Insurrección Sandinista, Repliegue táctico a Masaya, Revolución triunfante

Pablo Emilio Barreto Pérez

Revolución Sandinista: El SOL de Sandino convertido en Victoria


Insurrección  y Triunfo de la Revolución Sandinista

Pablo E. Barreto P.

(Esta crónica breve fue escrita en el año 2005, con motivo de celebrarse una vez más el 19 de julio de 1979).

*La huelga general contra el régimen somocista genocida, se desencadenó el cinco de junio.

*La Insurrección u Ofensiva Final se generalizó en Nicaragua, el nueve de junio de 1979.

*La Insurrección Sandinista en los Barrios Occidentales de Managua de y Ciudad Sandino. estalló el 8 de junio en la tarde.

*En los Barrios Orientales de Managua, la Insurrección Sandinista u Ofensiva Final estalló el 9 de junio de 1979, en la noche, con el grito de: ¡¡Patria Libre o Morir, Patria o Muerte, Venceremos¡¡

*Sobre la Insurrección Sandinista en Managua y en torno al Repliegue Táctico de Managua a Masaya, los invito a leer mi libro “Insurrección Sandinista Victoriosa, Repliegue a Masaya”, el cual se encuentra depositado en las dos Bibliotecas Nacionales Rubén Darío y Roberto Incer Barquero, en las cinco Bibliotecas de la Alcaldía Capitalina, y lo tienen también en sus manos, se supone, 2,000 ciudadanos, pues el año pasado 2009 se imprimieron 2,000 ejemplares, para regalarse todos.


A pesar de más de un centenar de miles de guardias, doce mil “orejas”, entre ellos Arnoldo Alemán Lacayo, agentes abiertos y encubiertos de la Oficina de Seguridad, “capitanes de cañada”, los centenares de “jueces de mesta”, todos auxiliares asesinos de la tiranía genocida somocista… no obstante  las miles de toneladas de fusiles, tanques, tanquetas, morteros, bombas de 500 y mil libras, municiones por millonadas, ametralladoras, la “gloriosa e invencible Guardia Nacional” se derrumbaba definitivamente en los primeros días de julio de 1979, debido a que la Insurrección Sandinista y Ofensiva Final, encabezada por jefes guerrilleros y combatientes populares, apoyados por la inmensa mayoría de población civil, estaban ya venciendo al aparato opresor somocista-yanqui genocida.

La medida de la derrota me la dieron los hechos de que el General genocida Fermín Meneses Cantarero huyera con todo y sus asesinos masacradores del Cuartel G.N. de Masaya, y que se atrincheraran con morteros y ametralladoras en la elevación ornamental verdosa de El Coyotepe (fortaleza y cárceles del somocismo genocida), desde donde bombardeaba y ametrallaba la Ciudad de Masaya o de “Las Flores”, de día y de noche, causando más muertos.

En los primeros días de julio, Gonzalo “Vulcano” Evertz había huido como vulgar cobarde, primero, hacia el Fortín de Acosasco, una elevación geográfica al Suroeste de la Ciudad de León, con centro interno de torturas y asesinatos de la guardia genocida desde l950, cuando era jefe de esa plaza militar el archiasesino coronel Pedro Nolasco Romero.

No soportó el asedio libertario de los escasos fusiles guerrilleros sandinistas y “Vulcano” huyó el siete de Julio, de Acosasco hacia el lado del Volcán Cerro Negro, dejando abandonada la plaza de “!Viva León, Jodido!, donde fue ejecutado el fundador de la dinastía somocista (Anastasio Somoza García) por el Poeta y Patriota excepcional Rigoberto López Pérez, hermano e hijo legítimo de Sandino, “Padre de la Revolución Antiimperialista”.

El cinco, dos días antes, huía también despavorido otro genocida despiadado, el coronel Rafael Lola, quien dejó abandonado Jinotepe al ser tomado el comando G.N. y la Ciudad por las fuerzas guerrilleras del Frente Interno del FSLN (Managua, Masaya, Carazo y Granada), comandadas por el comandante Carlos Núñez Téllez, William Ramírez Solórzano y Joaquín Cuadra Lacayo.

Al ocurrir este episodio militar en Jinotepe, terminé de convencerme de la razonable estrategia militar revolucionaria de mover (en Repliegue Táctico) a los combatientes de Managua a Masaya, para acelerar la inminente derrota (para siempre) de la dictadura militar somocista, lo cual se hizo mediante la integración de un Batallón Móvil con los mejores combatientes sandinistas revolucionarios de Managua, Masaya y Carazo.
Este Batallón Móvil, entre cuyos combatientes magistrales se contaban Rolando “Cara Manchada” Orozco, el Comandante Alejandro “Huesito” Mairena Obando… tenía como característica fundamental la de caer por asalto, de frente, vomitando enorme poder de fuego o balas en contra de los guardias, sin retroceso, sacándolos sin vacilaciones de donde estaban parapetados, escondidos o en la calle, o dentro del Comando GN de los somocistas genocidas.

De ese modo, este Batallón Móvil, integrado, repito, por 300 hombres y mujeres de los mejores guerrilleros y combatientes populares de Managua, Masaya y Carazo.
Huyeron, casi al mismo tiempo, los guardias genocidas que estaban en Diriamba, en Masatepe, en Niquinohomo, en Catarina, en Diriomo, en todos los “Pueblos Blancos” o “Brujos”, y faltaba el asalto a Granada, el cual se produjo el 18 de Julio en la madrugada, ahora mediante el Batallón Móvil “Rolando Orozco” (“Cara Manchada” Orozco cayó en la toma y liberación de Jinotepe), cuyos 300 combatientes le cayeron de sorpresa a los guardias somocistas genocidas en las calles de Granada, a los 16 cuarteles que tenían regados en la “gran sultana” y dentro de su Cuartel emblemático de “La Pólvora”.

