenas de miles de fusiles  automáticos, con centenares de miles  de municiones, al extremo de que  el coronel esbirro genocida Nicolás Valle Salinas, quien era el Jefe de la llamada  Policía GN  y controlaba  las comunicaciones de la Guardia Nacional en Managua, decía repetidamente al momento de la Insurrección: “Tenemos armas y municiones  para combatir  100 años, si queremos”.

Es decir, aquellos  110 Jefes Guerrilleros  y 1,000 Combatientes Populares  eran   como Leónidas  con apenas 300  hombres  en los desfiladeros de la Termópilas  contra varios millones de soldados  persas, muy bien armados, dirigidos  por el brutal Jerjes.

La Batalla de Managua  estaba  calculada  para durar  tres días, sí tan sólo tres días, pues de antemano se sabía  que era virtualmente  imposible derrotar  a la Guardia Nacional  en “el corazón del enemigo”, porque  las fuerzas populares rebeldes, antisomocistas, no eran ni medianamente comparables  con semejante poderío militar de la Guardia Nacional en Managua.

Se contaba  con que en esos tres días  los Frentes de Guerra Benjamín Zeledón Rodríguez, Rigoberto López Pérez, Norte Carlos Fonseca Amador, Central  Rigoberto Cruz Argüello (Pablo Úbeda)  y  Oriental Carlos Roberto Huembes  avanzarían  rápido  sobre Managua, lo cual no ocurrió de ese modo, porque estos  Frentes de Guerra del FSLN clandestino  igualmente  libraban batallas heroicas  como las de Leónidas  contra Jerjes.

Entonces, la resistencia popular revolucionaria en Managua, aplicando la guerra de movimientos  y de desgastes, de ataques  sorpresivos y ofensivos, las de defender posiciones y retirarse, duraron 18  días, hasta que se produjo el célebre Repliegue  Táctico de Managua a Masaya (“Retirada  Táctica”, le llamamos en aquel  momento)  durante los días 27, 28 y 29 de junio de 1979.

También he ampliado  la investigación sobre el Repliegue a Masaya, sobre la defensa de Masaya, sobre la liberación de Jinotepe y Granada.

Mi libro “Insurrección Sandinista Victoriosa  y Repliegue Táctico de Managua a Masaya”  sería ahora de casi 800  páginas al reimprimirlo.  Este libro y Caídos del Repliegue de Managua a Masaya, con sus biografías, están ya listos en SERMUPRO esperando ser impresos. 

Repito que apoyado  directamente   por el ahora licenciado Ramón Cabrales Aráuz  Aráuz, Secretario Ejecutivo de la Asamblea Nacional, reinicié una investigación más a fondo de lo que pasó durante la Insurrección Sandinista, o Batalla de Managua, la cual ha dado resultados sorprendentes  sobre cómo fueron distribuidos los mandos del FSLN unificado con apenas 110 Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares entrenados, jefeados todos por los Comandantes Carlos Núñez Téllez, William Ramírez Solórzano y Joaquín Cuadra Lacayo; sobre cómo se registraron los principales combates que mantuvieron en zozobra a los mandos de la Guardia Nacional somocista, sanguinaria y genocida.

El plan era sostenerse durante menos de una semana combatiendo contra los guardias genocidas  en Managua, y sin embargo la lucha militar tenaz, audaz, inteligente, temeraria en algunos momentos, se sostuvo por 18 días hasta que se dio el célebre  Repliegue Táctico de Managua a Masaya, el cual se produjo  por escasez  casi total de municiones, cansancio en la tropa de combatientes, por la necesidad urgente de evitarnos una masacre de colosales consecuencias mortales y por el apremio de ir a reforzar el Frente Oriental, y a la vez fortalecer la liberación de Masaya, y marchar con tropas revolucionarias élites al asalto y derrocamiento de la dictadura somocista en Jinotepe, San Marcos (5 de julio), Pueblos Blancos y la Ciudad de Granada el 18 de julio de 1979.

Inclusive, mediante esta investigación descubrí que además de la masacre general contra la Ciudad de Managua-Capital de Nicaragua  con los bombardeos aéreos y terrestres, hubo trece masacres durante la Insurrección Sandinista capitalina: Waspán Sur, Brigada Camilo Chamorro, Batahola, Colina 110, Kilocho Sur, Hacienda El Vapor, masacre de la familia de doña Angélica González Morales en El Edén, masacre de la familia Mejía Sánchez en el Barrio El Edén, masacre del periodista Bil Steeward y su  traductor en el Barrio Riguero,  la llamada Masacre de Xiloá, donde en realidad hubo cuatro masacres en el mismo día; y la Masacre del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, en “Piedra Quemada”, Nindirí y en lado Oeste de la Laguna de Masaya. 

Esta investigación me ha permitido, al mismo tiempo, recoger nombres de los Héroes y Mártires caídos en Managua y durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Tengo recogidos unos 800 nombres, y estimo que quizás  voy por un 70 por ciento de este trabajo histórico para grabar  en libros y monumentos por siempre los nombres de estos Héroes y Mártires que ofrendaron sus vidas  para que Nicaragua finalmente fuese libre de la opresión del somocismo genocida y de sus amos imperialistas yanquis, también sanguinarios, genocidas y saqueadores de recursos naturales nuestros.

Presento aquí el  listado de nombres recogidos hasta el momento (caídos y sobrevivientes) de la Batalla de Managua, incluyendo una lista de los caídos durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde, en “Piedra Quemada” y otros lugares de la ruta original, cayeron casi 90 hombres y mujeres patriotas, sandinistas.

 

Listado  todavía incompleto  de  Héroes y Mártires  caídos  en la Insurrección Sandinista en Managua.  En este listado hay  más de 700  nombres, y es posible que  me haga falta la mitad, pues ando recorriendo de barrio  en barrio  en Managua.

 Masacre de Batahola, 15 de junio de 1979

Listado oficial de la Asamblea Nacional

Arnoldo Real Espinoza, Silvio Porras García, Alba Luz Portocarrero Ramos, Soraya Hassan Flores,  Linda Graciela Barreto Orozco, Samuel “Samuelillo” Barreto, Allan Álvarez Miranda, Antenor Aguilar,  Carlos Mendoza Montano, Carlos Ortiz, César Vidal Lara Tercero, Denis Argeñal, Eddy Meléndez Morales, Eduardo García,  Eduardo José Argüello Bohórquez, Edwin Gutiérrez, Elías Alfredo Pérez, Enrique Gutiérrez Serrano, Ernesto Cedeño, Fanor Gaitán, Fernando Javier Aguinaga, Francisco Hernández, Francisco Javier Zeledón López, Francisco León Gutiérrez Velásquez, Francisco Rodríguez, Gerardo Omar López, Gustavo González, Horacio José Lorío Hernández, Ignacio Varela, Javier Antonio Martínez  Velásquez, Jorge Corea Briones, Jorge Martínez, Jorge Zapata Borge,   José David Rocha Hernández,   José Domingo Martínez, José Domingo Romero, José Enrique Bermúdez, Jorge José Esquivel Acevedo, José Gonzalo Largaespada Martínez, José Isabel Bermúdez, José Peña Gutiérrez, José Rafael Bermúdez, José Ramón Rayo Suárez, Juan Horacio Rivas Rodríguez, Juan Rafael Bermúdez, Juan María Torrez Espinoza,  Julio Loáisiga, Julio Villalta,  Leonel Morales,  Luis Martínez,  Luis Felipe Montano, Manuel Espinoza Cabrera, María José Sáenz,  Marta Olivia, Mary José Matus,  Mauricio A. Gutiérrez R., Mauricio Alegría, Mauricio Mayorquín, Miguel José Matus, Miguel Velásquez López,  Nelson Berríos Parra, Noel Padilla Pérez, Orlando Núñez Hernández, Óscar Antonio Gutiérrez Serrano, Osbaldo Enrique López Alegría, Pablo Solórzano, Pedro Antonio Tuckler Rugama, Raúl López Flores, René Gutiérrez,  Reyna Carballo, Ricardo J. Munguía Talavera,  Roberto Díaz Meza,  Roger Benito Martínez, Roger Martínez Abarca, Ronaldo Antonio Velásquez Morales, Rubén Mendoza, Samuel Antonio Medal Ramírez,   Víctor Manuel Aguirre Mendoza, Wilfredo Juan Rodríguez, Jazmina Bustamante Peña y Zulema Baltodano Marcenaros.

Suman 82 los masacrados por la Guardia Nacional en Batahola.

Caídos en combate y masacrados en San Judas, “Kilocho Sur” y Hacienda Vapor

Gabriel Cardenal Caldera, René Cisneros Vanegas, Douglas Mejía Obando, Roberto Vargas Batres, Ramiro Córdoba, Ángela Largaespada, Miguel Ángel Fornos, Luis Salgado, Mario Montenegro, Sebastián Blanco, Rodolfo Blanco, Manuel Guadamuz, Ernesto Hernández, Osbaldo “Cosa de Horno”, Segundo Samayoa, Nelson Vargas, William Espinoza, Manuel Calderón, Francisco “Pancho”  Martínez, Henry J. Guerrero, Rolando Delgadillo, Eduardo Mojica, Freddy Mejía Zapata, Francisco Blanco, Eduardo Flores, Armando Arce, Franklin Grameño,  Marta Espinoza, Noel Salinas,  Hermanos Mario y José Santamaría, Freddy Téllez, Donald Cristhian Flores, Manuel Lara, Roberto Alvarado Flores, Julio Peineta, Angélica Lara, Ramiro Martínez, David Casaya, Roberto Álvarez Morales,  Alejandro Jirón, Marcos Morales, Norma Guevara, Marvin Carrión, Marvin García, Roberto José “Chele” Andara Ortega y David “Elio”, “Chino” Matus Ortega. También: Manuel Torrez Espinoza, Walter García, Cristian Eduardo Flores,  Julio César Tukler, Heberto Salinas, Cristóbal “Tico” Martínez, Patricia Blanco, Manuel “Curro” Mendoza, Arsenio Orozco, Sandra Salgado, Aldo Chavarría, Marbel Guadamuz, Freddy Mejía Zapata, Otoniel González, Julio  César López P. y Uriel Areas.  Roberto José “Chele” Andara Ortega, ¿dónde  cayó?,  ¿en San Judas  o  en el Kilocho Sur?

Otros  caídos  en San Judas:

Guadalupe Jirón, Marvin  Marín, Carmen Berríos M.,  Nubia Palacios F., Juana Castillo G., Ernesto  Hernández  Cruz, Francisco Salvador Munguía, Roberto Antonio Munguía, César Antonio Espinoza, José Félix Ramírez, Alfredo Martínez, Henry Guerrero, Luis Salgado, Mario Montenegro, Francisco Hernández, Norman Detrinidad M.,   Marta Espinoza Q.,   José Cordero M., Joaquín Alvarado P., Samuel Alvarado R., Eddy Sandoval , Efraim Vargas,  Orlando Santana,  Pedro Cuadra U., Isidro Ramírez,  Juan P. Sevilla, Marvin Vanegas P., William Vanegas P., Germán Sotelo M., Francisco Ríos N., Silvio Briceño M.,  Luis A. López Q., José A. Ureima, Denis Moreno, Celso Dominguez, Marcos A. Morales Ch., Sergio Guevara R., Carlos Aguirre M., Manuel Cubillo M.,  Carlos Quiroz R.,  Marvin Alemán O., Marvin Santamaría, Juan Hidalgo C., David Hidalgo C., Joel Rodríguez L., Marvin Baquedano Arminio Guadamuz.

Médicos asesinados de San Judas por la Guardia Nacional en plena Insurrección, fueron capturados en San Judas: Doctora Erlinda López Osorio, Róger Osorio y José Dolores Fletes.

Este listado es todavía incompleto. Víctor Cienfuegos Aburto  asegura que los caídos  en la Zona Suroccidental  fueron casi 200.

Caídos o masacrados en la Colina 110.

13 de junio de 1979

Listado todavía incompleto

Marvin “Viejón” Úbeda Acuña, Ernesto “Tito”, “Cara de Vaca” Sánchez, Carlos “Monito” Juárez Cruz, Lorenzo “Lencho Calilla” García, Nordia Ester “Esteliana” González Hidalgo, Franklin “Negro Hogson”, Martín Vargas (era un niño de 13 años), Ernesto “Pata de Chicle” Pérez Briones, Elizabeth “Jinotegana” Méndez, Antonio “Chino Cebolla” Cruz Gómez,  Germán “Perro Mocho” Miranda Toledo, Sergio “Mimado” López O., Francisco Javier Cerda, Saturnino “Mimado” Ortiz,  Ricardo Flores Rayo,  Carlos “Tuco” Pérez, Sebastián “Dormido” Ríos,  Víctor “Pelón” Osorio Meneses,   Óscar Omar “Judito” Téllez Sánchez,  José Hildebrando “Shaquespeare” Sancho.

César Téllez Sánchez, uno de los jefes y sobrevivientes  de esta Masacre de la Colina  110,  asegura que los muertos o caídos  en este sitio oriental de Managua fueron 37, ocho de ellos desconocidos  (porque eran de otros vecindarios de Managua), y 25  oficialmente enlistados    por la Asociación de Combatientes Históricos  y la Asociación de  Madres de Héroes y Mártires  del Barrio Manuel Fernández (antes Laureles Norte).

Sin embargo, en ese listado  sólo aparecen  21, según el listado  expuesto aquí  y cotejado  con César “El Chino” Ampié  y César Téllez  Sánchez.  “Chino”  Ampié  era el segundo jefe de esta Columna Manuel Fernández Mora; el primer jefe  era  Marvin “Viejón” Úbeda Acuña (campesino jinotegano), y César Téllez  Sánchez  uno de los jefes de escuadras.

En los primeros días del mes de abril de 1979  había caído  Manuel Fernández Mora, uno de los fundadores de esta  Columna Manuel Fernández Mora.

Se agrega a este listado  del Barrio “Manuel Fernández Mora”,  Carlos “Monito” Juárez Cruz, caído el nueve de junio, el día que arrancó la Insurrección Sandinista.

Los  testimonios de  de “Chino”  Ampié  y César Téllez Sánchez  indican que los sobrevivientes de  esta Masacre de la Colina 110  fueron:

Gustavo García Núñez y Carlos José  Portillo, caídos ambos después  en la década del 80; “Chino”  Ampié, César Téllez Sánchez, Javier Téllez Sánchez, Marvin “Válvula Quemada” García, Raúl “Marcos” Vivas Quinteros, Leonardo “Julián Chan”  López, Ángel “Cara de Piña”  Cruz, Javier “Chintano” Martínez,  José Dionisio “Chele Guerrero”  Osorio (quedó lisiado), Carlos “Tuza”  Acosta (lisiado), Miguel “Manitos”, herido grave, no se conocen los apellidos;  “Muco” Martínez, José Luis “You” Martínez, Mario Martínez, José “Chema”  Rivas Quinteros,  Milton “Panza” Lezama, Javier “Pato” Taleno y los dos hermanos  Marvin y dos más, apodados  “Tribilines”  y “Gatos”.

También se consideran sobrevivientes de esta Masacre de la Colina 110  el doctor Julio Acuña, responsable actual de Partidor Políticos en el Consejo Supremo Electoral,   pues su tendencia  del FSLN lo había asignado  a integrarse  en esta Columna Manuel Fernández Mora  esa misma mañana del 13 de junio, pero a la vez lo desviaron a cumplir otras tareas  militares en  rumbo al Aeropuerto Las Mercedes  (hoy Sandino)  y Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón, quien igualmente  fue enviado a  otras misiones  combativas  el 12 de junio  en la y tarde. Soza Aragón es actualmente  el vicepresidente  nacional de la Asociación de Combatientes y Colaboradores Históricos  Carlos Fonseca Amador.

MASACRE EN Waspán Sur:

Berta “Fany” Díaz Hernández, Marta Gioconda García, Edgard Sandoval Mendoza, Mauricio Lara Detrinidad, Armando Bonilla Cuarezma y Ramón Sánchez Urbina.

Listado de caídos  en Waspán Sur:

Bladimir  Chávez Calderón, Douglas Fernando López Niño, Marvin López Niño, Omar  Gallo Rocha, William Ramos García,  Alfonso Rojas Torrez, Silvio Javier Espinoza  Navarrete, Francisco Javier  Jiménez Alvarado, José Ernesto Jiménez Alvarado, Ramón Alfonso Zúniga Rizo, Melvin Castro Blessing, Julián de Jesús Palacios Herrera, José Luis Jarquín  Montealegre, Silvio José Palacios Aguilar, Ronaldo  José Saldaña Zambrana, Jorge Antonio  Castillo Acevedo, Bayardo Monterrey Silva  y Mario Baca García.

Masacre de Brigada Camilo Chamorro:

Fidel Caldera Azmitia, Esmeralda Torrez, Darwin Torrez, Andrés Urbina, Luis Álvarez, César Augusto Solís, Juan Arce, Mario Díaz, dos hermanos Rivas, Carlos Ramírez Flores y Mario Ayala.

 Masacre en Xiloá:

Cristhian “Inca” Pérez Leiva, Omar Hassan Morales, Ricardo Orúe Navarro, Bayardo Martínez, Alfonso González Pasos, Constantino Chamorro Mejía, Juan Bosco González Chamorro, Francisco “Jardinero”, Sandra Salgado Roque, “Sandra” y “Carmen”.

Masacre de Bil Steeward en el Barrio Riguero:

Bil Steeward y su ayudante Francisco Espinoza

Masacres de las familias Mejía Sánchez y de doña Angélica González, en Barrio El Edén:

Las hermanas (jovencitas las tres) Marta Elena, Ruth del Carmen y Esperanza Mejía Sánchez y la abuela de éstas Petrona Mejía Sánchez; y Wiston Valverde. Germán Martínez,  Julio Martínez, Aura Martínez, Ileana Jarquín Palacios, Roberto González  y dos niñas gemelitas, hijas de Ileana   Jarquín Palacios y Germán Martínez. Héctor Orozco Valverde  y Domingo Leonel Guerrero.

Caídos de la  Columna “Perros Negros” del Barrio San José Oriental

Esta Columna de los “Perros Negros” llegó a tener 52 integrantes, los cuales combatieron en los Barrios San José Oriental, Paraisito, “Campo Bruce” (Rigoberto López Pérez), Riguero, Reparto Dorado y en el Puente El Edén.

Iniciaron sus operaciones ejecutando emboscadas relámpagos y arrebatándole  armas de guerra a los guardias nacionales.

Una de sus miembros era Marta Lorena López Mojica, esposa de Carlos Alberto “Sobrino” Dávila Sánchez, asesinados ambos por la GN somocista genocida en “Las Cuatro Esquinas” de la Comarca Las Jagüitas al momento en que iba en marcha el Repliegue Táctico de Managua a Masaya el 28 de junio de 1979, en la madrugada.

Cayeron 38 compañeros del grupo combatiendo heroicamente y son los siguientes:

José Alberto Velásquez                             Sergio Lacayo Membreño                                  Francisco Ortega García

Ricardo Membreño Morales                      Rosa Martínez Ubieta                                        Eberando Godoy

Jorge Luis Orozco García                        Douglania Calero                                             Manuel Sánchez

Denis Alfaro López                                  José Arnoldo Hernández                                    Juan López García

Walter Morales Espinoza                          Bertha Martínez Ramírez                                     Carlos López Gómez

Octavio Sandino Valle                             Sucre  Y Elena Rosales                                        Ángela Delgado Silva

Alfonso Alvarado Rivas                             Azucena Delgadillo Rodríguez                            Genaro Oporta

Francisco Fuertes                                      Moisés Rodríguez                                              Carlos José Ramos Bermúdez

Martha Lorena López Mojica                              Mauricio Briones                                                Ricardo Oviedo Roa

Roberto Hernández                                  Jerónimo Canales                                               Carlos Armando Sevilla

Rolando Martínez                                    Enrique Cortez Solano

Isidro Montes                                         Bolívar Alberto Sequeira

Rafael Lacayo Membreño                         Emilio Andrade González

Julio Lacayo López                                  Antonio Hernández Salmerón

 

En otra lista de caídos del Barrio San José Oriental, están los siguientes:

Rolando Martínez, Jerónimo Canales, Enrique Cortez Solano,  Emilio Andrade González, Manuel Sánchez, Juan López García, Francisco Ortega, Jorge Luis Orozco, Ricardo “Ché Huesito”  Morales, Rosa Uriarte, Julio Membreño (padre e hijo del mismo nombre y apellidos) y Denis Alfaro.

Según este listado, en el Barrio San José Oriental cayeron 52 Combatientes Populares.

Colonia Catorce de Septiembre:

José Ángel Benavidez, Jaime Meza, Douglas “Domingo” López Niño, Edwin Rodríguez Guzmán, Rafael “Cabeza de Mapa” Rodríguez Guzmán,  Hermanos Carrillo, Francisco “Beatle” Hernández Cisne, Óscar “Monky” Aráuz, William “Negro William” Martínez, Ramón “Sueño” Chavarría, Leonel “Ojón” Salgado Blanco,  Marcos Carrión, Carlos Blass, Giovany “Choricín” Cárcamo.

Aquí son 15, listado incompleto

En Colonia Nicarao:

Amed Aguilar, Anita Morales M., Arturo José Martínez, Amilcar Briceño, Bayardo A. Herrera, Claudia Miranda J., Cela Patricia Amador Cisneros, Concepción Calero, Carlos José Escobar Benítez, Carlos José Aburto, Carlos Alberto Navarrete,  Carlos Antonio Navarro,  Carlos Aguirre, Carlos Velásquez L., Carlos Quintero, Douglas López Niño, Eliseo Antonio Duarte Talavera, , Emilio E. Boquín C., Ernesto Hernández G., Ernesto Reyes Ramírez, Francisco Javier Soto Calderón, Fernando Aguilar R., Felipe de Jesús ortega S., Germán Antonio Esquivel B., Genaro H. Tapia M., Guillermo Antonio Navarro S., Gabriel Castillo R., Henry Tablada R., Henry Urroz R., Jonathan Amador Cisneros, José Ángel Benavidez A., José Daniel Martínez, José A. Montenegro R., Juan Mendoza Brenes, Juan Espinales M., Juan de Dios Martínez, José Calero, José Ignacio Acevedo López, Javier Briceño H.,  Jorge Martin Salgado O., José Luis Blandón G., Karla Vanesa Hernández G., Leonardo A. Martínez R., Luis Medrano, Luis Antonio Ojeda, Luis Felipe Nicaragua, Marta del Socorro Barbosa Cerda, Mary Aguilar Uzaga, María de los Ángeles Cajina,  María Linert Martínez, Marta del Socorro Salablanca H., Manuel Salvador Barrantes Miranda, Michel Chow Duarte, Manuel Antonio Escobar Pereira, Marvin  Hernández G., Martin Salvado Q., Manuel Enrique Valdez L., Miguel A. Gómez Irías, Magnery Pérez Miranda, Noel Molina, Óscar Saballos S., Ofilio Acevedo, Omar Francisco Díaz Morales, Pedro Leonardo Martínez, Pedro Armengol Martínez, Pedro A. Vargas G., Rosa Esperanza Valdez L., Reyna Berta Castellón, Richard Tercero G., Ronald Castillo Mayorga, Rogelio Sampson, Rodolfo  Altamirano, Ricardo Sin, Ronald José Castillo López, René Berroterán Guardado, Roberto Suárez M., Roberto “Pradito” Prado,  Santos Espinales P., Sergio Carvajal, Thelma Gutiérrez López,  Trinidad A.   Alvarado R., Wellington Mayorga D., Wiston Isidro Valverde Q., William Aguilar G. y Francisco Cerda G.

Aquí son un total de 85

En Acahualinca:

Augusto René Cisneros Vanegas, Arnoldo Real Espinoza, Juan Carlos Ruiz Romero, Guillermo Andrés Flores Salgado, José del Carmen Martínez Gómez, Rosario Picado Dávila, Gonzalo León Duarte, José Ruiz Silva, Enrique Molinares, Justo Pastor Castillo, David Orlando López,  Luis Antonio García Blanco, Óscar Ramírez Acuña, Wilmer Escobar Navarro, Domingo Salgado, Juan René Ríos, Walter Doña, Alfredo Silva, Modesto Bejarano, Otoniel González, Guillermo Antonio Reyes, José Leonel Zelaya Jarquín, Miguel Ángel Aguilar, Guillermo Hernández,  César Lara, Denis Tercero, Daniel Amador y Asdrúbal Torrez Lanzas.

Aquí suman 28.

Barrio “El Espanto”, hoy Andrés Castro:

Berta Calderón Roque, Óscar Martínez y Yolanda “Doctorcita” Mayorga Leiva.

Barrio  La Fuente:

Francisco Talavera Alaniz, Isidro Centeno  y “Palestino” Castrillo.

Aquí suman 3, listado incompleto

Bello Horizonte:

Javier Corea Solís, Marta Lucía Corea  (caída en el Repliegue a Masaya), Hermanitos Gina y Pilín Amador, niño de apellido Poesí, Francisco Reyes y José Ramón Bárcenas Terán.

Aquí son siete caídos, listado incompleto.

Barrio  Isabel Urbina (Adolfo Reyes):

Adolfo Reyes, Eugenio López  Hernández, fueron  asesinados  por  la Guardia Nacional somocista  y “Los Luchos”  que eran agentes de la Oficina de Seguridad, controlados  directamente por el sargento Alberto “Macho  Negro”  Gutiérrez.

En Ducualí:

Marcos Antonio “Payo Runga” Solano Sánchez, uno de los Combatientes Populares más famosos de este vecindario de Managua.

Fátima del Rosario Mejía Jiménez, Enrique Mejía Jiménez, Rafael Ángel Aguilar, Carlos Galeano,  José Rolando Cerro Galeano, Pablo Emilio López Sánchez, José Luis Martínez Rizo, Juan Pablo Leiva Arana, Mario Alberto Acevedo Flores, Eddy Antonio Acevedo Flores, José David Cardoza Bustos,  César Augusto Silva, Saúl Bernardo Tercero Leiva,  Lázaro Javier Arce, Denis José Rivas Morales, Donald Ibarra Fernández, José Eduardo Pérez Téllez, Carlos Miguel Palacios N., Jorge Iván Rojas Siú, Luis Omar Rosales Cruz,  Balford Antonio Caligaris, César Augusto Vega, José Alberto Rocha Idiaquez, Carlos Alberto García Pavón, Julio César Rodríguez García, Marta Lorena Elizondo Navarrete, Efraim Murillo Laguna, Ricardo Murillo Laguna, Manuel Murillo Laguna, Emma Josefina Mairena Reyes, Norlan Bismark Mairena Reyes, Delma Mercedes Medrano González y María Teodora Condega.

En Ducualí cayó también Oscar Lino Paz Cuba, cuyo nombre tiene ahora un vecindario de la Carretera Norte.

Aquí suman 42, listado incompleto

Barrio Venezuela

Ramón Hermógenes Juárez González, Janet Sánchez  Méndez, Armando José Estrada Flores,  Francisco Muñoz García, Julio Obando Navarrete, Francisco Corea Vado, Pedro Páramo, José Luis Martínez Rizo, Martín Guerrero Sandoval, Marvin Antonio Silva, Dora María Montoya, Yamil Castrillo, Miguel Loyola, Henry Antonio Pichardo, José Antonio Pichardo, Miriam de Pichardo.

Diez de Junio, antes “Luis Somoza Debayle”:

Jackson Jácamo Alvarado, Hamlet García, Gonzalo Díaz, Ernesto Gutiérrez, Jacinto Baca Jerez, Leonel Blanco, Leonel Mendoza, Eduardo Jerez, Guillermo López M., Francisco Moreno A.  y Jack Mayorga Moreno.

Este listado de la Diez de Junio está incompleto.

Santa Rosa:

Francisco Meza Rojas, Juan Ramón Amador Bermúdez, Jaime Rolando Valle Cabrera, Lenin Antonio Vásquez Campos,  William “Culin” Gutiérrez Serrano,  José Cristóbal Urbina Jarquín, Mario Max García Mantilla, José Ismael Pérez Romero, Pedro Enrique Navarrete Vanegas, Minar del Socorro Rueda Rodríguez,  Herminio José “Samuel” Guadamuz, Miguel Ángel Rivera Ríos,  Danilo José Corrales Flores, Carlos Alberto Picado Rodríguez, Gustavo Elías Morales  Mayorga,  Armando José “Negrito” Jiménez y  Domingo José Camacho Reyes.

Aquí se cuentan 17.

Barrio Larreynaga:

Ernesto “Tito” Ruiz,  Mauricio Mayorga, Rodolfo Salgado, los  hermanos Daniel, Raúl y Ramón García López, Ruth Membreño, Gustavo Adolfo  Huembes (hermano de Carlos Roberto Huembes), Alejandro Navarrete Cárdenas.

Riguero

William Duarte Orozco, Sandra Patricia Rizo, Roberto Prado  Castillo, Marvin Flores Tapia, César  Espinoza, Ricardo López Galeano. Elio Sánchez Williams, Francisco Ocampo  y Mauricio Fajardo.

San Cristóbal:

Julio  Palma Chavarría, Isabel Mayorga.

Colonia Centroamérica:

Osman Chamorro Lee, William Orozco Hernández, Danilo Aguirre Aragón.

Unidad de Propósitos:

Danilo González Solórzano, Noel Téllez Mendieta, Armando Martínez Mora.

Colonia Maestro Gabriel Morales:

William Pacheco.

Barrio  Selim Shible:

Roberto Antonio Argeñal  Valle.

Este listado es incompleto todavía.

En OPEN III (Ciudad Sandino):

Adolfo Aguirre Stadthagen, Miguel Vallecillo, Jorge Hernández, Alberto García Meléndez, Mayra Baltodano, Miguel Hernández Hernández, José Medrano Narváez, Gustavo Arnoldo Caldera, Germán Antonio Yaritza, José Martin Cano, Adolfo Nicolás Serrano, Jorge José Bonilla, Guillermo Flores Velásquez, Antonio Aráuz  Velásquez, Juan Francisco Paguaga y Raúl Treminio. Listado incompleto.

Vecindarios de la Carretera Norte, listado suministrado  por Arsenio Solís González, quien fue miembro de la Columna José Ángel Benavidez:

Víctor “Diente de Lata” Romero, María de los Ángeles “Chelita” Largaespada (esta fue capturada junto a una joven identificada como “Morena” por la GN genocida en las cercanías del Aserrío Carlos Morales Orozco. Ambas fueron torturadas, violadas, asesinadas, descuartizadas y finalmente les pegaron fuego con combustible); Luis Antonio “Luis Combativo” Ojeda, Fernando Roberto Portobanco, Carlos Sánchez, Mario Ayala, Manuel Molina, Carlos Morales Gutiérrez, Carlos “Pelón” Cabrera, Juan Manuel “Juanillo” García, Alejandro Peña Vargas, Napoleón Altamirano, Jorge Gregorio Alemán, Luis Roberto y Francisco José Cruz Aguirre, Denis Alberto Tenorio Bellanger, Francisco Olivera, Alfonso Rojas Torrez, Tania Quezada, Herminio “Samuel” Guadamuz, Miguel Gutiérrez, José René Bravo, Eduardo Ordóñez, Henry Garmendia, Mario Jerez, Félix Vega, Hermanos Rodríguez, Ramón Ignacio “Wilbert” Mejía, Denis “Dog” Hernández, Carlos José Alvarado, Toy José Morales Enríquez, Sergio “Roger” Guevara, Roldán Paz Cubas, Óscar Lino Paz Cubas.

 Monseñor Lezcano (estos  son caídos  en los combates, no en la masacre de Batahola):

Es  sabido que la inmensa mayoría de los masacrados por la GN en Batahola eran de Monseñor Lezcano, Colonia Morazán, Acahualinca y Linda Vista. También cayeron decenas de hombres y mujeres jóvenes durante la Insurrección en el propio Barrio Monseñor Lezcano, entre otros, los siguientes:

Danelia Hernández  Artola, Jorge Hernández, Roberto Díaz, Samuel Medal, Manuel Espinoza, Óscar Mayorquín, Pedro Tuckler, Víctor Centeno, Daniel Ávalos, Gustavo González, Antonio Orozco, Óscar Dominguez, Nelson Berríos, Rubén Vílchez, Sergio Vallecillo, Víctor Manuel Mendoza Aguirre, Wilfredo Martínez, Carlos Bayardo García Navarro, Francisco León Gutiérrez, Juan Celestino Arias Carranza, Humberto Pérez Jirón, Osbaldo Francisco  Hernández,  Sergio Antonio  Brenes Montenegro, Yemin Rocha Avendaño,  Pedro Pablo Herrera Tercero, Nelson Barrios, Óscar Domínguez, Antonio Orozco, Gustavo González,  Víctor Centeno, Manuel Espinoza y   Roberto Díaz M.

Aldo Chavarría, ¿dónde cayó en Managua?

Caídos durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, casi todos en “Piedra Quemada”

Aristeo Benavidez, Carlos Paco Miranda, Marta Lucía Corea Solís, Marlene Fátima Aguilar Uzaga, Cela Patricia Amador Cisneros, Raúl Areas Chamorro, Manuel Barrantes Miranda, Jorge Antonio Bermúdez García, Eva Margarita Bonilla Zúniga, María Daniela Bravo Medina, Bosco Javier Cáseres Altamirano, Ronald Fisher Ferrufino, Alejandra Emelina Campos Escobar, Raymundo José Canales Baltodano, Irma de Jesús Castellón Cerrato, Pabla Corea Campos,  Manuel Salvador Cuadra Pérez, Daniel Enrique Chavarría, Ariel Darce Rivera, Carlos Alberto Dávila Sánchez, Marta Lorena López Mojica, Manuel Esteban Flores Oporta,  José Bladimir Fuertes Guadamuz, Mario Ramón Gabuardi Castillo, Carlos Manuel Gómez Sequeira, Óscar Antonio Gutiérrez Serrano, Julio César Juárez Roa, Osbaldo Antonio Largaespada Lagos, Mario Antonio Macías Paredes, Edmundo José Maltez Delgado, José Dolores Maltez Flores, Norman José Maravilla Navas, José Luis Marín Gaitán, Armando Martínez Mora,  Daniel e Hipólito Martínez Guzmán, Rolando José Rivera, José Santos Mayorga Alemán, Domingo Matus Méndez, Felipa Mejía Membreño, Andrés Edgard Mendoza Martínez, Denis Miranda Corrales, Gustavo Elías Morales Mayorga, Ernesto Navarro Jiménez, César José Ortiz Flores, Roger Ortiz Padilla,  Julián de Jesús Palacios Herrera, Juvenal Palacios Morales, Francisco René Polanco Chamagua, Manuel Salvador Reyes Montiel, Ronald Rizo Herrera, Juan Ramón Rizo Villagra, Roger Rodríguez Rivas, Luis Antonio Romero Orozco Freddy Sandoval Cáseres, Francisco Iván Salgado Gómez, Roberto José Sirias Acevedo, Ricardo Sú Aguilar,  Miguel Ángel y Marcos Antonio Tapia Gutiérrez, José Téllez Alvarado, Joaquín Valle Corea y Marta Villanueva Román, Mario Ramón “Machito” Membreño Jiménez,  conocido también como Mario Ramón Jiménez;  Raúl Treminio, Noel Téllez Mendieta  (caído  en Bajada a Laguna  de Masaya). Lissette “Negra” Ruiz, iba  con “Chico Garand”  Guzmán Fonseca; combatió en Bello Horizonte  y cayó frente al Coyotepe.

Julio Obando, ¿caído  en el Repliegue a Masaya? Isabel Mayorga,  con seudónimos de “Marito” y “Chelín”, ¿cayó en el Repliegue a Masaya?   Augusto Almendárez, ¿desaparecido en el Repliegue a Masaya?;  Bladimir Guerrero  y Lucía  Barberena, caídos, sin confirmación, en “Piedra Quemada”  durante el Repliegue  a Masaya.  Juliana Jirón  y Orlando “Culona” Picado, ¿caídos en Repliegue a Masaya? Carlos López Hernández, ¿cayó en Piedra Quemada? Douglas Duarte, ¿dónde cayó?

Lissette “Negra”  Ruiz  iba con “Chico Garand” Guzmán Fonseca  y cae  frente al Coyotepe cuando Guzmán intenta  pasar con heridos  por el Oeste de la gasolinera.

Francisco  y Martín  Ocampo,  del Barrio Riguero, caídos en el bombardeo  aéreo sobre Nindirí  el 28  en la tarde. Eran del Ballet  Folklórico del Barrio Riguero.

Listado sin biografía de estos otros 17 caídos en el Repliegue a Masaya:

Augusto César Almendárez Telica, Rogelio de Jesús Avilés Pérez, Jacinto Dávila Zeledón, Mauricio Enrique Fajardo Pérez, Luis Noel Hernández Polanco, Carlos Alberto Jarquín Silva, Freddy Arsenio Jiménez Pérez, Valerio Antonio Madriz, Marlene Mena Peña, Denis Gertrudis Muñoz Centeno, María Teresa Orozco Peña, Gerardo Alberto Rocha Lugo, Denis Ruiz Flores, Guillermo Antonio Sáenz Salas, Marcos José Sánchez Zárate, Orlando Talavera Alaniz y Roberto Zamora Loáisiga. ¿”Flor de Pino”  cayó  en Nindirí?

Suman 81 los caídos o masacrados por la Guardia Nacional  durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, los días 27, 28 y 29 de junio de 1979.

Replegados de Managua, caídos en Masaya y Jinotepe

César Augusto Silva, Walter Mendoza Martínez, Santos Sobalbarro Blandón, Danilo Aguirre Aragón, Rolando “Cara Manchada” Orozco Mendoza, Justo  Rufino Garay Mejía, Martín Castellón Ayón, Miriam Tinoco, Paúl González, Frank Toruño e Ismael Castillo.

Estimo que apenas voy por un 70 por ciento de la recogida de nombres de caídos (Héroes y Mártires) en Managua  durante la Insurrección Sandinista, u Ofensiva Final, porque he recorrido un poco más apenas la mitad de los vecindarios involucrados en la lucha insurreccional armada contra la tiranía somocista en junio y julio de 1979.

Por ejemplo, hace falta recobrar los nombres de los 36 Mártires sepultados en un predio o patio del Instituto Experimental México, en Bello Horizonte, donde funcionaban los Hospitales Clandestino en este Colegio México y el Silvia Ferrufino Sobalbarro.

Eran heridos graves, la mayoría de ellos desconocidos. Les preguntábamos los nombres mientras eran atendidos en condiciones muy precarias  por los médicos que colaboraron con nosotros  en la lucha insurreccional en Bello Horizonte, y de esa forma logramos sus nombres. Les pusimos una crucita con sus nombres en cada tumba.

Hicimos un listado en un papel informal. No recuerdo quién guardó ese papelito con esos nombres.

Jamás nos imaginamos la siguiente crueldad de los admiradores y seguidores del somocismo sanguinario genocida, pues en cuanto fue nombrado un director neosomociano en el México, al comienzo del gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro, a las tumbas les mandaron a echar cemento y también borraron los nombres de estos Mártires.

En el lado Oeste del Patio de la Iglesia Sagrada Familia (Barrio Ducualí, “Cuna de la Insurrección) también fueron sepultados varios caídos en la Zona Oriental de Managua. Allí también les echaron cemento a las tumbas.

Pegado a la Iglesia de la Colonia José Benito Escobar Pérez (Américas Dos)  también se sepultaron cuerpos de compañeros caídos en la Insurrección, y asimismo les echaron cemento encima.

En patios de casas particulares se sepultaron a decenas de caídos en Managua, pues en medio del fragor de los combates, Combatientes Populares, familiares y amigos no podían moverse hacia el Cementerio Oriental.

Los sandinistas de Managua requerimos de construir un gran monumento en el cual se coloquen estos nombres de los Héroes y Mártires caídos en la Capital y durante el Repliegue a Masaya, tal vez con una pantalla electrónica gigante, para que estos nombres jamás sean olvidados, porque gracias a ellos y ellas, hoy somos libres de aquel sistema somocista-yanqui de opresión dictatorial, sanguinario, cruel, atroz y genocida, que además servía  para matar a mucha gente, saquear el país, mantenernos secuestrados de forma forzada, violar mujeres y descuartizarlas.

 Listado breve de participantes directos, testigos y sobrevivientes del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, en 1979

Comandante Carlos Núñez Téllez, uno de los nueve Comandantes de la Revolución Sandinista, jefe del Estado Mayor del Frente Interno, uno de los jefes de la Insurrección, u Ofensiva Final en Managua, uno de los jefes del Repliegue Táctico a Masaya, ya fallecido en octubre de 1990. Fue presidente del Consejo de Estado y de la Asamblea Nacional. Es considerado el Padre de la Constitución Política del Estado Moderno actual.

Núñez Téllez era originario del Barrio Zaragoza de León. Perteneció a una familia luchadora, revolucionaria, ejemplar, de la Ciudad de León, donde fue tipógrafo en una imprenta, estudiante universitario, y finalmente uno de los jefes de la Tendencia Proletaria en el Frente Sandinista de Liberación nacional.

William “Aureliano” Ramírez Solórzano, uno de los tres jefes de la Insurrección Sandinista Victoriosa en Managua y del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, ya fallecido. Formó parte del Estado Mayor del Frente Interno con los Comandantes Carlos Núñez Téllez y Joaquín Cuadra Lacayo.

Este Estado Mayor General del Frente Interno (Managua, Carazo, Masaya y Granada) se ubicó en varios sitios durante la Insurrección: en el Reparto Dorado, en la Iglesia Sagrada Familia y en el Barrio Paraisito. “Aureliano” Ramírez Solórzano aparece a la cabeza del Repliegue de Managua a Masaya en una de las fotos emblemáticas tomadas por Pablo E. Barreto Pérez en el trayecto por encajonadas de Veracruz hacia “Piedra Quemada”, donde, además, Barreto hizo fotos dramáticas de los compañeros y compañeras alcanzados por los charneles de las bombas de 1,000 libras y de los rockettes.

Ramírez Solórzano fue Comandante Guerrillero. Ocupó varios cargos con rango de ministro en el Gobierno Revolucionario sandinista, y fue diputado por el Frente Sandinista en la Asamblea Nacional. Fundó la Radio 580, la cual sigue funcionando exitosamente, en poder de su hijo Amaru Ramírez.

Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz, uno de los Jefes Guerrilleros de la Insurrección Sandinista Victoriosa en Managua y del Repliegue de Managua a Masaya.  Antes del estallido de la Insurrección, el 9 de junio de 1979, era el responsable militar de la Tendencia Guerra Popular Prolongada del FSLN clandestino, en Managua. Fue el jefe del Frente de Guerra de Villa Progreso a la Carretera Norte, incluyendo los vecindarios Waspán Sur, Colonias Xolotlán, Miguel Gutiérrez, San Jacinto, Américas Uno, Rubenia, Aserrío Carlos Morales Orozco y el lado Este de Bello Horizonte.

Fue uno de los Jefes del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza para liberación de Jinotepe, San Marcos, San Rafael  del Sur y la ciudad de Granada. Después del Triunfo de la Revolución fue Comandante Guerrillero, Delegado del gobierno revolucionario en la Región IV y ministro de Comercio Interior.

Cabrales Aráuz es economista y administrador de empresas. Actualmente es Secretario Ejecutivo de la Asamblea Nacional.

Joaquín Cuadra Lacayo, uno de los tres Jefes Guerrilleros del Estado Mayor General del Frente Interno en la Insurrección u Ofensiva Final en Managua  y del Repliegue Táctico de Managua a Masaya.  Después del Triunfo de la Revolución fue Comandante Guerrillero, jefe del Estado Mayor del Ejército Popular Sandinista y jefe del Ejército de Nicaragua.

Osvaldo Lacayo Gabuardi. Fue uno de los tres miembros del Estado Mayor Conjunto del FSLN en Managua. Fue uno de los Jefes Guerrilleros de la Insurrección en Mangua y del Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Fue Comandante Guerrillero. Fue Mayor General del Ejército Popular Sandinista. Desempeñó diversos cargos gubernamentales durante el régimen revolucionario. Actualmente, está integrado a accionar empresarial familiar en Managua.

Comandante Walter “Chombo” Ferrety Fonseca, ya fallecido. En la Insurrección u Ofensiva Final de Managua fue el jefe de la Columna Oscar Pérez Casar,  conocida también como  “Liebre” y “Columna Caza Perros”. Fue uno de los jefes del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza en la liberación de Jinotepe y de Granada. Fue Comandante Guerrillero y uno de los primeros jefes de la Policía Sandinista. Falleció en un accidente de tránsito. Una de sus hijos es Niquirana Ferrety Méndez, quien trabaja en la Alcaldía de Managua.

Marcos “Salvador” Somarriba García, ya fallecido, fue Comandante Guerrillero sobresaliente. Somarriba García era uno de los jefes guerrilleros que comandaba las tropas de Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares y Milicianos en el Barrio Santa Rosa, en la Carretera Norte, en la esquina de Portezuelo,  Barrio Blandón (hoy Costa Rica)  hasta los llamados “semáforos de la Robelo”, en el cruce de la Carretera Norte.  Fue uno de los jefes insurreccionales en Managua y del Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Antes del estallido de la Insurrección Sandinista en Managua trabajaba directamente con el Comandante de la Revolución Luis Carrión Cruz y con Carlos Roberto Huembes, miembro suplente de la Dirección Nacional, asesinado por la Guardia Nacional somocista genocida y la Oficina de Seguridad (OSN) dentro del Reparto Dorado,  por una supuesta delación.

Llegado a Masaya, fue uno de los jefes guerrilleros, con César Augusto “Moisés”  Silva, encargado de defender y consolidar la liberación de la “Ciudad de las Flores”, y, por supuesto, de combatir fieramente a los centenares de guardias somocistas genocidas atrincherados en los cerros de La Barranca y del Coyotepe, en la Fábrica de Clavos INCA y en la llamada Hielera, ubicada en el Barrio Santa Rosa, todos ubicados en el lado Norte de la Ciudad de Masaya, hacia donde las tropas de la Guardia Nacional  habían huido, al ser derrotadas en sus 16 cuarteles interiores de la Ciudad de Masaya.

“Salvador”  Somarriba García fue Comandante Guerrillero y de Brigada. Fue Jefe Nacional de las Milicias Populares Sandinista, Jefe de la Dirección Política del Ministerio del Interior, viceministro del Instituto Nicaragüense de la Costa Atlántica, Delgado del MINT en la Región I. Precisamente trabajando en el Norte del Caribe falleció durante un accidente aéreo el 13 de agosto de 1982. Tenía apenas 29 años cuando murió.

Mónica Baltodano Marcenaros. Jefa Guerrillera GPP antes y durante la Insurrección en la Zona Oriental y Norte  de Managua. Fue una de los tres jefes  del Estado Mayor Conjunto del FSLN en Managua con Raúl Venerio Granera y Osbaldo Lacayo Gabuardi.  Fue  asimismo,  una de los Jefes Guerrilleros durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Fue Comandante Guerrillera. Fue ministra de la Presidencia durante el régimen revolucionario sandinista, fue concejal por el FSLN en Managua, en el período 1990-1994, diputada departamental de Managua por el FSLN, es la dirigente principal de la Popolná y finalmente diputada por el MRS. Vive en Villa Fontana con su familia. Actualmente es adversa al Frente Sandinista de Liberación Nacional y en particular contra el Comandante Daniel Ortega Saavedra y Rosario Murillo Zambrana.

Raúl Venerio Granera fue uno de los tres miembros del Estado Mayor Conjunto del FSLN, o Regional de Managua, y responsable en la Capital por parte de la Tendencia Tercerista. Mónica Baltodano Marcenaros y Osbaldo Lacayo Gabuardi y Venerio Granera tuvieron a su cargo, en gran parte, la jefatura de combates en la Batalla de Managua contra los guardias somocistas genocidas, sus “orejas” y sus “escuadrones de la muerte”.

William Ramírez Solórzano, Joaquín Cuadra Lacayo y Raúl Venerio Granera jefearon  la Columna la Columna de Vanguardia del célebre Repliegue Táctico de Managua a Masaya, aquellos días 27, 28 y 29 de junio de 1979. En esta Columna de Vanguardia iba el grueso del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, quizás casi cinco mil.

Puestos en Masaya Ramírez, Cuadra y Venerio, en conjunto con Hilario Sánchez Vásquez, jefearon la Batalla por la defensa de  la Ciudad de Masaya, la cual estaba siendo atacada por la Guardia Nacional genocida desde los cerros del Coyotepe y La Barranca, la Fábrica INCA y la Hielera del Barrio Santa Rosa.

Venerio Granera fue Comandante Guerrillero, uno de los fundadores del Ejército Popular Sandinista y Jefe de la Fuerza Aérea Sandinista. Desempeñó varios cargos en el régimen revolucionario sandinista de la década del 80 en el siglo 20.

Sergio “Marcio 13” Gómez Vargas fue Jefe Guerrillero de la Tendencia Proletaria del FSLN en Managua. Ya fallecido. Durante la Insurrección Sandinista fue el jefe del Frente de Guerra que combatió a la Guardia Nacional somocista genocida, la Oficina de Seguridad (OSN), “orejas” y “jueces de mesta” entre la entrada al entonces Asentamiento Humano La Fuente (hoy Ariel Darce Rivera), la Colonia Nicarao, Colonia Don Bosco, Asentamiento Santa Julia, Colonia Colombia y Colonia Luis Somoza, hoy llamada Colonia Diez de Junio.

Su segundo al mando en este Frente de Guerra del FSLN clandestino era Humberto del Palacio González.

Después del Triunfo de la Revolución se convirtió en uno de los fundadores de la Policía Sandinista. Llegó a ser Comisionado de la Policía Nacional antes de morir por enfermedad natural.

Rolando “Carlos”, “Cara Manchada” Orozco Mendoza, Jefe Guerrillero de los más audaces. Fue uno de los jefes de la Columna Óscar Pérez Cassar. Fue el jefe del Frente de Guerra del FSLN en la Pista de la Resistencia Sandinista, entre los puentes Larreynaga y El Edén. Además se movía con su tropa guerrillera en contra de la Guardia Nacional para el lado del Puente Paraisito y hacia el rumbo de los “Semáforos de la Robelo”, en el cruce de la Pista de la Resistencia Sandinista y la Carretera Norte.

“Cara Manchada”  Orozco Mendoza fue uno de los jefes de una de las tres columnas del Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Puesto en Masaya, fue uno de los jefes de pelotones del Batallón Móvil para la liberación de Jinotepe, donde cayó combatiendo el 5 de julio de 1979. Al caer Orozco Mendoza, se le puso su nombre al Batallón Móvil, el cual pasó a llamarse “Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza”.

Yo personalmente conocí a Rolando Orozco Mendoza cuando era uno de los sindicalistas más activos en un “Supermercado más por menos” que funcionaba donde después funcionó otro supermercado de La Colonia.

Sobre su “cara manchada”, según se me contó en plena Insurrección Sandinista en Managua, se debió a que se “recalentó” el motor de una camioneta que andaban para moverse en Managua. Al abrir Rolando el tapón del radiador de la camioneta, el agua hirviendo saltó hacia arriba y le cayó en la cara, quedando manchado, especialmente porque no recibió ningún tratamiento médico en ese momento.

Javier “99” López Lowery. Jefe Guerrillero de la Tendencia Guerra Popular Prolongada. Fue el responsable del Frente de Guerra de Bello Horizonte y lado Sur del Barrio Santa Rosa con los también jefes Danilo Norori, Isabel “Venancia” Castillo y Mayra González.