El Batallón Móvil “Rolando Orozco”, comandado por Mónica Baltodano Marcenaros, Ramón “Nacho” Cabrales, Joaquín Cuadra Lacayo, William Ramírez Solórzano, Glenda Monterrey y otros, igualmente con combates fuertísimos, de nutrida balacera y lanzamiento de bombas de fragmentación , sin dar a lugar a que se repusieran, llevándolos sólo de retroceso, hasta aniquilarlos y obligarlos a rendirse en su último reducto criminal en las Cárceles y Comando GN de “La Pólvora”.

Las noticias llegaban veloces. Se conoció que Chinandega, la Ciudad de las Naranjas, estaba siendo liberada totalmente. Los sicarios del régimen genocida, encabezados por el multiasesino Franklyn Montenegro y un tal Pablo Emilio Salazar (“Comandante Bravo”), le habían prendido fuego al Hotel “Cibalsa” o “Cocibolca” y a parte de la ciudad de Rivas, y al mismo tiempo huían mar adentro, en el Océano Pacífico, para lo cual robaron barcos en San Juan del Sur.

Sin embargo, no cesaban los bombardeos aéreos criminales, con morteros y bombas de 500 y mil libras, prácticamente sobre todas las ciudades nicaragüenses, especialmente en Masaya, Managua, León, Chinandega, Matagalpa, Estelí, Ocotal, Jinotepe…lo cual produjo varios miles de muertos y enorme destrucción en viviendas y bienes materiales.

VUELAN CASAS EN MASAYA

Anastasio Somoza Debayle mandó a recrudecer el bombardeo con barriles de gasolina sobre Masaya, Managua, León, Chinandega, Estelí, Jinotega, Ocotal, Condega, y también con bombas de 500 libras, una de las cuales hizo volar en millones de pedazos un grupo de casitas del costado Norte de la Iglesia San Jerónimo, en Masaya, donde murieron 63 combatientes del Repliegue de Managua a Masaya.

Los guardias genocidas estaban atrincherados en la fábrica de clavos INCA y en El Coyotepe, en el caso de Masaya, mientras los guerrilleros y combatientes populares trataban de expulsarlos de allí.

El 18 de Julio de 1979 en la noche, mientras regresábamos de Granada hacia Masaya, escuché en Radio Sandino clandestina que “Palo Alto”, jefatura militar del Frente Sandinista, encabezada por Humberto Ortega Saavedra,  se daba la orden a todos los Frentes de Guerra o de combate para avanzar sobre Managua, y al mismo tiempo se exigía la rendición total de la guardia genocida somocista.

Antes de esa comunicación, había escuchado en la misma Radio Sandino acerca de la posibilidad de formar un “Estado Mayor Conjunto” con la guardia genocida, y que uno de los integrantes por el FSLN sería Omar Cabezas Lacayo, pero como se sabe esta posibilidad la echaron a tierra el “tal Urcuyo” y el tal coronel Mejía, quienes prefirieron, según ellos, exigir que el FSLN se rindiera. “Que se rinda tu madre”, se les respondió, tomando el ejemplo del poeta Leonel Rugama Rugama, cuando el multiasesino general Samuel Genie Amaya (quien fue jefe de la tenebrosa Oficina de Seguridad de Somoza) le pidió que se rindiera.

Por medio de Radio Sandino escuché que los comandantes Henry “Modesto” Ruiz Hernández y Luis Carrión Cruz, jefes del Frente Oriental Carlos Roberto Huembes, habían recibido la orden de enrumbar a Managua, procedentes de Juigalpa y Boaco, y Costa Atlántica, ya liberados todos por el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Escuché en Radio Sandino clandestina que los Comandantes Tomás Borge Martínez y Jaime Weelock Román estaban ya coordinando acciones militares, el 18 de julio de 1979 en la noche, para terminar con los restos de la guardia genocida en Chinandega, Corinto, Chichigalpa, Villa Nueva, Guasaule, Potosí, Posoltega, Quezalguaque, Telica, la Ciudad de León y todos sus municipios aledaños, para disponerse, igualmente, a avanzar sobre Managua, donde los tales Urcuyo y Mejía pretendían hacerse los “gatos bravos” reteniendo un poder que ya dejaba tras de sí a más de 50 mil muertos, todos asesinados por el inmenso aparato represivo del somocismo genocida y ladrón.

“SOMBRA” ZUNIGA FULMINADO

Por medio de Radio Sandino me llegó la noticia de que Estelí había sido completamente liberada el 17 de Julio, al medio día, después de un combate memorable, mediante el cual se vieron las cualidades militares geniales de Francisco “El Zorro” Rivera, quien con un grupo numeroso de estelares guerrilleros y combatientes populares, más mañas militares talentosas expulsó del cuartel GN tenebroso al famoso masacrador genocida coronel Vicente “Sombra” Zúniga.

Al ser echado por el fuego de metralla revolucionaria, “Sombra” Zúniga pretendió apoderarse de los niños de la Aldea SOS (ubicada al Norte de Estelí), en busca de una fuga segura, pero “El Zorro” previó este asunto, y le salió al paso cuando huía hacia ese lugar, acompañado de un nutrido grupo de asesinos, todos guardias genocidas.

“!Entréguense, malditos asesinos!”, les gritó “El Zorro”, pero no obedecieron y una lluvia de plomo los derrumbó mortalmente al suelo fangoso del Norte de la ciudad de Estelí.

Por supuesto, me llené de inmensa alegría al escuchar, ese mismo día 17, que el tirano había huido como cualquier rata asustada. Esa noche del 17, en una de las trincheras de combate de Masaya, estuve escudrillando el cielo, en busca de ver el avión en que iba el desgraciado genocida mayor (Somoza Debayle), pero no lo vi.

Los guardias fueron sacados de los campanarios de la Iglesia Catedral de Matagalpa, y escuché que igualmente se le ordenaba al Frente Norte Carlos Fonseca Amador, jefeado por el brillante y audaz Comandante Bayardo Arce Castaño, que avanzara sobre Managua.

“Clase diluvio de balazos les va a caer a los guardias genocidas somocistas que todavía quedan en Managua”, pensé yo el 18 de Julio en la noche, mientras me habían dado la tarea de vigilar a un coronel somocista de apellido Fonseca, prisionero, el que había sido capturado en el cuartel de Granada.

El Frente Sur Benjamín Zeledón, jefeado por los Comandantes José Valdivia y Edén Pastora Gómez, también se disponía para avanzar sobre la capital.

GUARDIAS HUYEN DEL COYOTEPE

Yo estaba que rascaba por bajar a Managua. Esa noche del 18 de julio de 1979 se planteó la posibilidad en Masaya de lanzarse al asalto definitivo de las posiciones de los guardias genocidas en la INCA y en El Coyotepe, pero no fue necesario, porque los sicarios del régimen genocida no amanecieron el 19 de Julio en la mañana.
Todos habían huido, dejando fusiles, tiros, !y todo! Se vistieron de “paisanos” civiles para salir de la Fortaleza de El Coyotepe y de la Fábrica de Clavos INCA, en huida veloz y calladita por el lado de Tipitapa.

Esa mañana del 19 de julio fueron liberados los prisioneros sandinistas que estaban allí en El Coyotepe, entre otros, recuerdo, a “La Aguja”, pero no estaban Walter Mendoza y otros capturados por los asesinos del general somocista genocida Fermín Meneses Cantarero.

El mismo 19 de julio de 1979, a las siete de la mañana, fue capturado Alberto “Macho Negro” Gutiérrez, nada menos, en los Altos de Masaya, lo cual fue una verdadera sorpresa para mí.

Lo capturaron los integrantes de una escuadra guerrillera de seis miembros, encabezada por los jefes guerrilleros Francisco “Chico Garand Guzmán Fonseca y Abraam Delgado Romero.

¿Macho Negro?, ¿dónde lo hallaron?, pregunté yo. “Estaba escondido en un montón de zacate seco, a la orilla de una letrina de familiares suyos en Los Altos de Masaya”, se me explicó.

Yo andaba agitado, pues había ido corriendo a El Coyotepe y a la INCA, a enterarme personalmente de que los guardias se habían ido. Me parecía estar saliendo de un sueño horripilante, pues durante casi un mes se soportaron los bombardeos diarios desde El Coyotepe contra las casas de la Ciudad de Masaya.

Además, el 18 de julio en la noche, cuando regresábamos de Granada, un mortero lanzado desde El Coyotepe, cayó dentro de un camión en que traíamos a casi 100 combatientes, parte de los cuales resultaron heridos graves.

Al Coyotepe fui antes de las seis de la mañana del 19 de Julio de 1979. Cuando regresé a Monimbó, a las siete, recibí una llamada del Comandante Carlos Núñez Téllez, jefe del Frente Interno del FSLN y del Repliegue de Managua a Masaya, quien me mandaba a decir que “Macho Negro” me había puesto como “testigo de su buena conducta”.

Sí, eso dijo “Macho Negro”. Este multiasesino efectivamente me conocía, porque yo lo denuncié en numerosas ocasiones por sus crímenes en la Zona Oriental de Managua, por medio de la diabólica Treceava Sección de Policía o “Sierra 13”, como le llamaban los somocistas genocidas.

Fusilamiento de guardia genocida Macho Negro

“MACHO NEGRO” FUSILADO

“Macho Negro” estaba atado de las manos con una manila blanca, gruesa, y un alambre eléctrico. Vestía un pantalón azulón y me parece que la camiseta era color violeta.

Estaba barbudo y se mostraba tranquilo, tal vez pensaba que no lo fusilarían.

“Sí, hombre, sos tan “buena gente”, que has matado y torturado a centenares de personas en Managua”, le respondí. “Macho Negro” no se conmovió. Me imagino que él sólo quería ganar tiempo.

El Comandante Núñez Téllez le enumeró un rosario de crímenes, masacres y torturas ejecutadas por él en la Treceava Sección de Policía, en Managua.

Unos minutos después de aquella breve conversación conmigo, el Comandante Núñez Téllez ordenó que fusilaran al “Macho Negro” en la entrada al Barrio Monimbó, allí frente al Colegio Don Bosco, donde finalmente descansó la multitud del Repliegue Táctico aquel 29 de junio de 1979, en la madrugada.

La noticia del fusilamiento en breve, corrió como reguero de pólvora y se formó una manifestación de unas tres mil personas frente al Colegio Salesiano, porque mucha gente curiosa quería conocer al célebre asesino, y al mismo tiempo pedían a gritos: “!Fusílenlo…fusílenlo!”.

Se ordenó formar una escuadra pequeña para el fusilamiento, pero en realidad se agrupó casi una compañía de guerrilleros y combatientes, pues todos querían dispararle un tirito al célebre torturador de la dictadura somocista.

Yo temí que los combatientes se hirieran entre ellos, al dispararle. “Macho Negro” fue ubicado contra el muro de una casa. El grupo numeroso de combatientes se acomodó, apuntaron a corta distancia los fusiles, y yo también me acomodé para tomar las fotos del momento en que el cuerpo de este asesino virtualmente era levantado en el aire por la lluvia de balazos.

FUSILADOS OTROS ESBIRROS

Ya en esos momentos se habían publicado noticias en Radio Sandino clandestina, de que días antes había sido fusilado el también famoso esbirro somocista Cornelio Hüeck Plata, después de un juicio popular sumario.

Igual había ocurrido con el “Chele” Aguilera en León, donde uno de los peores criminales era “Pipilacha” Obando.

En Granada fue capturado y fusilado el célebre “Gato Colindres”, quien se había escondido en las instalaciones de la Cruz Roja granadina.

En Managua se había fusilado, después juicio popular sumario, el también famoso Pedro Pablo “El Poeta Carpintero” Espinoza, periodista defensor fanático de la tiranía genocida con su programa radial de “Punto y Coma”.
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Eran tan amado por el tirano este “Poeta Carpintero” (hechura del poeta Pablo Antonio Cuadra), que la placa de su carro, un Chevrolet viejo, grandote, era un pedazo de madera con un “Punto y Coma” (signos gramaticales), que era el nombre de su programa despreciable para defender a Somoza y a la tiranía somocista genocida.