Como Jefe Guerrillero en esta zona de Bello Horizonte, lado Sur del Barrio  Santa Rosa, también era el responsable de combatir con su tropa guerrillera en defensa de los Hospitales  clandestinos México y Silvia Ferrufino Sobalbarro, ambos ubicados en la Tercera y Cuarta Etapa de Bello Horizonte. Tenía también como responsabilidad cuidar de los heridos en ambos hospitales, de asegurar que la tención médica fuese diligente aún en medio de los bombardeos aéreos. Siempre  andaba consiguiendo medicinas.

Una de sus obligaciones militares en este Frente de Guerra del FSLN clandestino era rechazar cualquier intento de la guardia somocista genocida de meterse por cualquier lado en Bello Horizonte, y a la vez garantizar que las tropas de la Zona Orienta y Norte insurreccionada pudieran descansar sin interrupciones dentro de Bello Horizonte, cuando los mandos superiores así lo disponían.

Al salir el Repliegue Táctico de Managua a Masaya iba también cuidando heridos. Como Jefe Guerrillero, en el Repliegue iba a cargo de alrededor de dos mil de los casi siete mil replegados que íbamos de Managua a Masaya.

Ya puesto en Masaya, fue ubicado por el mando del Estado Mayor General del Frente Interno como uno de los diez jefes de pelotones del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza, para liberar Jinotepe y Granada.

Fue Comandante Guerrillero, uno de los fundadores y jefes de la Policía Sandinista. Llegó a ser Comisionado de la Policía Nacional. Actualmente está en retiro y labora en actividades religiosas evangélicas.

Marcos “Wil” Largaespada Prado fue uno de los jefes del Frente de Guerra del FSLN clandestino  entre el Puente Larreynaga, el Barrio Larreynaga, el lado Oeste del Barrio Blandón (hoy Barrio Costa Rica) hasta el “semáforo de la Robelo”, en el cruce de la Pista de la Resistencia Sandinista y la Carretera Norte, durante la Insurrección Sandinista, en junio de 1979.

Fue uno de los jefes de los diez pelotones del Batallón Móvil Rolando  Orozco Mendoza, para la liberación de Jinotepe, San Marcos, Pueblos Blancos y Granada.

“Wil” Largaespada Prado fue parte del Comité Regional clandestino del Frente Sandinista en Matagalpa, y participa en la Insurrección de los Niños en la Ciudad de Matagalpa. Dirigió a un grupo en la Insurrección de Estelí. Su mando superior de Guerra Popular Prolongada lo traslada a Managua, donde forma parte de la estructura militar dirigida por Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz.  Iba en  la jefatura  de una de las tres Columnas del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde el mando lo selecciona para formar parte de la jefatura del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza.

Fue uno de los fundadores del Ejército Popular Sandinista, del cual se retira con el grado de Mayor y se traslada nuevamente a Matagalpa, donde ha sido concejal del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Sergio Rafael “Leonel” Martínez Vega en plena Insurrección de junio de 1979 fue uno de los jefes de la famosa Columna Óscar Pérez Cassar, conocida también como “Liebre” y “Caza Perros”, porque esta agrupación militar revolucionaria estuvo integrada por los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares más contundentes y hábiles en demoledores combates relámpagos, en emboscadas también fulminantes en contra de la guardias somocistas genocidas, “orejas” de la OSN y miembros de los “escuadrones de la muerte”.

Al llegar en el Repliegue a Masaya, Martínez Vega fue designado por el mando del Estado Mayor General del Frente Interno, comandado por el Comandante Carlos Núñez Téllez, para que formara parte de la jefatura de los diez pelotones del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza.

Al Triunfo de la Revolución Sandinista fue uno de los fundadores del Ejército Popular Sandinista, dentro del cual desempeñó numerosos cargos de dirección de operaciones militares, y finalmente se retira voluntariamente con el grado de capitán.

Estudio Administración de Empresas en la Universidad Centroamericana. Ha hecho postgrados y maestrías, y actualmente se desempeña como empresario de bienes raíces, comercio y ganadería lechera.

Eduardo “Ismael” Cuadra Ferrey fue uno de los Jefes Guerrilleros GPP que antes de la Insurrección operaron en los Barrios Suroccidentales y Noroccidentales de Managua, bajo la responsabilidad del Comandante Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz.

Fue uno de los miembros del Estado Mayor Conjunto del FSLN clandestino en la Zona Suroccidental de Managua, jefeado por Gabriel “Payo” Cardenal Cabrera. Al ser derrotada la Insurrección en este sector Suroccidental capitalino, el 15 de junio en la tarde, cuando se produce el Repliegue a las Haciendas San Pancho, San Blass y El Vapor, en las montañas de El Crucero, Cuadra Ferrey logra evadir a la Guardia Nacional y se incorpora a la Insurrección en los Barrios Orientales y del Norte de Managua, de donde parte en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Puesto en Masaya, Cuadra Ferrey fue designado por los mandos superiores para integrar la Jefatura del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza para la liberación de Carazo y Granada.

Después del Triunfo de la Revolución se convierte en uno de los fundadores de la Policía Sandinista, dentro de la cual ocupó el cargo de Subdirector General. Se retiró en 2001 con el rango de Comisionado General. Se licenció en Ciencias Jurídicas y Sociales. Tiene también una Maestría en Derecho Penal y Procesal. Es consultor independiente.

Jorge Ismael “Norman” Roustan Reyes fue uno de los jefes del Frente de Guerra al mando de Rolando “Carlos”, “Cara Manchada” Orozco Mendoza entre el Puente el Edén y Puente Paraisito, en la Pista de la Resistencia Sandinista, y en los vecindarios El Edén, Ducualí, María Auxiliadora y San Cristóbal, donde puso a funcionar sus singulares habilidades de francotirador y reparador de armas y municiones.

Al llegar el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, Roustan Reyes fue uno de los escogidos por el mando superiores insurreccional para ser parte de la jefatura de los diez pelotones del Batallón Móvil en la liberación de Carazo y Granada.

Fue uno los fundadores del Ejército Popular Sandinista, dentro del cual uno de los primeros cargos desempeñados por él  fue el de Jefe del Estado Mayor en la Región Norte.  Formó parte de la Tropas Especiales Pablo Úbeda del Ministerio del Interior.  Se retira en el 2003 con el rango de Capitán. Actualmente es propietario de una Empresa de Vigilancia.

Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca, originario de Chontales. Perteneció a las filas de la Guardia Nacional somocista genocida y era uno de sus mejores francotiradores. “Cayó en desgracia” dentro de la GN al andar en compañía de David Tejada Peralta, quien fue brutalmente asesinado porque el oficialismo somocista genocida tenía sospechas de que militaba en el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

“Chico Garand” Guzmán Fonseca fue enjuiciado y encarcelado por la Guardia Nacional. Se fuga al ocurrir el Terremoto de 1972. Comienza a conspirar contra el somocismo en alianza con un grupo del Partido Socialista Nicaragüense, que estaba de acuerdo con la lucha armada. “Chico Garand” Guzmán, con el periodista Álvaro Montoya Lara,  fue uno de los fundadores de la Organización Militar del Pueblo (OMP), la cual participa con casi 100 Combatientes Populares en la Insurrección Sandinista en Managua, jefeados por “Chico Garand”.

Este grupo de Combatientes Populares, jefeados por “Chico Garand” Guzmán Fonseca, durante la Insurrección Sandinista operaron en Bello Horizonte, Barrio Blandón (Costa Rica), en las Colonias Salvadorita (Cristhian Pérez Leiva), Maestro Gabriel y Santa Bárbara. Formaron una Columna poderosa de combates y emboscadas en estrecha cooperación con la Columna Óscar Pérez Cassar, conocida también como “Liebre” y “Caza Perros”; y también estrechó cooperación militar revolucionaria con el Frente de Guerra que jefeaba  Javier “99” López Lowery en Bello Horizonte y el Sur del Barrio Santa Rosa..

“Chico Garand” Guzmán Fonseca y su grupo de la OMP participan en la destrucción de la Doceava Sección de Policía GN (“Sierra 12”) en Bello Horizonte y de la Treceava Sección de Policía GN (“Sierra 13), donde había una cueva de asesinos GN, jefeada por Alberto “Macho Negro” Gutiérrez.

“Chico Garand” y Frank “Machillo” González Morales fueron dos de los principales responsables del transporte de los heridos más graves durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Resultó herido gravemente frente al Cerro Coyotepe el 28 de junio de 1979, en la tarde, al intentar cruzar por la gasolinera para enrumbar por el “Camino de las Diligencias” hacia el centro de Masaya, en busca de salvar a los heridos. Fue atacada desde el Cerro Coyotepe la camioneta en que llevaba  a parte de los heridos. Varios de esos heridos murieron.

Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, fue uno de los fundadores de la Policía Sandinista, donde desempeñó varios cargos, incluyendo el de la jefatura de protección de embajadas y de secretario político del FSLN en este sector diplomático del gobierno revolucionario sandinista.

“Chico Garand” Guzmán participó en operativos especiales del Ministerio del Interior y del Ejército Popular Sandinista para exterminar campamentos de la contrarrevolución en el Norte de Nicaragua. Se retiró del MINT porque no lo trataron bien. Se integró a la lucha política en los años 90, e incluso fue parte de la jefatura de los llamados “Recompas” y después de los “Revueltos”, todo esto en la década del 90 de finales del siglo.

Quedó sin empleo, abandonado, inclusive por su familia;  ha estado muy enfermo y sobrevive actualmente por ayudas caritativas de sus antiguos compañeros insurreccionales de 1979.

César “Andrés” Largaespada Palavicini era uno de los jefes militares de la Tendencia Proletaria en Managua. Jefeó columnas móviles de combates y  emboscadas contra guardias somocistas en vecindarios como Paraisito, Riguero, Asentamiento “ Rebusca”, Barrio México, y como jefe auxiliar en el Frente de Guerra entre el Puente Paraisito y el Puente San Cristóbal, específicamente hacia el lado de las entradas al Reparto Dorado por el Oeste, para proteger al Estado Mayor General del Frente Interno y al Estado Mayor Conjunto del FSLN en Managua. Largaespada Palavicini fue uno de los integrantes y jefes de pelotones de la famosa Columna Óscar Pérez Cassar, llamada también “Liebre” y “Caza Perros”.

Iba en las columnas y jefaturas del Repliegue Táctico a Masaya, donde pasó a formar parte de los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares replegados y designados por el mando superior del Frente Interno para combatir a los guardias somocistas genocidas, atrincherados en los Cerros del Coyotepe y La Barranca, en la Fábrica de Clavos (INCA) y la llamada Hielera, puntos estos todos ubicados en el lado Norte de la Ciudad de Masaya.

Al Triunfo de la Revolución Sandinista, Largaespada Palavicini se incorporó al Ejército Popular Sandinista, en cuya estructura alcanzó el rango de general. Actualmente es catedrático de la UPONIC o Pablo Freire.

Humberto “Cucharita” del Palacio González al momento de la Insurrección Sandinista en Managua era uno de los jefes militares de la Tendencia Proletaria en Managua. Fue el segundo al mando en el Frente de Guerra encabezado Sergio “Marcio 13” Gómez Vargas en las colonias Catorce de Septiembre, Nicarao, Don Bosco, Colombia, Luis Somoza (Diez de Julio), Reparto Santa Julia.

Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, del Palacio González fue gerente del Mercado Periférico, o Jonathan González, y concejal suplente del FSLN en Managua en el período del 2001 al 2005. Actualmente sobrevive haciendo trabajos variados, para lo cual utiliza una motocicleta.

Claudio “106” Picasso Ardito  fue el jefe de la Columna Cristhian Pérez Leiva, a la cual estaban integrados, por ejemplo, Marcos Antonio “Chico Runga” Solano Sánchez y Martín “Paco” Castellón Ayón. Esta columna de Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares selectos, probados como fieros, eficientes y astutos en los combates contra la Guardia Nacional somocista genocida, tenía como misión fundamental cuidar todas las entradas al Reparto Dorado, donde comenzó a funcionar, en plena Insurrección Sandinista, el Estado Mayor General del Frente Interno, encabezado por Carlos Núñez Téllez, William Ramírez Solórzano y Joaquín Cuadra Lacayo..

Hubo un momento en que los guardias sanguinarios lograron meterse al Reparto  Dorado. Hubo combates muy violentos, inclusive casi cuerpo a cuerpo, casa a casa, patio a patio, y finalmente esta Columna Cristhian Pérez Leiva con el auxilio de la Columna Óscar Pérez Cassar, y otras, lograron expulsar a los guardias de esta zona estratégica del lado Suroriente de Managua.

Picasso Ardito era abogado joven. Después del Triunfo de la Revolución cumplió numerosas tareas dentro del Estado Revolucionario Sandinista. Muchos años después se convirtió en Gerente Legal del Banco de la Producción (BANPRO). Enfermó mucho en los últimos años, al extremo de que andaba apoyado en un bastón. Falleció en septiembre del 2014.

William Antonio “Memo”, “Salvadoreño” Pascassio. Fue un Jefe Guerrillero famoso por sus habilidades combativas, por su audacia y eficacia disparando contra los guardias somocistas genocidas en la  zona de los puentes El Edén y Larreynaga, según relato de Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando, quien, precisamente, se movió en este trecho de la Pista de la Resistencia Sandinista bajo las órdenes de Mónica Baltodano Marcenaros y Rolando “Carlos”, “Cara Manchada” Orozco Mendoza.

“Memo”, “Salvadoreño” Pascassio iba en el Repliegue de Managua a Masaya como jefe de una escuadra en la Columna de Vanguardia, que comandaba el Comandante William Ramírez Solórzano.

Puesto en Masaya, “Memo”, “Salvadoreño” Pascassio fue escogido o seleccionado como uno de los mejores Jefes Guerrilleros Combatientes para jefear el Pelotón Óscar Turcios Chavarría  del Batallón Móvil, cuya misión esencial era liberar Jinotepe, Pueblos Blancos y Granada.

Este Pelotón Óscar Turcios Chavarría tuvo como misión militar ataques y toma del Cementerio, donde estaba un contingente numeroso de guardias somocistas genocidas,  y del Comando GN central en que se suponía  atrincherado el coronel Rafael Lola, quien al final huyó dejando el Comando totalmente solitario.

Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, “Memo”,  “Salvadoreño” Pascassio se fue casi inmediatamente para El Salvador, donde se libraba la Batalla militar revolucionaria del  Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN. En El Salvador también anduvo combatiendo al lado de Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares.

Justo “Andrés” Rufino Garay Mejía al momento de la Insurrección en Managua era uno de los jefes del pelotón, en cooperación con Claudio “106” Picasso Ardito, que cuidaba la seguridad del Estado Mayor General del Frente Interno por el lado Oeste del Reparto Dorado, por donde están los tanques del agua potable, pues en esa zona fue una de las sedes clandestinas del Estado Mayor del Frente Interno.

Garay Mejía era abogado y economista muy joven, nacido en el Barrio San Sebastián, en la Managua de antes del Terremoto de 1972. Justo Rufino también coordinaba a todo el personal que rodeaba al Estado Mayor del Frente Interno, cuyos integrantes habían tomado en cuenta las eficientes cualidades militares, técnicas, administrativas y académicas de Justo Rufino Garay Mejía, quien además era un virtuoso dirigente revolucionario clandestino en organización de cuadros militares y propagandistas en medio de las condiciones de represión letal de la dictadura somocista genocida.

Antes de estallar la Insurrección en Managua su casa de habitación, en el Reparto San Martín, fue casa de seguridad de numerosos dirigentes revolucionarios sandinistas como Bayardo Arce Castaño y William Ramírez Solórzano. Además, su casa funcionaba como un hospital clandestino en Managua.

En el teatro de operaciones insurreccionales, Garay Mejía fue integrante y jefe de columnas móviles, en coordinación con otro Combatiente Popular célebre en el Barrio Ducualí: Marcos Antonio “Chico Runga” Solano Sánchez, quien cayó combatiendo heroicamente en la Insurrección Sandinista en los barrios orientales de Managua.

Yo personalmente recuerdo que una de las fotos que tomé en el Repliegue Original a Masaya, en una encajonada montosa al Este del cruce de Veracruz, la hice porque vi sentado en el camino lodoso a Justo Rufino Garay Mejía acomodánse en la cintura un saquito de manta, amarillento, lleno de bombas de contacto y colocándose el fusil entre sus brazos y el cuello.

Todos los integrantes de la Columna de Vanguardia del Repliegue Táctico de Managua a Masaya estábamos sentados, o tirados boca abajo, de un lado o con la mirada hacia el cielo, porque William Ramírez Solórzano había ordenado ponernos en esa condición, debido a que  el avión amarillo (“Dundo Ulalio”) de las ametralladoras calibre 50 y los aviones push and pull ya nos sobrevolaban a eso de las nueve de la mañana.

A  lado de Garay Mejía estaban, sentados también en el lodo, Isabel “Venancia” Castillo y Juan “Tonatiú” Rivera.

Al llegar a Masaya y formarse el Batallón Móvil, para ir con fortaleza militar incuestionable a la liberación de Jinotepe, San Marcos, Pueblos Blancos y Granada, Justo Rufino una vez más pidió que lo integraran a este tipo de tareas militares peligrosas, heroicas y patrióticas,  esta vez al pelotón que iba comandando Walter “Chombo” Ferrety Fonseca.

Este valiosísimo Combatiente Popular y jefe de pelotones, cayó en combate en la liberación de Jinotepe, el cuatro de julio de 1979, cuando se había emprendido un feroz encontronazo a tiros en contra de los guardias somocistas genocidas que estaban atrincherados dentro de la Iglesia Santiago.

Martín “Paco” Castellón Ayón fue famoso Combatiente Popular revolucionario en el sector Oriental de Managua. Era leonés, trasladado a Managua antes del Terremoto de 1972 y finalmente radicado en Masaya, donde concluye sus estudios secundarios.

En acciones combativas durante la Insurrección Sandinista en Managua era uno de los compañeros de Marcos Antonio “Chico Runga” Solano Sánchez, del Barrio Ducualí. Ambos formaron una dupleta extraordinaria en acciones combativas.

Era ingeniero agropecuario.  En Managua era jefe de personal en una empresa de la Construcción, lo cual le permitía contacto directo con estos trabajadores explotados por la dictadura somocista genocida. Muy pronto estuvo convertido en militante clandestino del Frente Sandinista y organizando a obreros en empresas constructoras, en fábricas, en vecindarios como Riguero, San Cristóbal, María Auxiliadora, Ducualí, por ejemplo.

Al estallar la Insurrección Sandinista en Managua, forma parte de la Columna Cristhian Pérez Leiva, jefeada  por el abogado Claudio Picasso Ardito, e integrada, entre otros, por célebres Combatientes Populares como Marcos Antonio “Chico Runga” Solano Sánchez.

Cuando vamos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, “Paco” Castellón Ayón va siempre como inseparable elemento de la Columna Cristhian Pérez Leiva.

Como tal es incorporado en Masaya al Batallón Móvil, cuya misión fue liberar a pueblos y ciudades como Jinotepe, San Marcos, Pueblos Blancos y finalmente la Ciudad de Granada.

El cuatro de julio de 1979, a las cinco de la mañana, cuando el Batallón Móvil avanza como un torbellino militar en contra de posiciones militares de la Guardia Nacional somocista genocida en Jinotepe, particularmente por el Cementerio, “Paco” Castellón Ayón como siempre va en la primera fila del combate. Va disparando su carabina, cuando en una vuelta lo “pegan” y cae herido gravemente. Sobrevivió seis días. Falleció el 11 de julio de 1979, ocho días antes del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista.

Walter Mendoza Martínez, Jefe Guerrillero de la Tendencia Guerra Popular Prolongada (GPP), periodista de 21 años, fue un cuadro político, militar y propagandista extraordinario del Frente Sandinista de Liberación Nacional, todavía clandestino en 1979.

Sus actividades organizativas rojinegras clandestinas, políticas, de propagandista, de agitador de masas en vecindarios, colegios y entre obreros de la construcción, las comenzó muy jovencito en la Ciudad de Matagalpa, donde se convierte en uno de los dirigentes de la Federación Estudiantil de Secundaria, en organizador de Juventud Cristina, y por orientación del FSLN trabaja en actividades políticas y organizativas clandestinas en vecindarios como “Chispa”, “Gracias a Dios” y “Chorizo”.

Walter Mendoza Martínez funda y escribe un periódico de una hoja, llamado por él “Los de Arriba”, mediante el cual denuncia la represión somocista en Matagalpa y la situación de miseria de los trabajadores y de los que no tienen empleo.

Mendoza se traslada a Managua y comienza a estudiar periodismo en la Universidad Nacional (UNAN), donde se integra al Frente Estudiantil Revolucionario (FER). En Managua es coordinado por Carlos Arroyo. Trabaja en Managua conjuntamente con Jefes Guerrilleros como William Ramírez Solórzano y Ramón Cabrales Aráuz, específicamente en vecindarios como San Judas, Santa Ana, Monseñor Lezcano, en el OPEN TRES (hoy Ciudad Sandino) y en planteles de la construcción.

En este ámbito funda y produce otro pequeño periódico, “Pueblo Trabajador”, redactado por él , en media hoja de block, y el mismo Mendoza Martínez  lo distribuye entre trabajadores de la construcción, estudiantes universitarios y pobladores barriales. Denunciaba la represión de la guardia somocistas genocida y sobre los avances organizativos de la lucha contra la dictadura.

Mendoza Martínez, coordinado con William Ramírez Solórzano hace funcionar una escuela política y militar en San Francisco del Carnicero (San Francisco Libre), donde también participa Urania Zelaya. Funda escuelas de entrenamiento militar en vecindarios como Ducualí y Bello Horizonte, por ejemplo; y al mismo tiempo organiza los llamados “Comités de Acción Juvenil”, “Comités de Acción de los Trabajadores”, “Movimiento Sindical Pueblo Trabajador” y Comités de Acción Popular” (CAP), todos famosos en la Insurrección Sandinista en Managua.

Walter funda y elabora también “El Comité”, un periódico de una hoja de los “Comités de Acción Popular”. Organiza movilizaciones propagandísticas y armadas en vecindarios de Managua. En abril de 1979 jefea una escuadra que recupera equipos quirúrgicos en el Hospital Bautista, de Managua, y los traslada a los alrededores de la Laguna de Xiloá, porque con ellos se iban a organizar tres hospitales clandestinos.

Trabajando al lado de dirigentes revolucionarios como William Ramírez Solórzano y Ramón Cabrales Aráuz, emprende asimismo un trabajo de agitación de masas durante la Insurrección de septiembre de 1978, en Managua.

Unos días antes y en plena Insurrección Sandinista en Managua, Mendoza Martínez organiza las casas de seguridad en que están alojados en el Reparto Dorado los miembros del Estado Mayor General del Frente Interno, Comandantes Carlos Núñez Téllez, William Ramírez Solórzano y Joaquín Cuadra Lacayo, más el personal de apoyo, y también se coordina con otros Jefes Guerrilleros, como Claudio “106” Picasso Ardito y Justo Rufino Garay Mejía, para la defensa de todas las entradas a este vecindario pequeño burgués de Managua.

Con su escuadra de Combatientes Populares, Mendoza Martínez participa en numerosos combates, en conjunto con otras columnas móviles, y a la vez organiza la obtención de medicinas, comida y también organiza la Defensa Civil.

Mientras anda en todo este quehacer revolucionario guerrillero sandinista, Walter Mendoza Martínez también inventa otro periódico de una hoja al que bautiza como “Barricada”, mediante el cual denuncia las represiones del somocismo y los avances de contienda o Batalla revolucionaria sandinista de Managua para derrocar a la dictadura somocista.

Al producirse el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, el mando superior del Estado Mayor del Frente Interno lo deja como uno de los Jefes Guerrilleros responsables de la resistencia militar activa en contra del accionar represivo y mortal de la Guardia Nacional, debido a que es uno de los cuadros militares y políticos  más eficientes y leales al Frente Sandinista clandestino.

El siete de julio (1979), Walter Mendoza Martínez  recibe la orden de su mando de trasladarse a Masaya, donde es capturado por la Guardia Nacional somocista genocida frente al Cerro La Barranca. Iba en compañía de Frank Toruño Torres e Ismael Castillo. A los tres los torturan salvajemente y los trasladan al Cerro Coyotepe, donde los asesinan.

Glauco Robelo Cheoning. Fue uno de los Jefes Guerrilleros más destacados en Managua y Masaya. Al llegar a Masaya, fue ubicado en el Batallón Móvil para ir a terminar de liberar Diriamba, a la liberación de Jinotepe, San Marcos, Masatepe, Diriá y Diriomo, Pueblo Blancos y la Ciudad de Granada.

Robelo Cheoning, al regresar nosotros triunfantes de Masaya,  se convierte en uno de los fundadores del Ejército Popular Sandinista, dentro del cual pasa a conformar los mandos superiores.

Participa Robelo en operaciones, aseguramiento combativo, en la Dirección de la Inteligencia y Contrainteligencia Militar mientras se desarrollaba la agresión militar y económica del gobierno criminal de Estados Unidos y su contrarrevolución armada y dirigida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA)en contra de Nicaragua.

Robelo Cheoning se hizo una celebridad dentro del Ejército Popular Sandinista, primero; y el Ejército Nacional, después,  por su espionaje constante y diligente contra infiltrados y agentes de la CIA dentro del propio gobierno revolucionario sandinista, como fue, por ejemplo, el caso de Róger Miranda Bengoechea, a quien inclusive filmó cuando estaba reunido con agentes de la CIA en San Juan del Sur.

A pesar de sus advertencias sobre alguna gente como Róger Miranda Bengoechea, Robelo se vio frustrado en muchas ocasiones, pues sus jefes en el Ejército no creían las historias que andaba investigando y documentando.

Robelo Cheoning alcanzó los rangos más altos en el Ejército Nacional y finalmente fue mandado a retiro cuando era Jefe del Ejército el general Joaquín Cuadra Lacayo. Actualmente tiene comunicaciones o relaciones con la Asociación de Combatientes y Colaboradores Históricos Carlos Fonseca Amador, presidida por Frank “Machillo” González Morales y Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón.

Santos Sobalbarro Blandón, Combatiente Popular capitalino, también cae durante un combate feroz, muy violento, contra los guardias somocistas genocidas ubicados en el Cerro La Barranca, elevación geológica situada entre los paredones o barrancos de la Laguna de Masaya y la Calle de las Diligencias, la cual comienza frente a la entrada del casco urbano de Nindirí, hacia el Sur, y termina directamente en la entrada al Barrio Monimbó, frente al famoso Colegio Don Bosco o Salesiano de Masaya.

Según relata Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón, Combatiente Popular de los replegados de Managua, el mando superior del Frente Interno y del Estado Mayor Conjunto de Managua, había ordenado una vez más otra ofensiva militar muy violenta para desalojar al contingente de guardias que estaba atrincherado en el Cerro La Barranca, en cuyo lado Este transitaba entonces el Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua.

Los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares, precisamente, se tienden en posiciones de combate hacia los lados de los rieles del Ferrocarril  del Pacífico de Nicaragua,  en la Calle del Cementerio y en el lado Noreste de la Ciudad de Masaya, y se produce un prolongadísimo combate, de casi todo el día 11 de julio de 1979, y en la primera fila de fuego está Santos Sobalbarro Blandón, quien en ese momento tenía 29 años y era uno de los mejores Combatientes Populares de Managua.

Los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares estaban haciendo retroceder a los guardias hacia los paredones de la Laguna de Masaya, y se veían en peligro de ser derrotados ese día 11 de julio.

Entonces, el mando somocista genocida desató un bombardeo aéreo cada vez más nutrido desde el Cerro Coyotepe y con aviones push and pull y helicópteros, por medio de los cuales lanzaron una lluvia de bombas sobre los combatientes y sobre toda la Ciudad de Masaya.

Uno de los charneles de esas bombas pegó en un sitio vital del cuerpo a Santos Sobalbarro Blandón. Varios de sus compañeros Combatientes Populares lo cargaron en un carretón de manos y en carrera se fueron con él al Hospital San Juan, donde Sobalbarro Blandón falleció, lamentablemente.

Danilo Aguirre Aragón era un jovencito, hijo del famoso periodista Danilo Aguirre Solís. Era Combatiente Popular, residente en la Colonia Centroamérica, en Managua. Era uno de los cuadros militares eficientes  de Combatientes Populares del Frente de Guerra que jefeaba Sergio “Marcio 13” Gómez Vargas entre el Asentamiento La Fuente, parte del Reparto Schick Gutiérrez, Colonia Nicarao, Reparto Santa Julia, Colonias Don Bosco, Colombia y Luis Somoza (Diez de Junio), teatro de guerra revolucionaria este donde anduvo combatiendo exitosamente Danilo Aguirre Aragón.

Danilo sobrevivió al diluvio de balazos y bombazos en los combates contra la guardia somocista genocida en Managua. Según los datos históricos recabados,  Aguirre Aragón fue seleccionado de entre los mejores Combatientes Populares de Managua para ejercer la defensa de la Ciudad de Masaya e intentar desalojar a los soldados y “orejas” de la Guardia Nacional atrincherados en los Cerros de La Barranca y Coyotepe, en la Fábrica de Clavos INCA y la Hielera, puntos geográficos estos, todos, ubicados en el lado Norte de la Ciudad de Masaya.

Precisamente, Danilo Aguirre Aragón cae después de un combate frente al Cerro La Barranca, el ocho de julio de  1979.

Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares habían destruido una tanqueta que el contingente de guardias somocistas genocidas tenía en el frente del Cerro La Barranca, en la orilla de los rieles del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua.

Supuestamente, Aguirre Aragón, cuando ya había terminado el combate, se asoma para ver la tanqueta destruida, y en ese instante lo pega un francotirador de la Guardia Nacional sanguinaria y genocida.

Moisés Hassan Morales. Era catedrático universitario en la UNAN-Managua. Es físico matemático. Era del equipo de propaganda armada durante la Insurrección en los Barrios Orientales de Managua y del Movimiento Pueblo Unido (MPU). Se fue en el Repliegue a Masaya y es uno de los personajes conocidos que aparecen  encabezando el Repliegue a Masaya, en las fotos tomadas por Pablo E. Barreto Pérez, en las cercanías de “Piedra Quemada”.

Fue miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, ministro de la Junta de Reconstrucción de Managua y, finalmente, ahora fuera y en contra del FSLN

Federico “Chato” López Argüello.  Jugó un rol organizativo político-militar muy importante en la Insurrección, u Ofensiva Final,  en las Colonias Américas Uno, Tres y Cuatro, en coordinación con Róger “Aniceto”, “Camastrón” Cabezas Gómez, Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca, quienes eran los jefes de la Organización Militar del Pueblo (OMP), aliada con el Frente Sandinista de Liberación Nacional para el derrocamiento de la dictadura somocista genocida.

López Argüello asimismo desempeñó labores de colocar explosivos para destruir sitios por donde se desplazaban medios de transporte de la Guardia Nacional somocista genocida, en Managua.  Jugó también un papel importante en el Repliegue a Masaya en la Columna Central que jefeaba el Comandante Carlos Núñez Téllez.  Sobrevivió al bombardeo aéreo somocista en el lado Norte de “Piedra Quemada” y dentro del Complejo Volcánico del Volcán Masaya, rumbo que tomó esta Columna al ocurrir el bombardeo aéreo en “Piedra Quemada”.

Fue Delegado de la Presidencia y del Frente Sandinista en la Cuarta Región. Fue también quien se encargó, en 1981,  de editar e imprimir en México el libro original “Repliegue Táctico a Masaya”, escrito por Pablo E. Barreto Pérez. López Argüello es quien escribió la presentación del libro “Repliegue Táctico a Masaya”. Está dedicado hoy a negocios comerciales en el Mercado de Mayoreo y en actividades de producción cafetalera.

Roger “Aniceto”, “Camastrón” Cabezas Gómez fue del grupo numeroso del Partido Socialista Nicaragüense (PSN) que se aliaron con el Frente Sandinista en la lucha armada contra el somocismo genocida.

“Camastrón” Cabezas Gómez trabajó en la lucha armada en Managua muy de cerca con el Comandante Ramón Cabrales Aráuz. “Aniceto”, Federico López Argüello, Carlos Emilio “Aguja” Cuadra Rodríguez y Douglas “Domingo” López Niño, eran todos especialistas en explosivos, capacitados en Cuba. Además de asumir posiciones de Combatientes Populares en Managua, con los mandos de Sergio “Marcio 13” Gómez Vargas, Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca y el Comandante Carlos Núñez Téllez, estos cuatro Combatientes mencionados arriba eran quienes desarmaban las bombas que no explotaban cuando la Guardia Nacional somocista genocida las lanzaba contra la población capitalina, y al mismo tiempo las convertían en explosivos para colocarlos bajos puentes o en calles por donde circulaban contingentes de guardias.

Douglas “Domingo” López  Niño, caído en la Colonia Nicarao, era al mismo tiempo uno de los pocos especialistas en disparar con bazukas durante la Insurrección en Managua.

“Camastrón” Cabezas Gómez fue, inclusive, uno de los “guías graduados” que durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya llevaba la Columna de Retaguardia, jefeada por Ramón Cabrales Aráuz, Mónica Baltodano Marcenaros y Rolando “Carlos”, Cara Manchada” Orozco Mendoza.

Puesto en Masaya, el Comandante Carlos Núñez Téllez puso a “Camastrón” Cabezas Gómez como uno de los jefes encargados de la disciplina dentro del Colegio Don Bosco, en Masaya, frente a la entrada al Barrio Monimbó.

Al Triunfo de la Revolución Sandinista, Cabezas se convirtió en uno de los jefes de la Policía Sandinista en Managua. Está retirado hace muchos años, y reside en el mismo sector de la Escuela de Policía Walter Mendoza Martínez.

Julio López Campos, era del equipo de propaganda durante la Insurrección Sandinista en Managua, fue del Departamento de Agitación, Propaganda y Educación Política del FSLN. Se salió del FSLN. Actualmente tiene un programa radial de comentarios en Radio La Primerísima.

Doctora Lea Guido López. Al momento de la Insurrección Sandinista,  era una de las mujeres más conocidas en Managua por su lucha contra la dictadura somocista. Era una de los integrantes del equipo de propaganda armada del Estado Mayor del Frente Interno y del Estado Mayor General de Managua, ambos ubicados al comienzo de la Insurrección en el Reparto Dorado. Parte de de este Estado Mayor del Frente Interno estaba en la casa de Lea Guido López, precisamente, en el Reparto Dorado.

Inclusive en su casa funcionaba una de las antenas repetidoras de Radio Sandino en la  clandestinidad.  Guido hacía equipo con Julio López Campos, Marcos Valle, Glenda Monterrey Vásquez, Moisés Hassan Morales, entre otros. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, saliendo ilesa del infernal bombardeo aéreo en “Piedra Quemada”, frente al Volcán Masaya, y en Nindirí. Fue ministra de Salud del gobierno revolucionario, y después funcionaria de la Organización Panamericana de la Salud. Actualmente vive en Cuba.

Rolando “Cara Manchada” Orozco Mendoza. Fue uno de los Jefes Guerrilleros más conocidos en la Insurrección de Managua, particularmente en la Zona de los Barrios María Auxiliadora, San Cristóbal, El Edén, Ducualí, Puente de Larreynaga y especialmente en el Puente El Edén. Era un Combatiente extraordinario, rápido, audaz,  preciso, maestro en el manejo de todo tipo de armas y en las artes del combate guerrillero.  Iba jefeando columnas durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Puesto en Masaya, por ser uno de los mejores jefes y combatientes, pasó a formar de la estructura del Batallón Móvil, que fue inmediatamente al reforzamiento de la liberación de Diriamba, en Carazo, y al asalto libertador guerrillero sandinista en Jinotepe, el cinco de julio de 1979, donde cayó en combate.

Con “Cara Manchada” Orozco Mendoza cayeron también en combate en Jinotepe, entre otros; Martín  Castellón Ayón y Justo Rufino Garay.

Después de la Liberación de Jinotepe, al Batallón Móvil, integrado con los mejores combatientes de Managua, Masaya y Carazo, fue rebautizado con el nombre de Batallón Móvil de Combate “Rolando Cara Manchada” Orozco Mendoza.

César Augusto “Moisés” Silva era uno de los mejores Jefes Guerrilleros durante la Insurrección Sandinista operando en los lados de las Américas Uno, Tres y Cuatro, en su propio vecindario Ducualí, en Rubenia, en Colonia Primero de Mayo, en el Reparto Jardines de Veracruz, en la Colonia Nicarao, en la Colonia Catorce de Septiembre, en Managua.

Era el jefe de una Columna móvil, la cual organizaba emboscada relámpagos y ataques militares, también relámpagos, en contra de convoyes de la Guardia Nacional somocista genocida en el teatro de operaciones de la Batalla militar revolucionaria para derrocar a la dictadura militar somociana.

Desempeñó multitud de tareas militares guerrilleras de forma audaz, eficiente y valiente en las Américas mencionadas, en el Reparto Schick, Colonias Nicarao y Catorce de Septiembre. Marchó en el Repliegue Táctico de Managua Masaya. Puesto en Masaya, a la par de otros Jefes Guerrilleros,  como Marcos Somarriba García, Frank “Machillo” González Morales y Humberto del Palacio González, fue designado César Augusto Silva para fortalecer la defensa de la Ciudad de Masaya y al mismo tiempo atacar las posiciones de atrincheramiento de la guardia somocista sanguinaria en los cerros del Coyotepe y La Barranca, en la Fábrica de Clavos INCA y en la Hielera del Barrio Santa Rosa, en Masaya.

“Moisés” Silva cayó en el lado Sureste del Cerro Coyotepe en estas labores de defensa militar en la Ciudad de Masaya. Precisamente cuando al mando de una columna de Combatientes Populares hacía exploraciones para establecer por dónde se podía realizar un ataque fulminante a los guardias sanguinarios que estaban atrincherados en la elevación del Cerro Coyotepe. Lo mató un francotirador de la GN genocida.

El Comandante Carlos Núñez Téllez mediante su libro-informe “Un Pueblo en Armas” fue abundante en elogios para César Augusto “Moisés” Silva. Núñez Téllez ponía como ejemplo de audacia militar y valentía temeraria, aunque planificada, a Jefes Guerrilleros como “Moisés” Silva, Ramón Cabrales Aráuz, Marcos Somarriba García y Gabriel Cardenal Caldera.

Los restos de Silva están sepultados en la entrada del Cementerio Oriental de Managua, muy cerca de donde vivía con su mamá y hermanas.

Glenda Monterrey Vásquez fue de la Comisión de Propaganda del FSLN durante la Insurrección Sandinista en Managua. Con otras Jefas Guerrilleras se reunía clandestinamente en la casa de Pablo E. Barreto Pérez, en la Etapa II de Bello Horizonte, la cual era sometida a ataques a balazos por parte de francotiradores sanguinarios de la Guardia Nacional.

Participó en la liberación de Granada. Después del Triunfo de la Revolución se integró a la Policía Sandinista, donde aún continúa.

Donald  Mendoza fue Combatiente Popular destacado en los barrios orientales, especialmente en el rumbo de la Colonia Primero de Mayo, Jardines de Veracruz, Colonia Nicarao y Colonia Catorce de Septiembre. Se desempeñó en tareas militares durante el régimen revolucionario sandinista.

Una de sus acciones políticas y militares más notorias fue la ocupación de la casa de la Unión Nacional Opositora (UNO), en el Reparto Bolonia, en Managua;  y del secuestro de casi 40 personas con el “Comando Dignidad”, en agosto de 1993. Entre los secuestrados estaban el doctor Virgilio Godoy Reyes, en  aquel momento vicepresidente de Nicaragua,  y Alfredo “Siete Puñales” César, y otros diputados de la UNO.

Este secuestro fue como la respuesta al también secuestro de Doris Tijerino Haslam, Carlos Gallo y el tenientecoronel Ramón Soza por parte del llamado “Frente Norte-380”. Esta ocupación y secuestro duró varios días mientras se efectuaban las negociaciones correspondientes.

Amada Pineda Montenegro. Mujer de origen campesino. Se hizo una celebridad nacional cuando el 9 de mayo de 1974 fue capturada por una patrulla de la Guardia Nacional somocista genocida en la Comunidad del Carrizal, al Norte de Matagalpa, debido a las denuncias públicas que ella hacía por secuestro de campesinos y violaciones de mujeres por parte de oficiales y soldados de la GN y “orejas” de la Oficina de Seguridad.

La patrulla GN estuvo encabezada por un tal despreciable sargento Soto. Amada Pineda Montenegro, entonces una mujer campesina joven y bonita, fue asimismo torturada y violada repetidamente por todos los guardias de la patrulla GN, encabezada por Soto.

El caso se conoció  más ampliamente al denunciarlo Pineda Montenegro por medio del Diario LA PRENSA, dirigido entonces por el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, quien inmediatamente fue acusado  en el Juzgado, cuyo titular era del doctor Guillermo Vargas Sandino, quien de forma muy valiente y contraviniendo las órdenes de Anastasio Somoza Debayle, dejó libre de culpas al doctor Chamorro Cardenal. Esto le costó el cargo al doctor Vargas Sandino, y el desalojo de todo tipo de relación con la camarilla del somocismo genocida.

Amada Pineda Montenegro y su marido Bernardo Aráuz Ríos habían sido primero militantes conservadores en el campo, y después socialistas, y finalmente en Managua asumieron las posiciones de lucha armada del Frente Sandinista. Se sumaron a la Insurrección Sandinista y se fueron en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. En Bello Horizonte, por ejemplo,  Amada Pineda Montenegro elaboraba la comida de un grupo numeroso de Combatientes Populares, encabezados por Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Amada Pineda Montenegro vive ahora en Tipitapa con sus hijos y nietos.

Bernardo Aráuz Ríos, campesino, originario de la Comunidad del Carrizal, al Norte de Matagalpa. Se hizo famoso al aparecer públicamente respaldando a su esposa Amada Pineda Montenegro, cuando ésta denunció a la Guardia Nacional somocista genocida de haber capturado, torturado y violado el nueve de agosto de 1974.

Aráuz Ríos llegó a Managua a denunciar también sobre cómo los campesinos del Norte de Nicaragua estaban siendo secuestrados, torturados, asesinados y desaparecidos por la Guardia Nacional somocista genocida, cuyos jefes sanguinarios decían que “son sandino-comunistas terroristas”, y después de asesinarlos la Oficina de Relaciones Pública de la GN (“aquí les miento”) siempre decía: “…fueron muertos en combate al atacar a una patrulla de la Guardia Nacional”¿¿??.

En Managua, Aráuz Ríos y su esposa Amada Pineda Montenegro se hicieron socialistas, primero,  y sandinistas un poco después. Ambos participaron en la Insurrección Sandinista y en el Repliegue Táctico de Managua a Masa. Aráuz Ríos era compañero inseparable de Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca, pues ambos fueron fundadores de la Organización Militar del Pueblo (OMP), aliada del Frente Sandinista en la Insurrección en Managua y Frente Sur Benjamín Zeledón Rodríguez, donde cayó su Jefe el periodista Álvaro Montoya Lara.

En Masaya, específicamente en Monimbó, Ríos Aráuz formó parte de un grupo numeroso de replegados de Managua que fueron ubicados en la fabricación de explosivos, para usarlos contra los contingentes de la Guardia Nacional somocista genocida atrincherados en los Cerros La Barranca y Coyotepe, en la Fábrica de Clavos INICA y la Hielera, situada en el Barrio Santa Rosa, en Masaya. Ríos Aráuz falleció hace varios años.

Pablo Emilio Barreto Pérez, periodista, investigador histórico, fotógrafo, luchador social. Tomó casi todas las fotos existentes sobre la Insurrección, u Ofensiva Final en la Zona Oriental de Managua, y son suyas, son únicas, todas las fotos del Repliegue Táctico original de Managua a Masaya,  de los días 27, 28 y 29 de junio de 1979, publicadas originalmente en “Un Pueblo en Armas” del Comandante Carlos Núñez Téllez y en su libro “Repliegue a Masaya”, más todas las que se han publicado en periódicos, revistas y folletos, incluyendo “Juventud Rebelde”, de Cuba, y otras publicaciones de fuera de Nicaragua.

Son emblemáticas las  fotos de Barreto Pérez en que aparecen el Comandante William Ramírez Solórzano y Moisés Hasan Morales, a la cabeza del Repliegue Táctico a Masaya, en las cercanías de “Piedra Quemada”, donde hizo fotos dramáticas de compañeros y compañeras combatientes muriendo segundos después de haber sido impactados por charneles de bombas de 1,000 libras y rocketazos lanzados desde aviones Push and Pull.

Barreto es Orden Independencia Cultural Rubén Darío,  Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores, Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua, autor del Libro Insurrección Sandinista Victoriosa y Repliegue Táctico de Managua a Masaya y de otros 20 libros temáticos.

Trabajó 10 años en el Diario LA PRENSA cuando era su director el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, declarado Héroe Nacional por la Asamblea Nacional; fue uno de los fundadores del Diario BARRICADA, donde laboró como reportero, fotógrafo y editor de páginas desde su fundación hasta su cierre el 21 de febrero de 1998.

Arnoldo Alemán Lacayo mandó a meter preso a Barreto Pérez por la quema de la Alcaldía de Managua en noviembre de 1991 y  el 14 de abril de 1994 le fue quemada su casa por 180 matones, jefeados por Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca y Juan Pablo Rivas Castro, con la complicidad plena de la jueza civil Ruth Chamorro Martínez.

Fue concejal del Frente Sandinista en Managua, en el período 2004-2009. Declarado “Cronista de la Capital” por Carlos Carrión Cruz,  el último coordinador de la Junta de Reconstrucción de Managua. Tiene cuatro hijos: Pedro Pablo, Nelson Alberto, Elisa María y Sofana Orquídea.

Isabel “Venancia” Castillo, Jefa Guerrillera en la Insurrección y Repliegue a Masaya, ubicada en Bello Horizonte y en columnas móviles de combate. “Venancia” Castillo fue la primera en informarme de la Retirada a Masaya el 27 de junio de 1979, en la mañana. Asimismo, me comunicó la decisión de no dejarme en Managua, porque la Guardia Nacional sanguinaria genocida me asesinaría. Esta intención de matarme descaradamente la repetían mediante Radio Difusora Nacional del gobierno somocista.

Puesta en Masaya, “Venancia” Castillo fue ubicada en el Batallón Móvil por ser una de las mejores Combatientes de Managua. Reside ahora en Matagalpa

Mayra “121” González, era  Jefa Guerrillera de la Tendencia Guerra Popular Prolongada . Actualmente reside en Matagalpa

Julio, el Comandante “JC”. Era un Combatiente muy eficiente. No era amigo de andar “hablando mucho”. Le decíamos “hombre misterioso” en la Insurrección. Falleció hace varios años.

Alfredo Marenco Aguilar. Éste,  con los hermanos Ariel, Tobías y Cairo Jiménez, de Bello Horizonte, eran parte de la columna que jefeaba el Comandante Guerrillero Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Esta Columna era la Retaguardia del Repliegue Táctico de Managua  a Masaya. Según relato de Arsenio “Rosendo” Solís González, los integrantes de esta Columna de Retaguardia, llegaron a la Calle de la Clínica Don Bosco y salieron de allí con el grueso del Repliegue a Masaya.

Sin embargo, quisieron adelantarse para juntarse con el resto de replegados en el Cauce del Reparto Schick, pero ocurrió que unos “guías graduados” en “conocimiento perfecto de la ruta”, aportados por Róger “Aniceto”, “Camastrón” Cabezas Gómez, los llevaron extraviados hasta cerca del  Aeropuerto Las Mercedes (Aeropuerto Sandino). Tuvieron que hacer un giro hacia el Suroeste para irse a juntar con el resto del Repliegue ya en el Camino Viejo de la Comarca Las Jagüitas.

Marenco asegura que en esa travesía, antes de llegar a Las Jagüitas,  dejaron botadas varias pesadas en el camino.

Ariel Jiménez fue juez en Granada. Actualmente funge como abogado en el Instituto de Seguridad Social (INSS). Cairo trabaja actualmente en INTURISMO y Tobías sigue en sus labores de químico farmacéutico.

Los tres hermanos Jiménez: Ariel, Tobías y Cairo, siempre juntos y organizados en Bello Horizonte y en sus trabajos respectivos, coinciden con el relato de Arsenio Solís González de que esta Columna de Retaguardia inmensa, jefeada por Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz, iba desplazándose rápido, a pesar de la carga de heridos y de un cañón antiaéreo sin retroceso, pesadísimo, que iban cargando durante la marcha, todavía dentro de los límites de Managua, y que tuvieron que dejar botado, porque era muy pesado y estorbaba la marcha.

Ariel Jiménez reside en su casa de Bello Horizonte, del portón Sur o posterior del Instituto Experimental México, una cuadra al Sur, en una casa esquinera.

Daniel “Profeta” Aragón Sobalbarro. Al estallar la Insurrección en junio de 1979, tenía 20 años, era estudiante de economía en  la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, donde estaba enrolado en el CUUN con Irving  Larios. Vivía con su familia en la Colonia “Luis Somoza” (hoy Diez de Junio).

Pronto se destacó por sus capacidades en aprendizaje de arme y desarme de armas de guerra, en la clandestinidad por supuesto,  y fue enviado donde estaba Roberto “Zarco” Castellón, en el Reparto Dorado, cerca del Comando del Estado Mayor del Frente Interno, para que éste lo entrenara rápidamente en tácticas de combate guerrillero o lucha armada irregular.

Muy pronto fue incorporado a la Columna o Unidad Móvil Oscar Pérez Casar, la cual durante la Insurrección fue destinada a combatir a patrullas, pelotones y batallones de la Guardia Nacional, cuando estos estaban intentando romper el cerco de la Insurrección, o pretendían recuperar un vecindario liberado. La Oscar Pérez Cassar era también especializada en localizar “orejas” o informadores de la Oficina de Seguridad, para ajusticiarlos.

La Oscar Pérez Cassar era o estuvo integrada por 42  Combatientes Populares. Daniel Aragón Sobalbarro, hijo del conocido fotógrafo capitalino Daniel Aragón, surgió de los grupos cristianos revolucionarios, y se incorporó a la lucha armada contra la dictadura somocista.

Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya en la Columna Oscar Pérez Cassar, a la que le tocó ir abriendo camino con exploraciones de vanguardia para que el Repliegue de casi siete mil seres humanos   llegase a Masaya lo más pronto posible, en doce horas, según el Plan Original del  Estado Mayor del Frente Interno del FSLN.

En la misma columna Oscar Pérez Cassar mencionada conoció Daniel Aragón Sobalbarro a Carmen “ Chilena” Aguirre,  una jovencita de 22 años, que era la política de los miembros de la columna junto con Martín “Paco” Castellón Ayón, quien cae durante el asalto guerrillero para liberar la Ciudad de Jinotepe. En la misma columna conoció también a Ibis “Negra” Hernández, famosa Combatiente Popular, integrante de la Columna Óscar Pérez Cassar y del Batallón Móvil de diez pelotones para la liberación de Jinotepe..

“No podré olvidar sus rostros de muchachos limpios, ingenuos, callados, muchos de ellos campesinos como “Benito”, “Martin” “Rigo”, “Alberto (ya fallecido), “Víctor (fallecido), “Gabriel”,  “Matute”, “Noel”, “Benjamín” (fallecido), “Henry”, “Jacinto” (fallecido), escribe Daniel Aragón Sobalbarro,  al describir por sus seudónimos a los miembros de la famosa Columna Oscar Pérez Cassar, primero jefeada por Roberto “Zarco” Castellón y después por Walter “Chombo” Ferrety Fonseca, Rolando “Cara Manchada” Orozco Mendoza y Sergio Martínez Vega.

Daniel Aragón Sobalbarro fue uno de los miembros más destacados de esta Columna Oscar Pérez, conocidísima en la Insurrección y en Repliegue a Masaya, porque era la encargada de enfrentar fieramente, con decisión de matar o morir, sin retrocesos ni contemplaciones, a los escuadrones mortales o batallones de la guardia somocista genocida cuando esta intentaba penetrar en el anillo de la Insurrección Sandinista, u Ofensiva Final, en la Zona Oriental de Managua. También se le conoció como “Liebre” y “Caza Perros”.

Daniel  “Profeta” Aragón Sobalbarro continúa describiendo con sus seudónimos al resto de integrantes de la Columna Oscar Pérez Cassar:  “El Chino”, “Marte” (fallecido), “Alfonso”, quien resultó ser un tremendo chofer de autobús; “Eduardo”, “Jesús”, “Humberto”, “Germán”, “Oswaldo”, y hasta niños como “Will 14”, “Muchachita 15”.

“Desde la Universidad ya estábamos “Monarca”, Justo Rufino “Andrés” Garay Mejía, caído en la liberación de Jinotepe el cinco de julio de 1979; Erick “Tito” Castellón Ayón, también caído en Jinotepe;  y las mujeres jefas de escuadras como Carmen “ Chilena” Aguirre, Ibis “Negra” Hernández y “Vicky”; Roberto “Zarco” Castellón, y, por supuesto, Walter “Chombo” Ferrety Fonseca, incluyéndome, todos, detuvimos las embestidas de la guardia de Somoza en Ducualí, Reparto Dorado, la Colonia Colombia, la Colonia Don Bosco, en El Edén, Pista de Circunvalación o Resistencia, además de morterear el Bunker de Somoza y coadyuvar a la liberación de Masaya, Jinotepe y Granada”, escribe Daniel Aragón Sobalbarro.

Todos estos mencionados por seudónimos y nombres propios, participaron en la Insurrección en la Zona Oriental-Norte de Managua y se fueron en el Repliegue Táctico de Managua Masaya, y después fueron, integraron el conocidísimo Batallón Móvil, integrado por los mejores combatientes de Managua, Masaya y Carazo, para asaltar los comandos GN somocistas en los Pueblos Blancos, en Jinotepe y en Granada, todo lo cual cambió para siempre la correlación de fuerzas entre el Frente Sandinista Guerrillero y la Guardia Nacional de la dictadura somocista. Estas acciones cambiaron la iniciativa militar estratégica, la cual pasó a tener en sus manos el FSLN, hasta el derrumbe completo de la tiranía somocista.

“Cuando entraron los primeros jóvenes de la columna a la catedral, se armó dentro una balacera que ni te cuento.  ”Chombo” y yo casi entramos, yo llevaba en la mano un RPG2 y era el arma menos indicada para entrar en combate, menos en un área cerrada como la catedral de Jinotepe.

“Es más, durante la balacera tuve temor de que un francotirador que estaba dentro de la catedral, u otro que estuviera fuera, pudiera lanzar una bala a la punta de la flecha explosiva, la cual generaba un calor de 3,000 grados centígrados en un radio de 25 metros”, relata ahora Daniel Aragón Sobalbarro, describiendo el asalto libertario del FSLN en Jinotepe, hace 37 años.

“En principio salió herido “Andrés” (Justo Rufino Garay Mejía), y como sabes, murió después. Pero luego salieron tres más heridos: “Henry”, “Rigo” y “Martin” (seudónimos). Dentro se quedó muerto “Jacinto”, tendido sobre el piso de la nave de la Iglesia. Éste tenía a un hermano “Víctor” en la Columna, quien al verlo desde el portón Sur, quiso entrar a rescatarlo, creyéndolo vivo. “Chombo” Ferrety Fonseca le gritó que no lo hiciera (yo soy testigo porque “Chombo” estaba junto a mí como resguardando las flechas del RPG2), pero no hizo caso y entonces el guardia que estaba apostado por el inicio de la escaleras con un fusil ametralladora Browing  (que usa balas de Garand, o sea, 0.3006 de calibre) le disparó certeramente en la garganta, cayendo inmediatamente muerto y desangrándose rápidamente”, añade Aragón Sobalbarro.

“Benjamín”, jefe de la escuadra de asalto, un joven blanco, delgado, de ojos zarcos y simpáticos, parecía del Norte, estaba queriendo disparar con una subametralladora Masden calibre 9mm desde fuera. “Chombo” le dice que no introduzca la cabeza, pues él mete la cabeza desde los dinteles del portal, como atisbando qué había dentro y disparaba en ráfaga. Lo hizo dos veces, cuando el jefe de la Columna  le dice que no lo hiciera más, “Benjamín” no le hizo caso. Tan sólo metió un poco la cabeza, quizás la frente y los ojos,  fue suficiente, el francotirador lo esperaba y cuando hizo el gesto, una bala le atravesó la frente. Nosotros, “Chombo” Ferrety Fonseca y yo, en la orilla de él, en el portal abierto, viéndolo caer. Algunos afirmaron que su nombre era Benjamín Gallo, y que efectivamente era del Norte de Nicaragua”, describe Aragón Sobalbarro.

“Así que hubo cuatro muertos, cinco heridos en un lapso de menos de media hora. Nos replegamos porque dieron las seis de la tarde, anochecía y no podíamos seguir avanzando más. Así que nos refugiamos en el Mercado Municipal, que está en la parte posterior de la Catedral”, indica Aragón 34 años después.

“Al día siguiente avanzamos en ofensiva, logramos entrar a la Catedral, ya no estaba nadie, excepto el cura de la Catedral. “Chombo” Ferrety Fonseca estaba enojadísimo con él (con el cura) porque no avisó a la tropa nuestra que estaba la guardia dentro. Pero tuvo que contenerse y no hacerle nada porque en cierta manera era inocente. Desde la Catedral nos tomamos las torres e iniciamos la ofensiva al Edificio de TELCOR. Ese día murió “Tito”,  el responsable político de la Columna y, por supuesto, entre otros, cayó también el famoso y respetado Rolando “Cara Manchada” Orozco Mendoza, relata Daniel Aragón Sobalbarro, uno de los miembros de la Columna Oscar Pérez Cassar y uno de aquellos extraordinarios Combatientes patrióticos, que finalmente derrumbaron a la tiranía somocista genocida.

Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, Aragón estudio una maestría en educación. Como siempre fue cristiano, su Iglesia lo llamó en el año 2000 para hacerse cargo de una Iglesia y del Colegio Cristiano Monte Hermont, en la Comarca Cedro Galán, en compañía de su esposa Darling Hüeck Martínez. Juntos atienden este proyecto destinado “a los más necesitados”. El Colegio tiene 210 estudiantes y tres maestras. Daniel y Darling tienen tres hijos y residen en la Comarca Cedro Galán, situada en la Carretera Vieja a León.

Ibis “Negra” Hernández. Era una jovencita de unos 24 años, estudiante universitaria de filosofía, según el testimonio de Daniel Aragón Sobalbarro. Era  “maestra” en el manejo de armas de guerra.  Se hizo famosa durante la Insurrección por sus excelentes cualidades como Combatiente Popular, por su arrojo e inteligencia militar. Su celebridad trascendió al Repliegue a Masaya y al resto de labores de combate en Masaya.

Como combatiente selecta de Managua, formó parte del Batallón Móvil de diez pelotones que fue a la liberación de Jinotepe, San Marcos, Pueblos Blancos y Granada.

Después del Triunfo de la Revolución fue enviada a labores gubernamentales en la Costa Atlántica y después en quehacer de inteligencia en el Ministerio del Interior. Después, en la década del 90, cuando centenares de miles de trabajadores del Estado y del gobierno sandinista fueron mandados al desempleo por la presidenta Violeta Barrios viuda de Chamorro, “ Negra” Hernández se fue a seguir estudiando Historia y Filosofía en Estado Unidos, donde se quedó viviendo. Como Ibis “Negra” Hernández, muchos otros participantes del Repliegue a Masaya, se fueron de Nicaragua a buscar “mejores horizontes”.

Carmen “Chilenita” Aguirre fue una aguerrida Jefa Guerrillera que participó en la Columna Óscar Pérez Cassar, conocida en Managua también como “Liebre” y “Caza Perros”. “Chilenita” Aguirre era una mujer blanca, delgadita, muy amable y muy firme al mismo tiempo cuando ya estaba disparando balas en un combate. Ibis “Negra” Hernández y Daniel “Profeta” Aragón Sobalbarro fueron muy unidos en la Insurrección Sandinista en Managua, en el Repliegue a Masaya y durante se puso a funcionar el Batallón Móvil en la liberación de Jinotepe.

Estoy pendiente de más datos sobre “Chilenita”.

Juan José “Bernardino” Cruz. No se sabe nada de él. Antes de la Insurrección en la Zona Oriental-Norte de Managua trabajaba en el Diario LA PRENSA. Era el jefe de una de las columnas extraviadas por el Oeste de la Laguna d Masaya durante el Repliegue de Managua a Masaya, especialmente después del bombardeo aéreo somocista contra los replegados en el lado Norte de “Piedra Quemada”, frente a la entrada antigua al Volcán Masaya. “Bernardino” Cruz llegó a Masaya con su columna a las dos de la mañana  del 29 de junio de 1979, casi al mismo tiempo que el Comandante Carlos Núñez Téllez.

Ingeniero Eduardo Holman. Hizo operaciones de Combatiente Popular  en la Zona Oriental de Managua. Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, fue Alcalde en San Juan del Sur.

Carlos  Emilio “Aguja” Cuadra Rodríguez y  Salvador “Iguana” Oporta Stathadgen eran del grupo de unos cien Combatientes Populares de la Organización Militar del Pueblo, aliada en la lucha armada con el FSLN, jefeada por Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca en Managua, y combatieron en la Insurrección específicamente en Bello Horizonte, lado Sur del Barrio Santa Rosa, en las colonias Maestro Gabriel y Salvadorita (Cristhian Pérez Leiva), barrios El Edén, Blandón y Ducualí.

“Aguja” Cuadra e “Iguana” Oporta Stathadgen fueron capturados por la guardia somocista genocida cuando el Repliegue Táctico de Managua a Masaya se desplazaba (28 de junio en la noche) por los desfiladeros del Este de la Laguna de Masaya, y fueron conducidos amarrados al  Cerro del  Coyotepe, donde los obligaron a cavar zanjas para echar a decenas de seres humanos asesinados por la Guardia Nacional en Masaya, especialmente después que fueron derrotados en sus 16 cuarteles en Masaya.

“Aguja”  Cuadra e “Iguana”  Oporta Stathadgen fueron rescatados del Coyotepe por Combatientes Populares al producirse el Triunfo de la Revolución el 19 de julio en la madrugada, a las cuatro de la mañana.

“Aguja” Cuadra Rodríguez fue uno de los cuadros especializados en explosivos de la Organización Militar del Pueblo (OMP), aliada del Frente Sandinista clandestino durante la Insurrección y Repliegue Táctico de Managua a Masaya.  Cuadra había ido a Cuba a entrenamiento militar y a especializarse en la fabricación de explosivos.

En Bello Horizonte “Aguja” e “Iguana” formaron parte de una Columna Móvil de combates y emboscadas, integrada por más de 50 hombres y mujeres, todos jefeados por Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

“Aguja” Cuadra trabaja actualmente de vigilante  en TELCOR mientras “Iguana” Oporta vende discos en forma ambulante en el Mercado Carlos Roberto Huembes, en Managua.

Hermógenes Prado. No tengo más datos, a pesar de que es comprobada su participación como Combatiente Popular en la Insurrección Sandinista y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Rafael Solís Cerda. Era estudiante universitario al estallar la Insurrección Sandinista. Formó parte del equipo de propaganda revolucionaria armada en la Insurrección de la Zona Oriental-Norte de Managua, durante el Repliegue a Masaya y en las operaciones del Batallón Móvil Rolando Orozco Mendoza para “las tomas” o liberación de Jinotepe, Pueblos Blancos y Granada. Fue asesor del Comandante Carlos Núñez Téllez en el Consejo de Estado en los primeros años de la década del 80, y en los comienzos de la Asamblea Nacional. Fue uno de los redactores de la actual Constitución Política del Estado de Nicaragua. Es actualmente Magistrado de la Corte Suprema de Justicia.

Lucío Jiménez Guzmán. Antes y durante la Insurrección, u Ofensiva Final, era del grupo de los combatientes sandinistas del grupo de los Comités Obreros Revolucionarios (COR), que fueron el origen de la  Central Sandinista de Trabajadores (CST). Lucío reclutó, organizó e hizo labores armadas en vecindarios como “La Luz”, México, Máximo Jerez y Riguero. En esos días era sastre, estudiante, organizador y activista de los  Comités Obreros Revolucionarios (COR).

Durante los enfrentamientos o combates contra la tiranía somocista en la Insurrección, Lucío Jiménez Guzmán hacía equipo con Marcos “Salvador” Somarriba García, Ricardo “Robletón” Robleto Espinoza y Carlos Borge Galeano, entre otros, en el Barrio Santa Rosa. Fue Secretario General de la Central Sandinista de Trabajadores. Estuvo laborando en SOLKA. Tiene como profesión, ahora, la de administrador y labora en proyectos fuera de Managua.

Ricardo “Robletón” Robleto Espinoza. Era estudiante universitario y obrero fabril en la PEPSI-COLA, organizado en los Comités Obreros Revolucionarios, cuando estalla la Insurrección Sandinista en Managua. En realidad Robleto Espinoza ya tenía mucho tiempo de estar organizado en estructuras clandestinas y armadas del FSLN  en Managua, especialmente las que se ubicaban en el sector obrero, controladas por el grupo de los proletarios. Con Ricardo andaban en la “runga”, entre otros, Lucío Jiménez Guzmán, Iván García Abarca, Pedro Ortiz Sequeira, Denis Meléndez, Carlos Borge Galeano y Dámaso Vargas Loáisiga.

Robleto “Robletón”, como le decían sus compañeros, residía desde su fundación en las  Colonias Unidad de Propósitos y Américas Dos, esta última bautizada como “José Benito Escobar Pérez” después del Triunfo de la Revolución.

“Robletón” estuvo en el grupo de Combatientes Populares, comandados por Marcos Somarriba García en el Barrio Santa Rosa y Portezuelo, donde se enfrentaron a centenares de arremetidas de la Guardia Nacional, que con artillería pesada y bombardeos continuos intentó doblegar a los Combatientes Populares y romper el cerco de la Insurrección por este lado de Managua, usando la Carretera Norte y la costa Sur del Lago Xolotlán o de Managua.

Ricardo Robleto Espinoza testimonia que vio caer en “Piedra Quemada” a Felipa Mejía Membreño, una jovencita de 20 años, una de las mejores Combatientes Populares de la zona de Santa Rosa, cuyo cadáver fue recuperado después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista.

En Masaya fue asignado al grupo selecto de combatientes de Managua para combatir cotidianamente a los guardias somocistas atrincherados en los cerros del Coyotepe y La Barranca, la Fábrica de Clavos INCA y la Hielera, ubicados estos sitios al lado Norte de la Carretera Managua-Masaya-Granada.

Robleto se convirtió en uno de los fundadores de la Central Sandinista de Trabajadores en Managua y en Granada. Después fue repetidamente directivo nacional de la Central Sandinista de Trabajadores en los períodos de los secretarios generales Iván García Abarca, Lucío Jiménez Guzmán y Roberto González Gaitán. Fue diputado suplente por el Frente Sandinista, estuvo varios años en el desempleo y actualmente desempeña un cargo administrativo en el Distrito VI de la Alcaldía de Managua. Tiene varios hijos con su esposa Yanina Guerrero, con quien sigue residiendo en Unidad de Propósitos.

Pedro Ortiz Sequeira. Era estudiante universitario al estallar la Insurrección contra la dictadura somocista en Managua. Igual que Robleto era del grupo de los Comités Obreros Revolucionarios, organizados por la Tendencia Proletaria del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Logró evadir los charneles del infierno de bombardeo aéreo  en “Piedra Quemada”. En Masaya cumplió numerosas tareas combativas.

En Masaya estuvo en la tropa comandada por Marcos Somarriba García y César Augusto Silva, quienes, después del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, para combatir a los guardias genocidas en los cerros Coyotepe y  Barranca, Fábrica INCA y Hielera.

Al retornar a Managua, le fue encomendada la tarea de fundar la Central Sandinista de Trabajadores (CST), la cual instaló inicialmente en una casa de Ciudad Jardín, frente al Colegio Josefa Toledo de Aguerri. De este sitio, con un grupo numeroso de obreros y sindicalistas se dirigió a tomarse las instalaciones de la llamada hasta entonces “Casa del Obrero”, la cual era ocupada por varios ancianos obreros que la dictadura somocista mantenía allí para figurar y dar la apariencia de que respetaban a los sindicalistas y obreros, cuando en realidad los encarcelaban, torturaban y mataban.

Pedro Ortiz Sequeira cumplió la tarea de organizar la Central Sandinista de Trabajadores. Estuvo unos seis meses al frente de la CST. Después le asignaron la tarea de Viceministro de la Junta de Reconstrucción de Managua, junto a Samuel Santos López y Moisés Hasan Morales.

Al perder las elecciones el FSLN en febrero de 1990, Pedro Ortiz Sequeira queda en el desempleo. Entonces se dedica a cultivar una finquita suya en la Comarca Sabana Grande, al Este del Municipio de Managua. Ortiz Sequeira reside en Sabana Grande y en la Carretera Vieja a León, a la altura de la entrada a la Comarca Chiquilistagua, en el Oeste de Managua.

Iván García Abarca. Durante la Insurrección, u Ofensiva Final, fue uno de los Jefes Guerrilleros ubicados bajo las órdenes del Estado Mayor General del Frente Interno, coordinado por los Comandantes Carlos Núñez Téllez, Joaquín Cuadra Lacayo y William Ramírez Solórzano. Fue el segundo Secretario General de la Central Sandinista de Trabajadores (CST).

Fue el jefe de una de las seis columnas en que fue distribuido el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, para que fuese ordenado y que se llevara una estructura militar, capaz de obedecer sin discusiones en caso necesario. Actualmente se dedica a trabajos personales

Ernesto Chacón Blandón. Estaba jovencito en junio de 1979. Residía en Bello Horizonte con su esposa y su hermana menor. Estudiaba contabilidad. Era uno de los más activos integrantes de la Asociación de Vecinos y del Comité de Defensa Civil de Bello Horizonte, coordinados por Pablo E. Barreto Pérez.

Al estallar la Insurrección en Bello Horizonte el 10 de junio en la noche, Chacón Blandón se convierte en uno de los Combatientes Populares más activos, y era notorio que había estudiado cuidosamente el manejo de armas de guerra. Se puso a la orden de los jefes guerrilleros que habían llegado a Bello Horizonte, entre otros, Danilo Norori,  Isabel “Venancia” Castillo, Juan “Tonatiú” Rivera, Javier “99” López Lowery, y se combinó en acciones militares con los hermanos Ariel, Tobías y Cairo Jiménez.

Puesto en Masaya, Chacón Blandón cumple otras tareas combativas en los sectores del Coyotepe, “La Barranca”, la INCA y la Hielera. Después del Triunfo de la Revolución se integra plenamente a los Comités de Defensa Sandinistas y a la Vigilancia Revolucionaria en Bello Horizonte. Al mismo tiempo, termina su carrera de contador. Tiene varios hijos. Trabaja y reside actualmente en Granada.

Juan  (“Tonatiú”) Rivera. Fue uno de los Combatientes Populares famosos en el Reparto Bello Horizonte, donde formó parte de las Columnas móviles que jefeaban Javier  “99” López Lowery, Danilo Norori, Isabel “”Venancia” Castillo y Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya formó parte de  los mandos de Jefes Guerrilleros que comandaban la Columna de Vanguardia, en la cual iba, por ejemplo, Justo Rufino Garay Mejía y William Ramírez Solórzano.

Fue uno de los fundadores de la Policía Sandinista. Fue Comisionado y ya está retirado. Vive en Bello Horizonte.

Danilo Norori, era el Jefe Guerrillero de la Tendencia Guerra Popular Prolongada (GPP). Durante la Insurrección Sandinista estuvo ubicado en Bello Horizonte y Santa Rosa. Fue quien inicialmente me confirmó, en su cuartel general en Bello Horizonte, el 27 de junio de 1979, en la mañana, que nos íbamos en Retirada. ¿Hacia dónde?, pregunté yo. “Todavía no lo sabemos me respondió. Lo sabrá en el momento oportuno.  La verdad es que no podemos dejarlo aquí, porque la Guardia Nacional lo asesina.

Durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya formó parte de la Jefatura de la Columna de Retaguardia, jefeada por Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz, Mónica Baltodano Marcenaros y Marcos Somarriba García. Puesto en Masaya, integró tropa capitalina que combatía diariamente contra los guardias sanguinarios genocidas, que se habían atrincherado en los cerros Coyotepe y La Barranca, y la Fábrica INCA y Hielera del Barrio Santa Rosa. Hoy es abogado, cantor y músico.

Brenda Ortega

Sara Torres. Fue oficial del Ejército Popular Sandinista.

Mauricio Barreto Pérez. Tenía 21 años al estallar la Insurrección en la Zona Oriental de Managua. Vivía con su madre Rosa Pérez Juárez en la Colonia Diez de Junio, donde se integró  a labores plenas de colaboración insurreccional en el Comité de Defensa Civil, en el aseguramiento de comida para los Combatientes Populares y en ayudar para que funcionasen adecuadamente las trincheras de combate. Mauricio es hermano menor de Pablo E. Barreto Pérez.

Como consecuencia, andaba los brazos, rodillas y rostro “chimados”, además de que los “orejas” somocistas lo tenían “choteado”. No le quedaba otra opción, debía irse en el Repliegue a Masaya, o lo mataban, según afirma el mismo Mauricio Barreto Pérez.

Al estallar la Insurrección Sandinista, Mauricio estaba concluyendo su bachillerato en el Instituto Andrés Bello. Al triunfar la Revolución Popular Sandinista, se convirtió en cultivador pequeño de maíz y frijoles en el Valle de Las Zapatas (Malpaisillo) y después en  La Paz Centro. Mauricio tiene seis hijos, dos fuera de Nicaragua: Gil y Claudia, y tres en Managua y La Paz Centro: Angélica (Angelita), abogada; Yamil, estudiando actualmente; y Mauricio, niño de siete años en 2013.

En los dos últimos años (2016 y 2017) ha estado muy mal de sus riñones. Tiene que acudir dos veces por semana a que le hagan un procedimiento de diálisis en el Hospital Antonio Lenin Fonseca.

Leopoldo Barreto Pérez, hermano menor también de Pablo E. Barreto Pérez.  Leopoldo tenía 19 años al producirse la Insurrección en la Zona Oriental de Managua. Estudiaba su último año de bachillerato en el Instituto Experimental México, en Bello Horizonte.  Hizo pareja con su hermano Mauricio en labores insurreccionales, colaborando con el Comité de Defensa Civil, atendiendo heridos y trasladando comida para los Combatientes Populares.

Por estas labores insurreccionales, se hizo conocido en la Colonia Luis Somoza (Diez de Junio) y sus alrededores, de manera que los “orejas” también pasaban información sobre él. Se enfiló en el Repliegue a Masaya con  sus hermanos Mauricio y Pablo Emilio Barreto, y con su esposa Josefa Briceño Picado, quien entonces tenía 18 años, y es originaria de León.

Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, Leopoldo se integró plenamente a los planes productivos del régimen revolucionario sandinista y fue ubicado, como ingeniero eléctromecánico, en el Ingenio Victoria de Julio. En los primeros años de la década del 80 fue enviado a Cuba, y se convirtió en ingeniero electromecánico.

Sin embargo, al cerrar el Ingenio Victoria de Julio en los primeros años de la década del 90, Leopoldo Barreto Pérez pasó al desempleo y no volvió a conseguir empleo formal remunerado. Se graduó de abogado en la UNAN, en León, pero no ha podido sacar su título por falta de dinero, y sigue en el desempleo, pues para obtener su título de abogado le cobran casi mil dólares en la Corte Suprema de Justicia.

Mientras tanto, en todos años pasados, desde 1993, Leopoldo Barreto Pérez, ingeniero electromecánico y abogado, ha tenido que dedicarse a vender verduras, legumbres y frutas en el Mercado de la Terminal de Autobuses Interlocales de León, donde vive y tiene su casita en un asentamiento leonés.

Tiene cuatro hijos: Karen Barreto Pichardo, laboratorista clínica, trabajadora del Ministerio de Salud en Managua; Jenifer, también profesional, pero en el desempleo; Masiel, estudiante universitaria y empleada actualmente en una iglesia evangélica de León; y Lenin, ingeniero agrónomo sin empleo formal, y ha tenido que dedicarse a ser sastre en León con su madre Josefa Briceño Picado.

Josefa “Chepita” Briceño Picado, exesposa de Leopoldo Barreto Pérez. Vivían juntos en la casa de la madre de Leopoldo Barreto Pérez, en la Colonia Diez de Junio, cuando explotó la Insurrección en la Zona Oriental de Managua. Para entonces, “Chepita” era ya  ingeniera en alimentos, a pesar de que tan sólo tenía 19 años.  Mauricio, Leopoldo y “Chepita” se integraron juntos a labores insurreccionales en la Colonia Luis Somoza (Diez de Junio) y Colonia Colombia, donde cayó combatiendo  heroicamente Jackson Jácamo Alvarado, enfrentado a tiros con una ametralladora calibre 30 en sus manos, disparándola contra una tanqueta de la guardia somocista genocida.

Igual que Leopoldo y Mauricio, “Chepita” no podía quedarse en la Colonia Luis Somoza (Diez de Junio) porque la guardia somocista genocida los hubiera matado. Los tres juntos: Mauricio, Leopoldo y “Chepita” lograron burlar la muerte en el infierno del bombardeo aéreo en “Piedra Quemada”, frente a la antigua entrada del colchón de piedra eriza y puntada del Volcán Masaya.

Sin embargo, cuando ya el Repliegue de Managua a Masaya se reorganizó en Nindirí y los replegados capitalinos comenzaron a desplazarse por las laderas de la Laguna de Masaya, en la oscuridad casi total, “Chepita” se extravió entre matorrales y barrancos. Mauricio y Leopoldo tuvieron que buscarla en lo oscuro, hasta que la encontraron, y esto los obligó a llegar en la cola del Repliegue a Masaya.

Después del Triunfo de la Revolución “Chepita” Briceño Picado laboró en el campo técnica especializada en alimentos en Pollo Estrella. Quedó en el desempleo en la década del 2000 y ahora se dedica a dar capacitaciones sobre cómo mejorar los alimentos y la nutrición en los seres humanos y animales. Al mismo tiempo, hace equipo con sus hijos en León, para hacer pantalones, camisas y uniformes colegiales.

Perfecto Arróliga Flores. Ya tenía casi 50 años cuando participó activamente en la Insurrección  en la Zona Oriental de Managua, especialmente en su adorada Colonia Nicarao, donde había luchado por más de  30 años.  Tomó el fusil en las manos, usó pistolas, escopetas y rifles durante la lucha contra el somocismo genocida en la Ofensiva Final, y también anduvo curando heridos, llevando comida a los Combatientes Populares, entre otros a su hijo Perfecto Arróliga Guerrero. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, no podía quedarse, pues estaba muy “quemado” por su nivel de integración insurreccional en la Zona Oriental de Managua.

Arróliga Flores fue uno de los dirigentes del Comité de Asuntos Habitacionales del Ministerio de la Vivienda y Asentamientos Humanos, exdirigente comunal, deportista,  la Alcaldía de Managua le otorgó una pensión mínima por sus servicios sociales y comunitarios en Managua, por gestiones del exconcejal sandinista Pablo E. Barreto Pérez. Falleció en el año 2015 a los 83 años. Se había convertido en dirigente comunitario y sandinista muy conocido. Lo invitaban con frecuencia a dar charlas históricas sandinistas.

Elías Chévez Obando. Es originario del Valle de las Zapatas, Comarca del Norte de Malpaisillo, que tuvo fama de algodonera. Por persecusión de la Guardia Nacional somocista genocida y debido a necesidades económicas, se trasladó a Managua, donde poco a poco se fue integrando a labores insurreccionales del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Se convirtió en uno de los Combatientes Populares conocidos en la Zona Oriental de Managua.

Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, y al Triunfo de la Revolución fue uno dirigente de los Comités de Defensa Sandinistas en Managua, político del FSLN en el Departamento de Managua y actualmente funge como Embajador de Nicaragua en Bolivia.

Ronald Paredes Villanueva. Paredes Villanueva fue uno de los Combatientes Populares muy conocidos en la Zona Oriental de Managua, especialmente en el Reparto Schick Gutiérrez, donde hacía “dupla” con su amigo Miguel “Chupadedo” Alvarado Torres. Fue dirigente  nacional de los Comités de Defensa Sandinistas, Orden Servidor de la Comunidad, ya fallecido.

Miguel “Chupadedo” Alvarado Torres. Se hizo una celebridad como Combatiente Popular en el Reparto Schick Gutiérrez y sus vecindarios periféricos, debido a que era un hombre audaz y casi temerario cuando le tocaba participar en combates y emboscadas a la Guardia Nacional somocista genocida. Ha sido y sigue siendo dirigente comunal en el Distrito V de Managua.

Enrique Alvarado Torres, hermano de “Chupadedo”, fue igualmente uno de los Combatientes Populares más conocidos del Reparto Schick Gutiérrez, donde participó en numerosas emboscadas a las patrullas BECATS, o Brigadas Antiterroristas del Estado terrorista somocista genocida.

Alvarado Torres igualmente se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde formó parte de las tropas capitalinas que combatieron a la GN en el lado Norte de la Ciudad de Masaya, donde los guardias estaban atrincherados en el Cerro Coyotepe, en la Fábrica de Clavos INCA y en la llamada Hielera del Barrio Santa Rosa.

Conocía mucho de historia patria y hacía llamados a estudiar formal e informalmente, “pues sólo de esa manera uno ensancha conocimientos y puede entender lo que ocurre a nuestro alrededor. Después del Triunfo de la Revolución se convirtió en uno de los dirigentes más conocidos de los Comités de Defensa Sandinistas en Managua.  Estuvo enfermo y abandonado. Falleció hace unos 10 años.

Iván Escobar Pereira (exmayor EPS)

Mario José Barrantes Miranda (exmayor EPS)

Iván Peña (exmayor EPS)

Manuel Roque (excomisionado de la Policía)

Luis Torres (exmayor EPS). Es dirigente comunitario en Américas Tres o Villa Revolución.

José Perfecto Arróliga Guerrero participó con su padre Perfecto Arróliga Flores en la Insurrección Sandinista en los barrios orientales capitalinos, especialmente en la Colonia Nicarao, donde les tocó enfrentar las arremetida represivas del Sargento Alberto “Macho Negro” Gutiérrez. Ambos se fueron en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución hizo carrera dentro del Ministerio del Interior, cuyo ministro era el Comandante Tomás Borge Martínez.

Aldo Martín Arróliga Guerrero fue Combatiente Popular y replegado de Managua a Masaya. Hoy es de los Combatiente y Colaboradores Históricos más activos en el Distrito V de Managua.

Flavio Galo Montenegro fue Combatiente Popular en la Zona Oriental de Managua y a la vez animador de la lucha armada revolucionaria en su Colonia Nicarao con su canto revolucionario y su música contagiosa, la cual mezclaba con las marimbas folclóricas. Era el jovencito cantor popular alegre, jodedor, cristiano de la Comunidades Eclesiales de Base de la Colonia Catorce de Septiembre, y con su “pelota” de la Colonia Nicarao participó en el  Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Era común ver y oír a Flavio Galo Montenegro cantando  ante asambleas y mítines multitudinarios en las Colonias Nicarao, Catorce de Septiembre, Primero de Mayo, Américas Uno, Américas Cuatro, Américas Tres, en Ducualí, en Bello Horizonte y Santa Rosa.

Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde formó parte de la tropa que defendió la Ciudad de Masaya y a la vez combatió a los guardias sanguinarios genocidas, que se habían encuevado en los cerros Coyotepe y La Barranca, en la Fábrica de Clavos INCA y en la Hielera.

En la década del 80, Galo Montenegro continuó promoviendo el arte popular y folklórico con su grupo familiar en que participaban su mamá y Elizabeth Galo Montenegro, su hermana menor, quien ha seguido sus pasos después que Flavio fue vilmente asesinado hace muchos años en un sitio del Municipio de El Crucero.

Juana Galo Suárez. Era una jovencita de 18 años y estudiante universitaria cuando estalla la Insurrección en Managua. Se convierte en Combatiente Popular y es colocada a las órdenes de Marcos Somarriba García, de Javier “99” López Lowery y de Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca en el Barrio Santa Rosa y en el Reparto Bello Horizonte.

Como “bautizo de fuego” , Galo Suárez como Combatiente Popular Insurreccional participa con armas en mano en los combates populares  para tomar la empresa constructora SOVIPE, propiedad del “Tiburón” Pereira Denueda (amigazo de Somoza Debayle), en la Carretera Norte, cuando comenzaba la Insurrección el diez de junio de 1979.

Participa Galo Suárez en varios combates frontales contra la GN somocista genocida en la Carretera Norte. Recibe órdenes de Marcos Somarriba de ayudar a organizar los hospitales clandestinos que hubo en el Barrio Santa Rosa.

Al mismo tiempo, por órdenes del mismo mando de Marcos Somarriba García le toca jefear una escuadra, e ir a invitar a un médico, residente en Bello Horizonte, para que les ayudara en la atención de los heridos graves (por combates y bombardeos aéreos del somocismo genocida) en el recién fundado Hospital Clandestino de Santa Rosa, situado en el lado Sur,  fronterizo con Bello Horizonte.

El médico se negó. Entonces, Galo Suárez, mujer jovencita como digo, recibe la orden terminante de llevarlo como fuese al Hospital Clandestino, pues los Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares y pobladores civiles se estaban muriendo sin ninguna atención médica.

Galo Suárez tuvo que amarrar al médico y de ese modo lo llevó al Hospital Clandestino, donde ya había casi 100 heridos graves. Al final este médico, se dedicó plenamente a la labor de salvar  vidas.

A Galo Suárez estaba por ocurrirle otro episodio singular. Al serle fracturado un brazo y perforaciones de bala en los costados al Jefe Guerrillero José “Abel” García, el Comandante Marcos Somarriba García la designa a ella, Juana Galo, a atender a “Abel” en los hospitales clandestinos de Santa Rosa y Bello Horizonte, y Marcos Somarriba, además, la conmina: “Ud. “Javierita” me responde por la vida de “Abel”.

Por medidas estrictas de seguridad, “Abel” es ubicado en una casa de la Etapa IV de Bello Horizonte. Era tal la gravedad inicial de las heridas y fracturas de “Abel”, que le aparecieron gusanos sobre los lugares lesionados. “Javierita” Galo Suárez tuvo que luchar, yendo y viniendo de los hospitales clandestinos, con el médico y medicinas, para continuar la cura de “Abel”  o José García. Ella nunca supo de dónde era “Abel” García.

Sin embargo, al momento del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, “Javierita” Galo Suárez recibe la orden de ir cuidando a “Abel” y de juntarse en esfuerzos con los responsables del transporte y cuido de los heridos en el trayecto del Repliegue a Masaya, entre otros: Frank “Machillo” González Morales y Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Cuando ya el Repliegue de Managua a Masaya está en marcha, Juana Galo recibe la noticia de que su mamá, Victoria Suárez Castellón, está hospitalizada; y que su padre, Carlos Galo Benavídez, la anda buscando, porque la suponen desaparecida. Su padre, finalmente, es capturado por la GN somocista genocida frente al Cerro del Coyotepe.

Al concluir el Repliegue en Masaya, Juana “Javierita” Galo Suárez se entera de que Bernabela Avilés Alemán, su cuñada, esposa de su hermano Carlos, está grave en el Hospital de Masaya, donde le habían realizado cesárea en plena Insurrección en Masaya, lo cual determinó que no hubieran medicinas para atenderla. Fue a ver a su hermana.

Casi al mismo tiempo, Glauco Robelo, uno de los Jefes Guerrilleros sobrevivientes en Managua, le comunica que había sido seleccionada para integrar un Batallón de replegados de Managua para ir al asalto final o liberación de Diriamba, donde le tocó, inclusive, participar en la toma de la casa del jefe de la OSN (Oficina de Seguridad somocista) en Diriamba, donde se estableció un Comando Sandinista, encargado de capturar a “orejas” de la OSN y miembros de “escuadrones la muerte” para hacerles juicios públicos y fusilarlos.

Ya de regreso el 19 de julio en Managua, le tocó inmediatamente enrolarse en el recién fundado Ejército Popular Sandinista, donde alcanzó grados militares bastante elevados.  Le tocó ser una de las removidas del EPS por órdenes de Violeta Barrios de Chamorro, en 1992. Se fue a Estados Unidos, donde vive con sus hijos y se ha desarrollado exitosamente en trabajos civiles.

Rodolfo López Mendoza  (Combatiente Histórico, ya fallecido)

Carlos José Solís Rugama (Combatiente Histórico, lisiado por la guerra)

Julio Aráuz Rugama (Combatiente Histórico, CPF hoy)

Luis Alberto Duarte Talavera (Alcohólico Anónimo)

Carlos Calero (exmiembro del EPS)

Emilio Robelo Mendoza (excombatiente del EPS)

Marta Barbosa Cerda (caída en combate, en defensa de la Revolución, en la década del 80)

Julio Rodríguez Gámez. Fue Combatiente Popular en la Zona Oriental de Managua especialmente en el Asentamiento Laureles Norte, hoy conocido como Manuel Fernández Mora. Fue mayor   del Ejército Popular Sandinista. Fue dirigente y activista conocido del Frente Sandinista de Liberación en el Distrito VI de Managua. Falleció hace varios años.

Pedro Martínez Bustos (formó parte de la Columna  Óscar Pérez Cassar, “Liebre” o “Caza Perros”.

Víctor “Juan Pequeño” Boitano Coleman  fue Combatiente Popular en vecindarios como Bello Horizonte, donde residía su familia. Se fue en el Repliegue a Masaya. Perteneció a la Columna Móvil de Combate y Emboscada “Liebre”, también conocida como “Óscar Pérez Casar” y “Caza Perros”. Fue coronel del EPS, metido en escándalos públicos en los últimos años en Managua.

William “Juan Grande” Montalván, perteneció a la  Columna Oscar Pérez Casar y fue Mayor del Ejército. Está retirado en Matagalpa, donde ha ejercido cargos públicos.

Carlos “Taolamba” Duarte Orozco. Fue uno de los Jefes Guerrilleros en Mangua y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Se integró al Ejército Popular Sandinista, en cuyos escalafones alcanzó el rango de general.

Alfonso Inés “Mascota” Mejía  González era del grupo de Frank “Machillo” González Morales y de Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón. “Mascota” Mejía González fue uno de los Combatientes Históricos más destacados en la zona del Frente de Guerra del FSLN entre los puentes El Edén, Paraisito y San Cristóbal, donde se movían como jefes Rolando “Cara Mancha” Orozco Mendoza, Carlos Alberto “Sobrino” Dávila Sánchez, César Largaespada Palavicini y “Machillo” González Morales. Fue uno de los dirigentes de los Combatientes Históricos  de Managua, ya fallecido.

Alejandro “Huesito” Mairena Obando. “Comandante Huesito”, le decían sus compañeros en la Insurrección Sandinista en Managua, particularmente entre los puentes Larreynaga, El Edén y Paraisito, donde como Combatiente Popular destacadísimo se movía, formando parte de la tropa que comandaban Mónica Baltodano Marcenaros y Rolando “Cara Manchada Orozco Mendoza.

Fue uno de los Combatientes Populares más destacados en la Insurrección Sandinista Victoriosa, u n Ofensiva Final en Managua.  Jugó asimismo papel destacado en la marcha del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, pues con él armamos un grupo numeroso de replegados capitalinos que nos dedicamos a auxiliar heridos y semisepultar cadáveres de caídos por el bombardeo aéreo somocista feroz en el lado Norte de “Piedra Quemada”, el 28 de junio de 1979, en la mañana y en la tarde.

Además, al caer Marta Lucía Corea Solís en el Camino Viejo a Nindirí, fue uno de los primeros en auxiliarla. No fue posible salvar a Marta Lucía Corea. Se desangró en el camino. Al llegar al casco urbano de Nindirí, “Huesito” Mairena Obando promovió una parada militar del Repliegue Táctico de Managua a Masaya para sepultar a Marta Lucía Corea detrás de la Iglesia Católica.

Se convirtió, además, en recogedor de datos históricos de esta hazaña político militar del Repliegue a Masaya. Formó parte del Batallón Móvil que protagonizó la liberación de los llamados “Pueblos Blancos”, de Jinotepe y la Ciudad de  Granada. Era compañero inseparable de Rolando “Cara Manchada” Orozco, fue capitán del Ejército Popular Sandinista, fue desmovilizado en la década del 90, quedó mucho tiempo en el desempleo. Es quien ha mantenido vivo el llamado “Replieguito” por la “Ruta original de los días 27, 28 y 29 de junio de en 1979”.

Es apasionado por el llamado “Replieguito por la Ruta Original”, en el cual le acompañan unos 1,000 hombres y mujeres cada año, en la fecha del 27 de junio. Trabaja actualmente en la Alcaldía de Managua, como supervisor en el basurero “Nopales”. Hace poco tiempo se le murió la esposa. Tiene varios hijos.

Dolores Catalina “Lola” González López, del Barrio Larreynaga. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel, de 21 años. Ya andaba en “la pelota” de Carlos Alberto “Sobrino” Dávila y “Huesito” Mairena Obando, también estudiantes del Maestro Gabriel, cuando estalla la Insurrección en los barrios orientales-norte de Managua.

Según Dolores Catalina González López, además de los discursos políticos antidictatoriales en el Maestro Gabriel, un grupo numeroso de estudiantes de secundaria y vecinos del Barrio Larreynaga estaban ya  con responsabilidades en organizaciones como los Comités de Defensa Civil y acudían a reuniones en “casas de seguridad”, donde Ana Zúniga, por ejemplo, en la Colonia Tenderí, pegadito al muro del Instituto Maestro Gabriel.

Ella, “Lola” González López y ese grupo de estudiantes y vecinos se meten de lleno a la Insurrección cuando explotan varias bombas de 500 libras en el vecindarios, lanzadas desde los helicópteros del somocismo genocida, y porque ya se habían levantado las barricadas en el Puente Larreynaga y dentro del Barrio Larreynaga.

“Yo estuve con “Huesito” Mairena Obando y Rolando “Cara Manchada” Orozco Mendoza en las trincheras y barricadas de combate de los puentes Larreynaga y El Edén, donde me tocó combatir contra los guardias nacionales somocistas”, recuerda Dolores González López, 38 años después, en el año 2017.

Según “Lola”, al salir de su Barrio Larreynaga, con su grupo en que iban mujeres y hombres, todos jovencitos,  recuerda les dijeron que irían en Retirada en  columnas jefeadas por Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz, “pero después del cruce de la Comarca Veracruz, yo pude ver que íbamos en las columnas jefeadas por William “Aureliano” Ramírez Solórzano y Joaquín Cuadra Lacayo”, señala.

“También me acuerdo que cuando el bombardeo aéreo criminal estaba en lo fino contra nosotros, en el lado Norte de “Piedra Quemada”, hubo grupos que llenos de miedo crearon anarquía, y que  el Comandante William Ramírez Solórzano amenazó con abrir fuego de ametralladora  contra los que corrían sin control, por pánico a las bombas, pues la orden dada por el Comandante Carlos “Roque” Núñez Téllez era que todos nos pusiéramos “pecho en tierra”, protegidos en zanjones, en rocas grandes, en los troncos de árboles de mamones”, recuerda “Lola” González López, quien sigue viviendo en la misma casa de su familia  en el Barrio Larreynaga.

“Yo recuerdo que uno de los Jefes Guerrilleros, no recuerdo quién era, nos empujó hacia unos zanjones poco profundos, llenos de piedras erizas de “Piedra Quemada”, para que evadiéramos los charneles de las bombas y rockette”, añade “Lola”  González López.

“Conmigo iban también mis hermanos Mario y Julio López.  Ambos fueron a combatir en la liberación de Jinotepe y la defensa de Masaya. Julio se fue a Estados Unidos. Mario es carpintero y albañil, y de eso vive actualmente. Al regresar con el Triunfo de la Revolución Sandinista, seguí estudiando  el bachillerato, me integré a la Policía Sandinista, luego me salí y me quedé haciendo funciones de ama de casa. Tengo tres hijos, con quienes he luchado para se conviertan en profesionales.

Melba “Pinta” Orozco Aburto. Tiene 52 años actualmente.  Sigue residiendo en su Barrio Larreynaga. Al estallar la Insurrección en Managua tenía apenas 14 años, y ya era opositora férrea, convencida y propagandizadora de las ideas de que era necesario juntarse, combatir sin retroceso a la dictadura somocista genocida.

Su particularidad consistió en que a los 14 años ya dominaba plenamente los Primeros Auxilios, poner inyecciones, curar a heridos no graves, canalizarlos mientras los podía atender un médico, y de este modo, se convirtió en una especie de enfermera en la Clínica Roberto Clemente, en el mismo Barrio Larreynaga y en uno de los hospitales clandestinos del Estado Mayor del Frente Interno en el Reparto El Dorado y después en la Iglesia Sagrada Familia.

Antes de ejercer este papel de enfermera clandestina en la Insurrección, Melba “Pinta” Orozco Aburto resultó quemada por la explosión de una bomba  en una de las trincheras y barricadas del Puente Larreynaga, donde también le tocó disparar los fusiles en contra de los guardias somocistas genocidas.

Los materiales para atender heridos, mayoritariamente baleados y charneleados, los conseguían con amigos en los vecindarios o Barrios Larreynaga, Costa Rica, El Edén, Paraisito, María Auxiliadora,  San Cristóbal y con el padre Antonio Castro, quien también los apoyaba en búsqueda de comida y medicinas para los combatientes heridos.

“Pinta” Orozco Aburto estaba ya estudiando su secundaria en el Instituto Maestro Gabriel. También estaba estudiando para maestra en la Escuela Normal, hoy llamada Alesio Blandón. Aprendió estas  labores de Primeros Auxilios desde los 12 años, por pedimentos en su familia, para que hubiese alguien que pudiera inyectar, curar y poner vendas.

En el Barrio Larreynaga había muchos “orejas” de la Guardia nacional y de la Oficina de Seguridad. Esto dio lugar a que todos y todas los implicados en la Insurrección, u Ofensiva Final, fuesen puestos en una lista de los que iban ser ejecutados o asesinados por la “Mano Blanca” o “escuadrones de la muerte” de la dictadura somocista genocida. Esto ocurrió así en todos los barrios, colonias y repartos insurreccionados en Managua.

Esto era una amenaza mortal. Entonces los implicados, entre ellos Melba “Pinta” Orozco Aburto, tomaron la decisión de irse en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, para ponerse a salvo. Familias enteras también optaron por irse donde amigos en otros barrios, o fuera de Managua, indica “Pinta” Orozco Aburto.

Marvin, hermano mayor de Melba Orozco Aburto, hoy abogado, se fue con ella al Repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución, “Pinta” Orozco dejó los “Primeros Auxilios” y se integró a trabajar en TELCOR y ENITEL. Al mismo tiempo, estudió Biología en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), pero no terminó, no se graduó.

Tiene cuatro hijos y ha vuelto a desempeñar aquel papel suyo en la Insurrección revolucionaria, con la diferencia de que los pacientes de hoy son mayoritariamente enfermos graves por cáncer, u otras enfermedades crónicas, y entonces a “Pinta” Orozco Aburto la buscan para que los inyecte y les suministre los tratamientos ordenados por médicos.

También la buscan de hospitales locales de Managua para cuidar pacientes por encargo de familiares. Sus hijos se llaman:  Marvin Ariel, Noel Antonio, Juan Carlos y Javier Alfonso, quien todavía sigue estudiando.

Reyna “Morenita” López Castro

Denis “Tirador” Sánchez

Jorge “Negro” Palacios

Jairo Blandón (hoy es conductor de la Alcaldía de Managua)

Luis Gómez, abogado actual

Carlos Rostrán, abogado actualmente

Ángel Rosendo “Tigre” Pavón Estrada. Tiene 74 años actualmente, en 2017. Era el dueño de la Fábrica de Pólvora “Tigre”, que estaba situada del Puente El Edén tres y media cuadras Oeste. Además de Combatiente Popular, “Tigre” Pavón   Estrada fue quien virtualmente suministró gran parte de la pólvora para fabricar bombas de contacto para los Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares de los Barrios Larreynaga, Costa Rica, Bello Horizonte, El Edén, Ducualí, María Auxiliadora, Luis Somoza (Diez de Junio), Dorado y  Paraisito.   Este “Tigre” Pavón Estrada era quien llevaba uno de los sacos de pólvora durante el Repliegue de Managua a  Masaya, en junio de 1979.

Uno de sus hijos mayores, Rosendo, iba con él en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Ambos sobrevivieron al infernal bombardeo aéreo somocista de “Piedra Quemada”, a pesar de que ambos iban cargando el saco de pólvora, para fabricar más explosivos en Masaya.  Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, se dedicó por completo a su fábrica de pólvora. Se le han otorgado numerosos reconocimientos políticos por su participación en la lucha antisomocista. Se le entregó la Medalla Andrés Castro.  Tiene otros hijos: Fernando Antonio, Francisco Antonio y Ariel de Jesús Pavón.

Su Fábrica de Pólvora “Tigre” ha venido decayendo en los últimos años. El estado físico de su casa igualmente se ha deteriorado muchísimo. En la actualidad su fábrica fue trasladada al sector de la Comarca Las Jagüitas, debido a las nuevas disposiciones de la Policía Nacional y de la Dirección General de Bomberos de Nicaragua. Sus hijos y él solicitan apoyo financiero al Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, para resolver en parte sus problemas socioeconómicos. Tiene el número de teléfono: 22488173.

Frank “Machillo” González Morales. Era estudiante universitario al estallar la Insurrección en los barrios occidentales y orientales de Managua. Pertenecía al llamado “grupo de los proles”, es decir, la Tendencia Proletaria del Frente Sandinista, encabezada por los Comandantes Carlos Núñez Téllez, Luis Carrión Cruz y Jaime Weelock Román.

Era ya uno de los  Jefes Guerrilleros más fogueados de este grupo, y como tal lo pusieron a operar combativamente en vecindarios como Paraisito, San José Oriental, “Campo Bruce” (hoy Rigoberto López Pérez), en el Reparto Dorado, en la Colonia Luis Somoza (Diez de Junio) y en Ducualí, en las cercanías en que estaban el Estado Mayor General del Frente Interno y el Estado Mayor Conjunto del FSLN en Managua.

Participó “Machillo” González Morales en uno de los combates más violentos y mortales contra la Guardia Nacional somocista genocida en el Barrio Paraisito y San José Oriental el 17 de junio de 1979, día en que se le hacen decenas de bajas a los guardias de la Escuela de Entrenamiento Básico  (“escuela de asesinos”, le decía la gente), se les destruyen tanques y tanquetas, un camión en que transportaban tropas y armas de guerra, se les arrebatan fusiles y ametralladoras, se les derrota, salen derrotados hacia donde tenían una Estación de Policía en las cercanías del  Hospital Baustista.