Se había escapado Miguel Angel “Cositas Sueltas”, otro plumario extremadamente mediocre, ignorante, vulgar, pendenciero y defensor fanático de la tiranía somocista desde la Radio Difusora Nacional de Nicaragua (del Estado) y Estación X, propiedad de Anastasio Somoza Debayle.

En Masaya se buscaba afanosamente a “Pescado Seco”, otro oreja tenebroso de la guardia y de la Oficina de Seguridad Somocista.

Esa misma mañana del 19 se ordenó que todos los managuas, replegados el 27 de junio hacia Masaya, nos uniéramos a contingentes de masayas, granadinos, jinotepinos, masatepinos, diriambinos, nandaimeños, para avanzar sobre Managua.

Había llegado el momento de la dulce venganza popular en contra de los feroces asesinos de la guardia genocida somocista, convertida en tiranía y dinastía, fundada por el gobierno criminal de Estados Unidos como Ejército de Ocupación al ser derrotados sus angelitos invasores (Marinería norteamericana) por el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional en 1933, jefeado por el General Sandino, a quien asesinaron con la vocación traidora que siempre les caracterizó a Somoza García y a los yanquis genocidas y ladrones de recursos naturales en Nicaragua y América Latina.

HUYEN EN ESTAMPIDA

Sobró quienes prestaran camiones, camionetas, tractores con trailers, jeeps y autobuses, para subir a los contingentes de guerrilleros, combatientes populares, colaboradores y pobladores en general, aquel 19 de julio de 1979, a las doce del medio día, de Masaya hacia Managua, la Capital de Nicaragua.

Aquel era el momento cúspide del consenso nacional, logrado a punta de ríos de sangre y de más de 50 mil muertos, en 45 largos años de lucha política y militar contra la tiranía, insisto, fundada, sostenida y mimada por los genocidas gobernantes norteamericanos desde 1927 hasta el 19 de julio de 1979.

Sólo los varios miles de guardias somocistas, huyendo en estampida en ese momento, los 12 mil “orejas solapados”, “jueces de mesta”, los fieles seguidores de la dictadura, los agentes de la Oficina de Seguridad, los miembros de la “Mano Blanca” (“escuadrones de la muerte”) de Chéster Escobar y Byron Jerez, “los capitanes de cañada…”, ésos, por supuesto, no estarían de acuerdo con el Triunfo de la Revolución Sandinista, la cual comenzó como aurora titubeante con la fundación del FSLN en 1961, pero que en este momento, esa mañana del 19 de Julio de 1979, ascendía en el horizonte geográfico e histórico nacional como el inmenso “Sol de la Libertad” del que hablara Sandino, cuando dijo: “Nosotros iremos hacia el Sol de la Libertad, o hacia la muerte, y si morimos, otros nos seguirán”.

Soy franco en confesar que me parecía un sueño lo que estaba viendo esa mañana. Los guardias genocidas poderosos, omnímodos asesinos por el poder de las armas, inmunes a ser encarcelados y juzgados en los tribunales comunes, huían como ratas asustadas por una manada de gatos, mientras los pobladores sencillos brincaban de alegría en las calles de Masaya y en la orilla de la Carretera entre Masaya y Managua, esa mañana y medio día del 19 de Julio de 1979.

Truinfo de La Revolucion

!TRIUNFAMOS! SOMOS LIBRES!

!Triunfamos! !Somos libres, por fin! Malditos Somoza, malditos guardias genocidas, ahora huyen como alimañas”, eran los gritos multiplicados aquella mañana en las calles de Masaya, y que se multiplicaban por miles, millones de gritos de desborde de alegría en Managua, León, Chinandega, Matagalpa, en Jinotega, en Somoto, en Juigalpa, en Boaco, en la tres veces heroica Estelí, en Ocotal, en Rivas, en Bluefiels, en Puerto Cabezas, en Siuna, en Jinotepe, en Granada, en Boaco, en Madriz…

Las lágrimas chorreaban espontáneas por las mejillas pálidas de mujeres, hombres, ancianos, niños, que al fin sentían la ausencia de aquel inmenso aparato militar opresor de la dictadura somocista genocida, pues inclusive había cesado el bombardeo desde El Coyotepe y de la INCA, en el caso de Masaya.

En aquellos momentos fugaces pude ver que familiares, amigos, vecinos, se fundían en abrazos interminables, ya fuese por alegría de que la dictadura desaparecía por siempre, o debido a los recuerdos de los familiares asesinados, del hijo caído, la madre caída en combate, del padre o el hermano caídos heroicamente combatiendo, o masacrados por los sicarios miserables que en esos momentos huían por tierra, aire y agua hacia Honduras, Guatemala, El Salvador y Estados Unidos, donde, después hicieron sus bases contrarrevolucionarias, para matar más gente en Nicaragua (otros 40,000 muertos), apoyados y dirigidos, como siempre, por el gobierno genocida de Estados Unidos.

En esa mañana del 19 de Julio yo también estaba inmensamente alegre por la desaparición de la tiranía, gracias al heroico y épico Frente Sandinista de Liberación Nacional y a la población humilde insurreccionada, pero a la vez sentía tristeza porque no sabía nada de lo que había pasado con mis hermanos Mauricio y Leopoldo, quienes de Nindirí se fueron por veredas hacia Tipitapa, cuando íbamos en Repliegue a Masaya, los días 27, 28 y 29 de junio de 1979.

Los camiones y demás medios de transporte, se repletaron. No recuerdo cuántos eran, sólo puedo atinar a recordar que eran, tal vez, diez mil, doce mil pobladores de Masaya, Granada, Jinotepe, Diriamba, de los “Pueblos Blancos”, todos montados en los camiones, camionetas, jeeps, tractores, en motocicletas, ahora de Masaya a Managua, para darle el golpe final a la tiranía somocista, pues todos los Frentes de Guerra del Frente Sandinista de Liberación Nacional tenían orden “de avanzar hacia Managua, la Capital, para terminar de sacar de sus escondites a las alimañas somocistas genocidas, responsables de una matanza de 45 años de tiranía y dinastía somocista”.