“Machillo” González era uno de los jefes de columnas en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, ubicado en la parte del Repliegue que iba jefeado por William “Aureliano” Ramírez Solórzano. . “Machillo” González Morales era uno de los responsables de los heridos, en unión con “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Salió ileso de los bombardeos aéreos criminales de “Piedra Quemada”, Nindirí y la Ciudad de Masaya, donde fue enviado a combatir a los guardias somocistas atrincherados en el Cerro del Coyotepe, en el Cerro de La Barranca, en la Fábrica de Clavos INCA y la Hielera del Barrio Santa Rosa.

Con otros Jefes Guerrilleros, “Machillo” González Morales protagonizó casamientos de parejas de Combatientes Populares en la Pista El Dorado, entre otros, a Carlos Alberto “El Sobrino” Dávila Sánchez con Marta Lorena López Mojica y Ronald Fisher Ferrufino y Alejandra Campos Escobar, quienes cayeron o murieron en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Al retornar de Masaya el 19 de julio de 1979, se dedicó, con otros revolucionarios sandinistas, a organizar la Asociación de Combatientes Históricos de Nicaragua y de Managua, la cual aparece en los Estatutos como parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional. También se dedicó a estudiar para profesor o maestro.

En varias ocasiones, en representación de los  Combatientes Históricos, fue miembros del Departamental del Frente Sandinista en Managua. En una época de crisis fue criticado  por el manejo organizativo de la Asociación de Combatientes Históricos de Managua.

Actualmente se dedica nuevamente a juntar en una sola organización a algunos grupos de Combatientes y Colaboradores Históricos, para lo cual cuenta con el apoyo de varios  antiguos dirigentes de esta organización, entre otros, Juan Carlos Soza.

Tiene como oficina o sede de la Asociación de   Combatientes Históricos “Carlos Fonseca Amador”, ahora, en el sitio en que estuvo la sede del Distrito III del Frente Sandinista, en el Barrio Altagracia, de la Racachaca cuadra y media al  Sur.

“Machillo” González Morales fue concejal del Frente Sandinista en el período de Herty Lewites Rodríguez del 2001 al 2005. Tiene una hija conocida, llamada Tania, quien trabaja con la Policía Nacional, en Plaza del Sol. “Machillo” reside en la Colonia San Jacinto, en el Distrito VI y responde al número de teléfono: 86782410.

Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón. Era estudiante en junio de 1979 en la Escuela Normal Central de Managua,  al estallar la Insurrección en los barrios orientales, también en el suyo, en el Reparto René Schick Gutiérrez. Tenía 16 años. Se integra a la lucha bajo las órdenes de su jefe inmediato, Santos Sobalbarro Blandón, quien al mismo tiempo respondía ante su responsable insurreccional y Jefe Guerrillero,  Comandante Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz.

Este grupo montó una escuela de entrenamiento en manejo de armas en una casa contiguo a la vivienda del Combatiente Popular, Francisco René Polanco Chamagua. Al mismo tiempo, se desplazaban en grupos de Combatientes Populares hacia las Colonias Catorce de Septiembre y Nicarao, y para el lado de las colonias Américas I, III y IV.

“Marcial”  Soza Aragón se desplazaba con Pablo Rivas Pavón, María Linet Martínez Díaz y María de los Ángeles Cajina Rojas. Los cuatro participaron en numerosos combates contra los guardias somocistas genocidas  en este sector oriental de Managua, donde también operaban hombres que después fueron conocidos políticos sandinistas como Elías Chévez Obando, Perfecto Arróliga Flores, Miguel “Chupa Dedo” Alvarado Torres y Enrique Alvarado Torres. Todos se fueron en el Repliegue de Managua a Masaya.

Según “Marcial”  Soza Aragón, él participó en un grupo seleccionado especialmente por el Estado Mayor del Frente Interno para hacer una exploración cuidadosa de caminos poco transitados hacia Masaya, previamente al Repliegue de Managua a Masaya, aunque no les dijeron cuáles eran los objetivos de la exploración.

“Yo fui dos veces. En la tercera y última vez ya no fui porque los zapatos se me habían desbaratado”, recuerda Juan Carlos. Según él, se exploraron varios caminos, entre otros, el que siguió el grueso del Repliegue a Masaya el 27 de junio en la noche y el 28 de junio en la mañana, y también un camino paralelo a la Carretera a Masaya, a partir del Puente de Ticuantepe, y otro fue el  Camino Viejo a Sabana Grande, para ir a salir por el lado Norte del casco urbano de  Nindirí y llegar por ese rumbo a la Ciudad de Masaya.

Juan Carlos Soza Aragón recuerda ahora que salió ileso en medio del infernal bombardeo aéreo de “Piedra Quemada”, Nindirí y la Ciudad  de Masaya. Resultó lisiado en un combate en 1982, ya en defensa de la Revolución Popular Sandinista.

“Marcial” Soza Aragón ha sido uno de los tradicionales dirigentes de los Combatientes Históricos  y de taxistas en Managua. Actualmente ocupa el cargo de vicepresidente de esta organización de Colaboradores y Combatientes Históricos Carlos Fonseca Amador, encabezados por Frank “Machillo” González Morales.

“Marcial” Soza Aragón tiene su oficina en la sede de la Asociación de  Combatientes y Colaboradores Históricos “Carlos Fonseca Amador”, donde estuvo ubicado un tiempo el Distrital III del Frente Sandinista, de la Racachaca tres cuadras y media hacia al Sur, en el Barrio Altagracia de Managua. Tiene dos hijas: Yara Yahoska y Elizabeth Yarussette Soza Parrales.

Otros nombres de sobrevivientes del Repliegue a Masaya, suministrados por Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón:

Osvaldo y Juanita Manzanares López, en cuya vivienda era Casa de Seguridad de Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares en el Barrio La Fuente (hoy Ariel Darce Rivera). La casa de los Manzanares fue una de las casas de seguridad del Comandante Ramón “nacho” Cabrales Aráuz.

Rafael Tercero, se fue a Costa Rica, donde falleció.

Manuel Díaz, cuya vivienda también era Casa de Seguridad en el Barrio La Fuente.

Mario Jofre

María Teresa

Luz Delia

Delia Hernández

Marvin “Piojo” Cuadra

Carlos Matamoros, quien iba con Isabel Aráuz Rugama al momento en que un rockette mató con sus charneles a Ricardo Sú Aguilar, Marlene Fátima Aguilar Uzaga, Manuel Barrantes Aguilar y Cela Amador Cisneros. Después de este trágico momento en el lado Norte de “Piedra Quemada”, frente a la entrada antigua al Volcán Masaya, precisamente un grupo de más de 500 replegados hicieron un giro hacia este rumbo, encabezados por el Comandante Carlos Núñez Téllez, jefe del Estado Mayor del Frente Interno del FSLN Guerrillero, para evitar que todo el Repliegue fuese masacrado por el bombardeo aéreo somocista genocida en “Piedra Quemada”.

En ese grupo iban Isabel Aráuz Rugama y  Carlos Matamoros, quienes bordearon la Laguna de Masaya por el lado Oeste, para entrar a la Ciudad de Masaya por el lado Suroeste, es decir, por el sector de Monimbó.

Juan “Tocino”

Gonzalo “Erick” Rodríguez Pavón

César “Popeye”

Miguel Álvarez

Miguel “Chupa Dedo” Alvarado Torrez, quien vio caer por charnelazos en “Piedra Quemada” a José Santos “Cerro Negro” Mayorga Alemán. “Chupadedo” Alvarado Torrez fue famoso, aguerrido y audaz Combatiente Popular del Reparto Schick Gutiérrez, quien, precisamente, participaba en emboscadas y ataques relámpagos a contingentes de la Guardia Nacional en este sector oriental de Managua, dirigido  por Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz. Su hermano Enrique Alvarado también fue Combatiente Popular y participante del Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Después del Triunfo de la Revolución, Alvarado Torrez  formó parte del Ministerio del Interior (MINT), del cual fue uno de sus fundadores.  Con Elías Chévez Obando, su hermano Enrique y con Leticia Herrera, fue uno de los fundadores y dirigentes de los Comités de Defensa Sandinistas en Managua. Actualmente es el dirigente del Movimiento Comunal Nicaragüense en el Distrito V.

José Jesús Alvarado Torrez, hermano de Miguel “Chupa Dedo” Alvarado Torrez. No tengo más datos de él.

Etanislao Cruz Luna

Porfirio Miranda

Roberto “Pata de Pollo” López

“El Braco”

“El Chori”, se le había dado por muerto y reapareció en el trayecto del Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Los Hermanos Rayo

Filemón “Negrura”

Marvin Medina, ya fallecido por diabetes

Mario Obregón Navarrete, fue vicecoordinador de los Combatientes y Colaboradores Históricos en el Distrito V de Managua.

“Negro” Eddy

Luis López, ya fallecido.

David o “Viejo Bomba”, porque fabricaba bombas y su vivienda era Casa de Seguridad en el Reparto Schick. Es lisiado de guerra.

Enrique José “Bizco Chávez” Mojica

Arturo Tijerino

Gonzalo Díaz

Sergio “Paco” Morán

Familia Castillo (“Chugas”), entre ellos: Jesús Castillo. Tiene el teléfono: 22891974.

María Cristina Gadea. Teléfono: 89896774

Wilfredo “Pancho” González. Teléfono: 88826802.

José Miguel Mendieta. Teléfono: 86048467.

Raúl Cordón. Ya siendo abogado participó en la Insurrección en Managua  como Combatiente Popular y en labores de propaganda revolucionaria. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya,  donde se convirtió en uno de los ayudantes del Comandante Carlos Núñez Téllez. Ejerce la profesión de abogado ahora en Managua.

Manuel Salvador Gutiérrez

Julio Mendoza

Víctor Mairena

Milton “Mono” Gaitán

William Antonio Orozco Benavidez

Alberto y Jorge Benavidez

Dominga Rivera

Donald “Monito” García

Marina Escobar

Chepe Matute

Holman Lara

Dolores “Lola” Mercado Fonseca.  Al ocurrir la Insurrección en Managua y el Repliegue a Masaya, estudiaba el quinto año de bachillerato en el Instituto Experimental México, donde se instaló un hospital clandestino insurreccional y se sepultaron a 36 de los mártires caídos en la Insurrección Sandinista de la Zona Oriental de Managua.  “Lola” resultó charneleada en “Piedra Quemada”. Auxilió y cargó herida de muerte a Marta Lucía Corea Solís por el Camino Viejo al casco urbano de Nindirí, donde falleció. Ha sido activista política del FSLN y comunitaria en el Barrio Costa Rica.

Actualmente trabaja como administradora en la Secretaría del Concejo Municipal de Managua. Es la pagadora de la dieta de los concejales en el Municipio de Managua.

Zoralina Zúniga. Participó como Combatiente Populares en barrios orientales de Managua, específicamente en Larreynaga, El Edén, Ducualí y San José Oriental. Fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Ha sido dirigente del FSLN en el Distrito IV de Managua. Trabaja actualmente en Programas Sociales  de la Alcaldía de Managua.

Isabel Aráuz Rugama ha sido dirigente de las mujeres sandinistas organizadas.  Al estallar la Insurrección en los Barrios Oriental y Nortes de Managua tenía 18 años y estudiaba segundo año de arquitectura en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, en el Recinto Rubén Darío, en Managua.

Su historial de lucha, desde muy jovencita, es particularmente impactante. Era estudiante de secundaria cuando era todavía casi una niña. Era de la “pelota” de jóvenes y niños rebeldes de la  Colonia Nicarao y de la Colonia Máximo Jerez. Anduvo con los Héroes y Mártires de la Nicarao: Marlene “Mary” o “Modesta” Aguilar Uzaga, Cela Patricia Amador Aguilar y Manuel Barrantes Aguilar, y con Ricardo Sú Aguilar, de la Máximo Jerez. Fue de las Combatientes Populares más conocidas y audaces de la Colonia Nicarao. Isabel Aráuz Rugama iba con los cuatro mencionados arriba, cuando estos cayeron junto a ella, en “Piedra Quemada”, en la orilla de una pila de agua, por los impactos de centenares de charneles de un rockette lanzado desde un avión push and pull de la Guardia Nacional somocista genocida.

Isabel Aráuz Rugama afirma que fue durísimo para ella fue ver caer a su lado, en “Piedra Quemada”, a sus compañeros y compañeras de Insurrección en Managua y de marcha en el Repliegue a Masaya.

En “Piedra Quemada” el Comandante Carlos Núñez Téllez ordenó que una parte del Repliegue bombardeado el 28 de junio entre las  once y once y media de la mañana, hiciese un giro un poco a la derecha por el kilómetro 21, cruzara la Carretera a Masaya y se internase  por el camino antiguo de entrada al Volcán Masaya, para irse bordeando por el Oeste la Laguna de Masaya, “con el fin  de que no nos mataron a todos con ese bombardeo aéreo feroz e infernal”.

Isabel Aráuz Rugama, con otras compañeras y compañeros, tomaron ese rumbo del Oeste de la Laguna de Masaya, siguiendo esa parte del Repliegue Táctico que iba jefeando el Comandante Carlos Núñez Téllez.  También fueron bombardeados, aunque con menor intensidad, testimonia Isabel Aráuz Rugama.

Al volver de Masaya el 19 de julio de 1979, fue una de las organizadoras de la Asociación de Mujeres Luisa Amanda Espinoza y del Batallón de Mujeres para defender la Revolución Popular Sandinista.

Se convirtió en una de las fundadoras del Ejército Popular Sandinista y de la Asociación de Mujeres “Luisa Amanda Espinoza”, en septiembre de 1980. También contribuye a la organización de las Milicias Populares Sandinistas, en las cuales se incorporan masivamente miles de mujeres organizadas en AMNLAE.

Isabel forma y se convierte en jefa del Batallón de 500 Mujeres “Héroes y Mártires de Batahola”; forma parte de la dirigencia de los Comités de Defensa Sandinistas en Managua y de la Vigilancia Revolucionaria cedesista. Ella, Isabel Aráuz Rugama,  y el Batallón de Mujeres reciben entrenamiento militar de infantería y de artillería en los Centros de Entrenamientos del Ejército Popular Sandinista en Zinica (Carretera a Boaco) y Península de Chiltepe, en el Lago de Managua.

Con el Batallón de Mujeres, Isabel  concurre a cortes de café en el Norte de Nicaragua y al mismo tiempo estudia para ser contadora pública.

Aráuz Rugama laboró en la Alcaldía de Managua un tiempo. Actualmente  es la coordinadora de la Asociación de Mujeres Sandinistas y de las Madres de Héroes y Mártires de Managua, y se dedica a recopilar historias breves de los caídos o mártires en vecindarios de Managua y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Reside en la Colonia Nicarao y tiene su oficina en la sede de la Asociación de Mujeres Sandinistas y de Madres de Héroes y Mártires, situada en el costado Noreste de la Embajada del Japón, o de la Rotonda El Gügüense una cuadra al Norte y una cuadra al Oeste.

Mauricio Jiménez. Era estudiante universitario al ocurrir la Insurrección Sandinista en Managua y el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, perteneció a los equipos de seguridad personal del Ministerio del Interior y le tocó siempre cuidar al Comandante Tomás Borge Martínez. Ya está retirado y reside en Bello Horizonte con su familia.

Héctor Márquez. Era estudiante universitario  cuando explotó la Insurrección en Managua. Fungió como Combatiente Popular en vecindarios como San José Oriental, Paraisito y Colonia Managua.

Márquez participó en el Repliegue Táctico a Masaya. Fue asimismo de los equipos de seguridad personal.  Fue también de los especialistas de la Seguridad del Estado del régimen revolucionario sandinista. Lo dejaron en el desempleo al perderse las elecciones en 1990. Hoy se dedica a pintar casas, edificios y muros por encargo. Vive con su madre, hijos y nietos en la Colonia Managua, de donde salieron muchos hombres y mujeres que se fueron en el Repliegue de Managua a Masaya.

William Canales. Era estudiante universitario en junio de 1979. Se vio involucrado directamente en la Insurrección Sandinista como Combatiente Popular. Fue parte de los casi siete mil capitalinos que participamos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Canales se convirtió en ingeniero naval por estudios que lo mandaron a hacer a la Unión Soviética. Hoy trabaja en el Instituto de Estudios Territoriales y vive con su familia en la Colonia Managua.

Freddy Peralta. Estudiaba en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) cuando estalló la “runga” o Insurrección Sandinista contra la dictadura en Managua. Participó en el Repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución se trasladó a Granada, donde vive con su familia y se dedica al comercio.

Emma Rosa “Pelo Liso” Castro González. Era estudiante universitaria cuando estalló la Insurrección en Managua. “Pelo liso” era famosa por su audacia militar. Después del Triunfo de la Revolución Sandinista estudió Historia y Filosofía en Estados Unidos y la Unión Soviética. Reside en Estados Unidos actualmente.

Gerardo Gallo Loáisiga. Era estudiante universitario al ocurrir la Insurrección. Fue uno de los Combatientes Populares más famosos y audaces del Barrio Larreynaga, donde actuaban conjuntamente con Alejandro “Huesito” Mairena Obando. Actualmente es el secretario general del Sindicato de Trabajadores en ENACAL.

Roling Joya era estudiante universitario al producirse la Insurrección en las zonas Oriental y Norte de Managua. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Actualmente es taxista en Ciudad Sandino.

Luis López Castro. Al producirse la Insurrección en Managua era ya especialista en “Primeros Auxilios”, lo cual puso en práctica en los hospitales clandestinos de la Insurrección en el Instituto Experimental México, en la Sagrada Familia y en el Hospital Silvia Ferrufino, ubicado en Bello Horizonte. Prestó sus servicios valiosos a algunos heridos durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Se dedicó a continuar prestando sus servicios en la Cruz Roja, donde sigue trabajando. Reside con su familia en la Colonia Batahola Sur, frente al Plantel Batahola de Infraestructura de la Alcaldía de Managua.

Carlos Huembes era estudiante al estallar la Batalla de Managua contra el somocismo genocida. Es primo del Héroe y Mártir Carlos Roberto Huembes, asesinado por la guardia sanguinaria somocista en el Reparto El Dorado, días antes de la Insurrección. Nunca quedó claro este crimen, pues se supuso que hubo delación y que por este motivo fue perseguido con certeza por la GN.

Carlos Huembes participa  activamente como Combatiente Popular. Se marcha con los casi  siete mil replegados de Managua a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución se dedicó a reparar motocicletas, taller y negocio que sigue desarrollando en las cercanías de la  Colonia Primero de Mayo.

Freddy “Comandante Pedrón”  Peralta era estudiante en el Instituto Maestro Gabriel cuando explota la Batalla militar revolucionaria contra el somocismo genocida en Managua. Fue Combatiente Popular. Marchó en el Repliegue, y después del Triunfo de la Revolución Sandinista llegó a ser capitán del Ejército Popular Sandinista y del Ejército Nacional. Ya está retirado y vive en Villa Sandino, en Granada.

Eddy Padilla Solís también era estudiante en el Maestro Gabriel cuando estalló la Insurrección u Ofensiva Final contra la dictadura en Managua. De Padilla Solís decían que era un Combatiente Popular “bravo”, audaz, rápido y  fino y preciso para disparar hacia los guardias somocistas genocidas.

Fue uno de los bravos Combatientes Populares de la Carretera Norte, donde el Jefe Guerrillero militar era Marcos Somarriba García.

Padilla Solís sobrevivió a los bombardeos aéreos criminales en  “Piedra Quemada”, Nindirí y Masaya.  Era un hombre amigable y muy disciplinado en las barricadas y trincheras de combate. Padilla Solís fue dirigente del Departamental del Frente Sandinista en Managua. Falleció hace varios años cuando fue atropellado por un vehículo al momento en que cambiaba una llanta  de su vehículo en la Carretera Norte.

Jorge Guadamuz Orozco. Participó en la Insurrección y en el Repliegue Táctico a Masaya. Es sindicalista actualmente en el Distrito VI de la Alcaldía de Managua.

Iván Cajina. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel, donde se bachilleró. Se integró plenamente  a la Insurrección en la Zona Oriental de Managua como Combatiente Popular. Iba con su columna barrial en el Repliegue a Masaya. Al triunfo de la Revolución Sandinista, se convirtió en soldado del Ejército Popular Sandinista. Ahora labora como conductor y reside en la Colonia Managua, donde vive con su esposa e hijos.

Nelson “Negro” García, igualmente estudiaba en el Instituto Maestro Gabriel al estallido de la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental de Managua. Se incorporó como Combatiente Popular y en esa condición de combatiente activo fue en el Repliegue a Masaya.  Ahora es comerciante por cuenta propia.

Reyna López Castro. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel cuando la Insurrección Sandinista en Managua. Igual que centenares de mujeres capitalinas, desempeñó labores de Combatiente Popular en la zona del Barrio Larreynaga, Puente Larreynaga y Pista de la Resistencia Sandinista hasta el Puente El Edén. Fue en el  Repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución, se incorporó al Ejército Popular Sandinista, donde alcanzó el grado de capitana. Actualmente trabaja en comercio “por cuenta propia”

Luis López Castro. Era estudiante de secundaria y especialista en Primeros Auxilios. Se convirtió en hombre indispensable en los sitios de combate, en los hospitales clandestinos y en el propio Repliegue a Masaya, dando “Primeros Auxilios” a heridos de bala, por charneles y bombas de 500 y 1,000 libras. Ahora es un profesional de los “Primeros Auxilios” en la Cruz Roja Nicaragüense.  López Castro vive con sus hijos y esposa en la Colonia Batahola Sur, en el costado  Norte del Plantel Batahola de la Alcaldía de Managua.

Pastora “Doña” Jáen Zúniga, hermana de célebre preso Marcio Jáen. Se desempeñó como Combatiente Popular en la zona de las colonias Luis Somoza, Don Bosco y Colombia. Cuando ocurre el Repliegue a Masaya tenía 21 años y era estudiante universitaria.

La vivienda de Pastora era casa de seguridad  de dirigentes sandinistas en la Colonia Luis Somoza (Diez de Junio). Es una mujer alegre, colaboradora, trabajadoras, “chilera”. Antes le tocó trasladar armas de Jinotepe a Santa Teresa con Pedro Conrado, ya fallecido.  En el Repliegue  de Managua a Masaya iba con un grupo, entre otros:  Mauricio Sotomayor, Amparo Aguirre, esta última del Barrio Domitila Lugo; un hombre sólo identificado como “El Peludo” y Henrry  Petrie Bejarano.

Al retornar con el Triunfo de la Revolución Sandinista a Managua, se enroló en el Ejército Popular Sandinista y fue asignada a la Fuerza Aérea Sandinista. Luego fue ubicada en el Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños. La dirigencia revolucionaria también la envió a cumplir tareas en el Municipio de Waslala y en Molukukú.

“Doña” Pastora Jáen Zúniga todos los años apoya y participa en el Replieguito por la Ruta Original hacia Masaya. Suministra 250 platos de comida para los participantes en este Replieguito por la Ruta Original, todos los años.

Pastora quedó en el desempleo en la década del 90 y actualmente administra un comedor, en compañía de sus hijos, en los patios del Hospital Infantil Manuel de Jesús “Mascota” Rivera, en Managua. Responde al teléfono 22530736.

Chorro de sobrenombres, obtenidos en el propio camino del Repliegue a Masaya, el 27 en la noche. Estos seudónimos aparecen en el libro: “Insurrección Sandinista Victoriosa, Repliegue Táctico de Managua a Masaya”, autor: Pablo E. Barreto Pérez. Se supone que todos son sobrevivientes.

“Chintano”, “Querque”, “Gordo Domingo”, “Zaparrucho”, “Mona Yuri”, “Pancho Huevo”, “Manotas”, “Diablo”, “Negro Lencho”, “Diablo Rosales”, “Gato Gordo”, “Gato Peludo”, “Tapa de Burro”, “Pana”, “Quique Maraca”, “Sergio”, “Jacinto”, “Renco”, “Pío”, “Milikin”, “Soplado”, “Choricín”, “Juan Cabro”, “Pachel”, “El doctor”, “Salvadoreño”, “FIFA”, “Tony Loco”, “Mercado”, “Peyeyeque”, “El Venado”, “Carlitos Bazuka”…

Nombres extraídos de mi libro “Repliegue a Masaya”

Carlos “Terencio” Barquero

Mario  “Felipe” Guido

Alejandro “Terencio” Galeano

Julián “Jerónimo” Galeano

Silvio “Silvestre” Cuadra

Manuel “Cadete” Díaz

René “Gato” Pérez

Ramón “Allan” Villachica

Tomás “Julián” Coe

Giovani  “Rubén” Parodi

Jhon “Sam” Dixon

José Isabel “Víctor” Mayorga

Carlos “Príncipe”  Gaitán

Marvin “Manuel” Parodi

Oscar “Aureliano” Aragón, escultor y pintor. Tiene su taller en el Barrio El Paraisito.

Orlando “Carlos” Orozco

Amílcar “Matiguás” Ramírez

Abraam Delegado Romero. Fue Jefe Guerrillero y jefe de escuadras de Combatientes Populares en la Zona Oriental de Managua. Con el resto de casi siete mil Managua marchó en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde fue el segundo de “Chico Garand” Guzmán Fonseca en la captura del Sargento GN Alberto “Macho Negro” Gutiérrez,  quien se escondía en la Comarca Los Altos de Masaya. Esta captura famosa ocurrió el 19 de julio de 1979, día en que “Macho Negro” Gutiérrez fue fusilado en la entrada al Barrio Monimbó, en Masaya.

César “Arbo” Ramírez. En la Insurrección Sandinista en Managua  fue Combatiente Popular del grupo de la Organización Militar del Pueblo (OMP), en la cual participaron más de 100 combatientes de Managua, todos ellos jefeados por Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca. La OMP era aliada del Frente Sandinista de Liberación Nacional  (FSLN), todavía clandestino en junio y julio de 1979.

Marcos  “Muerto” Casanova

Pedro “Muerto” Quisalaya

Mauricio “Momia” Riguero Cortez perteneció al grupo de la Organización Militar del Pueblo (OMP), cuyo jefe era el  famoso periodista socialista Álvaro Montoya Lara, caído en combate en el Frente Sur Benjamín Zeledón Rodríguez;  el segundo al mando de la OMP fue Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

“Momia” Riguero  Cortez, “Aguja” Cuadra Rodríguez, “Chico Garand” Guzmán Fonseca, y otros, participaron directamente  en el ataque militar a las Doceava Sección de Policía GN (“Sierra 13”) el nueve de junio en la noche, y en la quema de este cuartel de la Guardia Nacional somocista genocida en el lado Noreste del Parque de la Etapa Dos de Bello Horizonte.

Riguero Cortez fue uno de los Combatientes Populares de este numeroso grupo de la OMP, la que llegó a tener más de 100 combatientes, entre hombres y mujeres, en plena Insurrección en Managua. “Momia” Riguero Cortez se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución se integró al Ejército Popular Sandinista, en cuya estructura alcanzó el rango de coronel. Actualmente ejerce como abogado y anda en gestiones propias de los retirados del Ejército Nacional.

Hugo “Leonel” Rizo

Leonor  “Leo”, “Marjonia” Moreno  Silva es hermana del conocido político Fidel Moreno, quien es secretario general de la Alcaldía de Managua, todavía en 2017.  “Leo” Moreno fue Combatiente Popular del grupo de la Organización Militar del Pueblo, y su escenario de operaciones militares fue en Bello Horizonte, Santa Rosa, Colonia Maestro Gabriel, Colonia Salvadorita (Cristhian Pérez Leiva) y Barrio El Edén. En el Repliegue de Managua a Masaya iba con su grupo de la OMP.

Manuel “Fidel” Martínez Rodríguez

Oscar “Asesino” Reyes

Marjuri  “Nidia” Chica Larios. En aquellos días previos a la Insurrección Sandinista, “Nidia” Chica Larios era estudiante universitaria y activista clandestina del Frente Sandinista en Bello Horizonte, donde ella y su familia al mismo tiempo pertenecían a la Asociación de Vecinos de Bello Horizonte, la cual fue semillero de Combatientes Populares en este conocido Reparto Residencial de Managua.

“Nidia” Chica Larios, además, estuvo vinculada con la Organización Militar del Pueblo (OMP), jefeada por “Chico Garand” Guzmán Fonseca en Managua, particularmente en los vecindarios de Bello Horizonte, Santa Rosa, Salvadorita (Cristhian Pérez Leiva), Maestro Gabriel y Barrio El Edén. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Actualmente ejerce como abogada y jueza en Managua.

César Augusto “Marvin” Núñez

Listado de sobrevivientes del Repliegue, suministrado por Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando, por la Asociación de Combatientes Históricos de Managua y por el Comandante Ramón Cabrales Aráuz:

Mario Casaya.  Participó en la Insurrección y en el Repliegue a Masaya. Fue boxeador después del Triunfo de la Revolución Sandinista. Su jefe de columna fue Norman Roustan Reyes. Vive alternativamente en los Barrios Larreynaga y Georgino  Andrade. Trabaja en RARPE, donde se desempeña como guardaespaldas del dueño de esta empresa de medicinas en Managua.

“ Viejo” Peña.  Es ahora capitán retirado del Ejército Nacional. Vive en Colonia Nicarao. Tiene el teléfono celular: 87591347.

Emilio “Pescado”. También capitán retirado del Ejército Nacional. Es taxista y vive en la Colonia Nicarao. Teléfono celular: 88841886.

Javier “Piloto” Moreno.  Ya es oficial retirado del Ejército Nacional. Vive en el Barrio San Luis. Tiene el teléfono celular: 83948083.

Alfonso García Obando. Es fiscal de camiones recolectores de basura en el Plantel Los Cocos, de la Alcaldía de Managua. Tiene teléfono celular: 82601889.

Carlos “Taolamba” Duarte Orozco. Es ya general retirado del Ejército Nacional. Al estallar la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental de Managua era estudiante del Instituto Maestro Gabriel. Conoció muy de cerca a Carlos Alberto “Sobrino” Dávila Sánchez y su esposa Marta Lorena “Cleo” López Mojica. “Taolamba”  Duarte Orozco fue uno de Jefes Guerrilleros con mando y tropas revolucionarias entre los puentes Larreynaga, El Edén y Paraisito. Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, donde fue ubicado en tareas de defensa de la Ciudad de Las Flores.

“Renco” Cubillo. Era estudiante en el Instituto Maestro Gabriel cuando estalló la Insurrección y se produjo el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. No tiene oficio conocido ni se sabe dónde vive. Me están averiguando la dirección.

El “Chino”  Quant. Participó en la Insurrección y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Supuestamente vive ahora en el kilómetro diez y medio de la Carretera Sur. Es el propietario y jefe de SERVIPRO. Tiene el teléfono celular: 84082204.

Guadamuz, sólo conocido por su primer apellido. Participó en la Insurrección y el Repliegue de Managua a Masaya. Era estudiante en el Maestro Gabriel y Combatiente Popular. Trabajó en INETER. Estuvo en el Laboratorio de Criminalística de la Policía Nacional. Vive actualmente de los semáforos de Repuestos Böer una cuadra al Oeste y al Sur. Tiene el teléfono celular: 88642762.

José Ulises Blanco. Participó en la Insurrección y el Repliegue de Managua a Masaya. Es capitán retirado. Actualmente es abogado y se trasladó a trabajar a Nueva Guinea. Tiene el teléfono celular: 83346048.

Luis Requena Méndez. Vivía en el Barrio Paraisito, estudiaba su quinto año de bachillerato en el Instituto Maestro Gabriel (era de la “pelota” de los casi 300 estudiantes rebeldes) y tenía 19 años cuando la Insurrección Sandinista, u Ofensiva final, se desencadenó en la Zona Occidental , primero, y después en la Zona Oriental de Managua.

Pertenecía Requena Méndez a los Comités de Lucha de Estudiantes Universitarios (CLEUS), cuya dirigencia organizó la célula guerrillera “Jorge Navarro Martínez”, integrada entre otros, por el propio Requenes, el hoy general del Ejército Nacional Juan Estrada, Víctor “Juan Pequeño” Boitano Coleman, William “Juan Grande” Montalván y Juan “Chino Rubén” Estrada, quienes fueron asignados durante el comienzo de la Insurrección a enfrentar a la guardia somocista en “San Emigdio”, en las Américas Cuatro (hoy Villa Venezuela).

Inmediatamente después, esta célula o columna “Jorge Navarro Martínez” fue a juntarse con otra que era jefeada por César Augusto “Moisés” Silva, Marcos “Wil” Largaespada Prado (hoy general retirado del Ejército) y Donald  Mendoza en la Colonia Primero de Mayo, donde enfrentan a la guardia somocista genocida, y después pasan a juntarse en las trincheras de combate en el Barrio Edén, en Ducualí y en el Puente El Edén, donde el Jefe Guerrillero era Rolando “Carlos”, “Cara Manchada” Orozco Mendoza, quien después, como parte y uno de los jefes del Batallón Móvil,  cae en combate durante la liberación de Jinotepe, el 5 de julio de 1979.

Requena Méndez, por sus dotes de ágil y astuto Combatiente Popular, fue ubicado en numerosos puestos de combate entre los barrios Ducualí, El Edén, Larreynaga, frente a la Fábrica Rolter y en el Barrio María Auxiliadora.

En el Repliegue de Managua a Masaya Requena fue ubicado en el llamado “cierre” o retaguardia de la Columna de Vanguardia inmensa que jefeada el Comandante William “Aureliano” Ramírez Solórzano, con el fin de que ésta no fuera atacada por detrás por la guardia somocista, ni por los “orejas” de la Oficina de Seguridad de Anastasio Somoza Debayle.

“Los charneles de las bombas de 1,000 libas y de los rockettes me zumbaban en la orilla de las orejas, por miles o millones, cuando enfrentamos el bombardeo infernal en “Piedra Quemada”, frente al Volcán Masaya, pero ni uno me hirió el cuerpo, dichosamente”, comenta Requena Méndez 38 años después, cuando ya tiene 59 años de edad.

“Ocurre que en Managua yo aprendí que debía meterme en una zanja, o ponerme “pecho en tierra” al pie de un árbol grueso o de una piedra grande, con el fin de evadir los charneles de las bombas en el momento en que los helicópteros,  aviones Push and Pull y el “Dundo Ulalio”  nos dejaban caer esas cargas mortífera de explosivos y balas de ametralladoras calibre 50”, añade Requena Méndez.

Al retornar de Masaya, después del Triunfo del 19 de julio de 1979, Requena Méndez se enroló en el Ejército Popular Sandinista, en el cual alcanzó el grado militar de capitán. Fue despedido mediante el llamado PL-3 por la presidenta Violeta Barrios viuda de Chamorro.

Al ocurrir esto, Requena Méndez se dedicó a graduarse de Contador Público y en formulador químico, lo cual le ha permitido ganarse el sustento cotidiano con sus hijos y su esposa en las décadas del 90 y 2000, y finalmente fue ubicado en un empleo formal en el Instituto de Seguridad Social (INSS).

Asimismo, Requena Méndez se ha dedicado a apoyar la organización partidaria del Frente Sandinista y de la Asociaciones   de Combatientes Históricos Gabriel Cardenal Caldera y Carlos Fonseca Amador. También se ha dedicado a reorganizar a los hombres que pertenecieron al Batallón de Reserva 50-13, el cual era mayoritariamente de San Judas. Reside actualmente en el Barrio Paraisito, donde responde a los teléfonos: 22507710 y 85696967.

Alberto “Tolón” Montano. Tenía sólo 13 años al estallar la Insurrección en Managua cuando se fue en el Repliegue a Masaya con su hermano Marlon Montano.  Es oficial retirado del Ejército. Vive de los semáforos del ZUMEN dos cuadras al Sur. Tiene el teléfono celular: 86126802.

Martin Solórzano. Es ahora Comisionado de la Policía Nacional y jefe del Distrito VII policial. Era estudiante de secundaria y participó en la Insurrección en las Américas 4 y luego se fue en el Repliegue a Masaya. Tiene el teléfono celular: 84924413.

Francisco “Panchito Loco” López. Participó en la Insurrección y en el Repliegue. La guardia somocista genocida le mató a su madre. Vive en el Barrio Israel Galeano. Tiene el teléfono celular: 88973047.

Denis Sánchez. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel. Participó en la Insurrección y el Repliegue a Masaya, y después del Triunfo de la Revolución perteneció a la Federación de Tiro, pues era uno de los mejores tiradores. Vive actualmente frente a la Escuela Marilac del Barrio Larreynaga. Se dedica ahora al comercio por cuenta propia.

Rodolfo “La Fofa”. Participó activamente en la Insurrección y en el Repliegue. No se conoce qué hizo después del Triunfo de la Revolución. Vive de la Iglesia de Larreynaga una cuadra al Sur y una y media abajo (al Oeste), en la casa conocida como “Las Bigotas”.

Sergio “Negro” Maradiaga. Era estudiante de secundaria y jefe de Combatientes Populares en el Barrio Ducualí´, considerado la “Cuna de la Insurrección”. Es oficial retirado del Ejército Nacional. Vive en el Barrio Ducualí. Tiene el teléfono celular: 88282229.

Freddy Pérez, profesor y abogado. Participó en la Insurrección y en el Repliegue a Masaya. Reside del Puente Larreynaga tres cuadras al Oeste y media al Sur.

Carlos “Pelón” en el Barrio Santa Rosa. Era estudiante y Combatiente Popular en Managua. Se fue en el Repliegue. No se supo qué hizo después del Triunfo de la Revolución. Vive de las llamadas “3 F”, o de donde fue SOVIPE dos y media cuadras al Sur, en el Barrio Santa Rosa. Trabaja de vigilante en SOLKA, Carretera a Masaya.

  • Ramón Amoreti. Era estudiante del Maestro Gabriel y Combatiente Popular en la Insurrección de Managua. Fue en el Repliegue a Masaya. No se conoce qué hizo en la década del 80. Es taxista y vive en el Barrio Larreynaga. Tiene el teléfono celular 85226375.

“Chino” Vallejos era estudiante y Combatiente Popular insurreccional en el Barrio Paraisito. Fue uno de los casi siete mil replegados de Managua a Masaya. Reside del Puente Paraisito una cuadra al lago y media arriba (Este). Fue en el Repliegue a Masaya. No se sabe qué hizo en la década del 80, ni qué hace actualmente.

Subcomisionada Sandra Gómez. Es actualmente segunda jefa de la Estación Cuatro de la Policía Nacional. Al estallar la Insurrección y ocurrir el Repliegue a Masaya ella tenía 13 años. Era Combatiente Popular y como tal combatió en Managua y lo siguió haciendo en la defensa de la Ciudad de Masaya. No se le conoce dirección. Tiene el teléfono celular: 89714230.

Roberto “Zarco” Castellón. Este fue de los Combatientes Populares entrenadores de otros Combatientes en el Reparto Dorado, Colonia Luis Somoza (Diez de Junio), Ducualí, etc. Es hermano de Erick Castellón, caído en combate glorioso en la toma o liberación de Jinotepe, el 5 de julio de 1979. Se fue con los casi siete mil replegados de Managua a Masaya el 27 de junio de 1979. Sufrió el bombardeo aéreo criminal del somocismo  genocida contra el Repliegue en el lado Norte de “Piedra Quemada” el 28 de junio casi todo el día; sobrevivió, llegó a Masaya el 29 de junio, en la madrugada, con la inmensa mayoría de replegados capitalinos.

Es capitán retirado del Ejército  Nacional.  “Zarco” y su hermano Erick Castellón formaron parte de las columnas famosas en Managua, y puestos ambos  en Masaya, los dos cumplieron más misiones liberadoras. Se conoce que “Zarco” Castellón está en Jinotega. No se conoce la dirección en que vive.

Donald Mendoza. Era estudiante y Combatiente Popular destacado en la Insurrección, particularmente en vecindarios como Colonias Primero de Mayo, Catorce de Septiembre y Nicarao. Participó en el Repliegue a Masaya, donde formó parte de las tropas revolucionarias de defensa de la Ciudad de Masaya. En la década del 80 formó parte de estructuras militares. Reside en las cercanías del monumento a José Martí, cerca de la Laguna de Tiscapa. Fue uno de los protagonistas principales en la toma de la casa de la UNO, en Bolonia,  en los primeros años de la década del 90.

Marvin César Augusto Núñez. Era estudiante y Combatiente Popular destacado en la Insurrección en Managua y marchó mediante el  Repliegue Táctico hacia Masaya. En la década del 90 se graduó de abogado. Hasta hace poco estuvo trabajando como asesor legal en la Cancillería, y al mismo tiempo con Francisco “Chico Garand”  Guzmán Fonseca, Perfecto Arróliga Flores y Pablo E. Barreto Pérez, entre otros, formaron un grupo que pretendía recopilar biografías de caídos en el Repliegue a Masaya y un listado amplio de los sobrevivientes de la Insurrección en Managua y del Repliegue a Masaya. Actualmente está ubicado en la Corte Suprema de Justicia. Reside frente al Puerto Salvador Allende Gousen, en las Casas para el Pueblo.

Ausberto  “Muerto” Casanova. Era estudiante y Combatiente Popular, procedente de Rivas e insertado en los combates de la Ofensiva Final contra la dictadura somocista en Managua. Perteneció al grupo de la Organización Militar del Pueblo (OMP), jefeada en Managua por “Chico Garand” Guzmán Fonseca.  Participó en el Repliegue Táctico a Masaya, especialmente en el transporte de heridos con Frank “Machillo” González Morales y “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Después del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista ejerció varios cargos gubernamentales. “Muerto” Casanova” vive cerca de la Aduana General de la República, en el barrio Santa Rosa. Trabaja actualmente en el Ministerio de Salud.

Miguel “Chupa Dedo” Alvarado Torres. Era estudiante de 20 años y Combatiente Popular del sector del Reparto Schick Gutiérrez, donde hizo dupleta con su hermano Enrique, fallecido hace varios años. Fue testigo, en el Repliegue a Masaya, en el lado Norte de “Piedra Quemada”, de cómo cayó José Santos “Cerro Negro” Mayorga Alemán. En la década del 80, en la década del 2000 y en lo que va de esta nueva década, Alvarado Torres sigue siendo dirigente del Movimiento Comunal Nicaragüense en el Distrito V, donde trabaja coordinado con el político del FSLN. Vive en el Barrio Jorge Salazar, contiguo a las en las instalaciones del Colegio Verbo Divino.

Manuel “Fidel” Martínez Rodríguez. Era estudiante y Combatiente Popular en los barrios Costa Rica y Larreynaga. Marchó en el Repliegue a Masaya. Sobrevivió al bombardeo aéreo infernal del somocismo genocida contra los replegados en el lado Norte de “Piedra Quemada”. Llegó a Masaya, donde fue ubicado a las órdenes de Marcos Somarriba García y César Augusto “Moisés” Silva. Vivía de La Perfecta dos cuadras al Sur m media arriba. No se sabe qué se hizo.

Oscar “Asesino” Reyes. Era estudiante universitario y Combatiente Popular durante la Insurrección u Ofensiva Final en Managua.  Fue en el Repliegue de Managua a Masaya. “Asesino”  Reyes vivía en la Calle de la Clínica Don Bosco, en el Barrio Santa Bárbara, hoy Barrio Venezuela, de donde salió el célebre Repliegue Táctico de Managua a Masaya, el 27 de junio de 1979, casi a las once de la noche.  Vive en el mismo sitio y está en el desempleo.

Mauricio “Momia” Riguero Cortez es ahora coronel retirado. Era estudiante del Maestro Gabriel y Combatiente Popular muy destacado cuando se desata la Insurrección en la Zona Oriental de Managua. En aquellos momentos de la Insurrección en junio de 1979, “Momia” Riguero Cortez era del grupo de la Organización Militar del Pueblo, jefeada en Managua por “Chico Garand” Guzmán Fonseca. Se dedicó al Ejército Popular Sandinista en la década del 80, hasta alcanzar el grado de coronel.  Tiene el teléfono celular: 83775348.

Róger “Chocola” García Martínez. Para junio de 1979 ya era un Colaborador Histórico antiguo, al servicio del clandestinaje del FSLN en Managua, particularmente en el Barrio San José Oriental y en el Distrito IV. En la década del 80 se dedicó a promover la organización territorial del FSLN en su Distrito. Es quien maneja datos históricos del Replieguito que por la Ruta Original se hace todos los años, encabezado por Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando. “Chocola” trabaja actualmente como cobrador de la Intendencia del Mercado Israel Lewites.

Hugo “Leonel” Rizo. Era estudiante y Combatiente Popular muy destacado en la zona de vecindarios como San José Oriental y Barrio Paraisito. Fue parte de la hazaña militar sandinista del Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Vivía en el Barrio 19 de Julio. No se sabe dónde está ahora, ni qué hace.

Manuel “Chino” Centeno. Era estudiante y Combatiente Popular. Sólo se sabe que actualmente es el jefe de microbotaderos del Plantel de Limpieza Pública, conocido como “Los Cocos”, y perteneciente a la Alcaldía de Managua.

Eduardo Pérez Valle. Coronel retirado. Era del equipo de propaganda política y armada del Estado Mayor General del Frente Interno durante la Insurrección en Managua y del Repliegue a Masaya. Tiene el teléfono celular: 86737526.

Patricia “119” Largaespada Prado. Comandaba la columna de la Colonia Nicarao durante la Insurrección. Se fue en el Repliegue a Masaya. Perteneció  a de la Seguridad del Estado en la década del 80.  Vive en los Robles.

Francisco “Wil” Largaespada Prado. Era estudiante y Jefe Combatiente Guerrillero con responsabilidades militares y políticas en la Insurrección en Managua. Fue el Jefe del Frente de Guerra en la Insurrección entre el Puente Larreynaga y los llamados “semáforos de la Robelo”. Se fue en el Repliegue y fue uno de los Jefes Guerrilleros seleccionados para conformar la jefatura del Batallón Móvil, que fue a la liberación de Jinotepe, San Marcos, Pueblos Blancos y la Ciudad de Granada. Después del Triunfo de la Revolución se integró al Ejército Popular Sandinista. Es general del Ejército Nacional.

Armando Huete, era de Masaya. Combatiente Popular en Managua. Se Fue en el Repliegue de Managua a  Masaya. Supuestamente en Masaya se quedó. No se sabe qué se hizo.

Róger Duarte Tapia. Era estudiante y Combatiente Popular durante la Insurrección en Managua. Al regreso de Masaya, el 19 de julio de 1979, pasó a formar parte de las Tropas Pablo Úbeda y de los equipos de escoltas de los nueve Comandantes de la Revolución. Fue escolta del Comandante Tomás Borge Martínez. Ahora vive en Ciudad Sandino, donde trabaja en carpintería.

Marvin Jiménez Uriarte. Le decían “caballo loco”. Era estudiante y Combatiente Popular de la Colonia Managua, durante la Insurrección. Fue en el Repliegue de Managua a Masaya. Al regresar de Masaya, le invadió depresión y se suicidó en la cancha deportiva con un arma corta que le acompañó siempre en la Insurrección y en el Repliegue a la “Ciudad de las Flores”.

Antonio Chavarría, tenía 16 años cuando estalló la Insurrección en Junio de 1979. Fue destacadísimo Combatiente Popular en Managua. Al regreso de Masaya, se convirtió en piloto de la Fuerza Aérea Sandinista. Fue el piloto que se estrelló con el helicóptero en una exhibición en la orilla del Lago de Managua.

Luis “Mula” Rojas Siú. Era estudiante universitario y Combatiente Popular en junio de 1979, en vecindarios como la Colonia Managua y el Barrio “Campo Bruce”, hoy Rigoberto López Pérez. Fue parte activa en el recorrido del Repliegue a Masaya, donde fue ubicado en las tropas que combatieron a los guardias genocidas que estaban atrincherados en los cerros Coyotepe y La barranca, en la Fábrica INCA y la Hielera del Barrio Santa Rosa. En la década del 80 se convirtió en contador público. Actualmente labora en la Dirección General de Aduanas.

Xiomara Meza, del Barrio Ducualí. Era estudiante universitaria y Combatiente Popular en Ducualí, Cuna de la Insurrección, en junio de 1979. Se destacó como Combatiente Popular audaz en los barrios Ducualí, El Edén, en el Puente El Edén y en los barrios María Auxiliadora y San Cristóbal. Fue una de los casi siete mil managuas que nos fuimos en el Repliegue de Managua a Masaya. En la década del 80 terminó sus estudios magisteriales y fue escalando poco a poco, hasta convertirse en Directora de Colegios de Secundaria y Primaria. Actualmente es la Directora del Colegio Pablo Antonio Cuadra, ubicado en el Barrio 3-80.

Subcomisionado Aníbal Bendaña, Combatiente Popular destacado y de los audaces en la Zona Suroccidental de Managua, donde sobrevivió a la masacre ejecutada por la GN sanguinaria genocida en la Hacienda El Vapor, el 17 de junio de 1979. De San Judas pasó a formar parte de las tropas sandinistas de la Zona Oriental- Norte de Managua. Se va en el Repliegue de Managua a Masaya, y es herido en el bombardeo aéreo somocista en “Piedra Quemada”.  Es parte de los mandos policiales en Managua y es activo también en la Asociación de Combatientes y Colaboradores Históricos Gabriel Cardenal Caldera, en el Barrio San Judas.

Antonio  “Mejicano” Herrera. Era estudiante y Combatiente Popular en Managua, y participó en el Repliegue a Masaya. Había venido de Matagalpa. Regresó a su tierra matagalpina en la década del 80. En 1983 cayó en combate, defendiendo la Revolución Popular Sandinista.

Subcomisionado Cubillo. Era estudiante y Combatiente Popular destacado en Managua. Era parte del equipo que transportaba a los casi 200 heridos que llevábamos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Cubillo se apoderó de varios microbuses pertenecientes a guardias somocistas genocidas, en la salida del lado Norte de  “Piedra Quemada”. En esos microbuses se ubicaron al otro montón de heridos por charneles en “Piedra Quemada”, que iban bajo la responsabilidad de Frank “Machillo” González Morales y Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca. Al regresar a Managua, Cubillo se enroló en la Policía Sandinista. Actualmente es subcomisionado.

Comisionado Mayor Fernando Borge Aguilar. Era estudiante y Combatiente Popular en Santa Rosa, donde participó en numerosos combates contra la guardia somocista genocida en la Carretera Norte.  Borge Aguilar fue en el Repliegue a Masaya, donde al mismo fue asignado a la defensa circular de la Ciudad de Masaya. Borge Aguilar se dedicó por  entero a la Policía Sandinista, luego a la Policía Nacional, donde es hoy Comisionado Mayor y jefe de Relaciones Públicas de la Policía.

“Chino” Quant dueño de SERVIPRO. Fue Combatiente Popular en la Insurrección en Managua y marchó en el Repliegue a Masaya con casi siete mil managuas. Vive en el kilómetro diez y medio de la Carretera Sur. Tiene el teléfono celular: 8408220.

Henry “Cacha Negra”. Es mecánico. Como Combatiente Popular anduvo con Carlos “Sobrino” Dávila Sánchez y su esposa Marta Lorena “Cleo” López Mojica, asesinados ambos en “Cuatro Esquinas” de la Comarca Las Jagüitas,  en los límites orientales del Municipio de Managua. Tiene un taller de mecánica en la Capital.

Un hombre de apellido Guadamuz. Combatiente Histórico. Fue Combatiente Popular. Trabajó en INETER y en el Laboratorio de Criminalística de la Policía durante el régimen revolucionario. Vive de los semáforos Böer  una cuadra al Lago y media al Sur, en el Barrio Francisco “Chico” Meza Rojas.

Sandra Gómez. Tenía 13 años al ocurrir la Insurrección en Managua y Repliegue a Masaya. Hoy es Subcomisionada y segunda jefa de la Estación Cuatro de la Policía Nacional, en Managua.  Tiene el teléfono: 89714230.

Luis “Mula” Rojas Siú. Es de Ducualí, “la Cuna de la Insurrección” en la Zona Oriental de Managua. Era estudiante universitario cuando participó activamente en la Insurrección de Managua y en el Repliegue de Managua a Masaya, en junio de 1979. Es contador Público actualmente, y trabaja en la Dirección General de Ingresos.

Marcos Molina Gutiérrez. En junio de 1979 vivía en la casa No. F-II-22 de Bello Horizonte, donde trabajaba organizado con otros Combatientes Populares como el grupo de Marta Lucía Corea Solís y la Asociación de Vecinos que coordinaba Pablo E. Barreto Pérez. También participó en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Era estudiante universitario e ingeniero en genética.  Falleció hace cinco (2012)  años.

David Rosales. Era estudiante en  1979. Participó en la Insurrección y en el Repliegue a Masaya. Vive en Bello Horizonte. Trabaja actualmente en Albanisa.

Héctor Márquez Morales. Tiene 55 años actualmente. Era estudiante de Administración de Empresas en junio de 1979. Vive en la Colonia Managua, donde un grupo numeroso se integró la Insurrección, combatieron en los vecindarios del Barrio Rigoberto López Pérez, Paraisito y San José Oriental. Estuvo asignado en el Ministerio del Interior hasta en 1990, año en que fue despedido por el gobierno de Violet4a Barios viuda de Chamorro. Actualmente sobrevive pintando casas y muros. Tiene varios hijos y a su madre en silla de ruedas.

Freddy “Pedrón” Peralta Mendoza. Era obrero fabril en junio de 1979.Se integró a los combates populares como Combatiente Popular en las colonias Diez de Junio, Colombia, Don Bosco.  Se fue en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Puesto en Masaya, por sus grandes cualidades de combatiente arrojado, valiente y sabio, fue ubicado en el Batallón Móvil que fue al asalto y liberación de Jinotepe y de Granada. Vive ahora en Nandaime, donde  se desempeña actualmente como mandador o caporal de una finca agropecuaria.

Jorge Lezama era estudiante universitario en junio de 1979. Se integró al grupo de combatientes de la Colonia Managua y se fue en el Repliegue a Masaya. Actualmente es abogado y sigue viviendo en la Colonia Managua con su familia.

Pablo Morales. Es miembro de la familia de Napoleón Morales (bombero), residente en Bello Horizonte. También se fue en Repliegue de Managua a Masaya. Actualmente es  capitán activo del Ministerio de Gobernación, asignado a Migración y Extranjería.

Oscar Sáenz es ingeniero eléctrico. Era estudiante universitario en junio de 1979. Formó parte del grupo de Combatientes Populares de la Colonia Managua, de donde salieron a enfrentamientos con la Guardia Nacional en vecindarios como San José Oriental, Paraisito, María Auxiliadora, San Cristóbal, Ducualí, etc. Participó en el Repliegue a Masaya. Trabaja en ALBANISA actualmente. Vive en la Colonia Managua, del antiguo Cine Salinas tres cuadras al Oeste y una cuadra al Sur.

Jaime y William Canales, hermanos insurrectos de la Colonia Managua en junio de 1979. Fueron Combatientes Populares. Se fueron en el Repliegue a Masaya. Al momento de la Insurrección en la Zona Oriental de Managua, ambos eran estudiantes universitarios. Después del Triunfo de la Revolución desempeñaron distintas funciones.  Jaime ya está jubilado, mientras William sigue trabajando como técnico especializado en el INETER.

René Joaquín “Quin”  Gaitán era también de “la pelota” de Combatientes Populares de la Colonia Managua. Era estudiante universitario. Se fue en el Repliegue a Masaya. Después del triunfo revolucionario se quedó desempeñando funciones en el Ministerio del Interior. Actualmente anda de taxista y sigue viviendo en la Colonia Managua, donde tiene a su familia.

Róger  Duarte Tapia era obrero fabril al estallar la Insurrección Sandinista en los barrios orientales de Managua. Vivía en la Colonia Managua. Era estudiante al mismo tiempo. Fue en el Repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución, se integró al Ministerio del Interior, donde se desempeñó en labores de inteligencia.  Lo ubicaron también en las Tropas Pablo Úbeda, y finalmente como guardaespaldas del Comandante Tomás Borge Martínez, cuando este ya había dejado de ser ministro del Interior. Actualmente vive en Ciudad Sandino con su familia y se ha convertido en carpintero, para poder sobrevivir.

Marvin “Caballo Loco” Jiménez Uriarte, también de la “pelota” de Combatientes Populares de la Colonia Managua. Era un combatiente de los más audaces y valientes al momento de los enfrentamientos a tiros con los guardias somocistas genocidas, cuando se desarrollaba la Insurrección Sandinista en Managua. Se fue en Repliegue a Masaya.  Al volver de Masaya, el 19 de julio de 1979, en vez de contagiarse de alegría, empezó a deprimirse hasta que llegó el momento en que se suicidó de un balazo con una pistola que siempre anduvo con él en la Insurrección, en el Repliegue y cuando ya estaba en la Colonia Managua.  Este suicidio ocurrió en la cancha deportiva de la Colonia Managua.

Antonio Chavarría, tenía 16 años y era estudiante de bachillerato al ocurrir la Insurrección  en la Zona Oriental de Managua. Residía en la Colonia Managua. Era uno de Combatientes Populares más famosos de su Colonia Managua por su arrojo, valentía y destreza en el manejo de las armas y municiones. Igual, se fue en el Repliegue a Masaya. Al volver, se enroló en la Fuerza Aérea Sandinista. Antonio Chavarría era el piloto que se estrelló en la orilla del Lago de Managua cuando se hacían aquellas exhibiciones acrobáticas famosas.

Armando Huete, era de Masaya, radicado en Managua. Aquí se integró en la Insurrección como Combatiente Popular. Combatió en varias trincheras o barricadas de El Edén, Larreynaga, en Santa Rosa y Costa Rica. Se fue en el Repliegue Masaya. Vivía donde amigos en la Colonia Managua. Está vivo, pero no se sabe dónde en Masaya.

Patricia “119” Largaespada Prado comandaba las columnas de la Colonia Nicarao. Era responsable al mismo tiempo de estructuras militares, políticas y propagandísticas de la Zona de las Colonias Nicarao y Catorce de Septiembre, donde en parte se desempeñó al mismo tiempo Héctor Márquez Morales, de la Colonia Managua, quien después formó parte de la estructura de inteligencia del Ministerio del Interior. Patricia  fue parte del aparato operativo de Seguridad de Estado durante el régimen revolucionario sandinista. Vive ahora en el Reparto Los Robles, del Hotel Colón dos cuadras al Oeste, en Managua.

Marvin “117” Ayerdis vivía en la Colonia Managua cuando estalló la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental capitalina. Era responsable de grupos de Combatientes Populares en vecindarios como Paraisito, San José Oriental y María Auxiliadora. Por supuesto, se fue en el Repliegue a Masaya y logró salir vivo del bombardeo infernal del “Piedra Quemada”. Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, lo mandaron a organizar los Comités de Base FSLN de Estelí.

Galileo “Galito” Pérez era estudiante del bachillerato en el Instituto Maestro Gabriel, donde se habían juntado centenares de jóvenes rebeldes en contra de la tiranía somocista. En la “pelota” de “Huesito” Mairena Obando, de Carlos “Sobrino” Dávila Sánchez, de Alfonso “Mascota” González, se convierte en uno de los mejores Combatientes Populares del Barrio Larreynaga, donde estuvo en una de las barricadas que nunca pudo destruir la  Guardia Nacional somocista genocida durante la Insurrección de junio de 1979.

“Galito” Pérez se fue en el Repliegue con “la pelota” de vecinos de Larreynaga. Estaba jovencito. Cuando volvió de Masaya, se enroló en el Ejército Popular Sandinista y como tal lo colocaron en un Batallón con jóvenes del Servicio Militar Patriótico. En operaciones contra bandas contrarrevolucionarias andaba, cuando ocurrió un lamentable accidente y falleció.

Oliver Guasapa era estudiante de secundaria, jovencito, cuando estalló la Insurrección u Ofensiva Final de junio de 1979 y se produjo el Repliegue de Managua a Masaya. Sobrevivió al bombardeo aéreo somocista genocida de “Piedra Quemada”. Después del Triunfo de la Revolución, estuvo poco tiempo en el Ministerio del Interior, en la década del 80. Actualmente se dedica al comercio viajero entre Managua y el Norte de Nicaragua. Tiene el teléfono celular: 85517586.

Capitán Alguera era estudiante de secundaria en el Instituto Maestro Gabriel, en Managua. Fue Combatiente Popular y correo clandestino en una parte del anillo de la Insurrección Sandinista entre los barrios Larreynaga, Paraisito, San Cristóbal y María Auxiliadora. Evadió los bombazos y rocketazos en “Piedra Quemada, frente al Volcán Masaya, metiéndose “pecho en tierra” en zanjones erizos de piedras volcánicas y en troncos de árboles de mamón. Después de volver triunfante de Masaya, se enroló en la Policía Sandinista, donde alcanzó el grado de capitán. Reside en el Barrio Waspán Sur, donde sobrevive como puede. Tiene el teléfono: 88828563.

Teniente Urroz era también estudiante de secundaria al estallar la Insurrección en Managua. Fue Combatiente Popular en distintas trincheras de combates de la Zona Oriental de Managua. Sobrevivió a los bombardeos aéreos somocistas genocidas en Managua, a los francotiradores de la Guardia Nacional contra los combatientes y Jefes Guerrilleros, pudo evadir las bombas y charneles en “Piedra Quemada”, sobrevivió combatiendo en Masaya. Al volver se convirtió en oficial de la Policía Sandinista. Es oficial retirado, vive en Waspán Norte y responde al teléfono: 86624633.

Jorge Guadamuz. Igualmente era estudiante de secundaria al desatarse la Insurrección antisomocista de junio de 1979. Como Combatiente Popular del Distrito VI se desplazó a distintos sitios de la Zona Oriental, especialmente  a los vecindarios de Santa Rosa y Bello Horizonte. Se fue en el Repliegue de Managua a Masaya con “la pelota” de los Combatientes Populares  de las Colonias San Jacinto, Villa Nueve de Junio, Villa José Benito Escobar y América III. Actualmente ocupa un cargo administrativo en el Distrito VI de la Alcaldía y a la vez se desempeña como dirigente sindical del FNT. Tiene el teléfono: 88736468.

Coronel Eduardo Pérez Valle. Era estudiante al momento en que la Insurrección estalla en junio de 1979, primero en barrios occidentales capitalinos y después, en la Zona Oriental de Managua. Pérez Valle fue uno de los mejores combatientes en la Zona Oriental de Managua. Sobrevivió al bombardeo aéreo infernal del somocismo genocida contra el Repliegue de Managua a Masaya en “Piedra Quemada”. Alcanzó altos grados militares desde la época del Ejército Popular Sandinista. Es uno de los historiadores del Ejército de Nicaragua. Tiene el teléfono:   86737526.

Denis Antonio “Oscar” Aragón Vanegas. Tiene actualmente 57 años. Tenía 20 años en junio de 1979. Era estudiante  de secundaria de la “pelota”  de unos 300 estudiantes rebeldes del Instituto Maestro Gabriel. Era “maestro de obra” en albañilería, ebanista y escultor en madera, al mismo tiempo. Una de las versiones testimoniales de amigos sobre  Aragón Vanegas es que este inicialmente se integra a la Insurrección en los Barrios María Auxiliadora, San Cristóbal, Paraisito y Larreynaga, como auxiliar de “Primeros Auxilios” para los Combatientes Populares y pobladores heridos en los combates guerrilleros contra los guardias somocistas genocidas. Hizo también labores de Combatiente Popular, de correo clandestino y cargador de bombas de contactos, según Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando, uno de los dirigentes de los Combatientes Históricos del Distrito IV de Managua.

Al desempeñarse como Combatiente Popular en una de las trincheras de combate, se le incrustró un charnel  de rockette en una de las piernas y se tuvo que curar solo. Al momento del Repliegue a Masaya, era uno de los casi 200 heridos que íbamos cargando en camillas y auxiliándolos para que pudieran caminar. Estos casi 200 heridos fueron sacados de los Hospitales Clandestinos del Instituto Experimental México y del Silvia Ferrufino, ubicados ambos en Bello Horizonte, y de otro Hospital clandestino que estaba ubicado en la Iglesia Sagrada Familia, en el Barrio Ducualí, “Cuna de la Insurrección”.

En uno de los patios del Instituto Experimental México quedaban sepultados 36 Combatientes Populares, a los cuales les colocamos sus nombres en las cruces que se les pusieron a cada una de las tumbas.  Un director liberal de la década del 90, destruyó las cruces y le echó una loseta a todas las tumbas, de maner3a que hoy no se distinguen.

Para colmo de lo que le pasó Aragón Vanegas, al momento del bombardeo  aéreo infernal somocista genocida en “Piedra Quemada”, frente a la entrada antigua al Volcán Masaya, sufrió otra herida por charneles en la misma pierna ya lesionada. La situación se le agravó y fue necesario llevarlo en camilla el resto del viaje hasta Masaya, adonde los replegados llegaron el 29 de junio de 1979, en la madrugada.

Al volver de Masaya, el 19 de julio de 1979, Aragón Vanegas volvió a su antiguo oficio de “maestro de obra en albañilería”, carpintero fino, ebanista y escultor,  pues además de trabajar fino en la madera, construye figuras humanas, de animales, de flores, edificios, etc., en la superficie de esa madera que trabaja por encargo.

Aragón actualmente reside en la llamada “Punta de Plancha” del Barrio Paraisito, por donde fue “la gallera”, saliendo hacia el Puente El Edén. Su casa está exactamente en la orilla de un parquecito en este sector de Managua.

Manuel “Chino” Centeno era asimismo estudiante de secundaria al ocurrir la Insurrección de Junio de 1979, en la Zona Oriental de Managua. Fue Combatiente Popular, correo clandestino en vecindarios como María Auxiliadora, San Cristóbal y Paraisito. Tuvo la dicha de salir vivo del bombardeo aéreo infernal en “Piedra Quemada”, frente al Volcán Masaya. Se integró a diversas tareas organizativas durante el régimen revolucionario sandinista. Actualmente es el jefe de microbotaderos en el Plantel de la Limpieza Pública, conocido como “Plantel Los Cocos”, de la Alcaldía de Managua.

Róger “Chocola” García Martínez. Era de la “pelota” de estudiantes del Instituto Maestro Gabriel, ubicado en el Barrio Larreynaga, en junio de 1979. Se convirtió en uno de los Combatientes Populares más audaces, “fieros en el combate”, en los barrios San José Oriental, Paraisito, Larreynaga, El Edén, Ducualí y San Cristóbal. En el Repliegue Táctico de Managua a Masaya jugó un importante rol de esfuerzos para que los demás Combatientes Populares al momento del bombardeo aéreo feroz de “Piedra Quemada”, “no corrieran como “locos”, que se pusieran “pecho en tierra” en zanjones y al pie de troncos de árboles, para evadir un poco el infierno mortal de los charneles de las bombas de 1,000 y 500 libras y de los rockettes, lanzados desde aviones Push And Pull de la Fuerza Aérea somocista genocida.

Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, “Chocola” García Martínez se dedicó a la organización de los Comités de Defensa Sandinistas (CDS) en su Barrio San José Oriental y en el Distrito IV, donde también ha trabajado organizando al Frente Sandinista de Liberación Nacional, en diferentes etapas.

Se dedicó “Chocola” también a organizar pobladores jóvenes y adultos en Batallones de Reserva, en Milicias Populares y, especialmente, en hacer funcionar la Asociación de Combatientes Históricos del Distrito IV, cuyo responsable ha sido siempre Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando.

Una de las tareas más importantes de “Chocola” García Martínez ha sido acompañar a “Huesito” Mairena Obando en la organización y reedición anual del Repliegue Táctico de Managua a Masaya, por la  Ruta Original, hasta “Piedra Quemada”. En este Replieguito siempre participan entre 500 y mil compañeros Combatientes y Colaboradores Históricos, apoyados por civiles sandinistas de los Distritos IV y V de Managua.

“Chocola” García Martínez, además, acumula fotos y relatos de todos los Replieguitos por la Ruta Original, los cuales han sido acompañados también por numerosas Madres de Héroes y Mártires, caídos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya los días 27, 28 y 29 de junio de 1979.

“Chocola” García Martínez trabaja actualmente en la administración del Mercado Israel Lewites Rodríguez, ubicado en las cercanías de las instalaciones de la Alcaldía de Managua. Tiene el teléfono: 88591686.

Manuel “Fidel”  Martínez Rodríguez. Era estudiante universitario y Combatiente Popular del Barrio Santa Rosa, bajo las órdenes del Estado Mayor de esta zona de Managua, durante la Insurrección, coordinado por el Comandante Guerrillero Ma2rcos Somarriba García.

Se fue “Fidel” en el Repliegue a Masaya. Salió ileso en el bombardeo aéreo criminal en “Piedra Quemada”, frente al Volcán Masaya. Después del Triunfo revolucionario  estuvo algún tiempo en el Ministerio del Interior. Residía de la Fábrica Pasteurizadora de Leche La Perfecta (hoy Parmalat), dos cuadras al sur y media al Este, en el Barrio Santa Rosa. No se sabe dónde está actualmente.

Freddy “Sherman” Zacarías. Era estudiante universitario y Combatiente Popular en el Barrio Larreynaga y formaba parte de “la pelota” del Instituto Maestro Gabriel. Contribuía a fabricar explosivos. Era un hombre atlético, como un gran deportista. Sobrevivió ileso al criminal bombardeo aéreo de “Piedra Quemada” y Nindirí. Presuntamente se fue a Honduras.

Denis Solano. Residía en el Barrio Larreynaga y era de la “pelota” de los aproximadamente 300 estudiantes rebeldes del Instituto Maestro Gabriel. Se convirtió en uno de los mejores Combatientes Populares de las trincheras de combate en Larreynaga, Blandón (Costa Rica), Bello Horizonte y Santa Rosa, hasta que resultó herido en una pierna en Santa Rosa, el 22 de junio de 1979.

Al producirse el Repliegue Táctico de Managua Masaya, Solano era uno de los casi 200 heridos que íbamos cargando en la Ruta Original del Repliegue entre Managua y Masaya. Sobrevivió al bombardeo aéreo de “Piedra Quemada”, a pesar de que iba herido y sostenido en hombros de otros compañeros replegados. Al volver de Masaya, después del 19 de julio de 1979, estuvo poco tiempo en el Ministerio del Interior. Después se fue a Estados Unidos y no se sabe nada de él.

Gustavo “Tavo” Ruiz. Igual que los anteriores, era estudiante de la “pelota” de casi 300 muchachos rebeldes en el Instituto Maestro Gabriel, ubicado, precisamente, en el costado Norte del Barrio Larreynaga y contiguo al barrio San Luis. Vivía con su familia en el barrio Larreynaga. Fue uno de los Combatientes Populares más sobresalientes. Salió ileso de los miles o millones de charneles por el bombardeo aéreo en “Piedra Quemada”. Al volver de Masaya, después del triunfo del 19 de julio de 1979, se enroló en el Ejército Popular Sandinista, cuyo mando superior lo envió a combatir bandas contrarrevolucionarias somocistas-yanquis, en Somotillo, Norte de Chinandega, donde lo mató una “mina antipersonal”, enterrada por los mercenarios de la CIA y del gobierno yanqui en territorio nicaragüense.

Luis Rojas Siú era estudiante de secundaria al estallar la Insurrección, u Ofensiva Final en Managua. Fue Combatiente Popular en los barrios Larreynaga, Blandón (Costa Rica) y Bello Horizonte. Salió ileso del bombardeo en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Trabaja actualmente en la Dirección General de Ingresos. Tiene los teléfonos: 22496977 y 84663611.

Xiomara Meza ya era estudiante en el Magisterio, pues quería convertirse en maestra. Fue de las Combatientes Populares y correos clandestinos en los vecindarios de Paraisito, Larreynaga y María Auxiliadora. No sufrió ninguna herida durante el bombardeo aéreo criminal del somocismo genocida en “Piedra Quemada”. Se convirtió en maestra o profesora en la década del 80. Vive en el Barrio Ducualí, “Cuna de la Insurrección”. Es directora del Instituto Pablo Antonio Cuadra, situado en el Barrio 3-80, a la orilla de la Pista de la Resistencia Sandinista, frente al Hotel Holiday In. Tiene el teléfono: 87703413.

Raúl Areas. Era estudiante al producirse la Insurrección de junio de 1979, en Managua. Se Convirtió en Combatiente Popular y correo clandestino de los Jefes Guerrilleros del Estado Conjunto del  FSLN de Managua.

Salió y evadió Raúl Areas con suerte los centenares de miles de charneles del bombardeo aéreo criminal en “Piedra Quemada”, durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, los días 27, 28 y 29 de junio de 1979. Después del Triunfo revolucionario, se enroló en el Ejército Popular Sandinista. Fue capitán. Igual que casi medio millón de soldados y oficial del EPS, fue mandado al desempleo por el gobierno de doña Violeta Barrios viuda de Chamorro. Actualmente maneja la página electrónica de CNOR, organismo de los militares retirados.

Ernesto José Cerna era estudiante de secundaria, de 18 años,  en junio de 1979. Para entonces, ya era considerado uno de los más importantes Colaboradores Históricos, pues facilitaba su vivienda en el Barrio San Cristóbal para “casa de seguridad” de Jefes Guerrilleros y Combatientes Populares.

Durante la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental de Mangua, Cerna  inclusive fue enviado a combatir frente a la “Treceava Sección de Policía”, donde estaba el Sargento GN Alberto “Macho Negro” Gutiérrez, para sacarlos de allí a tiro limpio y bombazos. Cuando se produjo el Repliegue Táctico de Managua a Masaya fue ubicado en el centro de la columna en que iban los miembros del Estado Mayor del Frente Interno, para cuidarlos.

En “Piedra Quemada” Cerna salió ileso del bombardeo infernal del somocismo genocida, pero fue herido en un brazo frente al Cerro La Barranca cuando el Repliegue a Masaya se desplazaba silencioso y sigiloso por los desfiladeros de la Laguna de Masaya, rumbo a Monimbó, en el lado Sur de la Ciudad de Las Flores.

Al retornar triunfante, de Masaya a Managua, Cerna  fue ubicado en Operaciones de Inteligencia del Ejército Popular Sandinista. En 1990 fue despedido de su puesto de trabajo por el gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro. Actualmente es conductor de vehículos y taxista. Ernesto José, Tatiana Natividad, Jhonatán y Joseline Mariana son sus hijos.

Darma Lila Carrasquilla era una de las más connotadas Jefas Guerrilleras proletarias en la Insurrección de los Barrios Orientales y del Norte de Managua, específicamente en Santa Rosa y Bello Horizonte, bajo el mando del Estado Mayor FSLN, jefeado por Marcos Somarriba García. Era estudiante y del grupo de los Comités Obreros Revolucionarios. Era política  y de la Comisión de Propaganda de la Tendencia Proletaria en Managua, durante la Insurrección Sandinista de junio de 1979.

En la década del 80 fue notoria su presencia en organizaciones sociales revolucionarias. Según Ricardo “Robletón” Robleto Espinoza, Darma Lila Carrasquilla está residiendo actualmente en Matagalpa.

Enrique José Mojica,  o “Enrique Chávez”,  o “Bizco Chávez”. Tenía 16 años y vivía en el Barrio “Rebusca” (hoy José Isaías Gómez) cuando la dictadura somocista genocida fue sacudida a balazos y explosivos por la Insurrección Sandinista en los barrios occidentales y orientales de Managua. Su jefe inmediato y entrenador militar era Aldo Chavarría y el político que lo trabajaba Esteban “Merino” Zúniga.

Los responsables de “Bizco Chávez” lo trasladaron al Reparto Dorado, donde conoció a los Comandantes Carlos Núñez Téllez, Joaquín Cuadra Lacayo y William Ramírez Solórzano, los tres miembros del Estado Mayor General del Frente Interno, representando a las tres tendencias correspondientes en ese momento.

“Bizco Chávez” cumplió distintas tareas combativas en trincheras de combate como Combatiente Popular y al mismo tiempo como correo clandestino. Evadió los charneles de las bombas de 1,000 libras y de los rocketazos en “Piedra Quemada”, en Nindirí y en Masaya, a pesar de que a su lado cayeron decenas replegados ya heridos mortalmente.

Cerna fue uno de los Combatientes Populares ingeniosos para fabricar camillas en plywood para llevar los casi 200 heridos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Las camillas funcionaron muy bien.

Después del Triunfo del 19 de julio de 1979, Cerna fue ubicado en el Ministerio del Interior, donde fue entrenado para convertirse en escolta de Comandantes Guerrilleros y de jefes institucionales. Fue escolta del general  Humberto Ortega  Saavedra, del general Joaquín Cuadra Lacayo y del Comandante Guerrillero y de Brigada René Vivas Lugo.

A Cerna no le gustó andarse desempeñando en resguardo de las espaldas de los demás y decidió salirse en 1984, para trabajar de lleno con la Asociación de Combatientes Históricos, donde se ha mantenido, mientras labora de diversas formas para “ganarse la vida”.

Tiene cinco hijos: Yolanda María, Enrique Lisímaco, Edwin José, Tania Samara y Brenda María. Residen en la casa No. G-392 del Barrio José Isaías Gómez.

Ileana “Ilia” Zambrana Velásquez. Tenía 19 años, era estudiante universitaria  y  muy delgadita, pesaba menos de 90 libras, debido a que su trajín, según su testimonio, era de clandestinaje completo y dedicándose a entrenar a unos 150 Combatientes Populares en la Península de Chiltepe y en los alrededores del Reparto Schick, previamente al estallido de la Insurrección Sandinista, en junio de 1979.

Zambrana estuvo cumpliendo tareas combativas en el Reparto Dorado y la Sagrada Familia. Formó parte de la columna “Caza Perros”. Testimonia que por razones organizativas y militares, al irse en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya, se devolvió del cruce de Veracruz, cargando dos fusiles automáticos con sus respectivos cargadores llenos de tiros. Casi la capturan en las cercanías de la Laguna de Asososca cuando se dirigía  rumbo  a Xiloá.

Después del Triunfo de la Revolución Sandinista, Zambrana fue asignada a atención de personal en el Aeropuerto Augusto C. Sandino. Después pasó a formar parte de Seguridad de Estado en el Ministerio del Interior, bajo las órdenes de los Comandantes Tomás Borge Martínez y de coronel y Comandante Guerrillero  Lenin Cerna Juárez.

Zambrana Velásquez salió del MINT en 1983. Se dedicó a estudiar Administración de Estado, Filosofía y Antropología, en distintas partes del mundo. Actualmente es asesora de políticas nacionales e internacionales en la Presidencia de la  República. Es pariente de Rosario Murillo Zambrana. “Ahora estoy gordita. Apoyo a CENOR u organización de militares retirados”, dice la doctora Zambrana Velásquez.

Tiene tres hijos. Responde al teléfono número: 86888894.

Combatientes Históricos que pertenecieron a la Columna José Ángel Benavidez, jefeada en la Insurrección de Managua por el Comandante Ramón “Nacho” Cabrales Aráuz, actualmente Secretario Ejecutivo de la Asamblea Nacional. Todos participaron en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya:

Ligia “Marta” Álvarez. Era la enfermera de la Columna. Tiene el teléfono celular: 8555853.

Argentina García. Tiene el teléfono: 86253704.

Nidia “Claudia” Castilla. Teléfono: 89449996.

Miriam Chávez. Trabaja en la Alcaldía de Managua. Teléfono: 88190388.

Mario Antonio “Alberto” González. Teléfono: 84062182.

Encarnación “Adán” Nicaragua García. Teléfono: 89506336.

Ernesto Pérez Romero. Teléfonos: 8994566 y 88348663.

Ariel Bendaña Medina. Teléfono: 83990611.

Dolores Ileana “Magaly” Valera Murillo. Teléfono: 86952281.

Felipe Torres Meneses. Teléfono: 89982998.

Ruth del Carmen Morales Ocampo

Sergio “Leo” Jiménez López.

Salvador Alvarado. Teléfono: 89561308.

Arsenio “Rosendo” Solís González. Vive en el barrio Waspán Sur. Es activista de la Asociación de Combatientes Históricos, coordinada por Frank “Machillo” González Morales y Juan Carlos “Marcial” Soza Aragón. Teléfono: 86842691.

Rafael “Mariano” Molina. Teléfono:   84031449.

Mario Antonio González. Teléfono: 84062182.

José “Gato Moraga” Moraga Lovo. Teléfono: 22532446.

Felipe Torres Meneses. Teléfono: 899882998.

Leo. Teléfono: 87873936.

Mariano. Teléfono: 84031449.

Diana. Teléfono: 86506717.

Dominga Rivera. Teléfono: 84196872.

Ingeniero Julio César “Galil hijo” Morales Aragón. Teléfono: 8466066.

Marta Rivera. Teléfono: 88541001.

Eduardo Robles. Teléfono: 88771806.

Jessy Huete Mejía. Teléfono: 88827281.

Eliz Alí Campos. Teléfono: 89555134.

Diego José Contreras Pérez. Teléfono: 873962351.

Mario Vega González. Teléfono: 84951159.

Irma Rivera Salgado. Teléfono: 88503675.

Juan Gutiérrez. Teléfono: 83724273.

José Yamil Raiz. Teléfono: 84748950.

José Enrique “Clan” Salgado Hernández. Teléfono: 87717967.

Julio Murillo Obando. Teléfono: 89420169.

Mario Bello.

Martin Rivas.

Allan Vallecillo

Mariano Rafael

Amado Toruño

Patricia Rivas

Elías

Nicolás Famin Navas

“Pollo” Miguelito

Sebastián

“Cepillín”

Juan Medina

Mario EEBI

Clan

Claudio

César Sediles

“El Niño”

Freddy Noel “Coronel” Cortez

Sergio Jiménez López

Joac

Karem

Johana

Marta

Nidia Castillo Espinoza

Ernesto Pérez Romero

Felipe Torres Meneses

Encarnación Nicaragua García

Ariel Bendaña Medina

Ligia Álvarez Fuertes

José Segundo Moraga Lovo

Salvador Alvarado

María Argentina García Vásquez

Mario Jiménez

Eduardo Robles

Mario José Barrantes Miranda (exmayor EPS)

Iván Peña (exmayor EPS)

Manuel Roque (excomisionado de la Policía)

Luis Torres (exmayor EPS). Es dirigente comunitario en Américas Tres o Villa Revolución.

Aldo Martín Arróliga Guerrero (Combatiente Histórico)

Rodolfo López Mendoza ( Combatiente Histórico, ya fallecido)

Carlos José Solís Rugama (Combatiente Histórico, lisiado por la guerra)

Julio Aráuz Rugama (Combatiente Histórico, CPF hoy)

Luis Alberto Duarte Talavera (Alcohólico Anónimo)

Carlos Calero (exmiembro del EPS)

Emilio Robelo Mendoza (excombatiente del EPS)

Marta Barbosa Cerda (caída en combate, en defensa de la Revolución, en la década del 80)

Julio Rodríguez Gámez, exoficial del Ejército Popular Sandinista.

Pedro Martínez Bustos (formó parte de la Columna “Óscar Pérez Cassar”, “Liebre”, “Caza Perros”).

William “Juan Grande” Montalván, perteneció a la  Columna Oscar Pérez Casar, “Liebre”, “Caza Perros” durante la Insurrección Sandinista en la Batalla de Managua. Fue a Masaya con los casi siete mil capitalinos que nos fuimos en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Fue Mayor del Ejército Popular Sandinista y del Ejército Nacional. Está retirado y reside en Matagalpa.

Carlos “Taolamba” Duarte Orozco. Fue uno de los Jefes Guerrilleros más destacados y conocidos en la Insurrección Sandinista en Managua. Además, fue también uno de los jefes de columnas y escuadras durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Fue general del Ejército Popular Sandinista.  Sigue activo en el Ejército Nacional.

Alfonso Inés “Mascota” Mejía González fue Combatiente Popular del grupo de Frank “Machillo” González Morales, de la Tendencia Proletaria del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Fue Combatiente Popular destacadísimo en Managua y marchó en el Repliegue a Masaya. Falleció hace varios años.

“Mascota”  Mejía González fue uno de los dirigentes de los Combatientes Históricos en  el Distrito IV de Managua.  “Mascota” era  un niño de 13 años cuando estalló la Insurrección en  Zona Oriental capitalina. Estudiaba. También hizo de correo clandestino de trinchera en trinchera de combate, y cuando iba en el Repliegue a Masaya era uno de los cargadores de los saquitos de bombas de contacto. Fue compañero inseparable del Alejandro “Comandante Huesito” Mairena Obando. Ambos  juntos luchaban  por mantenidos unidos a los miembros de la Asociación de Combatientes Históricos del Distrito IV y a la vez juntos realizaban cada año el llamado “Replieguito por la Ruta Original”, el cual sale de la Iglesia Sagrada Familia, en el Barrio Ducualí y concluye en el lado Norte de “Piedra Quemada”, donde la familia Solano, una de las víctimas del bombardeo aéreo somocista genocida del 28 de junio de 1979, entre las once diez y media de la mañana y las dos de la tarde.

Alejandro Mairena Obando (Comandante “Huesito”).  Fue uno de los Combatientes Populares más destacados en la Insurrección Sandinista Victoriosa, u n Ofensiva Final en Managua.  Jugó asimismo papel destacado en la marcha del Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Se convirtió, además, en recogedor de datos históricos de esta hazaña político militar del Frente Sandinista. Formó parte del Batallón Móvil que protagonizó la liberación de los llamados “Pueblos Blancos”, de Jinotepe y la Ciudad de  Granada. Era compañero inseparable de Rolando “Cara Manchada” Orozco, fue capitán del Ejército Popular Sandinista, fue desmovilizado en la década del 90, quedó mucho tiempo en el desempleo,  es quien ha mantenido vivo el llamado “Replieguito” por la Ruta Original de los días 27, 28 y 29 de junio de en 1979. Es apasionado por el llamado “Replieguito por la Ruta Original”, en el cual le acompañan unos 1,000 hombres y mujeres cada año, en la fecha del 27 de junio. Trabaja actualmente en la Alcaldía de Managua, como supervisor en el basurero “Nopales”. Hace poco tiempo se le murió la esposa. Tiene varios hijos.

Reyna “Morenita” López Castro

Denis “Tirador” Sánchez

Jorge “Negro” Palacios

Jairo Blandón fue Combatiente Popular conocido en la Insurrección Sandinista en Managua. Fue en el Repliegue a Masaya. Hoy es conductor de vehículos en la Alcaldía de Managua.

Luis Gómez, abogado actual

Carlos Rostrán, abogado actualmente

Manuel Salvador Gutiérrez

Julio Mendoza

Víctor Mairena

Milton “Mono” Gaitán

William Antonio Orozco Benavidez

Alberto y Jorge Benavidez

Dominga Rivera

Donald “Monito” García

Marina Escobar

Chepe Matute

Holman Lara

Dolores “Lola” Mercado Fonseca.  Al ocurrir el Repliegue a Masaya, estudiaba el quinto año de bachillerato en el Instituto Experimental México, donde se instaló un hospital clandestino insurreccional y se sepultaron a 36 de los mártires caídos en la Insurrección Sandinista de la Zona Oriental de Managua.

“Lola” Mercado Fonseca resultó charneleada en “Piedra Quemada”, donde el Repliegue Táctico de Managua a Masaya fue bombardeado por la dictadura somocista genocida,  el 28 de junio de 1979. Auxilió y cargó herida de muerte a Marta Lucía Corea Solís, quien falleció en sus brazos en Nindirí Viejo al casco urbano a Nindirí. Ha sido activista política del FSLN y comunitaria en el Barrio Costa Rica. Actualmente trabaja como administradora en la Secretaría del Concejo Municipal de Managua. Es la pagadora de la dieta de los concejales en el Municipio de Managua.

Zoralina Zúniga. Combatiente Popular en la Insurrección Sandinista y participante en el Repliegue a Masaya. Ha sido dirigente del FSLN en el Distrito IV de Managua. Trabaja actualmente en Programas Sociales de la Alcaldía de Managua.

Mauricio Jiménez. Era estudiante universitario al ocurrir el Repliegue. Perteneció a los equipos de seguridad personal del Ministerio del Interior en la década del 90, y le tocó siempre cuidar al Comandante Tomás Borge Martínez. Ya está retirado y reside en Bello Horizonte con su familia.

Héctor Márquez. Estudiante universitario al estallar la Insurrección en Managua, donde fue Combatiente Popular. Marchó en el Repliegue a Masaya. Fue asimismo de los equipos de seguridad personal.  Fue también de los especialistas de la Seguridad del Estado del régimen revolucionario sandinista. Lo dejaron en el desempleo en 1990. Hoy se dedica a pintar casas, edificios y muros por encargo. Vive con su madre, hijos y nietos en la Colonia Managua, de donde salieron muchos hombres y mujeres que se fueron en el Repliegue a Masaya.

 William Canales. Era estudiante universitario en junio de 1979 cuando explotó la Insurrección Sandinista en Managua, en junio de 1979. Fue como integrante de las columnas del Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Se convirtió en ingeniero naval por estudios que lo mandaron a hacer a la Unión Soviética. Hoy trabaja en el Instituto de Estudios Territoriales y vive con su familia en la Colonia Managua.

Freddy Peralta. Estudiaba en la Universidad cuando estalló la “runga” contra la dictadura en Managua. Como Combatiente Popular fue en el Repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución se trasladó a Granada, donde vive con su familia y se dedica al comercio.

Emma Rosa “Pelo Liso” Castro González. Era estudiante universitaria cuando estalló la Insurrección en Managua. “Pelo Liso” Castro González era famosa por su audacia militar cuando la Insurrección en Managua. Era del grupo de la Organización Militar del Pueblo (OMP), jefeada por Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca. Después del Triunfo de la Revolución Sandinista estudió Historia y Filosofía en Estados Unidos y la Unión Soviética. Reside en Estados Unidos actualmente.

Roling Joya era estudiante universitario. Combatiente Popular en Managua. Marchó en el Repliegue a Masaya. Actualmente es taxista en Ciudad Sandino.

Reyna  López Castro estudiaba en la Universidad cuando la Insurrección estalló contra la tiranía en junio de 1979. Fue Combatiente Popular y participante en el Repliegue a Masaya. Llegó a ser capitana del Ejército. Hoy ya pasó a retiro, y se dedica al comercio “por cuenta propia”.

Luis López Castro. Al ocurrir  la Insurrección era ya especialista en “Primero Auxilios”, lo cual puso en práctica en los hospitales clandestinos de la Insurrección en el Instituto Experimental México, en la Sagrada Familia y en el Hospital Silvia Ferrufino, ubicado en Bello Horizonte. Prestó sus servicios valiosos a algunos heridos durante el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Se dedicó a continuar prestando sus servicios en la Cruz Roja, donde sigue trabajando. Reside con su familia en la Colonia Batahola Sur, frente al Plante Batahola de Infraestructura de la Alcaldía de Managua.

Carlos Huembes era estudiante al estallar la Insurrección. Es primo del Héroe y Mártir Carlos Roberto Huembes. Hizo funciones de Combatiente Popular y participó en la retirada o repliegue a Masaya. Después del Triunfo de la Revolución se dedicó a reparar motocicletas. Tiene un taller y negocio de reparaciones de motocicletas que sigue desarrollando en las cercanías de la  Colonia Primero de Mayo.

Freddy “Comandante Pedrón”  Peralta era estudiante en el Instituto Maestro Gabriel cuando estalló la Insurrección en Managua. Se convirtió en Combatiente Popular y marchó en el Repliegue a Masaya. Llegó a ser capitán del Ejército Popular Sandinista y del Ejército Nacional. Ya está retirado y vive en Villa Sandino, en Granada.

Iván Cajina. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel, donde se bachilleró. Se integró plenamente  a la Insurrección en la Zona Oriental de Managua como Combatiente Popular. Se fue en el Repliegue a Masaya. Al triunfo de la Revolución Sandinista, se convirtió en soldado del Ejército Popular Sandinista. Ahora labora como conductor de vehículos y reside en la Colonia Managua, donde vive con su esposa e hijos.

Nelson “Negro” García, igualmente estudiaba en el Instituto Maestro Gabriel al estallido de la Insurrección Sandinista en la Zona Oriental de Managua. Se incorporó como Combatiente Popular.  Ahora es comerciante por cuenta propia.

Reyna López Castro. Era estudiante del Instituto Maestro Gabriel cuando la Insurrección Sandinista en Managua. Después del Triunfo de la Revolución, se incorporó al Ejército Popular Sandinista, donde alcanzó el grado de capitana. Actualmente trabaja en comercio “por cuenta propia”

 Luis López Castro. Era estudiante de secundaria y especialista en Primeros Auxilios. Se convirtió en hombre indispensable en los sitios de combate, en los hospitales clandestinos y en el propio Repliegue a Masaya, dando “Primeros Auxilios” a heridos de bala, por charneles y bombas de 500 y 1,000 libras. Ahora es un profesional de los “Primeros Auxilios” en la Cruz Roja Nicaragüense.  Vive con sus hijos y esposa en la Colonia Batahola Sur, en el costa Norte del Plantel Batahola de la Alcaldía de Managua.

Pastora Jáen Zúniga. Cuando ocurre el Repliegue a Masaya tenía 21 años y era estudiante universitaria. Su vivienda era “Casa de Seguridad” de dirigentes sandinistas en la Colonia Diez de Junio. Es una mujer alegre, colaboradora, trabajadoras, “chilera”. Antes le tocó trasladar armas de Jinotepe a Santa Teresa con Pedro Conrado, ya fallecido.  En el Repliegue  de Managua a Masaya iba con un grupo, entre otros:  Douglas López Niño, Mauricio Sotomayor, Amparo Aguirre, este último del Barrio Domitila Lugo, un hombre sólo identificado como “El Peludo” y Henrry Petrie Bejarano.

Al retornar con el Triunfo de la Revolución Sandinista a Managua, Pastora se enroló en el Ejército Popular Sandinista y fue asignada a la Fuerza Aérea Sandinista. Luego fue ubicada en el Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños. La dirigencia revolucionaria también la envió a cumplir tareas en el Municipio de Waslala y en Molukukú.

Quedó en el desempleo en la década del 90 y actualmente administra un comedor, en compañía de sus hijos, en los patios del Hospital Infantil Manuel de Jesús “La Mascota” Rivera, en Managua. Responde al teléfono 22530736.

Dámaso Vargas Loáisiga. Al momento del Repliegue a Masaya era estudiante y Combatiente Popular. Marchó en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Al retorno triunfante, después del 19 de julio de 1979, se convirtió en uno de los primeros secretarios generales de la Central Sandinista de Trabajadores (CST), en Managua. Fue diputado por el Frente Sandinista en el Departamento de Managua. En el actual gobierno del Comandante Daniel Ortega Saavedra, fue director de INATEC, un rato secretario político de Ciudad Sandino y es uno de los sandinistas de que manera infaltable cada año apoya la realización del “Replieguito por la Ruta Original”.

Melba “La Pinta” Orozco. Era estudiante universitaria al momento de ocurrir el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Sobrevivió al bombardeo aéreo somocista en “Piedra Quemada”, en Nindirí y en la Ciudad de Masaya. Reside frente a la Iglesia Católica del Barrio Larreynaga, donde realiza labores de ama de casa. Responde al número de teléfono: 86892466.

Carlos Huembes, primohermano de Carlos Roberto Huembes (suplente de la Dirección Nacional del FSLN hasta el día en que fue asesinado en el Reparto El Dorado, por delación), era igualmente estudiante cuando ocurrieron la Insurrección y el Repliegue a Masaya. Fue Combatiente Popular.

Al regresar triunfante el 19 de julio de 1979, Huembes se convirtió en reparador de motocicletas, y tiene su taller en las cercanías de la entrada a la Colonia Primero de Mayo, en Managua. Vive en Américas Uno. En ese mismo lugar, reside su primo Jorge Huembes, quien también participó en el Repliegue a Masaya, porque era asimismo Combatiente Popular y no podía quedarse porque lo asesinaba la guardia somocista genocida. Ambos eran estudiantes en el Instituto Maestro Gabriel.

Chorro de sobrenombres, obtenidos en el propio camino del Repliegue

“Chintano”, “ Querque”, “Gordo Domingo”, “Zaparrucho”, “Mona Yuri”, “Pancho Huevo”, “Manotas”, “Diablo”, “Negro Lencho”, “Diablo Rosales”, “Gato Gordo”, “Gato Peludo”, “Tapa de Burro”, “El Pana”, “Quique Maraca”, “Sergio”, “Jacinto”, “Renco”, “Pío”, “Milikin”, “Soplado”, “Choricín”, “Juan Cabro”, “Pachel”, “El doctor”, “El Salvadoreño”, “FIFA”, “Tony Loco”, “Mercado”, “Peyeyeque”, “Venado”, “Carlitos Bazuka”…

Nombres extraídos de mi libro “Repliegue a Masaya”

Carlos “Terencio” Barquero

Mario “Felipe” Guido

Alejandro “Terencio”  Galeano

Julián “Jerónimo” Galeano

Silvio “Silvestre” Cuadra

Manuel “Cadete” Díaz

René “Gato” Pérez

René “Nítido” Martínez

Ramón “Allan” Villachica

Tomás “Julián” Coe

Giovani “Rubén” Parodi

Jhon “Sam” Dixon

José Isabel “Víctor” Mayorga

Carlos “Príncipe” Gaitán

Marvin “Manuel” Parodi

Orlando “Carlos” Orozco

Amílcar “Matiguás” Ramírez

Abraam Delegado Romero. Jefe Guerrillero en Managua. Participó  como jefe de escuadras en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Fue uno de los jefes que capturó al Sargento GN Alberto  “Macho Negro” Gutiérrez. El jefe de esa escuadra fue “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

  • César “Arbo” Ramírez
  • Carlos “Aguja” Cuadra Rodríguez
  • Salvador “Iguana” Oporta Stathadgen
  • Marcos “Muerto” Casanova
  • Pedro “Muerto” Quisalaya
  • Mauricio “Momia” Riguero Cortez
  • Hugo “Leonel” Rizo
  • Manuel “Fidel” Martínez Rodríguez
  • Oscar “Asesino” Reyes
  • Marjuri “Nidia” Chica Larios
  • Bernardo “Don Toño” Aráuz, marido de Amada Pineda.
  • César Augusto “Marvin” Núñez
  • Róger “Aniceto”, “Camastrón” Cabezas Gómez
  • Federico “Chato” López Argüello
  • listado todavía incompleto de sobrevivientes de la Masacre de Batahola:
  • Ramiro “Salvador” García Ramírez, Santiago “Ricardo” Núñez Solís, Pedro Benjamín José “Chepe” Medina Solís, José Dolores “Chepe Lolo” Galo Estrada, Francisco Javier “Machigüe” Sánchez Suazo, Ramiro “Julio” Martínez Miranda, Emilio José “Monimbó” Mercado, Alejandro “Marciano” Díaz Meza (hoy es abogado) Carlos Alberto “Corsario” Martínez Rayo (es mecánico actualmente),  Pedro “Chaparro Henry”  Meza Vílchez, Carlos “Mago” Díaz Moreira, Fanor  Ibarra González (ya fallecido, fue del grupo musical Los Rambler), Lombardo Márquez Reyes, Roberto Antonio “Piojo” Sánchez, Efraim “Challuya” Téllez, Mario Antonio Barrera Beteta, Domingo Ernesto “El Tuckler” Tuckler, Wilfredo Mayorquín, Róger Almendárez Román, Álvaro Antonio Pérez Morales, Bismarck “Cumbita” Sandoval Estrada, Marvin “Chorro de Humo”  Gutiérrez Mendoza, Orlando Díaz Meza,  Armando “Samuel” Ibarra González, Walter Almendárez  Román, David  Lorío Hernández, Álvaro “Manteca” Espinoza, Adolfo Reyes, Armando “Mono” Mendoza (hoy es abogado), César Sediles, Óscar “El Pausado” Vargas Cruz (hoy es abogado), Roger Antonio “Gavilán” Bermúdez Morales, Chino “Braulio” Zepeda, Eduardo “Chacho”  Sánchez, Miguel Jerónimo “Chayotón” Vásquez López, Néstor “Gemelo” Castillo, William “Gemelo” Castillo, Enrique López Castillo, Gregorio Maldonado, Ricardo López Alegría, Ángela “Pata de Yuca” Vargas, Julio Paniagua, Abba “Abba” Medina, Edwin Antonio “Chicha”, “El Loco” Cabrera, César de Jesús “Cachín”  Amador Zeas, Óscar Mayorquín, Martín López, Uriel Antonio Tijerino Carrillo, Medardo Eliseo Tijerino Carrillo, Marlon José Tijerino Carrillo, Francisco “Chico Zorro” Mercado, Martín “Renco” Fonseca,   Leonardo Iglesias Medina (ya fallecido),  Eduardo “Iván”  García, y otros sólo conocidos por nombres de: Rubén, Cairo, Psinga, Henry y Fernando.
  • Listado incompleto de sobrevivientes de la Insurrección en Zona Suroccidental:
  • Cristóbal “Gersán” Guevara Casaya, Genie “Tavaricha” Soto, Adrián Amílcar” Meza Soza, Eduardo Cuadra Ferrey, Víctor “Bayardo” Romero Pérez; Víctor, Mario y Carlos Cienfuegos Aburto; Medardo Hurtado, Modesto Munguía Martínez, Francisco “Chico” Javier Zúniga Alvarado, Yuri Valle Olivares, Héctor Luis “Motor” Obregón, Julio “Chano” Silva, José Francisco “Pacholo” Mayorga, Beatríz “Lesbia” Narváez, Manuel “Rana” Morales, Fernando “Francés” Hernández M., Róger “Ratón” Ramírez, Yunin Morales, Mario “Trapito” Téllez, Juan Manuel Navarrete, Justo Navarrete, Óscar “Huesito” Navarrete, Ramón “Ramoncillo” López, César “Renco” Ramírez, Manuel “Llanero” Cruz, Reynaldo “Pichón” Sevilla, Carlos “Carlitín Fonseca Gómez, Antonio “Chele” Zepeda, René Zepeda, Marcos “Marquito” Castillo, Jazmina Obando, Mario Montenegro, Ronald “Pollón” López,  Cristóbal “Cara de Gato” Martínez, Francisco Morales Alvarado, José de Jesús “Chepe Chú” Zamora,  Cruz Hernández, Camilo Hernández Zapata, Luis Rodríguez Alvarado, José René “Enchilada” Martinica, José María “Chema”,  Ramón “Moncho” Castro, Óscar Vargas, Carlos Malespín, Fernando Zepeda, Tomás “Tiburcio”  Rosales, Milton Rosales Lorío, Sergio “Patita”, Bolívar Torres Sequeira, Iván “Caimán” Torres, Aníbal Bendaña, Reynaldo “Pichón” Sevilla, Ignacio Munguía, Julio Peineta, Roberto “Pelón” Alvarado, Gloria González, Gustavo “Gordo” Meneses, Milcíades Murillo, Juan Manuel “Justo” Navarrete, Pedro  Navarrete, Roberto “Fotógrafo” Lorío, Roberto “Mecha” Tinoco y Telma “Sonia” Ramos.
  • Sorprendente cantidad de Casas de Seguridad, entre otras:
  • Leonor Fonseca, Isabel; Amalia, Virginia y Moncha Baquedano; Ramón López, Manuel Cubillo, Manuel “Gallina”, Antonieta, Enrique Murillo, Mayra Bravo Alegría, Francisco Alvarado, Carlos Malespín, Vidal Palacios, Mercedes Torres, Yelba Murillo, Mayra Rocha, Ramón Martínez, Carmen Rodríguez, Flor Lorío, Consuelo Bermúdez, Ester Aguilar, Pedro Reyes, Francisco Narváez, Isabel y Guadalupe Guillén; “Tío”, Mario Meza, Don Arturo, Zoila, Familia de Francisco Villarreal, Olga Martínez, Familia Fornos, Familia de Jorge y Roberto Pérez, Casa de Bonifacia Castro, Roberto Donado, Lilí, Casa de Nicolasa Aburto y Víctor Cienfuegos Aburto; Donald y Dora Ramírez; Lilí Palacios Martínez, Norma y Antonio Torres; Emilia Martínez, Familia Quiñonez, Familia de Teresa Mendoza, Familia de los Meza, Gustavo Meneses,  Casa de Don Roberto, Casa de “Pin”, Luis Mena, Ruth “Soropeta” y Casa de Martinica.
  • Sobrevivientes de Colina 110
  • Los testimonios del “Chino”  Ampié Rivas y César Téllez Sánchez  indican que los sobrevivientes de esta Masacre de la Colina 110  fueron, entre  otros:
  • Gustavo García Núñez y Carlos José Portillo, caídos ambos después  en la década del 80; César “Chino”  Ampié Rivas, César Téllez Sánchez, Javier Téllez Sánchez, Marvin “Válvula Quemada” Gutiérrez, Raúl “Marcos” Vivas Quinteros, Leonardo “Julián Chan”  López, Ángel “Cara de Piña”  Cruz, Javier “Chintano” Martínez,  José Dionisio “Chele Guerrero” Osorio (quedó lisiado), Carlos “Tuza”  Acosta (lisiado), Miguel “Manitos”, herido grave, no se conocen los apellidos;  “Muco” Martínez, José Luis “Mou” Martínez, Mario Martínez, José “Chema”  Rivas Quinteros,  Milton “Panza” Lezama, Javier “Pato”  Taleno  y los tres hermanos  Marvin y dos más, apodados  “Tribilines”  y “Gatos”.
  • Sobrevivientes de Waspán Sur
  • Sobrevivientes de la Masacre somocista en Waspán Sur, entre otros:  Mauricio Sotomayor, “Emir” Gómez, Jorge Sánchez, Emilio Sánchez, René Ruiz Juárez, Carlos Guillén, Virgilio López Detrinidad,  Douglas “Domingo” López Niño, Marvin José López Niño y Jorge Castillo Acevedo. Los tres últimos cayeron durante la Insurrección Sandinista de junio de 1979.
  • En el caso de Douglas “Domingo” López Niño había jefeado la emboscada, allí mismo en la entrada a Waspán Sur, contra un contingente de guardias, cayó el 14 de junio de 1979, en plena insurrección en la Colonia Nicarao.
  • Sobrevivientes de la Masacre Camilo Chamorro
  • Losa sobrevivientes de esta otra horrenda y atroz masacre del somocismo sanguinario y genocida, fueron: Horacio Martín Arróliga Flores, el “Zurdo” Cadenas y William fueron después a reportarse donde los jefes de los Comandos Revolucionarios del Pueblo. Les asignaron nuevas tareas, tuvieron participación directa en la Insurrección Sandinista y en el Repliegue Táctico de Managua a Masaya. Cadenas y William ya fallecieron: sólo queda  vivo Horacio Martin Arróliga Flores.
  • Sobrevivientes de la masacre de la familia Walter Mejía Sánchez
  • Don Walter y su esposa doña Aura Clara  Sánchez, ya ancianos ambos, con 84  y 82 años respectivamente, exhiben  fotografías  en las paredes de su casa, en recuerdo  de sus muchachas folkloristas asesinadas por la GN genocida con morteros lanzados desde el Edificio Armando Guido, en la Carretera Norte.
  • Sobrevivientes de la masacre por la GN somocista del periodista Bill Steeward, norteamericano, y su ayudante traductor nicaragüense Juan Francisco Espinoza, hecho ocurrido el 20 de junio en el Barrio Riguero
  • Según testimonio del camarógrafo Jack  Clark, del técnico Jimy Cefalo  y del conductor de la furgoneta, Pablo Tiffer López,  sin notarlo  ellos  mismos, Juan Francisco Espinoza  fue llevado  hacia el lado Sur  unos 30  metros, donde fríamente fue asesinado de un balazo en la cabeza. El equipo  y el mismo Steeward  no se dieron cuenta de la ejecución  porque  se oían muchas  detonaciones de balazos en los alrededores.
  • Mientras tanto, Juan Francisco Espinoza  y William “Bill”  Steeward  eran  asesinados, o ejecutados, Jack  Clark, desde otro  vehículo (no desde la furgoneta de la ABC)  estaba filmando   sigilosamente   la represión  sanguinaria  y asesinato de sus dos compañeros de  trabajo.
  • Sobrevivientes de la Masacre de Xiloá
  • María del Socorro Pérez Sánchez capturada, torturada y testigo presencial de una de las masacres GN, en Xiloá.
  • Jorge Alberto Alemán Palacios, testigo presencial de una de las 4 masacres en Xiloá.
  • Doña Elia del Socorro Sánchez Centeno
  • Sobrevivientes del Estado Mayor Insurreccional Suroccidental, ubicados en San Judas:
  • Gabriel Cardenal Caldera y Douglas Mejía Obando sobrevivieron a las masacres del “Kilocho Sur” y en la “Hacienda El Vapor”, pero poco tiempo después fueron capturados y asesinados cruel y bestialmente por la GN genocida.