FUSILES COMO ESPIGAS DE MAIZ

“Ya no alcanza más gente…imposible llevar más”, sentenció el comandante Carlos Núñez Téllez, mientras veía aquella fila interminable.

“Montate en una de esas barandas de ese camión, allí te vas colgado”, me dijo el Comandante Núñez Téllez, al mirarme todavía sin lugar en ninguno de los vehículos.

Al subir, tuve una visión más nítida de cómo los fusiles, ahora multiplicados por centenares o miles al huir los guardias genocidas, sobresalían por encima de los vehículos como espigas de maíz, que repentinamente florecían en chilotes y mazorcas en las manos sencillas de los pobladores, los cuales a la vez tiñeron de rojinegros sus cuellos y extendieron banderas del FSLN en todos los camiones.

Salimos ya tarde, después del medio día, recuerdo. Adelante iban, por supuesto, los guerrilleros y combatientes populares más experimentados por si se presentaba una emergencia de combate. Muy adelante, además, iba una escuadra explorando ambos lados de la Carretera Masaya-Managua, para descubrir cualquier sorpresa.

En la delantera iban también el Comandante Núñez Téllez, 3el Comandante William Ramírez Solórzano, el Comandante Joaquín Cuadra Lacayo, los Comandantes Walter Ferrety, Osvaldo Lacayo, Marcos Somarriba, Mónica Baltodano Marcenaros, Ramón “Nacho” Cabrales, Raúl Venerio Plazaola, y todo el Estado Mayor del Frente Interno, incluyendo los jefes políticos y militares de Masaya, Granada y Carazo.

La caravana avanzaba lenta, primero porque una avanzadilla exploraba el terreno; segundo, debido a que de las comarcas aledañas a la Carretera Masaya-Managua habían salido miles y miles de campesinos a saludar a los jefes guerrilleros y a los combatientes y pobladores, que se dirigían a sacar de sus cuevas a los asesinos de la Loma de Tiscapa, en Managua.

Agitaban banderas rojinegras, se acercaban y extendían ansiosamente sus manos callosas en busca de estrecharlas con las de aquellos combatientes guerrilleros y populares, enflaquecidos por el hambre y el desvelo, barbudos, hediondos por la escasez de baños, porque el combate no lo permitía, y que habían logrado el milagro de liberar al país de una de las tiranías más sangrientas de América Latina.

Esos campesinos y resto de pobladores gritaban al paso lento de la caravana: “!Patria Libre o Morir, Patria o Muerte, Venceremos¡. Ya somos libres, los asesinos se fueron!”.

LAS HIENAS DEL “CHIGUIN” EN LA LOMA DE TISCAPA

Sin embargo, las noticias que escuchábamos indicaban que se combatía con guardias genocidas en distintos sitios de Managua, especialmente frente a la Loma de Tiscapa, donde quedaban grupos de resistencia de la EEBI, un numeroso grupo de militares selectos, entrenados para matar, matar y matar, y jefeados personalmente por Anastasio “Chigüin” Somoza Portocarrero, ascendido a coronel por el dictador con la finalidad futura de convertirlo en el jefe de la guardia genocida y de la dictadura somocista.

Cuando veníamos entrando a Managua, la algarabía fue sencillamente indescriptible. Dentro de los camiones caían flores, papelitos con razones cortitas de: “ustedes son nuestros ángeles, los salvadores de la patria”.

Llegamos a la Loma de Tiscapa, donde los combatientes fueron distribuidos por diferentes lados, a eso de las cuatro de la tarde, para terminar de aniquilar y capturar a los guardias genocidas que todavía resistían.

Mientras tanto, avanzaban hacia Managua el Frente Occidental Rigoberto López Pérez, en el cual venían los miembros de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional; el Comandante Tomás Borge Martínez y el Comandante Jaime Weelock Román, jefes de este Frente; el Frente Norte Carlos Fonseca Amador, conducido por el comandante Bayardo Arce Castaño; el Frente Oriental Carlos Roberto Huembes, jefeado por los Comandantes Luis Carrión Cruz y Henry Ruíz Hernández; y el Frente Sur Benjamín Zeledón, comandado por los Comandantes Edén Pastora Gómez y José Valdivia.

EL HORROR HABIA TERMINADO

En la tardecita tuve la certidumbre personal profunda de que el horror había terminado. Me sentía como saliendo de un larguísimo túnel oscuro, lleno sólo de fieras mortales, de donde había salido vivo milagrosamente, gracias a que otros 50 mil nicaragüenses murieron en ese diabólico túnel.

Pensaba en que en ese momento no estaban presentes, para saborear esa alegría indescriptible, los jefes indiscutibles de la Revolución: Augusto C. Sandino, Santos López, Rigoberto López Pérez, Carlos Fonseca Amador, Germán Pomares Ordóñez, Ricardo Morales Avilés, José Benito Escobar Pérez, Julio Buitrago Urroz, Francisco Buitrago, Oscar Turcios, Jorge Navarro, Enrique Lorente, Pablo Ubeda, la Angelita Morales Avilés, Luisa Amanda Espinoza, Arlen Siú, Claudia Chamorro…

Las noticias indicaban que la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, encabezada por el Comandante Daniel Ortega Saavedra, había tomado posesión en la León, la Capital de la Revolución Sandinista.

En emisoras extranjeras y nacionales, y por medio del sistema de comunicaciones sandinistas, se oía que todos los Frentes de Guerra, acompañados por multitudes de pobladores, estaban por llegar a Managua el 20 de Julio en la mañana.

Multitudes de campesinos y pobladores urbanos se habían salidos a las carreteras principales a saludar a los contingentes de combatientes que venían a la liberación total de Managua, el reducto final de los genocidas somocistas en ese momento.