En ese Estado Mayor Conjunto  del FSLN quedan integrados otros miembros de la Tendencia Proletaria: Gabriel Cardenal Caldera, como jefe; Adrián Meza Soza,  Genie Soto Vásquez, Víctor Romero Pérez,  Mauricio del Carmen Kiel;  por los Terceristas quedan integrados:  Juan Manuel Navarrete y Miguel  Ángel Navarrete; y por los de la Tendencia Guerra Popular Prolongada: Boanerges Munguía, William Díaz, Cristóbal “Gersán” Guevara Casaya y Eduardo Cuadra Ferrey.

 

 

Anuncios
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Vendepatrias, vendepatrias, peleles, peleles y traidores de ayer y hoy en Nicaragua

Vendepatrias, vendepatrias, peleles, peleles y traidores de ayer y hoy

Han sido siempre serviles y vendidos al yanqui agresor, invasor, saqueador de recursos naturales y asesino de unos 23 millones de seres humanos mediante sus invasiones, agresiones y matanzas de seres humanos por el mundo entero, incluyendo en Nicaragua.

“Peleles”, peleles, traidores, traidores, vendepatria, vendepatria de ayer y hoy. Hoy, actualmente, son las marionetas arrastradas que van a lamer botas del gobierno imperialista criminal de Estados Unidos y de senadores rabiosos, que odian a todos aquellos gobierno progresistas de América Latina y del Mundo.

En nuestro patria, Nicaragua, lamentablemente, hubo traidores y vendidos a los filibusteros en la llamada “Guerra Nacional” (1852-1856), hubo vendepatria y traidores cuando la gesta patriótica y antiimperialista de Benjamín Zeledón Rodríguez; hubo más vendepatria y traidores cuando el General Sandino defendió la patria en contra de la invasión imperialista yanqui de 1927 a 1933.

Los traidores de entonces  le facilitaron al gobierno agresor y genocida yanqui instaurar la Guardia Nacional (ejército de intervención permanente en Nicaragua), sostén militar de la dictadura somocista sanguinaria genocida; hubo nuevamente vendepatrias y traidores en la década del 80, entonces conocidos como contrarevolucionarios (exguardias y civiles) y actualmente, en 2018, aparecen nuevamente los vendepatrias y traidores, siempre al servicio del gobierno imperialista gringo, quien financia y dirige el “golpe de Estado suave” contra Nicaragua.

(Escrito en agosto del 2010)

“Pelele” es como un “títere”, una “veleta”

Pablo E. Barreto Pérez

“Peleles” es una palabra que mucho utilizó el General Augusto C. Sandino, uno de los más encumbrados patriotas latinoamericanos y nicaragüense en particular, al referirse a los serviles arrodillados o vendepatrias locales, todos ellos entregados “en cuerpo y alma”, al servicio del gobierno criminal de Estados Unidos, cuyos gobernantes han sido siempre agresores militares permanentes de pueblos africanos, asiáticos y latinoamericanos, a los cuales asimismo les han usurpado sus riquezas naturales como petróleo, gas natural, oro y distintos metales, incluyendo madera, pesca, recursos petroleros, el uso y abusos de sus tierras, las que han intoxicado con insecticidas que ellos mismos han prohibido para su territorio norteamericano.

La palabra “pelele” significa “muñeco de paja y trapos. Persona simple y sin carácter”, según definición de Diccionarios de la Lengua Española; es decir, como un títere que alguien usa para divertir a otros.

Esta palabra pelele fue usada repetidamente por Sandino cuando se refería a los vendepatrias locales, especialmente aquellos que como José María “Chema” Moncada Tapia se habían vendido al gobierno imperialista criminal, cuyos jefes o gobernantes, una vez más tenían agredido militarmente y ocupado Nicaragua con sus tropas invasoras, entrenadas siempre para invadir, agredir y matar en sitios como el centro militar “Apaches”, en Estados Unidos.

El General Sandino recordó en numerosas ocasiones y en documentos históricos, que recientemente otros “peleles” o vendepatrias habían vendido el país a los yanquis agresores, entre otros, Emiliano Chamorro Vargas y Adolfo Díaz Resinos, quien, además, este último, era empleado administrativo en una de las empresas mineras yanquis (también invasoras y agresoras) en la Costa Atlántica nicaragüense, de donde se robaron el oro nuestro y otros metales que hoy formarían parte de nuestra riqueza nacional.

Estos tres “peleles” o vendepatrias, y quienes les rodeaban a ellos en el manejo del poder político burgués-terrateniente-oligárquico, fueron los responsables directos de las agresiones militares yanquis de 1912 y 1926, pues ellos mismos, muy diligentes, se encargaron de oficializar las intervenciones militares gringas con llamados “de auxilio, para poner el orden…”(¿¿¿???).

“Peleles” pidieron el derrocamiento de Zelaya

Fueron estos mismos “peleles” o vendepatrias los que propiciaron el derrocamiento del presidente liberal, José Santos Zelaya López, quien, precisamente, siempre se negó a ser “pelele” de Estados Unidos.

Por negarse a ser pelele de los yanquis y de los terratenientes locales, el gobierno criminal de Estados Unidos lo mandó a derrocar e inmediatamente envió tropas militares o marinos, también criminales, para asegurarse de que sus compinches vendepatrias quedaran seguros en el poder político de Nicaragua, lo que les permitió a los gringos, apoderarse de las finanzas nacionales, del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, de las Aduanas, del control del gobierno conservador vendido; manejar los hilos del poder político, manejar como si fuera de ellos la maquinaria electoral y el colmo, que los “peleles” o vendepatrias les firmaran el Tratado Chamorro-Bryan, por medio del cual se les cedía a Estados Unidos por 99 años la Península de Cosigüina, en el Golfo de Chorotega (…”de Fonseca”, le impusieron los españoles colonizadores genocidas), prorrogables por otros 99 años, y también pudo ser a perpetuidad si no ha aparecido en el escenario político nacional el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Este comportamiento infame, ruin, despreciable y perverso de estos “peleles” o vendepatrias, fue asimismo lo que les permitió a los agresores militares yanquis, la creación de una criatura monstruosa llamada Guardia Nacional, o germen de la tiranía genocida del somocismo, acunada, organizada, alimentada, financiada, entrenada por el gobierno criminal de Estados Unidos, cuyos jefes militares, aliados con “el tal Chema Moncada Tapia”, fueron los que colocaron a la cabeza de esa guardia de asesinos a Anastasio Somoza García, falsificador de billetes, estafador ya consumado y funcionario corrompido y ambicioso del gobierno del “pelele” vendepatria de José María “Chema” Moncada Tapia.

“Peleles” vendidos al yanqui en Espino Negro

Esos “peleles” se vendieron al yanqui opresor bajo el frondoso Espino Negro de Tipitapa, donde Moncada Tapia entregó nuevamente el país en manos del gobierno gringo, por medio del coronel Stimpson o “míster Tipitapa”.

Por este comportamiento de “peleles” como este Moncada y su grupo, nació el Ejército Interventor (Guardia Nacional), que con Somoza García a la cabeza, por orientaciones directas del gobierno gringo y cumplimiento de órdenes de Somoza García, asesinó al General Sandino, el más ejemplar de los patriotas nicaragüenses, por oponerse a los vendepatrias o “peleles”, quienes siempre estuvieron al servicio de los invasores o agresores militares yanquis.

Al mismo tiempo, este nuevo “pelele”, Anastasio Somoza García, mil veces más criminal, infame, ambicioso, cruel, sanguinario y servil que los anteriores vendepatrias conservadores y liberales, se dedicó a asesinar y perseguir por todo el territorio nacional a los todos los miembros del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, que el General Sandino jefeaba en contra de los gringo agresores de Nicaragua, expulsados por el General de Hombres Libres en 1933. Más de 50 mil nicaragüenses fueron asesinados por la Guardia Nacional entre 1934 y 1979.

“Peleles” despreciables

Ese historial despreciable tienen los “peleles” en la Historia del país, sin incluir lo que hicieron aquellos otros “peleles” liberales al registrarse la llamada Guerra Nacional (1852-1856), cuando un grupo de liberales “contrató los servicios militares” de los filibusteros yanquis, jefeados por Wiliam Walker y Byron Cole, que en realidad eran parte de los “esclavistas del Sur de Estados Unidos”, quienes precisamente buscaban cómo apoderarse de toda Centroamérica y México, para establecer lo que ellos llamaban “El Gran Imperio del Círculo Dorado”.

En esos días era común que a los conservadores se les llamara “Timbucos” y a los liberales “Calandracas”. Los conservadores, como se sabe, eran, muchos de ellos, los “criollos” o hijos de españoles en Centroamérica que habían recibido, “generosamente”, el poder político durante la “Independencia de 1821”.

“Timbucos” se les decía, repito, a los conservadores, porque según la gente común estaban timbones (panzones) de tanto comer porque les abundaba la comida con las riendas del poder político en las manos, más una enorme cantidad de tierras, medios comerciales y políticos en su poder.

“Calandraca” significa flaco, “cacreco”, desvencijado. Entonces, a los liberales se les decía “calandracas” porque, se afirmaba, andaban flacos, “muertos de hambre” porque no “chupaban la teta del poder”, les hacía falta “mielita”, y no tenían dinero por falta de empleo, pues los conservadores controlaban todo en los ámbitos del poder político, social y económico, más las riendas de las finanzas del Estado.

La palabra “pelele”, entonces, la usó nuevamente, hace pocos días, el Comandante Daniel Ortega Saavedra, presidente de la República de Nicaragua, para referirse a los nuevos “peleles” que hoy conspiran contra el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, o de los pobres, en busca, seguramente, de que el nuevo gobierno no pueda cumplir con sus planes de combatir y superar la pobreza irritante, tal vez planean sabotear la posibilidad de que el país produzca comida, impedir que la mayoría tenga empleo, que no posean casa digna, salud y educación gratuitas.

Estos “peleles” de hoy se arrodillan ante emisarios del mismo gobierno criminal de Estados Unidos, específicamente ahora ante el embajador yanqui, quien descaradamente ha venido interviniendo en los asuntos políticos internos de Nicaragua.

“Peleles” han propiciado agresiones y matanzas

Estos “peleles”, de “nueva era”, se reúnen con el Embajador gringo, cruzan mensajes con los más altos jefes del gobierno criminal de Estados Unidos, cuyo historial de agresiones a Nicaragua es realmente infame, despreciable, ya no digamos en cuanto a otros numerosos países del Mundo, donde ya registra casi 300 agresiones militares, mediante las cuales ha matado a 23 millones de pobladores del mundo, sin incluir las matanzas actuales en Irak, Pakistán y Afganistán.

Por estos “peleles” despreciables, infames, hubo dictaduras militares genocidas, fundadas y sostenidas por Estados Unidos en América Latina, donde asimismo asesinaron a Salvador Allende Gousen, al General Omar Torrijos Herrera, a Ernesto “Che” Guevara de La Serna y a Víctor Jara, sólo para citar cuatro ejemplos, y ya no queremos a esos “peleles” y vendepatrias miserables.

Estos “peleles” o vende patrias son los mismos de hoy, 2010, pues continúan entregados “en cuerpo y alma” al gobierno genocida yanqui, a cuya Embajada en Managua acuden a recibir orientaciones políticas y recursos financieros, para seguir con sus acciones políticas y conspirativas sucias en contra de este gobierno al servicio de la mayoría de la población nicaragüense.

La población sencilla, pobre, la que no se vende al régimen criminal gringo, ya sabe de sobra quiénes son esos “peleles” vendidos, que con frecuencia están dentro de la Embajada de Estados Unidos, o van a Washington, encabezados por Eduardo Montealegre Rivas, don Arnoldo Alemán Lacayo, los “civiles” de la Coordinador Civil,  los sindicalistas arrastrados de la centrales sindicales derechistas, los jóvenes entrenados con los mismos fines, todos los cuales mantienen contra el gobierno del Frente Sandinista, de forma sistemática, una guerra sicológica, de fabricación de mentiras y tergiversaciones en sus medios informativos privados (escritos, radiales y televisivos y en algunos púlpitos católicos). Mediante los cuales hacen aparecer al gobierno sandinista, en particular a Daniel Ortega Saavedra, como “dictador” y “violador” de la Constitución Política del Estado.

“Peleles”, “orejas” de la OSN y banqueros

Hipocresía y cinismo únicos, pues algunos de estos sujetos sí formaron parte de la dictadura somocista (dinastía, tiranía militar), como don Arnoldo Alemán Lacayo, quien era “oreja” o espía oficioso de la Guardia Nacional y de la Oficina de Seguridad (OSN) somocista en León; y Montealegre Rivas que siempre estuvo “enyuntado”, unido en “uña y carne”, con los banqueros aliados del somocismo genocida.

Sólo cito algunos ejemplos, pues en este grupito minoritario de “peleles” son “bastantes”, y se volvieron a juntar, mancornados contra el pueblo, otra vez en el gobierno, ahora con los gobiernos neoliberales desde 1990 hasta enero del 2007, época aquélla en que se dedicaron a robar, robar, robar y robar lo más que pudieron del erario público, y es conocido que Alemán Lacayo (ladrón) fue procesado y condenado por estos robos colosales al Estado y que Montealegre Rivas está siendo procesado por los “CENIS” y desaparición de otros 17,000 millones de córdobas de las arcas del Estado nicaragüense.

Estos “peleles” tienen los mismos intereses clasistas antipopulares y la misma forma de actuar desde cuando los conocidos traidores o vendepatrias Emiliano Chamorro Vargas, Adolfo Díaz Resinos, José María “Chema” Moncada Tapia; de la misma forma actuaron durante los 17 años de gobiernos neoliberales, y ahora aparecen mancornados otra vez en contra de la mayoría de la población nicaragüense, en contra del gobierno del Frente Sandinista, sabotean leyes sociales, de contenido socioeconómico, medio ambientales en la Asamblea Nacional, y también sabotean el Presupuesto Nacional, para impedir el desarrollo de proyectos infraestructurales, mientras al mismo tiempo, por ejemplo, los “peleles” que son diputados, electos por votantes nicaragüenses, reciben sin falta la dieta o sueldo de 5,000 dólares mensuales del Presupuesto Nacional de la República de Nicaragua.

A estos “peleles” se les han sumado algunos sacerdotes, lamentablemente, como los Obispos Mata, Báez y Álvarez, quienes, en muchas ocasiones, abandonan sus responsabilidades de ser pastores evangélicos o católicos y se dedican a hacer proselitismo político a favor, precisamente, de estos “peleles” o vendepatrias que tanto daño le están ocasionando a Nicaragua.

Pablo E. Barreto Pérez: Periodista, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 22703077 y 88466187.

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Revolucionario, Diccionario Revolucionario, Diccionario Revolucionario patriótico y breve

Revolucionario, Diccionario Revolucionario, Diccionario Revolucionario y patriótico breve

Pablo E. Barreto Pérez

Hace ya casi un año, en este mismo 2009, comencé a escribir un autodenominado Diccionario patriótico, con palabras y frases cuyo significado hace brotar la polémica enconada, dudas, o que se utilizan como argumento para ripostar a los adversarios del Frente Sandinista de Liberación Nacional, partido revolucionario nacido para quedarse por siempre.
Tengo proyectado escribir sobre unas 60 palabras o frases de uso común entre nosotros los sandinistas y los adversarios, lo cual me llevará bastante tiempo, pues se requiere al mismo tiempo hacer investigaciones, analizar cada una de las frases o palabras, hasta darles un significado acorde con el dominio académico y popular.

Estas palabras y frases se están usando mucho, incluyendo nombres de personajes históricos, y me parece conveniente que mientras sigo escribiendo, lo ya escrito lo iremos colocando en esta página Web o Blog, para consulta de amigos, conocidos e interesados en estos asuntos de orden histórico, político e ideológico.

A manera de índice, tenemos incorporado lo siguiente:

Cacique Diriangén
General José Dolores Estrada
Andrés Castro Estrada
Rafaela Herrera
Benjamín Zeledón Rodríguez
General Sandino
Guardia Nacional genocida
Frente Sandinista de Liberación Nacional
Revolución Sandinista
Capitalismo
Democracia
Imperialismo
Socialismo
Oligarca u oligarquía
Vendepatrias
Peleles
Lacayos

Cacique Diriangén

Es el primer nicaragüense, con conciencia de Patria, que lucha con las armas en la mano (flechas y arcos) para defender su tierra y expulsar a los primeros invasores asesinos, saqueadores y genocidas de nuestra Patria. Derrotó e hizo huir a Gil González Dávila en Rivas, en las cercanías del Lago Cocibolca. Según relatos acomodados de los invasores y colonizadores criminales del Imperio Español, prefirió inmolarse, lanzándose a abismos de la Cordillera de los Maribios, que dejarse capturar por los invasores españoles, quienes ingresaron a nuestras tierras matando en nombre de Dios, de las Tres Divinas Personas y del Rey de España, de acuerdo con las historias que hoy leemos, y elaboradas por los mismos invasores de hace más de 500 años. Un millón de indígenas nicaragüenses fueron asesinados por los españoles. Este millón de masacrados se sumó a los 50 millones de aborígenes matados por españoles con cutachas, cuchilladas, decapitaciones, degollamiento con cuchillos de doble filo, ahorcamientos, destazamiento con perros furiosos y mediante balazos con armas de fuego en América Latina, donde la matanza fue iniciada por el “honorable” don Cristóbal Colón en “La Española”, hoy República Dominicana y Haití.

José Dolores Estrada

Patriota nicaragüense excepcional, Héroe de la Patria, ¿por qué?, pues mientras los conservadores (hijos de “criollos”) y los liberales se disputaban mezquinamente el poder, José Dolores Estrada, no siendo militar y además cargando encima 64 años, no vaciló en tomar las armas en la mano y jefear una parte de un ejército nacional para enfrentar a los filibusteros, invasores y asesinos genocidas del llamado proyecto del “Imperio del Círculo Dorado”, integrado por dueños de propiedades privadas e intelectuales de los infames esclavistas del Sur de Estados Unidos, quienes, además de robarse enormes extensiones de territorios a México, Luisiana y Florida, pretendían también robarse todo el territorio mejicano, toda Centroamérica, toda Panamá y toda Colombia, para que uno de ellos (filibusteros de William Walker y Byron Cole) aparecieran coronados “emperadores” del “Imperio del Círculo Dorado”. Walker ya había robado tierras también en California, en nombre del mismo grupo de esclavistas sureños de Estados Unidos.

Estos planes fueron impedidos por las acciones heroicas nacionales de José Dolores Estrada, quien era campesino de Nandaime (Granada), agricultor y convertido en general por obligación patriótica. En Nandaime reposan sus restos gloriosos.

José Dolores Estrada era “legitimista”, es decir, del grupo de los conservadores, que como criollos (hijos de españoles), “encomenderos” (cobradores de impuestos y controladores de poblados enteros), terratenientes latifundistas y propietarios de plantaciones agrícolas y ganaderas, fueron los herederos reales del poder político, económico y militar, trasladado por el régimen colonial criminal español, a ellos, al producirse la llamada “Indepedencia” de 1821. Sin embargo, en momentos cruciales, como estos de la llamada “Guerra Nacional”, en que fue necesario enfrentar a los traidores e invasores de la Patria, José Dolores Estrada no vaciló en defender la Soberanía Nacional “con las armas en la mano”.

Andrés Castro Estrada

Soldado patriota, Héroe Nacional. Era un ciudadano común y corriente del poblado de Tipitapa, cuando el 14 de septiembre de 1856 le tocó estar en la primera “línea de fuego” contra los invasores filibusteros (asesinos, agresores y esclavistas entrenados del proyectado “Imperio del Círculo Dorado” de los esclavistas del Sur de Estados Unidos, que eran, en realidad, propietarios de plantaciones agrícolas y ganaderas, en las que tenían miles de esclavos por la fuerza) en la Hacienda San Jacinto, donde, al quedar sin tiros en su arma no vaciló en lanzar piedras a los genocidas yanquis que intentaban derrotar a las fuerzas patrióticas nacionales. Es conocida su imagen estampando la piedra al invasor rubio, anglosajón, asesino y genocida filibustero, quien era apoyado por el gobierno de Estados Unidos, “enemigo de la Humanidad”.

Rafaela Herrera

Heroína nacional, hija de un español colonialista y una nicaragüense. Es conocido que Rafaelita rechazó a punta de cañonazos una invasión militar inglesa en el Fuerte de La Concepción en el Río San Juan, cuando el territorio nicaragüense era todavía dominado por los colonizadores españoles.
Rafaela personalmente disparó los cañonazos que hirieron y neutralizaron al jefe de los invasores y piratas ingleses, quienes eran “guiados” por indígenas mísquitos, dominados y engañados en esos momentos por el imperio colonial inglés o británico.

Rafaela venció a los ingleses con su acción heroica, pero no pudo vencer las intrigas mezquinas de su época, las cuales, inclusive, se negaron a reconocer su acción heroica, sólo por el hecho de que era una mujer y puso en ridículo al machismo típico de los españoles genocidas. Se ha dicho que Rafaela al final no estuvo clara de si defendía al colonialismo español o a la soberanía nicaragüense apenas “en ciernes”.
Presuntamente, Rafaela murió en un enfrentamiento a tiros cuando ya se iniciaban los encontronazos armados entre patriotas y españoles colonialistas en Granada, cerca de 1811. Nunca se supo dónde quedaron sus restos.

Benjamín Zeledón Rodríguez

Uno de los patriotas antiintervencionistas más extraordinarios de la Historia de Nicaragua. Zeledón Rodríguez, quien marca el inicio de los hitos antiintervencionistas y antiimperialistas de la Nicaragua indómita de Diriangén, General Augusto C. Sandino, Rigoberto López Pérez, Carlos Fonseca Amador, Germán Pomares Ordóñez, José Benito Escobar Pérez, Ricardo Morales Avilés, Pedro Aráuz Palacios, Oscar Turcios Chavarría, Eduardo Contreras Escobar, Julio Buitrago Urroz, Leonel Rugama Rugama, Angelita Morales Avilés, Arleng Siú, Claudia Chamorro, Luisa Amanda Espinoza, Norita Astorga, Marta Angélica Quezada, Camilo Ortega Saavedra, Camilo Chamorro…

Benjamín Zeledón Rodríguez enfrentó sin vacilar un instante a los yanquis invasores en 1912 en Managua, Masaya y Catarina, donde murió asesinado por los “enemigos de la Humanidad”, amos de los vendepatrias y testaferros locales, entre otros: Adolfo Díaz Resinos, Juan J. Estrada y Emiliano Chamorro Vargas, quienes vendieron el país a “perpetuidad” a los yanquis, para que se construyeran el Canal por Nicaragua y de paso cedieron la Península de Cosigüina, para que los mismos criminales del Norte construyeran una Base Naval por 99 años “prorrogables”. ¡Qué infames los yanquis y estos vendepatrias¡.

General Augusto C. Sandino, General de Hombres Libres

Es el patriota más encumbrado, coherente, valiente, audaz y popular que ha tenido Nicaragua en toda su existencia civilizada. Además de patriota, nacionalista, antiimperialista, revolucionario sin tacha, promotor de los valores políticos, culturales e ideológicos latinoamericanos más importantes, Sandino fue un estratega militar genial y un hombre que nunca pidió nada para él, al revés, con sus ahorros compró armas y municiones; como era mecánico, esas armas las reparó en el Mineral de San Albino (Departamento de Nueva Segovia), con el fin de comenzar su columna de guerrilleros patrióticos, cuya fama hoy cruza como bengala toda la columna vertebral del Continente Latinoamericano.

Fue, inclusive, el creador de una “guerra de guerrillas” que dejó un reguero de muertos entre los agresores e invasores genocidas yanquis entre 1927 y 1933.
Sandino fue el creador, organizador, educador y jefe del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, el cual tenía un altísimo sentido de nacionalismo, antiintervencionismo y de defensa de la Soberanía Nacional. Fue un ejército nutrido de obreros, campesinos, intelectuales y revolucionarios internacionalistas como Agustín Farabundo Martí, por ejemplo. Era un Ejército de gente casi descalza y harapienta, pero que llevaba en su sangre y cerebro los sentimientos de nacionalidad más acentuados en América Latina.

La Historia de Sandino y del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional es muy rica y larguísima y sobre ambos se han escrito multitud de libros, artículos, folletos y revistas especializadas. Inclusive, poetas de la talla de Gabriela Mistral (chilena) y Henry Barbouse (francés) dedicaron su atención a Sandino y su Ejército de descalzos. Mistral bautizó al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional como “El pequeño ejército loco” y Barbouse llamó a Sandino “General de Hombres Libres”.

Es ampliamente conocido en la Historia Nacional, latinoamericana y mundial que los yanquis genocidas y Anastasio Somoza García (el títere asesino recién instalado en la Loma de Tiscapa, testaferro y empleado-jefe de los gringos genocidas en Nicaragua) procedieron a asesinar a Sandino y los miembros del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, con el fin de eliminar el germen patriótico revolucionario que no pudieron vencer en las montañas ni en las ciudades del Norte, Este y Oeste de Nicaragua, porque, además, necesitaba despejar el camino para afianzar la Constabularia (Guardia Nacional) o ejército sustituto de la intervención norteamericana u ocupación militar yanqui, en forma permanente, la cual ahora quedaba a cargo de oficiales gringos y nacionales.

Esta Guardia Nacional, por supuesto, dio lugar a la fundación descarada y cruel de una dictadura militar feroz, sanguinaria, la cual fue entrenada, financiada y sostenida por el gobierno yanqui desde 1933 hasta el 19 de julio de 1979, día en que fue demolida o desaparecida para siempre.
Este proyecto político y militar yanqui de la Guardia Nacional, pretendió siempre ubicarla por encima de los grupos políticos contendientes (liberales y conservadores), para que no le fueran a poner en riesgo a los monopolios imperialistas gringos, los intereses económicos, financieros, de dominación geográfica y militar y de saqueo de los recursos naturales en Nicaragua y Centroamérica (como oro, plata, madera, pescados…y todo lo que pudieron robarse en más de 45 años de dominación mediante la tiranía somocista.

Sandino y su movimiento antiimperialista fue la inspiración principal de los fundadores del Frente Sandinista de Liberación Nacional, especialmente de Carlos Fonseca Amador, jefe de la Revolución Popular Sandinista; y de Santos López, uno de los jefes del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional; de Tomás Borge Martínez, Jorge Navarro, José Benito Escobar Pérez, Germán Pomares Ordóñez, Francisco Buitrago, y otros.

Guardia Nacional

Este era un ejército o cuerpo armado, instrumento de sostenimiento de una de las dictaduras genocidas más sanguinarias y saqueadoras de América Latina. Fue fundada con el nombre de “Constabularia” por los interventores militares yanquis de 1927, los cuales fueron llamados, una vez más, por los grupos de vendepatrias de Nicaragua, en este caso por Adolfo Díaz Resinos y Emiliano Chamorro Vargas, conservadores que eran al mismo tiempo empleados de las empresas mineras norteamericanas en el llamado “Triángulo Minero”, en Nicaragua. (Díaz Resinos y Emiliano Chamorro Vargas eran empleados de las minas propiedad de Finlander Knox, Canciller o Secretario de Estado de Estados Unidos en ese momento. Así han operado estos agresores militares genocidas del Norte).

Aquella Guardia Nacional (guardia genocida del somocismo) fue creada a raíz de una llamada “Conferencia Panamericana” en Washington, en 1926, cuando, precisamente el gobierno criminal de Estados Unidos envió a Nicaragua una nueva invasión militar, esta vez pedida, repito, por Adolfo Díaz Resinos, uno de sus empleados en sus compañías mineras del “Triángulo Minero”, de donde se llevaban el oro por decenas de toneladas. Las dos fuerzas políticas en pugna, liberales y conservadores, estaban una vez más atizando la hoguera política y militar en disputa por el control del poder.

Se había producido la llamada “Guerra Constitucionalista” entre los dos grupos mencionados. Entonces, los conservadores, jefeados por Emiliano Chamorro Vargas y Adolfo Díaz Resinos, una vez más, pidieron la intervención armada del gobierno genocida de Estados Unidos, el cual mandó varios miles de hombres armados en barcos de guerra por Corinto, para intimidir y vencer a los liberales, al lado de los cuales se había ubicado el General Sandino por ser el “mal menos peor”.

A pesar de la invasión militar yanqui, a favor de los conservadores, estos fueron vencidos militarmente por los liberales, pero el jefe de éstos, el tal José María “Chema” Moncada Tapia, en nombre de los liberales se vendió (otra vez) a los invasores yanquis, jefeados por el coronel Henry Stimpson, en Tipitapa, donde ambos firmaron el llamado Pacto del Espino Negro, uno de los acontecimientos más infames impuestos por Estados Unidos en América Latina.

Después de este infame Pacto del Espino Negro, los invasores gringos aceleraron la formación de la Constabularia o Guardia Nacional, la cual apareció, inicialmente, con jefes militares gringos, entrenadores yanquis y, por supuesto, estos invasores fueron sus educadores ideológicos y políticos.
Al producirse los primeros choques militares contra el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, jefeado por el General Sandino, los guardias nacionales ya andaban en las montañas del Norte combatiendo a los defensores de la Patria, a los cuales perseguían los soldados del Ejército invasor de Estados Unidos.
Antes de ser derrotados por los guerrilleros del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, los militares yanquis se aseguraron de que su ejército de ocupación permanente (la Guardia Nacional) tuviese un jefe absolutamente subordinado a los intereses criminales de Estados Unidos y por ese motivo nombraron como jefe de la GN a Anastasio Somoza García, un falsificador de billetes en San Marcos, estudiante de mecanografía e inglés y visitante asiduo de la Embajada Norteamericana en Managua y supuesto amante de la esposa del embajador yanqui, Blees Lane, en ese momento.

Comprendiendo el gobierno yanqui que el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional era una alternativa real de defensa del país y que Sandino se convertía en un estorbo para sus planes expansionistas por América Central y América Latina, entonces le encargan al asesino y ladrón, Anastasio Somoza García, cuya lealtad a ellos ya era comprobada, que asesine al General Sandino, para lo cual Somoza efectúa una reunión de oficiales de la Guardia Nacional, a los cuales los obliga a firmar la sentencia de muerte del General de Hombres Libres.
Somoza García, esa pandilla de la Guardia Nacional de los gringos y el propio gobierno criminal de Estados Unidos, no han pagado por el asesinato de Sandino. A eso yo le llamado Criminales sin castigo.

Después del asesinato de Sandino, el 21 de febrero de 1934, Somoza García organizó la dictadura militar, la cual inició una matanza sin cesar de nicaragüenses, robadera también sin cesar, despojos de tierras y propiedades a campesinos y comunidades indígenas y le facilitó a los oligarcas y burgueses, al mismo tiempo, una explotación sin asco de los sectores más empobrecidos de Nicaragua desde que llegaron los españoles al territorio nacional.
A esa guardia genocida del somocismo se le achacan más de 450 masacres conocidas entre 1934 y julio de 1979. Los primeras masacres conocidas de esta Guardia Nacional fueron en contra de los integrantes del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, cuya cacería inició Somoza García inmediatamente después de asesinato Sandino en las calles de Managua.
Después vinieron centenares de masacres genocidas, incluyendo las de abril de 1954, en El Crucero; las de septiembre de 1956, inmediatamente después de que Rigoberto López Pérez ejecutó al tirano (Anastasio Somoza García), fundador de la tiranía, en el antiguo Club de Obreros de León.
Usando a la Guardia Nacional y a su pandilla de asesinos, ladrones y violadores de leyes y de mujeres, incendiarios de poblados enteros, los dos hijos de Somoza García, Luis y Anastasio Somoza Debayle, inmediatamente después que su padre fue ejecutado a tiros por Rigoberto López Pérez, iniciaron una cacería interminable que convirtió en cárcel a todo el país, porque ellos, para justificar la represión armada, le echaban la culpa a todo el mundo, cuando en realidad Rigoberto López Pérez dejó claro que la responsabilidad de ejecutar al tirano era estrictamente suya, al extremo de que escribió a su madre que él iniciaría “el principio del fin de la tiranía”.

El asunto no paró en 1956. Esa Guardia Nacional mató a gran parte de los integrantes de los movimientos armados en su contra, incluyendo al periodista Manuel Díaz Sotelo. Esta Guardia Nacional, a la cual se integraron ladrones, asesinos y gente desclasada, por medio de sus más rabiosos asesinos, continuó las matanzas en las ciudades y el campo, donde, inclusive, quemaron ranchos de poblados enteros en León, Chinandega, Matagalpa, Jinotega, Costa Atlántica. Inclusive, al momento de capturar a campesinos sospechosos de ser opositores, los subían en aviones o helicópteros y de desde varios miles de pies de altura los tiraban hacia el mar y cerros como el Musún, en el Norte de Nicaragua.
Los dos Somoza (Luis y Anastasio), la Guardia Nacional con su numeroso grupo de oficiales asesinos y ladrones (generales, coroneles, mayores, capitanes, tenientes y soldaditos), la dictadura militar y sus instrumentos “civiles” burocráticos, se pusieron más nerviosos y agresivos, en defensa del status quo o del sistema imperialista burgués reinantes dentro de Nicaragua, cuando se funda el Frente Sandinista de Liberación Nacional en 1961.

Es para entonces cuando perfeccionan su sistema de espionaje y lo vuelven más brutal: persecusión permanente, torturas sistemáticas, capturas masivas y selectivas, asesinatos misteriosos, entrenamientos de 12,000 orejas, “jueces de mesta” o “jueces de cañadas”, informantes oficiosos u ocasionales, los Somoza se meten hasta en el último negocio de las fritangas…
Esa misma Guardia Nacional masacra a centenares de managuas el 22 de enero de 1967, en la llamada Avenida Roossevelt, hoy bautizada como Avenida Sandino.
La Guerrilla Sandinista le aparece en Pancasán y el nerviosismo se apodera del sistema somocista genocida. Se proclaman “vencedores” cuando matan a varios guerrilleros del FSLN en Pancasán, pero se asustan, casi convulsionan cuando el Frente Sandinista aparece disparando auroras, después de un largo silencio, en diciembre de 1974 con el “Asalto a la casa de Chema Castillo Quant”; y esa Guardia Nacional desata una represión sin precedentes en 1975, se estremece esa guardia genocida con la Insurrección de Septiembre de 1978 y finalmente sale en estampida por el empuje popular militar de la Insurrección Final de junio-julio de 1979.

Sin incluir a toda la gente que mataron liberales y conservadores antes de 1934, se ha afirmado que la Guardia Nacional mató a 50 mil nicaragüenses entre 1934 y el 19 de Julio de 1979.

Después de 1979, una buena parte de esos guardias genocidas somocistas, volvieron a cerrar filas con sus amos del gobierno criminal de Estados Unidos y formaron, participaron en las matanzas de otros 40,000 nicaragüenses, ejecutadas por la llamada “contrarevolución”, organizada, entrenada, financiada y sostenida por el gobierno de Estados Unidos desde el mismo 1979 hasta su desarme en 1990.

Esa Guardia Nacional como cuerpo armado, ejército interventor permanente de Estados Unidos, fue demolida por la Revolución Sandinista, jefeada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional y en particular por Carlos Fonseca Amador, heredero legítimo del General Sandino.
Sin embargo, son portadores actuales de los intereses de aquella Guardia Nacional, de los Somoza y de su dictadura militar genocida, sujetos corrompidos como Arnoldo Alemán Lacayo, doña Violeta Barrios de Chamorro, Enrique Bolaños Geyer; y sujetos violentísimos como Enrique Quiñoñez, abogados como Daniel Olivas Zúñiga, etc., aunque como sistema momificado no tiene ni la más mínima posibilidad de revivir, porque la Revolución Sandinista demolió de raíz ese sistema criminal, organizado o fundado por los yanquis, sostenido, entrenado y educado por los gringos, cuyos gobiernos criminales, precisamente, fundaron y sostuvieron toda una plaga de dictaduras militares genocidas en América Latina en todo el siglo 20. Hubo dictaduras militares en Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Cuba, República Dominicana, Honduras, El Salvador, Venezuela, Colombia, Chile, Argentina, Paraguay, Brasil, Bolivia, Ecuador, Perú, etc.

Revolución Sandinista

En el mundo ha habido revoluciones burguesas, como la “Revolución Francesa” (1789, portadora de ideas liberales), la “Comuna de París” (1877) o primera Revolución Proletaria, la Revolución Rusa o “Revolución Socialista de Octubre” (1917), llamada también “Revolución Bolchevique”; las “Revoluciones Democrático Populares” en Europa al concluir la Segunda Guerra Mundial, la Revolución Popular China en 1949, la Revolución Coreana en 1950; la “Revolución Permanente”, la “Revolución Social”, la “Revolución Socialista”, la “Revolución Científico-Técnica”, y Movimientos o Revoluciones de Liberación Nacional como las de Cuba (enero de 1959) y Nicaragua en julio de 1979.

La Revolución Cubana triunfó en enero de 1959, y se transformó o se proclamó en “Revolución Socialista” en 1961; la Revolución Salvadoreña del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, truncada por la intervención militar gringa en apoyo al ejército gorila de asesinos de El Salvador, que también fue organizado, entrenado, educado y sostenido siempre por el gobierno criminal de Estados Unidos.

En Nicaragua estalló asimismo la “Revolución Antiimperialista”, en 1927-1934, encabezada por el General Augusto César Sandino, llamado justamente el “Padre de la Revolución Antiimperialista”, porque con un puñado de hombres descalzos, harapientos y casi desarmados se dispuso a combatir en 1927 a los yanquis invasores, sempiternos agresores y saqueadores de América y del Mundo.

La “Revolución Francesa” fue un movimiento sociopolítico, encabezado por ideólogos burgueses (incluyendo los llamados “enciclopedistas”), que con rebeliones e insurrecciones populares demolieron la maquinaria estatal monárquica absoluta y de dominación económica y social del sistema feudal, o formación socioecomómica que substituyó al régimen esclavista en Europa y que precedió al régimen socioeconómico del capitalismo, gérmen posterior del imperialismo o fase final del capitalismo salvaje.
La Revolución Sandinista, de Liberación Nacional, comenzó con la Revolución Antiimperialista del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional y del General Augusto César Sandino, pues el General de Hombres Libres dejó sembrada las bases fundamentales de la Revolución, las cuales fueron recogidas, ordenadas y enriquecidas por el General Santos López y el Comandante Carlos Fonseca Amador, quien se convertiría en el continuador de Sandino y en el Jefe de la Revolución Popular Sandinista.

La Revolución Popular Sandinista fue organizada, estructurada política, ideológica y militarmente por el Frente Sandinista de Liberación Nacional y en particular por el Comandante Carlos Fonseca Amador, quien ordenó el Ideario Político del General Sandino y lo convirtió en programa político-militar de Liberación Nacional. En su organización y estructura inicial, clandestina, sometida a persecución y vejámenes mortales por parte de la dictadura somocista con su guardia genocida (Guardia Nacional o ejército de intervención norteamericano) y el inmenso aparato opresor, el cual era también organizado, entrenado, educado ideológicamente y financiado permanentemente por el gobierno criminal de Estados Unidos, participaron estudiantes, intelectuales, obreros, campesinos, amas de casa y hasta desertores de la filas del somocismo genocida.

La Revolución Popular Sandinista logra ascender al poder mediante el derrocamiento militar de la dictadura y por la demolición total del aparato opresor, económico, militar e ideológico del somocismo genocida, instalado en Nicaragua por los yanquis al ser asesinado el General Sandino y masacrados los miembros del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional.
La Revolución Sandinista representa intereses populares contrarios a la dominación imperialista neocolonial e imperialista de Estados Unidos y de los oligarcas explotadores de Nicaragua, de Centroamérica y América Latina. Estas fuerzas contrarias reaccionan inmediatamente organizando una guerra mercenaria o contrarrevolución en 1980, sin tregua, de desgaste económico y militar y de propaganda llena de calumnias para quitarle sus bases populares originales.

El período de los 10 años del régimen revolucionario es la única etapa de la Historia Nacional en que son realmente privilegiados los pobres o trabajadores en general, obreros, campesinos e intelectuales, especialmente niñas, niños, mujeres, ancianos, desvalidos, indígenas y los despojados secularmente de sus tierras y demás propiedades. En estos 10 años no tuvieron su predominio arrogante los patrones privados, los cuales se han restablecido, de alguna manera con contrareformas reaccionarias o contrarevolucionarias, al volver a gobernar los oligarcas, burgueses y ladrones como Arnoldo Alemán Lacayo, doña Violeta Barrios viuda de Chamorro y Enrique Bolaños Geyer, terrateniente, oligarca y patrón semiesclavista de los peores que ha tenido el país.

Hubo Reforma Agraria, con la Revolución Sandinista, que benefició a 120,000 familias campesinas con cuatro millones de manzanas de tierras cultivables; Reforma Urbana que benefició a otras 100,000 familias, reformas y nacionalizaciones en los bancos, en las Políticas Nacionales en general, se registró un cambio radical en la Defensa de la Soberanía Nacional, los pobladores se encaraban directamente con el Presidente de la República en los “De Cara al Pueblo”, por ejemplo.

Hubo logros profundos en la Educación, Salud, Transporte, en organización del Estado y la producción agropecuaria, en la producción agropecuaria y de energía eléctrica y geotérmica, en los campos de la tecnificación, en la preparación profesional de los cuadros del régimen revolucionario, mejoras extraordinarias en deportes, cultura, avances científicos y académicos universitarios, se multiplicaron las escuelas y colegios secundarios, los Sindicatos pasaron de 127 a cinco mil en todo el país.
Estos logros fueron truncados al perder el poder político nacional el FSLN en 1990, debido a la guerra mercenaria, organizada, financiada, dirigida política e ideológicamente por el gobierno criminal de Estados Unidos, lo que provocó desgaste económico y político en las bases populares que acompañaron al FSLN en la Revolución, y que engañadas por los aliados internos (sus perros falderos de siempre) de los gringos, procedieron a votar contra su propio proyecto popular en febrero de 1990.

El Frente Sandinista de Liberación Nacional ya retornó al poder político nacional, y continúa impulsando la Revolución Sandinista iniciada por Sandino y continuada por Carlos Fonseca Amador y el FSLN en la década del 80.
El Frente Sandinista y el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional se enfrentan hoy (en 2009) a una guerra mediática sucia de los oligarcas locales y sus aliados perversos, quienes todos los días fabrican todo tipo de calumnias y mentiras, todo lo cual es una reacción cruel, violenta, sádica del grupo de mafiosos que manipuló el poder político durante 16 años, durante los cuales le robaron sumas fabulosas de dinero y recursos naturales al país, al que dejaron en banca rota. Hoy el gobierno se parece a los pobres, con los cuales estrecha esfuerzos mancomunados, solidaridad, cooperación, se amplían la educación y la salud, se amplían la producción agropecuaria e industrial, todo lo cual atenta contra los oligarcas locales y sus amos los yanquis genocidas.

Frente Sandinista de Liberación Nacional

El Frente Sandinista de Liberación Nacional es el único partido revolucionario, popular, emprendedor de privilegios a los pobres, de composición plural, antiimperialista, de tendencia socialista, solidario, promotor de la cooperación entre proletarios, intelectuales y profesionales, moderno y democrático, que se organizó en la clandestinidad rigurosa e impaciente en agosto de 1961; de ideología sandinista originada en el General Augusto C. Sandino, con un programa político-militar bien definido, destinado al derrocamiento del aparato opresor del somocismo genocida y con un plan claro para demoler el Estado del régimen somocista, fundado este último, entrenado, educado y financiado por Estados Unidos, cuyo gobierno criminal e invasor militar fue siempre organizador de dictaduras militares en otros países.
Sus fundadores fueron, entre otros: Santos López, Carlos Fonseca Amador, Tomás Borge Martínez, Jorge Navarro, Silvio Mayorga, José Benito Escobar Pérez, Francisco Buitrago, Rigoberto Cruz (Pablo Ubeda), Faustino Ruiz. Son también forjadores del FSLN: Oscar Benavidez, Modesto Duarte, Enrique Lorente, Iván Sánchez, Selim Shible, Edmundo Pérez, Víctor Tirado y Daniel Ortega Saavedra.

Los fundadores del FSLN comenzaron su lucha política y militar, primero estudiando la realidad histórica nacional y entrenándose militarmente en medio de sacrificios excepcionales, que incluían el andar huyendo permanentemente de la represión horrorosa del somocismo genocida. Desde l961 a 1979 cayeron miles de militantes y simpatizantes del FSLN, los cuales, inclusive, siguieron cayendo después del Triunfo de la Revolución Sandinista en julio de 1979.

Después de su derrota política electoral en febrero de 1990, el FSLN sigue siendo el único partido revolucionario con un programa político revolucionario claro, nacionalista, antiimperialista y con proyección socialista.

El FSLN comenzó con pocos militantes en 1961. Cuando la experiencia guerrillera de Pancasán, ya eran unos cuantos centenares. Después de la acumulación de fuerzas en silencio y producirse el Asalto a la casa de “Chema” Castillo Quant (diciembre de 1974), quizás los militantes y guerrilleros ya fuesen un poco más de 1,000. Al Triunfo de la Revolución Sandinista sus militantes eran unos 3000. Al cambio o pérdida electoral, en 1990, eran un poco más de 400 mil y al 2008 su militancia, miembros y simpatizantes sobrepasan el millón y medio de pobladores de Nicaragua, lo cual indica que es ya es un partido indestructible, que su evolución histórica es constante, como consecuencia de ser un partido revolucionario moderno, representante de lo nuevo, de lo que está transformándose para sustituir al viejo régimen capitalista momificado de los liberales y conservadores.