En medio de esa multitud se abría paso la Junta de Gobierno, integrada por Daniel Ortega Saavedra, Violeta Barrios viuda de Chamorro, Alfonso Robelo y se me olvidaba decir que Moisés Hassan Morales venía con nosotros, procedente de Masaya, pues él había formado parte del equipo político y de propaganda del Frente Interno en Managua y del Repliegue de Managua a Masaya.

El comandante Tomás Borge Martínez venia en un jeeps renegado con Omar Cabezas, Jaime Weelock Román, Dora María Téllez, Leticia Herrera y resto de jefes guerrilleros que habían jefeado la derrota de la Guardia Nacional genocida en Occidente.

Vistiendo la misma ropa verde olivo de hacía unos 15 días seguidos, y hediondo por supuesto, yo llegué temprano a la entonces Plaza de la República, después Plaza de la Revolución Popular Sandinista, el 20 de julio de 1979, después de permanecer toda la noche en la Explanada de Tiscapa, en labores de limpieza de somocistas genocidas.

Aquello era indescriptible. La Plaza estaba al reventar de pobladores, combatientes con ropas sucias, raídas y hediondas, pero a la vez provocaban una hilaridad colectiva de admiración en rostros de niños vivaces y de mujeres, jóvenes y viejas, que parecían ángeles al dedicar sus más bellas sonrisas a los fieros vencedores guerrilleros y combatientes populares del FSLN.

En el centro de la Plaza vi una tanqueta, que esta vez servía de juego a los niños, quienes se resbalaban por su calibre y caminaban encima de toda la estructura metálica. Días antes, esta tanqueta era usada para matar a miles de managuas.

Empuñados por brazos sudorosos, los fusiles automáticos, los riflitos 22 y las pistolas, enseñaban los cañones al cielo, en el cual se abrian paso las miles de balas disparadas por alegría incontenible ese 20 de Julio de 1979, en la mañana.

ABRAZOS PROLONGADOS

Se fundían en abrazos prolongadísimos unos grupos de combatientes con otros, guerrilleros y combatientes con amigos, vecinos y familiares de Managua, mientras las banderas rojinegras ondeaban como racimos de millón azotados por el viento.

“Estás vivo, pipito… tenía años de no verte”, eran expresiones comunes de estos encuentros emocionadísimos ese día minutos antes del acto en la Plaza.

Aquella Plaza vibró, como sacudida por una aurora boreal repleta de clarines anunciando un Triunfo de envergadura histórica colosal, cuando entraban los miembros de la Junta de Gobierno, y los aplausos y los vítores estremecían más el ambiente al momento en que eran mencionados todos los miembros de la Dirección Nacional Histórica del Frente Sandinista de Liberación (FSLN).

Difícil describir con palabras comunes aquel momento histórico emocionante, de trascendencia histórica universal, centroamericana y latinoamericana, pues se trataba, nada menos, que del Triunfo de la Revolución Sandinista, sólo parecido, seguramente a lo acontecido con la victoria revolucionaria cubana en 1959.

Triunfo que había costado más de 50 mil muertos, destrucción generalizada, robos colosales al erario público, saqueo de los recursos naturales, de las minas, violaciones, vejámenes permanentes, todo lo cual en ese momento se derrumba para siempre, y como que estaba emergiendo el Sol de Sandino, el Sol del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional y la aurora revolucionaria de los ojos miopes de Carlos Fonseca Amador, y las almas o espíritus protectores de todos los Héroes y Mártires caídos en este camino largo, tenaz, heroico, iniciado por el Frente Sandinista guerrillero, clandestino, epopéyico desde 1961.

DISCURSOS ELECTRIZANTES

Los discursos de los miembros de la Junta de Gobierno y de los integrantes de la Dirección Nacional del FSLN, todos cortos, electrizaron la sicología popular, la que premió el Triunfo con aplausos prolongadísimos, especialmente por aquellas palabras de Tomás Borge Martínez, que parecian centellas o explosiones de rayos entre nubes cargadas de agua y la Madre Tierra, iluminando el panorama oscuro dejado por los genocidas de la dictadura somocista.

MILES DE CADAVERES

Efectivamente era tétrico ese panorama, porque ese mismo día 20 de Julio de 1979 encontramos 200 cadáveres en la superficie irregular de Las Lomas de San Judas, asesinados por los genocidas somocistas después del Repliegue Táctico de Managua a Masaya.

Ese mismo día 20 de Julio hallamos varios centenares de cadáveres en la Cuesta del Plomo (hoy Cuesta de los Mártires) y en las cercanías de las Cuevas de la Colina de Mokorón, donde fue encontrado el cuerpo mutilado de la doctora Erlinda López de Osorio.

También se destaparon las tumbas colectivas del Campo de Concentración genocida de Río Blanco (Matagalpa), donde personalmente los asesinos “Vulcano” Evertz, el “Tigre” Medina y Franklyn Montenegro, habían dirigido la matanza de más de 3,000 campesinos, capturados en otros sitios del Norte de Nicaragua y llevados hasta allí, para torturarlos y descuartizarlos con perros feroces dentro de las instalaciones militares.

Me acordaba en esos momentos de cómo sacaban de ese Campo de Concentración a los campesinos, los montaban en helicópteros y desde grandes alturas los dejaban caer sobre las montañas espesas de los Cerros Musún, Kilambé, Mogotón, sobre Peñas Blancas, en la Cordillera Dariense, en la Cordillera Chontaleña, en la Cordillera de los Volcanes Maribios, etc.

400 MASACRES GENOCIDAS

Recordaba las más de 400 masacres genocidas conocidas, entre otras, las de La Arrocera y Veracruz en León, la de la Montañita en Estelí, las de Batahola, Colina 110, del Kilocho, la matanza de Belén (Rivas, días antes del Triunfo de la Revolución), donde los guardias se presentaron con pañoletas rojinegras en el cuello, traidoramente convocaron a los pobladores a la Plaza y allí los ametrallaron, matando casi a 20 de ellos.

Pasaban por mi cabeza los datos suministrados por la Cruz Roja nacional, cuyos funcionarios sostenían que en Managua habían sido asesinadas no menos de 20, 000 capitalinos durante la Insurrección Final y después del Repliegue de Managua a Masaya.

Me acordaba de los niños Héroes Luis Alfonso Velásquez Flores y Manuel de Jesús “La Mascota” Rivera, ambos asesinados por guardias genocidas en Managua y Jinotepe, respectivamente.

Yo estaba allí, recordando aquella noche larguísima y oscura del somocismo, que era iluminada por la aurora del 19 de Julio de 1979, día en que se producía un parto revolucionario amparado en el pensamiento genuino del General Sandino, excepcional patriota antiimperilista.

Todos sabemos que el país entero fue sembrado de cadáveres por los genocidas somocistas, y esa labor asesina la continuaron los contrarevolucionarios somocistas y Estados Unidos (otra vez Estados Unidos) después con la guerra de agresión de los años 80, época en que mataron a otros 40 mil nicaragüenses, más la destrucción material valorada en 17 mil millones de dólares, según sentencia de la Corte Internacional de La Haya, en junio de 1986.

REVOLUCION Y SUS LOGROS

Esos 17 mil millones de dólares fueron “perdonados” por Violeta Barrios viuda de Chamorro, la iniciadora de la reinstalación del somocismo en aparatos de poder estatal, lo cual, es nuevamente, una amenaza de que vuelva aquel sistema de asesinos profesionales, además de que ya está instalada toda la lacra de ladrones que tenía el somocismo en el país hasta el 19 de Julio de 1979.

Hoy, como en 1979, tenemos obligación de obtener otro triunfo resonante, ahora en las urnas electorales, para que el pueblo pobre vuelva a tener empleo, pues la Revolución Sandinista redujo el desempleo al 8 por ciento; para que vuelvan la educación y salud gratuitas, la capacitación científica de los obreros, técnicos y profesionales, para que hayan políticas de viviendas, para que los negociantes y ladrones no cobren por los lotes de los Asentamientos Humanos, para que las cooperativas agrícolas tengan apoyo financiero, para que los productores agrícolas privados tengan financiamiento productivo.

En la época de la dictadura existían apenas 173 sindicatos, con 22 mil afiliados; en cambio, la apertura revolucionaria dio como consecuencia la organización de más de dos mil (2,000) sindicatos con casi 400 mil afiliados; los salarios eran revisados y subían cada seis meses; la mitad de los trabajadores mencionados recibían el famoso AFA, subsidio de transporte, capacitaciones técnicas dentro y fuera del país; preparación de profesionales en distintas ramas de las ciencias; el analfabetismo se bajó del 50 por ciento al 12.50 por ciento; las matrículas escolares pasaron de medio millón a casi millón y medio; y de 2, 699 centros escolares a tres mil 972; y de 17, 376 maestros a 43, 988 educadores; la mortalidad infantil se redujo de 121.1 por cada mil nacidos vivos a 57 por cada mil nacidos vivos; El seguro Social subió la atención de 129, 517 trabajadores a 298, 860 trabajadores…

Son sólo algunos ejemplos de los beneficios de la Revolución Sandinista, pues como se sabe se hicieron la Reforma Agraria, se produjeron las intervenciones a los Repartos Ilegales, se construyeron 29, 062 viviendas, se edificaron 309 asentamientos con 10,000 casas, se organizaron tres mil 151 cooperativas Agrícolas… y la lista de logros es muy larga.

Managua, 16 de julio del 2005.

Pablo Emilio Barreto Pérez: periodista, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Rubén Darío, Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

Nicaragua

Acerca de Pablo Emilio Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez es: *Orden Independencia Cultural Rubén Darío, *Orden Servidor de la Comunidad e Hijo Dilecto de Managua.
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16 respuestas a Insurrección Sandinista, Repliegue táctico a Masaya, Revolución triunfante

  1. En el 31 aniversario del glorioso repliegue tactico a Masaya, extiendo mi mas profundo respeto a los caidos de esa gesta heroica igualmente a los sobrebivientes que siguen en la lucha contra las pretenciones de la derecha y el imperio a traves de sus lacayos en Nicaragua, porque no saludar aquellos que hoy no estan con nosotros, quizas vuelvan de donde equivocadamente hoy se encuentran.En especial a Pablo Emilio Barreto Perez, que con este escrito nos deja un legado de amor y recuerdos inolvidables, tubimos la oportunidad varias veces de converzar cuando fuistes consejal municipal desde mi cargo de presidente de Unicootaxma R.L,y tesorero de Fenicootaxi.R.L, te envio un fuerte abrazo. Atte-Reynaldo Bermudez Zelaya militante sandinista y colaborador historico del F.S.L.N, con vida partidaria en mi ubicacion territorial,. Tipitapa.

  2. Quizas se mal interprete cuando escribi en el texto anterior. En especial a Pablo Emilio Barreto Perez, lo especial es tu hermoso ejemplo de luchador y forjador de tu temple revolucionario. Atte Reynaldo Bermudez Zelaya.

    • Octavio Rizo dijo:

      Por que no hay ninguna foto o información de ninguno de los combatientes de la gpp del Ducuali que también combatieran.