El FSLN tiene relaciones fraternales con otros partidos progresistas, revolucionarios, socialistas y comunistas de todo el mundo, con el fin de estar unido al proceso indetenible de la Revolución social, que irremediablemente demolerá al sistema capitalista expoliador, que actualmente ha perfeccionado sus formas de saquear a los Estados nacionales mediante invasiones militares, por el accionar de rapiña de las empresas trasnacionales que tienen como meta fundamental la movilización del dinero fácil y robado al Tercer Mundo hacia sus centros de poder y del comercio en contra de los intereses populares de todo el mundo.
El Frente Sandinista es un partido legalmente constituido, es el partido mayoritario más sólido, disciplinado, coherente, con organización y accionar político en todo el país, con un programa claramente revolucionario, progresista, antiimperialista, socialista y abogando por recuperar el poder político nacional mediante elecciones, es decir, siguiendo el juego que imponen las condiciones burguesas actuales.
El Frente Sandinista tiene organizado su Congreso Nacional, su Asamblea Sandinista Nacional; sus Asambleas Sandinistas Departamentales, Municipales, Distritales, Barriales y Comarcales.
Asimismo, tiene organizados Consejos Departamentales, Municipales, Distritales, Barriales, Comarcales y en Centros de Trabajo, tanto en el campo como en la Ciudad.

El FSLN elige, según Leyes nacionales, sus representantes o candidatos a presidente de la República, Vicepresidentes de la Repúblicas, diputados, Alcaldes, Vicealcaldes y Concejales, Magistrados de los Poderes Electoral y Judicial. En el caso de los candidatos a Presidente, Vicepresidente, Diputados, a Alcaldes, Vicealcaldes y Concejales, son electos mediante Consultas o Elecciones Primarias.
Participa el FSLN en el Consejo de Partidos Políticos. Tiene su Bancada de Diputados Sandinistas y en cada Alcaldía, igualmente, posee sus Bancadas de Concejales del Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Según Estatutos (Ley interna del FSLN), tiene militantes, miembros y simpatizantes.

Los militantes y miembros están obligados, por ley interna, a estar organizados en una Unidad de Base Sandinista (Consejo de Liderazgo Sandinista ahora), ya sea en el Barrio o centro de trabajo; a cotizar, a subordinarse a las decisiones colectivas o de la mayoría en los órganos de funcionamiento y de poder resolutivo, a respetar a las autoridades legalmente constituida, a apoyar a los candidatos escogidos para participar en las elecciones, y a dar respaldo a decisiones partidarias importantes.

Imperialismo

Según definición de Lenin (revolucionario socialista ruso, jefe del primer Estado socialista del Mundo), imperialismo es el capitalismo monopolista, parasitario, en la etapa superior y última del capitalismo, en víspera de la Revolución Socialista.

La transición al imperialismo se produce al filo de los siglos 19 y 20 al tomar cuerpo la dominación de los monopolios (aparición de trasnacionales, concentración de la producción y socialización de la misma producción) y del capital financiero, mientras ha adquirido importancia especial la importación de capitales y ha concluido, prácticamente, el reparto del mundo entre las potencias coloniales y neocoloniales, o los llamados “ocho” países capitalistas más industrializados del planeta, que juntos imponen precios a las materias primas de los países pobres y que asimismo imponen precios a los que ellos fabrican, mientras agreden y lanzan invasiones militares destinadas a robar territorios y recursos naturales en los países pequeños y del llamado Tercer Mundo.

El imperialismo es el capitalismo salvaje, parasitario y putrefacto, de ladrones y saqueadores al más alto nivel agresivo, que usa su potencial industrial, económico, científico y militar para agredir a los pueblos más pequeños, ya sean éstos capitalistas o socialistas, con el fin de expoliarlos brutalmente con precios bajos a sus materias primas y precios elevados a los productos comerciales fabricados por ellos, por ejemplo, los yanquis, ingleses, japoneses, franceses, alemanes, italianos y canadienses.
El imperialismo es un sistema estatal guerrerista, terrorista, profundamente agresivo, expansionista, saboteador, usurpador de tierras, usurpador de recursos naturales ajenos, invasor, agresor militar permanente como en el caso de Estados Unidos, cuyas políticas internas y exteriores responden a los intereses de los grandes monopolios (trasnacionales) privados, de los cuales generalmente son empleados el presidente, el vicepresidente y los más altos funcionarios del gobierno, incluyendo los encumbrados jefes del Ejército norteamericano.
A México, los yanquis les robaron dos millones y medio de kilómetros cuadrados mediante agresiones militares cuidadosamente ejecutadas en combinación con los terratenientes y esclavistas del Sur de Estados Unidos, en las décadas de 1830 a 1850. Le robaron a México los territorios del Estado de Texas, la Baja California, Nuevo México y otras fajas de tierras paralelas al Río Bravo o Río Grande.

Mediante el accionar de los filibusteros de William Walker y el proyecto del Imperio del Círculo Dorado, pretendieron apoderarse de todo México, de las Islas más grande del Caribe, de toda Centroamérica, de Panamá y Colombia, para establecer en todo ese territorio un Estado esclavista, a mediados del Siglo 19, cuando el imperialismo comenzaba a formarse en Estados Unidos.

Este imperialismo de Estados Unidos ha protagonizado (aproximadamente) 250 invasiones militares, con fines hegemónicos, militares, para derrumbar gobiernos no agradables a los ricachones explotadores de norteamérica y de robo de recursos naturales (petróleo, oro, madera, pesca, metales, uranio 68, etc.). Esas 250 invasiones militares han ocasionado 23 millones de muertos, también torturado y desaparecido a miles de ciudadanos en todo el Planeta, sin echar a cuenta la destrucción material y sin tomar en cuenta lo que hacen actualmente en Irak, Palestina, Afganistán, Pakistán y Colombia o las barbaries o matanzas efectuadas recientemente en Erzegobina, en Europa.
En el caso de Nicaragua, el imperialismo yanqui nos hizo invasiones militares, para derrocar e imponer gobiernos espúreos, en 1909 y en 1926 y finalmente dejaron instalada la Guardia Nacional o dictadura somocista genocida, la que fue derrocada por el Frente Sandinista el 19 de Julio de 1979.
En la década del 80, este imperialismo criminal nos impuso una guerra mercenaria de agresión, la que volvió a provocar otros 40,000 muertos, más de 17,000 millones de dólares en daños a la economía nicaragüense, los cuales les fueron perdonados por sus lacayos o perros falderos internos, esta vez representados por doña Violeta Barrios viuda de Chamorro.
Después del derrumbe del sistema socialista soviético y europeo y de la pérdida del poder político del FSLN en Nicaragua, el imperialismo yanqui está ahí, más agresivo, más brutal, más explotador, mediante sus trasnacionales u otros mecanismos financieros como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo, los cuales imponen deudas y condiciones que se semejan mucho a las cadenas metálicas que los españoles colonialistas les ponían a los esclavos indígenas, para explotarlos sin misericordia alguna.

Parte de las políticas imperialistas en Nicaragua es la imposición yanqui para que sean destruidos todos los cohetes Sam-7, defensivos, para defenderse ante la posibilidad de un ataque del mismo país imperialista: Estados Unidos, cuyos gobernantes, representantes o empleados de los fabricantes de armas más ricos y agresivos de Estados Unidos, siguen fabricando armamentos poderosos, atómicos y sofisticados, que amenazan la existencia de la Humanidad entera, pero que ellos sí, en forma impune, contra todo orden internacional, pueden estar fabricando y acumulando armas de destrucción masiva a niveles colosales, pero que los demás no pueden estar armados ni para defenderse, según las concepciones matonescas y colonialistas de estos genocidas malvados.

Eso es el imperialismo yanqui actualmente. Amenaza con llevar su ejército a cualquier rincón del mundo, para combatir el terrorismo (¿cuál, el que fabrican ellos todos los días?), cuando en realidad ese Estado imperialista, representante de los grandes monopolios o trasnacionales, es el más terrorista que hay en el mundo entero, pues pareciera fabricar terrorismo todos los días, a cada instante, en contra de la Humanidad.
Algunos intelectuales: periodistas, articulistas, escritores, economistas, sociólogos y hasta antropólogos, todos serviles rastreros del imperialismo yanqui en particular y del imperialismo en general, hasta se atreven a decir que la Historia llegó a su fin, que la Ideología ya no existe, que el imperialismo yanqui ya no existe, para encubrir estas brutalidades de pandillas de asesinos y saqueadores que operan desde la Casa Blanca, del Pentágono y del Departamento de Estado de Estados Unidos contra numerosos pueblos pobres del mundo, entre otros Irak, Palestina, Afganistán, Pakistán, Cuba, Corea del Norte, Colombia, etc.
El Imperialismo ahí está hoy más brutal que nunca agrediendo militarmente a Irak, con la finalidad de robarle el petróleo y de paso apoderarse de las riquezas de todo tipo en Medio Oriente. Ese imperialismo yanqui atiza y dirige las agresiones militares de Israel contra Palestina y Afganistán, amenaza a Cuba y a Corea del Norte y a todos los pueblos del Mundo, cuando George Bush, mafioso, empleado y propietario de trasnacionales, dice que su ejército de criminales puede atacar en cualquier momento, en cualquier lugar oscuro del mundo.
Esos intelectuales y escritores mencionados quieren que nos olvidemos de la Historia, porque, aseguran, no vale la pena estar recordando el pasado. ¡Claro!, para ellos es mejor no recordar que los gringos, por ejemplo, nos han agredido militarmente en varias ocasiones, que sus filibusteros nos agredieron entre 1853 y 1856, que los yanquis nos mataron un montón de gente y a Benjamín Zeledón Rodríguez en 1912, que mataron a un montón de gente y a Sandino en 1934, que dejaron organizada la dictadura militar somocista desde 1934 y que esa tiranía mató a otros 50,000 nicaragüenses y que en la década de los 80 nos mataron a otros 40,000 mil nicaragüense.

¡Por supuesto!, sería un buen “negocio” matar gente por 23 millones más en otros países y que luego sus habitantes no recuerden nada, que se vuelvan desmemoriados, como quieren que no recordemos a los Héroes y Mártires de Chicago y a las mujeres obreras que fueron quemadas dentro de las fábricas de Nueva York. Sí, así sería bonito para los asesinos del imperio, que no recordemos, por ejemplo, las casi 500 masacres de la Guardia Nacional en Nicaragua. Seríamos, de ese modo, “gente muy educada”, “consecuente”, “bien portada”.

Sostienen estos intelectuales y los mismos jefes del imperialismo que eso de la Ideología también llegó a su fin.

La lucha de clases surgió entre los hombres y mujeres desde que apareció la propiedad privada, un poco después de la descomposición de la Comunidad Primitiva, como la que nosotros teníamos al llegar los invasores criminales españoles a América.
Primero se impuso la sociedad esclavista; por luchas encarnizadas de los esclavos, desapareció ese sistema esclavista y apareció el sistema feudal.

Ese sistema feudal (nobles, patricios, reyes, monarcas) se unió con los curas europeos y asiáticos. Sus brutalidades, obligaron a los artesanos a organizarse y finalmente se produjo la Revolución Burguesa Francesa, la cual derrumbó al feudalismo en Europa y de paso arrasó también el sistema colonial español en América.

Esto motivó la aparición del capitalismo, el cual siempre tuvo como contrapartida ideológica a su criatura: los obreros fabriles, campesinos pobres e intelectuales progresistas, al proletariado en general.
Los capitalistas tienen su ideología, la cual los conduce a acumular más riquezas, a sentirse superiores, racistamente hablando como los nazisfascistas alemanes en Europa y los sionistas actualmente en el Medio Oriente, y a mantener marginados a los pobres, a los que no pertenecen a su círculo de los capitalistas e imperialistas salvajes.

Eso es ideología. Los explotados, por su lado, los proletarios, los obreros, los intelectuales desplazados, los desempleados, que cada vez son más pobladores del planeta (6,200 millones de habitantes), mientras los imperialistas son cada vez menos, son un puñado de ladrones, tienen su propia ideología. Ese sistema de opresión imperialista, de marginación y de robo, es también de saqueo de unos pocos que acumulan cifras fabulosas de dinero, como el caso de Bil Gate, fabricante de computadoras, que se afirma él solito acumula una fortuna de casi 200,000 millones de dólares, mientras decenas de millones de niños, ancianos y mujeres solas mueren de hambre en Nicaragua, Centroamérica, América Latina, Africa, Asia y los mismos Estados Unidos.

Democracia

Democracia es forma de régimen político basado en la proclamación de los principios del poder del pueblo, la libertad y la igualdad de los ciudadanos. La democracia supone el reconocimiento de la subordinación de la minoría a la mayoría, la elegibilidad de los principales organismos de poder del Estado y la existencia de los derechos y libertadas políticos. Se diferencian las instituciones de la Democracia representativa (instituciones electivas, parlamentos y otras) y la democracia directa: referendos, debates públicos de las cuestiones de la vida estatal por todo el pueblo, actividades de las organizaciones sociales, sindicales, comunales, académicas, estudiantiles, organizaciones de campesinos, etc.

En la Sociedad dividida en clases sociales, la Democracia es expresión concreta de la dictadura de la clase dominante. En el contexto del régimen explotador (esclavista, feudal y burgués o capitalista), las instituciones de la Democracia sirvieron y sirven a las clases que poseían y poseen los medios de producción, el poder político, el control de la economía y se imponen mediante sus instrumentos de propagación de su ideología explotadora.

“En la sociedad capitalista tenemos una Democracia amputada, mezquina, falsa, una democracia únicamente para los ricos, para la minoría”, escribió Bladimir Ilich Lenin, hace casi 100 años, antes que se produjera la Revolución Rusa.

“Yo soy demócrata, respeto la Democracia y el Estado de Derecho”, gritaba Arnoldo Alemán Lacayo, exoreja de la Guardia Nacional somocista, mientras usaba los resortes del Estado para robar sin cesar, lo más que podía, cuando era Alcalde en Managua y después cuando se instaló en la Presidencia de la República. Al final le robó al Estado nicaragüense, de acuerdo con los juicios en su contra, más de 500 millones de dólares.

En medios propagandísticos internacionales y nacionales se ha venido hablando, desde hace mucho tiempo, de la Democracia esclavista, de la Democracia feudal, de la Democracia Burguesa o capitalista, de la Democracia Revolucionaria, de la Democracia Popular, de la Democracia Socialista, de la Democracia interna del partido revolucionario y de la Democracia Comunista, que es la que ya se aplica en algunos aspectos de la vida socialista cubana, coreana del Norte y en China Popular.

El concepto Democracia aparece, por primera vez, en Grecia Antigua, donde pensadores filosóficos como Aristóteles, decían que era “el gobierno de todos”, pero casi al mismo tiempo la aristocracia practicaba el “gobierno de los selectos” y el gobierno de la monarquía, es decir, de una sola persona: el rey, el monarca omnímodo, que te podía mandar a matar a vos y a cualquier grupo de pobladores indefensos.

“El gobierno de todos” en Grecia no incluía a los esclavos, por supuesto, es decir, no podían participar los esclavos en el gobierno. En la Roma imperial los esclavos eran sólo instrumentos de trabajo, como herramientas parecidas a las macanas, cobas, hachas, machetes, espeques, arados, etc. En Roma, sólo los ciudadanos libres, no esclavos, tenían derecho a elegir a los funcionarios del gobierno imperial romano.

La llamada Democracia burguesa es una de las formas del Estado burgués, capitalista. En la época de la tiranía somocista funcionaba la democracia tiránica en Nicaragua, es decir, la “democracia” de la Guardia Nacional, la “democracia” de la dictadura, la cual estaba al servicio pleno del gobierno genocida de Estados Unidos, de los oligarcas locales como Pellas, Montealegres, Gurdianes, Venerios, Bolaños Geyer, Chamorros, Bernard, de los banqueros locales, de la burguesía terrateniente-latifundista en general, de los algodoneros explotadores y de los matones a sueldo de la tiranía genocida del socorrismo genocida, como aquellos López y Chavarrías en León.

Quien no estuviera en ese redil, no podía gozar de esa “democracia” dictatorial.

La “democracia” dictatorial en Nicaragua era, en realidad, una dependencia humillante, permanente, del gobierno criminal de Estados Unidos, un jugoso centro de explotación monopolista de los gringos, de los Somoza, de los oligarcas, de los terratenientes-latifundistas; un era un gran prostíbulo, un gran centro de analfabetismo, un paraíso de casinos y juegos de los explotadores, propiedades de centros laborales, de tierras y otros medios de producción que eran propiedad de unos pocos explotadores. A eso se la ha llamado “democracia” en Nicaragua, sin incluir todo el período de dominación opresora, genocida y de saqueo de los españoles, durante 300 años continuos. ¿La de los españoles era la “democracia colonial” para matar 51 millones de indígenas, convertirlos en esclavos durante 300 años y destruirles su cultura ancestral?

Al Triunfo de la Revolución Sandinista se conquistó la Democracia Revolucionaria y Popular, la cual, por primera vez en toda la Historia Nacional, privilegió a las grandes masas de obreros, campesinos, estudiantes, profesionales, le dio importancia especial a las mujeres, a los ancianos, a los desvalidos, a los niños, a la educación, a la salud, a la producción agropecuaria, a los trabajadores que se organizaron en 5,000 Sindicatos, a la formación y funcionamiento de varios miles de cooperativas agrícolas y pecuarias, a la entrega de tierras en Reforma Agraria a 120,000 familias pobres, a la Reforma Urbana para favorecer a otras 100,000 familias de los sectores populares, a la educación científica y técnica, todo lo cual nunca ocurrió en el país desde cuando llegaron los españoles invasores genocidas hasta el triunfo revolucionario sandinista, en 1979.

La Democracia Revolucionaria Sandinista consistía en que el pueblo organizado, en todo el territorio nacional, podía tomar decisiones colectivas con autoridades nacionales y locales, acerca de su trabajo comunitario y de su futuro, por ejemplo.

Esa Democracia Revolucionaria y Popular realmente otorgó libertades plenas a los que siempre fueron excluidos, marginados y oprimidos por el sistema burgués dictatorial. La gente más humilde podía resolver sus problemas económicos, de organización, de viviendas, asuntos sociales, de comida, de formación educativa científica mediante esta Democracia Popular del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Esa Democracia Popular Sandinista acabó la represión somocista y de la oligarquía y de los yanquis.
Al perder las elecciones el Frente Sandinista en 1990, debido a la guerra de agresión militar y económica del gobierno genocida de Estados Unidos y sus compinches contrarevolucionarios, los explotadores antiguos gritaron alegres: “¡La democracia ha vuelto a Nicaragua!”. Y por ahí unos “historiadores” o intelectuales colonizados escribieron Historias sobre Managua y Nicaragua, a mediados de los años 90, en las cuales alegremente celebran lo que ellos mismos llamaron: “Al fin, llegó la Democracia”(¿?).

Es decir, para estos “historiadores”, la “Democracia” era volver, de algún modo, al somocismo genocida, cuyos intereses, precisamente, estaban volviendo al ganar las elecciones la extrema derecha proyanqui, en febrero de 1990.

Para estos “historiadores”, ¡vaya qué maravillas de historias¡, no ocurrió ningún acontecimiento histórico entre junio de 1979 y febrero de 1990. En otras palabras, no existió la Revolución Popular Sandinista, que tanta admiración, respeto y cariño, provocó en todo el Mundo, incluyendo en grandes sectores sociales e intelectuales de Estados Unidos.

Una de esas “historias” “modernas” las financió Roberto Cedeño Borgen, cuando era Alcalde de Managua y uno de los principales compinches sirvergüenzas de don Arnoldo Alemán Lacayo. Era corrupto como Alemán Lacayo, pues hasta pagaba las cuentas de agua potable con fondos de la Alcaldía de Managua, según las denuncias documentadas de Diarios Nacionales, ubicados en Managua.

La otra “historia” deformadora de hechos históricos, y de ocultamiento de acontecimientos históricos extraordinarios, fue financiada por el Ministerio de Educación, en el período de Violeta Barrios viuda de Chamorro, cuando era ministro Humberto Belli Pereira, enemigo feroz de la Revolución Sandinista.
Pues bien, estos “historiadores” alegremente decían: “Al fin volvió la democracia”. En ambas “historias” no cupieron, por ejemplo, hechos históricos extraordinarios como los siguientes:

La Insurrección Sandinista (en Managua, León, Estelí, Matagalpa, Masaya, Chinandega) de septiembre de 1978. La Insurrección Sandinista u Ofensiva Final de junio-julio de 1979 en Managua y todo el país. No se dice ni una palabra de los bombardeos aéreos somocistas genocidas sobre ciudades como Managua, León, Chinandega, Masaya, Estelí, Matagalpa, Condega, Rivas, etc., y tampoco de la matanza de varios miles de pobladores, todo ejecutado por los “angelitos” asesinos de la Guardia Nacional, sostén fundamental de la dictadura somocista.

Esas “historias” no recogen el célebre Repliegue Táctico de Managua a Masaya y, por supuesto, tampoco se habla de la matanza efectuada por los mismos guardias nacionales en Piedra Quemada, en la misma Masaya, en Jinotepe, Diriamba y en Granada, pues los 6,000 replegados de Managua estuvimos ligados directamente a la lucha armada y política para desalojar de sus cuarteles y de las calles a los soldados somocistas genocidas, en estos lugares mencionados.

Managua fue el centro de convergencia de los Frente de Guerra Revolucionarios Sandinistas: Norte Carlos Fonseca Amador, Occidental Rigoberto López Pérez, Sur Benjamín Zeledón Rodríguez, Frente Interno (Managua, Masaya, Carazo y León, coordinado por el Comandante Carlos Núñez Téllez), Oriental Carlos Roberto Huembes, para darle el golpe final a la tiranía genocida del somocismo, y Managua fue el centro, además, en que los guerrilleros, combatientes populares, Combatientes Históricos, Madres de Héroes y Mártires y pobladores en general, nos concentramos en la Plaza (…de la República entonces) de la Revolución, entre la antigua Catedral, el Palacio Nacional y el Teatro Rubén Darío, para anunciar al Mundo entero que la Revolución Popular Sandinista había triunfado y que el horrendo y terrífico aparato opresor somocista genocida, había sido demolido para siempre.

Lo anterior tampoco merecía estar en las páginas de las “historias” mencionadas.

Varios miles de guardias genocidas, “orejas” de la Oficina de Seguridad, antiguos integrantes de los “escuadrones de la muerte”, “jueces de mesta” asesinos, fueron encarcelados y enviados a Tribunales Populares Antisomocistas.

Se integraron la Junta de Reconstrucción Nacional, la Junta de Reconstrucción de Managua, el Ejército Popular Sandinista, la Policía Sandinista, el Ministerio del Interior, todo un ordenamiento político gubernamental nuevo en Managua, sede del gobierno central; se organizaron los Comités de Defensa Sandinistas, las Milicias Populares Sandinista, los Batallones de Reserva para defender la Revolución de la agresión mercenaria y contrarrevolucionaria yanqui-somocista, se organizaron los cortes voluntarios de café y de algodón, los trabajos voluntarios (trabajadores, oficinistas, pobladores, productores patriótico y campesinos), se organizaron casi 3,000 sindicatos (la dictadura somocista sólo había permitido 127 sindicatos), se pusieron en funcionamiento seis nuevos Mercados y varios hospitales en Managua, se le pusieron nombres de Héroes y Mártires y de personajes conocidos a edificios, hospitales, centros educativos, centros de salud y a vecindarios o barrios, en los cuales aparecieron por centenares los monumentos en recuerdo cariñoso a Héroes y Mártires, cuyas vidas sucumbieron en la lucha contra la dictadura; se anunció formalmente en Managua que el Frente Sandinista se convertía en Partido Política legalmente constituido ante el Consejo Supremo Electoral.

Se fundó el Diario BARRICADA como órgano oficial del Frente Sandinista. Aparecieron el Sistema Sandinista de Televisión, el Sistema de Comunicaciones del Estado, el Sistema de Propaganda del FSLN, inmediatamente después del Triunfo revolucionarios se hicieron comunes las asambleas masivas de pobladores, trabajadores, estudiantes y maestros, obreros y campesinos y productores agrícolas y pecuarios; los profesionales fundaron sus organizaciones, la Unión de Periodista de Nicaragua dejó de andar huyendo y se instaló en su casa. Todo esto en Managua y resto del país.

Casi de inmediato se hizo la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización, cuyo lanzamiento en concentraciones masivas, se hizo desde Managua. Se hacían entrenamientos públicos de Milicias y Batallones de Reserva en parques, calles y predios baldíos, se efectuaban trabajos voluntarios y de innovaciones en fábricas, el gobierno central y la Junta de Reconstrucción de Managua instalaron varios miles de Centros de Desarrollo Infantil, entraron a funcionar varios miles de Comisariatos para los trabajadores, a los mismos trabajadores se les daba el llamado AFA (paquete de comida) cada quince días o al mes.

En Managua se adoquinaron decenas de kilómetros, se enchaparon cauces que hasta entonces funcionaban mal, se fundaron Barrios Progresivos como Jorge Dimitrov, René Cisneros y Francisco Meza Rojas, y comenzó la formación de casi 400 Asentamientos Humanos nuevos, se hizo la Reforma Urbana, se echó a andar la Reforma Agraria en Managua y todo país, especialmente en las tierras confiscadas a los jefes del somocismo genocida. En Jornadas dominicales de Trabajo Voluntario Rojinegro Sandinista, trabajadores, pobladores barriales e intelectuales, sembramos varios millones de árboles frutales, ornamentales y maderables, gracias a los cuales hoy Managua es conocida como la Capital Verde de Centroamérica.

Se integraron los Consejos Técnicos en las empresas estatales y oficinas del gobierno central y en las Juntas de Reconstrucción Municipales, incluyendo en Managua, donde inclusive se organizaron las Empresas Constructoras Municipales para hacer las labores de construcción de calles y reparaciones de las mismas.
La Junta de Reconstrucción de Managua se hizo de centenares de equipos pesados y livianos para desarrollo los proyectos comunitarios propios. Se estableció el subsidio en el pasaje de estudiantes universitarios, se estableció un servicio nocturno de autobuses urbanos, con el fin de que a cualquier hora de la noche, trabajadores y pobladores pudieran viajar de un lado a otro en Managua.

Se organizaron los Siete Distritos capitalinos y la Corporación Municipal de Mercados de Managua, se mandaron a miles de hombres y mujeres a prepararse en el extranjero, la mayoría de los estudiantes universitarios estudiaban con becas en las Universidades estatales de Managua, se hicieron consultas masivas sobre la Educación y la Constitución Política en Managua, funcionaban los “De Cara al Pueblo” en muchos sitios de Managua, se pusieron a funcionar más unidades productoras de energía eléctrica, se amplió en más de un 50 por ciento la red de agua potable en Managua, ya no cayó el peso sólo en la Laguna de Asososca, pues se construyeron varias “baterías de pozos artesianos” hacia el Oriente, Sur, Norte y Occidente de Managua, se construyeron varios miles de casas, entre otras las Colonias Batahola Sur y Norte, a pesar de la colosal agresión militar mercenaria yanqui-somocista.
Recordemos que el Aeropuerto Sandinista, en Managua, fue bombardeado por estos mercenarios contrarevolucionarios.

Todo estos eran hechos históricos extraordinarios, nuevos, nunca vistos antes en la Historia Nacional. Sólo he citado unos pocos de la época de los diez años del régimen revolucionarios sandinista, en Managua, que no son mencionados en las “historias” mencionadas, como que no ocurrieron nunca. Dichosamente, estos hechos históricos recientes están en la Memoria Popular y también los hemos ido escribiendo.

“Al fin llegó la Democracia”, proclamaron en 1990 los intelectuales colonizados, incluyendo algunos “historiadores”.

Al volver la “democracia”, ¿qué pasó y cuánto de horrible pasó? Veamos unos cuantos ejemplos:
Inmediatamente, el gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro mandó a desarticular 550 empresas del Estado, entre otras, la lechera de Chiltepe y la de procesos industriales de Sébaco. Mandó a desmantelar el Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, transporte por excelencia de los pobres y que venía funcionando desde hacía más de un siglo. Tenía sus oficinas principales en Managua.

Iniciaron las devoluciones de tierras, casas, lotes y otras propiedades a los somocistas, incluyendo a algunos que para hacer reclamos se convirtieron en “gringos caitudos”, es decir, pidieron nacionalidad norteamericana para obtener la “protección” del gobierno genocida de Estados Unidos. Mandaron a cerrar casi cuatro mil Centros de Desarrollo Infantiles Urbanos y Rurales, que a la vez eran comedores infantiles, mientras padres y madres llegaban a traer a sus niños.

Enviaron al desempleo a más de medio millón de trabajadores del Estado. Cancelaron la Alfabetización y la Educación de Adultos. Todas estas direcciones estatales estaban en Managua. En la Alcaldía de Managua, don Arnoldo Alemán Lacayo, el mejor “demócrata” de Nicaragua, mandó a cancelar el Sindicato Único Héroes y Mártires, cuyas oficinas cerró y mandó a despedir a todos sus dirigentes. Esto era en la Alcaldía de Managua.

Virtualmente toda la maquinaria (eran casi 300 equipos pesados y livianos) que entregó Carlos Carrión Cruz, último coordinador de la Junta de Reconstrucción de Managua, fue robada al llegar don Arnoldo “demócrata” Alemán Lacayo a la Alcaldía de Managua.

En 1991, don Arnoldo Alemán Lacayo me mandó a echar preso por la quemada de la Alcaldía de Managua, en lo cual nada tuve que ver.

En 1992 fueron muertos y heridos varios estudiantes universitarios, en las calles de Managua, por reclamos del 6 por ciento. Comenzó casi al mismo tiempo, una persecusión feroz para despojar de sus tierras, casas y lotes a los beneficiarios de las Leyes 85,86 y 88, la mayoría de ellos ubicados en Managua, donde jueces y policías se coludieron en estas persecusiones.

Mandaron a quitar los AFA, los subsidios y becas a estudiantes universitarios. Doña Violeta Barrios mandó a “perdonarle” el pago de 17,000 millones de dólares a Estados Unidos por su agresión militar y económica a Nicaragua en la década del 80. Los dos gobiernos se burlaron de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas (ONU).
Durante este mismo gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro, 180 matones, jefeados pro Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca y Juan Pablo Rivas Castro, me queman la casa en que vivía en el kilómetro once sur, lo cual al parecer fue instigado por Alemán Lacayo y compañía, porque yo andaba defendiendo desde las páginas de BARRICADA a las víctimas de los desalojos judiciales y policiales (Leyes 85,86 y 88).

Es conocido, además, que en este período de gobierno neoliberal, “democrático”, comenzaron las privatizaciones de los colegios públicos y la salud en los hospitales y centros de salud.
Al llegar Alemán Lacayo ladrón al gobierno central, ya es conocido que privatizaron la energía eléctrica, profundizaron los negocios en la salud pública, iniciaron también la privatizaciones de los servicios telefónicos, y es en este gobierno neoliberal, “democrático”, “respetuoso del Estado de Derecho” cuando se producen robos al erario público cercanos a los 600 millones de dólares, todo lo cual ha quedado evidenciado y registrado en los Juzgados de Managua.

Alemán Lacayo llegó mediante fraude electoral a la Presidencia de la República, y lo más descarado del fraude fue en Managua. Ofreció construir miles de casas, empleo masivo, y todo ocurrió al revés. En el gobierno neoliberal-conservador, “democrático”, de don Enrique Bolaños Geyer los apagones de la luz eléctrica subieron a 14 horas diarias.

Bolaños profundizó las privatizaciones de entidades estatales y hasta pretendieron que la Empresa Aguadora se vendiera al mejor postor.
En este período le fueron robados otros 17,000 millones de córdobas al Estado de Nicaragua, y al final, en 16 años de gobiernos “democráticos”, neoliberales, respetuosos de la “Democracia representativa”, el país quedó en banca rota, y casi un millón de sus trabajadores se fueron en éxodo a Costa Rica y Estados Unidos porque los despidieron de los cargos laborales en que estaban, y necesitaban empleo .

Esa democracia burguesa, es la que reapareció en 1990. Es una democracia de falsedades, mezquina, una democracia para un puñadito de ricos egoístas que no pasa del uno por ciento de la población, para los millonarios esclavizados ante el amo yanqui agresor, los cuales son elegidos por los pobres a cargos en el gobierno, el cual es usado para enriquecer a esos grupos minoritarios de burgueses y oligarcas, mientras esos mismos electores son despojados permanentemente de sus tierras, lotes y otras propiedades, los mandan al desempleo masivo, son engañados con promesas electorales falsas, les han privatizado la educación, la salud, las telecomunicaciones, han saqueado el erario nacional hasta niveles insólitos como lo que hizo Alemán Lacayo, quien usó el gobierno para acumular sumas fabulosas de dinero y es lo mismo que siguió haciendo el oligarca brutal y arrogante, donde Enrique Bolaños Geyer.

En el caso de Nicaragua a eso se le ha llamado “democracia representativa”, es decir, que los funcionarios del gobierno son elegidos con el “voto popular”, lo que equivale a afirmar que el “pueblo elige ahora a sus verdugos, a sus explotadores”, lo cual es todo lo contrario de la práctica de la Democracia Revolucionaria y Popular del Frente Sandinista de Liberación Nacional en la década del 80 y la vuelve a practicar ahora mediante Consejos del Poder Ciudadano.

Esa democracia “representativa” ha vendido el país, además, a trasnacionales extranjeras, como los casos de la energía como Unión Fenosa, de las telefonías y en los años 2005-2006 hasta amenazaron con privatizar un servicio vital como el agua potable.

Necesitamos cambiar esa “democracia burguesa dictatorial” por la Democracia Revolucionaria, la Democracia Directa, la del pueblo organizando tomando decisiones colectivas conjuntamente con sus autoridades.
Dichosamente, esta Democracia Directa es la que está siendo promovida por el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional mediante los Consejos del Poder Ciudadano, en los cuales participan también organizaciones afines como el Movimiento Comunal Nicaragüense.

Capitalismo

Capitalismo: formación económicosocial, basada en la propiedad privada de los medios de producción y la explotación del trabajo asalariado por el capital. La formación del Capitalismo sustituyó al feudalismo en el siglo 16, precede al socialismo, primera fase del comunismo científico.

La finalidad de la producción capitalista consiste en obtener ganancias. La contradicción fundamental del capitalismo –entre el carácter social del proceso de producción y la forma capitalista privada de apropiación_- encuentra su expresión en la anarquía de la producción, las periódicas crisis económicas y el desempleo crónico y engendra el antagonismo entre el proletariado y la burguesía, principales clases de la sociedad capitalista, además de las cuales existen el campesinado, los artesanos y la intelectualidad.

La lucha de clases entre el proletariado y la burguesía es la fuerza motriz de la evolución del capitalismo. En la encrucijada de los siglos 19 y 20, el capitalismo entró en su fase superior y última, en el llamado capitalismo monopolista o imperialismo, en el cual se ubica el fenómeno de las empresas trasnacionales, que se caracterizan por el dominio prácticamente omnímodo de los monopolios y la oligarquía financiera y la intensificación de la reacción en el ámbito de la política, la ideología y la cultura.

En esta etapa brutal, salvaje, cruel, sanguinaria, mortal, es cuando aparece, en la década del 90, llamada globalización de la economía, también conocida como neoliberalismo, que en realidad es la imposición de una tiranía universal del capitalismo agonizante desde sus centros de poder más bestiales: el imperialismo norteamericano, aliado con el inglés, japonés, alemán, francés, italiano, canadiense, cuyos jefes a la vez compiten por el control del mercado mundial.
Particularmente el gobierno criminal de Estados Unidos se ha erigido de por sí y ante sí, en el jefe de esa tiranía universal que impone terrorismo estatal, también despiadado, mediante el cual amenaza a todo el mundo con exterminios masivos y te dice sin ambages “o estás conmigo o estás contra mí”. Este tipo de argumentos es parecido al de los matones ya sabidos de que están totalmente al descubierto, que ya nadie les tiene miedo y que saben que pronto les llegará su fin.

En Nicaragua ya sabemos perfectamente cómo funciona el capitalismo, pues lo vemos retratado en un grupito de capitalistas voraces, terratenientes, propietarios de bancos y poderosos comerciantes, algunos de ellos situados en lo que se conoce como oligarcas, todos ellos ligados, al mismo tiempo, a las grandes empresas trasnacionales del imperialismo (norteamericano, inglés, francés, japonés, italiano, alemán, canadiense), y juntos nos saquean nuestros recursos naturales, financieros, laborales, científicos, etc.

A este capitalismo de hoy se le conoce como capitalismo salvaje, aunque se ponga disfraces de capitalismo humanizado. Este capitalismo local, ligado al imperialismo yanqui, es el responsable de la pobreza extrema que sufren la mayoría inmensa de los nicaragüenses, del éxodo masivo a otros países por el desempleo provocado por los capitalistas y por el hambre que campea en zonas rurales y urbanas del país.

El capitalismo es un mal socioeconómico, político e ideológico brutal, que no puede durar por siempre, porque la población sencilla no lo puede seguir soportando, pues con su accionar de saqueo tiene al país sin posibilidades de desarrollo, es decir, hundido en la miseria extrema. El capitalismo en Nicaragua ha estado siempre dependiente del régimen imperialista de Estados Unidos y vale la pena estudiar detalladamente cómo ha sido esa evolución en la Historia nacional.

Socialismo

El Socialismo es el régimen social que sustituye al capitalismo, y cuyas características esenciales son la propiedad social sobre los medios de producción y de la tierra, la ausencia de explotación del hombre por el hombre y la producción planificada de mercancías; es el primer escalón de la formación económico-social comunista.

El socialismo es radicalmente opuesto al capitalismo. La supresión de la propiedad privada sobre los medios de producción y el afianzamiento de la propiedad social transforman la faz económica y política-social de la sociedad. En el Socialismo (científico), el objetivo de la producción ya no es la obtención de beneficios por parte de propietarios privados, sino la satisfacción máxima posible a favor de la población en general, en los límites del nivel alcanzado por las fuerzas productivas, de las necesidades materiales y espirituales de los miembros de la sociedad, en este caso sería la nicaragüense.

En el Socialismo se pone fin a los ingresos procedentes de la explotación por medio del capital y se implanta la obligación para todos (y todas) de trabajar, según el principio de “quien no trabaja, no come”.
La planificación es un rasgo económico muy importante del Socialismo, ya que la propiedad social sobre los medios de producción y de la tierra no sólo ofrece la posibilidad del Desarrollo Planificado de la economía, sino que condiciona también la necesidad de la planificación, generando la Ley Económica objetiva del desarrollo armónico y proporcional de la economía nacional.
En otras palabras, en el régimen socialista se produce colectivamente para beneficio de la colectividad del país y no en beneficio de un puñado de parásitos sociales como ocurre con el funcionamiento del capitalismo salvaje.

El estímulo moral del trabajo se expresa en el desenvolvimiento de la emulación socialista. La cultura capitalista es reemplazada por la cultura socialista de solidaridad, de hermandad, de juntar fuerzas para resolver asuntos de interés colectivo en la sociedad.
En el Socialismo, escalón previo para la construcción del Comunismo, se empiezan a borrar las barreras de clases y al mismo Estado como instrumento de explotación del capitalismo.
En esta época del capitalismo salvaje, cada vez más agresivo y mortal por su descomposición final en imperialismo, podemos observar que varios países tienen funcionando el Socialismo como régimen social y político, entre otros: Cuba, Vietnam, Corea del Norte, Yemen y China Popular.

El mundo entero conoce que por corrupción interna se derrumbó el llamado Socialismo europeo, encabezado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, donde hoy se viven las consecuencias espantosas de haber vuelto al régimen criminal e infame del capitalismo.
En la época en que Carlos Marx y Federico Engels, en 1848, crearon la teoría del Socialismo Científico, aparecieron también lo que ellos llamaron Socialismo Reaccionario o Feudal, Socialismo Pequeñoburgués, Socialismo Alemán o socialismo “verdadero”, Socialismo Conservador o “burgués”, El Socialismo y el Comunismo Crítico-Utópicos, las cuales eran corrientes que se oponían al Socialismo Científico, o sea, sustitución total del capitalismo por el Socialismo, teoría marxista que fue enriquecida y audazmente puesta en práctica por Bladimir Ilich Lenin al conducir la Revolución Socialista de Octubre triunfante en 1917, en Rusia.
Hoy oímos hablar del Socialismo del Siglo XXI. ¿Qué quiere decir esto del Socialismo del Siglo XXI? Todavía no lo sé con precisión. Espero que esto signifique erradicar para siempre el capitalismo salvaje de América Latina y del mundo entero, ya que el futuro de vida de la Humanidad es el Socialismo y el Comunismo Científico, porque el capitalismo salvaje es muerte, destrucción general del Medio Ambiente, robo o saqueo de los Recursos Naturales, robo descarado de los recursos financieros de los Estados y, sobre todo, explotación bárbara de los Seres Humanos, sometidos a la crueldad de arrebatarles sus recursos y convertirlos en seres “muertos de hambre”, como lo ocurrido en estos 16 años de gobiernos neoliberales en Nicaragua, a pesar de que nuestra Patria es rica en Recursos Naturales, Humanos y Laborales.

Colonialismo o neocolonialismo

Según definición de algunos autores: “Política anexionista y expoliadora de las potencias capitalistas, que alcanzó sus formas extremas en la época del imperialismo. A principios del siglo 20, todo el mundo de hecho estaba repartido entre las grandes potencias coloniales: Gran Bretaña, Francia, Alemania, Estados Unidos, Italia, Japón, Países Bajos, España, Portugal y otras. Además de las colonias, donde las metrópolis eran dueños absolutos, existían distintas formas de dependencia económica y política semicolonial de los países atrasados y subdesarrollados respecto a las potencias imperialistas”.

Una definición más clara y concreta se resume en cómo, por ejemplo, España, Portugal, Reino Unido, Holanda, se apoderaron de colosales extensiones de tierras en África, Asia y América Latina, después de las llamados “descubrimientos” seguidos de invasiones y ocupaciones militares por medio de conquistadores armados con barcos de guerra, rifles, cutachas, hachas, mecates y perros entrenados también para matar.

Sólo los españoles y portugueses, al iniciarse la conquista y colonización, mataron a más de 70 millones de indígenas en América Latina y también asesinaron a 140 millones de negros, sacados por la fuerzas de sus tierras en África, para convertirlos en esclavos. Estos colonizadores destruyeron nuestras culturas, impusieron las suyas, impusieron su régimen de criminales durante 500 años, saquearon nuestros recursos naturales, impusieron sus culturas, sus idiomas, sus enfermedades contagiosas, sus religiones, nos esclavizaron por más de 300 años, y para colmo nos dejaron instalados en el dominio económico, político, militar e ideológico a sus “hijos criollos” después de producirse la llamada Independencia. Es decir, al final de cuenta continuaron dominando con lo que se conoce como neocolonialismo.

Esa ocupación por la fuerza de nuestras tierras por españoles, ingleses, holandeses y portugueses, eso es colonialismo cruel, sanguinario, brutal. Para imponerse en nuestras tierras, vinieron repartiendo balazos, machetazos, decapitaciones, ahorcamientos y descuartizamientos con perros entrenados, además de perseguir a nuestros abuelos, hasta capturarlos y matarlos si osaban andar en rebeldía por las agresiones militares de los “civilizados”, “rubios” y “muy cultos europeos.

El colonialismo fue toda una época terrible, de terror, de saqueo de recursos naturales en nuestras tierras africanas, asiáticas y latinoamericanas.

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) se gestó y explotó, precisamente por la voracidad, por el reparto del Mundo entero por las potencias coloniales, entre otras: Alemania, Francia e Inglaterra, cuyos monarquías o reinados se disputaban el reparto del Mundo entero, para ponerlo a disposición de sus respectivas burguesías u oligarquías imperialistas locales.
Estados Unidos inició su carrera neocolonialista desde cuando usando “colonos” y movimientos esclavistas sureños, se apoderaron de casi la mitad del territorio de México, precisamente, uno de los más ricos en recursos naturales como petróleo y minerales. Ya es conocida esa carrera neocolonialista interminable de Estados Unidos en América Latina y otras partes del mundo. Tempranamente se apoderaron de Cuba, Puerto Rica, Panamá, y convirtieron a casi todos los países latinoamericanos en sus colonias satélites mediantes la imposición de dictaduras militares o gobiernos colocados por el gobierno genocida norteamericano, y de paso han efectuado más de 250 invasiones y agresiones militares en distintas partes del Mundo, todas con fines neocolonialistas, lo cual ya se les está terminando porque los pueblos han despertado y están defendiendos sus soberanías nacionales.

Los nazifascistas alemanes, encabezados por Hitler y su camarilla de asesinos, racistas y ególatras, en representación no disimulada del colonialismo y del imperialismo o capitalismo salvaje, pretendieron acabar ellos, mediante una agresión e invasión militar de proporciones gigantescas, con todas las potencias coloniales capitalistas existentes en la década del 40, para convertirse ellos, los nazifascistas alemanes, en los únicos colonialistas universales, para lo cual planear el “Tercer Reinado de un Milenio”, con Hitler y su banda de asesinos a la cabeza.

Los pueblos se pusieron en pie, encabezados por la Unión Soviética, y los derrotaron estrepitosamente, y precisamente por esa derrota de los nazifascistas alemanes, el colonialismo comenzó a derrumbárseles a las potencias coloniales europeas y a Estados Unidos también.

Sin embargo, estas potencias capitalistas, de oligarquías voraces, han desarrollo mil mañas para manter su dominación, lo que Miguel de Castilla Urbina llamada “Pedagogía del Neocolonialismo”, la cual consiste en penetrar en las economías, las políticas, las culturas y ciencias en aquellos países pobres del “Tercer Mundo” o “en vías desarrollo”, por medio de préstamos onerosos, para mantenerlos endeudados y dependientes.

Aquí entran en juego las oligarquías locales vendidas al imperialismo, los intelectuales que también se venden y se declaran: “Yo soy profesional, doy servicios profesionales, no soy político”, y al final se van, por ejemplo, para Estados Unidos, y abandonan sus países, en cuyas universidades se formaron con dinero escaso del Estado respectivo.
Contra esa “Pedagogía del Neocolonialismo” seguimos luchando ahora unidos, solidarios, con cooperación mutua, como está ocurriendo ya en el ALBA, en UNASUR y en la Unión Africana, para que los planes expansionistas y neocolonialistas yanquis genocidas no tengan “pase2 en nuestras tierras, y que las ínfulas igualmente neocolonialistas europeas tampoco se impongan mediante cooperación subordinada a intereses intromisorios como los de pedir revisión de elecciones municipales. Las elecciones son un asunto de políticas internas, regido por nuestras leyes, y además, nosotros nunca hemos ido a supervisar, ni a controlar ni a entrometernos en elecciones nacionales o municipales de Estados Unidos y de la Unión Europea.

Muera el colonialismo despreciable, así como pasó al basurero de la Historia el somocismo genocida en Nicaragua.

Oligarca u oligarquía

“Gobierno ejercido exclusivamente por algunas familias poderosas. La oligarquía reemplazó en Atenas a la monarquía primitiva. Conjunto de negociantes poderosos que se unen para que todos los negocios dependan de su arbitrio”, expresa el Diccionario Larousse Ilustrado.

La oligarquía en Nicaragua, y en general en América Latina, comenzó con el traslado del poder colonial a los criollos (hijos de españoles, nacidos en América), quienes se transformaron en los conservadores, es decir, los que ostentaban el poder político, económico, militar, ideológico, propagandístico. Se convirtieron de inmediato en los herederos de las tierras y riquezas que el Imperio Español le robó a nuestros abuelos indígenas mediante el terror y una matanza imparable con balas, machetazos, hachazos, ahorcamientos, decapitaciones y descuartizamientos con perros amaestrados y rabiosos.

Poco a poco esos “herederos” del imperio colonial español, se transformaron, precisamente, en familias poderosas, exclusivas, como los Chamorro, Cuadras, Bernard, Cárdenas, Zavalas, Bolaños, Montealegres, Venerios, Cardenales, Pellas, en el caso de Nicaragua. Además, estas familias “nobles” y “patricias”, explotadoras, brutales y hasta sanguinarias, se fueron apoderando asimismo de grandes extensiones de tierras, convirtiéndose en latifundistas, propietarios de bancos privados, industriales poderosos y comerciantes usureros grandotes, que al mismo tiempo fungen como “representantes” o “sucursales” de las empresas trasnacionales del imperialismo, especialmente aquellas dedicadas a vender electrodomésticos, automóviles, maquinaria, etc.

“La oligarquía está ligada al linaje familiar, a privilegios heredados, a formas aristocráticas de vida, al prestigio y al reconocimiento social de una estirpe, al control administrativo de ejércitos, iglesias o gobiernos, a riqueza concentrada en una red familiar, a grupos de poder que intermedian la relación con la metrópolis, a formas de discriminación y domesticación social”, define Orlando Núñez Soto, sociólogo prestigioso, en su libro “La Oligarquía”, de reciente publicación en Managua.
Añade Núñez Soto a esta definición: “Cuando hablamos de oligarquía nos referimos a un grupo de familias (alrededor de una docena), que tradicionalmente han controlado el poder político, económico y cultural en un país, utilizando el parentesco, la endogamia, la herencia y la autoridad del prestigio como mecanismo de cohesión y sostenibilidad de sus privilegios. Se trata, pues, de una élite criolla de pretensiones aristocráticas, resabios racistas y actitudes discriminatorias contra las familias, individuos, clases, colores de piel, etnias, subalternos en todos los sentidos de la subordinación, la explotación y el vasallaje. Es la versión tragicómica de la aristocracia colonial o la internación de las relaciones del colonialismo, convertida hoy en añoranza del pasado colonial, del poder y de los símbolos que otrora le garantizaron su prestigio y privilegios”.

Entre los más grandes y notorios oligarcas de Nicaragua está el actual Carlos Pellas, autollamado “Grupo Pellas”, dedicado en gran escala a la fabricación de azúcar, licores, a la venta de automóviles y maquinaria. Pellas es también banquero, promotor de tarjetas de crédito mediante las cuales se saquea cotidianamente el bolsillo de los nicaragüenses pobres.
La Revista Forbes publicó hace varios años que la acumulación privada de dinero de Carlos Pellas sobrepasa los 1,200 millones de dólares, una de las más grandes de Centroamérica. Algunos opinan que el grupo de familias oligárquicas en Nicaragua en realidad es muy pequeño, pero los jefes de estas familias cuentan con un numerosos coro de serviles o lacayos, que son como sus mandaderos y voceros oficiosos.

Se ha incluido en este grupo de capitalistas salvajes o maleantes nacionales a Eduardo Montealegre Rivas, banquero, ladrón de recursos financieros nacionales. Se ha dicho que Montealegre Rivas y un reducido grupo a su alrededor, se robaron 17,000 millones de córdobas en el período de gobierno del oligarca Enrique Bolaños Geyer, suma de dinero que se suma a los otros 500 millones de dólares robados en el período de neoliberal salvaje de Arnoldo Alemán Lacayo, sin echar a cuentas la destrucción general ocasionada por el otro gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro, quien además “perdonó” (sin tener facultad alguna) la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de que Estados Unidos debía pagar a Nicaragua 17.000 millones de dólares por la destrucción causada a Nicaragua mediante su agresión militar y económica del década del 80.

De aquella oligarquía poderosa, ya sólo quedan los ”chingastes”, según un análisis hecho por el presidente Daniel Ortega Saavedra.
Conclusión: Se puede afirmar que la oligarquía es el grupo de capitalistas salvajes más enriquecidos a costas del saqueo de los recursos naturales, económicos y financieros del país, y a la vez por la explotación inmisericorde de los trabajadores del campo y la ciudad; además, ese enriquecimiento se produjo mediante el uso del poder político y económico para un grupo de familias poderosas, mayoritariamente originadas en la Ciudad de Granada.