  3. CLAUDIA dijo:

    HOLA BUENAS TARDES A TOD@S L@S NICARAGUENSES Y TODOS LOS QUE SE ENCUENTRAN MAS ALLA DE NUESTRO TERRITORIO: MI NOMBRE ES CLAUDIA JIMENEZ, HE LEIDO LA MAYOR PARTE DE LOS ESCRITOS DE PABLO EMILIO BARRETO, ES UNA FORMA IMPORTANTISIMA DE ENTERARSE DEL ACONTECER HISTORICO DE NUESTRA QUERIDA NACION, CREO QUE SERIA DE GRAN AYUDA A LOS JOVENES QUE ACTUALMENTE ESTAN TRABAJANDO CON LOS CPC Y CLS INDICARLES LA PAGINA O INVERTIR EN IMPRESIONES PARA QUE ELLOS CONOZCAN DEL LEGADO QUE TENEMOS. EN MI OPINION ES BUENO, PUES YO NO VIVI ESOS TIEMPOS, MAS BIEN NO LOS RECUERDO APENAS TENIA 3 AÑITOS. PERO AHORA QUE HE LEIDO, INTERESADA POR LA TRAYECTORIA DE MI PAPA, QUE FUE SANDINISTA LA MUERTE, ME GUSTAN LOS VALORES PATRIOTICOS, DE AMISTAD Y HEROISMO QUE AHI SE RELATAN.

    SALUDES Y BENDICIONES. HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.

  4. Jose Delgadillo dijo:

    Señor Emilio, he tratado de encontrar mas informacion de Rolando Orozco, le agradeceria saber donde puedo encontrar fotos. Agradezco su ayuda.
    Atte; Miguel

  5. Carlos Emilio Cuadra Rodriguez dijo:

    Hola Pablo Emilio, te envio un saludo revolucinario y fraterno aunque se que en estos tiempos ya se ha perdido la mistica revolucionaria y frarerna que caracterizo a los sandinistas en los años duros de la lucha. Quien te escrive es tu hermano Carlos Emilio Cuadra Rodriguez ” La Aguja “, uno de los prisioneros que salieron libres del Coyotepe el 19 de Julio de 1979, junto con Salvador Oporata ” La Iguana “.

  6. Jenisdik dijo:

    Величайший подвиг дружбы не в том, чтобы показать другу наши недостатки, а в том, чтобы открыть ему глаза на его собственные. Ф. Ларошфуко.
    Люди обычно называют дружбой совместное времяпрепровождение, взаимную помощь в делах, обмен услугами – одним словом, такие отношения, где себялюбие надеется что-нибудь выгадать. Ф. Ларошфуко.

  7. Liska dijo:

    Publicado en su vínculo narodovskom blog a esta entrada . Creo que muchos estarán interesados ​​!

  8. demon55545 dijo:

    Привет! Мой сайт e2epro.com или e2epro.com или http://e2epro.com/

  9. Jospeh Klish dijo:

    Regards for this howling post, I am glad I found this internet site on yahoo.

  10. rosalinda lopez dijo:

    gracias hermano sandinista por compartir estas anecdotas de las cuales no sabia por mi
    corta eda en ese tiempo pero saber que existen hombres como tu me llenan de orgullo de ser sandinista hasta la victoria siempre.

  11. Jairo Lorente Campos dijo:

    Señor Pablo Emilio,le envio un saludo revolucionario. Soy Jairo Lorente HIjo de Enrique lorente Heroe caido en combate que solo hicieron faltas los tanques para que se diera un combate simultaneo al de Julio Buitrago, pero me da tristeza de que sus gestas historicas no sean reconocidas.No entiendo el porque, pienso que esto se deba a que los que le conocieron tambien cayeron y le pido si ud tiene algun dato sobre este heroe que es casi ignorado, lo publique en su pagina Atte. Jairo Lorente Campos.

  12. FRANCISCO GUTIERREZ PALACIO dijo:

    MI NOMBRE ES FRANCISCO GUTIERREZ MILITANTE SANDINISTA GRACIAS PABLO EMILIO POR ESTE DOCUMENTAL QUE SIN LUGAR ADUDAS ES MUY VALIOSO, BENDICIONES Y UN FUERTE ABRAZO.

  13. karla dijo:

    HOLA FAMILIA BARRETO. YO TENIA 13 AÑOS CUANDO LA INSURRECCION, ETUDIABA EN EL ANEXO LA NORMAL LA FUENTE MANAGUA. Y VIVIA EN EL REPARTO SCHICK 1RA.ETAPA, NOS DIO DONDE VIVIR UNA TIA NUESTRA , YA QUE MI MAMA ERA MADRE SOLTERA DE 6 HIJOS, YO LA MAYOR Y SALIA A VENDER AL MERCADO ORIENTAL, RECUERDO BIEN MUCHAS COSAS QUE PASAMOS ENLA GUERRA Y SE DE LAS HISTORIA DEL REPARTO SHICK, HASTA MAS YO ME ACUERDO, . LUEGO EN EL 80 MI MADRE NOS TRAJO A GRANADA A VIVIR Y NO SE NADA DE LA HISTORIA DE LA GUERRA AQUI, Y TAMPOCO CONOZCO QUE PASO , SI HUBO O NO HUBO RPLIEGUE DE GRANADA A MASAYA. TALVEZ ME INDICAN DONDE PUEDO LEER ALGODE ESTO, ME GUSTARIA SABER LA HISTORIA. MUCHAS GRACIAS.

  14. ANGEL URBINA dijo:

    MI NOMBRE ES ANGEL URBINA. EX CACHORRO DEL SMP CUMPLIENDOLO EN LAS MONTAÑAS DEL NORTE DE MI BELLA NICARAGUA.GRACIAS POR ESA VALIOSA INFORMACION QUE HAS PUBLICADO,SIN DUDA ALGUNA SERA DE MUCHA UTILIDAD PARA LA JUVENTUD QUE SE ESTA INTEGRANDO A LAS FILAS DE NUESTRO PARTIDO, ES BUENO QUE CONOSCAN DEL ACONTESER HISTORICO DE NUESTRO PAIS, PARA QUE SE DEN CUENTA QUE LA LIBERACION DE NUESTRA PATRIA COSTO LA VIDA DE MUCHOS HOMBRES Y MUJERES QUE SIN DUDA ALGUNA NO DUDARON EN DEFENDERLA HASTA ENTREGAR SUS VIDAS POR VERLA LIBRE. HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.

  15. Jorge A dijo:

    Con Orgullo puedo decir ” SOY Y SERE MILITANTE DE LA CAUSA SANDINISTA” lo único que lamento es no haber estado en ese día tan glorioso.

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