No nos olvidemos de que la oligarquía sanguinaria chilena, aliada con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Pentágono (Ministerio de Defensa) mortal norteamericano y los jefes del gobierno genocida de Estados Unidos (Nixon-Kisinger), derrocaron el gobierno popular de Salvador Allende Goussen, el cual era un gobierno legítimo, electo masivamente por el pueblo chileno, mataron a Salvador Allende y a decenas de miles de seres humanos de Chile, todo porque este proyecto popular representaba los intereses de los pobladores pobres.

Esa oligarquía sanguinaria chilena actuó casi al mismo tiempo que las oligarquías, igualmente sanguinarias, de Venezuela, Argentina, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Bolivia, Brasil, Paraguay, Uruguay, Haití, Honduras, República Dominicana, sí, se juntaron como siempre, se aliaron con el gobierno criminal norteamericano, se mancornaron, desarrollaron proyectos dictatoriales para matar gente y robar lo que más pudieran de los recursos naturales y financieros respectivos.

Una de las últimas mascaradas de estas oligarquías las estamos viendo en Honduras, en Bolivia, en Venezuela, en Ecuador y en Nicaragua. En el caso de Honduras, la oligarquía hondureña se mancornó con los gringos opresores y los gorilas del Ejército hondureño para derrocar al presidente Manuel Zelaya Rosales, electo en elecciones legítimas en Honduras.
En Venezuela inclusive procedieron a derrocar al presidente Chávez Frías hace ya varios años. Chávez fue rescatado y puesto nuevamente en su cargo por el pueblo pobre y por los militares patriotas.

En Bolivia han pretendido derrocar y matar al presidente Evo Morales. En Ecuador tienen ya preparado otro golpe de Estado, ha denunciado el presidente Correa.

En el caso de Nicaragua, estos “chingastes” oligárquicos, mozos del gobierno gringo a través de la Embajada Norteamericana en Managua, han estado trabajando sistemáticamente para deslegitimar al gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, e incluso hasta mensajeros neonazifascistas tenebrosos (como el diputado holandés) han traído para promover asimismo un “golpe de estado” contra el presidente Daniel Ortega.

Eso es la oligarquía en América Latina, y más brutal, sanguinaria y mortal es la de Estados Unidos de Norteamérica, de donde la muerte llega actualmente contra pueblos como el Iraquí, el de Afganistán, el de Pakistán y el de Colombia, por ejemplo.

Vendepatria

“Yo no me vendo ni me rindo”, escribió el General Sandino mientras combatía a los agresores e invasores militares norteamericanos, después de que José María “Chema” Moncada Tapia se vendiera y firmara el llamado “Pacto del Espino Negro” con el jefe de los agresores yanquis, Míster Henry Stimpson.

Sí, Moncada Tapia se vendió a los agresores y genocidas imperialistas, entregó las armas en Tipitapa, vendió a sus compañeros del ejército liberal, permitió la ocupación plena de la Soberanía Nacional por parte del gobierno genocida de Estados Unidos, todo a cambio de que le garantizasen a él la presidencia de la República, el control total del poder político administrativo, para lo cual los invasores organizaron un Tribunal Electoral, dirigido y operado por ellos, para que Moncada vendepatria ocupara la silla presidencial.

Así fue. La ocupación militar norteamericana de nuestro territorio mancillado, mientras tanto, le tocó defenderlo “con las armas en la mano” al General Sandino y al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, jefeado por él.

Ya antes de este episodio horrible de mayo de 1927 en Tipitapa, se habían vendido los liberales o “calandracas”, en 1854, al grupo de los filibusteros yanquis, jefeados por los asesinos William Walker y Byron Cole, representantes del grupo de bandidos esclavistas del Sur de Estados Unidos, cuyos planes eran apoderarse de todo México, Centroamérica, Cuba, todo el Mar Caribe, Panamá y Colombia, para desarrollar lo que ellos (los esclavistas) llamarían “el imperio del círculo dorado”.
Dichosamente aquellos liberales reaccionaron a tiempo y se agruparon con otras fuerzas de Centroamérica, para expulsar a estos criminales filibusteros angelitos del régimen genocida norteamericano.

Después de este episodio de la “Guerra Nacional”, aparecieron los vendepatrias conservadores, jefeados por Emiliano Chamorro Vargas y Adolfo Díaz Resinos, quienes eran empleados de las minas propiedad de norteamericanos, entre otros, del canciller o Secretario de Estado de Estados Unidos, Filander Knox.

Adolfo Díaz Resinos era contador de una de las minas mencionadas. Ambos traidores pidieron la intervención armada norteamericana para derrocar al régimen liberal del General José Santos Zelaya López, 1909-1912.
Vender la Patria significó que invadieran Nicaragua varios miles de hombres armados del gobierno criminal de Estados Unidos, cuyo alegato fue que Zelaya López atentaba contra la paz en Centroamérica. Desde siempre el gringo agresor ha andado de entrometido, agrediendo, matando a nuestra gente y robando lo que más ha podido de recursos naturales y financieros de nuestros países.

Estos sujetos mencionados inclusive firmaron un Tratado mediante el cual Estados Unidos de por sí y ante sí podía instalar una base naval o militar en la Península de Cosigüina, construir un canal por Nicaragua, prorrogable todo por “99 años más”, y mientras tanto se dedicaron a robar todo lo que pudieron.

Estos mismos sujetos (Chamorro Vargas y Díaz Resinos) vuelven a solicitar al gobierno genocida yanqui una agresión armada contra Nicaragua, en 1926, la cual fue derrotada por el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional en 1933.

Valga explicar que estos vendepatrias siempre contaron con el respaldo decidido de la oligarquía local, de la cual Chamorro Vargas formaba parte.

En estos días, entre 1990 y 2009, la oligarquía local, vendida como siempre, se ha entregado “en cuerpo y alma”, “en alma, vida y corazón” al mismo agresor norteamericano y se ha mancornado también con los antiguos colonialistas europeos, para atacar furiosamente al Frente Sandinista, a sus sectores populares afines organizados y sindicalizados, por ejemplo, con el fin de quitarles apoyo, y de ese modo arrastrar a los pobladores nicaragüenses hacia proyectos que ellos manipulan, retuercen desde los centros de poder económico con que cuentan, y especialmente cuando ostentaron el gobierno neoliberal (capitalismo salvaje) durante 19 años, dejando al país en banca rota.

De aquellos vendepatrias oligárquicos sólo quedan “los chingastes”, ha sostenido Daniel Ortega Saavedra, y tiene razón porque esa oligarquía está muy golpeada al perder su poder político omnímodo en las elecciones del 2006, y además que por sus pleitos internos se va debilitando cada vez más, y entonces, curiosamente, pasan a engrosar sus filas una serie de gente que anda a la caza de dinero, como el mismo Eduardo Montealegre Rivas, Arnoldo Alemán Lacayo, los jefes de la llamada “Coordinadora Civil” y algunos dirigentes de algunas ONG, también vendidos, todos al servicio de los planes (¿tal vez golpistas?) tenebrosos de la CIA, del Pentágono, de la Casa Blanca yanqui y del Departamento de Estado (Cancillería) norteamericano.

A este grupo se han sumado sujetos violentos como Enrique Quiñóñez Tucler, Azalia Avilés, Violeta Granera, todos cazadores de reales. Es decir, la oligarquía efectivamente ya es cualquier cosa: mozos, lacayos, peleles, vendepatrias, en fin…!todos vendidos¡

Y no es necesario inventar nada. Es ya probado que van, entran y salen de la Embajada Norteamericana en Managua, cuyo embajador Calaham, descarado, cínico, agresivo, con poses de nuevo invasor militar, se cree el dueño de Nicaragua y grita en contra del gobierno de Daniel Ortega Saavedra y de los sandinistas, como si esta Nicaragua fuese la hacienda de los oligarcas de Estados Unidos.

Bueno…Así han sido los vendepatrias en Nicaragua.

Peleles

“Muñeco de paja y trapos. Persona simple y sin carácter”, se lee en el Diccionario Larousse Ilustrado.

Esa definición es como vio el General Sandino a los peleles. Traducido esto a lenguaje popular significa que los peleles son como esos muñecos de paja y trapos, gente sin criterio propio, sin criterio digno de ser “patriota, leal y sincero”.

Es decir, este tipo de gente es la que escogen como sus servidores fieles los oligarcas locales y sus jefes imperialistas yanquis, como el embajador Calaham en Managua, quien funge actualmente (2009) como tiritero, manejando los muñecos según el interés del gobierno genocida de Estados Unidos, cuyo jefes en la Casa Blanca desatan planes de desestabilización, de calumnias, de fabricación de mentiras cada vez más descaradas en los medios de comunicación privados locales, cuyos propietarios oligárquicos siempre han estado al servicio de intereses extranjeros y de los peores, como han sido las agresiones militares norteamericanas.

Si el tiritero yanqui manda a hacer una manifestación contra el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, ¡allá van los peleles¡ Fabrican unas cuantas mentiras como lo de supuestas elecciones fraudulentas, robos en el ALBA, robos en el Seguro Social, y esos peleles repiten, vociferan, propagan lo más que pueden esas calumnias, con el fin de meterle miedo a los pobladores humildes. Y lo peor es que a lo largo de la Historia de Nicaragua estos peleles cobardes siempre se han corrido cuando el asunto “se pone color de hormiga”.

Lacayo o servil

“Criado de casas importantes. Mozo de espuelas”, expresa el Diccionario Larousse Ilustrado. Esta palabra lacayo también se ha estado usando en Nicaragua para señalar que determinados sujetos (hombres y mujeres) se ponen al servicio completo de oligarcas locales y de sus jefes yanquis genocidas de la Embajada de Estados Unidos en Managua, de donde salen las órdenes de proclamar “hay dictadura en Nicaragua”, “este gobierno es totalitario”, “este gobierno es secretista”, todo lo cual forma parte de los planes de agresiones políticas, ideológicas, propagandísticas, de guerra sicológica y sucia tanto de los adversarios locales como del gobierno genocida norteamericano.

En este Don de lacayos y peleles se apuntan algunos intelectuales, periodistas, economistas, sociólogos, editores y articulistas de periódicos, filósofos, todos los cuales aparecen como “grandes oráculos” adivinando el futuro y augurando sólo desgracias para el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, o en contra de los “gobiernos que hoy se parecen a sus pueblos” en América del Sur.

Managua, marzo 2008.

Nota importante: Este diccionario lo sigo elaborando actualmente, ya en el año 2010.

Pablo E. Barreto Pérez es periodista, editor, investigador histórico, Cronista de la Capital, fotógrafo, Orden Independencia Cultural Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional), Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

Reside en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Democracia, Democracia burguesa, democracia revolucionaria popular, democracia socialista

Democracia, Democracia burguesa, Democracia Revolucionaria Popular, Democracia socialista

 Pablo Emilio Barreto Pérez

 (Escrito en 2011)

Democracia es forma de régimen político basado en la proclamación de los principios del poder del pueblo, la libertad y la igualdad de los ciudadanos. La democracia supone el reconocimiento de la subordinación de la minoría a la mayoría, la elegibilidad de los principales organismos de poder del Estado y la existencia de los derechos y libertadas políticos. Se diferencian las instituciones de la Democracia representativa (instituciones electivas, parlamentos y otras) y la democracia directa: referendos, debates públicos de las cuestiones de la vida estatal por todo el pueblo, actividades de las organizaciones sociales, sindicales, comunales, académicas, estudiantiles, organizaciones de campesinos, etc.

En la Sociedad dividida en clases sociales, la Democracia es expresión concreta de la dictadura de la clase dominante. En el contexto del régimen explotador (esclavista, feudal y burgués o capitalista), las instituciones de la Democracia sirvieron y sirven a las clases que poseían y poseen los medios de producción y de la tierra, el poder político, el control de la economía y se imponen mediante sus instrumentos de propagación de su ideología explotadora.

“En la sociedad capitalista tenemos una Democracia amputada, mezquina, falsa, una democracia únicamente para los ricos, para la minoría”, escribió Bladimir Ilich Lenin, hace más de 100 años, antes que se produjera la Revolución Rusa o Bolchevique.

“Yo soy demócrata, respeto la Democracia y el Estado de Derecho”, gritaba Arnoldo Alemán Lacayo, exoreja de la Guardia Nacional somocista, mientras usaba los resortes del Estado para robar sin cesar, lo más que podía, cuando era Alcalde en Managua y después cuando se instaló en la Presidencia de la República. Al final le robó al Estado nicaragüense, de acuerdo con los juicios en su contra, más de 500 millones de dólares.

En medios propagandísticos internacionales y nacionales se ha venido hablando, desde hace mucho tiempo, de la Democracia esclavista, de la Democracia feudal, de la Democracia Burguesa o capitalista, de la Democracia Revolucionaria, de la Democracia Popular, de la Democracia Socialista, de la Democracia interna del partido revolucionario y de la Democracia Comunista, que es la que ya se aplica en algunos aspectos de la vida socialista cubana, coreana del Norte, vietnamita y en China Popular.

El concepto Democracia aparece, por primera vez, en Grecia Antigua, donde pensadores filosóficos como Aristóteles, decían que era “el gobierno de todos”, pero casi al mismo tiempo la aristocracia practicaba el “gobierno de los selectos” y el gobierno de la monarquía, es decir, de una sola persona: el rey, el monarca omnímodo, que te podía mandar a matar a vos y a cualquier grupo de pobladores indefensos.

“El gobierno de todos” en Grecia no incluía a los esclavos, por supuesto, es decir, no podían participar los esclavos en el gobierno. En la Roma imperial los esclavos eran sólo instrumentos de trabajo, como herramientas parecidas a las macanas, cobas, hachas, machetes, espeques, arados, etc. En Roma, sólo los ciudadanos libres, no esclavos, tenían derecho a elegir a los funcionarios del gobierno imperial romano.

La llamada Democracia burguesa es una de las formas del Estado burgués, capitalista. En la época de la tiranía somocista funcionaba la democracia tiránica en Nicaragua, es decir, la “democracia” de la Guardia Nacional, la “democracia” de la dictadura, la cual estaba al servicio pleno del gobierno genocida y de las empresas trasnacionales de Estados Unidos, de los oligarcas locales como Pellas, Montealegres, Gurdianes, Venerios, Bolaños Geyer, Chamorros, Bernard, de los banqueros locales, de la burguesía terrateniente-latifundista en general, de los algodoneros explotadores y de los matones a sueldo de la tiranía  del somocismo genocida, como aquellos López y Chavarrías en León.

Quien no estuviera en ese redil, no podía gozar de esa “democracia” dictatorial.

La “democracia” dictatorial en Nicaragua era, en realidad, una dependencia humillante, permanente, al gobierno criminal de Estados Unidos, un jugoso centro de explotación monopolista de los gringos, de los Somoza, de los oligarcas, de los terratenientes-latifundistas; era un gran prostíbulo, un gran centro de analfabetismo, un paraíso de casinos y juegos de los explotadores, propiedades de centros laborales, de tierras y otros medios de producción que eran propiedad de unos pocos explotadores. A eso se la ha llamado “democracia” en Nicaragua, sin incluir todo el período de dominación opresora, genocida y de saqueo de los españoles, durante más de 300 años continuos. ¿La de los españoles era la “democracia colonial” para matar 51 millones de indígenas, convertirlos en esclavos durante 300 años y destruirles su cultura ancestral?

Al Triunfo de la Revolución Sandinista se conquistó la Democracia Revolucionaria y Popular, la cual, por primera vez en toda la Historia Nacional, privilegió a las grandes masas de obreros, campesinos, estudiantes, profesionales, le dio importancia especial a las mujeres, a los ancianos, a los desvalidos, a los niños, a la educación, a la salud, a la producción agropecuaria, a los trabajadores que se organizaron en 5,000 Sindicatos, a la formación y funcionamiento de varios miles de cooperativas agrícolas y pecuarias, a la entrega de tierras en Reforma Agraria a 120,000 familias pobres, a la Reforma Urbana para favorecer a otras casi 200,000 familias de los sectores populares, a la educación científica y técnica, todo lo cual nunca ocurrió en el país desde cuando llegaron los españoles invasores genocidas hasta el triunfo revolucionario sandinista, en 1979.

La Democracia Revolucionaria Sandinista consistía en que el pueblo organizado, en todo el territorio nacional, podía tomar decisiones colectivas con autoridades nacionales y locales, acerca de su trabajo laboral, de producción agropecuaria, de su quehacer comunitario, de la Defensa de la Revolución y de su futuro, por ejemplo.

Esa Democracia Revolucionaria y Popular realmente otorgó libertades plenas a los que siempre fueron excluidos, marginados y oprimidos por el sistema burgués dictatorial. La gente más humilde podía resolver sus problemas económicos, de organización, de viviendas, asuntos sociales, de comida, de formación educativa científica mediante esta Democracia Popular del Frente Sandinista de Liberación Nacional, en la década del 80.

Esa Democracia Popular Sandinista acabó la represión somocista y de la oligarquía y de los yanquis.
Al perder las elecciones el Frente Sandinista en 1990, debido a la guerra de agresión militar y económica del gobierno genocida de Estados Unidos y sus compinches contrarrevolucionarios, los explotadores antiguos gritaron alegres:

“¡La democracia ha vuelto a Nicaragua!”. Y por ahí unos “historiadores” o intelectuales colonizados escribieron Historias sobre Managua y Nicaragua, a mediados de los años 90, en las cuales alegremente celebran lo que ellos mismos llamaron: “Al fin, llegó la Democracia”(¿?).

Es decir, para estos “historiadores”, la “Democracia” era volver, de algún modo, al somocismo genocida, cuyos intereses, precisamente, estaban volviendo al ganar las elecciones la extrema derecha oligárquica proyanqui, traidora, vendepatria, entreguista de la Soberanía Nacional y sus cómplices cobardes, en febrero de 1990.

Para estos “historiadores”, ¡vaya qué maravillas de historias¡, no ocurrió ningún acontecimiento histórico entre junio de 1979 y febrero de 1990. En otras palabras, no existió la Revolución Popular Sandinista, que tanta admiración, respeto y cariño, provocó en todo el Mundo, incluyendo en grandes sectores sociales e intelectuales de Estados Unidos.

Una de esas “historias” “modernas” las financió Roberto Cedeño Borgen, cuando era Alcalde de Managua y uno de los principales compinches sirvergüenzas de don Arnoldo Alemán Lacayo. Era corrupto como Alemán Lacayo, pues hasta pagaba las cuentas de agua potable con fondos de la Alcaldía de Managua, según las denuncias documentadas de Diarios Nacionales, ubicados en Managua.

La otra “historia” deformadora de hechos históricos, y de ocultamiento de acontecimientos históricos extraordinarios, fue financiada por el Ministerio de Educación, en el período de Violeta Barrios viuda de Chamorro, cuando era ministro Humberto Belli Pereira, enemigo feroz de la Revolución Sandinista.
Pues bien, estos “historiadores” alegremente decían: “Al fin volvió la democracia”. En ambas “historias” no cupieron, por ejemplo, hechos históricos extraordinarios como los siguientes:

La Insurrección Sandinista (en Managua, León, Estelí, Matagalpa, Masaya, Chinandega) de septiembre de 1978. La Insurrección Sandinista u Ofensiva Final de junio-julio de 1979 en Managua y todo el país. No se dice ni una palabra de los bombardeos aéreos somocistas genocidas sobre ciudades como Managua, León, Chinandega, Masaya, Estelí, Matagalpa, Condega, Rivas, etc., y tampoco de la matanza de varios miles de pobladores, todo ejecutado por los “angelitos” asesinos de la Guardia Nacional, sostén fundamental de la dictadura somocista.

Esas “historias” no recogen el célebre Repliegue Táctico de Managua a Masaya y, por supuesto, tampoco se habla de la matanza efectuada por los mismos guardias nacionales en Piedra Quemada, en la misma Masaya, en Jinotepe, Diriamba y en Granada, pues los 6,000 replegados de Managua estuvimos ligados directamente a la lucha armada y política para desalojar de sus cuarteles y de las calles a los soldados somocistas genocidas, en estos lugares mencionados.

Managua fue el centro de convergencia de los Frente de Guerra Revolucionarios Sandinistas: Norte Carlos Fonseca Amador, Occidental Rigoberto López Pérez, Sur Benjamín Zeledón Rodríguez, Frente Interno (Managua, Masaya, Granada y Carazo,  coordinado por el Comandante Carlos Núñez Téllez), Oriental Carlos Roberto Huembes, Brigada Pablo Úbeda por los rumbos de Boaco, Chontales y el Sur del Caribe, para darle el golpe final a la tiranía genocida del somocismo, y Managua fue el centro, además, en que Jefes Guerrilleros, Combatientes Populares, Combatientes Históricos, Madres de Héroes y Mártires y pobladores en general, nos concentramos en la Plaza (…de la República entonces) de la Revolución, entre la antigua Catedral, el Palacio Nacional y el Teatro Rubén Darío, para anunciar al Mundo entero que la Revolución Popular Sandinista había triunfado y que el horrendo y terrífico aparato opresor somocista genocida (engendrado, educado, entrenado y sostenido por el infame gobierno yanqui), había sido demolido para siempre.

Lo anterior tampoco merecía estar en las páginas de las “historias” mencionadas, financiada por gobernantes conservadores y neoliberales, que siempre funcionarios como administradores estatales de la oligarquía local y del gobierno genocida norteamericano.

Varios miles de guardias genocidas, “orejas” de la Oficina de Seguridad, antiguos integrantes de los “escuadrones de la muerte”, “jueces de mesta” asesinos, AMROCS o “guardias retirados”, fueron encarcelados y enviados a Tribunales Populares Antisomocistas.

Se integraron la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, la Junta de Reconstrucción de Managua, el Ejército Popular Sandinista, la Policía Sandinista, el Ministerio del Interior, todo un ordenamiento político gubernamental nuevo en Managua, sede del gobierno central; se organizaron los Comités de Defensa Sandinistas, las Milicias Populares Sandinista, los Batallones de Reserva y Batallones de Lucha Irregular (BLI) para defender la Revolución de la agresión mercenaria y contrarrevolucionaria yanqui-somocista, se organizaron los cortes voluntarios de café y de algodón, los trabajos voluntarios (trabajadores, oficinistas, pobladores, productores patriótico y campesinos), se organizaron más de  3,000 sindicatos (la dictadura somocista sólo había permitido 127 sindicatos), se pusieron en funcionamiento ocho nuevos Mercados y varios hospitales en Managua, se le pusieron nombres de Héroes y Mártires y de personajes conocidos a edificios, hospitales, centros educativos, centros de salud, calles,  a vecindarios o barrios, a Unidades de Producción Agrícolas y Pecuarias, en los cuales aparecieron por centenares los monumentos en recuerdo cariñoso a Héroes y Mártires, cuyas vidas sucumbieron en la lucha contra la dictadura; se anunció formalmente en Managua que el Frente Sandinista se convertía en Partido Político legalmente constituido ante el Consejo Supremo Electoral.

Se fundó el Diario BARRICADA como órgano oficial del Frente Sandinista. Aparecieron el Sistema Sandinista de Televisión, el Sistema de Comunicaciones del Estado, el Sistema de Propaganda del FSLN, inmediatamente después del Triunfo revolucionarios se hicieron comunes las asambleas masivas de pobladores, trabajadores, estudiantes y maestros, obreros y campesinos y productores agrícolas y pecuarios; los profesionales fundaron sus organizaciones, la Unión de Periodista de Nicaragua dejó de andar huyendo y se instaló en su casa. Todo esto en Managua y resto del país.

Casi de inmediato se hizo la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización, cuyo lanzamiento en concentraciones masivas, se hizo desde Managua. Se hacían entrenamientos públicos de Milicias y Batallones de Reserva en parques, calles y predios baldíos, se efectuaban trabajos voluntarios y de innovaciones en fábricas, el gobierno central y la Junta de Reconstrucción de Managua instalaron varios miles de Centros de Desarrollo Infantil, entraron a funcionar varios miles de Comisariatos para los trabajadores, a los mismos trabajadores se les daba el llamado AFA (paquete de comida) cada quince días o al mes.

En Managua se adoquinaron decenas de kilómetros, se enchaparon cauces que hasta entonces funcionaban mal, se fundaron Barrios Progresivos como Jorge Dimitrov, René Cisneros Vanegas y Francisco Meza Rojas, y comenzó la formación de casi 400 Asentamientos Humanos nuevos, se hizo la Reforma Urbana, se echó a andar la Reforma Agraria en Managua y todo país, especialmente en las tierras confiscadas a los jefes del somocismo genocida. En Jornadas dominicales de Trabajo Voluntario Rojinegro Sandinista, trabajadores, pobladores barriales e intelectuales, sembramos varios millones de árboles frutales, ornamentales y maderables, gracias a los cuales hoy Managua es conocida como la Capital Verde de Centroamérica.

Se integraron los Consejos Técnicos en las empresas estatales y oficinas del gobierno central y en las Juntas de Reconstrucción Municipales, incluyendo en Managua, donde inclusive se organizaron las Empresas Constructoras Municipales para hacer las labores de construcción de calles y reparaciones de las mismas.
La Junta de Reconstrucción de Managua se hizo de centenares de equipos pesados y livianos para desarrollo de proyectos comunitarios propios. Se estableció el subsidio en el pasaje de estudiantes universitarios, se estableció un servicio nocturno de autobuses urbanos, con el fin de que a cualquier hora de la noche, trabajadores y pobladores pudieran viajar de un lado a otro en Managua.

Se organizaron los Siete Distritos capitalinos y la Corporación Municipal de Mercados de Managua, se mandaron a miles de hombres y mujeres a prepararse en el extranjero, la mayoría de los estudiantes universitarios estudiaban con becas en las Universidades estatales de Managua, se hicieron consultas masivas sobre la Educación y la Constitución Política en Managua, funcionaban los “De Cara al Pueblo” en muchos sitios de Managua, se pusieron a funcionar más unidades productoras de energía eléctrica, se amplió en más de un 50 por ciento la red de agua potable en Managua, ya no cayó el peso sólo en la Laguna de Asososca, pues se construyeron varias “baterías de pozos artesianos” hacia el Oriente, Sur, Norte y Occidente de Managua, se construyeron varios miles de casas, entre otras las Colonias Batahola Sur y Norte, a pesar de la colosal agresión militar mercenaria yanqui-somocista.
Recordemos que el Aeropuerto Augusto C. Sandino, en Managua, fue bombardeado por estos mercenarios contrarrevolucionarios.

Todos estos eran hechos históricos extraordinarios, nuevos, nunca vistos antes en la Historia Nacional. Sólo he citado unos pocos de la época de los diez años del régimen revolucionario sandinista, en Managua, que no son mencionados en las “historias” mencionadas, como que no ocurrieron nunca. Dichosamente, estos hechos históricos recientes están en la Memoria Popular y también los hemos ido escribiendo para que no se olviden.

“Al fin llegó la Democracia”, proclamaron en 1990 los intelectuales colonizados, o de mentalidad coloniazada, incluyendo algunos “historiadores”.

Al volver la “democracia”, ¿qué pasó y cuánto de horrible pasó? Veamos unos cuantos ejemplos:
Inmediatamente, el gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro mandó a desarticular 550 empresas del Estado, entre otras, la lechera de Chiltepe y la de procesos industriales de Sébaco. Mandó a desmantelar el Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, transporte por excelencia de los pobres y que venía funcionando desde hacía más de un siglo. Tenía sus oficinas principales en Managua.

Iniciaron las devoluciones de tierras, casas, lotes y otras propiedades a los somocistas, incluyendo a algunos que para hacer reclamos se convirtieron en “gringos caitudos”, es decir, pidieron nacionalidad norteamericana para obtener la “protección” del gobierno genocida de Estados Unidos. Mandaron a cerrar casi cuatro mil Centros de Desarrollo Infantiles Urbanos y Rurales, que a la vez eran comedores infantiles, mientras padres y madres llegaban a traer a sus niños.

Enviaron al desempleo a más de medio millón de trabajadores del Estado. Cancelaron la Alfabetización y la Educación de Adultos. Todas estas direcciones estatales estaban en Managua. En la Alcaldía de Managua, don Arnoldo Alemán Lacayo, el mejor “demócrata” de Nicaragua, mandó a cancelar el Sindicato Único Héroes y Mártires, cuyas oficinas cerró y mandó a despedir a todos sus dirigentes. Esto era en la Alcaldía de Managua.

Virtualmente toda la maquinaria (eran casi 300 equipos pesados y livianos) que entregó Carlos Carrión Cruz, último coordinador de la Junta de Reconstrucción de Managua, fue robada al llegar don Arnoldo “demócrata” Alemán Lacayo a la Alcaldía de Managua.

En 1991, don Arnoldo Alemán Lacayo me mandó a echar preso por la quema de la Alcaldía de Managua, en lo cual nada tuve que ver.

En 1992 fueron muertos y heridos varios estudiantes universitarios, en las calles de Managua, por reclamos del 6 por ciento. Comenzó casi al mismo tiempo, una persecusión feroz para despojar de sus tierras, casas y lotes a los beneficiarios de las Leyes 85,86 y 88, la mayoría de ellos ubicados en Managua, donde jueces y policías se coludieron en estas persecusiones.

Mandaron a quitar los AFA, los subsidios y becas a estudiantes universitarios. Doña Violeta Barrios viuda de Chamorro mandó a “perdonarle” el pago de 17,000 millones de dólares a Estados Unidos por su agresión militar y económica a Nicaragua en la década del 80. Los dos gobiernos neoliberales se burlaron de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas (ONU).
Durante este mismo gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro, 180 matones, jefeados pro Frutos Chamorro Argüello, Henry Núñez Abarca y Juan Pablo Rivas Castro, me queman la casa en que vivía en el kilómetro once Sur, lo cual al parecer fue instigado por Alemán Lacayo y compañía, porque yo andaba defendiendo desde las páginas del Diario  BARRICADA a las víctimas de los desalojos judiciales y policiales (Leyes 85,86 y 88).

Es conocido, además, que en este período de gobierno neoliberal, “democrático”, comenzaron las privatizaciones de los colegios públicos y la salud en los hospitales y centros de salud.
Al llegar Alemán Lacayo al gobierno central, ya es conocido que privatizaron la energía eléctrica, profundizaron los negocios en la salud pública, iniciaron también la privatizaciones de los servicios telefónicos, y es en este gobierno neoliberal, “democrático”, “respetuoso del Estado de Derecho” cuando se producen robos al erario público cercanos a los 600 millones de dólares, todo lo cual ha quedado evidenciado y registrado en los Juzgados de Managua.

Alemán Lacayo llegó mediante fraude electoral a la Presidencia de la República, y lo más descarado del fraude fue en Managua. Ofreció construir miles de casas, empleo masivo, y todo ocurrió al revés. En el gobierno neoliberal-conservador, “democrático”, de don Enrique Bolaños Geyer los apagones de la luz eléctrica subieron a 14 horas diarias.

Bolaños profundizó las privatizaciones de entidades estatales y hasta pretendieron que la Empresa Aguadora se vendiera al mejor postor.
En este período le fueron robados otros 17,000 millones de córdobas al Estado de Nicaragua, y al final, en 16 años de gobiernos “democráticos”, neoliberales, “respetuosos” de la “Democracia representativa”, el país quedó en banca rota, y casi un millón de sus trabajadores se fueron en éxodo a Costa Rica y Estados Unidos porque los despidieron de los cargos laborales en que estaban, y necesitaban empleo.

Esa democracia burguesa, es la que reapareció en 1990. Es una democracia de falsedades, mezquina, una democracia para un puñadito de ricos (oligarcas) egoístas que no pasa del uno por ciento de la población, para los millonarios esclavizados ante el amo yanqui agresor, los cuales son elegidos por los pobres a cargos en el gobierno, el cual fue usado para enriquecer a esos grupos minoritarios de burgueses y oligarcas, mientras esos mismos electores eran despojados permanentemente de sus tierras, lotes y otras propiedades, los mandan al desempleo masivo, son engañados con promesas electorales falsas, les han privatizado la educación, la salud, las telecomunicaciones, han saqueado el erario nacional hasta niveles insólitos como lo que hizo Alemán Lacayo, quien usó el gobierno para acumular sumas fabulosas de dinero y es lo mismo que siguió haciendo el oligarca brutal y arrogante, don Enrique Bolaños Geyer.

En el caso de Nicaragua a eso se le ha llamado “democracia representativa”, es decir, que los funcionarios del gobierno son elegidos con el “voto popular”, lo que equivale a afirmar que el “pueblo elige ahora a sus verdugos, a sus explotadores”, lo cual es todo lo contrario de la práctica de la Democracia Revolucionaria y Popular del Frente Sandinista de Liberación Nacional en la década del 80 y la vuelve a practicar ahora mediante Consejos del Poder Ciudadano.

Esa “democracia” “representativa” de gobiernos neoliberales ha vendido el país, además, a trasnacionales extranjeras, como los casos de la energía con Unión Fenosa, de las telefonías y en los años 2005-2006 hasta amenazaron con privatizar un servicio vital como el agua potable.

Necesitamos cambiar esa “democracia burguesa dictatorial” por la Democracia Revolucionaria, la Democracia Directa, la del pueblo organizado tomando decisiones colectivas conjuntamente con sus autoridades.
Dichosamente, esta Democracia Directa es la que está siendo promovida por el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional mediante los Consejos del Poder Ciudadano.

 

Publicado en Uncategorized

Feudalismo, feudalismo, régimen socioeconómico feudal de terratenientes que imponían servidumbre a campesinos por medio de la fuerza

Feudalismo o régimen feudal, sucesor del régimen esclavista y precedente del régimen capitalista o burgués

Pablo Emilio Barreto Pérez

El feudalismo, o régimen feudal (lat. Feudom: hacienda o enormes extensiones de tierras)formación  económica que sustituye (sustituyó) al régimen esclavista y precede al capitalismo. Los llamados “señores feudales” eran poseedores, mediante la fuerza, de enormes extensiones de tierras, robadas a comunidades originarias en la época del régimen esclavista.

En esas extensiones enormes de tierras tenían murallas que rodeaban estas propiedades, agrupaciones de hombres armados sometidos a sus servicios y dentro de estos muros estaban los campesinos en servidumbre porque estos “señores feudales” los habían comprado parta ponerlos a su servicio completo.

El régimen económico del feudalismo, a pesar de toda la diversidad de sus formas en distintos países y en distintos períodos históricos, se caracteriza por el hecho de que el principal medio de producción ­–la tierra—es propiedad monopólica de la clase dominante de los feudales, que a veces se funde casi por completo con el Estado Feudal. Y la economía se lleva a cabo con las fuerzas y los medios técnicos de los pequeños productores: campesinos.

La relación económica fundamental del feudalismo se manifiesta en la renta feudal, es decir, en el plusproducto que los productores campesinos pagan a los feudales (o al Estado) en forma de trabajo, dinero o en especie (rentas en trabajo o en especie).

La ciudad está incorporada necesariamente al sistema de relaciones feudales, pues sin la venta de productos agropecuarios a sus habitantes, el feudalismo no habría conocido la renta en dinero.

El antagonismo de la sociedad feudal, basada en las explotación de los campesinos por los “señores feudales” (esta sociedad se caracte3riza por la coerción extraeconómica) engendraba numerosas formas de manifestación de las contradicciones sociales.

La forma superior de ellas la constituían las sublevaciones y las guerras populares, plebeyo-campesinas. La ideología de la época feudal se distingue por la propensión  a las concepciones especulativas, que poco tienen que ver con los conocimientos reales o científicos, y a las religiones mundiales: cristianismo, islam, budismo, confucianismo y otros. En distintas etapas  del desarrollo de la sociedad feudal, su organización política era distinta: desde el mayor fraccionamiento estatal hasta las monarquías absolutas, déspotas, brutales, sanguinarias, mortales, totalmente centralizadas.

Una forma específica era el denominado feudalismo nómada, pero sus rasgos fundamentales eran los mismos. El período tardío del feudalismo se caracteriza  por el nacimiento en sus entrañas de la producción manufacturera, embrión o comienzo de las relaciones capitalistas, o inicio del régimen capitalista en Europa.

En Europa Occidental es el período de maduración y realización de las primeras revoluciones burguesas, hasta registrarse la Revolución Burguesa Francesa, la cual establece formalmente al régimen capitalista o liberalismo europeo.

La liquidación, precisamente, del régimen feudal como modo de producción se produjo en el proceso de las revoluciones burguesas europeas, fundamentalmente. No obstante, las supervivencias  del feudalismo persisten hoy en día  en muchos países del mundo capitalista, incluso económicamente desarrollados, como por ejemplo en Italia, España, en algunos países de África y también en algunas naciones latinoamericanas.

Son particularmente profundas en los países en desarrollo de Asia, África y América Latina. Las supervivencias de relaciones feudales dificultan el progreso de países en desarrollo y obstaculizan la lucha por el renacimiento nacional y la independencia económica.

Lenin lo relacionaba  con el movimiento revolucionario de la clase obrera, con la instauración de la dictadura del proletariado y la victoria del socialismo en un país o en unos cuantos. Por ejemplo, la República Popular de Mongolia ha realizado con éxito y en breve plazo histórico el tránsito del régimen patriarcal-feudal al sistema socialista.

 Fuentes documentales consultadas: Diccionario Político Breve, Editorial Progreso, Moscú; Diccionario de Filosofía, Editorial Progreso, Moscú. Lecturas en Internet.

 

 

 

Publicado en Uncategorized

Esclavismo, esclavos, esclavos, régimen esclavista del Egipto antiguo, Grecia y Roma antiguas, pareciera vigente al 2018

Esclavismo, o régimen esclavista

Pablo Emilio Barreto Pérez

Formación económico social  de clase –la primera de la Historia Humana–, basada en la explotación  del hombre por el hombre. Las principales clases del régimen esclavista eran esclavos y esclavistas.

Al haber surgido a consecuencia de la descomposición del régimen de la Comunidad Primitiva, el régimen esclavista se afianzó inicialmente en los países de Oriente Antiguo (Egipto, Babilonia, Asiria y otros) y tomó su forma clásica en Grecia Antigua y Roma Antigua en el primer milenio y los primeros tres siglos de la era actual, contándola o partiendo del calendario impuesto por los emperadores romanos.

La base de las relaciones de producción durante el régimen esclavista era la propiedad del esclavista sobre los medios de producción, así como sobre el esclavo, al que el esclavista podía vender, comprar, torturar, mantenerlos con grilletes en tobillos, muñecas y cuellos, enjaulado y matarlo si así se le antojaba.

El régimen esclavista es la primera formación de clase antagónica, que surge a consecuencia de un largo período de descomposición del régimen de la Comunidad Primitiva y el establecimiento de los institutos o instituciones de la sociedad dividida en clases sociales: la propiedad privada y el Estado.

El esclavismo alcanza su apogeo  en Grecia  y Roma Antiguas, donde sobre su base se erigen una economía eficiente en aquel entonces y una elevada cultura clasista, filosofía y arte, todo lo cual le era negado a los esclavos sometidos por verdugos servidores de los esclavistas, los cuales contaban con las barracas y cárceles correspondientes.

Las fuerzas productivas del régimen esclavista estaban compuestas por instrumentos de trabajo manuales y grandes masas de esclavos, quizás millones, como los que fueron usados para construir las pirámides de Egipto.

Las relaciones de producción se basaban en una cruelísima y bárbara explotación y opresión terrorista en contra de los esclavos. Reduciendo al mínimo las necesidades de los esclavos (negación total de comida, vestuario, salud y educación, por ejemplo), dichas relaciones permitieron a los esclavistas obtener un plusproducto considerable, en comparación con el modo de producción  precedente, lo cual condujo  al fortalecimiento  de la propiedad privada y al desarrollo de las relaciones mercantiles: intercambio, comercio, circulación monetaria.

Se libraban constantemente guerras de rapiña (pillaje, saqueo, latrocinio, piratería, despojos, robos descarados) como importante fuente de obtención de esclavos. Además de las clases fundamentales (esclavistas y esclavos), en la sociedad esclavista existían mercaderes, usureros (parecidos a los prestamistas y banqueros de hoy), artesanos y campesinos libres, pequeños propietarios que no gozaban de la plenitud de derechos, y una nutrida masa de elementos desclasados.

La forma de los Estados Esclavistas era la monarquía o la república. En esta última, los ciudadanos “libres” participaban en la actividad de instituciones democráticas (asamblea popular y otras). La Democracia no se extendía a los esclavos, es decir, los esclavos y esclavas no tenían derecho a participar en nada, sólo debían someterse a sus dueños, que generalmente les colocaban grilletes en los tobillos, en las muñecas, en el cuello, y los metían dentro de barracas supervigiladas por sus verdugos carcelarios.

Los esclavos luchaban y se sublevaban contra los esclavistas. Los más famosos fueron varios miles de esclavos, rebelados contra Roma, jefeados por Espartaco, caído en aquella lucha épica en el año 71 antes de la era actual.  Las sublevaciones más grandes se registran, precisamente, en la Roma Antigua (la de Espartaco).

La agudización de la lucha de clases y la irrupción  desde fuera condujeron  a la destrucción del Régimen esclavista y  sustitución por el feudalismo. La esclavitud existía en la mayoría de los pueblos, pero algunos de ellos  soslayaron el Régimen esclavista como formación, pasando del Régimen de la Comunidad Primitiva directamente al Feudalismo. En algunos países, la esclavitud existió tanto bajo el feudalismo como bajo el capitalismo.

Cabe recordar aquí que los promotores principales del esclavismo y del Régimen esclavista fueron los países de civilizaciones coloniales de Europa, los cuales con sus armaduras, cuchillos, cutachas, caballos, armas de fuego, perros entrenados, mecates encebados, látigos, sables, más invasiones militares, se apoderaron de centenares de miles de territorios de comunidades originarias o Primitivas en África, América y Asia, donde saquearon recursos naturales (oro, metales, madera), destruyeron las culturas de nuestros aborígenes, ejecutaron matanzas colosales (más de 50 millones en América) y esclavizaron a nuestros hombres y mujeres por casi 400 años, hasta que nuestros pueblos oprimidos decidieron rebelarse contra aquellas opresiones infames, crueles, sanguinarias, mortales, piratescas, bandidas…

A pesar de las llamadas “independencias nacionales” de los siglos 19 y 20, por ejemplo, hubo países coloniales brutales como Inglaterra o Reino Unido, que mantuvieron aquella esclavitud infernal hasta mediados de la década de 1960 en Australia.

Estos países coloniales y neocoloniales, entre otros: Inglaterra, Portugal, España, Francia, Holanda y Alemania acumulan el nada prestigioso y horrible pasado de colonización brutal de nuestros pueblos originarios, y para colmo se disputaban nuestros territorios y riquezas como aves de rapiña, y obligaban a nuestros pueblos a participar en sus guerras infames de conquistas de unos contra otros.

Los migrantes anglosajones y galos, o franceses, llegados al amparo al amparo de los imperios coloniales inglés y francés al Norte del Continente Americano, específicamente a los territorios de los hoy Estados Unidos y Canadá, mostraron su brutalidad despiadada e infame al exterminar a  casi mil gigantescas comunidades indígenas o primitivas, para robarles sus tierras, destruirles sus culturas, perseguirlos mortalmente, imponerles sus religiones, e instalarse ellos, estos anglosajones y galos, como habitantes propios de estos territorios norteamericanos.

Para colmo de males horribles, todavía un siglo después de la Independencia de Estados Unidos  (ocurrida en 1776), en el lado Sur de este territorio esos anglosajones continuaban con esclavos suyos sometidos en sus plantaciones diversas, lo cual, por supuesto, les permitió acumulación de capitales y de propiedades colosales al amparo de explotar despiadadamente a seres humanos esclavizados.

Thomas Jeferson, uno de los primeros presidentes de Estados Unidos después de la Independencia, era propietario de plantaciones, donde tenía miles de esclavos negros, parte de los cuales inclusive llevaba  la casa presidencial para que le sirvieran a él personalmente.

Aún hoy, en 2018, después de que el gobierno criminal, genocida, agresor, invasor y saqueador de Estados Unidos, llegó en 2003 a matar a centenares de miles de irakíes, incluyendo a su presidente Sadam Husein, y de paso destruir y saquear Irak amparado en mentiras infames, sí allí en Irak, actualmente quienes dominan por parte de Estados Unidos y los traidores locales, están vendiendo como esclavos a miles de ciudadanos que están siendo capturados por ellos. Se dan el lujo de subastarlos como en la época romana y como hacían los negociantes coloniales de esclavos negros africanos como Inglaterra, hoy Reino Unido.

El sistema capitalista hoy nos tiene esclavizados a los trabajadores, usando el argumento de que los trabajadores son “libres” de vender su fuerza de trabajo, mientras en realidad se mantiene a un ejército colosal de proletarios desempleados para que éstos se humillen por un puesto laboral o de trabajo esclavizado.

Publicado en Uncategorized

Capitalismo de Estado, capitalismo de Estado en la transición revolucionaria del capitalismo al socialismo

Capitalismo de Estado

Pablo Emilio Barreto Pérez

El capitalismo de Estado es una economía que dirige el Estado, bien con capital privado, bien sin él, pero en base a empresarialismo capitalista. El capitalismo de Estado existe como un tipo de economía: en los países altamente desarrollados del capitalismo monopolista de Estado, en los países en desarrollo que luchan por la independencia económica, y en los países que realizan la transición del capitalismo al socialismo.

El papel y la finalidad del capitalismo de Estado en la vida económica vienen determinados los intereses de la clase que representa el Estado. El Estado burgués, al crear el sistema de relaciones capitalistas estables, lo constituye preferentemente en interés  de la burguesía monopolista.

Sin embargo, en el Estado burgués, el capitalismo de Estado, objeto de una aguda lucha de clases, puede, en determinadas condiciones, debilitar a los monopolios privados. Por eso, los partidos revolucionarios, socialistas y comunistas apoyan ciertas medidas capitalistas estatales y son partidarios de ampliar los procesos de nacionalización democrática de las empresas capitalistas privadas.

El capitalismo de Estado tiene una importancia particular para los países en desarrollo. En ellos, la formación de un sector estatal contribuye a democratizar la vida social, permite utilizar el presupuesto público para desarrollar aceleradamente la economía, intensificar el proceso de concentración  de la producción y los elementos de planificación, y de esta suerte acelerar el ritmo de aunmento de la economía nacional. En determinadas condiciones, el capitalismo de Estado puede ser la base económica para la vía no capitalista del desarrollo.

La dictadura del proletariado utiliza el capitalismo de Estado como uno de los medios eficaces de lucha contra el capitalismo privado. Se establecen no sólo relaciones económicas, sino determinadas relaciones político-sociales entre el empresario capitalista y el Estado proletario, las cuales se manifiestan en la subordinación  del primero al segundo y vienen determinadas por la regulación estatal de toda la economía nacional.

Vladimir Ilich Lenin subrayó que instaurada la  dictadura del proletariado, “el capitalismo de Estado no consiste en dinero, sino en relaciones sociales”. En la dictadura  del proletariado, lo importante del capitalismo de Estado no consiste en ser capitalismo, sino en ser un sistema ordenado de registro, control y regulación  estatales del capital privado, utilizado para crear la base material del socialismo.

Dirigir el desarrollo del capital privado por el cauce del capitalismo de Estado, una vez instaurada la dictadura del proletariado, significa combatir el desenvolvimiento espontáneo del capitalismo privado y pequeño burgués; contribuir a los procesos de concentración de la producción; impedir al capital privado toda acumulación expoliadora; no permitir que este capital avasalle a los pequeños productores de mercancías, desplazarlo de las ramas económicas donde cause daños a otras donde, manteniéndolo obligatoriamente bajo el control estatal y concertando con él  determinados acuerdos económicos.

Esto significa, en definitiva, encaminarse hacia la socialización de los medios de producción, hacia la estabilización de los mismos. El paso de la empresa capitalista a propiedad del Estado proletario puede realizarse de una vez o gradualmente.

La transformación socialista gradual de la empresa capitalista se efectúa con ayuda del capitalismo de Estado. Las formas del capitalismo de Estado en la dictadura del proletariado son muy diversas: son diferentes tipos de lazos económicos del Estado  con los empresarios privados tanto en la esfera de la circulación (compra de mercancías de producción capitalista privado por el Estado; abastecimiento, por parte del Estado, de materias primas a las empresas privadas; concesión de anticipos a los capitalistas, etc.), como en el terreno de la producción (creación de empresas mixtas estatales-privadas).

En la Rusia Soviética, las primeras empresas capitalistas-estatales surgieron a principios de 1918. Se utilizó también otra forma de capitalismo de Estado: arrendar empresas estatales a particulares. El capitalismo de Estado no alcanzó gran difusión en la URSS.

En una serie de Democracias Populares se utilizaron más ampliamente los métodos capitalistas-estatales. Ante todo concierne esto a países donde abundaba la empresa capitalista pequeña y mediana, cuya inmediata nacionalización podía frenar el desarrollo de la economía nacional y endurecer la lucha de clases.

El capitalismo de Estado  fue también necesario cuando el atraso general de la economía nacional o su ruina después de la guerra requerían estimular la actividad de las empresas privadas pequeñas y medianas a fin de satisfacer rápidamente la demanda de artículos de amplio consumo popular.

Las medidas de carácter capitalista-estatal fueron también estimuladas por circunstancias políticas cuando su objetivo era captar para el Estado socialista a elementos capitalistas que deseaban colaborar con el poder popular.

El grado de difusión, los métodos y formas  del Capitalismo de Estado son determinados por las condiciones históricas concretas de uno u otros país, en primer lugar el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, el grado de conciencia política y el nivel cultural de la clase obrera, la fuerza de resistencia de la burguesía o grandes capitalistas explotadores.

Se ha utilizado ampliamente el Capitalismo de Estado en algunos países orientales de Democracia Popular (por ejemplo en Vietnam), donde la burguesía nacional que participó  junto con los trabajadores  en el movimiento popular general de Liberación Nacional, era propensa a concertar compromisos con el Estado.

En la economía de estos países, antes de la Revolución, predominaba la pequeña empresa privada, mientras que las empresas capitalistas grandes acaparaban los puestos de mando de la economía nacional, pertenecían a burócratas, a compradores y a capitalistas extranjeros, es decir, a los que sistemáticamente afixiaban a las empresas de la burguesía nacional.

Tras nacionalizar las grandes empresas capitalistas, el Estado se adueñó de los puestos de mando de una economía con una producción bastante concentrada, lo cual le permitió regular las relaciones económicas  con las numerosas empresas capitalistas pequeñas y medianas de la burguesía nacional y de este modo facilitar su transformación socialista.

A la postre, las relaciones capitalistas-estatales, cuando se ha emprendido la construcción del socialismo (científico, real), cambian la esencia económico-social de las empresas capitalistas. En empresas capitalistas-estatales se altera gradualmente el carácter  del beneficio, el cual no sólo adquiere ya la forma de plusvalía, sino también la de renta estatal.

La lucha de clases ostenta formas cada vez más organizadas. Indeclinablemente asciende el papel de los obreros en la dirección de la empresa. Se modifica también la conciencia del empresario, objeto de la reeducación socialista.

Las relaciones capitalistas-estatales terminan con la total transición de la propiedad capitalista privada a propiedad de todo el pueblo. Muchos empresarios se transforman entonces en especialistas asalariados del Estado.

 

Fuentes documentales: “El Estado y la Revolución”, de Vladimir Ilich Lenin, Editorial Progreso, Moscú; Diccionario Político Breve, Editorial Progreso, Moscú; Diccionario de Comunismo Científico, Editorial Progreso, Moscú; lecturas sobre este tema en Internet.

Publicado en Uncategorized